Capítulo 22
Los personajes no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo dejo volar mi imaginación.
Unos pequeños ruiditos me despiertan, miro el reloj, son cerca de las dos de la mañana, las luces del monitor de bebé se encienden y apagan con cada ruido que hace Tony, me levanto y voy despacio asía la habitación, cada que me levanto mi pie duele por la falta de movimiento, pero quiero llegar antes de que Tony llore de verdad y despierte a Edward, el pobre debe de estar tan cansado, todas estas semanas en el hospital alado de su hijo.
Llego hasta la cuna Tony está despierto y trata de moverse de manera torpe, lo levanto y lo abrazo mientras palpo su pañal esta algo orinado no tanto pero ya necesita un cambio ,de manera rápida le cambio el pañal y decido llevarlo a la habitación así cuando despierte no despertara a Edward y podrá descansar más.
Ya en mi habitación me acuesto con él y bajo el tirante del camisón, le ofrezco el pezón, una lagrima se sale de mis ojos, en verdad me duele mucho, pero supongo que es normal, aunque me duela no dejare de hacerlo, no soy médico, pero es obvio que mi leche le ha ayudado bastante, no ha vomitado y parece digerir bien la leche.
Durante toda la noche, Tony se levantó varias veces a comer, pero lo único que tenía que hacer era reacomodarlo y pegarlo a mi seno, le cambie el pañal tres veces, pero de ahí en adelante pasamos una noche tranquila, el pobre Edward durmió toda la noche oh al menos eso espero.
Me levanto temprano ya que escucho ruidos en la habitación de enfrente, Tony continua durmiendo así que me levanto pongo las almohadas a su lado y voy a ver que es ese ruido, Edward está parado recorriendo las cortinas del cuarto de Tony para que entre la luz del día.
-Oh Bella lo siento si te desperté estas argollas hacen demasiado ruido.
-No te preocupes dormí bastante.
-Considerando que caí como piedra, y no escuche ni un llanto de Tony durante toda la noche lo dudo.-me da una sonrisa picara
-Espero que no te moleste que lo levara conmigo.
-Claro que no, te lo agradezco, me callo muy bien descansar, pero no es justo que mientras yo dormía tu estuvieras desvelada con él, pero muchas gracias.
-¡Chicos a desayunar! – la voz de Esme se escucha desde abajo y miro sorprendida a Edward por que no deben de ser ni las ocho de la mañana.
-Le gusta madrugar y está emocionada de pasar el día con ustedes, ¿puedo pasar por Tony a tu habitación?
Su caballerosidad y consideraciones conmigo en su propia casa me sorprenden.
-Claro Edward es tu casa.
-Es tu espacio Bella, bajo a Tony y luego regreso por ti.
Entra por Tony que ya está despierto Edward le habla y lo besa, no tarda nada cuando regresa por mí.
-Pasa tu brazo por mi cuello te sostendré de él y la cintura así podemos ir bajando y puedes ejercitar tu pie, crees poder hacerlo.
No sé si se refiere al hecho de tocarme o de poder bajar la escalera apoyando el pie, no estoy segura de ninguna de las dos cosas pero asiento con la cabeza.
Me pone la mano en la cintura vamos abrazados, mi respiración se agita un poco pero no tengo miedo.
-De aquí en adelante puedo caminar sin apoyo gracias –le digo en cuanto he bajado la escalera, llego a la cocina y Esme está arrullando a Tony.
-Buenos días querida toma asiento que ya te sirvo el desayuno
-Muchas gracias Esme, puedo ayudarte en algo
-Nada de eso deja que te consienta.
-Hazle caso bella no quieres verla enojada
-Tú también y deja de hablar de mí que soy tu madre
Les sonrío a los dos
-Bella tienes que empezar a tomar tus vitaminas prenatales y el hierro que te mando Victoria.
Lo había olvidado
-Toma- Edward pone frente a mí una pequeña pastilla y una capsula enorme que no creo poder tragar.
-Por dios soy pésima tomando pastillas y esa es enorme-le digo apuntando la enorme capsula
-No es tan malo, es fácil mira-Edward toma la capsula y se la traga sin siquiera tomar agua.
