Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, eso ya quedo claro en la primera parte. Los recuerdos de Shido que aparecen están directamente sacados de la novela 17, la traducción de esta le pertenece a Einherjar Project. Como tal debo admitir que en futuros capítulos habrá spoilers de dicha novela.

-Personaje hablando-

-Personaje pensando-

-Personaje hablando en otro idioma-

"Informe Ansem o recuerdo"


-Me pregunto si nos hemos olvidado de algo…

-Mmm… Si fuera así, ¿qué podría ser?

De lo que podían recordar no eran capaces de pensar en algo, cualquier cosa, que hubiera o pudieran haber olvidado, aparte de pequeños detalles a los que ninguno le daba importancia. El nombre de alguna escuela/academia o el nombre de algún lugar que habían visitado. Lo único importante en lo que podían pensar era el lugar en el que Sora se convirtió en un sincorazón, pero considerando que fue el lugar en el que su amigo se convirtió en un sincorazón no estaban deseosos de recordarlo.

-Esto es tan inútil como una recordadora- farfullo Harry con molestia -¡De que me sirve saber que he olvidado el nombre de mi escuela de magia si no me dice cuál era el nombre!

A su lado Donald bajo la cabeza triste, repasando su vida, los momentos más felices de esta en los que podía pensar. Cuando comenzó a salir con Daisey, su labor como el mago de la corte, los momentos con Sora y los demás… recuerdos importantes, muchos recuerdos que no quería olvidar.

-Suena inútil- Shido aún seguía confundido acerca de su ultimo recuerdo, el por qué eso le había venido a la mente era algo que no comprendía, al igual que tampoco era capaz de identificar el origen del recuerdo.

Cerca del grupo Harry y Noctis se miraban, ninguno lo decía en voz alta pero miraban con preocupación a los demás. Ellos no estaban tan preocupados, tenían pocos recuerdos que realmente quisieran conservar. Criarse con los Dursley y crecer en la ciudadela había hecho que no pudieran rememorar con nostalgia su infancia, por lo que olvidar algunos episodios en específico era algo que no les parecía demasiado problema.

-Bueno, fuera lo que fuese, no sería muy importante, ¿no?- Goofy se adelantó y hablo con falsa seguridad en un intento de alegrar a los chicos. En realidad era un papel que el capitán de la guardia del castillo ya había adoptado como propio, siempre era la roca que salía a flote cuando los ánimos escaseaban.

-Eso es cierto- Sora sonrió sin ganas a Goofy, no podía alegrarse como antes –Si no, no lo habríamos olvidado- Sora dirigió su mano a un bolsillo trasero de su pantalón, allí guardado a buen recaudo había algo importante, algo de lo que no pensaba separarse –Mirad.

-Ehm….- Shido miro el amuleto en manos de Sora, cinco conchas marinas unidas entre sí formando lo que parecía ser una estrella de cinco puntos.

-¿Conchas?- pregunto Harry con curiosidad.

A su lado Noctis rio –Es un amuleto.

Sora afirmo sonriente –Un amuleto que me dio Kairi. Es especial para ella y le prometí que se lo devolvería. Nunca olvidare esa promesa. Por eso nunca olvidare a Kairi- Sora cerro los ojos y se concentró, al abrirlos no veía nada frente a si salvo a Kairi -¿A que si, Kairi?- la muchacha le dio una suave sonrisa, una que hizo que las preocupaciones de Sora desaparecieran por completo. Sin embargo, aunque en su corazón solo podía ver a Kairi, noto algo, algo diferente.

-¿Eh?- ¿Quién? ¿Quién era ella? Donde solo debía ver a Kairi podía notar a otra persona, una joven de su edad con cabello rubio y un sencillo vestido blanco -¿Qué?

Aunque Sora intento verla la joven desapareció tan rápido como había aparecido y antes de darse cuenta la vista de Sora solo mostraba una vez más el blanco pasillo que ya conocía -¿Quién era…?

Aunque Harry y Donald le miraban con preocupación Sora los ignoro unos instantes más con la mente acelerada. Esa chica, él nunca había visto a esa chica antes, entonces, ¿de dónde venía esa sensación de nostalgia? ¿Por qué sentía que la conocía?

-¿Sora?- El castaño centro la mirada en Noctis, este le miraba con el ceño fruncido, señal inequívoca de preocupación -¿Estas bien?

El castaño asintió con la cabeza un poco inseguro –Eh… ¿sí?

Harry le mandaba una mirada con una sombra de duda, como si no se creyera en lo más mínimo sus palabras. Ninguno lo hacía al parecer. Convencerlos de que no pasaba nada probo ser toda una odisea y para cuando Sora termino ya estaba atravesando la puerta seguido de cerca por Shido.


Hace unos meses, un cataclismo de causa desconocida abrió un gran agujero en el continente de Eurasia.

Fue un evento importante del siglo que fue cubierto vigorosamente por televisión y periódicos todos los días. Desde entonces, la atención pública se dirigió a los terremotos espaciales a pequeña escala que ocurrían en todo el mundo.

En este momento, la visión que se extiende más allá de sus ojos se ve exactamente como lo que había visto antes en un video de un helicóptero.

-¿Esto es… un terremoto espacial?-

Mientras murmuraba por mal camino, su cuerpo se estremeció cuando miró de nuevo tal vista.

A pesar de que ya sabía que esto era una gran calamidad sin precedentes en la historia de la humanidad, aunque reconociendo que los dados del diablo se habían fundido, era imposible entender cómo acercarse a un método para evadir este tipo de desastres.

