Capítulo 15
Los personajes no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo dejo volar mi imaginación.
Pov bella
Cuando Edward salió de la habitación prometiéndome que regresaría en cuanto terminara de dar mi declaración y entro una pareja de detectives, mi mundo se vino abajo, revivir y decirle a un par de desconocidos como James había abusado de mí fue tan doloroso.
Apenas y podía respirar el llanto no me lo permitía, fue cuando decidieron que ya era suficiente con lo que les había dicho.
La familia Cullen prometía ayudarme pero eran unos desconocidos, al igual que James, ¿y si eran iguales?, y si aceptaba su ayuda y terminaba más lastimada.
Bianca me saca de mis pensamientos cuando sostiene mi mano ni siquiera me di cuenta en que momento llego.
-Mi niña lo que sea que pase en esa cabeza no dejes que te destruya, en ti esta la fuerza para salir de esto.
esto que estás viviendo es solo un pasaje, un camino arduo y sinuoso para que llegues a un lugar mejor, no sabemos por qué te ha tocado vivir esto, pero pasara, ya lo veras, la vida te tiene preparado algo mejor.
tu felicidad está a nada de llegar, no te digo que vas a olvidar todo esto, jamás lo aras, pero llegara un punto en tu vida que solo será un recuerdo que ya no te afectara, eres joven y con una larga vida por delante lo que te paso no te define como ser humano, solo ten fe y no pierdas la esperanza.
-Ya no puedo más todo esto me supera, no logro comprender como me ha pasado todo esto, no me lo merezco, quisiera estar soñando y poder despertar de esta pesadilla ,volver a estar con mis padres, que nada de esto estuviera pasando.
-Solo dale tiempo al tiempo cariño.
Se escuchas unos suaves golpecitos en la puerta.
-Hola lamento interrumpir ¿Puedo pasar?
-Claro doctor yo me retiraba a realizar mis rondas, darle un vistazo a Anthony y me retiro a mi casa a descansar antes de que mis tobillos desaparezcan más.
-De que hablas mujer si nunca has tenido.
Bianca le da un coscorrón y un beso mientras se aleja hacia la puerta murmurando.
-Estos Doctores de ahora, antes nos temían a nosotras las jefas de enfermeras y mira ahora llamarme gorda muchacho imprudente.
-Yo también te amo Bianca.
No puedo evitar que una sonrisa se dibuje en mi rostro ante este atisbo de normalidad.
El doctor Cullen se voltea hacia mí y su cara parece avergonzada.
-Lamento que vieras eso, pero es que no puedo vivir sin molestarla y ella tampoco, que no te engañe con esa cara de inocente.
-No se preocupe, es un respiro para mi verlos interactuar.
-Isabella he hablado con mi padre, en tres días más te daremos de alta, vendrás con nosotros a mi casa, y te quedaras ahí hasta que tú quieras.
Pongo cara de asombro estoy a punto de contestar cuando vuelve a hablar.
-James ha huido, y no queremos arriesgarte, como tú eres menor de edad pero ya tienes la capacidad para decidir no habrá ningún inconveniente, además por tu ficha medica hemos visto que cumplirás años muy pronto estarás más segura y podrás recupérate mientras atrapan al desgraciado ese.
-Yo no quiero causar ningún problema y menos ser una carga para usted y su familia.
-No lo serás, solo acepta y todos estaremos contentos, mi madre vendrá en unos momentos, te quiere conocer, y platicar contigo, claro si tú estás de acuerdo.
-claro doctor no hay ningún problema.
-Llámame Edward recuerda que somos amigos.
Me sonrojo, lo sé porque siento mi cara caliente, y lo peor es que no sé por qué motivo, soy salvada por la campana, unos golpecitos en la puerta hacen que Edward se levante a abrir.
-¡Mamá!
-Hola mi cielo que buen recibimiento.
-Qué bueno que has llegado me hurgue tomar una ducha, pasa deja que cargue el bolso.
ahora deja que las presente, Isabella te presento a mi madre la señora Esme Cullen.
