Prevención
Esa noche Sev llegó tarde a la prueba de sonido en el Club 100, pero no hubo problema alguno pues apenas les llevó media hora, terminaron antes de las nueve con todavía dos horas de tiempo por delante para cenar y relajarse hasta que diera comienzo el concierto.
Cenaron charlando del problema que había surgido con las enfermedades de transmisión sexual, pues estaban siete de los ocho que habían montado la orgía la noche anterior, sólo faltaba Deborah.
-Fuimos unos inconscientes – decía Lauren – Varios de nosotros hemos sido muy promiscuos, hemos podido contagiar a los demás y arruinarles la vida. Sirius, ¿te lo has hecho alguna vez con una muggle?
-Nunca, sabes de sobra que en vacaciones no follaba, sólo en el colegio, y desde que salgo por ahí he estado enamorado de vosotras, de Valerie y de ti, no has de temer nada.
-Estupendo, ¿piensas caer esta noche con una muggle?
-En absoluto, pienso estar con Deborah o contigo.
-Conmigo no, yo voy a estar con Severus.
-¿Qué dices?
-Lo que oyes.
-Buf… no… seria competencia…
-Es lo que hay, ya me has tenido en exclusiva casi nueve meses, haberme aprovechado mejor.
-Bueno…
-Repito mi pregunta, ¿vas a hacértelo con una muggle?
-No, Lauren, no, estaré con Deborah si quiere y si no ya me llegó con lo de ayer.
-Muy bien, aun así toma tus dos cajas de condones y úsalos hasta que nos aseguremos de que ninguno estamos contagiados. El lunes vamos todos a hacernos análisis al centro de enfermedades de transmisión sexual más próximo a mi barrio, con Giratiempo desde el despacho de Minerva.
-¿Qué dices?
-Lo que oyes, también puede habernos contagiado un brujo.
-Buf… Yo no sé usar esto.
-Pues tendrás que aprender, es muy fácil, como una fundita. Seguro que Deborah controla.
-¿Por qué no nos haces una demostración práctica, Lauren? – le preguntó Sev – En la farmacia te lo han explicado.
-Está bien, pero vamos a desperdiciar uno.
-Mejor eso que los usemos mal, pueden romperse si no lo hacemos bien.
-Vale… Saco uno de los míos.
Lauren sacó un preservativo en su envase individual.
-Hay que tener cuidado de no romperlo al abrir el envase para sacarlo - rompió el envase con los dedos - Así, por una esquinita, ahora se saca doblándolo - lo sacó - ¿Veis? Va así enrolladito para desplegarlo, se agarra por la punta y se coloca en la punta - lo colocó en dos dedos de su mano izquierda - Aprieta la puntita, Sirius, no debe coger aire para que quede ese espacio para la semilla, de lo contrario podría romperse - Sirius apretó la puntita - Y ahora se desenrolla - lo hizo - En mis dedos no queda ajustado, pero a vosotros os quedará.
-Pues no era tan fácil, ¿eh Lauren? – le dijo Sev.
-Cierto que no. Había tallas, he comprado normal para todos excepto para ti.
-Buf… - avergonzado.
-Claro, si te aprieta qué incómodo, ¿no?
-Desde luego.
-Bueno, me lo quito y voy a lavarme las manos porque pringa. Vosotros deberéis esperar a que os baje para hacerlo y atarlo con un nudito para que no salga lo que haya dentro. Así.
Lo hizo y fue a lavarse las manos.
-Vamos a esperarla para seguir con la conversación – dijo Sev – Pero ya la habéis oído, el lunes todos a hacernos análisis, almorzamos y quedamos en mi dormitorio, chicos Sly de sexto, para usar el Giratiempo cinco horas atrás y acudir poco después de las ocho a Notting Hill. Vamos a tener que coger el autobús para ir hasta el centro de enfermedades, buscarlo, y una vez terminemos volver de nuevo a su casa para regresar al colegio.