Sin embargo, cuando se ve en frente de sus propios ojos y en una situación en la que podría haber estado involucrado de haber salido de casa unos minutos antes, cuando se señalaba, una especie de sensación fantasmal en su sangre comenzó a aumentar.

Sin embargo.

-¿¡…!?-

En el momento siguiente, su cuerpo comenzó a temblar de pies a cabeza a causa de una sensación distinta de terror.

Más adelante, en el cráter recién formado en el suelo, vio algo que se asemejaba a una pequeña silueta.

Normalmente, una distancia tan grande sería demasiado lejos para que nada sea visible.

Esta situación sólo fue posible como resultado de todo el alojamiento o la obstrucción de la vista de uno siendo completamente eliminado.

Aunque era difícil de creer que alguien había sobrevivido a la explosión, la posibilidad de que alguien ahora se arrastraba después de tomar refugio bajo tierra no era nulo.

-Che…-

A decir verdad, no quería entrar en el epicentro donde se había producido la gran explosión. Después de todo, la causa de la explosión todavía no se conocía y no había ninguna garantía de que otra explosión podría ocurrir de nuevo.

Sin embargo. Tal vez, esa persona estaba herida. Tal vez no era posible que esa persona se mueva de ese lugar. El momento en que ese pensamiento voló a su mente, sus pies comenzaron automáticamente a avanzar.

Corrió en línea recta directamente en la zona de la muerte que solía estar desbordante de actividad de la gente hace un momento.

Teniendo en cuenta la necesidad de comprobar el estado de esa persona tan pronto como sea posible, incluso podría tener que llevar a esa persona lejos de aquí también.

Esa sensación inquietante hizo que mueva sus piernas más rápido de lo habitual.

Sin embargo.

-¡Tú, allí! ¿Estás bien?-

A pesar de no saber qué tan lejos corría, finalmente llegó a una distancia en la que la imagen de esa figura podría verse claramente. Sin embargo, en ese momento, su pie instintivamente se congeló en ese punto.

-¿Eh?-

De su garganta, una voz semi-consciente se filtró.

La razón era muy sencilla.

En el suelo donde todo lo demás había sido aniquilado, había una chica desnuda que se puso en cuclillas.

Esa existencia lo clavó en su lugar en ese punto.

Visión, atención, r incluso su corazón,

En un abrir y cerrar de ojos, todo había sido quitado.

Ella es tan incomparable, trascendente, una chica tan hermosa hasta el punto de ser incluso poco razonable.

-T-tú eres…-

-…-

Después de escuchar las palabras del chico, la chica levantó lentamente la cabeza como si se diera cuenta de su existencia por primera vez.

Thump.

Su corazón se contrajo fuertemente.

-…-

Los labios de la chica se movían ligeramente.

El chico, esa voz…


-¡!- Shido necesito un segundo para evitar caerse cuando puso un pie en el suelo. Entre el blanco pasillo y el forrado bosque había toda una cadena de recuerdos que antes juraría no haber tenido. Su recuerdo consistía sobre todo en esa chica, la espíritu si tuviera que acertar. Ella y su insólito parecido con Reine le había dejado completamente perplejo. La primera espíritu que había conocido era, indudablemente, Tohka. Fue el primer terremoto espacial en el que estuvo, el día en que su vida cambio cuando su hermana pequeña le recluto con el objetivo de salvar a las espiritus. Ahora sin embargo ya no estaba tan seguro.

No lo recordaba, pero sabía con seguridad que esa chica era una espíritu, y más aún, sabía con certeza que ella no era una espíritu ordinaria. Ahora que recordaba donde la había conocido eso traía una nueva incógnita a su mente, una que en otra época jamás se habría planteado, ¿Cuándo la conoció? Tenía la sensación de que lo que había visto había sucedido hacia una vida, y sin embargo, dada su apariencia física, no podía haber sido hace más de un par de años.

-….do?

La primera vez que estuvo involucrado con las espíritus fue cuando un terremoto espacial estallo en Tenguu, en… ¿dónde fue…? ¿Y por qué se involucró? Sabía que tenía que ver con Kotori, pero de ahí a recordar que paso…

-¿Shido?

Fue cuando se encontró con Tohka… y la nombro. Antes de eso la joven ni siquiera tenía nombre y confió en él para dárselo. No recordaba las otras opciones, a estas alturas podía decir con confianza que jamás las recordaría, pero sabía que no la gustaron. Menos mal que no escucho a… -Ni siquiera sé cómo se llaman, solo recuerdo con claridad a Kotori, Reine y… ¿era… Kannazuki? Eso creo pero me cuesta recordarlo- la gran mayoría de recuerdos que tenia del tipo era cuando se doblaba con placer después de que su hermana le golpeara, así que no molestaba demasiado. De hecho casi se alegraba de no recorda—

-¡Shido!- el peliazul casi salto medio metro cuando Noctis le grito a cinco centímetros de su oído -¡Despierta colega!

-¡Cabrón!- Shido se dobló sobándose las orejas -¿Tenías que gritar tanto?

Noctis asintió sonriente –Estabas abstraído.

-Eso no era razón de joderme un tímpano- el hermano mayor de Kotori y Mana le fulminaba, pero eso le permitió darse cuenta de que tanto Noctis como Harry parecían molestos por alguna razón desconocida -¿Qué os pasa?

-Este lugar me cabrea- el hastió de Harry era más que notable, ni siquiera necesitaba verle para saberlo, su voz era indicativo suficiente -Todo en este lugar me saca de quicio, como si no le encontrara sentido.

