Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, eso ya quedo claro en la primera parte. Los recuerdos de Shido que aparecen están directamente sacados de la novela 17, la traducción de esta le pertenece a Einherjar Project. Como tal debo admitir que en futuros capítulos habrá spoilers de dicha novela.

-Personaje hablando-

-Personaje pensando-

-Personaje hablando en otro idioma-

"Informe Ansem o recuerdo"

En respuesta al Review.

Ptl. Exacto voy a corregir ambas historias, aunque solo he borrado la original de esta porque estaba mal redactada, al menos a mi parecer, y sabía que podía hacerla mejor. Aparte, en 358/2 Days solo tengo que corregir unas partes de los capítulos, no reescribirlos casi por completo.


-¿Ciudad de Paso?

Lo último que el peliazul esperaba tras atravesar la gran puerta era acabar en la misma ciudad que le vio encontrarse con los demás. Hace nada estaba en el castillo y tras atravesar la puerta era evidente que ya no estaban en el castillo, algo que no entendía, para ir a Ciudad de Paso debería haber cogido la nave gumi y vajar durante horas cruzando el mar estrellado y peleando con los sincorazón… era evidente que no lo habían echo. También podía ser que no fuera realmente Ciudad de Paso, a fin de cuentas la zona que veía no le sonaba de nada, pero por la apariencia del lugar en el que estaba no podía negar que se parecía demasiado a la ciudad para ser una coincidencia. Y lo que más le preocupaba de toda la situación era que de los cinco que entraron antes que él solo quedara Sora. Sora y el encapuchado.

-¡Olvida eso, Sora! ¡Faltan los chi… ¡Shido!- Pepito fue el primero en verle, pareciendo muy aliviado por ver que él no había desaparecido como los demás. Shido le dio un asentimiento antes de ponerse al día con los otros dos.

-¡Shido!- Sora le saludo feliz de verle, y fue en ese preciso momento en que pareció notar que los demás habían desaparecido -¿Y los demás?

Shido hizo memoria –Entre después de Harry pero los demás ya deberían estar aquí.

Suponiendo que no tardaran demasiado en entrar era evidente que ya deberían saber de ellos, sin embargo no veían a Donald, Goofy y Noctis por ninguna parte, igual que con Harry, quien había entrado antes que el peliazul.

Ante la situación Sora fulmino con la mirada al único culpable lógico -¿Qué has hecho con ellos?

El encapuchado no respondió, tenía toda su atención centrada en Shido, como si su presencia lo sorprendiera, si fuera algo que no había planeado -… están a merced de los naipes. Como deberías estarlo tú.

Shido bufo –Pues ya ves que te equivoca.

El encapuchado rio –Si, es… inesperado. No imaginaba que podrías permanecer aquí… el castillo debe haberte protegido- Shido y Sora le miraron sin entender por qué hablaba del castillo como si fuera algo vivo –Pero eso no importa. Por ahora estáis solos, pero eso puede cambiar. Dominad el poder de los naipes y la fuerza de vuestros amigos volverá de nuevo.

El hombre con el abrigo negro adopto una extraña postura de combate, una a la que no debería estar acostumbrado si no utilizaba ningún arma. Sora y Shido si invocaron sus armas, si su enemigo no lo hacia ellos no tenían razones para imitarlo.

-Las leyes de este castillo obligan a que vuestros amigos sean convertidos en naipes. Si realmente los apreciáis os apresurareis en recogerlos.

Para demostrar su punto un naipe verde descendió cerca de ellos, un naipe que flotaba suavemente cerca de Sora. Cuando este se acercó el naipe se acercó a él, como si Sora tuviera un imán en el bolsillo que lo atraía –Cuando recojáis un naipe este se añadirá a vuestro mazo. Usadlos y vuestros amigos acudirán en rescate.

-¿Naipes? ¿Mazo? ¿De que estas hablando?- Shido agito la cabeza sin entender nada de lo que había dicho –Habla claro.

-Este dibujo… es Harry- Shido miro a Sora como si este se hubiera vuelto loco, pero toda la atención del castaño estaba centrada en el naipe con el dibujo de un azabache con una vara blanca -¿?- Shido no podía decirlo bien, pero si lo miraba bien el chico del naipe sí que parecía Harry.

Sora decidió probar algo, concentro su magia en el naipe y espero una reacción, reacción que se dio en un destello de luz que cubrió la sala durante unos instantes. Al poder volver a ver era fácil notar al mago que antes no estaba en la misma sala que ellos, este les dio una mirada de preocupación y le lanzo un hechizo de rayo al encapuchado. El hombre se hizo a un lado esquivándolo con facilidad, lo que hizo que Harry chasqueara la lengua con fastidio mientras desaparecía ante sus ojos.

-Como habréis visto, al usar un naipe, este desaparece. Volverá más tarde, por lo que sería bueno que los recogierais. Después de todo, son los corazones de vuestros amigos- Sora le enseño las manos a Shido, pero ahí no había ningún rastro de naipes, por lo que el individuo debería estar diciendo la verdad –Los naipes lo controlan todo en este castillo, ya sea una puerta o un enemigo los naipes serán vuestra única forma de avanzar.

Shido gruño, los juegos de cartas siempre se le habían dado muy mal, si en este castillo todo dependía de las cartas… fue sacado de sus pensamientos deprimentes cuando escucharon ruido de pisadas desde detrás de ellos.

