Capítulo 24
Los personajes no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo dejo volar mi imaginación.
Habían pasado ya dos semanas desde que Bella acepto acudir a la consulta de Jasper durante este tiempo mi madre nos ha estado ayudando en la casa, realiza las compras, paga los servicios, en pocas palabras una santa.
Habíamos platicado sobre incluir a Bella en estas actividades pero siempre que se le ofrecía salir ella ponía un pretexto, incluso para las citas con Jasper que ya había cancelado dos veces, estaba casi seguro de que el motivo era el hecho de que no sabíamos nada del maldito de James.
En parte entendía que se sintiera insegura, intente preguntarle directamente sobre el asunto pero ella evadía el tema, si bien todo era normal dentro de la casa ella se negaba a salir y eso no era sano.
Habíamos hablado clandestinamente con Jasper al respecto y él nos dijo que comenzáramos a dejarla más tiempo solo con Tony ya que había tenido un apego muy fuerte con mi madre, y que tenía que aprender a confiar que aun estando sola ella estaba segura, así que mi madre se retiraba una o dos horas antes de que yo llegara.
A mi madre la destrozo la idea pero los tres estamos de acuerdo de que es lo mejor.
Hoy es mi día libre así que tenía todo planeado llevaríamos a Tony con el pediatra y así ella no tendría pretexto, además Gonzalo revisaría su pie y ya estando ahí no podría negarse a visitar a Jasper, después tenía pensado invitarla a comer y a dar una vuelta por el parque.
-¿Puedo pasar?-Bella está en la habitación cambiando el pañal de Tony.-Se me había olvidado decirte que Tony tiene control con el pediatra, y podríamos aprovechar para decirle a Gonzalo que revise tu pie, yo creo que ya puede quitarte la bota.
-No podrías revisarlo tú.
-No es mi especialidad Bella, me quedaría más tranquilo si te viera un especialista.
-Es que no lo veo necesario, ya casi no me duele y ya no se me ha hinchado.
-Está bien, si no quieres acompañarme te entiendo, pero podrías hacerme un favor.
-Lo que quieras.
-Te importaría extraerte un poco de leche para poder dársela a Tony, está acostumbrado a comer a pedido.
Hace unos días encontré una bolsita de leche materna congelada, mi madre me platico que Bella tuvo una ligera congestión de leche y extrajo un poco, un día mientras Bella tomaba una siesta mi madre intento dársela a Tony en biberón pero se negó y lloro tanto que tuvo que despertarla, sé que es bajo de mi parte utilizar a mi hijo de chantaje pero ya no sé qué más hacer.
-Crees tardar tanto como para que necesite comer, ¿y si lo alimento antes de salir?
Mira a Anthony de manera preocupada sin saber qué hacer.
-Por lo menos tres horas.
Mira a todos lados de manera nerviosa mientras se muerde el labio, acto que veo en ella como signo de nerviosismo.
-Solo deja que me vista y los acompaño.
Sale del cuarto entregándome al bebé, mentalmente hago un pequeño baile de la victoria, preparo la pañalera y bajo a la sala donde dejo a Tony en el banbineto para meter todo al coche y Bella no vea mis intenciones de sacarla por varias horas.
Cuando baja las escaleras me quedo como estúpido mirándola, se ha maquillado sutilmente, trae un bonito vestido color azul de manga larga lo suficiente abrigado para el otoño, se ciñe a su pecho y de ahí cae hasta debajo de sus rodillas, trae unas mallas color negras y botines sin tacón, bueno, un botín ya que en la mano trae el otro.
-Pasa algo.-su dulce voz me saca de mi hipnosis.
-Lo siento es solo que… disculpa que te lo diga, pero te vez hermosa.
Un hermoso color rosa baña sus mejillas haciéndola ver más hermosa.
-Gracias.
-Solo la verdad, pongo a Tony en el asiento para bebes y partimos.
Una vez dentro del coche partimos con rumbo a la clínica, Bella esta nerviosa no deja de mover las piernas mientras mira hacia todos lados.