-Entonces esto te encantara- dijo Goofy mirando el sendero tras ellos.

En este, un conejo blanco corría hacia ellos a toda velocidad. Eso no sería demasiado extraño, un conejo blanco no era algo demasiado extraño y podía llegar a ser encontrado en un bosque, pero un conejo como este no podía hallarse en un bosque. Un conejo con traje y un reloj que corría apurado no era algo que vieran todos los días, aunque la sensación de déjà vu decía otra cosa.

-¡Llego tarde! ¡Llego tarde! ¡Llego espantosamente tarde! ¡La reina me va a asar para la cena! ¡Llego tarde al juicio! ¡Me van a cortar la cabeza!- llegar tarde a un juicio no debía de ser razón suficiente para que a uno le cortaran la cabeza, pero el miedo y la urgencia les decía que el conejo no estaba mintiendo.

-¿Crees que te van a cortar la cabeza?- pregunto Noctis divertido por la idea. Nadie le cortaría la cabeza a un conejo solo por que llegara tarde.

-¡Ay, por todos mis bigotes! ¡No voy a llegar!- El conejo estaba demasiado aterrorizado como para pararse a hablar con ellos, por lo que les dejo atrás en segundos.

-¿Cortarle la cabeza?- Sora resoplo y los observo incrédulo –No hablara en serio, ¿verdad?

-A mí no me mires- Shido se encogió de hombros sin saberlo.

-Basándome en la experiencia con mi padre, ni de lejos- Sora asintió a Noctis, si él lo decía podían fiarse, mal que mal de algo debía servirle ser príncipe –Por la ley que creo aunque cometas el mayor crimen solo te meten en prisión de por vida.

-¡Entonces lo tengo decidido!- exclamo Donald –Preferiría estar en la ciudad de su padre, el solo nos metería en prisión.

-¿Deberíamos seguirlo?

-No sé yo- le respondió Shido a Goofy con una expresión tensa –Va a un juicio en el que le pueden cortar la cabeza por llegar tarde, no me parece un buen lugar donde pasar el rato.

-Es el UNICO lugar- le recordó Noctis –A no ser que encontremos otro conejo en este bosque que nos lleve a una fiesta donde repartan golosinas.

-Si las reparte un hombre vestido con una túnica negra y el pelo grasiento ni se os ocurra aceptarlas, estarán envenenadas- dijo Harry con una gran carcajada. Decir una referencia acerca de su más odiado profesor no debía de ser buena idea, pero al menos consiguió que Sora le agradeciera así que tan mal no podía haberle ido.

Después de una ronda de preguntas y maldiciones para Severus Snape, quien parecía un hombre realmente desagradable con la información que tenían, les llegó la hora de explorar los alrededores, lo que se traducía con buscar alguna cosa que hacer que no les llevara al juicio en el que había peligro por decapitación. Atravesaron puertas, pelearon con sombras pesadas, gordos obesos, plantas molestas que amaban el suelo y varias campanas voladoras. Para todo ello los naipes fueron suficientes, igual que para las puertas, pero para algunos obstáculos del entorno tuvieron que tomar medidas más violentas. Tras acabar con media docena de arbustos y un par de árboles encontraron la puerta que les conduciría a lo que esperaban fuera una inocente reunión.

Las cartas con lanzas que vigilaban la sala del juicio, una bastante cutre si Noctis podía opinar, pero abrieron un sendero para que el conejo, quien por alguna impía razón con todo el tiempo de delantera que tenía acabara de llegar, pudiera llegar al estrado de madera y sonar la trompeta que marcaría el inicio de la sesión.

-¡Ahí va! Parece una especie de reunión. ¿Qué estarán celebrando?- la inocente pregunta de Goofy se ganó cinco miradas incrédulas.

-El conejo dijo, específicamente, "¡Llego tarde! ¡Llego tarde! ¡Llego espantosamente tarde! ¡La reina me va a asar para la cena! ¡Llego tarde al juicio! ¡Me van a cortar la cabeza!" ¿De dónde sacas la idea de que es una reunión?- pregunto Noctis intentando simular la voz aguda del conejo.

-Exacto Goofy- respondió Donald con una gran sonrisa –Todos sabemos que es un guateque.

Ahora fue el turno de mirar a Donald por el uso de una palabra como "guateque" –Ni siquiera sé qué es eso- confeso Harry.

-Una fiesta- suministro Shido amablemente sin saber de dónde había salido eso, pero no les estaba prestando demasiada atención, su mirada estaba fija en el estrado. Allí había dos chicas jóvenes, la primera era una joven rubia con un vestido azul, la otra era una niña con un impermeable verde con orejas de conejo –Yoshino- susurro.

El conejo hizo sonar una trompeta y abrió el juicio -¡Alicia! ¡Yoshino! ¿Comprendéis los cargos que se os imputan?

-¡Por supuesto que los comprendemos compañero mamífero! ¡Pero son ridículos, Yoshino no puede haber hecho nada malo!- por extraño que sonara quien respondió no fue Alicia, ni Yoshino, sino la marioneta que la joven de cabello azul portaba en la mano derecha.

-¿Y yo que?- se quejó Alicia.

-Lo siento Alicia, no te conocemos lo suficiente- en ese punto la niña pareció querer decir algo, pero parecía ser demasiado tímida para poder hablar.

-Así que fingís ignorancia- la que debía ser la reina se recostó en su asiento mirando a ambas con superioridad -¡Se os acusa de ayudar a los sincorazón que amenazan este reino!

