HISTORIAS DE HOGWARTS 2.0

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.


AMOS DIGGORY

Brujo. Trabaja en el Departamento de Regulación y Control de Criaturas Mágicas

El Campeón de Hogwarts

Campeón de Hogwarts y una mierda.

Amos coloca una mano sobre la espalda de su esposa. La escucha llorar, pero no encuentra palabras para consolarla. Sólo puede observar el cadáver de Cedric. El Campeón de Hogwarts. Ojalá nunca lo hubiera sido.

Amos recuerda el día que Cedric le comunicó que iba a participar en el Torneo de los Tres Magos. Se había sentido muy contento y orgulloso. Su hijo, Campeón de Hogwarts. Cedric, el niño que reía a carcajadas cuando le hacía cosquillas en la tripa. El muchacho que se rompió tres dientes aprendiendo a subir en escoba. El estudiante brillante e inteligente. El amigo fiel. El mago honrado y valiente.

Amos también recuerda lo enfadado que se sintió cuando supe que Potter también sería Campeón. Recuerda que pensó de él que era un tramposo y un miserable. Recuerda que lo trató mal, que lo juzgó de la peor manera posible. Y se equivocó. Porque todo había sido una trampa urdida por el mismísimo Señor Tenebroso.

Amos recuerda a Dumbledore explicándole lo ocurrido.

—Muchos no lo creerán, pero ustedes deben saberlo.

Cedric, su querido hijo y Campeón de Hogwarts. Una víctima más de ese ser malvado. Y Potter también. Porque estaba vivo, pero cargaba sobre sus hombros más peso del que nadie tan joven debería soportar.

Campeón de Hogwarts y una mierda.

Amos maldice ese día. Cuando el nombre de su hijo salió de aquel estúpido cáliz. Ojalá nunca lo hubieran escogido, ojalá no hubiera sentido ese orgullo desmedido. Ojalá nunca hubiese despreciado a Potter.

Ojalá Cedric estuviera vivo.

Amos saca fuerzas de flaqueza y abraza a su esposa. Aún no ha pasado, pero sabe que la ha perdido a ella también. Lo vio en sus ojos cuando supo que Cedric estaba muerto. Y lo sabe bien porque él siente lo mismo. El Señor Tenebroso no sólo ha asesinado a Cedric. Ha liquidado a la familia Diggory al completo.


Diré aquí que, para mí, esa cosa horrible de la obra de teatro no existe. Es un fanfic de los malos. A los Diggory los despido aquí y listos.