La preocupación por sus amigos saco lo mejor de ellos, cubriéndoles en decenas de preguntas sin dar tiempo a que los cuatro pudieran contestar. Estaban demasiado ansiosos por respuestas.

-¡Si lo supiera te lo diría!- Harry, quien entro tras Sora y llego con los desaparecidos, fue el encargado de dar una versión de lo ocurrido –En cuanto cruzamos la puerta estábamos aquí, oyéndoos hablar como si recién acabáramos de entrar.

Sora les miro incrédulo -¿No recordáis nada?

Donald inclino la cabeza -¿Te serviría si te digo que esta todo en blanco?- No les sirvió de nada.

Pepito salto hacia el hombro de Sora mirándolos con mucha atención -Eso no ayuda nada, intentad recordar lo que ha pasado.

-Fácil es decirlo- dijo Noctis resoplando –Solo sabemos que cruz—

-¿Recordar lo que ha pasado?- Donald les interrumpió perplejo –Miraos, nos habíamos cambiado y sin embargo ahora estamos igual que antes- una mirada revelo que ya no llevaban las ropas con las que habían entrado al castillo, ahora llevaban las mismas mudas que cuando viajaban para enfrentar a la oscuridad. Y a Maléfica y Ansem.

-¡Alguien nos ha cambiado la ropa!

Sora se giró hacia el encapuchado teniendo una buena idea de lo que ocurría -¿Otra vez los naipes?

-Eso lo dejo a tu imaginación- el tono del encapuchado guardaba cierto humor, era evidente que había disfrutado el espectáculo –Os aconsejo dominar los naipes, os será difícil recorrer el castillo solos sino.

-¿Solos? ¡No podemos dejar a Sora y Shido solos por ahí!- la preocupación de Goofy era algo que agradecían.

Harry por otra parte –Es cierto, conociéndolos se las apañarían para morir al menos tres veces cada hora- la gran sonrisa que lucía era un indicativo de lo mucho que había disfrutado diciendo esas palabras.

-¡Oye!- Sora y Shido se giraron con rostros molestos, pero era fácil de ver que estaban aguantando la risa. No podían enfadarse realmente con ellos por tonterías como esa.

-¿Estaréis bien?- Noctis los miro serio, por muy irresponsable que pudieran llegar a ser ninguno estaba de acuerdo con dejarlos solos en el castillo. Sobre todo con gente como el encapuchado por ahí.

Sora asintió con rapidez diciéndole que no se preocupara, que no había problemas, que mientras estuviesen juntos y pudieran invocarlos mediante el uso de naipes estarían bien. Shido no parecía tan seguro como el castaño, pero según sus palabras no podían hacer nada más así que tendrían que aprender a cuidarse.

-Hmmmmmmm- el encapuchado había permanecido en silencio durante un tiempo, pero tras ver como ambos se resolvían a explorar el castillo sonrió. O por lo menos eso pensaban por el ruido que hizo –Así que los héroes son valientes. Bien, adelante, el resto del Castillo del Olvido os espera. Pasead por la avenida de los recuerdos latentes y tal vez veáis a un ser querido-

El corredor oscuro se abrió detrás de este y el encapuchado desapareció tras dar un paso hacia atrás. Cuando el corredor desapareció Pepito volvió a hacer acto de presencia –Esto no me gusta.

-Tranquilo Pepito.

-Estaremos bien.

-Es cierto, solo tiene que pelear con los sincorazón usando naipes- Sora y Shido asintieron a las palabras de Harry –Estarán bien.

La opinión de Harry, si bien basada en la lógica y el sentido común, no podría haber estado más equivocada. El problema llamo a la puerta, o espero detrás de esta, con la forma de un sincorazón, el cual al pasar cerca llamo a otros y los metió en una batalla. Ellos tenían sus naipes y los enemigos también, pero no tardaron en descubrir que si los suyos eran más débiles sus ataques eran anulados y quedaba abiertos a ataques, ataques que siempre recibían. El segundo problema les llego cuando tras un combo particularmente largo los naipes de Sora se agotaron, pronto Shido tuvo el mismo problema. Dicho problema se solucionó cuando Shido de alguna forma logro "recargar" los naipes, hasta entonces estuvieron huyendo de varias sombras y un par de soldados.

Las puertas podrían haber sido más fáciles, podrían haberlo sido, pero alguien en algún sitio debía odiarlos porque estas también requerían naipes. Nada tan fácil como conseguir un naipe y usarlo, no, eso sería demasiado sencillo. Tenían que conseguir un tipo específico, con un valor específico. Sobre todo complicado porque los sincorazón que los rodeaban casi nunca les daban los naipes que necesitaban y tenían que luchar, y al tener que luchar eran arrastrados al primer problema: sin habilidades, magias, técnicas, TODO había desaparecido, sin explicaciones, sin razones, sin advertencias. De un momento a otro ya no podían utilizar nada de lo que habían aprendido. Algo particularmente problemático para Shido dado que incluso le costó volver a utilizar a Sandalphon.

Sin embargo, incluso con la lista de problemas y sincorazón que tenían en su camino finalmente lograron llegar a su destino, una puerta dorada, no la primera que veían, pero si una en la que podían utilizar el naipe que el encapuchado le dio a Sora. Por suerte Shido lo convenció de no destruirlo con la llave espada, no quería imaginarse el problema en el que estarían sino.

Cuando el naipe abrió la puerta y esta dejo de brillar no dejaba ver lo que había al otro lado, por lo que únicamente podían hacer hipótesis acerca de lo que podrían encontrar al otro lado. No esperaban el distrito tres.

