Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, eso ya quedo claro en la primera parte. Los recuerdos de Shido que aparecen están directamente sacados de la novela 17, la traducción de esta le pertenece a Einherjar Project. Como tal debo admitir que en futuros capítulos habrá spoilers de dicha novela.
-Personaje hablando-
-Personaje pensando-
-Personaje hablando en otro idioma-
"Informe Ansem o recuerdo"
En respuesta al Review.
Ptl. Te agradezco que me hayas recordado que la Devora Almas no es una llave espada, la verdad es que cuando escribía las escenas de batalla no recordaba que la llave espada de Riku es la Camino al Alba, y después la de KH3. Un error bastante garrafal.
-Mmm… - Sora desvió su atención una vez más hacia Pepito, quien como era costumbre en él estaba en su capucha. Desde que había terminado la batalla con Axel no decía ni palabra y a Sora empezaba a preocuparle -¿Te pasa algo, Pepito?
Como toda respuesta Pepito escalo hábilmente hasta el hombro de Sora -Pues... Me preocupa lo que nos dijo Axel. ¿Qué significará eso de "puede que ya no seas tú mismo"?
-¿Cómo puede alguien no ser él mismo?- pregunto Sora con confusión.
-No te preocupes demasiado- Harry se acercó a ellos sonriendo de forma traviesa -Nunca dejaras de ser un enano.
-¡Oye!- Sora le reclamo ofendido, pero Harry solo rio.
-No eres la mejor persona para hablar sabes- dijo Noctis mirándole con la misma sonrisa traviesa -Tú también eres un enano.
-¡Voy a crecer sabes!- Harry se giró con rapidez, molesto -¡Seré más alto que tú! ¡Ya lo veras!
Noctis sonrió desafiante –Cuando quieras, enano.
La corta discusión, si bien había servido para plasmar pequeñas sonrisas en los rostros de los chicos, no había sido suficiente para eliminar la preocupación de Pepito –Aun a pesar de todo, es mejor ir con cuidado.
Goofy asintió de acuerdo -Sí. Parece que puede pasar de todo en el Castillo del... Olvi... Olvi... Olvi…
-¡Castillo del Olvido!
-¡Eso! ¡Casi se me había olvidado!
-Todo irá bien. Sea lo que sea que estén tramando, juntos podremos con ello- Sora les miraba con confianza, la misma confianza que les aseguraba que, sin importar lo que ocurriera mientras estuvieran juntos superarían todo, ya lo habían hecho y podrían volver a hacerlo.
A su lado Goofy asintió entusiasmado -¡Di que sí! Como cuando exploramos aquel espeluznante castillo lleno de extraños chismes y mecanismos.
Sora parpadeo extrañado y los demás guardaron silencio, a ninguno les sonaba especialmente visitar otros castillos con los demás. Es decir, no es que nunca hubieran estado en uno, uno asistía a la escuela en uno y otro prácticamente vivía en otro, pero no recordaban haber estado juntos en un castillo.
-¿Cuándo fue eso?- pregunto Sora extrañado.
-No me acuerdo de eso- dijo Harry intentando hacer memoria, pero el único otro castillo que recordaba era Hogwarts, y estaba seguro de que en esa época no los conocía… bueno, casi completamente seguro. Con todo lo que había ocurrido últimamente era normal que no pudiera recordar bien los pequeños detalles… ¿no?
-¿Estuvimos en otro castillo?
-¿Cómo se llamaba?- El único otro castillo en el que Noctis había estado, sin contar Beacon, lo cual no era exactamente un castillo, era la Ciudadela… y eso tampoco es que contara exactamente como un castillo.
-Esto… ¿Cómo era? Basto… Basto…
-Bastión- la voz de Shido interrumpió a Goofy –Era Bastión… algo- pero ni siquiera él sonaba del todo seguro, su voz tenía una leve sombra de duda.
-¿Esta seguro?- pregunto Harry lo más suavemente posible, no quería que pensaran que creía que estaban mintiendo, porque no lo creía -No es que lo dude, pero estoy bastante seguro de nunca haber oído de un castillo que se llame "Bastión". El único castillo que me viene a la cabeza es Hogwarts.
Sora por su parte tampoco quería molestarlos, por lo que opto por hacer como Harry y preguntar sin malas intenciones -Goofy, Shido, ¿no os lo habéis inventado?-
Los dos mencionados se miraron a la cara tras la pregunta de Sora. Era evidente que aunque los demás no estaban seguros de que hubieran estado en otro castillo no parecían particularmente inclinados a pensar que estuvieran mintiendo.
Al final Goofy simplemente negó con la cabeza –No lo creo…
Sora se encogió de hombros sin darle importancia, si no lo recordaban bien entonces casi seguro no era tan importante. A fin de cuentas las cosas serias las recordaban, por lo que si habían olvidado ese castillo "basto-algo" no sería tan importante.
Ahora lo importante estaba delante de ellos.
-Entonces… ¿vais a seguir adelante?- Harry se detuvo a una distancia prudente y miro a Sora, pero este le regreso la mirada con intensidad.
-¿Qué otra opción tenemos?
-Podría haber otros tipos como Axel y el otro en este castillo- menciono Goofy preocupado.
-Si Axel vuelve a aparecer, ¡déjamelo a mí!- aunque Donald alzaba su báculo con energía ninguno se lo podía tomar enserio.
-Donald- Noctis lo llamo haciendo una mueca –Sabes que en este castillo no podemos luchar como antes, ¿verdad?
-Aquí todo depende de vosotros dos- dijo Harry con una mirada molesta –Nos guste o no sois vosotros quienes decidís si seguimos o no.
-Seguimos- era evidente que a los demás no les hacia ninguna gracia, pero a los dos que podían luchar les basto una sola mirada para decidirse por seguir adelante –En cuanto abramos esa puerta.
-¿Qué opciones tenemos?- Sora metió la mano en su bolsillo y saco los naipes que tenían –Agrabah, Coliseo del Olimpo, País de las Maravillas, Monstruo y Ciudad de Halloween.