-Tonterías- replico Alicia -¿Dónde están las pruebas?

-La prueba es… ¿Cuál era?... – la reina paso un tiempo pensando en las pruebas que tenían contra las chicas, pero no parecía ser capaz de recordar cuales eran, o siquiera si tenían pruebas -¡Esa es la prueba!- grito después de un minuto de silencio -¡Por qué vosotras sois las que me habéis robado la memoria

-No podemos librarnos de los sincorazón si no recuperamos la memoria de su majestad. ¡Es un crimen muy grave!

-¡Esto es muy injusto! ¿Y que si eres la reina? ¿Qué culpa tenemos nosotras de que no recuerdes bien las cosas?- Alicia no parecía amilanarse a pesar de su situación actual, algo bueno puesto que la otra joven era muy tímida para hablar.

-¡Que insolencia! ¡Estás hablando con la Reina de Corazones! ¡Y os habría soltado si me hubieseis pedido disculpas! ¡Ladronas descaradas!

La marioneta de Yoshino escogió precisamente ese momento para volver a hablar -¡Pues déjeme decirle que no sentimos algo que no hemos hecho!

Shirou quiso golpear a… ¿Yoshina? ¿Yoshiritsu? ¿Yoshi? ¿Boshi? ¿Mishi? No podía recordar cual era el nombre de la marioneta, pero sabía que era un detalle importante.

-¿Quién es la descarada?- grito Sora con rabia.

-¿Sora?- Harry le pregunto estúpidamente al verle salir corriendo hacia la zona del juicio.

-Mierda, otro problema más para la lista- se quejó Noctis palmeándose la frente.

-¿Os dais cuenta de que nuestros problemas siempre empiezan con uno de vosotros corriendo?- pregunto Donald con ironía.

-No siempre- Goofy miro a Harry, incluso él reconocía que se ahorrarían muchos problemas si ellos no fueran tan curiosos y, o, metiches –Vale, sí, siempre-

-Y lo peor es que ahora parece que Shido se une a Sora-

Ante la observación de Noctis Donald, Goofy y Harry miraron como Shido no había dudado ni un segundo en salir corriendo tras el castaño. Era extraño porque Shido normalmente era el que intentaba mantener el raciocinio, Harry y Sora eran demasiado curiosos para su propio bien y Noctis usualmente mantenía la cabeza fría unos segundos más que ellos, pero acababa siguiéndolos. Shido era el que solía intentar no meterse en problemas.

Si ahora él seguía de cabeza a Sora, ¿dónde iban a acabar?

-¡El tribunal tiene un veredicto! ¡Que les corten la cabeza!- la reina inflo sus pulmones y grito con todas sus fueras señalando a las niñas en el estrado, pero Sora y Shido ya habían llegado.

-¡Basta!- Shido se puso delante de las chicas mirando a la reina, para cuando Sora llego ambos ya tenían sus armas listas.

-¡Este juicio es una farsa! ¡No puedes detener a alguien sin pruebas!

-¿Qué significa esto? ¿Insinuáis que estas chicas son inocentes, que no han robado mi memoria? ¡Supongo que entonces sabrás quien es el verdadero culpable!

-¿Yo? Ehhh…- Sora se cruzó de brazos pálido. El saltar para evitar algún desastre sonaba bien, pero no tenían ni idea de que podrían decir.

-¡Habla! ¡O ejecutare la sentencia de Alicia y Yoshino! ¡Vamos, suéltalo ya! ¿Quién es el ladrón?

-Eh… Ehh…- Sora intercambio una mirada nerviosa con Shido, sin saber que decir. Este parecía tener una idea, pero la pista era una mirada culpable y una silencosa disculpa.

-¡Nosotros!

-¡¿Cómo dices!?- la Reina, Donald, Noctis y Sora gritaron con shock e incredulidad al unísono, ninguno podía creerse las palabras que el chico había dicho. Por su parte las acusadas abrieron los ojos al máximo cuando escucharon al chico confesar a los cuatro vientos.

-¡Ahí va! ¿En serio?- pregunto Goofy sorprendido, él no recordaba que hubieran robado ningún recuerdo, cierto que ahora no era algo que les sobrara, pero no sabría cómo robarlos ni aunque quisiera.

-Síguenos el juego- con una palmada en la espalda y una sencilla instrucción Noctis se adelantó e invoco Ex Machina -¡Exacto! Fuimos nosotros.

-¡Esto es una locura!- grito Donald -¡Pero si, fuimos nosotros!- ni siquiera necesito escuchar a Noctis para saber que mentían. Era evidente para él. Solo querían hacer lo mismo de siempre, ayudar.

-¡Guardias! ¡Prendedlos!- ante la orden de la reina una marea roja y negra se abalanzó sobre los jóvenes.

-¡Que atacan!- grito Harry con su vara en mano, aunque supiera que de poco le serviría.

-¡Pues atacamos también!- respondió Shido colocando a Yoshino tras él y blandiendo a Sandalphon.

Un par de espadas no parecía un buen remedio contra una marea blanca y negra armada con lanzas, pero ambos demostraron apañarse bastante bien cuando pudieron lidiar con las cercanas sin grandes dificultades más allá de los típicos cortanaipes y algunos accidentes ocasionales.

-Para ser cartas no tienen buenos naipes- Sora corrió lejos de una carta que le iba a cortar con una lanza y ejecuto un corta naipe, después un combo seguido de un truco y elimino a una carta.

-Necesitan una mano mejor- Shido anulo el naipe de una carta y la elimino con un combo y una magia de fuego.