-Sabes Shido, luchar no es tan fácil como creía- Sora hacia algunos estiramientos pensando en algunas batallas en las que habían tenido más problemas de los que deberían.

-Culpa de los malditos naipes- Shido ahora tenía claro que odiaba las cartas con toda su alma, antes no le gustaban pero ahora sus sentimientos por estas trascendían el odio para convertirse en una emoción diferente. Y solo era el primer piso.

-Podéis decir lo que querías, pero os están destrozando- la voz de Harry les llego desde algún lugar detrás de ellos, de forma tan natural y al mismo tiempo inesperada que ambos dieron un grito, saltaron medio metro y se abrazaron del susto.

-Jajajaja- en cuanto los vio Donald cayó al suelo riéndose con toda su alma. Había valido la pena asustarlos, incluso aunque tras separarse rojos de la vergüenza le fulminaran con la mirada.

-¡No aparezcáis así, como salidos de la nada!- Cuando Sora y Shido se separaron ambos los fulminaron.

-No es culpa nuestra, tampoco sabemos cuándo apareceremos- Noctis levanto las manos sonriendo inocentemente, lo que hizo que Shido quisiera fulminarle, pero se imaginaba que sería cierto, con todo lo que pasaba era evidente que ellos no encontrarían un botón mágico que les devolvería en el momento en que quisieran.

-¡Arf!- el ladrido de un amistoso can amarillo los distrajo de todos los profundos pensamientos que pudieran estar teniendo en ese momento.

-¿Pluto?- Shido lo miraba con serias dudas, ¿de dónde había venido?

-¿Cuándo ha llegado aquí?- Noctis no estaba seguro de cuando lo vieron por última vez, se le hacía difícil recordar los pequeños detalles.

-Eso no importa- dijo Donald rápidamente -¿Cómo ha llegado hasta aquí?

-¿Qué tiene de raro que este aquí? Llevamos con nosotros a Pluto a Ciudad de Paso.

-¿Ah, sí?- Donald le mando una mirada de confusión a su compañero, él no recordaba eso.

Como siempre Pepito acabo siendo la voz de la razón -¡Un momento! Según mi diario, fue antes de conocer a los chicos cuando vinisteis aquí con Pluto,

Donald parpadeo varias veces tras escuchar a pepito antes de reír -¡Porras! Es verdad. Íbamos persiguiendo a Pluto cuando acabamos en el Castillo del Olvido.

-¿Pero no estábamos en Ciudad de Paso?

-Goofy, estamos en el Castillo del Olvido.

-Esto no es exactamente Ciudad de Paso - dijo Pepito viendo que Donald y Goofy podrían estar peleándose mucho tiempo hasta que uno de los dos recordara donde estaban realmente –Creo que el naipe ha recreado Ciudad de Paso dentro del Castillo del Olvido.

-Menudo lio. Simplemente sigámosles dando caña a los sincorazón y ya veremos a donde nos conduce eso- Sora se estaba haciendo un gran lio con todo esto del Castillo del Olvido y los mundos, para él la solución más simple era sencillamente apalear a los sincorazón y esperar a que algo pasara.

-Andaos con ojo, no vaya a ser que los sincorazón os den un susto- El grupo se dio la vuelta notando por primera vez que había alguien más en el tercer distrito aparte de ellos, este era un joven de cabello negro que ya habían conocido antes.

-¿León?- Shido lo miraba con la confusión pintada en el rostro, y no era para menos, la última vez que le vieron fue… fue… fue después de sellar la cerradura de Bastión Hueco.

-¿Qué haces en el Castillo del Olvido?- pregunto Sora mirándolo confuso, con una línea de pensamiento similar a la de su amigo.

Aunque en confusión no pudo ganarle a la cara de León cuando este escucho su pregunta -¿Castillo del Olvido? ¡¿Pero de que habláis!? Esto es Ciudad de Paso. ¿Y cómo sabéis mi nombre?

La perplejidad de su amigo causo una confusión en todo el grupo, ninguno entendía a que podía estar jugando León para simular haber olvidado todo el tiempo que tenían de conocerse.

-No os había visto en toda mi vida.

-¿De que estas hablando? ¡Peleamos juntos contra los sincorazón!- Harry estaba pasmado, después de todo por lo que pasaron juntos, que si se pensaba fríamente tampoco fue tanto si tenía en cuenta que León ni los acompaño en peleas, les dolía ver que este simplemente negara todo sin inmutarse.

León se removió incomodo, él sabía que nunca los había visto, pero si se dejaba guiar por sus caras era evidente que si se conocían -Mira, no sé de qué me estáis hablando. ¡Ni siquiera sé cómo os llamáis!

-¿Enserio? ¡Con todo lo que pasamos juntos y ya nos has olvidado!- Noctis le miraba herido, él jamás podría ignorar a sus amigos aunque lo intentara, y algunas veces de verdad quería.

-Lo siento, pero os equivocáis de tío. Pasa muchas veces. No te lo tomes así, Noctis.

-¿He?- el pelinegro le miro blanco, ¡Pero si sabía su nombre! ¿Por qué demonios fingía no conocerlos si sabía su nombre?

-¡Pero si sabes su nombre!- Shido tampoco se perdió del error de León. Si de verdad no los conocía, lo que todos sabían era mentira, debería intentarlo mejor. Un buen punto de partida seria no decir sus nombres.