-¿Qué diferencia puede haber?- pregunto Shido.
Los demás se miraron los unos a los otros sin saber bien que responderle, normalmente podía cambiar los enemigos o las personas que verían en ellos, pero si lo que les esperaba era como lo que habían visto seria evidente que solo recorrerían salas y pelearían en ellas.
-Bueno, no es que el orden importe mucho- dijo Noctis.
-Al menos sabemos dónde estaremos- respondió Goofy.
-Eso puede ser importante.
-Entonces, ¿uso la de Agrabah?- pregunto Sora mirando a su alrededor. Ninguno se negó así que con una sensación de incongruencia Sora alzo el naipe ante la puerta, notando como esta se abría iluminando el corredor –Vamos.
Atravesar una puerta con una gran cantidad de luz, al extremo de ser cegadora, no entraba entre las cosas que el grupo quería hacer, pero unos pocos se alegraron de no estar presentes en cuanto la ola de calor azoto a Sora y Shido nada más entrar salir de la puerta y llegar al desierto. El culpable del calor abrasador y asfixiante que azotaba la ciudad era el sol que iluminaba la dorada arena del desierto y coloreaba la ciudad de un tono rojizo. No tardaron mucho en recordar que Agrabah era, de hecho, una ciudad en mitad del desierto, casi lo único que recordaban de Agrabah aparte del calor, eran las personas que conocieron, como Yasmín, Genio, la Alfombra… y Aladdín, un joven con cabello negro al que desde luego no recordaban peleando contra sincorazón, más bien montando en una alfombra charlando con Genio.
Y desde luego ninguno de ellos le recordaba acompañado de una joven con corto cabello negro rojizo y ojos plateados. Esta, al igual que Aladdín, usaba ropa simple y corta, un pantalón corto y una camiseta de manga corta blanca con una capa roja sobre sus hombros. El rasgo más inusual, aparte de los exóticos ojos plateados, era la capa roja que llevaba sobre sus hombros.
Aunque la descomunal guadaña roja que utilizaba como arma blandiéndola como una maestra era desde luego lo que más les llamaba la atención de la joven.
-¡Hay que hacer algo!- Noctis proyecto su espada y la arrojo a un bandido parta inmediatamente después proyectarse a su espalda y eliminarse con lo que podía considerarse como un golpe pícaro.
-Qué raro- Sora invoco su llave espada y la blandió contra un par de sombras que había en la zona.
Harry asintió mientras lanzaba un par de hechizos –Ya ves, normalmente es bastante perezoso.
Noctis les oyó pero no dijo nada, estaba más ocupado intentando eliminar a un grandullón pero… sin atacarle por la espalda lo tenía difícil. Y tenía difícil llegar a su espalda si los sincorazón no le dejaban ni respirar.
Para su fortuna Shido andaba cerca y pudo quitarle de encima un par con Sandalphon y Noctis tuvo oportunidad para eliminar al grandullón por fin. Donald y Goofy no necesitaban ayuda, ambos se bastaban solos para eliminar a los sincorazón que los rodeaban con facilidad.
Por su parte Aladdín y la chica eran, bueno, eran un tema aparte. Aladdín era bueno, sí, pero la chica era mucho mejor. Manejaba la guadaña, una de las armas más mortíferas diseñadas, como toda una maestra imparable. Los sincorazón se amontonaban a su alrededor pero desaparecían cuando eran alcanzados por la inmensa guadaña roja.
-¡Gracias!- Aladdín se tomó un breve momento para recuperar el aliento. Llevaban ya un tiempo peleando con los sincorazón y no veía el momento en que la batalla terminara.
-Ya creía que no lo contábamos- dijo la chica bajo la atenta mirada de Noctis.
-¡Vamos!- grito Sora.
La batalla fue igual que las demás, con la excepción de que contaban con la ayuda de los otros dos, Aladdín usando una cimitarra y la chica una enorme guadaña roja.
-¡No paran, cada vez hay más!- Donald miro a su alrededor, seguían rodeados de sincorazón, aunque ahora eran más los sincorazón estaban por todas partes, Sora y Shido no tenían naipes suficientes para eliminarlos a todos.
-¡Aladdín!- grito la chica –Es un buen momento para comprobar si la leyenda es cierta.
Solo Aladdín parecía entender de qué iba la cosa, aunque los demás tenían una rara sensación de que habían olvidado algo importante, porque este saco una lámpara de alguna parte de su chaleco y la froto con suavidad -¡Ahí va mi primer deseo! ¡Líbranos de los sincorazón!-
De la gran lista de opciones que se barajaban, encabezada por problemas mentales y terminada por que la lámpara fuera algún tipo de artefacto mágico superpoderoso que los aniquilara en un instante. La última opción no andaba demasiado desencaminada. Con un poderoso temblor que sacudió la lámpara entera una explosión proveniente del interior causo que una gigantesca columna de humo azul neblinoso emergiera de la lámpara. El humo se expandió hasta formar una gran nube azul de la que surgió un ser humanoide de color azul.
Uno al que aunque no recordaran sabían que habían visto antes -¡Abrid paso, que viene el genio de la lámpara! Yo concedo deseos como quien oye llover. Bueno... si aquí lloviera- el genio pareció desaparecer ante sus ojos solo para reaparecer varios metros más lejos por encima de ellos como por arte de magia, algo que tenían ya muy visto -¡Basta de chistes malos! Un "barrido" de los sincorazón… ¡Marchando!
El genio alzo la mano derecha y chasqueo los dedos. Un gesto simple y normal con un efecto devastador, en explosiones de humo la gran cantidad de sincorazón que los rodeaban desaparecieron por completo sin dejar rastro alguno de haber existido alguna vez.
-¡Ahí va!- Goofy estaba sin palabras, a lo largo de su viaje, de las partes que recordaba, había visto cosas muy raras, pero ninguna que igualara la escena que acababan de contemplar.
