Capítulo 20
Los personajes no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo dejo volar mi imaginación.
Edward tuvo que dejarme sola para poder ir a trabajar al igual que victoria, y me siento honrada de que me tuviera la confianza se dejarme a Tony.
Ha dormido durante una hora, y no he podido dejar de mirarlo en todo este tiempo, es tan perfecto e indefenso.
Comienza a moverse y agitar sus pequeños pies y manos, de pronto da un fuerte grito que continua con llanto, su pequeña mandíbula tiembla a cada sonido que emite.
Escucharlo llorar me pone nerviosa, y no sé cómo levantarlo, siempre me lo han dado directamente en los brazos, es tan pequeño que me da terror lastimarlo, con mucho cuidado intento copiar la manera en que he visto a Edward y a la enfermera levantarlo, poniendo una mano bajo su cabeza y otra bajo su trasero.
-Ya pequeño no llores tienes hambre.-escuchar mi vos parece calmarlo lo apoyo contra mi pecho y su llanto se calma para empezar a buscar mi pecho, pero al ver que no consigue lo que quiere, provoca que vuelva a llorar.
Aquí no hay un sillón como el de la habitación de pediatría así que lo tendré que hacer en la cama, con mucho cuidado subo y oprimo el botón para poder ponerla más inclinada.
Tony continua mostrando se desacuerdo a todo pulmón.
-Tranquilo bebé, no soy tan rápida.
Las manos me tiemblan deshago la tira de la bata y lo acerco a mi pezón, arrugo la cara cuando siento la fuerte succión.
Cuando el dolor disminuye, lo acaricio y lo miro, no se mucho de bebés pero cada vez que lo he amamantado me mira directamente a los ojos y todo a nuestro alrededor desaparece, me maravillo con los suaves sonidos que emite cuando mama, pasa un buen rato y comienza a realizar sonidos de molestia, intento sacarlo de mi pecho pero se niega, sonrío, es tan mono.
Meto mi dedo en la comisura de su boca para poder separarlo y se enoja, suelto la otra tira de la bata y rápido le ofrezco mi pezón.
Estoy desnuda de la parte de arriba de mi torso y el solo trae pañal, su cobija se ha movido y estamos piel con piel.
Tomo la sabana de la cama y nos cubro a ambos me recuesto en la cama y subo las barandas que esta tiene, así ambos estamos más seguros de no caer, paso mi mano por su espalda y el continua mamando con los ojos cerrados.
Cuando dejo de sentir que succiona suavemente saco mi pezón de su boquita, pero se ve tan tranquilo que decido cargarlo un poco más, comienzo a dar palmaditas en su espalda como Edward me dijo.
-Eres un bebé hermoso y tu familia te quiere mucho, y yo también te quiero, y si dios ha permitido que te amamante lo are durante el tiempo que sea necesario para que crezcas sano.
El continúa durmiendo, hace un pequeño sonidito con su boca y creo que ha eructado.
Lo dejo en mis brazos no quiero molestarlo así que ,me pongo cómoda y ponga una película para pasar el rato aunque en realidad me gustaría más leer un libro.
Pasan las horas y continuamos en la misma posición Tony en mis brazos y yo acostada con el sobre el pecho piel con piel, cuando tiene hambre solo lo muevo un poco y le meto el pezón a la boca, cuando termina lo acomodo entre mis pechos y continua durmiendo.
De pronto despierta y comienza a molestarse.
-Tienes hambre de nuevo, pero si acabas de comer ase quince minutos.-sonrió mientras le hablo ya que parece que eso lo tranquiliza.
Intento que tome el pezón pero no parece estar interesado, lo coloco sobre mi hombro pero comienza a llorar.
-shuu, tranquilo mi amor no pasa nada.
Trato de calmarlo pero no lo hace, intento alimentarlo de nuevo pero no quiere, toco el botón de emergencias ya que no sé qué tiene y me preocupa haberlo lastimado.
Tony continua llorando cuando Edward entra por la puerta.
-Que pasa Bella están bien.
-Lo siento Edward no sé qué hice mal pero no deja de llorar.
-Tranquila déjame revisarlo.
Lo pongo entre mis piernas y Edward se acerca.
-Que pasa campeón porque lloras te dije que fueras bueno con Bella.
Me da una tierna sonrisa, en ese momento Edward revisa su pañal y sonríe.
-No tiene nada Bella al menos no nada malo a juzgar por el color, solo está hecho del baño, está muy sucio y mojado creo que es la primera vez que defeca tanto y al parecer no le gusta la sensación.