-¡Espera! ¿Por qué conozco tu nombre?- aunque tenían que concederle que León parecía tan perplejo y confuso como ellos. Harry lo nominaría a un óscar por su actuación.

-¿Creéis que nos está tomando el pelo?- le pregunto Harry a Donald y Goofy sin saber que pensar. León parecía sincero en no conocerlos, pero después hablaba con Noctis como si le conociera, incluso diciendo su nombre. Definitivamente algo extraño estaba ocurriendo.

-No creo, no me parece del tipo que gasta bromas.

-Espero que no, Sora lo está pasando mal.

León se giró hacia los tres molesto -¿Quién está tomando el pelo a quien, Harry? Donald, Goofy y tú sois los que…

-¡Y ahora sabes sus nombres!- le espeto Shido furioso, esto ya pasaba de castaño a oscuro.

-No lo entiendo, Shido. ¿Qué está pasando?- el pobre joven se acariciaba la cabeza, presintiendo una enorme jaqueca por venir.

-No lo sé León. Puede que al final Aerith tuviera razón- la ninja favorita de todos, la gran Yuffie había llegado al rescate de los confusos, que en este momento eran básicamente todos los presentes –Dijo que sentía un poder extraño y nos pidió que lo investigáramos. Y esto extraño es un rato, tal vez deberíamos llevar a Sora y los demás con Aerith.

-¡Yuffie, sabes mi nombre!- la alegría se adueñó de Sora cuando noto que Yuffie los había hablado como solía hacerlo, como si les conociera.

-¡Sí! Y veo que tú sabes el mío- olvida eso, no parecía reconocerlos, igual que León.

-¿Un amigo tuyo?

-¡Nop! No lo conozco de nada, pero se su nombre. Raro, sí, pero muy práctico. Así nos ahorramos las presentaciones- Yuffie no le dio mucha importancia al extraño evento, por más extraño que fuera.

-¿Cómo puedes tomarte todo esto tan alegremente?- León se froto la nariz exasperado por la actitud de la ninja, claramente estaba fuera de lugar. Fuera lo que fuera que estuviera pasando era importante para ellos, y la forma tan banal que tenía Yuffie de tratar con ello le mosqueaba.

Pero esta solo se encogió de hombros sin darle importancia –Me adelantare y pondré a Aerith al corriente de todo, tu mientras dales una vuelta por la ciudad- la alegre y risueña ninja se giró para verlos -¡Hasta luego!

Yuffie y Pluto se adelantaron al grupo subiendo por las escaleras, y Shido apostaría que si se asomaba allí ya no encontraría rastro alguno de la ninja o del can.

-Supongo que de poco sirve calentarse más la cabeza. Vamos, seguidme- León los guio hasta el centro del distrito donde les dio un curso rápido sobre uso de naipes, incluyendo el "cortanaipe", que si se lo hacías a un enemigo le dejabas sin defensa anulando su ataque y dejándolos expuestos. Útil salvo cuando se lo hacían a ellos, entonces era una fuente de problenmas. Les explico los naipes 0 y como almacenar naipes para hacer combos o "trucos" aunque en este momento no supieran ninguno y saberlo no les sirviera de mucho.

-¿Os habéis quedado con la idea?

-Sí- Sora respondió fácilmente, de haber sabido antes todo cuanto les había contado sus primeras horas en ese castillo habrían sido arena de otro costal –Ya iremos aprendiendo el resto cuando luchemos de verdad.

-Yo aun no entiendo todo eso de los naipes, pero mientras vosotros lo sepáis supongo que iremos bien- después de todo Harry y los demás ya habían aceptado que por ahora solo Sora y Shido podían luchar. Aunque podía decir sin problemas que aun había un pequeño detalle que no sabía -¿Cómo sabéis que naipes tenéis? No veo que carguéis naipes ni nada similar.

-Eso es…. Es decir es….

-Difícil de explicar- Shido intervino tras ver como Sora intentaba y fallaba explicar el asunto de los naipes –Simplemente lo sabemos, es extraño, pero en combate sabemos que naipes tenemos, que naipes usa el enemigo…- al final el chico se encogió de hombros, inseguro de cómo seguir con su explicación.

-Cosa del maldito castillo- la forma en que Donald lo había resumido no era la mejor, pero era la que ellos utilizarían.

-Tomad esto, os ayudara- León ignoro olímpicamente a Donald y su queja acerca del castillo, optando en su lugar por darles un naipe que encontró hace algún tiempo, un naipe azul con la imagen de un león.

-¡Simba!

El dibujo que mostraba el naipe era el de un fiero y orgulloso león que conocieron en su aventura, uno con el que Sora había peleado codo con codo en más de una ocasión.

-Gracias Leó…. Se ha ido.

-Nosotros también deberíamos irnos, aún queda mucho por explorar y no va a ser fácil.

-Tened cuidado- Noctis, Harry, Donald y Goofy les despidieron con la mano, sabiendo que pronto les tocaría desaparecer.

Cuando cruzaron la puerta se encontraron de nuevo en esa sala cuadrada que vieron antes de entrar en el distrito tres. Sabían que Yuffie y Pluto habían salido antes, a fin de cuentas los vieron, pero en cuanto salieron no encontraron ni el más mínimo rastro de ellos, y tampoco podían retroceder al distrito tres dado que la puerta para ello ya no estaba, con lo que solo podían seguir andando. Con el tiempo habían visto varias puertas que podían abrirse con los naipes que los enemigos soltaban, y gracias a la gran cantidad de estos y los consejos de león se hicieron con un pequeño alijo de naipes con toda clase de efectos: mayor o menor número de sincorazón, que restringía el movimiento de los sincorazón o los ponía en un estado de ralentí. Y esos solo eran los efectos de las cartas referentes a los sincorazón, había muchas más de otros tipos.