-¿Dónde podemos comprar una de esas?- pregunto Harry mirando a ambos con interes –O qué demonios, que nos pongan siete.
-Olvida eso- Donald se giró hacia Aladdín con rapidez-¡Tenías que haberlo llamado antes!- le reclamo furioso.
-No es tan sencillo- dijo la chica de rojo con un suspiro.
-Ruby tiene razón- menciono Aladdín taciturno –Veréis…-
Pero el genio no permitió que continuara hablando, interviniendo con rapidez -¡No sabría decirlo mejor! Aun así, lo hare. No puedo conceder más… Trrrrrrrrr…. ¡Tres deseos por amo! ¡Y no vale pedir más deseos!- tras decir la última parte como si fuera un mal recuerdo el genio desapareció en una bocanada de humo.
-Entonces, ¿te quedan dos deseos?- pregunto Sora mirando a Aladdín -Úsalos con cuidado.
-Ya solo me queda un deseo- Aladdín ignoro las miradas de confusión que recibió, dado que las palabras del genio dejaban intuir que ese había sido su primer deseo, y siguió –Tenemos que volver a palacio como sea. Pero con tantos sincorazón…
Harry se colocó una mano en el mentón mientras fingía pensar algo profundamente –Oye chicos, ¿no vamos nosotros también allí?
Shido sonrió, entendía fácil lo que Harry quería hacer –Diría que sí.
-Podríamos ir juntos- propuso Noctis con una media sonrisa.
Donald rodo los ojos mientras Goofy y Sora reírse de la escena de teatro que se habían montado los tres en un momento. Si querían decirles que fueran juntos podrían haber empezado por allí.
-¡Eso sería genial!- dijo Aladdín emocionado.
-¡Muchas gracias chicos!- Ruby no paraba de rebotar en el sitio completamente emocionada con los ojos brillando, una escena que a Noctis se le antojaba incluso tierna.
Solo por ver la sonrisa que tenía había merecido la pena hacer todo ese teatro. O al menos era esa la opinión de Noctis.
-¡Por aquí!- la chica de ojos plateados les mostró una amplia sonrisa antes de desvanecerse en un cumulo de pétalos de rosa y desplazarse demasiado rápido para que ellos pudieran verlo bien.
-¿Es muy alegre no?- pregunto Harry con una ligera sonrisa. Su actitud le recordaba mucho a alguien que conoció, ella también tendía a emocionarse por las cosas más pequeñas
-Como no tienes ni idea- respondió Aladdín, Noctis rió, ahora estaba seguro de que la conocía.
No podía olvidar esos ojos, ni lo que le paso a la otra persona que conocía que los tenia. Si no recordaba mal la madre de Ruby desapareció hace años aunque… él no era capaz de recordar cómo o por qué. Solo sabía que la última vez que vio a Ruby, o de las últimas si como él pensaba se habían reunido en Beacon, algo de lo que estaba casi seguro, fue durante el entierro de su madre, So… ¿Su…? Estaba seguro de que su nombre empezaba con "Su" y… era cuanto podía recordar.
-Haaa- ni siquiera podía recordar cómo se llamaba la madre de Ruby. Menudo amigo resultaba ser.
Aladdín, quien desconocía por completo los pensamientos del moreno, se encargaba de dirigir al grupo hacia la salida, a través de la cual desaparecieron, igual que Harry, Donald y Goofy, dejando a Sora, Shido y a Noctis solos en mitad de la plaza.
-¿Es así cuando nosotros nos vamos?- el que los chicos hubieran desaparecido nada más cruzar la puerta le había dejado una sensación bastante perturbadora.
Sora asintió –Y no solo aquí, hasta que no entramos en una habitación especial no volvéis a aparecer, si no fuera por las batallas…
Noctis trago saliva, la idea no era demasiado atrayente, si le tocara a él… no podía hacerse una idea de cómo sería si estuviera él en su lugar. De todos modos, ¿porque ellos dos? Sora era el elegido de la llave espada pero Shido… no se le ocurría ninguna razón para que él pudiera seguir presente cuando los demás eran atrapados por los naipes. Aquí había gato encerrado y tenían que descubrir qué tipo de gato era.
-Me adelanto…- Sora asintió y Noctis cruzo la puerta.
Sora y Shido le miraron desaparecer a través de la puerta.
-Y ahí va.
-El único que nos quedaba.
-Ya hasta la próxima sala nada.
El simple pensamiento era deprimente. Desde que se conocieron siempre habían viajado juntos, peleado juntos, codo con codo, como un equipo. El saber que ahora estaban solos era deprimente.
-Saber que va a ocurrir solo lo hace peor- en el pasado siempre había contado con alguien, primero con sus padres, quienes después les dejaron solos a Kotori y a él y después comenzó a vivir con las espíritus, viéndolas a diario, hablando, charlando, pasando por cosas día a día… al principio le costó mucho hacerse a la idea de que cuando regresara era posible que ellas ya no le recordaran, que todo por cuanto habían pasado juntos jamás habría ocurrido fuera de sus recuerdos. La sola idea le aterrorizaba. Las espíritus eran, más recientemente junto a los chicos, algunas de las personas más importantes en su vida.
El solo pensamiento de que le miraran como a un completo desconocido le aterrorizaba hasta extremos que jamás habría imaginado.
-No podemos deprimirnos- andar pensando en las chicas ahora no le serviría de mucho, cuando regresara a casa vería que hacer, si tenía que salvarlas de nuevo… bueno, esta vez sabía que contaría con más ayuda que solo Ratatosk –Y siempre podemos contar con la ayuda de nuestros queridos amigos para no sentirnos solos.
Sora invoco su llave espada con una sonrisa –Una pequeña pelea nunca viene mal, ¿no?
Lo que Sora llamo inicialmente "pequeña pelea" termino siendo una odisea contra más de dos docenas de sincorazón de diferentes formas y tamaños, de los menos peligrosos como las sombras hasta los monstruos que por ahora resultaban ser los bandidos obesos. Y decían "por ahora" porque por dios que recordarían como luchar en condiciones sin necesidad de técnicas o magia.