-No es un buen torneo- dijo Harry riendo cuando Sora lo convoco. Shido se giró mirándole antes de que desapareciese.

-¿Escuchan lo que decimos?- Shido le pregunto a Sora cuando hubo acabado con la última carta.

-Eso creo- respondió este recogiendo el naipe de las cartas.

-Hemos terminado.

-¡Pero que!- Sora miro asustado a Noctis cuando este hablo de sopetón a su lado -¿Cuándo habéis llegado?

-Cuando acabasteis con la última carta- respondió Donald -¿Y dónde está Alicia?

-¡Ha escapado amigos!- la marioneta les informo gesticulando exageradamente.

-¡Puede que ella lo haya hecho, pero vosotros no huiréis!- con una señal de la reina las cartas se alzaron una vez más para pelear.

-¿Cómo pueden estar de nuevo en pie si acabáis de meterles una paliza?- por más que Shido pensó en la pregunta de Noctis no fue capaz de encontrar una respuesta.

-¿Quién sabe?

-¡A quién le importa ahora!- les grito Donald -¡Corred!- ninguno necesito que se lo dijeran dos veces. Los siete cruzaron corriendo la puerta para huir de las cartas.

Una vez salieron Sora y Shido estaban solos, lo que por una parte era un poco deprimente, sobre todo porque en el fondo ambos admitían se habían echado unas risas con el pequeño teatrillo, pero por la otra ya no tenían un ejército en miniatura de cartas persiguiéndolos.

Sora se dejó caer contra una pared tomando aire –Estamos a salvo-

Shido asintió –Aunque hay algo que me pregunto- con una mirada confirmo que tenía la atención del castaño –Si no abrimos la puerta de la llave guía, ¿qué ocurre con los chicos, y con Yoshino y Alicia?

Sora se levantó -¿Quieres que lo averigüemos?

-No realmente- dijo Shido negando con la cabeza y siguiendo su ejemplo.

Tras acabar con algunos sincorazón y limpiar obstáculos atravesaron la puerta hacia la siguiente sala… dando con la puerta que les conduciría hacia el siguiente "evento". Tras introducir los naipes abrieron la puerta y entraron.

-Me estoy cansando de esto- se quejó Sora.

-Yo no- replico Harry risueño –Es bastante cómodo, no andamos, apenas peleamos…- Harry habría seguido hablando, pero con la mirada que Sora le mandaba tenía miedo de que le pudiese golpear -¡Mira, es Alicia!

Para distraer la atención homicida de Sora hacia su persona Harry se adelantó hacia la chica rubia –Las cosas se han puesto algo feas ahí atrás, es bueno ver que no te ha pasado nada.

-No quiero ser desagradecida pero…- Alicia ojeo su entorno incomoda -¿Es cierto lo que habéis dicho? ¿Sois vosotros los ladrones?

-¡No lo son!- el exabrupto grito de Yoshino pillo por sorpresa a todos, con lo silenciosa que parecía era evidente que no esperaban que reaccionara así –Es…. es decir… ellos….

-Lo dijimos para salvaros- Shido termino por ella, se notaba que ahora estaba mortalmente apenada por hablar en público, y casi se desmaya cuando todos la miraron.

-Querrás decir vacilar a la reina- intervino Donald.

-¿Qué diferencia hay?- replico Noctis -Por si no te has dado cuenta hemos hecho ambos.

-Os agradezco por ello, gracias, chicos.

-¿Porque todo el mundo nos dice chicos, equipo, tíos…?- Goofy se acercó a Donald para susurrarle su duda.

-Más fácil que aprenderse todos nuestros nombres- le respondió en voz baja.

-Solo son seis nombres, no creo que sea tan difícil- susurro Harry uniéndose a la conversación –Ahora, si fueran diez o doce… Eso sería difícil.

-¡Mirad! ¡Es el Gato Risón!

-Buen cambio de tema- con un último pensamiento acerca de la opción de añadir más nombres a la que ya era una larga lista Harry miro al gato rosa y negro que flotaba sobre una seta gigante.

-¿Qué coño hemos fumado?- pregunto Noctis a nadie en particular.

-No lo sé, pero creo que deberíamos dejarlo- respondió Donald.

-Definitivamente deberíamos dejarlo. Ya era señal el ver conejos con pantalones, ahora gatos flotantes.

El "gato flotante" se rio, como si la conversación sobre sustancias alucinógenas le divirtiera -¿Os sentís mejor tras el carreron? No deberíais…- el cuerpo del gato comenzó a diluirse ante ellos hasta desaparecer por completo, no así como su voz -¡Esto no ha acabado!

-Decidido- dijo Shido afirmando con la cabeza, con toda la determinación de quien había tomado una decisión que podría cambiar el rumbo de su vida –Hoy mismo dejamos las drogas.

-¡La reina es una loca de la justicia! ¡No os olvidara mientras tenga memoria!- la voz etérea del Gato Risón parecía resonar por todo el bosque, llegándoles desde todas direcciones y ninguna -¡No parara hasta que le devolváis sus recuerdos!

-Lo veo difícil- dijo Sora.

-Muy difícil- concreto Harry.

El gato rio -¿Olvidará porque recuerda? ¿Se acuerda de que se ha olvidado? Supongo que de igual

-No sé- fue la simple respuesta de Shido ante las extrañas preguntas del extraño ¿individuo? –Pero será mejor mantenerse alejado de ella.

Sora agrio el rostro –Puede ser cierto, pero… ¿Qué pasara con Alicia y Yoshino? Si la Reina las atrapa, les cortara… Bueno, ya me entendéis.

