Advertencia: Como ya indica el título, sexo en grupo. También en los siguientes caps.

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La orgía

La tarde siguiente, viernes, Sev llevó a Audrey a realizar el ritual de la cueva, y por la noche tuvieron ensayo de Sly Snake, al que Hipólita no acudió pero sí lo hicieron Audrey y Lauren, el primero para ellas, lo pasaron genial. Escucharon también el primer disco de estudio de The Clash bailando, fue fantástico.

Cuando terminaron, todos los del grupo, quienes habían ido a ver el ensayo y Deborah, se quedaron a dormir en el Refugio de Hechicería Olvidada. Todos emparejados, Audrey con Sev, Lauren con Sirius, Valerie con Andrew y Deborah con Paul. Se quedaron un rato en la sala grande con la chimenea encendida, formando un círculo sentados sobre las pieles.

-¿Qué? – dijo Valerie - ¿Nos animamos a nuestra primera orgía?

-Buf… no, no… - dijo Sev – Con Deborah, Lauren y contigo, ni hablar.

-Bueno, pues tú te lo haces sólo con Audrey, no estás obligado a nada.

-Para eso nos vamos a nuestro dormitorio, no me hace gracia hacérmelo delante de todos.

-Pues el martes no te cortaste un pelo – le dijo Lauren – Si hubiéramos llegado un cuarto de hora más tarde os habríamos encontrado a la faena.

-Cierto.

-Venga, Severus, así al menos nos alegramos la vista ya que no podemos tenerte.

-Buf…

-Claro, nos sirve para ponernos.

-Me da mucho apuro.

-Vamos a hacer una ronda a ver qué dicen los demás, si gana la mayoría, accedes. Tienes que dejar de ser tan remilgado, los brujos ancestrales lo hacían constantemente, estrechar lazos entre la comunidad. Podríamos además aprovechar para vincularnos todos con Audrey.

-Claro…

-Comenzamos de mí hacia la izquierda. Habla, Sirius.

-Más apuro me da a mí porque van a compararme contigo, Sev, yo no estoy ni de lejos tan bueno como tú, ya me has visto y lo sabes – dijo Sirius - Pero aun así estoy dispuesto, Lauren y Valerie en una misma noche y si se presta también Deborah. A Audrey no pienso tocarla, ya me advertiste.

-Ni aunque lo pretendieras – dijo Audrey – A mí me basta con Prince, que os quede bien claro a todos, y más si él va a hacérselo sólo conmigo. Con alegraros la vista os llega.

-Desde luego.

-¿Probar con una chica tampoco te apetece, Audrey? – le preguntó Valerie.

-Vaya… no lo había pensado… - respondió Audrey - No sé… ¿A ti te parecería mal, Prince?

-En absoluto, mi amor, como si quieres con un chico. Si no quieres con Sirius también puedes probar con Andrew o Paul – respondió Sev.

-¿Y qué haces tú mientras tanto?

-Mirar, alegrarme la vista también, o ayudar sin llegar a hacérmelo.

-Ya lo tenemos casi convencido – dijo Lauren.

-Vale, entonces lo que vaya surgiendo, tampoco vamos a planearlo todo – dijo Audrey.

-No, desde luego que no – dijo Valerie - Sólo decidir si queremos, de lo contrario le quitamos toda la magia. Yo ya he hablado, te toca, Andrew.

-Buf… no sé. Yo sólo he estado contigo, Valerie – dijo Andrew.

-Pues sería una buena ocasión para que probaras con otras. Ahora eres mucho mejor amante que antes, te valdría para reafirmarte, ganarías confianza en ti mismo, por fin estaríamos al mismo nivel. ¿Alguien se lo haría con Andrew?

-Yo – dijo Deborah.

-Yo también – dijo Lauren.

-Fíjate – dijo Valerie – Puedes prescindir de mí esta noche, con dos te llega.

-Cierto. De acuerdo, quiero – dijo Andrew.

-Os vais a enterar de lo bueno que está Andrew también y vais a dejar de idolatrar tanto a Prince. Este año se ha puesto cañón con la instrucción.

-Ansiosas estamos – dijo Deborah – Yo ya he hablado también, te toca, Paul.

-Claro que estoy dispuesto, probaría incluso con chicos si alguno quiere – dijo Paul.

