Capítulo 6
Los personajes no son míos sino deStephenie Meyer, yo solo dejo volar mi imaginación.
Lenguaje y escenas para adultos
Me levanto ignorando el dolor físico que siento, levanto mi ropa, y corro fuera de la habitación james esta vez no me detiene, imagino que ya que consiguió lo que quería no me molestara por lo que resta de la noche.
Corro a la habitación de mis padres y me meto a la bañera, miro mi entrepierna y está toda manchada de sangre al igual que mis muslos, así como de fluidos, tengo marcas rojas por todos lados que de seguro mañana serán moretones en las piernas, muslos, cintura, brazos, y en las muñecas.
Abro la llave del agua para lavarme y quitar su repugnante olor de mi cuerpo al caer el agua por mi cuerpo me percato de que mis pechos están lastimados, ambos con marcas de mordidas y mis pezones arden con pequeños cortes.
No puedo parar de llorar, no puedo creer que todo esto me esté pasando a mí, ya no valgo nada, ya no hay nada en mí que valga la pena, así nadie me va a querer, estoy sucia, marcada para siempre con lo que James acaba de hacerme.
Y tampoco creo que deje que alguien me toque de esa manera de nuevo.
Dejo que el agua llene la tina, y comienzo a tallar mi cuerpo como si con eso pudiera borrar todas las asquerosidades que acaban de ocurrirme.
Cuando acabo de tallarme comienzo a llorar de manera histérica, no tengo a nadie a quien recurrir, y pasa por mi cabeza, que odio a mis padres y odio mi vida.
si ellos no me hubieran dejado a cargo de james nada de esto hubiera pasado, si ellos hubieran sido más abiertos en su círculo y a su vez me hubieran permitido ser una chica normal que va al instituto ,tendría amigos, maestros a los que pudiera recurrir.
Y después del accidente no tengo a nadie más que al monstruo que está en el piso de arriba.
Meto la cabeza en la tina deseando desaparecer .cuando mis pulmones empiezan a arder pidiendo oxigeno saco la cabeza.
Soy demasiado cobarde para quitarme la vida, ojala james se encargue de eso por mí, salgo de la tina y tomo un albornos y me enredo en él.
Hago un gesto de dolor al salir de la tina ante el dolor que siento en mis muslos y entrepierna, me acurruco en las mantas llorando esperando dormir, cosa que logro después de unas horas.
No dura mucho ya que, una pesadilla me despierta, reviviendo lo que paso hace unas horas.
Son cerca de las cuatro de la mañana, sé que ya no podre dormir y me preparo para otro día, otro día de tortura donde tendré que enfrentarlo, él dijo que sería su mujer a partir de ahora y el llanto se apodera de mí de nuevo ante el miedo de que vuelva a violarme.
Me quedo despierta pensando en lo que me espera, doy un brinco y me abrazo más a las sabanas cuando escucho, un fuerte golpe en la puerta.
-Mira la hora que es y el maldito desayuno no está listo, te la voy a pasar por esta vez, pero no te acostumbres, hoy en la noche quiero que todo esté listo antes de que llegue.
-Quiero que limpies mi habitación, está hecha un desastre.
Da otro golpe, creo que es una patada, estoy llorando de nuevo me abrazo a la almohada y me doy cuenta que ya son las ocho de la mañana, no me di cuenta en que momento paso el tiempo.
Me espero el tiempo suficiente, hasta que escucho que el coche sale del garaje, me levanto y el dolor que sentía ayer no se compara con el que siento en este momento.
Me meto el baño necesito hacer mis necesidades, cierro los ojos ante el escozor que siento, en la noche me quede dormida solo con el albornos .me desnudo frente al espejo y se pueden ver más claramente los cardenales en mis pechos, muñecas, cadera y muslos.
El albornos está manchado de sangre, me visto rápido y mientras me acerco a la habitación de James, siento que el aire me falta.
Entro y efectivamente está hecha un desastre, no me percate de eso anoche, las blancas sabanas están manchadas con los restos de lo que fue mi virginidad, nunca pensé que mi primera vez seria así, arrebatada a la fuerza.
Con un hombre que podría ser mi padre, quito las sabanas y las llevo a la lavandería, las dejo lavando y regreso a ordenar lo demás.
Intento distraerme en los quehaceres de la casa, no tengo otra opción.
Días después de que James llegara a vivir aquí se deshizo de todos los teléfonos incluyendo de mi celular.
Se rio de mí, diciéndome que para que lo quería, que a quien pensaba llamar, si a mis amigos o familia.
