Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, eso ya quedo claro en la primera parte. Los recuerdos de Shido que aparecen están directamente sacados de la novela 17, la traducción de esta le pertenece a Einherjar Project. Como tal debo admitir que en futuros capítulos habrá spoilers de dicha novela.

-Personaje hablando-

-Personaje pensando-

-Personaje hablando en otro idioma-

"Informe Ansem o recuerdo"


-¡Ya me acuerdo!- el grito de Sora resonó por las blancas paredes del castillo del olvido, sorprendiendo a los jóvenes que le acompañaban. Ni siquiera habían pasado diez minutos desde que se despidieron de Alicia y Sora ya estaba hablando galimatías para ellos.

-Este ya está loco- Harry se encogió de hombros con tristeza –Fue rápido e indoloro.

-Olvido hasta donde estamos- Noctis se secó unas lágrimas imaginarias –Adiós cordura de Sora, te conocimos durante un corto tiempo, pero jamás te olvidaremos.

Shido les miro con desaprobación, pero al final ni siquiera él pudo mantenerse serio –Hizo lo que pudo, pero al final murió con honor.

-Callaos- dijo Sora aguantando la risa -¡No me refiero a eso!

-Ahia- Goofy no se preocupó por contener la risa, el que aun fueran capaces de bromear en sus circunstancias le alegraba -¿Qué pasa Sora?

-Ha pasado mucho tiempo, y lo había olvidado, pero ahora me acuerdo, ¡había otra chica!

Donald le miro con desaprobación –Explica eso.

Sora sonrió –Había otra chica en la isla con nosotros.

-¿Otra chica…

-…En las islas?

Donald y Goofy se miraron confusos –Creía que en las islas solo estabais Riku, Kairi y tú.

Sora asintió a Harry –Eso creía, pero ahora me acuerdo, aparte de Kairi y Riku, tenía otra buena amiga. Los cuatro nos pasábamos todo el día juntos-

-Sora- Pepito salto al hombro del chico para hacerse oír –Creo que es la primera vez que la mencionas.

-Sí, me había olvidado de ella. Creo que se fue cuando yo todavía era pequeño.

-¿Y por qué te acuerdas de todo eso ahora?- pregunto Donald.

-Es el castillo- afirmo Harry.

-"El castillo del Olvido. ¡Donde encontrar es perder y perder es encontrar!- dramatizo Noctis parodiando al encapuchado en la entrada –Si olvida algo recuerda algo.

-Entonces, ¿cuánto más olvide más recordare?

Shido suspiro –Suena como la mayor ironía para mí, pero cosas más raras hemos visto.

-Ajiah, ¿recuerdas cómo se llamaba?-

Sora bajo la cabeza –No me acuerdo. Me siento como un tonto.

-No te preocupes, apuesto a que Shido ni recuerda como se llama su hermana.

-Pues te diré Harry, que se perfectamente cómo se llama mi hermana, y se llama Mana- Shido cerró los ojos orgulloso, unos segundos después los abrirlos alarmado –Y Kotori. Mis hermanas son Mana y Kotori, tengo dos hermanas. No sé cómo he podido fallar.

-Estaba convencido de que no olvidaríamos a los amigos, y ahora resulta que nos cuesta recordar a nuestra familia- dijo Sora asustado.

-Habla por Shido, yo sé que mi hermana pequeña se llama Holly, aunque no haya hablado demasiado con ella- dijo Harry algo incómodo. No quería mencionar que en un mes había hablado más con ellos que con su hermana en toda su vida.

-Mi padre es Regis- informo Noctis.

-Así que solo soy yo- dijo Shido apretando los puños. Los nuevos recuerdos que estaba recordando, y los que estaba olvidando. Había algo que no encajaba entre ellos, y estaba seguro de que no podría haberse olvidado, momentáneamente, de Kotori así como así.

-Tu tranquilo Sora, si dices que te van viniendo imágenes seguro que acabarás recordando su nombre, como todo lo demás- Sora miro a Goofy agradecido.

-¡Sí!


-….Oh no, esto es malo, esto es realmente malo.

Dentro de su propia habitación en casa, el chico arrojó sus brazos contra su cabeza angustiado.

Sin embargo, eso era de esperar. En cuanto a la razón de por que…

-…Mu.

Por su visión periférica, el chico lanzó una mirada furtiva a la esquina de la habitación, hacia la dirección de la cama.