Abrir las muchas salas que encontraron a su paso les condujeron por multitud de callejones que no vieron cuando estuvieron en Ciudad de Paso, pero al final llegaron a la sala, la que les condujo al refugio del distrito tres que utilizaron cuando estuvieron en Ciudad de Paso. Cuando Sora y Shido llegaron con los demás siguiéndolos se encontraron que León, Yuffie y Aerith les esperaban.

En cuanto la vio Sora se dirigió hacia ella –Aerith, por favor, dime que tú nos recuerdas.

Aerith le dio una mirada de culpa –Lo lamento, pero no sé si decir "encantada" o "me alegro de veros". Es un poco de ambas cosas, creo que no os conozco, pero siento que este es vuestro lugar.

Yuffie asintió de acuerdo con ella -¡Exacto! No os conocemos, sin embargo, vuestros nombres nos son conocidos.

Sora las miro -¡Claro que nos conocemos! Luchamos juntos contra los sincorazón. ¡Éramos un equipo!

Shido aparto la mirada, equipo lo que diría equipo… equipo lo eran con Tarzan, con Hércules, con Aladdín, con Jack… con León y los demás no pelearon mucho, más bien lucharon contra ellos en la copa Pegaso.

León les miro con el ceño fruncido, como si viera un enigma que necesitaba resolver -Creo que tienes razón, pero no me acuerdo…

-Entonces no recordaras lo que nos dijiste. En Bastión Hueco, cuando sellamos la cerradura. "Quizá no volvamos a vernos…

-… Pero jamás nos olvidaremos"- León termino la frase con una expresión seria.

Sora sonrió -¿Ves? ¡Te acuerdas!

-¡Tiene razón, León! Yo también recuerdo que dijiste eso- Yuffie se giró sorprendida a León, ahora que lo pensaba recordaba eso, una cerradura y una despedida.

León cruzo los brazos -Entonces supongo que no pude ser una coincidencia.

Aerith les miro con una idea formándose en su cabeza, una serie de pensamientos que había hilado hasta llegar a una conclusión -No lo recuerdo, pero de alguna forma sé que paso. Creo que tu corazón está recordando por nosotros.

Noctis la miro confuso -¿Favor de explicar eso?

-No os conocemos, pero vuestros corazones están plagados de recuerdos nuestros. Esos recuerdos resuenan en nuestros corazones, y estos nos dicen cosas que no deberíamos saber.

Sora y Shido se miraron, sí que tenían muchos recuerdos con ellos. Cuando Sora enfrento a León en el distrito uno, la conversación con León y Yuffie cuando trasladaron a Sora al motel del distrito dos, las veces que les ayudaron en sus siguientes visitas, siempre que estaban perdidos y no tenían una buena idea de cómo continuar. Sus corazones estaban llenos con los recuerdos que les unían con ellos.

-¿Insinúas que sus recuerdos influyen en los nuestros?- pregunto León preocupado. Preocupación que estaba muy justificada considerando que estaban hablando de recuerdos que tenían el poder de influir en sus corazones.

-Sí, sus recuerdos parecen tener cierto poder- respondió Aerith, ella no parecía tan preocupada como León.

Sora miro a Shido recordando lo que dijo el encapuchado -A lo mejor es como dijo aquel tipo. Esta ciudad es solo una ilusión. Una creación de mis recuerdos.

León, Yuffie y Aerith le miraron con cara de no haber entendido nada de lo que Sora acababa de decir, pero los demás si lo entendían. Si el encapuchado había dicho la verdad entonces todo cuanto veían era una ilusión creada por el castillo.

–Y… ¿Hay alguien especial para ti en esta ciudad?

Sora miro a Aerith perplejo -¿Cómo has…?- no tardo en entenderlo, sus recuerdos -Ya entiendo. Mis recuerdos resuenan en ti y te dicen lo que paso. En fin, sí. Un amigo mio está en algún lugar de esta ciudad… digo… del Castillo del Olvido.

-¿Qué Castillo del Olvido?- Yuffie alzo una ceja –Aquí no hay ningún castillo.

-No me refiero a eso- dijo Sora con rapidez, algo le decía que explicar todo no era una buena idea.

-Seguro que también estáis confusos, ¿verdad?- Aerith les miro con simpatía y Harry le contesto con un "como no tienes ni idea" que le salió del alma.

Sora asintió –Así es, después de todo acabamos de llegar. No nos vendría mal echar un vistazo.

-Pues dad una vuelta por ahí. Hay algunos sincorazón, pero dudo que eso sea un problema para vosotros.

Noctis le sonrió a León burlón -¿Ves? Ya empiezas a recordarnos.

León no le dio mucha importancia a la burla del príncipe -No es que lo recuerde, pero empiezo a creerlo.

-También me vale- Shido se despidió y tras unas palabras finales abrió la puerta y salió, regresando a la misma sala en la que habían estado antes, estando completamente solo salvo la compañía de Sora.

Ya imaginaban que tendrían que abrirse camino hacia su próximo destino, la siguiente puerta dorada que cruzarían. Por fortuna Shido había estado haciendo un mapa mental y tras equivocarse en dos caminos finalmente se encontraron en el distrito dos viendo a Cid a lo lejos.

