Respondiendo Reviews

Benani0125: No digas que soy cruel jajaja, ya veremos si es alguna prometida o no jajaja

Esmeralda Yasmin: Espero que tu intriga haya sido satifecha en este cap 2 jejeje

manu: Pues, en este apartado de "repertorio" va a haber de casi todos los personajes, tengo ideas desarrolladas y por desarrollar asi que no descarto a Ryoga y a Akari. Ranma lo veía de niño por tv pero en cuanto pude conseguí la serie completa en CD, en cuanto a anime por lo regular lo veo en Animeflv, ahi he encotrado muchas joyas jaja. Sip, de hecho Fairy Tail estoy a punto de verlo, gracias por la recomendación.

Arianne Luna: Sip, continuo

Guest: jajajaja, si, estaria bien que le eche una manita jajajaja.

A todos los lectores silenciosos, les agradezco la oportunidad, y espero la historia siga siendo de su agrado.


Los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi. La siguiente historia se sube con fines de entretenimiento y sin fines de lucro.


Fuera de Control

Capítulo 2 de 3. Rendija.

Akane no podía creerlo, ¿acaso Ranma sería capaz de…? ¡No! ¡Eso ni pensarlo! Podrá ser un ególatra, un grosero y al parecer, también será un pervertido pero lo que jamás sería es un infiel. O al menos eso es lo que la joven de cabellos azules estaba tratando de auto convencerse en su habitación mientras caminaba de un lado a otro. Trataba de no pensar en nada pero al querer concentrarse a su mente llegaba de nuevo el sonido que emanaba Ranma de sus labios, situación que comenzaba a atormentarla de tal manera que por los días siguientes no se atrevía ni siquiera a mirar al joven.

No obstante, con el tiempo decidió olvidarlo pues no volvió a escuchar absolutamente nada, a propósito se quedaba despierta hasta altas horas de la noche y con el pretexto de no poder dormir, bajaba a la cocina por un vaso de leche tibia y al regresar pasaba lentamente y con sumo cuidado para no hacer ningún ruido y poder detectar algún otro sonido que pudiera delatar a su prometido, anhelaba saber si Ranma únicamente se estaba tocando o si había alguien más ahí con él.

Mientras subía las escaleras se mantenía pensando que de no estar el solo ¿Cuál de todas las prometidas podría ser? La primera en ser sospechosa sería Shampoo pero así como pensó en su culpabilidad la deshecho de inmediato por una sencilla cuestión, de haber estado físicamente con el chico no estaría de manos cruzadas esperando alguna otra situación, más bien estaría día y noche con Saotome mientras les decía a todas, en especial a la joven Tendo, que Ranma ya le pertenecía a ella y que le había entregado su mayor tesoro. Shampoo no lo sería.

La segunda loca en la lista sería Kodachi…

Eran casi las tres de la madrugada, todos dormían por obvias razones pero lo más importante era que la joven estaba pasando exactamente por la habitación de Ranma por lo que ahogo la carcajada que estaba a punto de emanar de ella; se sintió tonta con tal solo pensar que la hermana de Tatewaki podría ser la que acompaño a Ranma aquella noche por lo que la desecho sin siquiera dudarlo por más de 5 segundos. Poco después su risa mental se apagó dando paso a una aura mucho más sombría pues la última opción era exactamente de la que más temía.

Tal vez era la más femenina pero tenía un cuerpo de infarto, tal vez no era la más atractiva en su forma de vestir pero sus gestos eran más que suficientes para poder derretir a cualquier hombre y muy a su pesar, era la que conocía a su prometido por muchos años más así que pudo haber algo que lo convenciera, o bien, algo con lo que lo pudo manipularlo; eso sin añadir que a Ranma le encanta su comida. Akane se deprimió bastante ante ello pero lo único que no tenía sentido es que de ser Ukyô, ¿Por qué harían sus cosas sucias en la casa de los Tendo? Ella vivía sola y si de verdad ambos estaban haciendo "eso" en sus narices ambos lo iban a pagar muy caro, aunque no por eso dejó de sentir celos y un fuerte dolor en el pecho.

-¡¿Celos yo?!

Gritó sin contenerse haciendo que todos se asomaran de sus respectivas habitaciones y aunque estaba totalmente sonrosada no perdió detalle al notar de que Ranma estaba furioso porque fue despertado a mitad de la noche. Y así pasaron los días siguientes junto con sus respectivas noches. No hubo ningún detalle que comentar. En el colegio observaba a detalle a su prometido y a Ukyô intentando encontrar alguna referencia que le dijera si estaban haciendo algo indebido pero no pudo hallar rastro alguno y por su vergüenza ni siquiera pudo pedir el consejo de sus amigas, quienes habrían intentado por todos los medios sacarle la verdad a Ranma y eso solo carrearía muchos problemas.