Es una mujer muy bonita, que por lo mucho debe de tener cuarenta años, su cabello es color caramelo, y tiene los mismos ojos color verde esmeralda de su hijo, bajo la mirada avergonzada porque me ha pillado mirándola de más.
-Mamá te presento a Isabella swan.
Se acerca a mí y me da un beso en la mejilla.
-Hola cariño como te encuentras, espero que no te moleste que me presente así como así, pero quería conocerte y dado que ahora eres parte de la familia no aguantaba las ganas de venir, he tenido que amenazar a mi hija Alice con no acompañarla a ir de compras para que se quedara en casa.
-Claro que no señora cullen es un placer para mí conocerla, y lamento todos los inconvenientes que pudiera haber ocasionado en la vida de su familia por estar aquí brindándome su ayuda.
-Cariño no es nada, lo asemos con mucho gusto, además tenía muchas ansias por venir a ver a mi nieto.
-¿Nieto? Lo siento no entiendo.
-Veras Isabella yo tengo un hijo que se llama Anthony ,tiene dos semanas de vida y se encuentra en la incubadora debido a que nació prematuro ,pero pronto saldrá y podremos llevarlo a casa .
Edward habla con un orgullo de su hijo que me enternece el corazón pero a la vez hace que me sienta aun peor .Edward a estado aquí perdiendo el tiempo conmigo, cuando podría estar con su esposa e hijo.
-Disculpen no lo sabía.
-No te disculpes tu solo preocúpate por recuperarte, pronto te daremos de alta y podrás recuperarte en casa.
Mamá se quedara contigo y te ayudara a asearte, yo también me iré para darme una ducha y vendré a visitarte más tarde, quiero decirle a las dos que pueden estar tranquilas un policía está afuera de la habitación para vigilar, nadie puede entrar sin la autorización de papá o mía.
-Ve tranquilo hijo yo cuido de Isabella, le ayudare a darse un baño y platicaremos para conocernos mejor.
Edward me mira no muy convencido de que me sienta a gusto alado de su madre, pero la verdad es que sí, me siento como si la conociera de toda la vida.
-No se preocupe doct… Edward voy a estar bien.
-Está bien pero cualquier cosa que necesiten, no duden es llamar a papá o a mí.
Cuando Edward sale Esme me sonríe maternalmente, y de pronto ciento la necesidad de tener a mi madre conmigo, que ella estuviera aquí apoyándome y cuidando de mí.
-Isabella sé que es difícil confiar en desconocidos pero te juro que somos buenas personas, queremos ayudarte de corazón, y no esperamos nada a cambio, bueno solo que te dejes ayudar por mí y mi familia, que nos permitas protegerte a ti y a tu bebé.
Ya no estás sola cariño, ya no más, todo el peso que llevas ya no es necesario que lo cargues sola ahora tienes una nueva familia que velara por ti.
Se acerca a mí como tanteando terreno, como si le diera miedo tocarme pero creo que es miedo a mi reacción, y me pregunto si toda la vida seré tratada a si, como si tuvieran asco a tocarme.
Al final se decide y toma mi mano, pero tan solo ese pequeño contacto ase que me suelte a llorar, siento los delgados y delicados brazos de Esme rodearme, hundo mi cara en su pecho, como si fuera una niña pequeña.
Cuando era niña me lastimaba en los columpios y un beso de mamá calmaba mi dolor y angustia, pero mi mamá no vendrá esta ves a sanar mis heridas, nadie podrá hacerlo nunca.
No sé cuánto tiempo he estado llorando, pero Esme y yo estamos acostadas en la cama, ella abrazándome y acariciándome el cabello si decir nada solo consolándome y dejando que mi llanto salga, cuando por fin mi llanto a cesado ,levanto mi cara ,ella solo me regala una tierna sonrisa.
-¿Te sientes mejo?
-Si muchas gracias, y… lamento haber arruinado tu blusa.
Su blusa esta empapada de mis lágrimas y seguramente de mis mocos peor a ella parece de verdad no importarle.
-Tranquila cariño, que te parece si te ayudo a darte un baño, ya es tarde y te vendría bien para que descanses más a gusto.