-Vamos cariño tu puedes-me alienta Esme
-Tómala con jugo de naranja por el momento no puedes tomar leche para que el hierro se absorba mejor.
Me la trago y siento que estoy a punto de ahogarme.
-Tranquila solo son ocho meses más de eso-Edward parece divertirse cuando le escupo el jugo en la cara.
Abro los ojos asustada
-Deja de molestarla y déjala desayunar en paz.- escucho a Esme reír pero mi mente no está en el presente.
-Lo siento por favor perdóname- me levanto intentando limpiarlo todo de manera rápida olvidándome del dolor en mi pie tomo un trapo de la barra y me arrodillo a limpiar el jugo que tire Esme y Edward han dejado de reír y cuando Edward toca mi hombro me hago asía atrás de modo que caigo sobre mi trasero.
-Bella tranquila soy yo, Edward, estas bien, están en casa a salvo, mírame soy yo todo está bien.
Parpadeo asustada y miro a Esme que me mira entre triste y asustada.
-Lo lamento no sé qué me paso.
En realidad sí que lo sé, por un momento me transporte a mi casa con James y las palizas que me daba por cosas como esta.
-No pasa nada, tranquila, me dejas ayudarte fue mi culpa a veces no me fijo en lo que digo ven vamos a desayunar sí.
-Después hablaremos de esto, desayuna tranquila.
Intentamos desayunar como si nada hubiera pasado pero me es imposible, Esme y Edward comienzan a hablar de cosas que faltan en la casa, por lo que entiendo nadie se ha hecho cargo de esta en mucho tiempo.
-Hoy saldré un poco tarde, tengo demasiado papeleo acumulado, y quiero adelantar un poco para poder estar más con ustedes, pero si quieren que me quede puedo llamar a papá.
-Ve tranquilo nos hará bien pasar un rato a solas, verdad cariño.- Esme toma mi mano por sobre la mesa.
-Estaré bien te lo prometo.-intento sonreírle pero ni yo me la creo.
-Está bien pero si necesitan algo cualquier cosa, lo que sea me avisan.
Se agacha y besa a Tony que está dentro del bambineto, luego besa a su madre en la frente, voltea asía mi como si fuera a darme un beso en la mejilla pero cambia de dirección y besa mi frente.
-Trata de descansar por favor.
-Ve tranquilo y con mucho cuidado. -Me da una sonrisa triste
Sale de la casa y Esme me regala una sonrisa.
-Qué te parece si tomas un baño y luego vemos una película juntas, llegue temprano y no hay mucho que hacer todo está bastante limpio y gracias a mi debo decir.
-Claro Esme me gustaría mucho.
-Anthony sigue durmiendo lo llevo a su habitación y regreso por ti.
Cuando estamos en la habitación nos encontramos con un dilema aquí no hay silla para que pueda sentarme en la ducha.
-Ya se, te llenare la bañera, quítate la ropa y cuando el baño esté listo vendré por ti.
Antes de salir del hospital el doctor Gonzalo me coloco una nueva escayola es como una especie de plástico con agujeros, me dijo que podía mojarla y no pasaría nada, al menos no me puso yeso eso habría sido asqueroso al momento de quitarlo .
Me desnudo y me coloco un albornos que hay en el armario y busco lo que me voy a poner, escojo unos jeans y un blusón que me permitirá alzarlo y poder amamantar a Tony.
-Listo cariño
Entro al baño la tina está llena y una gruesa capa de espuma me impide ver el agua, le ha echado sales de baño con olor a vainilla.
-Vamos cariño entra.
Me ayuda a entrar y cuando me quito el albornos Esme lo toma por los hombros para que no se moje de inmediato tapo mi intimidad, cuidadosamente me ayuda a sentarme en la bañera pone una toalla en el filo y me ayuda a recostarme.
-Te daré algo de privacidad dejare la puerta abierta para poder escuchar si necesitas algo, cuando hayas terminado me llamas, por favor no intentes salir sola puedes resbalar y no me lo perdonaría.
-Gracias Esme.
A dejado la bandeja de la bañera con todo lo necesario tomo la esponja y comienzo a lavar mi cuerpo, los moretones ya casi no se ven en mis brazos y los de mis senos han desaparecido por completo, toco mi vientre sigue plano aún no hay signos aparentes de bebé.