Un par de días después por fin pudo notar el primer cambio en Ranma, no hizo el ejercicio que normalmente hace y comió demasiado en el almuerzo, también notó cierta paz ya que el maestro Happosai no se encontraba en casa y sus padres anunciaron que irían de juerga esa noche. Estaba haciendo sus deberes cuando pensó en que sería una extraordinaria coincidencia que Ranma tocara a su puerta pidiéndole de favor dormir la siesta, cosa que sucedió inmediatamente y ahora ella con serias sospechas de lo que sucedería aceptó pero su corazón estaba palpitando con mucha fuerza. Recordó que aquella ocasión solamente estaban Kasumi, Ranma y ella en la casa y mientras veía dormir a Ranma en su cama decidió investigar si Nabiki iba a quedarse con sus amigas fuera de casa.

Y así, cayó la noche…

Tic, tac, tic, tac, el sonido de las manecillas del reloj de su buró solamente la ponía más nerviosa, estaba cubierta con sus cobijas hasta la mitad del rostro intentando no pensar en nada más que en conciliar el sueño pero por más que lo intentaba no podía hacerlo. Nabiki le confirmó que no estaría durante toda la noche y en la casa se sentía mucha quietud a excepción de su habitación. Akane se la pasaba dando vueltas y vueltas en su cama con nervios y ansiedad al no saber qué es lo que estaría haciendo su prometido y aunque ella misma trataba de relajarse no lograba hacerlo.

Todos los pequeños detalles que descubrió la primera noche que escuchó a su prometido se habían vuelto a cumplir al pie de la letra, lo único que faltaba por confirmar eran los 2ruidos" emanados de la habitación del joven y aunque moría de ganas por saber si estaría solo o acompañado no se atrevía a dar el primer paso fuera de la incomodidad de su cama.

-Si esta con otra… ¿Qué hare? Pero…sino esta con nadie,,,

Los colores se le subieron al rostro con tan solo imaginarse a su prometido auto satisfacerse y una punzada bastante fuerte en su vientre.

-¡Contrólate Akane!

Sus gritos ahogados en su mente y pensamiento no le ayudaban en nada, solamente estaba sacando conclusiones sin sentido y de pronto pensó en la explicación más simple ¡Tal vez fue todo un sueño el que Ranma tuvo! Recordó que cuando el cuerpo humano llega a tener sueños vividos, las reacciones físicas se pueden dar en realidad aunque solo se tratase de sueños. Con esa explicación se relajó un poco pero los celos volvieron a ella al pensar que tal vez esos momentos en los sueños de Saotome eran con alguna de sus bellas prometidas y no al soñar con ella.

Se sintió más tonta y completamente estúpida y ahora lo único que deseaba era dormir pero no podía conciliar el sueño así que se incorporó de su cama con un gesto particularmente de tristeza en su rostro ya que ella sabía que Ranma no la veía para nada atractiva, miró su reloj y este anunciaba que eran las 2:58 de la madrugada, se levantó completamente y fue a la cocina por un vaso de agua y mientras avanzaba por el pasillo no pudo detectar ruido alguno y con esa última confirmación de silencio total dejó el asunto muerto.

Esa noche se sentía particularmente calurosa puesto que durante el día las temperaturas se habían sentido demasiado altas, por eso fue que no quiso beber su habitual vaso de leche ya que su cuerpo requería algo un poco más fresco. Mientras lo bebía pudo observar la luna que no estaba completamente llena pero la forma que tenía se sentía como si se convirtiera en una cuna donde la joven podría depositar sus sueños donde jamás nadie le haría daño ni se burlaría de ella. Soltó una pequeña sonrisa y se enfiló de regreso a su habitación.

La noche habría acabado sin novedad dando paso a un esplendoroso día pero al estar cerca ya de su habitación, de nuevo ese ruido, primero como un leve rechinido para después un gemido poco profundo causando que la mente de Akane volara y su corazón comenzara a palpitar como loco, de nuevo los celos y las dudas se apoderaron de ella haciendo que se quedara estática en medio del pasillo sin poder mover un musculo. Poco a poco el gemido se hacía más fuerte sin llegar a ser escandaloso, parecía como si fuera contenido y Akane comprendió que tal vez no estaba durmiendo pero rápidamente llegó a la conclusión de que no estaba con alguna chica puesto que solo distinguía la voz de Ranma.

-Pero… ¿Y si esta con alguien que no haga ruido fuerte en absoluto?

De nuevo la joven comenzó a pensar diversas cosas y al recapacitar de que su prometido era bastante atractivo para el sexo femenino, tal vez sus conclusiones estuvieron mal al limitarse únicamente a Shampoo, Kodachi y Ukyô…pues recordó que hace tiempo Sayuri le dijo en medio de una broma que de poder al menos le robaría un beso al joven, cosa que a la peli azul no le agrado mucho pero trato inútilmente esconder su molestia y sus celos. Desgraciadamente en ese momento esa broma la sintió tan real que debía de comprobarlo sí o sí. Viró en 180 grados y despacio se dirigió a la habitación del joven para evitar ser descubierta y la suerte parecía estar de su lado ya que la puerta de la habitación de Ranma no se encontraba completamente cerrada, tenía una leve abertura donde asomándose se podía ver perfectamente hacia adentro.