-¡Vaya, mira por donde! ¡Son Sora, Harry, Donald, Noctis, Goofy y Shido!- Sora conto mentalmente hasta que Cid se diera cuenta de que no los conocía, no tardo mucho –Espera, ¡Pero qué digo! Si yo no os conozco, aunque os pegan esos nombres.

-Tranquilo Cid.

-Nos llamamos así.

Harry y Shido desestimaron sus preocupaciones mientras Noctis y Sora soltaban pequeñas risitas por detrás.

-¡Habéis oído hablar de mí!- les daba un poco de pena pinchar su burbuja, pero Donald se la reventó al decirle sin tapujos que era algo más complicado que eso.

-En fin, a lo mejor puedes ayudarnos- Noctis prefirió preguntarle a Cid acerca de Riku antes de que algo hiciese que comenzaran a hablar del Castillo del Olvido y Cid los creyera muertos –Se supone un amigo nuestro esta en este cast… mmm… ciudad. ¿Sabes algo?

Cid negó con la cabeza –Últimamente aquí solo se ven sincorazón. No puedes dar ni dos pasos sin que te ataquen. Esta plaza es el peor sitio. Dicen que aparece un sincorazón gigante cuando suenan las campanas. Si valoráis en algo vuestras vidas, largaos de aquí que aun podéis- tras soltarles la historia de terror Cid se retiró, su tarea bien cumplida.

-Sincorazón gigante- dijo Shido ligeramente interesado, interesado en el nivel de curiosidad por la identidad del sincorazón, no por querer enfrentarlo.

-Eso suena como algo que deberíamos comprobar- propuso Noctis mirando las campanas.

-Algo me dice que sabemos cuál aparecerá- Harry sonrió divertido pensando en uno en particular al que enfrentaron en un par de ocasiones en este mismo distrito.

-Deberíamos enfrentarlo- declaro Sora. Si ellos no lo hacían alguien más se encontraría con él.

-¡No, no deberíamos!- Donald salto inmediatamente negándose ante la idea.

-No creo que tengamos opción en eso- dijo Harry oyendo como la campana resonaba por todo el distrito dos.

-¡La campana!- Donald miro a su alrededor asustado, sabía que era mala idea quedarse -¡Debimos irnos cuando hubo oportunidad!

-¡Chicos!- Sora invoco su llave espada sabiendo lo que venía ahora -¡Viene!

Un cuerpo gigante morado, unos pies como mazas, unas garras por manos y un tórax inmenso. Conocían lo que cada una de las piezas podía hacer, tanto juntas como por separado, a fin de cuentas este era un sincorazón al que habían enfrentado en varias ocasiones, tanto en Ciudad de Paso como en el Coliseo. La armadura, un sincorazón de gran fuerza y la capacidad para atacar separando sus miembros. En cuanto piso el suelo Harry, Noctis, Donald y Goofy fueron cubiertos por luz, desapareciendo para dejar a Sora y Shido solos para la batalla.

Sora repaso los naipes que tenía mientras se lamentaba en voz alta acerca de la batalla que tendrían con la armadura, sabía perfectamente, más por experiencia que otra cosa, que sin habilidades y magias esa batalla seria por demás difícil, ya lo fue una vez.

-Ya estamos metidos en el problema- Shido vio como la armadura se giraba hacia ellos.

Ambos se pusieron en marcha cuando la armadura lanzo un puño propulsado.

Las batallas que habían tenido antes de este día eran mucho más físicas, más rápidas, con ellos moviéndose por todas partes para causar el máximo daño en el menor espacio de tiempo y eliminar a los sincorazón antes de que los eliminaran a ellos. Esta vez la batalla era todo lo contrario, ahora le daban más importancia a la estrategia que a los ataques fuertes en sí, siendo dos se estaban turnando para atacar con combos uno cada vez para asegurarse de que la armadura no pudiera contratacar.

Cada vez que una carta aliada caía en sus manos las utilizaban o acumulaban, dependiendo de la situación y del aliado. Goofy lanzaba su escudo, y a veces al sincorazón al aire, Noctis invocaba una gran cantidad de armas para atacar y Harry y Donald desataban hechizos contra la armadura, cuya potencia dependía del número de cartas.

Los pocos naipes 0 que habían conseguido les hacían un gran servicio al interrumpir los combos más poderosos de la armadura, o los ataques que les eran especialmente problemáticos.

Así siguieron la batalla durante algunos minutos más, utilizando un naipe verde que caía del cielo para dividir a la armadura por piezas y debilitarla. No sabían que tipo de lógica guardaba un naipe que les parecía una trampa para la armadura, pero no iban a desaprovecharla. En poco tiempo casi todas las piezas menos el tórax habían desaparecido, y esto les siguió poco después.

El tórax inerte se disolvió en un remolino de luz, y de este surgió en un destello de luz rosa formando un corazón, mismo corazón que se disolvió al poco de llegar al cielo. De la armadura lo único que quedo fue un naipe que Shido recogio.

-¿Qué es?- Harry se acercó curioso y Shido se lo enseño. La armadura estaba representada en este.

-Sera algún tipo de naipe, pero vete tú a saber qué hace.

-Ya tendremos tiempo de mirarlo- Donald les señalo hacia León, quien llegó acompañado de Yuffie, Aerith y Cid.

-¿Vuestro amigo no estaba aquí?