-Vaya… bravo, Paul… – dijo Lauren.

-No hay que morir sin haber probado en esta vida todo lo que se te ponga al alcance de la mano, algo que he aprendido desde que volví a nacer.

-Desde luego – dijo Valerie – Id tomando nota los demás y no le neguéis la oportunidad.

-Yo me lo hago contigo, Paul, si quieres – dijo Sev – Pero sólo tú a mí, no yo a ti.

-Eso ya lo he probado con Deborah, pero bueno, contigo será distinto, está bien – dijo Paul.

-Pues yo te lo hago a ti, Paul – dijo Andrew – Prescindo de una chica, después de ésta seguro que repetimos antes de entrar en combate.

-Muchas gracias, amigos, sabía que no me fallaríais.

-Si estamos dispuestos a morir los unos por los otros bien podemos hacer eso también – dijo Sev.

-Pues nada, decidido, Prince y Audrey ya han hablado también – dijo Valerie - ¿Vamos a ello?

-¿Convocamos unos cuantos futones y estamos más cómodos que con las pieles? – propuso Sev.

-Desde luego, y ése ya podríamos hacerlo desaparecer, está que da asco.

-Muy bien, pues vamos a ello. Lo primero, el suelo lleno de pieles para aislarlos.

Lo organizaron todo, llenaron el suelo de la sala con todas las pieles que había y futones sobre ellos, también salieron al pozo por agua y llenaron varios cubos que convocaron.

-Si viene alguien más mientras estamos a la faena va a alucinar – decía Valerie.

-Que se apunte – decía Deborah.

-Hoy era perfecto, todos estábamos emparejados, equilibrado, tantos chicos como chicas.

-Cierto.

-Y sin Hipólita, que no habría querido y nos habría robado a Prince.

-Desde luego.

-Por algo he esperado a la ocasión propicia para proponerlo.

-Ha sido genial, Valerie.

Cuando lo tuvieron todo listo, Valerie propuso:

-Ahora que la sala ya está caldeada nos toca desnudarnos. Primero las chicas a los chicos, por una vez dejáis de llevar la voz cantante. Vamos a repartirnos entre nosotras quién a quién, comienza eligiendo la más joven. Te toca, Audrey.

-Me pido a Andrew – dijo Audrey.

-Bien… así me gusta, prescindiendo de Prince. No te vas a arrepentir, te lo aseguro. Te toca, Lauren.

-Entonces Prince para mí, no pienso desaprovechar la oportunidad – dijo Lauren.

-Buf… - dijo Sev.

-Sólo desnudarte, cariño.

-Audrey, te mato.

-Venga, Prince… - dijo Audrey - No es para tanto… Te toca, Deborah.

-Pues yo a Sirius, que a Paul ya lo tengo muy visto. Cariño, siento mucho que te hayas quedado el último.

-No me importa en absoluto, Deborah, me va a encantar con Valerie – dijo Paul.

-Estupendo.

Las cuatro chicas desnudaron a los chicos, Lauren acariciaba a Sev con mucha ternura y lo puso caliente.

-Lauren, habíamos dicho que sólo desnudar – dijo él.

-Severus, por favor, no estoy haciéndolo con esa pretensión, simplemente te amo todavía y no puedo evitarlo, eres más espectacular todavía que hace un año, estoy disfrutando sin más con mucho cariño.

-Vale…

-No me rechaces así, estoy dándote amor.

-Está bien…

-¿Estamos? – preguntó Valerie.

-Estamos – dijo Lauren.

-Ahora los chicos a las chicas. Lo mismo, que elija primero el más joven, intentad cambiar – dijo Valerie – Prince, te toca.

-Yo a ti, Valerie – dijo Sev.

-¡Bien! Te toca, Sirius.

-Yo a Lauren, a Audrey no puedo tocarla – dijo Sirius.

-Repite con Deborah si quieres.

-Vale, entonces a Deborah.

-Te toca, Andrew.

-Yo a Lauren – dijo Andrew.

-Estupendo – dijo Lauren.

-Me quedo con Audrey, bien… - dijo Paul.

-No os pongáis calientes todavía, tenemos que vincularnos con Audrey – dijo Valerie.