Para ser más precisos, estaba mirando a la chica sentada en la cama.

-…

Una chica, tan hermosa en la medida en que parecía hecha a mano, miraba la habitación de ida y vuelta con expresión aturdida. Aunque llevaba puesta la chaqueta que el chico llevaba puesta, no llevaba nada debajo. Cada vez que se movía, podía vislumbrar vagamente su deslumbrante y brillante piel.

Es correcto. Había pasado una hora desde esa misteriosa explosión.

El chico había llevado inconcebiblemente a la chica encontrada en el centro de la explosión de regreso a su habitación.

-…No, no, no.

El chico negó con la cabeza de un lado a otro en un intento de negar los pensamientos peligrosos que deambulaban en su imaginación.

No puede ser. Absolutamente no vino de un motivo alimentado por un consciente culpable. Debería deberse a fuerza mayor… de lo contrario no habría alternativa a este incidente.

Mientras el chico repitió tales excusas en la interfaz de su mente, recordaba vagamente lo que acababa de ocurrir hace una hora.

(¿E… estás bien? ¿Te lastimaste?)

En el nivel del suelo, donde parecía que la civilización estaba al borde del colapso, una chica que se parecía a una diosa o un ángel arrebató la vista del chico. Después de salir por fin de su estado paralizado, emitió una pregunta. Por supuesto, trató de mirar hacia otro lado para evitar ver a la chica desnuda.

Aunque no estaba claro quién era esta chica, lo único definitivo fue que esta situación estaba más allá de la normalidad. Consideró su primera prioridad el confirmar el estado del milagroso superviviente.

Aunque la chica notó la voz del chico, ella solo respondió echando un vistazo atrás a su línea de visión, lentamente poniendo sus ojos en su rostro sin decir una sola palabra.

(Un…)

El chico, mientras miraba esos ojos de gema, sintió que su rostro se volvía más y más rojo.

Entonces, la chica finalmente abrió sus labios.

(…, Ah…, um…)

Sin embargo, este nivel ciertamente no podría calificar como discurso. Un gemido, no vino de ningún dolor, sino de un leve escalofrío en la garganta.

(¿…? D-dime, ¿no puedes hablar…?)

El chico frunció el ceño mientras consideraba esta idea.

Tal vez ella no pudo decir nada debido al shock de la explosión.

El hecho de que ella no lleve ropa también puede deberse a su participación en esa explosión; bueno, él no pensó que era demasiado irrazonable. Aunque, después de haber dicho esto, su piel no mostraba rastros de cicatrices. …O ella era una chica especial atrapada por una sociedad secreta del mal. El escenario de ser colocado desnudo dentro de una cápsula cilíndrica se veía a menudo en trabajos de ciencia ficción como este. La explosión anterior se debió a un fracaso experimental de este grupo clandestino y ella, mientras estaba atrapada bajo tierra, se escapó por casualidad….

(… Ah, realmente ya no importa por qué)

El chico negó con la cabeza para descartar la historia fantasmal que se había desarrollado en su cabeza. Luego se quitó la chaqueta exterior para cubrir a la chica.

De hecho, podría resfriarse a este ritmo: más que cualquier otra cosa, en un sentido sagrado, no podía soportar el recuerdo de su desnudez expuesta a los elementos.

(¡…! ¿…?)

En el momento en que el abrigo cayó sobre sus hombros, los ojos de la chica se sacudieron con sorpresa, y todo su cuerpo comenzó a temblar levemente.

(Ah, l-lo siento, ¿te asusté? Pero de esta manera realmente es…)

Cuando el chico hizo una defensa apresurada a toda prisa, los ojos de la chica parpadearon mientras comenzaba a ponerse el abrigo que le colgaba de los hombros.

(…)

Eventualmente, después de que ella pareció entender que era algo cálido, la chica hizo una expresión relajada.

(U-umm… ¿Puedes caminar? No, debería doler caminar descalzo, ¿no? Si no te importa, puedo llevarte. De todos modos, vamos a irnos de aquí. ¿Sabes dónde está tu casa?)

(¿…?)

Al escuchar las palabras del chico, la chica lo miró con una mirada de asombro.

(¿…No entendiste?)

El chico se rascó la cara mientras hacía una sonrisa irónica; luego, se inclinó para ponerse en cuclillas al lado de la chica.

Tales fueron los eventos que llevaron al presente.

-Esto es diferente. Es diferente.

El chico murmuró como tratando de apelar a alguien.

