Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, eso ya quedo claro en la primera parte. Los recuerdos de Shido que aparecen están directamente sacados de la novela 17, aunque en los primeros capítulos no haya ninguno, la traducción de esta le pertenece a Einherjar Project. Como tal hay que decir que en futuros capítulos habrá spoilers de dicha novela.

-Personaje hablando.

-Personaje pensando.

-Personaje hablando en otro idioma.

Informe Ansem o recuerdo.

Como sugiere el nombre esta es la versión Final Mix del fic Re: Chain of Memories, el cual para cuando leías esto estará borrado. Esta decisión se debe mayormente a que he cometido varios errores con este fic, sobre todo en la parte cronológica.

Por ello he decidido borrar el fic de Chain of Memories y rehacerlo (el de 358 no dado que solo tiene 5 capítulos y acabo antes corrigiéndolos). Pero en el caso de este voy a hacer muchos cambios, de ahí la parte de Final Mix, siendo el más importante un lavado de cara para mejorar la ortografía y redacción, que al leerlo de nuevo casi se me caen los ojos. También añadiré nuevas escenas y cambiare otras, pero la parte básica se mantiene (salvo un par de cosas relacionadas con la historia del castillo, no de los pisos).

Con esto dicho tengo poco más que decir aparte de que espero que la nueva versión os guste, que probablemente el 358/2 Days no se actualice hasta que no termine este y que es muy probable que también haga una revisión del 1 en algún momento, pero tardare más, ese no lo escribí tan mal como este.

NOTA. Me encanta Kingdom Hearts, pero puedo garantizar que encontrarle sentido a veces puede dar muchos quebraderos de cabeza, en especial si quieres relacionar CoM con 358/2 Days, por suerte esta será la última vez que cuelgue este capítulo.


-¿Eh? ¡Ehhh!- la sonrisa apareció en el rostro de Sora cuando noto a un cierto perro amarillo mirándolos desde el camino frente a ellos. Un cierto perro amarillo que ya vio una vez, el mismo que lo despertó en Ciudad de Paso.

-¿De todos los momentos en los que podía aparecer escoge precisamente este?- farfullo Noctis en shock, incapaz de aceptar que el animal aparecería ahora de todos los momentos posibles, después de todo cuanto había pasado.

-¿Pluto?-Donald estaba tan sorprendido, sino más, que los demás por ver al perro del rey Mickey delante de ellos. Si ellos ni siquiera sabían dónde estaban no veía una forma lógica en que Pluto hubiera acabado aquí con ellos.

Ellos acabaron aquí tras derrotar a Ansem… y eso fue hace un par de días, si los cálculos no les fallaban. Si en el momento en que lo derrotaron y vieron como los mundos eran restaurados no hubo rastro alguno del perro ahora se les hacía raro verlo aquí.

-Pluto, ¿dónde has estado?- la última vez que Donald y él lo vieron fue al poco de llegar a Traverse Town, antes incluso de encontrarse con Noctis. Al recordarlo ahora le parecía que habían pasado años desde aquellos días, aunque haciendo cálculos era fácil de ver que no habían pasado ni dos meses.

Pero la presencia de Pluto no fue lo que llamo la atención de Sora, o de Harry, ninguno pensó demasiado en la presencia del perro cuando notaron algo, un pequeño detalle que Pluto llevaba con él.

En cuanto lo vio Goofy no pudo evitarlo -¡Caramba, es el sello real!- del hocico de Pluto colgaba una carta, una carta sellada que llevaba impreso un sello, un sello que recordaba a la cabeza de un determinado rey. Un sello con presencia e imagen real.

-¡Eh! ¿Has visto al rey Mickey?- Pluto no respondió a Sora, en vez de ello se giró y comenzó a trotar por el camino alejándose de ellos.

Las sonrisas nacieron en los rostros de todos, la emoción surgiendo en ellos una vez más, las sonrisas cómplices se intercambiaron y Sora se adelantó -¡Vamos, chicos!- aunque Sora fue el primero en perseguirlo Donald y Goofy no tardaron en correr detrás de él, ambos riendo. Noctis les palmeo el hombro a sus dos amigos, Harry y Shido, antes de seguirlos corriendo. Los dos se unieron y poco después el grupo corría sonriente tras el perro amarillo.