-Bueno, si nos ponemos lo dejamos para luego – dijo Sirius.

-No, no, que luego tendremos que esperarnos los unos a los otros y nos cortará el rollo.

-Claro, claro…

-Yo ya estoy caliente, Lauren ya me ha puesto, ha hecho trampa – dijo Sev.

-Mejor para mí – dijo Valerie – Ven aquí, Prince.

Los cuatro chicos desnudaron a las chicas. Sev se vinculó con Valerie y lo hizo con mucha ternura, porque el sentimiento de puro amor de ella seguía sin decaer desde el año anterior y lo sentía por el Vínculo de Pareja que compartían.

-Cómo has cambiado, Prince… - le decía ella.

-Cierto. Gracias a Hipólita.

-Espero que no le parezca mal cuando se lo cuentes.

-No le parecerá, no te apures por eso.

-Ojalá quisieras hacértelo conmigo.

-Estoy pensándolo. Si Audrey se lo hace con Paul o con Andrew me lo hago contigo.

-Vaya… alucinante.

-En cierto modo te la debo, sigues amándome igual que hace un año.

-Ya te dije que lo haría por siempre.

-Pero tu vida ha cambiado mucho desde entonces.

-Cierto, pero fue todo gracias a ti. Nunca, nunca lo olvidaré.

-Déjame mirarte bien, ponte en pie.

Ella lo hizo, él la admiró largamente.

-Eres perfecta, Valerie y sigues recogiéndote el pelo y llevando los pendientes que te regalé.

-Claro, los llevo a todos los ensayos porque en los conciertos debo dar otra imagen. Son mi posesión más preciada, quiero que me entierren con ellos.

-Vaya… voy a hacerte el conjunto, colgante, pulsera y pulsera para el tobillo.

-Vaya…

-No te regalé nada por tu cumpleaños.

-Bueno, bueno… fue hace más de seis meses…

-No importa, lo hago ahora.

-Ponte en pie tú también, yo también quiero mirarte.

-Vale.

Se puso en pie frente a ella.

-Wow, Prince… Entre tú y yo, Andrew se ha puesto cañón pero sigues superándolo porque tú te has puesto más todavía, es increíble.

-Tú también estás mejor que hace un año, aún más musculosa, me alucinas.

-Todos estamos más buenos gracias a los entrenamientos, la educación física que no teníamos.

-Desde luego.

-Y has crecido mucho, ya somos de la misma altura. Al final vas a ser más alto que yo.

-Cierto.

-Vas a ser muy alto, Prince.

-Sí, sí que voy a serlo.

-Qué afortunada me siento de estar viéndote así, más desarrollado, pero sigues tan delgado, estás muy bueno, muy bueno, Prince, eres un hombre espectacular.

-Y tú una mujer.

-Y sigues sin tener pelo en el pecho, vas tener muy poco, verás, vas a ser perfecto durante muchos años de tu vida.

-Vaya…

-Más que las mujeres con las que estés, podrás tener amantes más jóvenes.

-Claro…

-Caerán rendidas a tus pies, has de enseñar natación a las alumnas cuando seas profesor para que te vean.

-Qué buena idea, Valerie, gracias.

-Trabajándomelo para que quieras hacértelo conmigo.

-Ya quiero, pero no por eso. En cuanto nos vinculemos resérvate para mí.

-¡Bien…! ¿Y por qué quieres hacértelo conmigo? ¿Por lo buena que estoy?

-No, cariño, por todo, sobre todo porque a pesar de lo que sientes por mí estás respetándome, no has intentado tocarme ni ponerme más caliente.

-Ya aprendí, Prince, hay que respetarse, ése es el camino. Qué feliz me estás haciendo.

-Y tú a mí. Salvo lo que voy a hacer con Paul quiero pasar la noche contigo, también dormir.

-Wooow… maravilloso… Mañana llegaremos tarde al entrenamiento.

-O no, tengo Reparadora aquí.

-¿También Estimulante?

-También.

-Pues díselo a todos, vas a darles una alegría. Ya deben estar calientes, nadie intenta continuar, pienso que ya se han formado las primeras parejas.

-Estupendo – y de viva voz – Chicos, tengo Estimulante y Reparadora, voy a traerlas y en cuanto las necesitéis os las servís, ya conocéis vuestras dosis.

