Capítulo 26

Los personajes no son míos sino de Stephenie Meyer, yo solo dejo volar mi imaginación.

Han pasado dos semanas desde mi primera consulta con Jasper, dos semanas en las que todas las noches me despierto gritando y pataleando, cada noche Edward se levantaba pacientemente y me abrazaba hasta que dejo de llorar lo cual podía durar mucho tiempo, tanto que se quedaba dormido a mi lado sin que ninguno de los dos nos diéramos cuenta, hasta que un lloroso Tony despertara alguno de los dos.

Desde hace cinco noches simplemente venía a mi habitación y se sentaba contra el respaldo de la cama y platicábamos de nuestro día hasta que nos quedábamos dormidos, él siempre se mantenía sobre las sabanas, aunque a veces cuando me levantaba por Tony en la madrugada su brazo estaba sobre mí.

En ocasiones ni se daba cuenta de que me levantaba y cuando me recostaba con Tony él nos atraía asía el rodeándonos con el brazo.

Era como un pacto no hablado en el que él estaba ahí cuando yo lo necesitaba. Sorprendentemente mis pesadillas disminuían cuando él estaba conmigo y el despertaba en cuando comenzaba a gritar.

Esta noche en especial ya eran casi la una con treinta minutos de la mañana y no podía dormir, no podía con las ganas de comer algo dulce, así que decido levantarme descalza sigilosamente quitando el brazo de Edward que esta sobre mi cintura, sonrío al ver lo pesado que tiene el sueño.

Reviso a Tony, y tras ver que continúa dormido bajo las escaleras, solo tengo aproximadamente una hora hasta que despierte y se prenda de mi pecho hasta el amanecer.

Reviso los gabinetes pero no hay nada de mi agrado, dentro del refrigerador, nada, en el congelador solo verduras y carne cruda, meto una cucharilla dentro del tarro de mermelada pero no, eso no calma mis ansias, más bien quiero algo dulce y frio, helado eso es, necesito helado.

Reviso de nuevo moviendo las cosas del congelador pero nada, subo derrotada y con más antojo si es posible ahora que ya se lo que quiero.

Antojo, será que son verdad, me acuesto lentamente cerca de Edward y toco mi vientre ¿será que a pesar de no notarse el bebé dentro de mí se hace notar de esta manera?

Pasan los minutos y de verdad me siento muy ansiosa, miro a Edward acostado sobre las sabanas durmiendo plácidamente y siento envidia de él.

¿Y si lo despierto y le digo que valla por un poco de helado?

No, eso sería ingrato de mi parte, aunque mañana no tiene que madrugar, por otro lado si no duermo cosa que no are a este paso, estaré muy cansada para cuidar a Tony ,¿y si me quedo dormida y le pasa algo?

-Edward –decidida lo llamo pero nada, lo meneo un poco y lo llamo pero nada está peor que una piedra.

Atrevida meto los dedos en su cabello tal como hacia mi madre para despertarme cariñosamente, me sorprendo al notarlo tan suave y desordenado.

Cuando veo que se mueve un poco salgo de mi transe y lo llamo de nuevo tocando su hombro y sacando los dedos de su cabello.

Abre los ojos y mira a todos lados hasta que su vista se enfoca en mí.

-¿Pasa algo? ¿Te sientes mal? ¿Pasa algo con Tony?-pregunta escaneándome con la mirada para comprobar que estoy bien.

-No, todo está bien.-de pronto he perdido el valor por molestarlo por algo tan insignificante.

-Dime, algo pasa.-toma mi barbilla entre sus dedos suavemente para que lo mire.

-Te juro que no te abría molestado si no me sintiera tan ansiosa pero tengo ganas de helado de queso con zarzamoras y creo que no dormiré si no lo cómo.

Menea la cabeza negando pero con una sonrisa.

-De verdad discúlpame es que estoy muy ansiosa, mira perdón sé que es una tontería intentemos dormir de nuevo.

-Claro que iré por ese helado no podría vivir si el bebé nace con una mancha en forma de zarzamora en la frente.

Se está riendo de mi o de la situación pero no me importa y me rio también.

Saco la cara de mis manos y lo observo salir de la habitación rápidamente y regresar con unas zapatillas deportivas puestas y una sudadera.

-No tardare más de diez minutos, regresare rápido.

-En serio no es necesario, creo que es peligroso.

-No tardare nada hay un supermercado de veinticuatro horas cerca.

Se asoma a la habitación de Tony y regresa y me da un beso en la frente

-No tardo.

Sale disparado y no sé por qué parece tan feliz si lo he despertado en medio de la madrugada por un tonto helado de queso y zarzamora.

Escucho el llanto de Tony por el monitor de bebé y me levanto por él, cuando ve que asomo a la cuna y le hablo su llanto se calma y eso hace que mi corazón se hinche de amor por él, ha subido de peso, ocasionando que unos adorables rollitos se formen en sus piernas, su piel está completamente blanca y su poco cabello es cada vez más rubio y el verde de sus ojos es mas claro.

Lo sostengo y me llevo su pequeña cabeza a la nariz disfrutando de su rico aroma, no comprendo cómo puedo quererlo tanto.

