HISTORIAS DE HOGWARTS 2.0
Por Cris Snape
Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.
ARTHUR WEASLEY
Brujo. Miembro de la Orden del Fénix
Fuga de amor
—Esto es terrible. Terrible.
Molly dejó el periódico sobre la mesa y se llevó las manos a la garganta. La guerra era una cosa horrible. Tanto sufrimiento, tantas muertes sin sentido. En Hogwarts había logrado evadirse de la realidad, preocupada por aprobar los exámenes y divertirse con sus amigas, pero una vez fuera, todo era terrible.
Sintió las manos de Arthur en su cuello, quién empezó a masajearla con cuidado. Molly cerró los ojos y suspiró, satisfecha. La presencia de Arthur siempre la tranquilizaba. Era su ancla en mitad de un mar embravecido. Su sostén en un mundo calamitoso.
—¿Quién será el siguiente, Arthur? ¿Mis hermanos? ¿Los tuyos? O alguno de los dos.
Arthur no tenía una respuesta para esa pregunta. Cualquiera. Los mortífagos podrían asesinar a cualquiera. El muchacho se inclinó y besó el cuello de Molly. Quería aliviarla, mantenerla a salvo y hacerla dichosa. No era nada fácil. Y entonces, una idea se le cruzó en la cabeza y la dejó ir así, de sopetón. Sin pensarlo demasiado, como solía hacer las cosas cuando era un estudiante.
—Casémonos, Molly.
Ella se puso tensa y giró la cabeza para mirarlo. No parecía dar crédito a lo que estaba escuchando y Arthur siguió hablando.
—Sí, casémonos. Tú me quieres. Yo te quiero. El mundo es un lugar terrible, tú lo has dicho. Nadie nos puede garantizar que mañana estemos vivos, así que sólo podemos disfrutar del presente. Casémonos.
Arthur tomó aire después de la perorata. Molly seguía mirándolo muy fijamente, tal vez meditando sobre aquel asunto.
—Casarnos.
—Sí, Molly. Hoy mismo. Ahora.
Molly se puso en pie, mordiéndose el labio inferior.
—Pero yo pensaba en algo más romántico. Ya sabes. Un vestido bonito, un banquete con nuestros familiares y amigos.
Arthur sonrió. No le había dicho que no. Le cogió una mano, impaciente.
—No hay tiempo para romanticismos. Casémonos ahora mismo. Juntos arreglaremos La Madriguera.
—¿Esa casa horrorosa que te ha dado tu abuelo?
—Esa misma —Arthur amplió su sonrisa y le dio un beso en los labios—. Vámonos, Molly. Será genial.
Será genial y un escándalo. Molly podía imaginarse la reacción de los Prewett. Su madre se pondría furiosa y, a lo mejor, sus hermanos trataban de hechizar a Arthur pero… Pero sonrió y asintió con la cabeza. Porque Arthur tenía razón. Se querían, querían estar juntos. ¿Por qué esperar?
—Sí. Fuguémonos, Arthur.
—Ahora mismo, señorita.
Con esas palabras, Arthur Weasley selló el futuro de ambos. Y, pese a las dificultades, ciertamente lograron ser felices en un mundo terrible.
Podría haber escrito muchas cosas sobre Arthur, pero me he decantado por esto :)
