Vidas paralelas

Esa noche Sev charló con Hipólita.

-Cariño, he tomado una decisión vital que te afecta.

-Cuéntame, mi amor.

-Voy a hacérmelo con cuanta más gente a la que ame mejor, voy a repartirme todo lo que pueda, porque es una muy buena manera de hacer felices a las personas y no quiero negárselo a nadie.

-Me parece genial, lo has demostrado esta misma tarde, todos se han puesto a follar en cuanto habéis acabado, ha sido fantástico. ¿Cómo me afecta a mí? ¿Tendrás menos tiempo para mí?

-Eso, y que si quieres hacértelo conmigo el próximo mes, en tu próximo período, no podremos tener temporada de locura en exclusiva, porque me he liado también con Valerie y quiero aprovechar mientras ella esté en el colegio.

-Sin problema alguno, Prince, no sabes cuánto me alegro por Valerie. Desde que la dejaste anda perdida, sin norte. A pesar de tener a Andrew se lo hacía con cualquiera.

-Ahora ha decidido sernos fiel a Paul y a mí.

-Claro… se lo ha hecho con Paul esta tarde. Maravilloso, me alegro de que Paul ya no esté con Deborah, ella no lo merece.

-Está, pero por el momento también va a reservarse para Valerie y para mí.

-¿Para ti? – muy extrañada.

-Sí, cariño, el viernes también me lo hice con Paul.

-Wooow… Prince… qué notición… Nunca lo habría esperado de ti…

-Yo tampoco lo esperaba de mí mismo, surgió como un favor que le hacía porque él quería probar con un chico antes de entrar en combate y yo me ofrecí. Pero supo hacer tan bien las cosas, hacer que me sintiera cómodo de tal manera, que a lo largo de la noche fui enamorándome de él. También fue porque probamos a vincularnos como Pareja mientras hacíamos un trío y el Vínculo es alucinante, más poderoso, mucho más que los de dos personas.

-Vaya tela… Lástima que yo nunca lo probaré.

-¿Por qué no?

-Porque yo, en toda mi vida, sólo quiero hacérmelo contigo. Ya lo ha dicho Audrey, un frottage contigo es mejor que un polvo con cualquiera, y no voy a conformarme con menos de lo que ya tengo. Soy muy difícil, Prince, y hundiría a cualquier chico que no fueras tú.

-Cierto, pero podríamos hacer tríos con él u otros chicos, yo te doy a ti y ellos a mí.

-Claro… eso sí. ¿Ya tienes otros chicos en mente?

-Sí, a uno, pero no por el momento para que me de, sino para darle los dos a una chica.

-¿Quiénes?

-Lucius y Lauren.

-Claro… viste a Lucius ayer… ¿Y ya habéis llegado a tanto en un primer encuentro?

-Sí, porque se lo conté y también nos vinculamos los tres como Comunidad. Fue mi Vínculo más poderoso como Comunidad, más que los de mucha gente.

-Porque tu relación con ellos es la más antigua y prolongada en el tiempo, Prince, desde que comenzaste en Hogwarts.

-Claro que sí.

-Vayamos por partes, porque ya veo que tienes mucho que contarme, no nos llega el tiempo para ponernos al corriente de todo lo que te ocurre al margen de mí. Hoy, si ya has quedado servido con los dos en la playa con Audrey, prescindimos de hacer nada, prefiero no perder el tiempo con eso.

-Vale, mi amor, he quedado servido.

-Pues comienza por el principio, la orgía del viernes. Que sepas que también me alegra por ti que eligieras precisamente a Valerie y Paul. Valerie es adorable, fantástica, y te ama con todo su ser después de casi un año, y Paul es el mejor de todos los chicos, el mejor, un verdadero héroe, el único a tu altura.

-Cierto.

-Cuenta, cuenta, anda…

-No hay mucho más que contar, Hipólita, no voy a darte detalles.

-Jo… me la perdí...

-Ya te enterarás con detalle cuando hagamos la Unión de las Almas.

-Quiero aprender, Prince…

-Aprenderás conmigo, de primera mano, no has de aprender nada más. De hecho, no quiero que asistas a ellas, con lo de esta tarde ya te ha llegado.

-Pero estamos muy desequilibrados, Prince.

-En cuanto comencemos a hacérnoslo nos equilibraremos rápidamente, no tengas pena.

-Vale… Cuéntame al menos cómo fue para ti que te dieran, si te gustó, esas cosas, tengo curiosidad.

-Vale, eso sí.

Él se lo contó, cuando terminó ella le preguntó:

-¿Tú también le diste?

-Desde luego.

-Vaya… Pensaba que eso te daría asco.