Cambio su pañal y lo llevo a mi habitación muevo el molesto sostén bajo mi pecho y me acomodo para que coma cómodo, desde que Edward duerme conmigo no me lo quito por las noches ya que no me parece apropiado y él podría sentirse incomodo, ya que a veces noto como sale de la habitación si ve que voy a alimentar a Tony, o de inmediato me pasa una manta, pero ya no aguanto los sostenes me quedan chicos y me aprietan, me dejan marcas que después pican.

El silencio de la noche provoca que escuche con claridad el motor del coche de Edward cuando llega, minutos después entra a la habitación con dos bolsas.

-También traje galletas por si quieres acompañar el helado.- tiene una enorme sonrisa pintada en el rostro.

-Quieres esperar a que termine o quieres comenzar.-dice refiriéndose a Tony que come ávidamente.

-Por favor no me tortures más y dame un tarro.-emocionado destapa un tarro de helado y yo casi se lo arrebato de las manos.

-Tranquila cariño-esto le parece realmente divertido.

Miro el helado tan cerca y tan lejos ya que al tener en una mano a Tony no puedo tomar el helado y la cuchara sin hacer un desastre en la cama o derramar helado sobre Tony.

-O vamos me dirás que ya no te apetece.

-No es eso pero solo tengo dos manos-le digo con una sonrisa y un dahhh genio.

-Deja que te ayude.-toma el tarro de helado de mi mano y una cucharilla, camina al otro extremo de la cama y se acomoda a mi lado.

-Abre la boca. -coloca una cuchara llena de delicioso helado frente a mi

-No es necesario puedo espe…

No término de hablar ya que el delicioso helado ase contacto con mis papilas gustativas un gemido de placer sale de mis labios.

-Dios esta riquísimo.-llena otra cuchara y me la ofrece esta vez no me niego.

-Puedes comer también- le digo con la boca llena

-Oh gracias pensé que no lo tenía permitido.-me sonrojo ante la evidencia de que no pretendía invitarle.

-No te preocupes traje suficiente

-Que es para ti "suficiente".

-Digamos que el congelador está lleno.

-¡Edward! No era necesario.

-Está bien, sabes, no tuve oportunidad de vivir nada de esto en el embarazo de Tania, ni siquiera sentí a Tony moverse dentro de ella, gracias por dejarme ser parte del tuyo.

-Gracias a ti por querer ser parte.-me sonríe de manera tierna y continuamos comiendo helado del mismo tarro y de la misma cuchara.

-Muchas gracias. Le digo una vez que coloque a Tony en su habitación nuevamente, al estar con las luces prendidas estuvo más alerta y comió más, eso me dará unas cuantas horas para dormir.

Edward está nervioso y es evidente que es porque es la primera vez que nos vemos en la necesidad de elegir en donde dormir.

-Te agradecería mucho que te quedaras, en verdad.-antes de procesar las palabras estas ya han salido de mi boca.- cuando estás conmigo las pesadillas se alejan.

-Está bien para mí si lo está para ti.

Nos acostamos de frente el uno del otro, Edward como siempre sobre la cobija.

-No estas incomodo sobre las cobijas, siento que si las jalo podría tirarte.

-Estoy bien y sinceramente con tu peso crees que podrías moverme, por favor no me hagas reír.

Saco la mano y pico sus costillas el de inmediato se mueve y ríe.

-Vez hice las dos cosas moverte y hacerte reír.

-Oh desataste a la bestia.- Comienza a picar mis costillas y yo rio a carcajadas

Muevo mis manos para defenderme eso solo lo acerca más a mí, en un instante queda parcialmente sobre mí y su rostro y el mío quedan muy cerca.

Mis manos cobran vida propia y toman su suave cabello enredando mis dedos en él, ya no hay risas, él se acerca a mis labios me mira un instante pera ver mi reacción, lo acerco con mis manos hasta que nuestros labio se tocan, sus labio se mueven maestramente sobre los míos y yo solo me dejo guiar por el cuándo mi lengua hace contacto con la suya siento el dulce sabor del helado.

Sus labios son suaves y me encuentro a mí misma respondiendo a sus movimientos instintivamente.

-Bella-murmura aun sobre mis labios me separo de él y escondo mi rostro en su pecho

-Perdón-murmuro avergonzada por mi comportamiento.

-Cariño no pasa nada.-acaricia mi cabello y deposita un beso en mi cabeza

-Solo no te vayas por favor.

Hola yo de nuevo, perdón ya sé que siempre digo lo mismo pero he pasado un infierno intentado encontrar un lugar para realizarme unos estudios y un electrocardiograma, ya les he platicado de mis problemas de salud, y con la situación mundial me fue muy difícil ya que soy paciente de riesgo y al mismo tiempo no necesito atención de urgencia, (valoro al personal médico y su prioridad con la situación),vaya ironía, pero en fin gracias a dios todo salió relativamente bien, espero tod s se encuentren bien con sus familias , y que todo esto acabe pronto.

Besos y abrazos Si los reviews son gratis que te cuesta pagarme con uno de esos ; )