Sora soltó un gran bostezo despertándose en mitad de la noche. Una mirada a su alrededor le confirmo que de hecho era el único despierto, Goofy estaba dormido a un lado del camino, con Donald apoyado en su regazo. Harry estaba tumbado bocabajo con los brazos cruzados y la cabeza sobre estos, casi babeando. Shido y Noctis estaban al otro lado del camino, ambos dormidos, y Sora tuvo que esforzarse por no soltar una carcajada que los despertara, se veían muy graciosos. Noctis estaba extendido tan alto como era, el segundo después de Goofy, echado en mitad del camino, con Shido dormido cerca suya… ambos estaban dormidos profundamente, sin embargo por alguna extraña razón que no podía comprender parecían estar haciendo una competición de ronquidos.

Y por inusual o difícil de creer que sonara, de hecho Shido estaba ganando.

Sora les miro con una última sonrisa antes de levantarse y caminar con cuidado para no despertar a nadie, alejándose un poco del "campamento", pero sin perderlo de vista. Aunque llegaron hace horas a la bifurcación ninguno estaba seguro de cual camino seguir, por lo que decidieron hacer una parada y descansar. El camino hasta ahora había sido fácil, una línea recta, que aunque a veces serpenteaba y otras zigzagueaba nunca se dividía, pero aquí, bajo la luz de la luna, el camino se dividía en dos y Sora no sabía cuál deberían seguir, y decía "sabia" por qué los demás parecían tener la seguridad de que era él quien debía decidir, al final acabo sugiriendo que hicieran una parada para descansar y recuperar fuerzas. Aunque ya había pasado un tiempo de la batalla con Ansem sus secuelas aún se notaban.

-A lo largo de este camino aguarda algo que necesitáis.

Cuando la suave voz resonó en el la fría y solitaria noche Sora dio un giro de 180 grados en un instante invocando su llave espada, solo para ver como detrás de él no había nadie, lo cual basándose en pasadas experiencias solo podía significar una cosa.

-¡Delante!- rápidamente extendió una puerta y con fuerza lanzo un corte semicircular para golpear a cualquiera que estuviera detrás de él, un golpe que habría funcionado si el individuo hubiera intentado atacarle, como no lo hizo era evidente que Sora erro el golpe.

El hombre que vio era uno encapuchado, un hombre mucho más alto que él, con una complexión fuerte oculta con un largo abrigo negro, el mismo abrigo que el hombre al que enfrentaron en Bastión Hueco tenia, y si era tan poderoso como este estar solo era una muy mala noticia para él.

Tras unos momentos en que ambos permanecieron en silencio examinándose mutuamente Sora comprendió que el hombre que tenía enfrente no había venido aquí a luchar –Más para reclamarlo… Habréis de perder algo muy querido para vosotros.

La llave espada desapareció segundos después de que el encapuchado lo hiciera, dejando a Sora una vez más completamente solo en aquel camino. Estaba más preocupado, algo más estresado y definitivamente sabía que era una trampa… pero al menos ahora tenían una dirección que seguir, ya tan solo tenía que volver con los demás para despertarlos y poder seguir el viaje buscando la puerta a la luz.


Si Sora pudiera ver a lo lejos en la dirección en que planeaban marchar habría podido ver un inmenso castillo de apariencia extraña, casi psicodélica, con una construcción única y torcida, las torres saliendo de torres y grandes cuartos sosteniéndose en el aire como por arte de magia. Este castillo, de una tonalidad exterior similar al mostaza, era a todas luces malas noticias para ellos, y en su interior la cosa no mejoraba, varias plantas llenas de sincorazón de diferentes formas y tamaños, la gran mayoría de ellos ya conocidos, todas ellas completamente blancas.

Pero en un determinado cuarto, no se veía ningún sincorazón, solo varios dibujos esparcidos por el suelo, por las paredes. Todos debían de haber sido pintados por la joven que sostenía un cuaderno y pintaba con dedicación un solitario castillo. Su rostro era hermoso, enmarcado con corto cabello rubio de tonalidad similar a los rayos del sol, pero la expresión triste que adornaba su rostro hacia decaer su imagen.