-Bella-la llamo pero no me escucha.
-Bella-como no responde a mi llamado le toco el hombro y de inmediato da un salto.
-Lo siento estoy un poco distraída.
-¿Sabes que estas segura verdad?
-Lo siento pero me cuesta estar tranquila.
-Todo estará bien el hospital tiene mucha seguridad los tres estarán seguros.-le sonrío tratando de transmitirle toda la seguridad posible.
-Crees que podríamos aprovechar el día de hoy para entrar a terapia con Jasper.
-Tramposo es una artimaña muy baja haber utilizado a Tony.
Aprovecho para voltear a mirarla mientras el semáforo está en rojo, para encontrármela riendo como lo que es una jovencita de diecisiete años.
Lo ha tomado bien solo espero que continúe así el resto del día, le sonrío de manera inocente.
-No sé de qué hablas mujer.
Llegamos a la clínica bajo del coche y la ayudo a bajar, tomo a Tony la pañalera y le tiendo mi brazo a Bella quien lo toma sin dudar, y a paso lento vamos caminado.
Logramos llegar al ala de pediatría después de un lento viaje y no por la férula de Bella si no por que varios colegas y enfermeras querían ver a Anthony y nos detuvieron a su paso, podía notar como afianzaba la fuerza de su mano en mi brazo cada que alguien se nos acercaba, si bien respondía los saludos que le daban solo contestaba con monosílabos.
-Tres kilos doscientos gramos, lo estás haciendo muy bien Bella.-Leonardo el pediatra levanta a un enojado Tony, no le gusto ser desudado ni despertado de su siesta.
-¿Entonces esta subiendo bien de peso? Trato de darle de comer cada vez que pide pero a veces me pareciera que no se sacia, ya que quiere estar pegado a mi pecho, a veces se queda dormido y cuando intento quitarlo vuelve a mamar, me preocupa que no le este dando lo suficiente.
-¿Cuantas veces cambias su pañal sucio?
-Tres o cuatro veces
-¿Y mojado?
-Unas cinco
-Todo está perfecto Bella el esta subiendo de peso y ensucia los pañales adecuados, sus niveles de bilirrubina son normales, y si escuchas su llanto puedes darte cuenta de que Anthony es un bebé sano.
En cuanto entramos al consultorio de Leonardo, Bella dejo atrás todo rastro de miedo y timidez y no ha dejado de bombardearlo con preguntas, y respondiendo como si de su madre se tratara las que él le hace, no me queda más que mirar la interacción de ambos, sé que Anthony está bien pero por ética es otro médico quien tiene que evaluarlo y llenar su historial clínico.
-Los bebés no solo buscan el pecho por hambre, también lo hacen porque quieren cariño, calor humano, tiene sed, o simplemente quiere sentirse seguro alado de la madre.
Bella deja de mover las manos cuando Leonardo dice eso, se recompone rápido abrocha el ultimo botón y levanta a Tony de la camilla.
-Todo está bien sigue alimentándolo como hasta ahora y seguirá creciendo sano.
Después de como veinte preguntas más por fin salimos de la consulta.
-Lamento haberme puesto como loca pero me preocupaba que no estuviera recibiendo suficiente de mí.
Me dice tímidamente Bella después de que salimos de la consulta.
-Pero todo está bien lo haces de maravilla, él está sano y es gracias a ti.
En un arrebato tomo su mano y la beso, sin dejar de mirar esos hermosos ojos, pero como si de un relojito se tratara Tony decide comenzar a llorar.
-Debe tener hambre.
-Vamos a la sala de espera de ginecología es más cómoda para las madres, y quizás podamos saludar a victoria.
Solo hay dos mujeres esperando, reconozco a la señora Stone de inmediato, esta tan concentrada platicando con la otra mujer que parece no notarnos ya que ni siquiera respondieron nuestro saludo.
-Porque que no vas con el Dr. Gonzalo y ver si puede recibirme, a si podremos ir con Jasper para cuando Tony este durmiendo.
