HISTORIAS DE HOGWARTS 2.0
Por Cris Snape
Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.
ALICE LONGBOTTOM
Bruja. Miembro de la Orden del Fénix
El fin de una era
Alice no sabe cuándo comenzó a comerse las uñas. Posiblemente cuando era una bebé. Recuerda que, siendo aún muy pequeña, su madre solía regañarle y apartarle la mano de la boca. Alguna vez se las había hechizado para que supieran a pimienta, pero a ella no le importó. Ha tenido esa costumbre durante toda su vida.
Esa noche está tan nerviosa que no puede evitar morderlas con avidez. A su lado, Frank da vueltas de un lado para otro. Han escuchado rumores extraños y esperan a que alguien les confirme la noticia. Necesitan saber qué ha pasado con los Potter y con lord Voldemort.
—¿Crees que es cierto? —Pregunta Alice mientras mira por la ventana—. ¿Crees que está muerto?
—No lo sé. Ojalá.
Alice asiente. Si ese monstruo desapareciera de la faz de la tierra, todos serían mucho más felices. Alice se permite un instante para pensar en su nueva vida. Se imagina paseando por el bosque junto a Neville, haciendo compras en el Callejón Diagon con Frank y comiendo en un restaurante con sus amigos. Si preocupaciones, sin mortífagos acechándoles en cada esquina. Libres. Se siente ansiosa, esperanzada, pero hay algo que le preocupa.
—¿Y James y Lily?
—Estarán bien. Están protegidos con un Fidelio. No creo que los hayan encontrado.
—Pero los rumores…
—Los rumores me importan un pimiento.
Alice no asiente esa vez. Toma asiento y le echa un vistazo a la cunita de Neville. El bebé duerme plácidamente, ajeno a lo que se cuece en el mundo mágico. Dicen que lord Voldemort ha encontrado a James y a Lily, que los ha asesinado y que ha muerto. Dicen muchas cosas y Alice no quiere creerlas. Tiene que mantener la calma y esperar hasta que alguien de la Orden les proporcione la información precisa.
—Voy a escribirle a Moody. Seguro que sabe algo.
Frank camina resolutivamente hacia la mesa, toma asiento y conjura pergamino y un tintero, pero Alice lo detiene. Acaba de ver a la lechuza que se acerca planeando entre las farolas de la calle. Su casa franca está en un barrio muggle y teme que los vecinos puedan verla. Lo que no sabe es que, esa noche, la gente no mágica tendrá ocasión de ver muchas lechuzas. Y escobas voladoras y toda clase de hechizos.
—Espera, Frank. Llegan noticias.
Alice abre la ventana para que el ave pueda entrar. Es una lechuza oscura que estira la pata de inmediato. Alice recoge el pergamino, le da una chuchería y la observa emprender el vuelo otra vez. Cuando mira la carta, reconoce enseguida la desastrosa caligrafía de Alastor Moody.
"Longbottom.
Voldemort ha caído. Los Potter han muerto. El niño está a salvo.
Moody"
Ojoloco no entra en detalles. Casi nunca lo hace. A Alice le hubiera gustado saber algo más, pero se conforma con esas palabras. Ahora saben que los rumores son ciertos y, aunque le duelen enormemente las muertes de sus amigos, le alegra que el monstruo no esté. Y que Harry viva, por supuesto. Eso, ante todo.
—Se acabó.
Pronuncia esas palabras en voz tan baja que Frank ni siquiera la escucha. Voldemort ya no está, aunque un instante después se da cuenta de que nada ha acabado aún. Porque los mortífagos no han muerto junto a su amo y pueden proseguir con su lucha. Buscar otro líder, proseguir con su cacería.
—Se acabó.
Es Frank quien habla con más claridad. Alice le mira y niega con la cabeza. Él sigue hablando. Tiene las mandíbulas apretadas y hay algo feroz en su mirada.
—Aún queda trabajo por hacer, pero lograremos que Neville crezca en un mundo sin guerra. Ya lo verás.
Alice vuelve a mirar a su bebé. Eso es lo único que quiere para Neville. Que crezca sano y feliz. En paz. Se acerca a Frank y le abraza, aspirando su aroma y sintiéndose más reconfortada.
—No puedo creer que Lily esté muerta. Era una chica tan buena.
—Y Potter un cretino redomado.
—Te caía genial, ¿verdad?
Frank se ríe. Se sientan juntos en el sofá, disfrutando de aquella extraña calma que reina en el ambiente.
—Lo recuerdo en Hogwarts. Siempre haciendo el imbécil con sus amigos. Hizo que Gryffindor perdiera muchos puntos.
—Pero Lily los compensaba todos. Era una estudiante excelente. Sobre todo, en Pociones.
—Y en Encantamientos. Algunos de sus logros se hicieron famosos en Hogwarts.
—Pobre Lily.
Frank le da un beso en la sien. Alice sigue hablando.
—Si Voldemort los ha descubierto, es que alguien les ha traicionado.
—Seguramente el guardián del Fidelio.
—¿A quién escogerían, Frank? ¿Tú lo sabes?
—Supongo que a uno de los amigos de Potter. A Black. O a Lupin. Pettigrew es demasiado…
Frank deja la frase a medias. Alice lo entiende perfectamente.
—No es justo.
—Lo importante es que Voldemort está muerto —Frank la abraza con fuerza, consolándola—. Hoy empieza un mundo nuevo, Alice.
—Tienes razón —Alice se incorpora un poco, limpiándose las lágrimas—. Vamos a hacer que este nuevo mundo sea mejor que el anterior. Ganaremos esta guerra que aún no ha acabado. Juntos.
Besa a Frank. Él la abraza y, después, permanecen sentados en el sofá durante horas, abrazados y mirando por la ventana.
Alice tiene razón cuando dice que sus vidas van a cambiar sustancialmente. Ignora por completo hasta qué extremo.
Lo que pasó después ya lo sabemos todos. Una auténtica lástima.
Besetes.
