HISTORIAS DE HOGWARTS 2.0
Por Cris Snape
Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.
ARCTURUS BLACK III
Brujo. Sangre pura, miembro de la familia Black.
El fin de una era
Todo se estaba yendo a la mierda. No había que ser muy inteligente para darse cuenta. El mundo mágico estaba hecho un desastre y a su familia se la había comido la guerra.
Últimamente, Arcturus pensaba mucho en los Black en general y en sus nietos en particular. Sirius y Regulus. Regulus y Sirius. Dos niños guapos e inteligentes, de lengua afilada y ojos maliciosos. Aunque su nuera se quejaba mucho del primero, a Arcturus le divertía. Tan insolente, tan independiente, tan indomable. Un auténtico Black.
Cuando Sirius se fue de casa, Arcturus se había reído. En privado, por supuesto. Su nuera había borrado su nombre del tapiz familiar, la pobre idiota. Les había ordenado a todos que le olvidaran, lo cual era muy difícil de hacer. Sirius Black estaba destinado a dejar su impronta en el mundo mágico y se había puesto manos a la obra desde muy joven.
Regulus era, en apariencia, más manso. A Arcturus no le engañaba. Podía ver lo inteligente que era con solo echarle un vistazo. Desde niño, había sido observador y cauteloso. Arcturus estaba convencido de que conocía los secretos de la mitad del mundo mágico y que sólo esperaba la oportunidad idónea para sacarlos a relucir.
Sus nietos eran dos Black auténticos y, tal vez por eso, les había perseguido su maldición. ¿Cuánta desgracia había alcanzado a la familia en los últimos cien años? Tantas muertes tempranas, tantos nombres borrados del tapiz, tantas pérdidas inútiles. La guerra no ayudó en nada. Por fortuna, ya había terminado.
Arcturus no sabía si había ganado o perdido y no le importaba en absoluto. Voldemort estaba muerto, los mortífagos huían como ratas y él no tenía ninguna marca tenebrosa en sus brazos. Sus simpatías eran conocidas por todos, pero era un hombre prudente. Un hombre prudente que, pese a todo, había sufrido las consecuencias de aquel desastre.
Regulus había desaparecido de la faz de la tierra. Su nieto querido, el que estaba destinado a honrar el apellido familiar, se había esfumado en la nada.
Sirius estaba en Azkaban. Decían que era un mortífago y que había traicionado a sus mejores amigos. Pamplinas. Su nieto jamás se hubiera unido a Voldemort, aunque sólo fuera por llevarle la contraria a su madre.
Con los destinos de sus nietos sellados, Arcturus sabía que la familia Black se terminaba. Hasta allí habían llegado. Punto y final. Le daba rabia reconocerlo, sobre todo porque sabía que, en realidad, no pasaba nada. El fin de los Black era el comienzo de otra familia mágica. Así había sido hasta ese día y así lo sería en el futuro.
Arcturus observó el tapiz familiar. Tantos nombres, tanto honor, tanto odio y tanta locura juntos. Quiso arrancarlo de la pared con sus propias manos, pero lo dejó estar. Ni siquiera eso tendría sentido. Lo único que podía hacer era esperar su propia muerte. Ojalá le alcanzase pronto.
Ya no tengo más Arcturus Black. Menos mal XD
Besetes.
