Capítulo 25
Los personajes no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo dejo volar mi imaginación.
Estaba aterrada, pero por el bien de mi bebé tengo que estar sana tanto física como psicológicamente.
Me había molestado un poco cuando me di cuenta que Edward me saco con mentiras de la casa pero no podía defraudarlos, a fin de cuentas solo se han preocupado por mí.
-Puedes ser tu Bella, mientras Tony duerme.
-Claro, no me gusta que llore.
-Bueno pues adelante.-me levanto y camino lento detrás de jasper cuando va a cerrar la puerta Edward levanta la pequeña mano de Tony y la agita como si me dijera adiós, le regreso la sonrisa sinceramente.
El consultorio es muy acogedor, es todo blanco y tiene plantas por todos lados, hay varios sillones de color gris, pero a pesar de lo triste que son los colores, logra que se sienta un lugar cálido.
-Puedes tomar asiento donde más te apetezca.
-Gracias
Me dirijo hacia el sillón que está cerca de la ventana ya que es lo bastante grande como para que mire el cielo, Jasper me sigue y se sienta en el sillón de frete a mí.
-Quiero que sepas que nada de lo que me digas saldrá de aquí, puedes confiar totalmente en eso.
Meneo la cabeza afirmativamente porque sinceramente no sé qué más decir o cómo actuar.
-Me alegra ver que ya te quitaron la férula del pie.
-A mí también-le contesto tímidamente.
-Tu color de cabello es muy peculiar ¿te lo han dicho? Es entre color chocolate y rojizo.
-Sí, es el mismo color que tenía mi mamá.-siempre me gusto que me compararan con ella porque era muy bella.
-Eso lo explica, debió ser una mujer muy hermosa.
-Oh claro, papá siempre decía que compraría un rifle para ahuyentar a los hombres que la miraran.
-Un hombre debe valorar lo que tiene-me responde con una sonrisa.
-Y lo hacía siempre estaba llevándole flores sin importar el día o la fecha, cuando comencé a tener edad para quedarme una horas sola salían a cenar o al cine juntos, siempre intentaban incluirme pero yo sabía que necesitaban ese tiempo a solas para ellos.
-Tuviste una hermosa familia no es así.
-La mejor de todas.
-¿Y tus amigos?
-No los tengo, mis padres siempre me educaron en casa, ellos crecieron con nanas toda su vida y cuando mamá tuvo edad fue enviada a un internado para señoritas en Francia, donde cursó todos sus estudios hubo años en los que no vio a sus padres en todo el año, ya que ellos no tenían tiempo para estar en casa con ella durante las vacaciones, cuando cumplió dieciséis la presentaron en "sociedad" y ahí conoció a mi padre ya que mis abuelos eran buenos amigos y tenían negocios.
Pasaron gran parte de la fiesta juntos ya que mamá no conocía a nadie en este país, continuaron la comunicación mediante cartas cuando mamá regreso a Francia, las siguientes vacaciones se vieron de nuevo cuando mi madre vino de vacaciones y se hicieron novios, mis abuelos estaban encantados ya que vieron un fructífero negocio al juntar a dos ricas familias mediante el apellido.
No querían esa vida para mí, adonde ellos iban yo también, donde yo no podía entrar por mi corta edad ellos tampoco, viajábamos mucho, conozco muchos países pero no conozco mucha gente y a decir verdad me cuesta relacionarme de manera adecuada.
-Nadie pensaría eso si te viera con Anthony.-intento sonreír al recordar a mi hermoso bebé.
No me había dado cuenta que lloraba hasta que Jasper hablo.
-Me dejaron sola a merced de un monstruo sin nadie que se preocupara por mí, me amaron y yo a ellos pero crecí sola.
Las lágrimas dan paso a un llanto descontrolado, mi pecho sube y baja a la vez que siento que como mis manos tiemblan.
-Me dejaron con un hombre que me destrozo físicamente, que me marco, se fueron y yo…
Jasper se acerca tranquilamente con un vaso de agua, me esta costado respirar.
-Tranquila Bella todo está bien, trata de respirar conmigo.
Trato de respirar profunda y pausadamente como él lo hace.
-Por favor Jasper ya no me hagas recordar ya no quiero.
-Todo estará bien Bella, llora, desahógate, por hoy terminamos, lo has hecho muy bien, vamos lento, tenemos una larga vida por delante recuérdalo, ve a casa descansa un poco y nos veremos en una semana.
-No sé dónde es eso Jasper no sé dónde es "casa".
Jasper no muestra ninguna emoción solo me toma del brazo para poder salir, en cuanto salimos de la consulta observo como Edward levanta la mirada, me suelto del agarre de Jasper y camino apresuradamente asía el, me arrojo a sus brazos y continuo llorado.