-Pues deberíamos hacer algo con la reina.

-Deberíais hacer algo, pero no tenéis porque- esta vez el gato se hallaba sobre un árbol a cierta distancia.

-¿Hacer y no hacer? ¡Eso es una contradicción!- reclamo Harry –Es como intentar mirar a izquierda y derecha al mismo tiempo.

-Si no recuerdas algo, es como si nunca hubiera pasado. De la misma forma, si algo nunca ha pasado, no puedes recordarlo. Si te esfuerzas demasiado, tu memoria puede engañarte.

-¿Tu memoria puede engañarte?- Noctis parpadeo y miro al grupo -¿Alguno entiende?

-Sugiere que mintamos a la reina haciéndola creer algo que nosotros supuestamente recordamos- dijo Alicia.

El gato se apoyó sobre sus patas traseras y miro a Alicia –Sera fácil si todos lo recordáis salvo ella.

-¿Creéis que funcionara?- pregunto Goofy no muy seguro del plan mientras veía como el gato desaparecía.

-¡Por supuesto amigo, será un éxito rotundo!- al menos podían contar con el entusiasta optimismo de la marioneta, casi encomiable.

-Veamos si cuela- Sora lidero al grupo hacia la salida de la sala, estaba sudando mucho y su cara revelaba que no creía que el plan que estaban tramando pudiera funcionar, pero desecharon sus dudas a un lugar recóndito en su mente y atravesaron la puerta.

Su destino era la puerta final que se abría con la Llave a la Verdad, la puerta que probablemente hallarían al final del piso. La misma cuya búsqueda les llevo a través de tres salas con grandes desniveles. Lo bueno era que hacía tiempo habían aprendido que dependiendo de los naipes que usaran podían tener una sala llena de sincorazón o un descanso con cofres. A la puerta llegaron con tres cofres más y con el cuerpo lleno de energía, por lo que fue fácil introducir los naipes para llegar a la nueva sala.

La cual era la más normal y la más extraña que habían visto hasta ahora. Normal porque era una habitación normal y corriente, de una cocina antigua con una chimenea, fogones, una mesa circular con un par de sillas y un sofá en una esquina de la habitación. Todo normal si no fuera porque era de talla gigante y ellos estaban en la talla pulgarcito.

-¿Y este cambio de paisaje?- pregunto Goofy girando sobre sí mismo alucinando.

-Solo hemos atravesado una puerta, ¿verdad?- pregunto Shirou observando los adornos de la habitación.

-Hasta donde sé, si- respondió Harry –La puerta debería conectar con esta habitación.

-¡A quién le importa eso! ¡Vamos a echar un vistazo!- Donald ya estaba alejándose del grupo para examinar la chimenea.

La realidad fue que aunque la curiosidad brillo los primeros instantes pronto se apagó por completo. Aparte del tamaño la habitación no tenía nada de especial como para que malgastaron demasiado tiempo ojeando alrededor.

-¡Amigos, una ayudita!

La voz de Yoshinon interrumpió la exploración que los jóvenes, y los dos no tan jóvenes, estaban realizando y se giraran para ver a la marioneta que había perdido ayuda. Desearon no haberlo hecho. Rodeándolo a él, a Alicia y a Yoshino estaban las cartas rojas y negras, procedidas por la Reina de Corazones.

-Creíais que no volveríais a verme, ¿verdad?

Sora se tragó la negativa y salto de la mesa colocándose delante de Alicia, a su lado Shido estaba delante de Yoshino. Alrededor de las cartas los demás estaban preparados para la aparente batalla que se desataría en cualquier momento.

-¡Se acabó el juego, granujas! Por robarme mi memoria os condeno a… Os condeno a…- el primer indicativo de que a la reina le ocurría algo fue la pérdida temporal del habla, junto a la mirada de confusión les dejo claro que algo ocurría –Os… condeno… Oh… ¿Qué ocurre? ¿Dónde estoy?

-¿He?- Donald se sorprendió -¿Qué la pasa?

-¿Qué diablos estoy haciendo? ¡Maldita sea, no me acuerdo!

-¿Se ha olvidado?- pregunto Sora cruzándose de brazos, parecía que esto iría para largo.

-Es nuestra oportunidad- dijo Shido en un susurro –Sígueme el…

-¡Algo viene!- grito Alicia interrumpiendo a Shido y señalando hacia arriba. El algo era un enorme sincorazón rojo y negro con una cabeza de aspecto cilíndrico, un prestidigitador. Aunque algo aún más extraño que el propio sincorazón fue que el "techo" era simplemente otra habitación, una un poco más extraña, pero otra habitación.

El sincorazón golpeo el suelo con fuerza y extendió sus brazos, alzándose en toda su gloria sobrepasándolos en altura con facilidad.

-Mier…- Noctis no pudo terminar su frase antes de desaparecer, Sora y Shido estaban solos una vez más.

-¡Este es el culpable del robo de la memoria!- dijo Sora.

-¡Y te parece un buen momento para señalarlo!- grito Shido alterado -¡Salta, Ya!

Sora no lo pensó e hizo lo que le dijeron, justo a tiempo porque el sincorazón golpeo el suelo con los malabares y extendió una onda de fuego por el suelo.

-¿Ataque de área? ¿Enserio?- Sora grito incrédulo -¡Nosotros no tenemos cosas así!

-¿Y la magia que?- grito Shido usando un truco con ayuda de Yoshino y dos cartas de hielo -¡Ice Storm!- el ataque creo un gran domo de hielo que giro unos segundos alrededor del sincorazón antes de desaparecer.

