HISTORIAS DE HOGWARTS 2.0

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.


Barnaby Lee

Brujo. Miembro de Slytherin, hijo de mortífagos

Adiós papá, adiós mamá

—¡Soltadme, malditos¡Soy inocente! ¡Soltadme!

Aunque la abuela le había dicho que permaneciera encerrado en su cuarto, Barnaby estaba contemplando la escena desde lo alto de la escalera. Una docena de aurores llegaron a casa esa mañana, acusaron a sus padres de ser mortífagos y los estaban arrestando. Su madre se retorcía mientras gritaba, intentando arañar a los brujos y llorando de impotencia. Su padre insistía una y otra vez en su inocencia. Estaba rojo y parecía desesperado. A Barnaby le gustaba verlo así de asustado.

—¿Qué haces aquí, chaval?

Barnaby alzó la cabeza. Un auror estaba de pie junto a él. Tenía un ojo mágico y daba un poco de miedo. Barnaby se puso de pie, puso la espalda muy recta y respondió.

—Es mi casa.

El auror entrecerró los ojos (bueno, el mágico daba vueltas en todas direcciones) y soltó una carcajada.

—¡Serás insolente! ¿Cómo te llamas?

—Barnaby Lee.

—Ya veo. ¿Son tus padres?

Señaló a las dos personas que los aurores estaban sacando de la casa. Barnaby se alegró de verlos desaparecer, aunque no pensaba decirlo en voz alta. El auror se había inclinado un poco para observarle con atención.

—No deberías estar aquí.

—¿Se los llevan a Azkaban? —preguntó Barnaby, interesado. El auror asintió—. ¿Para siempre?

—Eso no lo decido yo.

Barnaby apretó los dientes. Sus padres ya no estaban allí. La abuela acababa de salir al exterior, gritando y exigiendo que los liberaran. Barnaby se preguntó si no podían capturarla a ella también.

—¿Se llevan a la abuela?

El auror negó con la cabeza.

—Alguien debe cuidarte, muchacho.

Barnaby prefería quedarse solo con los elfos. Chillaban menos.

—¿Por qué se los llevan?

—Porque han hecho cosas malas.

Barnaby recordó que, una vez, un señor extraño visitó a sus padres. Un hombre calvo y paliducho que hablaba en susurros. No le gustó demasiado. Por lo general, los amigos de sus padres no le gustaban. Ni sus padres tampoco.

—No deberías estar aquí —el auror repitió la frase de antes. Barnaby dejó de mirar hacia la entrada de casa y se centró en él. Seguía dando miedo—. Apuesto a que te dijeron que te quedaras en tu cuarto.

—Quería ver qué pasaba.

—Pues ya lo has visto. Vete antes de que te riñan.

Barnaby miró al auror. Sus padres le habían dicho que los aurores eran basura, brujos tan indignos como los sangresucias. Le dijeron que nunca hablara con uno, que no se fiara de ellos y en eso también les había desobedecido. Y se alegraba.

—Venga, chaval. Al cuarto.

Barnaby asintió. El auror tenía razón. La abuela pronto regresaría a casa y no quería tener que soportar sus gritos. Seguro que estaba enfadada después de lo que había pasado y prefería mantenerse lejos de ella. Dio dos pasos atrás, pero se detuvo antes de encerrarse de nuevo. Miró al auror a los ojos.

—Ojalá no vuelvan nunca.

Alastor apenas oyó al chavalín. Lo vio correr y meterse en un cuarto. Eso había sido desagradable. No le gustaba cuando los mortífagos armaban escándalo y, definitivamente, prefería que los niños se mantuvieran alejados. Al menos, aquellos dos desgraciados no habían opuesto demasiada resistencia. Un duelo mágico solía terminar con muertos y heridos y eso hubiera sido terrible con el niño arriba.

Barnaby Lee. Alastor pensaba recordar ese nombre. Iba a vigilar a todos esos niños y, si alguno de ellos seguía la estela de sus padres, los detendría. Hasta entonces, tenía mucho trabajo pendiente en el Ministerio de Magia.


Barnaby Lee es un personaje del videojuego. He leído un poco sobre él y he visto que sufrió una infancia abusiva así que, básicamente, sintió alivio cuando se llevaron a sus padres a Azkaban.

Besetes.