Su pañal está totalmente lleno, como pude ser tan idiota, no sé nada de bebés pero no se me ocurrió lo más lógico, que en algún momento tendría que cambiarle el pañal, vi que Edward metió un pequeño bolso debajo de la cuna pero nuca se me ocurrió revisarlo o preguntar cuando tenía que cambiarlo.
-No se te ocurra pensar que hiciste algo mal, en todo caso es mi culpa debí venir antes a ver como estaban y cambiar su pañal, pero he tenido muchos pacientes y no se me ocurrió pedirte el favor de que lo hicieras, además es mi responsabilidad, así que si estás pensando cosas malas sobre ti bórralas de tu cabeza.
Parece que me leyó la mente así que solo asiento.
-Aun así debí pensar que en algún momento necesitaría un cambio de pañal.
-Bueno puedes ayudarme ahora, pero tal vez quieras cubrirte.
Es entonces cuando me doy cuenta que estoy casi desnuda mi cabello cubre parcialmente mi seno izquierdo mientras que en el derecho tengo la cobijita de Tony sobre el hombro, y mi bata mal enroscada en la cintura.
Me pongo colorada mientras la subo y la ato, Edward mantiene la mirada sobre Tony.
-Lista para aprender a cambiar un pañal.-dice Edward para mi tranquilidad con total naturalidad.
-claro.
Para mi sorpresa Tony se relaja en cuanto siente que Edward comienza a desprender el pañal, lo ha colocado a los pies de la cama y yo tengo las piernas enroscadas.
-Ves el color, se supone que así debe ser, me imagino que ha estado comiendo mucho a juzgar por la cantidad.
-La verdad si, parece que no se saciara, crees que sea suficiente mi leche.
-Claro que sí, la naturaleza es sabia y su pequeño cuerpo le pide que se alimente porque sabe que es lo que necesita.
Veo entre asustada y fascinada como Edward cambia con agilidad el pañal.
-Poco a poco iras aprendiendo todo lo que necesitas, sobre el cuidado de un bebé, para cuando tu pequeño o pequeña nazca serás una experta en bebés ,Tony será un buen niño y te dejara que practiques con él, verdad campeón.
-La verdad me da terror hacer algo mal.
-Tu tranquila, la verdad me sorprende que con tu edad y tu nula experiencia con bebés, seas tan capaz a la hora de cuidar de Tony, tu instinto materno se dispara cada vez que estas con él y ver eso es asombroso, con las pocas veces que lo has alimentado ha podido aumentar los gramos que le faltaban y estoy seguro que el día de hoy aumentara un poco más.
-Me alegra poder ser útil, y sobre todo ayudarlo a él a mejorar.
-Bueno ya que este jovencito está limpio lo dejo de nuevo y Bella gracias y si vuelves a necesitar algo solo toca de nuevo que he dado la orden de que pasen la alarma directo a mi buscador para ser yo quien venga o en todo caso de que yo este ocupado llamen a mi padre.
-Gracias Edward estaré más pendiente de lo que le pasa y cualquier cosa que pase te llamo.
Edward me mira sonríe y se va, lo veo más contento, más alegre que cuando lo conocí, seguramente porque su hijo ya está mejor, coloco a Tony de nuevo sobre mi pecho y continuo arrullándolo, pero enseguida comienza a buscar mi pecho a sí que de nuevo desato las dos tiras para poder acostarlo de nuevo en mi piel, pensé que buscaría mi pecho pero solo se acomoda y continua durmiendo.
He pasado el día alimentando a Tony, y encargándome de sus necesidades ya que no quiero molestar a Edward, después de desperdiciar dos pañales ya que el primero rompí las cintas, el segundo de lo puse al revés y cuando quise acomodarlo las benditas cintas ya no pegaron, aprendí sobre la anatomía de un pañal y ahora me considero una experta.
Ya son casi las diez de la noche, cuando tocan la puerta a sí que pongo a Tony entre mis piernas y amarro las cintas de mi bata.
-Adelante.
Edward entra por la puerta, trae una cobija y una almohada, se acerca y le da un beso a Tony en la cabeza y lo toma en brazos para llevarlo a su nariz y olerlo, lo sostiene contra su pecho y lo arrulla.
-Vengo a pedirte asilo y ver si me puedo quedar en el sillón, mañana temprano les darán el alta y podremos ir a casa, así que no le veo el caso a irme, además no se me hace justo que te deje cuidando a Tony toda la noche, ya me aproveche de tu gentileza durante todo el día.