Lo deseo con ansias, deseo lavar mi cabello y darme un buen baño.
-Pediré a una de las enfermeras que traiga una de las botas especiales para que puedas bañarte sin ningún problema.
Toca un botón cerca de la cama y una enfermera joven entra, Esme le pide varias cosas y un momento después la chica regresa, incluso trae una especie de silla plástica con agujeros en el centro, nos deja solas y escucho como Esme mueve cosas en el baño.
-Cariño te cambiare la bota para que no mojes la que traes puesta, confía en mi ser esposa de un doctor por casi treinta años tiene sus ventajas.
Ágilmente cambia la bota, mi tobillo esta aún más hinchado, cuando el doctor Gonzalo lo reviso dijo que estaba bien, que solo se había inflado más por haberlo apoyado bruscamente.
Caminamos a paso lento en dirección al baño, donde me siento en la extraña silla Esme coloca mi intravenosa en un soporte.
Comienzo a entrar en pánico, no quiero que me vea desnuda y vea como tengo el cuerpo, carraspeo inquieta.
-Te importa si de aquí me encargo yo sola, te aseguro que estaré bien.
- Claro cariño no te preocupes ,mira, la bata que traes se abre por arriba a sí que no es necesario que pases la intravenosa por el medio, ahora te importaría dejar la puerta entornada a si me sentiría más tranquila y cualquier cosa que necesites estaré aquí rápidamente.
-Por supuesto señora Cullen, muchas gracias.
-Llámame Esme, te lo he dicho ahora somos familia.
-Gracias Esme.
Cuando me quedo sola me quito la bata y me quedo completamente desnuda, aún tengo el cuerpo lleno de moretones, y adolorido, de los golpes de hoy y los ya viejos.
Con temor tomo la regadera manual, lavo mi lastimada intimidad, aun con heridas, lavo los moretones fuertemente, como si pudiera borrarlos, incluso hay unos con la forma de los dedos de James, mis pechos lastimados y adoloridos.
Termino rápidamente no quiero seguir viendo mi cuerpo y recordar lo que James hizo con él.
Me seco el cuerpo, descubriendo que los orificios de la silla son para que el agua escurra, coloco una nueva bata y llamo a Esme para que me ayude a salir del baño.
-Siéntate en la cama cariño, voy a peinar tu cabello y a secarlo no queremos que te resfríes.
Obedezco como una niña pequeña recordando cuando mi mamá hacia esto conmigo.
-Tienes más hijos a parte de Edward y tu hija.
-Emmett es el mayor tiene treinta, después sigue Edward y por ultimo todos se llevan por dos años.
-Te casaste muy joven verdad.
-En cuanto cumplí los dieciocho, Carlisle es mayor que yo por ocho años y para evitar problemas con nuestros padres nos casamos, sabíamos que nos amábamos y aunque todos decían que era solo capricho nuestro estábamos seguros de nuestra decisión.
Mientras habla termina de secarme el cabello lo peina en una cómoda trenza, y me recuesta en la cama, continua hablando, su delicada voz y la hermosa historia de cómo conoció al doctor Cullen, ase que me relaje a tal modo que sierro los ojos y me permito descansar.
Muchas gracias por sus críticas y comentarios, este capítulo fue un poquito más humano, me identifico con él ya que tengo una hermana adoptiva (solo es para que me entiendan, para mi es solo mi hermana, no existe tal cosa como "adoptiva") que fue abusada por su padrastro lamentablemente ella aún era una niña y no sabía muy bien lo que había pasado, y no saben lo importante que es para las víctimas que les demos atisbos de normalidad, y que no las hagamos sentir víctimas, intente plasmar un poquito de su relación con mi madre en este capítulo, ella ahora se ha casado y me acaba de convertir en la feliz tía de una hermosa niña, a las que han pasado por situaciones parecidas si se puede ser feliz ,con amor y paciencia, la recompensa llega.
Besos y abrazos Si los reviews son gratis que te cuesta pagarme con uno de esos ; )