-Yo no, Prince – dijo Audrey.

-¿Sabes cuánto pesas?

-Sí, ciento diez libras.

-Pues yo te la sirvo cuando la necesites.

-Vale, procuraré no cortarte el rollo.

-En cuanto baje nos vinculamos con Audrey.

-Estupendo – dijo Valerie.

Sev fue por los frascos de Estimulante y Reparadora que tenía en el dormitorio, los dejó en la repisa de la chimenea y echó un par de troncos a la misma.

-Están en la chimenea, si alguien tiene algún problema que me lo diga. Vamos a vincularnos.

Formaron un círculo, todos desnudos, y se vincularon como Comunidad con Audrey cantando ocho veces el conjuro. Cuando terminaron dijo la chica:

-Wooow… ha sido alucinante, alucinante. Pensaba que cuando lo hice con Prince era imposible de superar, pero esto ha sido mejor todavía.

-Claro, porque somos más, es más poderoso, y cuando lo hagas con tu comando, que ya tenéis lazos muy estrechos, alucinaréis más todavía – le dijo Sev.

-Claro… Espero que Percy no se descuelgue con lo que le ha pasado conmigo.

-Y si lo hace os bastáis con cuatro, sois verde-plata y en dos años quizá se os unirá alguien más.

-Claro, claro… Si esta noche me gusta con una chica probaré también a hacérmelo con Lucy, ella ya me lo ha propuesto en más de una ocasión.

-U orgías con ella y sus dos novios.

-Buf… ellos no me gustan para eso, ¿eh? Son muy sucios.

-Vaya… ¿También el Gryff?

-Sí, también el Gryff, por algo se juntó con los Sly.

-Claro… ¿Vamos al tema?

-Vamos al tema – dijo Valerie.

-Me pido a Valerie – dijo Sev.

-¡Bien!

-Los demás a lo vuestro.

Fue con Valerie.

-¿Tomamos ya la Estimulante? Yo estoy reventado porque esta tarde hemos hecho caminata con Audrey hasta la cueva.

-Vale, dame también a mí, un efecto secundario es que te pone más.

-Cierto.

-Dale quizá a Audrey también ya, ¿no?

-Pues sí, porque ya se ha lanzado sobre Paul, cómo me alegro por él.

Fue donde estaba Audrey.

-¿Quieres ya la Estimulante, cariño? ¿No estás cansada?

-Sí, dámela ya – respondió Audrey.

-Son las doce, ¿cuatro horas te va bien y después dormir dos y media? Podremos continuar un rato por la mañana.

-Estupendo.

Sev sirvió la Estimulante para los tres, la tomaron.

-Vaya invento, Prince… - le dijo Audrey - Las pociones de sueño, podremos hacer muchas como ésta.

-Haremos, una cada quince días al menos. Todos los viernes sin concierto.

-Maravilloso, cambiaremos de gente para no aburrirnos, aquí cabemos muchos más.

-Claro que sí, con cualquier oclumante.

-Vuelvo con Paul, que lo he abandonado.

-Vuelve, anda.

Audrey se marchó.

-A un rincón, Valerie – le ordenó.

Fueron hasta la esquina más alejada de los demás. Sirius estaba con Deborah y Lauren con Andrew, todos jadeaban ya. Sev se puso de espaldas a ellos.

-Jo… se te ha pasado el calentón – dijo ella.

-No importa, mejor, porque me había puesto Lauren, así me pones tú y estamos en la misma onda, tú tampoco estás caliente.

-Genial. Quiero tocarte.

-Dale, y a partir de ahora no pidas permiso, me vale cualquier cosa que me hagas.

-Estupendo. Primero la espalda, en pie.

Ella comenzó a acariciarlo intensamente, ambos de espaldas a los demás.

-No me lo anuncies tampoco, simplemente ordéname lo que quieras, sabes que me pone que me dominen – dijo él.

-Entonces te va a encantar lo que te va a hacer Paul, te vas a sentir en el papel de una mujer.

-Claro… Y también me va a gustar porque me va a doler.

-Los dos novios de Lucy que decías, los chicos del comando de Audrey, ¿se lo hacen también entre ellos?

-Sí, claro.

-Por eso son tan sucios, las relaciones entre chicos son más sucias.