-La próxima semana los espero, te veo a ti Edward cualquier día de estos, por hoy es mejor que vayan a casa.
-Lo siento Jasper te prometo que volveré.
-Ve tranquila Bella, descansa.
Edward camina conmigo bajo su brazo y en el otro lleva el porta bebé de Tony, vamos en un cómodo silencio el solo me cobija y no pregunta nada.
Cuando llegamos al auto es cuándo el rompe el silencio.
-Te apetece dar una vuelta por el parque hay uno muy bonito cerca de aquí, sabes es la primera salida oficial de Tony.
Solo digo que si con la cabeza, la verdad solo quiero ir a mi habitación y dormir, pero no quiero ser mal agradecida y arruinar los planes de Edward.
-Si lo prefieres podemos volver a casa.
-No, está bien, puedo con ello, creo que me servirá para despejarme un poco.
-Lo harás, ya lo veras
Cuando llegamos Edward bajó a Tony y lo puso en un soporte que convierte la silla de auto en carriola, valla utilidad de esa cosa.
El parque es muy bonito hay pocas personas, para lo realmente grande que es, pero hay de todo niños en los juegos vigilados por sus padres, personas paseando a sus perros, otras corriendo, en pocas palabras el mundo girando como todos los días.
Caminamos hasta una banca en el césped y Edward coloca a Tony frente a nosotros.
-Como te encuentras.
-Jasper me hizo recordar cosas, ni si quiera sé cómo lo hizo solo sé que me fui como hilo de media y después perdí el control.
-Tranquila un día a la vez recuerdas, veras como un día le encontraras sentido a tu vida de nuevo miraras atrás y veras todo lo que has atravesado, eres fuerte, no lo olvides nunca.
-¿Yo fuerte? No lo creo, a veces siento que lloro más que Tony.-Edward ríe.
-Eso no te hace débil, te hace humana, y claro que eres fuerte, eres una sobreviviente, una mujer que tuvo el valor de luchar por la vida de su hijo y por la suya.
Levanta la mano y seca una lagrima que se me ha escurrido por la mejilla.
-Que nunca nadie te haga pensar que eres débil.
-Muchas gracias Edward eres un ángel, sin ti y tu familia jamás lo hubiera logrado.
Pasa una mano por mi hombro y me acerca a él, recargo mi cabeza en su hombro, de pronto siento como inhala el olor de mi cabello seguido de un tierno beso, pero lejos de sentir asco o alarmarme no siento que sea un acto con segundas intenciones, pasamos un buen rato solo observando a Tony y a los niños que están en el parque y riendo con sus locuras, no puedo evitar pensar en Tony y mi bebé jugando juntos.
Más o menos una hora después un hombre llego con un carrito de perros calientes, no es que fuera mi comida chatarra favorita pero en verdad que se me hace agua la boca de solo imaginar el sabor.
-Quieres probar uno. -Me dice Edward apuntando con la cabeza en dirección al hombre.
-Mmm no gracias estoy bien.-no sé cuándo dispondré de mi dinero y ya bastante han gastado en mí, sé que es un simple perro caliente pero no se siente correcto.
-Yo si quiero uno, anda podría ser tu primer antojo.
Sé que estoy embarazada pero como aún no se nota me parece irreal escuchar ese tipo de cosas.
-¿Lo crees?
-Sí, y bien, que dices
-Está bien pero solo uno
-Eso ya lo veremos.
Nos acercamos con Tony en la carriola, en dirección al pequeño puesto donde hay unas pequeñas mesas y sillas a su alrededor, tomamos asiento en una y Edward se aleja para pedir nuestra poco saludable comida, regresa y pone frente a mí una gaseosa y un enorme perro caliente y otro frente a él.
-Todo tuyo hermosa, tenía planeado algo más elegante para invitarte, pero siempre será lo que tú digas.
Siempre tan considerado, tan caballeroso, que no puedo dejar de ponerlo en un pedestal cada vez más alto.
Le doy una mordida a mi salchicha, pero siento que algo le falta, nunca me gusto la mostaza pero ver que Edward le coloca una pequeña cantidad a la suya ase que me dé ganas de probarla.
Con una sonrisa burlona Edward me la pasa.
-Quieres un poco.
-Si por favor –se la quito con una sonrisa fingida de agradecimiento.
Le coloco una cantidad alarmante pero es que poca no parecía suficiente, así como más mayonesa y más tomate, le doy una enorme mordida y un gemido de satisfacción sale de mi boca.