La ninja no parecía ser consciente de la batalla que acababa de pasar en la plaza del distrito, y si lo era no lo demostró.

Sora negó con la cabeza –No lo encontraremos en la ciudad. Pero esta en alguna parte de este castillo. Lo sé.

-¿Castillo? ¿Toda esta ciudad está dentro de un gran castillo? ¡Qué locura!- al escuchar la exclamación de Cid Noctis miro a León y Yuffie. Guiándose por lo que Cid había dicho era evidente que nadie se había molestado en decirle lo que estaba pasando.

-Creo que tienes razón Cid. Nosotros no entendemos esto, pero ellos lo tienen claro. Ven una realidad más allá de nuestro mundo.

-Ojala estuviera tan seguro- Sora no se sentía tan confiado como León creía que estaba, pero este no le dejo continuar.

-Tranquilo, Sora. Da igual que forma adopte la realidad, tú puedes con ella. Puede que no os recuerde, pero os llevo en mi corazón.

-León…- Harry lo vio conmovido. Era lo más bonito que esta versión del joven les había dicho.

-Cuidaos, chicos- Yuffie los despidió sonriente, aunque algo triste, no quería separarse de ellos ahora que los había conocido.

Cid por su parte aun no parecía saber muy bien de que iba la cosa, sentía que le faltaba información para entender lo que estaba ocurriendo. Al final solo pudo desearles suerte mientras se rascaba nerviosamente la cabeza.

Y aunque pudieran quedarse durante mucho más tiempo e intentar descubrir lo que ocurría en la ciudad, porque no se acordaban de ellos, aún tenían camino que recorrer, tenían que encontrar al rey y a Riku, no podían quedarse aquí. Shido fue el primero en despedirse a desgana. Noctis y los demás le siguieron con mala cara.

Solo Sora se quedó atrás, quedándose para hablar con Aerith.

-¿Qué ocurre?

-No tengo todas las respuestas, pero hay algo que creo que debes saber. Tus recuerdos crearon esta ciudad, ¿verdad?

Sora asintió inseguro, eso le dijo el tipo encapuchado, pero no veía a donde quería ir Aerith con eso.

-Si eso es cierto, entonces esta ciudad es una invención de tu mente... Como nosotros.

Aerith no altero su rostro en ningún momento, ni siquiera cuando dijo creer ser una mera ilusión creada de los recuerdos de Sora. Este sin embargo no se lo tomo tan bien.

-Pero... ¡no podéis ser una invención! ¡Estáis aquí! ¡Y esta ciudad también!

Aerith negó con la cabeza -Es que yo no soy yo. No recuerdo cosas que debería. Noto cosas que no debería. Cuidado con tus recuerdos.

Sora la oía, pero era incapaz de escucharla. Lo que decía era completamente surrealista. Ciudad de Paso era una ciudad en la que había vivido aventuras, antes y después de entrar en el Castillo del Olvido. Había conocido a gente con la que había conectado una y otra vez, era simplemente imposible que la ciudad fuera una simple invención de su mente.

Pero Aerith siguió hablando, sin importarle cuanto pudieran afectar sus palabras a Sora -En el viaje que os aguarda, encontrareis mas ilusiones. A veces las sombras de tu memoria te confundirán e intentaran desviarte.

-Oye... eh... ¿qué significa eso exactamente?- Sora tuvo ganas de rascarse la cabeza, lo anterior lo había entendido, si bien eso no le quitaba lo deprimente, pero esto… era una advertencia. Solo que él no era capaz de entenderla.

-Yo soy otra ilusión, Sora. La verdad se me escapa.

-No digas esas cosas- la regaño -Es deprimente.

-¡No, Sora!- exclamo Aerith –No debes dejar que las ilusiones te distraigan de lo que de verdad importa.

Sora asintió apesadumbrado, Aerith le estaba deprimiendo.

El llamado de Noctis le distrajo momentáneamente, pero tras girarse para decirle que esperasen no volvió a ver a Aerith. Aunque había estado hablando con ella hace poco ahora no parecía. Fue peor cuando Noctis y los demás le dijeron extrañados que la castaña se había ido con León, Yuffie y Cid.

-¿Eh?- Sora les miro estupefacto, con la confusión pintada por todo su rostro.

-Se marchó con los chicos y tú estabas ahí de pie solo- explico Harry.

-Creíamos que te pasaba algo- añadió Donald.

Sora les miro extrañado, pero entonces lo recordó, lo que Aerith le dijo, las ilusiones creadas por su mente, basadas en su memoria. ¿Era posible que la Aerith con la que había estado hablando fuera también una ilusión? Eso explicaría por qué solo él la había visto pero… ese pensamiento se sentía deprimente para él.

En la sala que les saludo tras la despedida subieron una gran cantidad de escaleras, y tras ellas les esperaba el regreso al Castillo del Olvido, y con ello el encapuchado.

-¿Y bien, Sora? ¿Has disfrutado viendo tus recuerdos?

-Ha sido bueno verlos a todos otra vez, pero, ¿qué quieres de mí?

-¿Qué puedes ofrecerme?

Al ver que el encapuchado se acercaba a ellos prepararon sus armas, pero no llegaron a enfrentarlo. Detrás de él se abrió un corredor oscuro y apareció un segundo encapuchado. Solo que este no llevaba su rostro oculto, lo tenía al descubierto mostrando un cabello rojo como las llamas del fuego y unas marcas con forma de lágrimas invertidas bajo sus ojos verdes.