La muñeca rubia encerrada en una jaula que colgaba cerca de ella era una perfecta representación de su triste situación.


-Dejando a un lado la pinta siniestra del castillo, la que grita trampa con varios carteles de neón fluorescentes escritos en mayúsculas, parece muy extraño que ese tipo no haya vuelto a aparecer- el gigantesco castillo ante ellos hacia que Noctis se planteara su cordura por plantearse seriamente seguir cerca de ese lugar. Aunque tras ir al Fin del Mundo era evidente que cordura ya no tenían mucha.

-Y tampoco olvidemos la pinta del ambiente- Harry solo podía referirse al ambiente oscuro, lúgubre y retorcido que rodeaba al castillo, uno más propio del que vieron en el final de la batalla con Ansem que el que tenían en su reciente acampada. Era un cambio demasiado drástico con el que vieron hace veinticuatro horas.

Sora permanecía en silencio contemplando el castillo. Todo en el era sospechoso, no necesitaba escuchar a Noctis y Harry para saberlo. Pero también notaba algo extraña con el castillo, algo diferente de nada que hubiera sentido en el largo viaje que cargaban en sus espaldas. Una sensación diferente, un peligro diferente, uno que según su instinto era mayor.

Tras suspirar empujo con fuerza las puertas y entro en el castillo bajo la atenta mirada de Noctis, Donald y Goofy. Shido y Harry estaban discutiendo acerca de las posibles trampas que el castillo podría tener cuando Noctis les llamo la atención para que no se quedaran atrás con los demás y entraran en el castillo lleno de trampas. Solo esperaba que la idea de Harry de la roca rodante gigante no se hiciera realidad.

Lo primero que llamaba la atención del interior del castillo fue un color: Blanco. Las paredes, el suelo, el techo, los adornos, todo era blanco, el corredor en el que se encontraban parecía haber sido diseñado como una elegía al color blanco. Las escaleras conducían hacia una gran puerta, igualmente blanca, que les conduciría hacia otra estancia. Nada de lo que veían les hacía pensar que el blanco no fuera tan popular en las otras salas como lo era en esta.

-Ajiah, ¿seguro que podemos entrar por las buenas?- Goofy miraba a su alrededor preocupado, probablemente pensando en las implicaciones legales y morales de entrar sin permiso en el castillo sin invitación.

Noctis le palmeo el hombro para tranquilizarlo –Ya lo hemos hecho, tarde para arrepentirse y echarse atrás. Además, ese idiota le dijo a Sora por dónde ir.

-Tampoco es que tengamos otra opción si queremos dar con el rey.

-¿El rey? ¿Es que el rey Mickey está aquí?- Goofy miro a Donald impresionado, completamente pillado por sorpresa por la seguridad que Donald había mostrado al declarar que el Rey estaba aquí.

-Es un gigantesco castillo blanco al final de un tétrico camino- dijo Harry intentando hacer notar lo que para él era obvio –Si no está en el castillo barra trampa gigante no sé dónde puede estar.

-Esta aquí. Tengo la corazonada de que esta aquí- Donald cruzo los brazos con una mueca de enfado, los demás no sabían bien si era para remarcar su punto o por enfado hacia lo que Harry había dicho. Probablemente la segunda opción era la correcta.

-¿En serio? Ahora que lo dices, yo siento lo mismo- Goofy estaba sonriendo ante la idea de encontrar al Rey.

-Es curioso... Yo he pensado lo mismo nada más ver el castillo…. ¡He sentido que nuestros amigos están aquí!- ahora Sora estaba emocionado, la perspectiva de encontrar a Riku y al Rey tan rápido era una que no habían tenido y era muy positiva, pero Shido no tardo en mostrarse en desacuerdo.

-Riku puede estar dentro, el Rey ya no estoy tan seguro- a su lado Noctis y Harry no dijeron nada, pero interiormente estaban de acuerdo con él.

-¡Estoy seguro de que el rey Mickey está aquí! ¡Igual que Riku!- Sora seguía en sus trece, nada que los sorprendiera.

-No tan rápido, chicos- Pepito salto desde la capucha de Sora para poder hablar con todos, su rostro mostraba preocupación y algo de miedo –No puede ser una coincidencia.