-Y me lo daba, a eso no me ofrecí, pero lo decidí a lo largo de la noche. Paul me convenció porque prefería que lo estrenara yo que Andrew.

-Vaya… a pesar de tu instrumento.

-Pues sí, a pesar de eso, porque importan las personas, no los instrumentos.

-Desde luego, eligió al mejor. ¿Y qué tal? Cuéntame.

También se lo contó, cuando terminó le preguntó:

-¿Y a Paul le gustó?

-Por supuesto que le gustó, me pedía más caña nada más metérsela hasta el fondo.

-Vaya tela… qué bestias sois los chicos.

-Pues sí. ¿Sabes que besar a un hombre es muy distinto a besar a una mujer?

-Lo sé, ahí atrás Lauren me dio un buen morreo, en mi cumpleaños, ¿lo recuerdas?

-Lo recuerdo, claro que sí.

-Que por cierto, besa muy bien, pero tú mejor.

-¿En serio? ¿Beso mejor que Lauren?

-Ya te digo que lo haces. Por eso, fiel a ti para siempre, no te cambio por nadie. Es lo que tengo para ofrecerte que me distinguirá de las demás a cambio de todos los sacrificios que haces por mí.

-No es ningún sacrificio, mi amor, ya ves que no me privo de nada.

-Pero ahí atrás lo hiciste.

-Mientras necesité curarme. Ahora me alegro mucho de que me hicieras dejar a Alice, ¿sabes lo que me ha hecho esta tarde?

-No, cuenta, cuenta…

Se lo contó. Cuando terminó, ella le dijo:

-Por eso Audrey ha dicho lo que ha dicho.

-Claro.

-¡Bravo por ella! ¡Adoro a Audrey!

-Por supuesto, es genial, Hipólita, de otro modo no estaría con ella.

-Claro, claro… vaya tela… la boba de Alice… no se entera de nada, ha podido recuperarte y te ha dejado escapar de nuevo…

-Desde luego, porque no pienso volver a hacérmelo con ella ni aunque me lo suplique.

-Y harás bien. Encima que te lo ha pedido ella, rechazarte porque no puedes follar, qué perra. Pues se ha quedado sola y así se quedará, porque si le cuentas esto a Sirius no vuelve a tocarla, como hizo con Lily.

-Cierto.

-Olvídate de las leonas, Prince, tú eres de serpientes como tú.

-Cierto.

-Las casas tienen su razón de ser.

-Cuando llegue a director las aboliré.

-Pero debería continuar haciéndose la Selección, que cada cual sepa lo que es aunque luego se mezclen para vivir por otro tipo de afinidad.

-Cierto, tienes razón, que se siga conservando esa identidad.

-Y así te resultaría más fácil que la gente lo aceptara, seguirían sabiendo lo que son, no les quitarías esa ilusión.

-Claro, claro…

-Resulta que para ti la Selección fue muy traumática porque te separaron de Lily en casas enemigas, pero eso ya no ocurriría. Slys y Gryffs podrían vivir juntos y asistir juntos a clase si ya habían hecho migas previamente.

-Desde luego.

-A lo que iba, para la gran mayoría de la gente la Selección es un hito en sus vidas, les encanta, sentirse pertenecientes a un grupo numeroso por primera vez en sus vidas. ¿A ti no te hacía ilusión antes de ingresar?

-Sí, porque tenía muchas ganas de ser serpiente, y no, porque sabía que Lily nunca lo sería.

-Claro…

-Y en cuanto la mandó a Gryff dejó de hacerme ilusión, además con Sirius, que ya me había insultado en el Expreso.

-Cierto, cierto…

-Si la hubiera mandado a Rave quizá me habría peleado con el Sombrero para ir yo también.

-Claro… Pero Lily, aunque tenga mucho talento, nunca habría ido a Rave, es de todo menos individualista.

-Pues sí, tendría que haberse peleado también. El simple hecho de pelearse ya le habría dado papeletas, un rasgo Rave es tener muy claro lo que quieres y luchar por ello.

-Desde luego, habría podido mandarla a Rave incluso si se hubiera sentado en el taburete pensando que quería ir a Sly para ir contigo.

-Cierto, ésa habría sido la clave.

-Fue muy poco espabilada, no luchó por ti.

-Pues no, no lo hizo porque no me amaba como yo lo hacía a ella.

-Pero me alegro de que fuera así, porque si tú no hubieras estado en Sly no habría ocurrido nada de lo que ha ocurrido desde hace año y medio. No estaríamos donde estamos, tanto en el aspecto de la guerra como de nuestras relaciones personales, quizá incluso no habrías conocido nunca a Ariel.

