HISTORIAS DE HOGWARTS 2.0

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.


ARCTURUS BLACK II

Brujo. Sangre pura, miembro de la familia Black.

Un Weasley

—Padre. Septimus y yo nos hemos casado.

Arcturus observa a los dos jóvenes frente a él. Su hija tiene el pelo negro y rizado. Weasley es pelirrojo y flacucho. Los dos acaban de salir de Hogwarts y, en su humilde opinión, son dos estúpidos de tomo y lomo. Empieza a sentir como la furia le hace cosquillas en los dedos de los pies, pero antes de dejarse llevar por las emociones, prefiere pensar que ha oído mal.

—¿Cómo dices, Cedrella?

—Que Septimus y yo nos queremos y nos hemos casado.

Definitivamente, había escuchado bien. Arcturus se pone en pie y se acerca a ellos, olisqueando el ambiente como un animal en busca de su presa. Se detiene frente a su hija y la mira a los ojos. Ella es tan insolente que sostiene su mirada.

—Eres una insensata. ¿Sabes lo que has hecho?

—Sí, padre.

—No, no tienes ni idea —pese a su enfado, Arcturus logra no subir el tono de voz—. Has deshonrado a la familia casándote con éste traidor de la sangre. Te has fugado como una criminal para llevar a cabo esa ignominia y te presentas en mi casa con él, esperando que yo te dé mi aprobación. ¿Es eso lo que quieres?

Cedrella aprieta los labios. A esas alturas debe ser consciente de que no es nada conveniente provocar más a su padre, pero le contesta de todas formas. Arcturus piensa que se ha vuelto loca.

—No he venido a buscar su aprobación, padre. Ni tampoco necesito su permiso para vivir mi vida como me plazca. Sólo quiero que sepa lo que ha pasado y que lo acepte.

—¿Qué lo acepte? ¿Yo?

—Soy una bruja mayor de edad. Estoy perfectamente capacitada para tomar mis propias decisiones.

—Y has decidido casarte con este mequetrefe.

Señala a Septimus con desprecio. El muchacho no ha abierto la boca, pero agarra con fuerza la mano de Cedrella como si pretendiera infundirle ánimos.

—Quiero a Septimus, sí.

—Te has casado con él a traición, para que no pudiera oponerme.

Cedrella alza una ceja. Sus intenciones son tan obvias que no necesita explicar nada más. Arcturus bufa y vuelve a su asiento, donde le esperan una copa de vino y un ejemplar de El Profeta.

—Si es eso lo que quieres, Cedrella, te exijo que salgas de esta casa ahora mismo y no regreses nunca más. Ahora eres una Weasley y vivirás rodeada de basura como un Weasley. Borraré tu nombre del tapiz y desaparecerás de la vida de la familia Black. Desde hoy y para siempre.

Dicho eso, Arcturus abre el periódico y comienza a leer. No ve el dolor reflejarse en los ojos de su hija porque ya no le importa. Cedrella le ha traicionado y él no piensa perdonarla jamás. Se acabó Cedrella Black. Él tiene cosas más importantes de las que preocuparse.

Sólo alza la vista un segundo cuando la puerta se cierra.

—Adiós, hija.

Y ese es el único gesto de debilidad que se permite. Una hora después, cumplirá con su palabra delante de los miembros de la familia y retomará su vida como si nada hubiera pasado.

SEPARADOR

He aquí otro Arcturus Black. De éste sabíamos un poco más (por suerte)

Besetes.