-Buf… ¿cinco horas? – se quejó Valerie.
-Valerie, no te quejes tú precisamente que eres una de las más problemáticas. Quizá tengan que examinarnos a todos, chicos y chicas.
-Cierto, cierto…
-Por suerte nos lo hacen en el momento.
-Claro...
-De lo contrario habría que pedir cita y lo tendríamos mucho peor, no podríamos ir todos juntos, deberíamos esperar y perder un tiempo precioso.
-Tienes toda la razón.
-En cuanto sepamos que estamos limpios podremos volver a hacérnoslo al natural si nos limitamos a nosotros y seguimos usando protección con otras personas.
-De acuerdo.
Lauren volvió y dijo:
-Continúo con la ronda. Paul, tú hace mucho que sólo te lo haces con Deborah, pero antes también andabas con bastantes chicas. ¿Te lo has hecho alguna vez con una muggle?
-Sí – respondió Paul.
-Muy bien, aunque nunca hayas tenido síntomas podrías estar incubando sífilis.
-Tienes razón.
-Lo sabes por Deborah, ¿verdad?
-Eso.
-Deborah nos ha fallado esta vez, ¿eh?
-Ya te digo. Supongo que fue porque no se lo esperaba y no quiso cortarnos el rollo.
-¿Vas por tu cuenta al centro de enfermedades más próximo a tu casa o quieres venir el lunes con nosotros?
-Voy por mi cuenta, de lo contrario tardarán más en atendernos.
-No es problema alguno, te quedas el último y ya está.
-Lauren, no conviene que pierda toda la mañana, tal vez deba estar disponible para ya sabes qué – dijo Sev.
-Cierto, cierto… En ese caso haz como he hecho yo, pregunta en la farmacia de tu barrio por el centro más próximo a tu casa.
-Estupendo, así lo haré el mismo lunes, e iré – dijo Paul.
-¿Vas a hacértelo esta noche con alguien?
-No tenía idea, no, ya quedé servido anoche y esta mañana.
-Muy bien, toma de todos modos tus cajas de condones.
-Muchas gracias, Lauren. ¿Cuánto se debe?
-Nada, Paul, a esto invitamos Sirius y yo, no son tan caros.
-Muchas gracias, Lauren.
-Sigo. Audrey, bonita, tú también eras muy promiscua, ¿algún muggle?
-No, sólo en el colegio, no salía y no tenía dónde – respondió Audrey.
-Estupendo, menos riesgo, ¿te han examinado alguna vez?
-No, Lauren.
-Pues seguro que te examinarás, porque en cuanto las chicas tenemos relaciones debemos hacerlo. Yo fui el pasado verano.
-Yo también – dijo Valerie.
-No te preocupes, van a preguntarte por todo. Que no te dé apuro contárselo, son médicos, has de confiar en ellos.
-Así lo haré, Lauren, ya van a alucinar porque vayamos todos juntos – dijo Audrey.
-Desde luego, va a ser un cachondeo.
Rieron.
-¿Vas a hacértelo esta noche con algún muggle?
-No, Lauren, me quedo con vosotros, ya no me lo hago si acabo de conocer a la persona y menos todavía con lo que estoy viviendo últimamente, me llega – respondió Audrey.
-Toma de todos modos una caja para ti, mi amor, por si a tus amantes no les llegara con las suyas.
-Muchas gracias, Lauren.
-Sigo con la ronda. Andrew, amor, tú ya nos dijiste que no te lo habías hecho con nadie más que con Valerie, pero ella se lo hace con mucha gente, así que también estás en riesgo, has de hacerte también los análisis si no quieres perder tiempo.
-Claro que voy a hacérmelos y de paso echar un buen rapapolvo a Valerie por ponerme en riesgo así – dijo Andrew.
-Pues sí señor, será merecido. ¿Piensas follar esta noche con alguna muggle?
-Si se tercia sí, no voy a perder más el tiempo.