-Oh, vamos, Pepito. No iras a decir que…

Pepito asintió antes de que Sora pudiera terminar -¡Pues sí! Yo he notado exactamente lo mismo.

-¡Ahí va! ¿Será contagioso?

-Es sospechoso- Harry corrigió a Goofy con voz grave, no creía que algo así se pudiera contagiar, más bien le parecía demasiado sospechoso que todos se sintieran igual. Había tenido su propia ración de cosas o situaciones sospechosas para poder reconocer una cuando la veía. O en este caso cuando se metía de cabeza hasta los tobillos en una.

-Aquí pasa algo raro- Donald no tardo en coincidir con Harry, que todos sintieran lo mismo acerca del castillo era demasiado sospechoso –Deberíamos investigar.

-Vale- Sora acepto rápido y tras cruzar los brazos detrás de la cabeza se encamino hacia la puerta seguido de cerca por Noctis y Goofy.

-Eh, ¿adónde vais?

-Al siguiente piso - Noctis le respondió a Donald con una voz burlona –¿A dónde íbamos a ir sino?

-¿Tenéis miedo?- Sora miro burlón a los tres rezagados. Shido solo rodo los ojos por la actitud de esos dos.

-¡No seas ridículo! ¡Vamos Goofy, Harry!- esas preguntas habían sido perfectas para sacar lo peor de Donald e impulsarlo a actuar como normalmente lo haría Sora… o Noctis. Los demás usualmente tenían tendencia a actuar de forma más sensata o precavida.

-Vale, pero sería mejor cerrar la puerta por donde hemos entrado- Shido se giró hacia la puerta, pero se llevó una desagradable sorpresa al mirarla.

Harry debía de haber pensado lo mismo, o por lo menos algo parecido, porque también se giró y vio lo mismo que Shido, un individuo en un abrigo negro custodiando la puerta cerrada -¡Tenemos visita!

-¿Quién eres?- Sora y Noctis rápidamente invocaron sus espadas y adoptaron una postura de batalla, lo mismo que hicieron los demás. Pero el hombre no dio señales de haberlo oído, y si lo hizo simplemente lo ignoro a favor de caminar hacia ellos con calma.

-¡Wak! ¡Un sincorazón!

-¡No es un sincorazón!- Shido le replico a Donald incrédulo por su pensamiento -¿Cuántos sincorazón de forma humana crees que hemos visto?

-¿Qué importa? ¡Electro!- Donald ignoro que la respuesta a esa pregunta era solo Ansem, y ataco sin saber siquiera si su objetivo era un sincorazón, algo por lo que este no estaba preocupado y cuando del bastón no salió nada, ni siquiera un pequeño chispazo, fue obvio porque el encapuchado no estaba preocupado. Donald tenía el brazo extendido con una mueva complicada mientras recibía cinco miradas en blanco -¡Porras! ¡ELECTRO! ¡ELECTRO!- era inútil, sin importar cuanto agitara el bastón para intentar usar magia nada funcionaba.

-¿HIELO? ¡PIRO!- Harry alzo su vara recitando el corto canto para utilizar las magias que había aprendido en su viaje, pero no funciono, solo lo hizo parecer un idiota agitando una vara -¿¡Por qué no funciona?!

-Pues es evidente. Nada más pisar este castillo… olvidasteis todos vuestros hechizos y habilidades.

-¡Hue?- Sora grito incrédulo cuando escucho la declaración. La sorpresa se extendía también a los demás, ninguno demasiado emocionado por creer en las palabras del encapuchado. Una cosa es que no les salieran unos hechizos, pero de ahí a olvidar lo que habían aprendido en su viaje…

El encapuchado vio como intentaban usar alguna magia o habilidad que habían aprendido, viendo como cada intento acaba a en una decepción para ellos –Aquí, encontrar es perder y perder es encontrar. Así son las cosas en el Castillo del Olvido.

-¿Castillo del Olvido?- Harry repitió el nombre, encontrando que parecía extrañamente apropiado si nada más entrar en el castillo ya les había hecho olvidar cuanto habían aprendido en el último mes.