-No es una molestia Edward lo hago con mucho gusto la verdad, además es un niño tranquilo, apenas y llora, ya le he agarrado el ritmo, si lo alimento antes de que este hambriento no llora y te juro que no he dejado que lo del pañal vuelva a pasar, y claro que puedes quedarte literal este hospital es de tu familia.
Se acomoda en el sillón y se quita los zapatos, la verdad no me siento incomoda con su presencia, y no me da miedo quedarme con él, sé que él nunca me haría daño.
-Quieres que lo ponga en la cuna para que estés más cómoda.
-Me gustaría mas que durmiera conmigo la cama es bastante amplia y tiene la baranda, además creo que no le gusta, cada que lo he colocado ahí a dormido menos.
-Por su puesto si así quieres así será, no dudes en despertarme si se te ofrece algo.
Se levanta y coloca a Tony en mis brazos para volver al mueble y cubrirse con la manta, yo me coloco en la cama y abrazo a Tony.
Ya con la luz apagada intento dormir pero creo que tomar tantas siestas junto a Tony me ha quitado el sueño.
-¿Estas durmiendo Bella?
-No
-Me gustaría preguntarte algo.
-¿Cómo qué?
-Creo que deberíamos a comenzar a conocernos mejor ya que a partir de mañana vamos a convivir mucho.
-Que te gustaría saber.
-Cuál es tu color favorito.
-Es en serio –le digo con una sonrisa.
-La verdad me gusta saber los pequeños gustos siempre he pensado que, las pequeñas cosas asen que conozcas mejor a las personas.
-El azul.-pero creo que últimamente me gusta más el verde esmeralda digo en mis adentros.
-Cuál es tu actividad favorita
-No sé si cuenta como actividad al menos no física, pero me encanta leer.
-Música favorita.
-Mmm clásica.-digo avergonzada pues en realidad soy bastante aburrida.
-A mí también, cuando realizamos alguna cirugía, me encanta ponerla en el quirófano, cuando es tu cumpleaños.
-El trece de septiembre.
-Espero no estar incomodándote pero para mí es importante saberlo todo de ti, te lo debo todo Bella.
-Es al revés Edward yo les debo la vida.
-Lo que tienes entre tus brazos Bella es mi razón de vivir, y gracias a ti mañana puedo llevarlo a casa, así que creo que estamos empatados, no quiero molestarte más a sí que te voy a dejar en paz para que duermas.
-No me molestas y tú también debes descansar, son pocas las veces que te veo sentado, y todo el tiempo andas de aquí allá pendiente de Tony, de tus pacientes, de tu familia y de mí.
-No te preocupes puedo con ello, además ahora que estemos los tres en casa descansare más y recortare mi tiempo de trabajo para poder estar más con ustedes.
Sus palabras me brindan una enorme tranquilidad y seguridad, se escucha como si fueramos una familia.
-Gracias Edward que descanses.
-Duerme, veras como Tony en unas horas nos brinda un concierto y no de música clásica precisamente.
Me relajo y duermo tranquila, Tony en una dulzura de bebé apenas y gimotea un poco ,estamos cubiertos por la sabana y él está calientito, cuando tiene hambre solo muevo un poco mi pecho y listo, son como la dos de la mañana y Tony comienza a molestarse así que adormilada intento meter el pezón en su boca pero lo rechaza ,palpo su pañal y lo siento mojado así que me levanto lo pongo en medio de la cama y busco su pañalera, para cambiarlo voy a tener que encender la luz .
Cuando lo hago Edward aprieta los ojos ante la intensidad de la luz.
-Pasa algo-pregunta con cara de dormido, con su cabello asía todas direcciones, descalzo y aun así, tan apuesto como siempre.
Dejo de mirarlo como idiota y le contesto.
-Solo esta mojado, voy a cambiarle el pañal, lamento haberte despertado.
-Yo lo hago, tranquila.
Se levanta y camina asía la camilla con una enorme sonrisa, carga al bebé y le besa la barriga.
-Como esta mi campeón, eres un buen bebé, gracias por dejarnos dormir, te voy a cambiar el pañal, para que estés más cómodo.
-Le gusta que le hables, has notado que cuando le hablan deja de moverse e intenta fijar la mirada.
-Sí, la verdad no creo que Tanya le hablara a su vientre, nunca la vi hacerlo ni si quiera acariciarlo, y tampoco me dejo hacerlo a mí, quizás por eso le gusta que le hablen, listo campeón ahora a dormir.