-A Ariel sí, porque él sí que se habría peleado con el Sombrero al verme a mí en la mesa Rave.

-Claro… Y habríais entrado en contacto mucho antes, aunque quizá nunca te habrías enterado de que es tu hermano.

-Cierto, cierto…

-Y esto me hace entrar en el siguiente tema, Lucius. Cuéntame todo lo que puedas, por favor… me apasionan los espías…

-Ay, Hipólita… qué infantil eres para algunas cosas.

-Es intrigante y romántico.

-Sí que lo es, el morbo que da el peligro.

-Y no sólo eso, el mago oscuro, el malo, redimido de sus errores. Es una historia brutal.

-Claro que sí, desde luego que es romántica, porque también es una historia de amor, la que tiene con Narcissa.

-Cuenta, cuenta… Cuando pueda saberse toda la verdad escribiré su historia para que sea reconocido.

-Vaya, muy buena idea, o lo haré yo.

-Tú, tú, escribes mucho mejor que yo.

-Claro… ¿cómo no se me ha ocurrido antes…? Mi libro lo compraría todo el mundo mágico.

-Y el muggle, vas a ser famoso con la música.

-Desde luego, darnos a conocer como fenómeno de masas con una historia que enganche, la de Lucius es la mejor.

-Claro que lo es. Cuenta, cuenta…

Sev le contó todo lo que pudo de Lucius, incluido su encuentro con él. Por descontado, no le contó que pensaba matar a Voldemort.

-Qué ganas de conocerlo, Prince… él sí que está a tu altura…

-Desde luego que lo está, está a mayor altura que yo. Es el verdadero corazón del equipo, no yo.

-Ambos lo sois, la mancuerna perfecta, el uno sin el otro no podríais funcionar. Cuando escribas has de escribir la historia de ambos, en paralelo para que se entienda al completo cómo han sucedido las cosas.

-Saldrá un libro muy largo.

-Entonces una trilogía, dividido por épocas.

-Claro…

-Te digo yo las épocas. La primera parte, desde que os conocisteis hasta que ambos cambiasteis de bando esa Navidad. La segunda, todo el proceso de formación de La Guardia en Hogwarts al tiempo que él aprendía Artes Mentales hasta el quince de mayo.

-Que yo lo hice con Lauren al mismo tiempo que él.

-Desde luego. La tercera, la formación del Ejército, la búsqueda de los Horrocruxes y su servicio como espía.

-Muy buenas, sí señora.

-Y depende de cuánto dure la guerra puede haber una cuarta.

-O juntar en una la segunda y la tercera.

-También. ¿Te percatas del paralelismo de vuestras vidas? Él es tu verdadera alma gemela, Prince, no una mujer.

-Cierto.

-Tiene que contarte con detalle todo lo que ha vivido cuanto antes, por si le pasara algo, para que puedas ponerlo por escrito.

-Buf… no quiero que le pase nada…

-Pero podría ocurrir, Prince. Ya sé lo que podéis hacer, que te deje leerlo como lo hiciste conmigo, así te enteras de toda su vida en poco rato.

-Claro… Entonces haremos eso, sí, el próximo sábado, en cuanto vuelva a estar con él, si salgo bien de la cámara.

-Saldrás, tenlo por seguro, el plan es perfecto.

-Eso dice todo el mundo, incluso él.

-Claro que sí.

La mañana siguiente fueron hasta Londres por Red Flu para que los atendieran en el centro de enfermedades de transmisión sexual, lo que les llevó toda la mañana, pues los examinaron a todos y les realizaron análisis y numerosas preguntas, abriéndoles historial. Mientras esperaban que los atendieran, Sirius y Sev estuvieron practicando la imitación del padre de Sirius, Orion Black, echándose todos unas buenas risas.

Se enteraron de que aquéllos que tenían un riesgo muy reciente de estar contagiados podían estarlo sin que apareciera en las pruebas. Hablaron los ocho a la vez con los médicos.

-Entonces… ¿cómo hacemos?

-Seguid utilizando condones durante los próximos tres meses y entonces volvéis a haceros las pruebas.

-Buf… no… a mí me aprietan...

-Puedes estar seguro de que estás limpio si tus amantes lo están. ¿Están todos aquí?

-No, tres chicas que estoy seguro que estaban limpias no están y también falta un chico.

-Valerie no ha tenido riesgo reciente de ser contagiada, salvo por un chico.

-Que es el mismo que el suyo – dijo Valerie.

-Entonces a ella le saldrá seguro en las pruebas. ¿El otro chico lo ha tenido?

-Tampoco.

-Entonces ya está, ésa será tu prueba, la de ellos. ¿Estás por completo seguro de que las otras tres chicas no han podido contagiarte?