Por suerte para las ultimas batallas ya lo hacían mejor, fintaban hasta sus espaldas y allí ya les atacaban hasta hacerlos desaparecer. No el método más limpio pero con ataques por el frente no conseguían nada. Cuando terminaron de limpiar la sala eran enormemente ricos en naipes y estaban listos para atravesar la puerta que los conduciría a su próxima aventura… la cual estaba exactamente en la misma sala, lo cual resultaba ser completamente anticlimático.
En cuanto atravesaron la puerta se encontraron en mitad de una calle acompañados de Aladdín, Harry, Genio, Ruby, Donald, Noctis y Goofy caminando a su lado como si no hubieran estado desaparecidos hasta hace pocos segundos.
-Oye, ¿por qué vais vosotros a palacio, Aladdín, Ruby?- Pregunto Goofy.
-Cosas de Yafar, el visir real. Nos ha hecho ir a por esta lámpara mágica a la cueva de las maravillas- para remarcar su punto Aladdín les mostro la lámpara mágica que había utilizado para invocar al Genio, una lámpara normal y corriente que cualquiera tomaría por una simple antigualla si no hubieran visto de lo que era capaz.
-Pero la cueva estaba llena de sincorazón- Ruby apareció al lado de Aladdín en un pequeño torbellino de pétalos rojos –Hemos salido vivos de milagro.
-¿Cómo has hecho eso?- Sora la miraba con los ojos abiertos de la impresión al ver la gran velocidad con la que Ruby se desplazaba a su alrededor, le costaba seguirla de lo rápida que era. Harry y Shido le miraron extrañados, ¿se acababa de dar cuenta de eso? Ya lo había hecho durante la batalla con los sincorazón.
Quien respondió, en contra de lo que sería normal, fue Noctis –Una semblanza.
Ruby le miro extrañada pero solo asintió y no le dio mucha más importancia. Noctis siguió andando ignorando las miradas confusas de los chicos y la suspicaz de Harry.
Pasados unos momentos Sora se quejó –Eso no me dice nada.
Ruby y Sora se encogieron de hombros sin responder. Ruby por no saber cómo hacerlo y Noctis por pereza y en parte la misma razón de Ruby. No recordaba del todo que era una semblanza. Sabía que lo había sabido, pero se le olvidaría en algún momento.
-¿Y Yafar os mando a los dos solos?- pregunto Harry preocupado.
Curiosamente Ruby no pareció apreciarlo -¿Crees que no nos bastamos solos?
-No, no, no, no, no- dijo Harry de inmediato sudando nerviosa, esa mirada en sus ojos le asustaba –Nunca he dicho nada similar, ni siquiera lo he insinuado.
-Deberías, por poco no salimos de allí- dijo Aladdín.
Aladdín procedió a relatarles, con ayuda de Ruby, el peligroso viaje que tuvieron ambos en el interior de la cueva de las maravillas. Debían reconocer que tenían talento para contar historias, casi les parecía poder ver la cueva, como si hubieran ido con ellos a buscar la lámpara.
-¿Y vosotros que sacáis?- pregunto Noctis -Es decir, a Yafar le lleváis la lámpara, ¿pero vosotros que os lleváis?
-Eso mismo me pregunto yo- respondió Ruby con humor.
-Entonces, ¿os jugáis el culo y no sacáis nada?- pregunto Harry incrédulo –Menuda mierda.
-Se cómo te sientes- dijo Genio de acuerdo –Llevo repartiendo alegrías más de diez mil años. ¿Y qué obtengo yo? Sueño con que alguien desee librarme de este trabajo, pero ¿quién va a pedir ese deseo?
Aladdín se quedó mirando al genio largo y tendido, después intercambio una breve mirada con Ruby y se decidió –Oye, ¿y si yo uso mi tercer deseo para liberarte?
La reacción del genio fue más drástica que las de los demás, él se lo tomo como algo realmente bueno… salvo la parte de caer al suelo. Tenía los ojos negros, o tal vez azules, quien sabía realmente, completamente abiertos de la impresión.
-¿Me engañan mis orejas puntiagudas? Amo, ¿harías eso por mí? No me estarás tomando el pelo de la coleta, ¿verdad?
-Te lo prometo, Genio- ni el más mínimo atisbo de duda o falsedad salpicaba el tono de Aladdín, estaba siendo completamente serio al respecto –Aunque ya no sé cómo voy a acercarme a Yasmín.
-¡Eso es fácil Al! ¿Puedo llamarte Al? ¿Quieres ser un príncipe? ¿Tener una manada de camellos de lujo para ti solito?
Aladdín se quedó callado de golpe. Por las palabras del genio era evidente que Aladdín solo había pedido un deseo, pero eso les dejaba una gran duda. Hace poco había dicho que solo le quedaba un deseo y ahora genio confirmaba que aparte del tercero tenía un segundo deseo que aún no había formulado. Las cuentas no cuadraban.
-Creí que habías dicho que solo te quedaba un deseo- dijo Sora confuso.
-Es que solo me queda uno. El segundo deseo es algo que le prometí a Ruby- confeso Aladdín –Ahí radica el problema, sin poder pedir deseos será difícil que un chico como yo pueda verla. Pensé que si iba a la Cueva de las Maravillas y me hacía con algún tesoro, podría acabar conociendo a Yasmín-
-Parece que tu deseo es poder verla siempre que quieras, ¿eh?- pregunto Sora.
-Sí, pero ella es una princesa, jamás podría hablar con ella siendo un pobre infeliz.
-Que sea una princesa no importa tanto- dijo Noctis –Y en cuanto a lo de hablar con ella, se me ocurre algo- la sonrisa pícara casi le partía la cara en dos.
-¿La liamo parda?- pregunto Shido con un tono inocente intuyendo los pensamientos de Noctis.