-Pues ya sabes, con condones por ti y por nosotras.
-Claro que sí.
-Aquí tienes tus dos cajas. Valerie, ¿has follado con muggles?
-Desde luego que lo he hecho – respondió Valerie.
-¿Con condón?
-No.
-Buf, Valerie… qué inconsciente, porque ha sido reciente y a ti Deborah sí que te lo había contado.
-Ya lo sé.
-Y fuiste tú quien propuso la orgía.
-Pues sí.
-Llevabas planeándolo desde hace mucho, podrías habernos avisado a todos en Semana Santa o haber comprado condones.
-Cierto…
-Espero que no hayas arruinado la vida de nadie de quienes estamos aquí, en especial de las dos personas que se lo han hecho contigo sólo anoche.
-Buf…
-Bueno, no te agobies, en algo más de una semana lo sabremos. Deberemos volver todos por los resultados cuando nos citen, porque no creo que se los den a uno en nombre de los demás, es algo muy personal.
-Claro… - dijo Sev.
-Toma tu caja de condones.
-Gracias, Lauren – dijo Valerie.
-Te toca, Severus, ¿alguna muggle?
-Ninguna – respondió Sev.
-Tanto a ti como a Paul os digo, si os preguntan por vuestra vida sexual contadles toda la verdad, quizá haya riesgos en relaciones homosexuales que no los hay en las heterosexuales, y os deben informar.
-Claro, claro…
-No paséis apuro, son médicos, no se van a asustar de nada.
-Cierto.
-Y preguntadles también por los condones, si son apropiados para hacer lo que hacéis, pienso que quizá tengan más riesgo de romperse.
-Claro…
-Si no son seguros deberéis esperar a tener los resultados.
-Jo…
-Paciencia, Severus.
-Encima que tenemos poco tiempo.
-Espera a preguntarles el lunes.
-Vale, vale…
-A ti te he comprado tres cajas porque las de las chicas son de tamaño normal.
-Buah, Lauren, te has pasado, treintaiséis condones.
-No, Severus, gastas ocho por sesión.
-Cierto, cierto…
-A ver si te llegan hasta el lunes.
Todos se carcajearon.
-Voy a venir a Londres todos los sábados, Lauren, podré comprar cualquier semana.
-El próximo sábado iré a cenar contigo también a Notting Hill para enseñarte dónde está la farmacia.
-Claro… deberíamos haber ido hoy.
-Bueno, no pasa nada.
-Cuando vayáis a quedaros sin ellos avisadme y os traigo más.
-Yo también puedo comprar – dijo Paul.
-Claro, claro…
-Bueno, me toca ya que os he preguntado a todos – dijo Lauren - Fui muy promiscua en el pasado pero no lo he sido los últimos dos años. Ahora de nuevo voy a empezar a serlo si no estoy contagiada de nada. Aun así no me lo he hecho nunca con un muggle ni mis amantes lo hacían tampoco, eran los maléficos de Sly. Confío por lo tanto en no estar contagiada de nada, nunca he tenido síntoma alguno ni me detectaron nada el verano pasado, y desde entonces sólo me lo he hecho con Sirius y lo de anoche.
-Estupendo, Lauren.
-Pero por si las moscas no voy a hacérmelo sin condones hasta que me asegure.
-Muy bien.
Terminaron de cenar y pasearon hasta que abrieron el Club 100 a las diez, a partir de ese momento se dedicaron a relacionarse con los alumnos de Hogwarts que habían ido a verlos, hablando también con Deborah, Angie, George y Jack del tema, pues era con quienes contaban para la próxima orgía. Estos tres decidieron que se harían también análisis si resultaban contagiados Lauren o Valerie, que era con quienes habían estado.
A las once subieron a tocar y el local estalló en júbilo, fue un éxito abrumador, pues muchos, no sólo los alumnos de Hogwarts, ya los habían visto en marzo y habían vuelto, aparte de que se había corrido la voz y era sábado, estaba lleno hasta los topes. Cuando terminaron con el repertorio completo todavía tuvieron que tocar tres bises.