Intenta arrullarlo pero al sostenerlo contra su pecho comienza a buscar su pecho.
-Así que te has encaprichado con Bella, hijo tu y yo tendremos una plática muy seria con respecto a acaparar a Bella- me da una sonrisa de disculpa mientras me subo a la cama y estiro los brazos para que me lo de, me cubro con la pequeña sabana y le ofrezco mi seno, le sonrío a Edward para evitar que se vea mi cara de dolor cuando Tony comienza a succionar.
Cuando termina de comer de ambos pechos, Edward le saca los gases y lo coloca en la cuna, nos acomodamos y continuamos durmiendo como si esta fuera nuestra rutina diaria.
Tony se levanta a comer unas tres veces más y cada vez Edward se ha levantado, platicamos en lo que Tony come, cuando termina le saca los gases y volemos a dormir.
Escucho murmullos y abro los ojos lentamente, Edward esta con Tony sobre las piernas y le habla suavemente con una sonrisa juguetona en los labios.
-No los escuche despertar.
-Eso es porque los chicos Cullen hemos hablado sobre ser considerados contigo, y dejarte dormir formo parte de la plática.-sonrío como tonta, cada vez que habla así.
-Lista para el gran día, te advierto, que mi familia puede llegar hacer un tanto muy empalagosa.
-En realidad estoy nerviosa.-suelto de golpe lo que estoy pensando, estoy asustada de hacer algo que los defraude, pero más que nada de que James me encuentre y nos haga daño tanto a mi como a mi bebé y a los Cullen.
-Tranquila, contrate seguridad extra para la casa ,además nadie que no esté autorizado puede entrar a la zona residencial donde vivimos, solo pueden entrar las personas que están en mi lista, si alguien ajeno a mi lista o de los vecinos intenta entrar no podrá hacerlo sin antes presentar identificación y estar autorizado con anterioridad.
-Muchas gracias, saber eso me hace estar más tranquila con respecto a nuestra seguridad, y me apena que tú y tu familia se vean afectados por mi situación.
-Nada de eso, es hora de que nos preparemos para poder irnos, en unas horas vendrá victoria para darte el alta, y el pediatra a Tony, que te parece si mientras tú le das de comer a Tony yo voy y me doy un baño en la sala de descasa para médicos, después regreso y cuido a Tony mientras tú te bañas.
-Claro entonces hagámoslo rápido, no te ofendas pero odio los hospitales.
-Claro no es agradable estar en uno, cuando tú eres el paciente, créeme yo también odio esa parte.
Nos ponemos manos a la obra y comenzamos con nuestro día cuando Edward regresa bañado y oliendo de manera exquisita, le doy a Tony que recién acaba de terminar de comer.
Cuando voy a entrar al baño, me doy cuenta de que no tengo nada que ponerme.
-Edward, tengo un pequeño problema, no tengo que ponerme, y no creo que sea decente que salga en bata.
-Lo siento lo olvide, papá trajo esta maleta ayer por la noche y olvide dártela, Alice la mando dijo que hay todo lo necesario dentro.
-Muchas gracias.
Entro al baño y me desnudo rápidamente sin prestar atención a mi cuerpo, ya que estoy más inquieta por el hecho de que estoy desnuda y del otro lado de la puerta esta Edward, no me da miedo pero por algún motivo me inquieta.
Rápidamente me baño, y abro la maleta, Alice me ha mandado unos pants color vino, así como ropa interior nueva, me queda un poco apretado el sostén ya que mis senos están hinchados supongo que por la leche, me coloco la bota ortopédica y salgo.
Seco mi pelo y lo dejo suelto, abro la puerta y salgo.
-Puedes creer que es la primera vez que Tony va a usar ropa.-Edward voltea mirarme ya que no le conteste por estar secando mi melena con una toalla.
Se me queda mirando como si nunca lo hubiera hecho, lejos de incomodarme, me sonrojo ante su mirada.
Te ves muy bonita.-es todo lo que dice y me da una hermosa sonrisa ladeada.
Victoria pasa a darme el alta, por mera formalidad ya que dice que viviendo con Edward no puedo estar mejor atendida, el pediatra un hombre mayor llamado Billy me felicito por lo bien que se ve Tony.
-Quieres ayudarme a vestirlo, su ropa está en la pañalera.
Abro la pañalera y me encuentro con una infinidad de ropa para bebé perfectamente doblada, volteo a ver a Edward.
-Alice.-Es todo lo que dice después de sonreír.
Escojo un mameluco blanco, y un gorrito del mismo color junto con unos pequeños calcetines.