-Lo tengo, aprendí este truco en Agrabah, ¡Freeze Donald!- Donald apareció en pantalla dispuesto a desatar el poder del hielo sobre el enemigo, solo no conto con que el hechizo se le saldría de control y los congelaría a todos.

-¡Donald!- cuando el inmenso grito de rabia resonó por toda la sala el pato desapareció con un suspiro de alivio.

Shido utilizo un hechizo para calentar el ambiente -Bueno, ¡Sigamos!

Entre combos normales aéreos y ataques de hielo la batalla prosiguió su curso, algo muy complicado cuando su mejor punto de apoyo era una mesa que se hundía en el suelo cada vez que golpeaba la mesa.

-¡Que!

-¡Asco!

-¡De!

-¡Enemigo!

Sora y Shido se pasaron todo el combate maldiciendo al gigantesco sincorazón, entre la altura que tenía y el valor máximo de sus naipes les puso en más de un aprieto, varias veces se salvaron solo por algún reflejo casi milagroso o un naipe curativo afortunado, pero al final las combinaciones de hielo, y muchas maldiciones, pudieron hacer mella en él.

-¡Ice Lance!- dos naipes de hielo y un naipe de Yoshino. Una combinación mortífera que creo una inmensa lanza de hielo con un gran conejo blanco grabado en ella. La lanza se extendió hasta atravesar al sincorazón, causando un gran daño que lo arrojó al suelo -¡Sora!

El castaño aferro su llave espada -¡En camino!- un truco, un truco que aprendió gracias a Cloud, o más exactamente por pelear contra él -¡Sonic Blade!- una rápida sucesión de estocadas a enorme velocidad, una detrás de otra, todas ellas contra el pecho del sincorazón, una detrás de otra, desde la primera hasta la quinta.

Lo único que quedo del sincorazón cuando acabo la batalla fue un solitario naipe que Shido guardo en un bolsillo.

-¿Ha terminado?- pregunto Donald cuando apareció.

-Diría que si- respondió Harry.

-Si acaso faltaría…- comenzó Sora.

-… La reina- termino Goofy.

-Hablando del rey de roma- Shido miro a la reina, esta se acercaba iracunda.

-¡Vosotros! ¡Todos vosotros! ¿Qué significa esto? ¿De dónde han salido esos sincorazón?

-¿Y cómo vamos a…

Shido le dio un codazo a Sora y le indico callar.

-Es el sincorazón que os robo la memoria- la Reina se dio la vuelta taladrándolo con la mirada, Shido no sabía si era por furia o por su tono muy poco respetuoso.

-¿En serio?

-En efecto, majestad- Alicia le hablo con el tono más respetuoso que pudo, desde luego se le daba mejor que a Shido.

-Vos nos ordenasteis destruir a los sincorazón- intervino Harry, no tardo demasiado en descubrir que intentaban lograr.

El próximo turno le toco al príncipe de negro –Su majestad, por prudencia, no se fiaba mucho de nosotros al principio. Por eso luchamos contra los sincorazón para demostrar nuestra valía, ¿verdad chicos?-

-Por supuesto.

-Esas fueron las órdenes de la reina.

Tras oír a Donald y Goofy el rostro de la reina se suavizo, esta vez siendo cubierto por la confusión.

-¿Yo… os ordene… eso?

La marioneta de Yoshino fue quien clavo el último clavo en el ataúd –Pero majestad, ¿No os acordáis?

-¡No seas ridículo! ¡Yo nunca olvido nada! Claro que os di esa orden. Alicia, Sora, Shido, Harry, Yoshino, Yoshinon, Noctis, Donald, Goofy, buen trabajo.

La reina se dio la vuelta, completamente convencida de la veracidad de sus proclamaciones, sin siquera dudar de ellos.

-Por los pelos- Alicia se relajó al ver como la Reina desaparecía de su vista a través de la puerta.

-¡Bien improvisado!- le dijo Sora acercándose a ella –A mí nunca se me hubiera ocurrido.

-Ya lo creo que no- dijo Harry con tono plano.

-Oe Harry, ¿qué se supone que significa eso?- Sora le fulmino con la mirada.

-Bueno….- Harry dejo inconclusa la frase, para risa de los demás.

-¿Cómo que no se te hubiese ocurrido Sora? Si lo dijo el gato Risón. "Si te esfuerzas demasiado, tu memoria puede engañarte" La reina jamás admitiría que ha olvidado algo.

-¡Así que en su lugar ha recordado algo que jamás ha ocurrido!

-Se ha engañado ella sola- Shido negó con la cabeza aun sorprendido por que hubiera funcionado –No puedo decir que no me alegre.

-Supongo que ya estáis a salvo- dijo Sora mirando a Alicia y a Yoshino.

-¡Y la reina ya no nos dará la lata!- celebro Goofy -¡Al fin y al cabo, nos hemos librado de los sincorazón, como nos ordenó!

Donald le miro sorprendió -¡No me digas que a ti también te han engañado!

-Hay nuestro Goofy- Harry se acercó a él y se apoyó en su hombro -¿Qué vamos a hacer contigo amigo mío?

-¿Hmm?

-Veras Goofy, hemos engañado a la reina, ella jamás nos ha ordenado acabar con los sincorazón. Pero era demasiado orgullosa para admitir que no recordaba algo y ha admitido recordar algo que nunca ha ocurrido.