-Vaya…

-¿Sabes qué se me está ocurriendo?

-¿Qué?

-Que me lo hagas a mí al tiempo que él te da a ti.

-Buaaah… alucinante.

-Lo bueno de las orgías, Prince.

-Pero te aplastaremos.

-Mejor cuanta más presión.

-Y yo no podré moverme con libertad.

-Esperamos que acabe él y luego terminamos.

-Vale, vale… Ya estoy, sólo de imaginarlo, ya te digo que vamos a repetirlo.

-¿Quién te lo hubiera dicho hace una hora? Vas a sacar tu vena homosexual.

-Pues sí, nunca lo habría imaginado. Si a Paul le gusta seguiré haciéndomelo con él.

-Y en principio lo has hecho simplemente por amor, Paul no te pone.

-Cierto que no, y pensar en darle yo me da mucho asco.

-Claro… eres muy aprensivo.

-Ya no tanto, pero para eso sí. No quiero meterla por ahí.

-Que sepas que existe un hechizo con el que te limpias de todo por dentro.

-Ah, ¿sí?

-Claro, bobo…

-Entonces quizá me lo piense.

-Andrew se ha ofrecido porque ya me lo ha hecho a mí, pero también lo hace por amor, ¿eh? Los chicos no le ponen, deberemos ponerle alguna chica.

-Claro…

-También los hay siempre pasivos, ¿eh? Que hubieran preferido ser mujeres.

-Buf… yo no llego a eso, ¿eh? Ya has visto que me he puesto de pensar que yo también estaré dándotela.

-Claro, claro, tú eres muy macho, me ha sorprendido cuando se lo has propuesto a Paul.

-Desde luego, a mí los chicos no me ponen.

-Pero si te acariciara un chico como lo estoy haciendo yo también te pondrías.

-Sí, quizá sí.

-O si te lo hiciera con la boca.

-Claro…

-Quizá Paul también quiera probar eso, ¿le dejarías?

-Claro que sí, pero yo no se lo haría, ¿eh?

-No pasa nada, eso ya lo tiene con las chicas, Audrey se lo está haciendo.

-Vaya… Audrey lo hace muy bien.

-¿No estás un poco celoso?

-En absoluto. Ella sabe compartirme a la perfección, me alegro mucho por los dos.

-Sirius también está gozándola, ya está follando con Deborah, él encima, dándosela con todo su ímpetu.

-Deborah y Sirius hacen buena pareja, son muy sucios los dos.

-Cierto. Por suerte ya no cuento con él, teniendo en cuenta que a Deborah le falta macho pienso que va a enganchar también a Sirius. Por algo se lo ha pedido en cuanto ha podido, ha tenido suerte.

-Lauren va a quemarse.

-Sirius dejará antes a Alice que a Lauren si no puede con las tres, y ahora Lauren también está gozándola con Andrew, él se lo está haciendo con la boca, creo que también lo enganchará.

-Es estupendo que Andrew esté con Lauren, porque ella llega muy fácil, es perfecta para que se reafirme, lo que has dicho tú.

-Ya consigue hacerme llegar a mí, ¿eh? Le costó pero lo logró.

-Maravilloso.

-Date la vuelta, anda.

-No, ponte delante de mí, no quiero ver, me llega con oír.

-De acuerdo, yo sí quiero mirar, me pongo viéndolos.

-Estupendo entonces.

Ella se puso delante de él y comenzó a acariciarle el pecho.

-Buf… Prince… No me hace falta mirarlos a ellos, me escaparía contigo a un dormitorio.

-Hagámoslo si quieres.

-No, no podemos fallarles, ha sido cosa de todos. Paul cuenta contigo, recuerda.

-Claro, claro…

-Tenemos que estar unidos también en el disfrute ya que lo estamos en todo lo demás, en las obligaciones.

-Claro que sí. Cuando te canses voy a tocarte yo a ti, voy a ponerte a cien.

-Sí…

-Ya me muero de ganas, voy a tomarme mucho tiempo.

-Desde luego. Estos bobos no están sabiendo disfrutarlo, van a quemarlo muy rápido.

-¿Cómo andan?

-Siguen a lo mismo, las tres parejas.