-¡Por supuesto!- grito Ruby emocionada.
-Aunque puede que tengamos que golpear a toda la guardia real- Sora no podía decir si Harry hablaba en serio, pero... conociéndole había posibilidades de que lo hiciese. Muchas posibilidades.
-¡Venga, al palacio!- Sora abrió la marcha dirigiéndose hacia el palacio, hasta que Aladdín le llamo.
-Sora. El palacio es por allí- Sora trago apenado al ver que Aladdín señalaba en la dirección contraria a la que iba.
-Hehehehe…
Cuando la marcha continuo no tardaron más de unos pocos segundos en atravesar la puerta de regreso para encontrarse una vez más solos en la gran estancia, solos con la gran cantidad de sincorazón. Para vencerlos a todos necesitaron pelear durante varios minutos, lo cual solo sirvió para darles nuevos naipes para abrir puertas, lo que hicieron en varias estancias consiguiendo aún más naipes y, tras conocer a una criatura bastante simpática llamada Moguri, se adentraron en el emocionante mundo del intercambio de bienes. Tras conseguir una nueva baraja de combate y varios naipes de mapa verdes, los cuales eran mucho mejores que los rojos que conseguían por ganar combates, continuaron hasta cruzar la puerta con la corona, la cual pedía más naipes de lo normal. Quejándose de los precios de las puertas Shido introdujo los naipes y abrieron la puerta.
Lo que encontraron al otro lado no fue una gran cueva llena de riquezas inconmensurables o un gigantesco palacio de cuento de hadas, sino un callejón común sin nada de especial interés. O al menos no tenía ningún tipo de interés para ellos hasta que vieron a la joven de azul tirada en el suelo.
-¡Yasmín!- Aladdín se abalanzo sobre los sincorazón sable en mano dispuesto a no darles cuartel y eliminarlos en un momento.
-¡Vamos!- Sora salto al aire y entro en combate con sus naipes. Shido y él usaron la ayuda de Goofy y Ruby para liquidar a los sincorazón rápidamente.
-Por suerte parece que solo esta inconsciente- Harry y Donald se agacharon a su lado para utilizar sus conocimientos en magia curativa, los que se reducían a utilizar la magia diciendo un par de palabras para curar a la gente, para intentar verificar su condición. Sin poder usar magia poco podían hacer, pero era mejor que nada. Por lo que podían ver Yasmín no había sido atacada por los sincorazón, no había nada que sugiriera que estos la habían hecho daño, por lo que podían decir solo se había desmayado.
-¡Mas sincorazón!
Estaba claro que los seres negros no pensaban dejarles ni un momento para descansar.
-¡Es increíble! ¡La forma es impresionante! ¡Y su tamaño parece incomodo! ¡Pero tú la usas como si no pasara nada!- cuando Shido invoco Sandalphon lo último que esperaba es tener a Ruby pegada a su espada comentando cada pequeño detalle que notaba de esta.
-Ehhhhh- el arrebato de la chica le había pillado por sorpresa, de todas las personas extrañas que había conocido, y creía tener un amigo con una novia virtual, fuera lo que fuera eso, ninguna tenía una obsesión con las armas a ese nivel. Es cierto que conocía a Origami como persona obsesiva, pero las armas no eran su obsesión, su obsesión era otra.
-Chicooooos- Sora alzo la voz observando su alrededor, puede que el comportamiento tan excéntrico de Ruby les hubiera distraído, pero seguían rodeados de sincorazón –Es la hora de hacer deseos.
La batalla comenzó igual que otras tantas, con Sora y Shido repentinamente solos, no que fuera algo que les preocupara. Había algunos truquillos que habían aprendido en las últimas horas que llevaban en el castillo y que querían probar. El problema era que perdían el primer naipe que usaban con los trucos, por lo que cuando el grueso de los enemigos estuvo derrotado pasaron a los ataques mágicos y los combos físicos y, dejando a un lado los cortanaipes recibidos, no fue demasiado difícil.
-Y se acabó- Sora disipo la llave espada.
-Sin deseos ni nada similar- presumió Noctis orgulloso.
-Y así nos ha costado- replico Shido cansado.
-Bueno, ¿y ahora?- pregunto Aladdín.
-¡No es obvio!- exclamó Harry –La has salvado y esta inconsciente, cuando Yasmín despierte cuéntale lo que ha pasado y habla con ella-
Aladdín le miro con la boca abierta -¿Puedo?-
-¡Claro!- dijo Ruby alegre.
-¿Por qué no ibas a poder?- pregunto Noctis confuso –Es tan fácil como esperar a que despierte y hablar con ella.
Aladdín asintió, el plan era simple y no tenía posibles complicaciones a la vista, aparte de las que pudiera crearse él mismo, pero siempre debía ocurrir algo que complicara las cosas –Muy enternecedor, pero eso no sucederá.
Aladdín se giró furioso hacia la entrada del callejón, él reconocía esa voz, la reconocería en cualquier parte -¡Yafar! ¿Qué estás haciendo aquí?-
Yafar, el visir real, era un hombre de mediana edad con una larga túnica roja y negra, una expresión arrogante y, por alguna extraña razón, un loro volando a su lado -¿Acaso importa? Ahora que tengo la lámpara en mi poder ya no os necesito- cuando la lámpara dorada apareció en las manos del visir el grupo se levantó en armas. Sus palabras y acciones no encajaban con las de un visir honrado.
-De que estás hablando- la guadaña roja de Ruby se desplego sin hacer ningún ruido, con un movimiento fluido y rápido.
-¡Te hemos traído la lámpara! ¿Qué más quieres?- si las miraras mataran Yafar estaría muerto con la de Aladdín, como no lo hacía no tardó en responder.