-Perfecto la primera regla es hacerlo siempre sobre la cama o en el cambiador y revisar su pañal antes de comenzar a vestirlo para no comenzar todo de nuevo si es que está sucio del pañal.
Observo atenta como delicadamente va vistiendo al diminuto bebé, con sus enormes manos tratándolo como si fuera de cristal y a la vez seguro de lo que hace.
Lo coloca en el asiento para el auto y trae la silla de ruedas.
-Lo siento es política del hospital a demás son varios pisos y no quiero que te esfuerces demasiado.
Me subo a la silla y el me coloca a Tony sobre las piernas.
Varias enfermeras se acercan a despedir a Tony, y observo un tanto molesta como unas intentan coquetear con Edward quien educadamente les dice que tenemos prisa.
Cuando estamos en la entrada un hombre se acerca y nos toma una foto instantánea.
-Para los nuevos padres.
Me la entrega y yo por inercia la tomo con mi mano libre, en ella salgo mirando a Tony y Edward haciendo lo mismo por sobre mi cabeza, parecemos una pequeña y nueva familia.
-Muchas gracias.-Dice Edward y le tiende un billete al hombre.
-Es una linda foto, hay fotógrafos que vienen aquí a ganar un poco de dinero extra tomando este tipo de fotos, será un excelente recuerdo.
Subimos al auto y Edward pone música clásica, muy baja para no molestar a Tony que aun duerme ajeno a la felicidad de su padre y la mía por estar fuera del hospital.
Vamos en un cómodo silencio, cuando nos vamos acercando a las zonas residenciales, me pongo un tanto nerviosa.
-Edward, exentamente quien nos espera en tu casa.
-Mis hermanos, mis cuñados, mis papás y mi sobrino.
-Eso suena como muchas personas.
-Tranquilla, les dije que no te abrumaran, pero ellos dicen que ya que no deje que te visitaran en el hospital, lo menos que podía hacer era dejar que te recibieran como se debe, ya casi llegamos, es la casa al final de la cuadra.
Cuando llegamos me sorprendo al encontrarme, con una casa enorme casi tan grande como la de mis padres, es de tres pisos y tiene un hermoso pero abandonado jardín en la parte de enfrente, tiene unos enormes ventanales que la hacen de pared.
Edward oprime un control remoto y la reja de entrada se abre, llegamos a la puerta de entrada y Edward sale y me abre la puerta.
-Te importa si te llevo en brazos no me gustaría que caminaras un trecho tan largo, hasta el momento solo has caminado tramos cortos, y no me siento commodo dejando que camines, sobre todo si tengo los brazos ocupados con Tony.
-Pero no me gustaría que dejaras a Tony solo mientras me llevas a mí.
-No pretendía hacer eso, ¿puedo cargarte?
-Mmm creo que sí.
Abre la puerta trasera del coche y saca a Tony del asiento para coche para dármelo-sostenlo bien.- me dice antes de alzarme en brazos con todo y Tony.
-Edward te vas a lastimar, peso mucho.
-Oh cariño apenas y siento tu peso.-dice mientras me mueve de arriba abajo con sus brazos.-no te asustes pero mi familia suele ser un poco efusiva les dije que se controlaran pero casi nunca me hacen caso.
Cuando se acerca a la puerta principal ni siquiera toca cuando una alegre Esme, abre la puerta.
-Pero pasen, que emoción que estén aquí.-en cuanto entramos doy un brinquito y me acurruco en los brazos de Edward hay siete personas mirándome fijamente, con una sonrisa en el rostro y un enorme letrero que dice "Bienvenidos Bella y Tony".
-Vez te lo dije nunca me hacen caso, les dije que te dejaran tranquila.
Edward también tiene una tímida sonrisa en el rostro.
-No seas aguafiestas hermanito y pasa debilucho que estas sudando la gota gorda ahí parado.-un hombre enorme con sonrisa pícara habla y rompe a carcajadas a lo que parece una broma familiar, me mira pero no siento miedo y al parecer por los rasgos físicos es el hermano mayor de Edward y Alice.
Todos se ríen y me es imposible no seguirlos, el ambiente familiar que se despide es lo que siempre me imagine en una gran familia.
Hola disculpen la tardanza en actualizar pero he estado llena de trabajo, les prometo una actualización extra como recompensa, que les parece, estos dos ya se comienzan a ver con otros ojos, gracias por sus comentarios.
Besos y abrazos Si los reviews son gratis que te cuesta pagarme con uno de esos ; )