Edward se está riendo de mí, solo le regreso la sonrisa porque en realidad es bastante gracioso, como rápido el resto, cuando termino Edward aún tiene más de la mitad y yo la miro como si no hubiera comido en días.
-¿Quieres que te traiga otro?
-Que tanto me juzgaras si digo que sí.
-Mucho la verdad, y le contare a Emmett.
-Yo a Esme.
-Touché.
En el poco tiempo que llevo conociéndola me he dado cuenta que por ningún motivo Esme considera esto comida, lo miro con una sonrisa.
Continuamos riendo y comiendo incluso pedimos papas y aros de cebolla, otra cosa que detestaba y ahora parezco adorar.
-El pobre chico jamás se volvió a acercar a Alice, después del susto que le dio papá, Alice no nos habló por dos semanas ni a Emmett ni a mí supongo que papá tenía inmunidad.
No puedo dejar de reír al escuchar como Emmett y Edward espantaban al novio de instituto de Alice pero como no lo lograron, recurrieron a Carlisle, y este los encontró justo cuando se estaban besando, y que este lo tomara y alzara por la camisa no ayudo mucho al pobre chico.
-Son unos hermanos celosos.
-Ella también lo es, que su tamaño no te engañe.
De pronto estira la mano y pasa sus dedos sobre mis labios contengo la respiración.
-Tenías un poco de mostaza.
Le sonrío un poco incomoda, porque de pronto desee que fueran sus labios y no sus dedos.
Después de tres perros calientes de mi parte y cuatro de Edward estamos de regreso en la casa.
Estábamos en la sala de estar, riendo con las locuras de Adam Sandler, Edward se ha esforzado durante todo el día para que me sienta cómoda, que apenas he tenido oportunidad de pensar en lo sucedido en mi consulta con Jasper.
Cuando acaba la película cojo valor de hablar sobre el tema.
-Quiero darte las gracias.
-Porque
-Por haberme chantajeado para salir.
-Cuando quieras preciosa.
Me sonríe coqueto y yo solo le respondo tímidamente con las mejillas sonrosadas
-Me divertí mucho con los dos.- le sonrió a Tony que está en mis brazos aun despierto.
-Y nosotros contigo, no sería lo mismo sin ti.
Después de nuestra charla comenzamos nuestra rutina nocturna
Yo amamanto a Tony mientras Edward toma una ducha ,después cuando el termina se lo entrego para que le saque los gases y después es el turno de su baño, cuando terminamos regreso a la habitación y lo amamanto de nuevo mientras lo meso en la mecedora que hay en su habitación, Edward se queda con nosotros platicado cualquier tontería ,he descubierto que puede llegar a ser muy gracioso, Tony en si ya no tiene hambre porque ya no succiona de la misma manera, simplemente se queda en mi pecho hasta que se queda dormido eso me da aproximadamente tres horas y media hasta que lo llevo a mi habitación donde se queda hasta la mañana siguiente.
James esta sobre mí, penetrándome dolorosamente una y otra vez, puedo sentir el agarre de sus manos sobre mis muñecas y el golpe de mi cabeza sobre la cabecera de la cama ,su asqueroso olor y las mordidas en mi cuello ,grito tan fuerte como puedo pero no sirve de nada como siempre nadie viene a mi rescate.
-Despierta cariño, por favor, abre los ojos todo está bien.
Edward me sacude delicadamente por los hombros y me quita el cabello de la cara.
Todo ha sido una pesadilla enfoco mi vista en él y trato de calmarme estoy muy agitada y me cuesta respirar como esta tarde, me abrazo a él como si con eso el recuerdo se fuera.
-Solo fue un mal sueño, estas a salvo.
Estoy realmente empapada en sudor.
-Lo siento fue una pesadilla muy vivida, no era mi intención despertarte con mis gritos.
-Mejor tus gritos que los ronquidos de Emmett cuando esta ebrio.
Sonrió levemente y me abrazo más a él continuo agitada y mi pecho se sacude aun por el llanto.
-Todo está bien Bella ahora estas a salvo te juro que nadie volverá a lastimarte, no mientras yo pueda evitarlo.
Me abrazo más a él y el aprieta su agarre alrededor de mí, acaricia mi cabeza una y otra vez de manera dulce.
Tengo calor, mucho calor, intento moverme para quitar las mantas de encima de mío pero no puedo abro los ojos y me doy cuenta que estoy recostada sobre el pecho de Edward ,tiene un brazo debajo mío y el otro rodea mi cadera ,esta sobre las mantas y yo debajo por eso no puedo moverme ,una conocida humedad en la parte delantera de mi bata me dice que Tony tiene hambre, pero estoy tan cómoda y Edward esta tan relajado que no quiero moverme a pesar del calor, además ya estaría llorando ,quizás tenga unos minutos.