-Pensaste que no sabía que la usarías para conquistar a Yasmín, pero jamás lo permitiré. ¡Veras, seré yo quien se case con Yasmín!-
Por la expresión arrogante y superior de Yafar era evidente que este había imaginado que al revelarles su horrendo plan todos reaccionarían como él imaginaba, maldiciendo su propia inutilidad o que incluso llegaran a maravillarse por la genialidad de esta, siendo lo más probable que le enfrentaran por ello. Nunca imagino que todos estallaran en carcajadas.
-¿Tu?- Sora hablaba entre hipidos, aun riéndose demasiado como para estructurar una frase mejor.
-¡Si me caso con la princesa, nada impedirá que me convierta en Sultán de Agrabah! ¡Tú no eres más que un peón en mi juego, rata de cloaca!- las carcajadas sarcásticas y las risas incontrolables no eran la reacción que el visir planeaba causar.
-Estoy seguro de que he visto esto en una telenovela- le comento Noctis a Ruby aun riendo.
-Y una mala- añadió la chica entre risas.
-Y hablando de todo, ¿de verdad crees que Yasmín se casaría contigo?- pregunto Shido con el entrecejo fruncido. Sabía casos de buscafortunas que se casaban con hombres mayores para conseguir fortunas, pero Yasmín ni era una buscafortunas ni era más pobre que Yafar. No veía ninguna razón realista para que tal unión se diera.
-Es muy joven para ti- le dijo Donald con tono paternal.
-Yafar, di la verdad, ¿eres un pedófilo?- la inocente pregunta de Harry pareció ser la gota que colmó su vaso de paciencia, alzando la lámpara formulo su primer deseo, Yasmín.
-¿Genio?- la expresión del Genio era de pesadumbre, pero nada podía hacer, estaba atado a obedecer al dueño de la lámpara, y esta la tenía Yafar. Por ello nada pudo hacer salvo recoger a la joven princesa y llevársela a Yafar.
-¡Genio! ¿Pero qué haces?- la mirada herida de Aladdín se clavaba en el genio como un puñal ardiente, la traición estaba pintada en ella.
Pero aunque este no alcanzara a comprenderlo, él no tenía ninguna opción -Lo siento, Al. Tengo las manos atadas. Debo obedecer al portador de la lámpara.
Yafar sonrió complacido –Exacto. Adiós, Aladdín… ¡Iluso!-
Con una última sonrisa de superioridad el visir desapareció de su vista, llevándose la lámpara, a Genio… y a Yasmín.
-¡Vamos tras ellos!- Sora vocifero liderando al equipo, algo que ya era costumbre y a lo que nadie pondría quejas. Él era el elegido de la llave espada, en lo que a ellos les contaba, era el líder indiscutible.
-De que serviría. He perdido a Yasmín y a la lámpara-
-¿Qué la has perdido?- pregunto Shido con un tono molesto, esa frase suya le recordaba demasiado algo que no quería recordar, el secuestro de Tohka. De no haber sido por Mana y Kurumi jamás habría podido rescatarla y la sola idea le aterrorizaba -¡Por si no te has dado cuenta ese maldito se la ha llevado, no se ha ido ella! ¡Cómo no nos movamos ahora sí que la perderás!-
-No necesitas la lámpara para conquistarla- Ya tendrían tiempo de preocuparse más tarde por el estallido de Shido, ahora tenía que regresarle el espíritu a Aladdín e ir tras Yafar –Si crees que perderla es malo espera a que no puedas recuperarla-
-Chicos…- el espíritu de Aladdín parecio resucitar con toda su fuerza -¡Tenéis razón! ¡No puedo rendirme! ¡Voy a salvar a Yasmín!
-¡Vamos a salvarla!- le corrigió Ruby.
-Yafar tiene la lámpara- les recordó Donald –Eso no nos da muchas opciones.
Aladdín revelo una sonrisa traviesa –Tengo una idea.
La "idea" de Aladdín era indiscutiblemente de las peores ideas que ninguno de ellos había escuchado en… toda su vida, en realidad. Y considerando que uno había perseguido voluntariamente a un troll en algún punto de su infancia y otro se había dedicado a meterse en situaciones de considerado peligro para hablar con las fuentes de dicho peligro eso era decir mucho. Pero sin ningún otro plan, porque por malo que fuera con Yafar teniendo la lámpara no podían hacer mucho más, decidieron avanzar a la sala y confiar en que el gran e inflado ego de Yafar les ayudaría con el "plan".
No faltaba mucho para que lo descubrieran. Solo tenían que poner en marcha el plan… y esperar que Yafar fuero medio lelo. Entraron en la plaza de palacio con sus armas desenfundadas.
-¿Cómo? ¿Aladdín ha renunciado a su querida Yasmín?- el "plan" consistía únicamente en ir por Yafar sin Aladdín, confiando en que este stuviera tan extrañado que no notara nada raro –Pues no pienso malgastar un deseo con vosotros, ¡Me ocuparé personalmente!
Harry sonrió pícaro, la primera fase del plan estaba cumplida, ahora venía la segunda –El viejo se da importancia.
-Cree que puede hacer algo por sí mismo- dijo Noctis con una sonrisa inocente.
-Mientras no pierda el baston…
-Ajia.
Shido les miro en silencio, eso de provocar a la gente se les daba cada vez mejor. Sora invoco su llave espada y se lanzó contra Yafar, quien reacciono interponiendo su vara para bloquear el ataque. Cuando Shido y Noctis invocaron sus armas Ruby silbo.
Yafar estaba demasiado ocupado manteniéndose contra los tres chicos como para reparar en el nativo de Agrabah que se movía sobre los techos a su espalda. Le había costado tiempo, y de hecho de no ser por los chicos provocando al visir le habrían pillado hace rato, pero finalmente estaba en posición. Con un salto cayo entre Yafar y Yasmín.
-He- Yafar no se preocupó ni por un instante -¡Genio!-
Con el segundo deseo formulado Genio apareció detrás de Aladdín y recogió a Yasmín para llevársela a Yafar.
-Lo siento Al- Genio estaba triste, pero la falta de reacción por parte de su antiguo amo le sorprendió.