Detrás de él se abrió un pasaje oscuro y apareció otro individuo en un abrigo negro, pero este llevaba su rostro al descubierto. Su cabello era rojo como las llamas del fuego, y bajo sus ojos tenía unas marcas en forma de lágrimas.

-¡Hola!- la actitud que mostro nada más aparecer era muy diferente a la de su compañero, dado que llevando ambos los mismos abrigos era muy posible que lo fueran, este era más juguetón, pero conservaba un aire de peligro incluso superior al otro.

-¿Qué quieres?- el primer encapuchado no pareció demasiado sorprendido de verlo allí, como si su presencia fuera algo que estaba planeado. O por lo menos que entraba dentro de lo esperable.

-Deja un poco para los demás.

El primer encapuchado le lanzo un naipe que el pelirrojo atrapo.

-¿Acaso te gustaría ponerlos a prueba?

-Puede que… ¿Ponerlos?- parpadeo confuso antes de sonreír quitándole importancia, a su lado el encapuchado se retiró de la misma forma que llego el pelirrojo –Ahora me toca a mí, mocosos. ¿Qué quién soy? Me llamo Axel ¿Lo captáis?

-Ehhh- Sora retrocedió inseguro, la presentación era algo que no esperaba, a su lado Harry parecía tan extrañado como él -¿Sí?-

-¡Bien! Aprendéis rápido. Bueno, Sora, ahora que ya nos conocemos…- Axel extendió los brazos haciendo que el aire a su alrededor vibrara, liberando una gran presión. De sus brazos extendidos unas espirales de fuego surgieron acompañados de zarcillos negros, después se condensaron para crear un par de armas, unos discos metálicos, chakrams -¡No se os ocurra morir!-

Axel realizo el primer movimiento, un truco que creo un gran muro de fuego que envio hacia ambos golpeándolos y mandándolos a volar. Cuando cayó Sora maldijo, esa iba a ser una batalla muy dura.

La batalla prosiguió cuando Sora y Shido utilizaron el primer y único truco que conocían: resbalón. Básicamente era clavar su arma en el suelo y desvaírse con ella para atacar. Simple pero efectivo, hacía las veces de ataque, finta, y ayudaba a cubrir distancias. Axel por su parte conocía muchos más trucos que ellos, trucos que no temía utilizar para meterles en grandes apuros de los que solo se salvaban utilizando los naipes aliados, Noctis y Donald les salvaron de varios ataques de fuegos que les habrían dejado sin pelo si no les hubieran ayudado.

Axel estaba recibiendo por todas partes, aunque no se le veía preocupado, ni cuando recibía ataques de la llave espada, de Sandalphon o de las armas de algún otro. Siempre sonreía, incluso cuando su cuerpo se desvaneció en luz.

Goofy se acercó curioso notando unos objetos en el suelo, unos objeto con gorma de carta azul que conocía muy bien -¿Más naipes? ¿Qué hacen estos?

-Mmm... Se parece al naipe que usaste para crear Traverse Town- Pepito se subió al hombro de Sora y desde allí salto al de Goofy para mirar los naipes de cerca, notando que tenían dibujos de mundos que habían visitado.

-Supongo que lo necesitamos para seguir adelante.

La voz de Axel resonó en la habitación -Correcto.

-¡Axel!- Shido lo fulmino con la mirada, ahora ya sabían porque había sido tan fácil. Axel no estaba peleando en serio.

Le molestaba, pero no le sorprendía. Esos tipos no les habían tomado en serio en ningún momento.

-Con una presentación así, no creeríais que me iba a dar por vencido, ¿verdad?

Harry chasqueo la lengua, era evidente que Axel no era tan simplón como les gustaría.

-Solo era una prueba, ¿cierto?- pregunto Sora.

-¡Y la habéis superado! ¡Enhorabuena, Sora, Shido! Ya estáis listos... ¡para el Castillo del Olvido! Seguid vuestros recuerdos. Confiad en lo que recordáis, buscad lo que olvidéis... Solo así encontraréis a alguien muy especial

-¿Te refieres al rey Mickey y a Riku?- pregunto Goofy.

-Tendréis que dedicar más tiempo a pensar quién es el que más os importa. Los recuerdos más queridos están en lo más profundo del corazón. Son casi inalcanzables. Pero seguro que tú sabrás dar con los tuyos, Sora.

-¿Por qué yo?

-Has perdido de vista la luz que hay dentro de la oscuridad. Y parece que has olvidado que olvidaste.

Con todos los aspavientos que hacia Sora estuvo seguro de que podía abandonar su posición, Axel no parecía muy interesado en atacarlos.

-¿La luz dentro de la oscuridad?

-Puedo explicártelo- Axel le tendió una mano -Si quieres.

Noctis miro por el rabillo del ojo hacia el castaño, imaginaba que no estaría ardiendo en deseos de acompañarlo. No se equivocaba.

-Voy a averiguarlo por mí mismo. Y si te cruzas en mi camino... -Donald y Harry se interpusieron entre ambos.

-¡Tu tranquilo, Sora!

-¡No se lo permitiremos!

Axel retiro su mano, sin lucir decepcionado -Buena respuesta, justo lo que cabía esperar del elegido de la llave espada. Pero te lo advierto... Cuando se despierten tus recuerdos, puede que ya no seas tú mismo.

Axel fue tragado por un corredor oscuro, dejando tras de sí únicamente sus palabras y los pensamientos que estas suscitaron.