-Suficiente por hoy – dijo Sev cuando acabaron el tercero.
-Pues sí, porque a este paso no acabaríamos nunca – dijo Valerie.
-Ha sido un desperdicio estar contratados en este local, podríamos llenar locales mucho mayores.
-Desde luego que podríamos. No tengas pena, está bien así, nos saldrán conciertos para el verano, me juego lo que quieras a que tocaremos en el Roundhouse.
-Buaaah… sería genial.
-Verás cómo esta noche o próximas noches vienen a vernos ojeadores de las salas de conciertos.
-Claro, claro…
-O EMI nos busca los locales.
-Buf… prefiero no contar con EMI para nada.
-Ni yo.
Cuando bajaron del escenario los de Hogwarts les habían hecho un pasillo para que pudieran llegar tranquilos hasta el camerino. Jack les dijo:
-De otro modo iban a avasallaros.
-Cierto – le dijo Sev – Tenéis que seguir viniendo, ¿eh?
-Lo haremos. Quedaos un rato dentro hasta que la gente se calme.
-De acuerdo.
Así lo hicieron, se quedaron dentro media hora, aprovecharon para tomar Estimulante y Valerie con Sev para hacérselo, esta vez con condón. Cuando salieron todavía había fans esperándolos en la puerta, los atendieron y después fueron al baño y a beber algo. Se sentaron los cuatro a una mesa que les reservaban los del club, con Lauren y Jack. El dueño del local les dijo:
-Fantástico lo de esta noche, chicos, vais a hacerme de oro, ha quedado fuera tanta gente como ha entrado. Os aumento el caché, un veinticinco por ciento más.
-Buaaah… estupendo… - dijo Sev.
-Para que no os vayáis con otros y continuéis en verano cuando hayáis sacado el disco.
-Si nos salen conciertos en otras salas los daremos, ¿eh? Queremos tocar en locales más grandes.
-Claro, claro, si viene alguien preguntando por vosotros os lo mando.
-Muchas gracias.
-Que ya han venido, por cierto, unos colegas del mundillo a quienes quizá os interese conocer.
-Ah, ¿sí? ¿Quiénes?
-The Clash.
-Wooow… sí…
-¡Estupendo! – exclamó Valerie.
-Están esperándoos en el reservado para Vips - dijo el dueño.
-Maravilloso. ¡Vamos!
El dueño los condujo hasta allí y entraron. En cuanto lo hicieron, tres de los componentes de la banda se pusieron en pie.
-¡Vaya fenómenos! ¡Sois lo más de lo más! – exclamó uno de ellos - ¡Unos duros competidores, sí señor!
-¡Vosotros sí que lo sois! – exclamó Sev - ¡Estuvimos escuchando ayer mismo vuestro disco y bailando con él! ¡Sois fantásticos!
-Nos presentamos, soy Joe Strummer, el cantante, Mick Jones, guitarra y coros, Paul Simonon, bajo, y nos falta Terry Chimes, el batería, aunque nosotros lo llamamos Tory Crimes.
Todos se estrecharon las manos.
-Vaya… buen apodo…
-Por sus ideas políticas que se salen de la norma del grupo, así lo acribillamos un poco. Por algo hoy no está aquí, no lo llevamos bien, estamos buscando un batería nuevo.
-Vaya…
-Pues sí, cosas que pasan, ya lo dejamos de lado en la gira que hicimos con los Pistols, nos buscamos otro.
-Nosotros somos Valerie Rush, cantante y guitarra rítmica, Andrew Covet, guitarra solista, Phil Caripentio, bajo y coros, y Paul Gallant, batería – dijo Valerie.
-Diles mi nombre de verdad, a éstos sí – dijo Sev.
-Prince, todos le llamamos Prince – dijo Valerie.