Aladdín estaba sonriendo, igual que los demás -¡Caíste!
-¿De qué hablas pato?- exigió el visir furioso y confundido.
-Has vuelto a gastar un deseo Yafar- dijo Harry con voz exageradamente triste-Para ser un visir dejas mucho que desear- Yafar gruño.
-Ahora solo te queda uno.
-Venga, úsalo para conquistar a Yasmín. ¡Tendrás que vértelas con nosotros!
El genio sonrió elogiándolos, estos chicos eran inteligentes.
-Así que esta es la astucia de una rata- dijo Yafar con tranquilidad –Por desgracia no ves más allá del queso. ¡Tú treta no cambia nada! ¡Puedo destrozaros y hacer que Yasmín sea mía! ¡Genio! ¡Mi último deseo! ¡Transfórmame en un genio todopoderoso!- Sora fue el primero en tragar saliva, seguido de Aladdín, Shido, Ruby, Donald, Goofy y Harry. El genio le dio la espalda, un deseo de esa magnitud no era algo que quisiera conceder en ninguna clase de circunstancia, aun menos a alguien como Yafar. Chasqueo los dedos de espaldas.
El resultado fue inmediato, en segundos la electricidad emanaba de una espiral de humo rojizo que cubrió a Yafar, la cual se extendió por cada callejón que los rodeaba y pronto cubría la ciudad entera. En poco tiempo ni siquiera parecían estar en Agrabah, aunque sus habitantes podrían haber jurado oír un grito que rezaba "¡Me debéis cincuenta platines!". Estaban en una inmensa habitación llena de magma y lo único que evitaba que cayeran en ella eran una serie de plataformas de roca.
-Este lugar me suena- Sora oteaba su alrededor, algo le decía que había estado ahí antes.
-Toda la situación- le dijo Shido. Estaban solos en la plataforma de roca, ni siquiera estaba Yafar, al menos hasta que este emergió de la lava dispuesto a enfrentarlos hasta matarlos.
Pero… la batalla fue, en su mejor descripción, anticlimática. Duro, literalmente, tres minutos, porque aunque Yafar fuera un genio que les lanzaba rocas de lava y aplastaba plataformas como si fueran de gravilla, con el loro que lo acompañaba volando por la zona con una lámpara negra era evidente lo que tenían que hacer. El loro, Iago, no era muy rápido, ni volaba muy alto, de hecho parecía que el cuerpo le pesaba demasiado para poder huir de ellos, aunque eso de golpear a un loro no era algo que les gustara demasiado.
Cuando tuvieron la lámpara en sus manos encerrar a Yafar fue coser y cantar, y con el encerrado pudieron reunirse con Genio, Aladdín y Ruby en la entrada a palacio.
-Con Yasmín a salvo y la lámpara de nuevo en tus manos ya no habrá más problemas en Agrabah.
-Y aun te quedan dos deseos Aladdín.
-Cierto- Genio sonrió a los enviados del rey y se giró hacia su amo –Querrás ser un princip…
-Dinos que paso con la madre de Ruby- el segundo deseo de Aladdín no fue ni de lejos lo que él habria esperado, pero para ek casi ninguno esperaba eso –Ella desapareció hace varios años.
Genio se quedó callado y miro a Ruby –¿Ese es tu deseo?
Ruby asintió –Desde el principio me involucre en esta búsqueda para poder descubrirlo.
-De acuerdo pues- El genio flexiono sus dedos haciéndolos crujir, después lanzo su cabeza contra sus hombros habiéndola crujir, se crujió la coleta y la cola antes de chasquear los dedos -¿Qué?
-¿Qué pasa?- Ruby le miraba ansiosa, pero Genio solo inclinaba la cabeza de un lado a otro -¿No lo sabes?
Genio ladeo la cabeza –No es que no lo sepa, es que solo veo oscuridad, un infinito mundo de oscuridad.
-Nada…
Genio alzo un dedo –No exactamente. No puedo ver donde está, pero puedo ver que no está sola. Hay alguien más con ella, pero no puedo ver quiénes son.
-Ya veo…- Ruby asintió un par de veces antes de pasarse una mano por la cara –Lo siento.
-¡Ruby!- Noctis la llamo preocupado, preparado para ir tras ella, pero Aladdín se lo impidió –Es mejor dejarla sola.
Noctis lo miro furioso, pero decidió hacer caso. A fin de cuentas, en este lugar Ruby y él no eran amigos de la infancia, en este mundo Ruby no era la misma que él conoció.
Pasados unos minutos Genio decidió romper el silencio y traer a colación un tema delicado –Al. Aun te queda un deseo.
Aladdín asintió, le quedaba un deseo –Deseo… tu libertad, Genio.
El susodicho genio se mostró estupefacto -¡Pero Al!...
La estupefacción de Genio no impidió que el deseo de Aladdín se hiciera realidad. La libertad de Genio, un deseo simple para un amo, pero que para él era todo un mundo. La libertad, algo que en toda su existencia jamás había conocido y que ahora ya conocería de primera mano.
-Al- Genio no encontraba las palabras para describir lo que sentía, nunca jamás nadie había hecho algo así por él -Nunca lo olvidare pero... ¿y Yasmín? ¿Qué vas a hacer?
-Me equivoqué, Genio- reconoció Al con tono sombrío -Si uso tu ayuda para conquistar a Yasmín sería como Yafar. Ella lo es todo para mí, quiero que sepa quién soy de verdad.
Sora le miro orgulloso -¡Así se habla!
-¡Ese es el espíritu!
-¡Bien dicho!
Aladdín sonrió avergonzado con las felicitaciones de los chicos.
-Gracias, chicos. ¡Y buena suerte!
-¿Gracias por qué?- Shido le miro confuso, no le parecía haber hecho nada para que Aladdín les agradeciera.
-Cuando estaba a punto de rendirme, me dijiste algo que me hizo seguir adelante, entonces lo vi muy claro. Tú también estás buscando a un ser querido.