La oscuridad surgió debajo del encapuchado y este desapareció de su vista, solo para que su voz sonara instantes después, desde detrás de ellos –Aquí hallaras a personas que has conocido en tu vida, incluido alguien a quien añoras.

-¿A quién añoro?- el castaño elegido de la llave espada no tuvo que pensar mucho para llegar a una conclusión -¡Riku! ¿Es que Riku está aquí?

-Si lo que deseas… es dar con él…

El encapuchado extendió el brazo y libero su poder, creando un gran remolino de pétalos de rosa transportados por grandes ráfagas de viento negro. El ataque se dirigía hacia Sora, pero este interpuso su llave espada para defenderse. El ataque nunca impacto, solo atravesó a Sora como si fuera incorpóreo, como si solo pudieran verle, pero no tocarlo, una existencia similar a la de un fantasma.

El encapuchado se encontró después con Noctis quien, armado con Ex Machina, saltaba hacia él -¿Quién demonios eres tú?- Noctis lanzo un corte con toda la fuerza que pudo reunir, pero fue inútil, el individuo desapareció en un corredor oscuro para reaparecer cerca de las escaleras. Al ver el rastro de pétalos de rosa Noctis gruño.

Ese poder era similar a la semblanza de Ruby Rose, una de sus amigas de la infancia y compañera en Beacon, y ver a ese tipo al que no conocía de nada utilizarlo le molestaba. Pero le preocupaba aún más lo que le habría hecho a Sora, aunque este no pareciera herido de ninguna forma.

-¿Qué has hecho?

-Tome parte de sus recuerdos… y he hecho esto con ellos- el encapuchado le mostro a Shido una extraña carta, un naipe azul con un dibujo de una ciudad. Parecía pensar que eso debía de responder a la duda de Shido, pero ver ese naipe no le decía nada –Si quieres reunirte con tus seres queridos…

Sora atrapo el naipe en pleno aire, el encapuchado hizo un ruido apreciativo. Una vista más cercana le revelo a Sora que el dibujo con la ciudad le recordaba mucho a Ciudad de Paso -¿Qué es esto? ¿Un naipe?

-Una promesa por el reencuentro que tanto ansias. Alza el naipe para abrir la puerta. Tras ella aguarda un nuevo mundo.

El encapuchado se apartó de la puerta, dejándole el camino libre a Sora, aunque este no hizo ademan de andar –Adelante, Sora. Para perder y reclamar, o reclamar y volver a perder…

Cuando estuvo conforme con confundirlos hasta el infierno hizo que un corredor oscuro se abriera bajo él una vez más, cayendo en su interior. Para el alivio de los chicos esta vez no parecía tener planes de regresar a molestarlos.

-Tiene un gusto por lo dramático- Shido había conocido a algunas personas que parecían llevar el dramatismo en la sangre, siendo su hermana pequeña una de ellas. Este tío la superaba con creces, hacía que Kotori Itsuka pareciera una niña inocente incapaz de matar a una mosca –Aunque Kotori realmente es así… al menos con las cintas blancas.

Sora finalmente permitió que la llave espada se disolviera en luz cuando estuvo seguro de que el individuo no volvería, con lo que se acercó a la puerta –Venga, en marcha- Sora se acercó a la puerta y alzo el naipe. La puerta reacciono, se abrió y dejo salir todo un espectáculo de luces que fue perdiendo fuerza hasta que solo dejo una ondulación de luz.

Sora lo cruzo sin pensarlo.

-Pues vamos- Harry fue el primero en cruzarlo tras Sora.

Shido fue el segundo en cruzarla -Quiero dejar para el registro que esto es una mala idea.

-Como los dejemos solos encontraran una forma de liarla- Donald y Goofy también atravesaron la puerta, dejando tras de sí a un solitario príncipe de Lucis.

Este resoplo, todavía tenía varias preguntas para el tipo del abrigo negro, siendo la principal acerca de su poder y los pétalos de rosa y su posible relación con Ruby o su fallecida madre, Summer. La única forma de saberlo sería avanzar por el castillo –Tampoco planeo quedarme aquí solo. Y no necesitan estar solos para liarla.

Cuando Noctis cruzo la puerta esta se cerró tras él, dejando que el silencio y la tranquilidad volvieran a reinar en la entrada del Castillo del Olvido.