No sé si eso es normal o sano, Victoria dijo que todo estaba bien, pero de todos modos le preguntare a Edward.
Me pregunto si seré capaz de amar a este bebé, si será un recordatorio eterno de la manera en que fue concebido, que pasara si cuando nazca se parece a James.
Quito ese pensamiento de mi cabeza, mi hijo no tiene la culpa de nada es un ser indefenso.
No sé cuánto tiempo he pasado tocando mi vientre porque ya casi no hay espuma en el agua y mi piel, esta arrugada, me veo tentada a salir sola pero no quiero hacer pasar un mal rato a Esme.
-Vamos a fuera querida.-me coloca el albornos y me ayuda a llegar a la cama como si fuera una niña.
-¿Necesitas ayuda para vestirte?
-No Esme gracias.
-Entonces te dejo sola y en un momento subo por ti para que veamos una película.
Me visto rápido y Esme no demora en subir por mí, mientras vamos bajando escucho el llanto de Tony, lo más seguro es que tenga hambre han pasado demasiadas horas desde que lo amamante.
-Tiene hambre.
-Eso parece, tranquila cuando subí no estaba llorando.
Me coloco en el sillón y Esme saca un enojado Tony del bambineto.
-Ya voy cariño ya voy –Esme me da a Tony y una manta para cubrirme cosa que agradezco que a pesar de que ya me ha visto desnuda muchas veces me dé la opción de cubrirme frente a ella.
Subo el blusón y el sostén en cuento Tony se prende no puedo contener el siseo y las traicioneras lagrimas que me salen.
-Que pasa cariño ¿te duele?
-Si cuando comienza a mamar pero después disminuye.
-Disminuye, eso quiere decir que siempre te duele.
-Si, pero es normal ¿no es así?
-No cariño, no tiene que dolerte, te dije que cualquier molestia o duda que tuvieras me la dijeras, pobre de ti te has aguantado tal dolor.
-Es que yo pensé que era normal.
-Me dejarías ver.
Descubro a Tony y Esme atentamente se acerca a ver cómo es que Tony come.
-Voy Hacer que te suelte porque está mal enganchado.
Mete su dedo en la comisura de su boquita y deja mi pezón al descubierto, Tony llora molesto por la interrupción
-Cariño tienes el pezón agrietado, tu pezón y areola son muy pequeños y el solo esta succionando El pezón por eso te duele tanto.
Tony sigue llorando sobre mis piernas.
-Me permites tocarte para enseñare como-la miro y sé que puedo confiar en ella que ella sabe lo que hace.
-Adelante - toma mi pecho en su mano y acerca la cabeza de Tony
-Cuando lo prendas al pecho pasaras tu pezón por su labio superior cuando abra la boca moverás tu pezón hacia abajo para que tome toda tu areola así mira.
Realiza el mismo moviente que acaba de explicarme moviendo mi seno y la cabeza del bebé, cuando Tony succiona, por primera vez no siento dolor.
-¿Te duele?
-No, ya no tanto.
-Cuando termine de comer te enseñare a curar tus pezones
Tony come por casi media hora cuando termina Esme llaga con una frazada en las manos
-Cariño necesito que te saques la blusa y el sostén tienes muy lastimados los pezones y lo más conveniente es que andes sin ropa un ratito.
-Pero Esme
-Esme nada, no te preocupes estamos solas ya llame a todos y les dije que necesitas descansar así que nadie vendrá
Coloca a Tony en el bambineto completamente saciado, me saco el blusón y en sostén Esme coloca la frazada sobre mis hombros.
-Lo que vas hacer es sacar unas gotitas de leche y las vas a esparcir por todo tu pezón y areola vamos a dejar que se seque sola veras como mejoran en un rato, después en cada toma ases lo mismo y veras como en un par de días estarás como nueva.
La miro sin saber que hacer nunca he sacado leche de mis pechos.
-Me dejas tocarte de nuevo
-Si la verdad no tengo ni idea de que hacer.
-Siempre que te extraigas leche oprime siempre fuera de la areola, nunca del pezón.