-Hombre… el Príncipe… claro que sí… - dijo Joe.
Se sentaron en dos sofás y dos sillones que había en torno a una mesa auxiliar, todos con sus bebidas.
-¡Vaya buen disco tenéis! – exclamó Sev.
-Nos han dicho que vosotros lo sacáis en julio, ¿no? – preguntó Joe.
-Sí, sí, en julio.
-Pero no van todos los temas que habéis tocado hoy.
-Desde luego que no, van la mitad.
-Buf… vaya desperdicio… Habéis grabado, ¿con?
-EMI.
-Buf… los peores… No sigáis con ellos, los Pistols los dejaron, están con Virgin, van a sacar un sencillo en mayo.
-Vosotros con CBS. ¿Qué tal?
-Bien, bien, si queréis os enchufamos, os fichan seguro. Salimos de gira europea el mes que viene.
-¿Qué dices? – asombrado.
-Lo que oyes, con Buzzcocks y The Jam, por Reino Unido, Irlanda, Suecia, Francia y Alemania.
-Wooow…
-Por estar con CBS. ¿EMI no os ha programado gira?
-No.
-Buf… vaya desperdicio. Hoy hemos entrado por ser quienes somos, de otro modo nos quedábamos en la calle como la mitad de la gente que ha venido a veros. No os preocupéis, vendrán a buscaros de los locales de conciertos, y al menos tocareis por Reino Unido.
-De cualquier modo no habríamos podido permitirnos una gira ahora mismo. Prince, Andrew y yo estamos terminando el colegio todavía, hasta el verano no podríamos – dijo Valerie.
-Cierto, cierto, sois muy jóvenes, pero al menos habríais podido tocar los meses de verano, ya que justo acabará de salir el disco.
-Claro…
-No tengáis pena, sacáis otro el próximo año y vais de gira el siguiente verano, con CBS y con nosotros, ya vamos a pedírselo.
-Claro, de cualquier modo este verano Prince no habría podido, él ya tiene gira con su disco en solitario.
-¿Tienes disco en solitario? ¿Cuántos años tienes?
-Diecisiete, pero lo grabé con dieciséis, en Navidad – respondió Sev.
-Vaya… ¿Qué estilo?
-Pop, jazz y bossa-nova.
-Vaya… ecléctico. ¿Con?
-Virgin, EMI y CBS no lo aceptaron.
-Claro, Virgin tiene tradición de jazz. Entonces eres tú quien compone la música, ya se nota lo elaborada que es, nosotros no tenemos vuestro nivel armónico ni mucho menos. ¿Y por qué no grabasteis con Virgin también con el grupo, ya conociéndolos?
-Porque EMI nos ofreció más dinero.
-Error.
-Cierto, pasamos toda la semana peleándonos con ellos.
-Lo mismo que les pasó a los Pistols. ¿Y qué haces en tu disco? ¿Cantar?
-Sí, sólo me dejaron cantar e incluir temas que compuse yo. Estoy en el Top 20 con el sencillo.
-¿Cómo se llama el tema?
-Como el disco, 'Lo que nos queda'.
-Me suena, sí señor. El lunes lo compro, cantas muy bien, mejor que tú, chica, siento decírtelo así, y el mérito que tiene tocando el bajo, muy difícil.
-No me molesta en absoluto que me lo digas, ya lo sé – dijo Valerie – Y que sepas que si es capaz de cantar tocando el bajo es porque también es pianista y ha dado conciertos tocando y cantando a la vez.
-¡Vaya tela! Con diecisiete años.
-Con dieciséis – dijo Sev.
-A eso se le llama aprovechar el tiempo, sí señor.
-También toca guitarra, contrabajo y trombón – dijo Valerie.
-Wooow… un músico muy completo, sí señor, llegarás muy lejos. Ahora voy a valorarte a ti. ¿Cómo te llamabas?
-Valerie – respondió Valerie.