Goofy escucho atento la explicación de Alicia, pero al final se rasco la cabeza apesadumbrado –No estoy del todo seguro de entenderlo, pero se ha terminado, ¿no?

-Así es- afirmo Donald –Y nos agradeció a todos… Un momento, ¿Quién es Yoshinon?

-¡¿Cómo?!- el grito ofendido de la marioneta sacudió los tímpanos de quienes lo oyeron -Yo soy Yoshinon plumífero. Después de todo lo que ha pasado y ¿no lo sabias?- Donald torció el cuello.

-¿Entonces quién es Yoshino?- pregunto Goofy.

-Ella- respondo suavemente Shido agachándose hasta quedar a su altura –Ella es Yoshino.

-¿Hu?

Donald le miro y después se fijó en la joven, después centro su atención en la marioneta -¡¿Hu!?

Donald no era el único con problemas para entender que la joven no era ventrílocua, sino que la marioneta parecía tener una personalidad propia. Ninguno había imaginado que la marioneta tuviera conciencia de sí mismo, a lo sumo habían imaginado que la niña era demasiado tímida para hablar.

-Vaya- Noctis no sabía realmente que decir.

-Entonces, ¿Yoshino no habla?

-No es eso- respondió Shido dudoso –Es que ella…

Shido dudo en continuar, no sabía si debía decirlo, pero Yoshino se armó de valor y hablo, sorprendiendo al peliazul en el proceso.

-Yo… yo no suelo hablar- su voz era muy baja, apenas un susurro, sin embargo en el silencio del bosque resonó por completo –Yo no… no soy…- Yoshino agacho la cabeza al borde de las lágrimas y no dijo más, pero no necesitaba, Shido acaricio su cabeza pensando –Peor de lo que recuerdo.

Los chicos miraron a Shido, todos ellos tenían una sola frase en su mente demasiado tímida. No es que ninguno no hubiera sido tímido en algún momento, a Harry y Noctis hubo una época en que les costaba hablar y Shido siempre prefería hablar con los que conocía, pero el caso de Osino parecía ser especialmente grave. Desde que la conocían, hace menos de dos horas, no había intercambiado siquiera una palabra con ellos, y eso que se habían declarado culpables para protegerla.

-Su timidez es casi peor que cuando la conocí, y ahora el discurso del héroe no serviría, solo tengo que decirla que hable, no puede ser tan difícil, ¿verdad?- Shido dejo de acariciarla y retiro su mano, no era la primera vez que necesitaba hablar con una espíritu, pero sería de las primeras en que no tendría a su hermana al oído –Yoshino, mírame-

La niña tembló un poco, pero pasados unos segundos alzo el rostro. Shido suspiro y comenzó a hablar despacio y calmado –Yoshinon es una gran ayuda para ti, y no te estoy diciendo que no lo uses pero… necesitas comenzar a hablar por ti misma. Yoshinon estará para ti, pero necesitas ser valiente Yoshino. Necesitas encontrar valor, el valor de un héroe.

-Shido-san- Yoshino trago saliva, con los ojos agudos y la garganta cerrada no parecía que pudiera hablar pronto. Shido la revolvió el cabello y miro a Alicia –Cuida de ella.

Alicia asintió –Dalo por hecho.

-Bien chicos- Shido estiro su espalda, con los golpes que se había dado le sorprendía que no le doliera más –Hay que seguir- dijo mirando al elegido de la llave espada. Este asintió con los demás.

-¿Volveremos a veros?

Sora sonrió ante la pregunta de Alicia –No lo dudéis ni por un momento.

Esta asintió y les dio un asentimiento de cabeza antes de retroceder. La que no lo hizo fue Yoshino, quien aunque estuviera un poco pálida se plantó ante ellos.

-¡Shido! ¡Sora, Donald, Goofy, Harry, Noctis!- Shido sonrió y alzo el brazo con emoción. No era tan emocionante como sus primeros encuentros, esta vez no había magos de D.E.M volando alrededor de ellos y Zadkiel estaba completamente bajo control, lo que significaba que no había un conejo gigante de hielo congelando la ciudad. También era cierto que Yoshino no era exactamente quien recordaba pero…

Aun quería ayudarla, y juzgando por el pequeño paso que había dado era evidente que ya había comenzado.

-Je- ignoro la mirada de Sora cuando Shido rio en el reposo del triunfador. Esta vez el nombre de la habitación le parecía extrañamente apropiado. Aunque la sensación desapareció cuando el mundo a su alrededor abandono el verde del bosque para dar paso al blanco del Castillo del Olvido.

-Y una vez más aquí- dijo Shido caminando por el blanco pasillo.

-Y seguimos avanzando, aun a pesar de lo que dictaría el sentido común.

Donald resoplo -¿Sentido común? Nosotros no tenemos de eso.

-Claro que lo tenemos, ¿verdad Sora?- Goofy pregunto alegre, pero nadie le respondió. Cuando Goofy le busco con la mirada vio que Sora seguía parada parado en la entrada del pasillo -¿Sora?

-¿Quién era la chica que vi antes en mis recuerdos? No era Kairi... Parecía... otra persona. No sé... Creo que se llamaba...

-¡Sora!- Donald le grito violentamente -¡Muévete! ¿Es que no quieres encontrar a Riku y al rey?

-Despierta colega, ¡estás en las nubes!

-Claro que sí- le respondió a Donald y Noctis -¡Vaya! Lo tenía en la punta de la lengua...

-Venga Sora- lo apremio Harry -Aun tenemos un castillo por explorar.

-Y recuerdos que olvidar- añadió Goofy.

-Voy.