Oprime y unas gotitas de leche salen de él, Esme las extiende por todo mi pezón y areola, me sonrojo al estar viviendo algo tan íntimo con Esme algo que mi madre debió haberme enseñado.
-Ahora tú el otro -, hago lo mismo en el otro lado
-Ahora veamos una película mientras descansas subí la calefacción espero que no te importe, pero lo último que quiero es que te resfríes.
Estoy bien Esme gracias.-pone una película de una comedia romántica.
De pronto estoy en la cocina de mi casa mamá y yo asemos la cena, estamos haciendo un pastel de chocolate tenemos harina por todo la cara y brazos, papá llega imponente con su caro traje negro, mamá se acerca como si nada y pone las manos en su pecho.
-Oh querido mira que despistada te he ensuciado.
-Esto lo pagaras- mamá corre y se esconde detrás de mí,
Te atreves a usar de escudo a mi adorada princesa, estas en problemas Renée swan
Papá me sostiene en sus hombros y corre conmigo a cuestas
-Papi bájame ya te ensucie toda la espalda y parte del trasero con harina también
-Pusiste a mi retoño en mi contra Renee- los tres reímos llenos de harina
Me siento tan relajada y tan en paz que no quiero abrir los ojos, mientras siento como Esme pasa sus dedos entre mis cabellos una y otra vez, acariciándome de manera maternal como solía hacerlo mi madre, aprieto los ojos queriendo engañarme a mí misma, ilusionando mi subconsciente, permitiéndome por un momento pensar que es mi madre la que tiene mi cabeza sobre sus piernas, que estoy en mi casa y que en cualquier momento papá llegara del trabajo y todo será como antes.
Pero no es así.
Esme me acaricia el rostro y seca mis lágrimas que seguramente han mojado su fina falda.
-Que pasa cariño, porque lloras, ¿aun te duele?-muevo la cabeza en negación incapaz de hablar.
-Sabes que puedes confiar en mí, que estoy aquí para ti, para ayudarte, dime porque lloras cariño.
-Soñaba con mis padres, y te confundí con ella al despertar, los extraño Esme.
-Claro cariño nunca dejaras de hacerlo, al contrario, cada día los extrañaras más, en cada momento alegre ,en los tristes, triunfos y derrotas los extrañaras porque son momentos que uno comparte con las personas que ama ,pero llegara el momento donde los recordaras con una sonrisa, donde podrás hablar de ellos sin llorar, pero nunca dejaras de extrañarlos, porque eso sería como olvidarlos y eso nunca podrás hacerlo porque los amabas y ellos a ti ,claro que te tomara tiempo, sé que no es igual pero en mi tienes a una madre, no pretendo suplantar a la tuya, nunca podría, pero tengo todo el amor y apoyo que una madre puede darte.
Sé que con todo lo que te ha pasado, lo que más quisieras es tenerlos contigo, qué más quisiera yo poder regresártelos, no puedo, ahora tienes otra oportunidad Bella, y tienes a toda mi familia contigo.
Me siento y la abraso escondiendo mi rostro en su pecho, llorando como nunca lo he hecho.
Creo que necesito la ayuda de Jasper, Esme necesito sanar ya no quiero sufrir y no voy a poder salir yo sola de esto .
Ese es el primer paso mi amor, ya lo veras todo mejorara.
-Lo que paso esta mañana Esme, sentí que estaba con James y que me golpearía por ser tan torpe, no quiero tener más miedo y que ustedes tengan que andar de puntillas por miedo a hacer algo que me asuste, no es justo para ustedes.
-No es justo para nadie cariño, y meno para ti, claro que Jasper te ayudar vas a estar bien y vas a sanar.
La abrazo de nuevo y ella a mí, voy a rehacer mi vida no permitiré que James me robe eso también.
Que les pareció el capítulo más de mamá Esme, el próximo capítulo será desde la perspectiva de Edward, recordemos que el también esta pasando por un duelo y ambos están rotos y necesitan ayuda, a partir de aquí la historia comenzara a ir más rápido.
Gracias por sus críticas y comentarios.
Besos y abrazos Si los reviews son gratis que te cuesta pagarme con uno de esos ; )