-Todos lo estamos- respondió Sora de inmediato.
-Oye genio...
-¡No digas más, amiguito!- intervino Genio -Se justo lo que estás pensando. ¡Tomad!- un nuevo naipe de invocación apareció ante Sora, el naipe de Genio -Podréis llamarme cuando me necesitéis. ¿Te parece bien, Al?
Este sonrió -¡Pues claro!
Sora no parecía muy convencido, aun a pesar de ello Genio desestimo su preocupación -¡Eh, sin vosotros nunca habría salido de esa lámpara! Y creo que a Aladdín y Ruby les ira bien por su cuenta-
Finalmente Sora dejo ir su incertidumbre y acepto su ayuda gustoso -¡Sera un placer Genio!
-Esperemos que nuestros deseos se hagan realidad- dijo Aladdín -¡Cuidaos chicos!
-¡Adiós Sora, Noctis, Shido, Harry, Donald y Goofy!- cuando se preparaban para salir el grito alegre de Ruby les sorprendió -¡Espero que volvamos a vernos!
-¡Adiós Ruby!- Noctis la despidió balanceando su brazo.
-Vamos romeo- Harry le golpeo el hombro y juntos se encaminaron a la salida de la estancia y así a la salida del piso.
-Una última cosa- la voz de Genio evito que salieran del piso. Este había aparecido delante de ellos –Hay algo que creo deberías saber- Sora trago saliva, esto le sonaba de algo –Cuando vi a la madre de Ruby pude ver a varias personas con ella, una era una mujer con corto cabello azul pero el otro, el otro era como tu Shido, parecías ser tú pero con varios años más.
Shido le miro son comprender, ¿él? ¿Con varios años más? No entendía a que se refería, es decir, no conocía a nadie con cabello azul salvo Yoshino, ya que el de Miku era más lila, y ella no tenía el cabello cortó. También estaba Mana pero… ella… no tenía el cabello corto, ¿verdad?
-Gracias… creo- Genio asintió y desapareció en humo azul, con lo que pudieron seguir su camino hasta salir de Agrabah y regresar a los blancos pasillos del Castillo del Olvido, dirigiéndose hacia el piso superior.
-¿Algún problema Goofy?- pero no todos seguían avanzando, Harry no tardo en descubrir que el capitán de la guardia de caballeros se había quedado atrás.
-Es ese castillo que os decía antes, Harry. Estoy seguro de que no me lo he inventado- los chicos se miraron en silencio -Es el castillo donde Sora uso la llave espada para liberar el corazón de Kairi.
-¡Es cierto!- Shido grito de repente sorprendiendo a todos –Recuerdo al idiota este clavándose la espada. En el pecho.
-Exacto- afirmo Goofy ignorando la exclamación indignada de Sora –Después Sora desapareció dejándonos muy preocupados.
-¡Ah! Eso fue cuando me convertí en un sincorazón. Espera... ¿eso paso en... un castillo?- Sora no aprecia ser capaz de recordar con exactitud lo que sucedió, no así como Donald.
-¿Lo has olvidado? yo me acuerdo perfectamente.
-¿Y cómo se llamaba?- le pregunto Harry intentando hacer memoria.
-¡Lo recuerdo! Era...- el silencio le siguió, ningún sonido salió de su boca hasta que Donald se rindió y pidió ayuda -¡Pepito échame una mano! Lo tienes en tu diario, ¿no?
-¡Pues claro! Acabé el primer volumen al llegar a este castillo- Pepito hurgo en la capucha de Sora buscando el diario -Veamos... A ver si lo encuentro... Ah, aquí está- cogió el diario y salto al suelo desde el hombro del chico -Echemos un vistazo- abrió el libro y miro en su interior, no tardo en gritar horrorizado -¡Oh! ¡No puede ser!
-¿Qué pasa?- preguntaron Harry y Goofy preocupados.
-¡Ha desaparecido todo! ¡Esta todo en blanco!- Pepito pasaba las páginas del diario completamente horrorizado, pero todas estaban en blanco, como si el libro fuera nuevo.
-¿Qué?
Eso no tenía ningún sentido, un libro no se borraba solo, menos aun sin explicación alguna. Siempre había una causa, un motivo, el diario no podía haberse borrado solo.
-¿Cómo ha podido pasar?- Pepito pasaba las páginas en blanco sintiendo un vacío en el estómago -¡Yo cuido muy bien mis diarios! Tanto trabajo perdido...
-El diario se ha borrado...- dijo Sora.
-¿De qué va todo esto?- pregunto Shido con evidente preocupación en su tono.
En el gran cuarto blanco, la joven de cabello dorado seguía con la misma expresión de tristeza, aunque su dibujo reflejara la felicidad de Sora ella no parecía compartir esa misma alegría. El cuarto se estaba llenando de dibujos de los jóvenes que en ese mismo momento estaban recorriendo los pasillos del Castillo del Olvido, todos ellos ignorantes de ella, de lo que representaba, de quien era, y de quienes les vigilaban. Ellos no sabían nada y ella no podía decirles nada, solo podía seguir dibujando, dibujando sin fin.
El capítulo termina aquí, este tiene más que nada correcciones menores. La presencia de Ruby ya queda explicada en el siguiente fic, el cual aún está colgado aunque este en Hiatus (esto debido a que realmente no es necesario cambiar mucho de ese). Ruby acabo en Agrabah cuando los mundos fueron destruidos, lo cual es la razón por la que en este capítulo sale en Agrabah. Como Noctis tiene recuerdos de ella, y ella estaba en el mundo cuando ellos estuvieron aparece en el castillo, aunque solo el príncipe de Lucis la conoce.
Una lógica un poco floja pero es en la que me baso para el resto de apariciones… y eso incluye nuevas apariciones que no estaban en el original.
Esta vez la escena donde Genio habla de la madre de Ruby esta ampliada, para dar algunas partes de futuras partes, pistas que se confirmaran a finales de 358/2 Days, para lo que aun queda.