Decido salir un rato a la alberca, y cuando intento abrir la puerta me doy cuenta que está cerrada, intento abrir la puerta principal pero esta igual.
No tengo escapatoria estoy encerrada en mi propia casa, no puedo llamar a la policía, no me importaría perder todo con tal de que me sacaran de este infierno.
Pero no puedo pedir ayuda, ciento que el aire me falta, se me ocurre hacerlo con la computadora corro al despacho de mi padre, pero el modem no está, ha cortado toda la comunicación.
Me voy a la habitación a esperar que el tiempo pase tengo miedo del momento que james llegue y quiera violarme de nuevo o golpearme aun siento el cuerpo adolorido, y me cuesta estar sentada o caminar recta.
Siempre había leído que perder la virginidad dolía y más si no se está preparada, pero está claro que James fue brusco y me lastimo aún más.
Bajo cuando veo que ya está atardeciendo tengo que preparar la cena a pesar del miedo que tengo, aunque no probé bocado en todo el día, no tengo nada de hambre, pero sé que me obligara a comer con él en la mesa.
Justo termino la cena cuando James entra, mi cuerpo comienza a temblar y bajo la cabeza para no mirarlo.
-Así me gusta que mi dulce gatita este aquí en la cocina esperando por su hombre.
Se agacha y levanta mi cabeza para darme un beso en la frente seguido de una nalgada.
-Vamos gatita atiende a tu hombre, estoy muy cansado mira que hacerse cargo de todos los negocios de tu padre no es cosa fácil.
Mis manos tiemblan mientras me acerco a poner el plato sobre la mesa, el aprovecha para acariciar mi pierna hasta llegar a mi trasero.
-Te preguntaras porque garita, pues mira, anoche sí que me diste pelea y me metiste unos buenos rasguños, apearte de esos pequeños ruiditos de placer que hacías mientras te la metía.
Mis lágrimas no tardan en llegar ante el asco y la impotencia, como se atreve a pensar que sentí placer, solo sentí dolor y asco.
-Sabes yo creo que me voy a saltar la cena y voy a ir directo a postre.
Se levanta y yo hago lo mismo tirando la silla y haciendo que me caiga junto con ella.
-Hay gatita no tiene caso que intentes huir lo único que provocas es que me excite más, me encanta como intentas huir de mi verte tan indefensa y a mi merced.
Se acerca a mí, yo voy retrocediendo arrastrándome asía atrás sobre mi trasero, logro pararme cuando estoy dentro de la isla dela cocina.
Cuando toma mis manos comienzo a forcejear con él y suplicar que me deje.
Por favor James ya no me hagas más daño, jamás le diré a nadie lo que me has hecho, ya tienes el poder de las empresas por favor déjame.
-Aun no lo entiendes quiero el dinero, el poder y ese dulce coño que tienes entre las piernas.
Abre el cajón que está a su lado y saca la cinta, mama la ocupaba para hacer injertos en las plantas de jardín me arrastra de nuevo hacia la mesa.
Me carga como si no pasara nada y me pone boca abajo, ata con las cinta mis manos y luego lleva la cinta al otro extremo atándola a las patas de la mesa yo continuo pataleando regresa rápido y jala mis pantalones hasta mis tobillos.
Toma mis pies y los ata a cada pata de la mesa de manera que estoy extendida con la mitad del cuerpo sobre la mesa.
-Ya que no quisiste hacer esto por las buenas será por las malas.
Me penetra de golpe, y yo doy un grito de dolor.
-Así me gusta que grites, me encanta que estés tan apretada y que solo yo haya estado aquí.
-Por favor James me lastimas me duele mucho, por favor detente, ¡hayyyy!
Mis gritos solo hacen que me envista más fuerte, cuando ciento que se pone rígido y aumenta la velocidad de sus movimientos sé que esta tortura terminara pronto.
Sale de mí y me da una fuerte palmada.
-Para que aprendas a no negarme nada.
Me da otra nalgada a hora del otro lado
-Por las patadas que me diste, y para que aprendas te vas a quedar así toda la noche.
- No por favor James no me hagas esto por favor me voy a portar bien suéltame me duele mucho.
Mis ruegos son en vano ya que ni siquiera está en la cocina intento zafarme pero lo único que logro es apretar más la cinta.
No me queda más que rezar para que esto no empeore.
Chicas esto se pone cada vez peor pero no se preocupen ya le daré un descanso a la pobre gracias por sus comentarios y críticas.
Besos y abrazos oxoxoxox