-Vas contándome, ¿vale? Imaginarlos sí me pone.

-Lo haré.

-La que va a quedarse sola eres tú.

-En absoluto, Prince, pienso engancharte cada quince días si sigues apuntándote, y también me lo haré con los demás si tú no estás dispuesto. También invitaremos a George y Angie ahora que ya conocen la Sala, ya me lo he hecho con ambos.

-Claro…

-George es de mi comando y Angie mi compañera de dormitorio desde hace siete años.

-Claro…

-¿Y sabes a quién le tengo ganas porque el pobre lleva casi un año solo?

-A Jack.

-Ése. Ya no está tan fondón y Lauren dice que es muy cariñoso. Voy a hacérmelo con él próximamente.

-Claro…

-Yo nunca estaré sola, Prince, tengo para elegir chicos y chicas, y mucho, mucho amor para dar.

-Desde luego.

-Y todo eso lo descubrí gracias a ti y ahora el círculo se cierra, volvemos a estar juntos, nunca olvidaré esta noche.

-Ni yo… No me aguanto más, Valerie, quiero tocarte.

-Dale.

Ella dejó de acariciarlo.

-Primero la espalda.

Ella se dio la vuelta, él comenzó a tocarla y admirarla.

-Wooow… eres maravillosa, nunca he visto una espalda tan perfecta…

-Claro, Prince… Lo que te pierdes pudiendo tenerlo. Llevaba mucho tiempo planeando esto, esperando la ocasión propicia, con la esperanza de hacérmelo contigo.

-Vaya…

-Por algo te digo que hoy estás haciéndome muy, muy feliz.

-Claro…

-Eligiéndome sólo a mí, a no ser que cambies de opinión.

-No voy a cambiar, Valerie, sólo voy a hacérmelo contigo y lo de Paul.

-Entonces yo tampoco me lo haré a no ser que Audrey quiera probar conmigo, soy quien más experiencia tiene con chicas.

-Claro…

-¿Puedes darme consejos para ella?

-Claro que sí, ella llega bastante fácil con la mano y la boca, puedo enseñarte cuando os toque.

-Estupendo, espero que me reserve el próximo.

-Ya está reservándose si se lo está haciendo a Paul con la boca. Además, ella puede irse hasta cuatro veces en una noche, ¿eh?

-¿En serio? – sorprendida.

-Sí, sí.

-Vaya tela… Has encontrado la horma de tu zapato.

-Pues sí, es perfecta para mí.

-¿Tú cuántas has llegado a irte?

-Más. No sé decirte cuántas, perdí la cuenta. Seis o siete.

-¡Vaya tela! – de viva voz.

-Y otras tres a la mañana siguiente.

-Buaaah…

-Con ella.

-¿Con Estimulante?

-No, al natural.

-Buf… la reventarías.

-Ya te digo que lo hice, porque todas fueron follando.

-Vaya tela… Lo que te digo, la horma de tu zapato.

-Ella también se queda a gusto, ¿eh?

-Claro que sí, contigo quién no. Tócame el culo de una vez, anda y arrímate a mí para que te sienta, que no decaiga.

-No decae, no, estoy alucinando.

Él la agarró con fuerza por el trasero y se encajó entre sus nalgas haciéndole sentir su dureza.

-Somos perfectos, Valerie, quedamos a la misma altura. Voy a echarte uno en pie esta noche.

-¿Podrás conmigo?

-Tú a la pata coja.

-Claro…

-Convocamos un taburete para que te apoyes.

-Claro… ¿Quieres empezar por ése?

-Quizá tú no te vayas.

-No me importa, me reservo, yo no puedo con seis o siete.

-Yo no quiero seis o siete hoy, ¿eh?

-¿Por qué no? En cuatro horas te da tiempo más que de sobra.

-Cierto.

-Se me está ocurriendo otro. Quiero así, ya mismo, sin más preámbulos.

-¿Cómo?

-Dámela desde atrás.

-Buaaah… sí… ábrete de piernas...

Ella lo hizo.

-Sé un poco brusco para meterla, no te cortes.

-No. No quiero hacerte daño.

-Venga, Prince… que a mí me va la marcha…

-Vale, tú lo has querido. Va sin manos.

Se la metió sin manos, sólo la punta y después pulgada a pulgada, aferrándola por las caderas.