Así que me permito observar a Edward nunca lo avía tenido así de cerca, la luz de la lámpara de noche esta prendida Edward debió dejarla así y simplemente no me di cuenta con lo asustada que estaba, así que la claridad que me proporciona me permite ver sus largas y espesas pestañas su perfilada nariz y sus carnosos labios ligeramente abiertos, estoy a punto de tocarlos cuando el suave llanto de Tony me interrumpe.
Apoyo la palma de la mano sobre su pecho para intentar despertarlo, puedo sentir sus músculos bajo mi toque, pero por más que lo sacudo perece que está profundamente dormido, intento levantarme pero lo único que logro es que me apriete más.
-Edward, necesito levantarme.-lo sacudo más fuerte.
-¿Qué pasa? que hora es.-volteo a ver el reloj que está a mi lado y me sorprendo al ver que son las cinco con treinta de la mañana Tony se a brincado por lo menos tres comidas y dos cambios de pañal debe estar hambriento y sucio .
Con los restos de sueño en la cara Edward aun no me ha soltado y mis nervios cresen al saber que hice pasar hambre a Tony, que quizás lloro y no lo he escuchado.
-Edward por favor suéltame.-no fue mi intención que mi voz soñara tan lastimera pero Tony llora cada vez con más sentimiento.
Edward se da cuenta de la posición en la que estamos y me suelta rápidamente.
-Lo siento, perdón, no debí darme cuenta de que me estaba quedando dormido.
-Tony está llorando no ha comido en horas.
Me levanto rápidamente y cruzo el pasillo, Tony llora lastimosamente lo tomo e brazos y esta mojado la orina se salió del pañal, debe tener frio, lo coloco en el cambiador y lo desvisto rápido cambio su pañal y su ropa mojada el no para de llorar su barbilla tiembla mientras su llanto desesperado sale.
-Perdóname cariño me quede dormida, no volverá a pasar, perdóname.
Lo tomo en brazos y camino hacia la mecedora, bajo el tirante de mi camisón y de inmediato se prende a mi pezón y deja de llorar.
Edward está parado en la puerta, cuando nuestras miradas se topan entra en la habitación.
-Lo siento mucho Edward me quede dormida, y no lo escuche les prometo que no volverá a pasar.
-Bella no has hecho nada mal, estabas cansada, no le ha pasado nada mira lo tranquilo que está ahora comiendo.
Tony tiene sus pequeños ojitos abiertos y su manita sobre mi seno, completamente relajado.
-Solo te ha pasado una vez Bella, en cambio yo casi nunca lo escucho, siento que me aprovecho de tu gentileza, siempre estas pendiente de lo que necesita, y de que no llore, lo que pasa es que entre todos lo tenemos muy mimado.
-Lamento haberte asustado anoche y esta mañana para variar.
-Te dije que siempre estaría para ti.
Después de drenarme los dos pechos Tony está completamente saciado los restos de leche en sus mejillas y cuello.
Se lo entrego a Edward y es cuando me doy cuenta que ni si quiera me cubrí para amamantarlo.
Un fuerte eructo por parte de Tony me dice que al menos está satisfecho.
-Valla campeón sí que tenías hambre.-Edward le limpia los restos de leche con un paño.
-puedes regresar a dormir un poco más si te apetece y yo me hago cargo del jovencito acaparador y dramático.
-Estas seguro.
-Sí, cuando tenga hambre te despierto te lo prometo.
Tomo una larga respiración y me armo de valor para lo que voy a decir.
-Lamente lo de anoche y haberte asustado ase unos momentos, y muchas gracias por preocuparte tanto por mí y haber velado mi sueño, no me molesto que te quedaras dormido conmigo ni incomodo de alguna manera, perdona si te lo hice parecer, sé que tú nunca harías nada para lastimarme de alguna forma.
Me paro en las puntas descalzas de mis pies y le doy un beso en la mejilla, no dice una sola palabra, solo me da esa tierna sonrisa ladeada, salgo de la habitación y voy a la mía, duermo tranquila un par de horas más abrazando la almohada que aún tiene su aroma.
Hola mil disculpas por la tardanza, me he encontrado un poquito mal de salud uno de los medicamentos que tomo hizo interacción (tomo medicamentos para el asma y para la hipotensión) y me provocaron arritmias las cuales me traían molida, mareada y sobre todo muy cansada y con bajo ánimo, espero poder ponerme al corriente con las actualizaciones y los adelantos en el grupo de Facebook Elite Fanfiction .
Besos y abrazos Si los reviews son gratis que te cuesta pagarme con uno de esos ; )