-También tiene mucho mérito lo que haces tú, la rítmica y cantar temas tan complicados de armonía y con letras tan elaboradas, yo no soy capaz.
-Muchas gracias.
-Y un mérito de todos, tener como componente y vocalista a una mujer que además toca la guitarra, sois muy atípicos también en eso.
-Cierto.
-Muy especiales.
-Gracias.
-Y ahora explicadnos ese mundo de fantasía del que procedéis, porque hemos alucinado con las letras. Por cierto, qué bien sonorizados, ¿también traéis al técnico?
-Sí, es un amigo.
-Muy buena idea, deberíamos adoptarla. ¿Cuánto hay de verdad en esas letras?
-Todo – dijo Sev.
-No me creo nada.
-Créelo.
-Una demostración.
-¿Quién tiene aquí la varita?
-Todos – dijo Valerie.
-Pelea conmigo, Valerie.
-Vale, cierra la puerta con un Fermio, no vaya a entrar alguien más.
-Con Protegos para no romper nada. Cuando tengáis suficiente avisáis.
Sev se levantó y cerró la puerta con un Fermio, se colocó frente a Valerie detrás del sofá a la vista de los componentes de The Clash y comenzaron a pelear lanzándose hechizos defensivos y protegiéndose con Protegos. A los cinco minutos, Joe Strummer les dijo:
-Suficiente, nos llega. ¿Qué ha sido eso?
Dejaron de luchar, Sev abrió con un Alohomora, guardaron las varitas y volvieron a sentarse.
-Un mundo que existe fuera de vuestra vista, el mundo mágico, el mundo del que hablamos en nuestras letras. Es todo real, las letras hablan de las cosas que constituyen nuestra vida cotidiana – les dijo Sev.
-Vaya tela…
-Del internado al que asistimos - dijo Andrew – Donde aprendemos a controlar la magia.
-Vaya, vaya…
-No se lo contéis a nadie u os tomarán por locos – les dijo Sev.
-Desde luego que lo harían. ¿Por qué nos lo habéis contado a nosotros?
-Porque queremos llegar a darnos a conocer cuando el mundo no mágico, el mundo muggle que llamamos nosotros, esté preparado para ello, y hemos de hacerlo poco a poco, primero acostumbrándolos a las historias con las letras de nuestras canciones.
-Varias de ellas hablaban de ejércitos y combates. ¿Eso también es real?
-Por desgracia sí – dijo Valerie – Está a punto de estallar una guerra en el mundo mágico. Nosotros formamos parte de ese ejército, entraremos en combate en verano, por eso tampoco podemos ir de gira.
-Buaaah… ¿Y podéis morir en esos combates?
-Desde luego, ahora hemos luchado únicamente con hechizos defensivos, relativamente inofensivos, y a bajo nivel, pero existen hechizos asesinos, maleficios. Y no sólo eso, se lucha, como cuenta una de las canciones, sobre escobas voladoras a cientos de pies de altura, con lo que también podemos caer.
-¿Y el mundo no mágico no corre peligro con esa guerra?
-Desde luego que lo corre, el bando de los malos está encabezado por Voldemort, un demente que podría ser el equivalente de Hitler, que odia a la gente que no es brujo, a los muggles, y podría atacarlos – dijo Sev - De hecho, ha pasado años promulgando el racismo entre la comunidad mágica y atacando a brujos hijos de muggles, los llaman sangre-sucia.
-Como los nazis con los judíos.
-Eso mismo.
-Buaaah… qué miedo. ¿Se extiende a todo el mundo?
-La comunidad mágica sí, Voldemort no, sólo a Reino Unido, pero si ganara la guerra aquí podría hacerlo.
-Vaya tela… ¿Por qué nos lo habéis contado? Ya no viviremos tranquilos.
-Mejor no vivir en la ignorancia, estar avisados. Vosotros tenéis unas letras muy políticas, estáis en nuestra onda – dijo Valerie - El Ejército Mágico es un ejército espontáneo, basado en las premisas del anarquismo, formado por grupos de afinidad, como en España en el '36.