-Buaaah… eres estrecha, Valerie…

-Claro que lo soy, y no sólo eso, llevo sin hacérmelo desde antes de la grabación del disco contando con esta ocasión, tres semanas ya.

-Vaya… ¿qué estás diciendo?

-Lo que oyes, guardándome para ti.

-Valerie… si no era nada seguro…

-Por si las moscas, desde que te lo hiciste con Audrey sabía que tarde o temprano caerías.

-Claro…

-Llevaba mucho tiempo planeándolo, Prince, pensaba que fuera la semana pasada, por eso me sentó mal no ensayar el viernes pasado.

-Claro…

-Y si no, habría sido la próxima, te habría esperado, sabía que tarde o temprano caerías. Merlín… me estás haciendo alucinar… cómo me llenas…

-Y tú a mí… qué estrecha…

-Pensaba que ibas a dármela de golpe…

-En absoluto, así es mucho mejor…

-Ya te digo…

-Luego pasaremos a los golpes, verás, verás…

-Sí… Me apoyaré en el quicio de la ventana para que lo veas.

-Wooow… vale… Te lo enseñaré si quieres, vinculados…

-Vaya… sí… nunca lo había pensado… ¿Cómo te las apañas para darme siempre ideas nuevas, Prince? Eres alucinante, la persona más determinante en mi vida, en todos los sentidos, a día de hoy.

-Vaya…

Continuó dándosela suave, sin golpearle el fondo.

-Voy a hacer que te guste más, voy a hacértelo también con la mano.

-Vaya… Pues así quizá me vaya…

-Claro…

Comenzó a hacérselo también con la mano, acompasando el ritmo al que se la metía.

-¿Ya lo habías probado…? – le preguntó ella.

-Sí, pero nunca he conseguido que la chica se vaya.

-Claro…

-Márcame tu ritmo y tu presión, ya no lo recuerdo.

Ella lo hizo con la mano sobre la suya. Poco después le dijo él:

-Ya está, ya sigo yo.

-Me da rabia que no te concentres en lo tuyo.

-No me importa nada, Valerie, yo prefiero que nos guste más a los dos.

-Vale… ¿Aguantarás a este ritmo…?

-Sí, sí, precisamente porque no estoy tan concentrado.

-Claro…

-Lo que sospecho es que si te vas, vas a hacer que yo también me vaya, tan estrecha.

-Bueno, si es así más tarde echamos otro dándomela de golpe. Será muy especial también irnos juntos siendo la primera vez para mí que me voy dándomela por detrás. Y no sólo eso y no menos importante, la primera vez que me follas.

-Claro… estupendo entonces…

-Eres un artista, Prince… también follando…

-Gracias, Valerie, voy a ayudarte un poco más.

Comenzó a morderle la nuca y a tocarle los pechos con la izquierda.

-Wooow… Prince… así me voy seguro…

-Voy a darle más flojo para que dure…

-Vale…

-Cuando te estés aburriendo me avisas…

-Cuando te aburras tú, yo no lo voy a hacer…

-Vale…

Siguieron así hasta que Sev comenzó a aburrirse, entonces le dijo:

-¿Cómo lo llevas…?

-Si le das más fuerte me voy enseguida…

-Allá voy entonces… ¿Quieres que te la clave más duro también?

-Vale…

Volvió a aferrarla por la cadera y a hacérselo con mayor presión con la mano clavándose más bruscamente, golpeándole el fondo sin dejar de morderle la nuca. A los treinta segundos llegó la ola de ella y le hizo irse a él también, ambos gritando.

-Buaaah… alucinante, alucinante… - dijo él.

-También para mí, Prince, increíble… cómo te siento… es increíble, increíble…

Oyeron aplausos.

-Vaya corta-rollos envidiosos… - dijo ella.

-Para nada, nos los merecemos, hemos conseguido que te vayas en pie y por detrás, toda una hazaña.

-Lo has conseguido tú, Prince…

-Haré que te vayas también por delante, verás.

-Wooow… sí…

Continuó hasta que terminaron, salió de ella y ella se giró, besándolo apasionadamente, los aplausos se intensificaron y comenzaron también los vítores.

-Ya han terminado todos, están descansando – dijo Valerie.