Capítulo 2

Cuando despierto ya es otro día, más bien tarde ya que son cerca de las doce del mediodía, la lectura del testamento será a eso de las 2 así que me dispongo a comenzar a prepararme para recibir al abogado.

Subo a mi habitación, voy hasta mi armario y busco que ponerme no es que en verdad me importe como me veo, pero algo tengo que vestir me pongo unos simples jeans y una sudadera gris con mis converse, bajo a el estudio de papa para prepararlo todo, todo está perfectamente ordenado, tal cual lo dejo mi papa recojo los papeles que están sobre el escritorio para que este quede libre.

Escucho que suena el timbre y me apresuro abrir la puerta al pasar por la sala veo en el reloj que aún falta una hora para que llegue el abogado, me sorprendo mucho al ver que es james.

-Que haces aquí-mi voz suena tosca al hacer la pregunta, no puedo evitar compararlo con un buitre rondándome desde el día del accidente.

-cariño estoy citado para la lectura del testamento.

-Isabella

-¿Disculpa?

-Isabella ese es mi nombre no cariño, y aún falta una hora, llegas demasiado temprano.

-Quise pasar a ver que todo estuviera listo.

-Soy capaz de ordenarlo todo james es MI CASA.

James emboza una sonrisa burlona que me hace temblar por un segundo

-Isabella veo que tus padres desperdiciaron todo el dinero que tenían, en tu educación ya que veo que no la tienes, esa no es manera de hablarle a tus mayores, así que me haces el favor de dejarme pasar y de comportarte como la señorita de sociedad que se supone que eres.

Me quedo retándolo con la mirada por un par de segundos viendo como su cara no borra la sonrisa ,me incomoda y no puedo aguantar más, me hago a un lado para que pase .

-Puedes esperar en la sala yo estaré en el estudio.

Yo nunca me he comportado de esta manera la verdad siempre he sido bastante tímida para hablar con las personas, pero james me provoca sé que algo pasa por que está citado a la lectura, quiere decir que mi padre lo nombra en su testamento, no quiero darle más vueltas al asunto, por lo tanto me siento en la silla de mi papá a esperar que el tiempo pase.

Cuando escucho el timbre corro para abrir, y tengo un momento de furia al ver a james abrir la puerta como si fuera su casa, me acerco para recibir al abogado empujando ligeramente a james.

-Señorita isabella, buenas tardes soy el abogado Matthew Brown, lamento mucho su pérdida, Charlie y yo éramos conocidos desde hace años, y él siempre hablaba mucho de usted y de su renée como él decía.

Le regalo una ligera sonrisa mientras trago el nudo de mi garganta.

-Gracias, podemos pasar al estudio ahí se le dará lectura al testamento, sígame por favor.

Entramos al estudio y tomo asiento en la silla de mi padre james y el abogado Brown se sientan frente a mí.

El abogado nos mira, sonríe, toma su portafolios y lo pone sobre el escritorio, la cara de éxtasis de james no puede ser más evidente.

-Estando todos los beneficiarios presentes procederé a leer la última voluntad de renée y Charlie swan.

Las lágrimas caen de manera silenciosa por mi rostro mientras el abogado saca el sobre con mi destino, sé que mis padres me lo han dejado todo a mí, aunque cambiaria todo el dinero por tenerlos a mi lado de nuevo, pero un miedo se instala en mi al intuir el por qué la presencia de james.

Sé que mi mala suerte aún no ha terminado y que lo que viene por delante no me depara nada bueno.