-Si nos dais un teléfono o una dirección os escribiremos u os llamaremos para contaros como marchan las cosas y que estéis tranquilos – dijo Sev.
-Desde luego que lo hacemos, y ya no sólo por eso. Después de conoceros y enterarnos de esto vamos a estar preocupados también por vosotros – dijo Joe.
-Que sepáis que a pesar de todas las dificultades también lo pasamos muy bien, sabemos disfrutar de la vida, de lo contrario no estaríamos aquí – dijo Valerie.
-No lo dudamos, no. Qué valor tenéis, tan jóvenes, sois verdaderos héroes. Lamentaríamos mucho que os ocurriera algo, de verdad.
-Charlemos de algo divertido para que se os pase el susto – dijo Sev - ¿Les contamos la de anoche, Valerie?
-¿Todo? – preguntó Valerie.
-No, todo no, no vamos a asustarlos más todavía.
-Vale, vale...
Les contaron parte de la orgía exceptuando las relaciones homosexuales, rieron mucho.
-Ya vemos, ya, que sabéis disfrutar de la vida, cómo nos alegramos por vosotros – dijo Joe.
-La inminencia de la guerra, saber que puedes morir dentro de poco te apremia a no quedarte con las ganas de nada – dijo Valerie – Y acabamos de volver a hacérnoslo en el camerino.
-¿En el camerino? ¿Qué dices?
-Lo que oyes.
También se lo contaron.
-Y tú te pediste al mejor de ellos, ¿eh?
-Ya te digo. Si supieras en cuantas otras cosas es el mejor… - dijo Valerie - Con dieciséis años se erigió en líder del Ejército Mágico, es él quien nos va a hacer ganar la guerra.
-Qué honor haberos conocido, sí señor. Os dedicaremos una canción, así pondremos nuestro granito de arena a vuestra causa. En cuanto termine la guerra tenéis que salir de gira con nosotros, si somos más famosos os llevaremos de teloneros.
-Y serán mejores los teloneros que los cabezas de cartel – dijo Paul Simonon.
-En absoluto, cada uno somos buenos en nuestra onda – dijo Sev.
-Vamos a encargarnos de promocionaros entre las salas de conciertos donde ya hemos tocado para que os salgan conciertos en Reino Unido este verano. Dadnos el teléfono de vuestro mánager.
-¿Tenéis para apuntar?
-No, pero le pedimos al dueño cuando venga a traernos de beber.
-Estupendo.
-Así no vienen a molestaros cuando tengáis concierto.
-Genial.
-¿Puedo haceros una pregunta indiscreta?
-Claro que sí.
-¿No probasteis chicos con chicos y chicas con chicas?
-Por supuesto que probamos – dijo Valerie.
-Vaya… ¿Y por qué no queríais contárnoslo? Nosotros no nos asustamos de esas cosas, estamos muy por encima de la moral cristiana.
-Claro que sí, deberíamos haberlo supuesto. ¿Se lo contamos?
-Venga, se lo contamos – dijo Sev.
Les contaron lo que no les habían contado, The Clash se quedaron alucinados.
-Sois unos artistas, unos artistas, vuestras primeras veces, vaya tela…
-Con ayuda de la magia, ¿eh? – les dijo Sev.
-Cierto, qué envidia.
. . . . . . . . .
Disclaimer: El título del disco en solitario y el sencillo de Sev 'Lo que nos queda' (que también fue el título del último cap de la parte IX de 'El Año de la Revolución'), está tomado del título de un tema de Maniática, grupo punk de Villena (Alicante), que triunfaban allá por los '90 en los casales okupas valencianos. Excelentes músicos y de letras y música elaboradas, podrían considerarse próximos al estilo de los Clash, de los que hicieron un disco completo de versiones titulado 'La Furia.'