-Claro no tardo.-saco a Tony del asiento y se lo doy en los brazos saco una manta de la pañalera y se la doy a Bella, ahora veo la utilidad del vestido ya que la parte ajustada se levanta discretamente, sin duda idea de Alice y mi madre.
Afortunadamente Gonzalo nos puede recibir en este momento a sí que regreso por Bella.
-Pero mira que chiquilla tan joven y con un bebé, no cabe duda que la juventud de ahora está más descarriada que nunca, se les hace fácil ir por ahí abriendo las piernas al primer hombre que se les pone enfrente, pero de seguro que ni siquiera ha de saber quién es el padre.
Miro hacia Bella, esta visiblemente incomoda, y la señora Stone no para de cuchichear, es evidente que se ha dado cuenta que la está escuchando y estoy casi seguro que esa es su intención.
La furia se apodera de mí sin poder evitarlo.
-Hola cariño-me acerco y le doy un beso en la frente-¿Aún no termina de comer? Pero que tragón nos ha salido este pequeño, vamos con Gonzalo será mejor que Tony termine su almuerzo en otra parte.
La cara de la señora Stone es de total sorpresa, fui su médico el año pasado pero cuando Victoria llego prefirió que ella la atendiera ya que ella es mujer y le pareció lo más correcto que una mujer se encargara de cosas de mujeres, palabras de ella no mías.
-Señora Stone buenos días.
-Doctor Cullen no sabía que era un nuevo padre.
-Sí, dios me bendijo este año con un hermoso hijo.
Tomo a Bella por la cintura, la señora Stone abre si puede aún más los ojos, es obvio para su pequeña mente moralista y cerrada que si el niño está pegado al seno de bella es su hijo, y por ende somos pareja, como se atreve a juzgarla sin conocerla ni a ella ni su historia, además no le debemos explicaciones a nadie, la mujer a su lado visiblemente apenada solo aparta la mirada cuando la miro directamente dándose cuenta de que las he estado escuchando.
-Con su permiso, nos retiramos, casi lo olvidaba dele mis saludos al señor Stone.-el color abandona su rostro recordando seguramente cuando vino a mi temiendo tener una enfermedad de transmisión sexual y confesándome que le había sido infiel a su esposo.
-De su parte Dr. Cullen Y felicidades por el nuevo bebé.
Tomo nuestras pertenencias y salimos de ahí, Bella se ve incomoda amamantando a Tony mientras camina.
-Lo lamento Bella esa mujer nunca me ha caído bien, pero no pensé que fuera a ser tan grosera contigo.
-No es tu culpa, estoy bien, olvidémoslo y vallamos a que me quiten esta cosa.
-Eres increíble, ¿lo sabes verdad?
Se queda sin palabras y reacomoda a Tony en sus brazos.
-Perdona si te incomode es que a veces mi cabeza no conecta con mi boca.
-No te preocupes solo démonos prisa.
Bella estuvo un poco distante a partir de ese momento, afortunadamente su pie había sanado de maravilla, a pesar de estar embarazada y amamantado, su hueso sano muy bien según Gonzalo su edad fue pieza clave junto a los cuidados que le brindo mi madre.
Me encontraba arrullando a Tony que estaba quedándose dormido después de comer por segunda vez dentro del hospital, cuando el paciente de Jasper una mujer de unos cincuenta años salió de su consultorio.
-Qué alegría verlos veo que por fin se han decidido, afortunadamente tengo espacio para ustedes.
-Bella voltea a mirarme, como queriendo acusarme, por haberla sacado con engaños.
-Quien de los dos será el primero-pregunta Jasper mientras acaricia suavemente la cabeza de Anthony, ninguno de los dos contesta y es ahí que me doy cuenta de que yo también estoy nervioso.
Perdón por la espera pero mi salud no es la mejor del mudo, y en ocasiones me pasa factura, tratare de ponerme al corriente con las actualizaciones se los prometo.
Besos y abrazos Si los reviews son gratis que te cuesta pagarme con uno de esos ; )