-Sí, dos de ellas todavía eran vírgenes, sólo se lo habían hecho conmigo, y la otra sólo con su novio de toda la vida antes que conmigo, ambos vírgenes.

-Pues ahí lo tienes, en cuanto estén las pruebas de quienes han tenido riesgo lo tienes seguro, siempre que confíes en ellas al cien por cien, claro.

-Confío.

-Nos vemos de aquí a una semana.

-¿Tenemos que venir todos a recoger los resultados? Venir es muy complicado para nosotros.

-Comprended que es algo muy personal, no podemos darle esa información a cualquier persona que no sea el propio interesado.

-Pero si te firmamos autorizaciones sí – dijo Lauren.

-Sí, si lo hacéis sí.

-Pues saca los formularios, vendré yo por lo de todos.

-De acuerdo.

Todos firmaron sus autorizaciones para que Lauren recogiera los resultados de los demás y se marcharon de vuelta a su casa y a Hogwarts.

Esa noche Sev estuvo con Valerie en la Sala de Menesteres, fueron nada más cenar, se lo hicieron de una manera segura pero sin condón, ella no lo rechazó, ni mucho menos. Charlaron también durante largo rato, él estuvo contándole la teoría de Alice del agujero negro, que a Valerie le encantó.

-Ahí comencé a enamorarme de ella – dijo él.

-Vaya… qué pena que hayáis acabado tan mal también.

-Pues sí, me da mucha pena, porque fue la primera mujer con la que follé, me estrenó ella. Me da mucha, mucha pena.

-Ha sido culpa suya, Prince, no tuya.

-Ya, ya lo sé. Te lo vuelvo a decir, ojalá tú hubieras sido la primera, cuánto mejor habría sido…

-No te lamentes por el pasado, aprovecharemos ahora todo lo que podamos.

-Pena que hoy estamos reventados por las cinco horas de más, deberíamos dormirnos ya.

-Hagámoslo, claro que sí, voy a abrazarte yo, acurrúcate aquí.

Lo hizo.

-Qué maravilla, Valerie…

-Claro que sí, mi amor, todo lo que quieras, me estás haciendo tan feliz de tenerte por fin… Ya no necesitaría a nadie más…

-Mañana vuelvo a estar contigo.

-Estupendo…

Se despertaron con tiempo por la mañana y volvieron a hacérselo. Sev volvía a sentir la pulsión de la anticipación del peligro debido a la aventura que tenía al día siguiente con Sirius, pero no podía contarle nada a Valerie. Aun así, ella respondió a la perfección a sus expectativas. Cuando terminaron, ella le preguntó:

-¿Sigues queriendo pasar esta noche conmigo?

-Claro que quiero, voy a dedicarte todo el tiempo que pueda de aquí a fin de curso, el próximo año no te tendré. Esta noche nos lo vamos a hacer muchas veces, todas las que no pudimos ayer. Traeré los condones, quiero follar.

-¿En serio? ¿Aunque te molesten?

-Claro que sí.

-Estupendo.

El día transcurrió tranquilo, y tras la cena, de nuevo fueron a la Sala, se lo hicieron muchas veces hasta las doce de la noche, todas follando, y también un par por la mañana cuando se despertaron, llegando tarde a clases.

Cuando salían de la Sala ella le preguntó:

-¿A qué se ha debido la falta de puntualidad de hoy?

-Algún día te lo contaré, Valerie, hoy no puedo.

-O me enteraré cuando haga la Unión contigo, quiero hacerla.

-La haremos, claro que sí, pero no esperaré hasta entonces para contártelo. Te doy una pista, quizá no me veas más después de hoy, tengo aventura.

-¿Y eso? – alarmada.

-Sabrás si todo ha salido bien esta misma tarde, no te preocupes. Quedamos en la Sala Común después de clases.

-Prince… no me faltes después de esto, ¿eh? No soportaría la vida sin ti, me quitaría de en medio.

-Buf… Valerie… no me digas eso…

-Lo digo, lo digo, que lo sepas.

-No corro peligro de muerte, Valerie, sólo de que me cojan preso.

-¿Azkabán?

-Sí.

-¿Vas a cargarte a alguien?

-No, sólo Imperius.

-Entonces te esperaría, estaría para ti cuando salieras si resistes.

-Resistiré, Valerie, lo haré sabiendo esto.

-Yo también lo haré en ese caso, no me arriesgaré a morir en la guerra, me mantendré viva para ti.

-Así me gusta, Valerie.

. . . . . . . . .

Si queréis conocer una historia alternativa sobre la Selección de Sev y Lily, os invito a leer mi OS 'Primera Noche en Hogwarts.' Espero que os guste.