No podías creer lo que veían sus ojos, instintivamente dio un par de pasos hacia atrás mientras sentía que el corazón se le iba a salir por la velocidad en la que estaba latiendo, sintió el rostro completamente caliente y la frescura que había obtenido con el vaso de agua que bebió se había disipado completamente. Pensó que tal vez había visto mal, así que los pasos que retrocedió los avanzó de nuevo y pegando el rostro lo más que pudo a la rendija que la puerta le regaló para poder observar, vio detenida y detalladamente lo que Ranma estaba haciendo.

Su cuerpo estaba templando y trataba inútilmente de mantener el equilibrio pues sus piernas no podían sostener el peso de su cuerpo ante tal evento privado del cual se había convertido en testigo silencioso, poco a poco sus piernas se fueron doblando hasta quedar totalmente hincada a las afueras de la habitación de Ranma, no obstante no llegó a sentarse ya que mientras iba bajando al piso sus pies se fueron haciendo para atrás para terminar colocándose en sobre sus rodillas y su mano izquierda sobre el piso dejando al aire su trasero y por enfrente la parte posterior de sus pijamas dejaban a la vista parte de sus encantos pero eso poco y nada le importaba en esos momentos ya que no podía despegar la vista de la escena dentro de la habitación.

Akane ya no era dueña de su cuerpo, la visión que tenía frente a ella bloqueó totalmente sus pensamientos, el sentido común y toda vergüenza que pudiera sentir normalmente, se tocó el rostro con su mano derecha y lo sintió súper caliente como si tuviera fiebre pero ella sabía que esa elevada temperatura no era de una enfermedad causada por algún virus o bacteria, sino por una enfermedad llamada Ranma Saotome. Lo que estaba viendo era a su prometido masturbarse, de momento frenéticamente haciendo que los gemidos del joven aumentaran de volumen y de momento más suave y relajado, haciendo que el placer durara un poco más. Se sintió tranquila al ver que su terco ojiazul se encontraba solo pero a la vez se sintió extasiada y excitada pues Ranma no tenía nada sobre e él que cubriera su desnudez ni su virilidad en pleno apogeo, Akane lo pudo observar casi bien ya que debido a la oscuridad no podía detectar los detalles como en ese momento hubiera querido pero lo que sí pudo ver con claridad es que esa zona del cuerpo de su prometido no era para nada desapercibida.

Escuchar gemir a su amado hizo que sus manos se movieran por si solas tanto que de un momento a otro su mano izquierda estaba masajeando sus pechos los cuales habían encontrado la libertad ya que en algún instante del cual ella no tenía recuerdo se había desabotonado completamente la parte superior de sus pijamas. Lo rosado de sus pezones no se podían notar entre tanta oscuridad y movimiento de sus dedos ya que pasaba de uno a otro frenéticamente mientras que su mano derecha ya estaba oculta dentro de la parte inferior de su cuerpo, suavemente subía y bajaba la mano dentro de sus panties haciendo que la humedad aumentara cada vez más, sentía los dedos de su mano completamente empapados y había perdido por completo el control, solamente trataba de ahogar sus propios gemidos para escuchar los de Ranma y así también evitaba que pudiera ser descubierta por accidente.

La escena era inverosímil, adentro Ranma recostado en su futón moviendo la mano frenéticamente sobre su miembro erecto y afuera Akane observándolo desde la clandestinidad mientas masajeaba sus pechos y auto satisfaciéndose dentro de sus prendas íntimas sin que su prometido supiera que estaba ahí tocándose por él. Aun así dentro de su frenesí, ella era consciente de su entorno y estaba más que preparada para huir por si algún motivo sea cual sea la pudiera delatar, no obstante lo que la hizo dejar de tocarse fue el propio Saotome, quien al estar llegando al clímax dijo un nombre que llegó a la joven haciendo que la calentura que sentía se disipara en un parpadeo, dejó de tocarse tanto sus pechos como su sexo, el nombre que dijo Ranma en un grito ahogado ella lo escuchó perfectamente bien y mientras e levantaba del piso comenzó a llorar y como pudo se fue a su habitación, cerró la puerta tras de su y de nuevo se dejó caer al piso, no se abotonó de nuevo sus pijamas y solamente se abrazó a sus piernas para seguir llorando sin parar.

-Ranma…eres un idiota…

Continuará…


Próxima actualización Repertorio: Fuera de Control Cap 3 y FINAL: Viernes 17 Septiembre (Lemon explicito)