HISTORIAS DE HOGWARTS 2.0

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.


AMBROSIUS FLUME

Brujo. Trabajador de Honeydukes

Una piñita caramelizada

—Una bolsita con caramelos de limón para el director Dumbledore.

—Y no olvides la piña caramelizada para Horace Slughorn.

La señora Flume sonrió y procedió a preparar el regalo de Navidad del profesor de Pociones. Ambrosius le tenía mucho afecto desde que, durante su época estudiantil, perteneciera a su Club de la Eminencias.

—En Hogwarts se comentaba que, si querías algo del profesor Slughorn, sólo tenías que regalarle piña. Daba igual si era un aprobado o cualquier poción. Lo obtenías.

La señora Flume asintió. Ambrosius siempre le contaba la misma historia. Todos los años en esas fechas.

—Me pregunto quién haría correr el rumor.

Ambrosius, que por norma general era un hombre afable y sonriente, se quedó tan serio que la señora Flume se preocupó.

—¿Ocurre algo, querido?

—No, pero lo que has dicho me ha recordado algo. Cotilleos sin importancia.

La señora Flume se acercó a su esposo y le puso una mano en el hombro.

—Ya sabes cómo me gustan los cotilleos, Ambrosius.

Por un momento pareció dispuesto a contestarle, pero apretó los dientes y negó con la cabeza. No deseaba pronunciar en voz alta aquel nombre. Ni aunque estuviera muerto.

Fue algo que dijo el profesor Slughorn en cierta ocasión. Conversando sobre el Club de las Eminencias, mencionó que Tom Ryddle le llevó una piña deliciosa. Cambió de tema en seguida y en el mundo mágico apenas se conocía cuál era el auténtico nombre del Señor Tenebroso, pero Slughorn se lo había confesado y después se puso rarísimo y le pidió que lo olvidara todo.

Y Ambrosius, que siempre sentiría un gran afecto y lealtad por ese hombre, pensaba olvidarlo durante el resto de su vida.


No he podido sacar más de él. Lo lamento.