El chico inicialmente quería llevar a la chica a un hospital. Sin embargo, mientras llevaba a la chica, pronto caminó algunas cuadras hacia adelante, hacia un edificio que aún estaba en pie. Allí, descubrió que la ciudad había caído en un atolladero comparable al fin del mundo.

Era una cuestión de rutina si pensaba con calma. Como sin indicación previa, se había desolado un espacio de decenas de kilómetros. Las ondas de choque que emanaban de las franjas también destruyeron el entorno, lo que provocó un gran número de víctimas. Como resultado, los hospitales grandes más cercanos que deberían haber acomodado para ellos también fueron aplastados por la explosión anterior.

Con la situación en tal estado de caos, el chico pensó por un momento antes de decidir elegir su propia casa como refugio para que la chica tomara un descanso. No debe haber nada extraño con esta decisión… o al menos eso es lo que el chico se había estado diciendo a sí mismo.

Aunque la casa del chico es una familia de cuatro, sus padres habían estado lejos de casa por un largo tiempo debido a un viaje de negocios. No debería haber ningún problema para descansar aquí por el momento.

-¡Nii-sama! ¡Estás bien!

En ese momento.

Acompañada por una fuerte voz, la puerta de la habitación se abrió vigorosamente.

Mirando de cerca, una chica había venido corriendo. Sus características definitorias eran su cabello atado en una sola cola de caballo y una marca de belleza que se asemeja a una lágrima. Aunque se suponía que hoy iba a ser un día libre, ella probablemente había regresado de las actividades del club. Llevaba un fuku marinero negro mientras llevaba su mochila en una mano y una espada de bambú en la otra.

Probablemente había hecho una carrera furiosa para regresar aquí, grandes gotas de sudor goteaban de su frente mientras sus hombros temblaban arriba y abajo.

-Mana.


Los sitios que habían visitado desde su primer encuentro, el cual había podido ser en tres lugares distintos según sus confusos recuerdos, eran muy variados, coloridos, extraños y, en muy extraña situación, bizarros.

Este los superaba a todos.

Lo primero que saltaba a la vista eran los colores vividos, azul, rojo, amarillo, verde… y sobre todo, morado. Un gran morado que envolvía todo lo demás. Y eso no era lo peor. El lugar era húmedo, maloliente y blando. No parecía un buen lugar donde hacer picnics.

-Donde estamos- pregunto Harry mirando la zona –Esto no parece Hogsmeade.

-Ni la preparatoria Raizen- comento Shido pisando el suelo con la punta del pie.

Noctis trago saliva -Y Duscae ya ni hablamos. Diría que puedo echarme una siesta pero…

-¿Algo aquí no os parece bien?

Sora estaba fascinado mirando a su alrededor –Aunque apesta, este lugar es cálido y cómodo.

Noctis se detuvo e inspiro lentamente –Sora, eso que acabas de decir… no vuelvas a decirlo. Nunca. Jamás. Bajo ninguna circunstancia. Sobre todo a una chica… y especialmente la parte de que apesta. Sobre todo esa parte. Nunca se la digas a una chica.

-¿Qué?- Sora le miro confuso -¿A qué te refie—

-No importa, no digas esas palabras en voz alta jamás. Y eso va para todos.

Donald estaba, en las menores palabras, escandalizado –De verdad te crees que son tan ton—

Viendo la gran cara de incomprensión de todos Donald se palmeo la frente –Nunca les han dado "la charla".

-Y no vamos a seguir con esta conversación- declaro Noctis estremeciéndose visiblemente evitando que Goofy dijera algo –Termia aquí y ahora, en marcha.

Aunque Noctis tenía intención de salir de ese lugar lo antes posible no pudo andar ni tres metros antes de que los interrumpieran.

-¡Quien anda ahí?

Noctis y Donald se miraron, si había alguien más aquí era casi seguro de que solo pudiera tratarse de un pervertido. Los demás por suerte no se habían percatado todavía pero ellos… digamos que la experiencia era mala consejera. Y una mente sucia también.

Por desgracia, cuando vieron al pequeño muñeco parlante cerca de ellos todas las ideas preconcebidas de Noctis y Donald se desmontaron por sí mismas.

-¿No os dais cuenta? Estáis en la tripa de Monstruo, la ballena- el muñeco era, en el mejor de los casos, extraño. Vestía como un joven marinero, y dado que estaba en el interior de un sitio tan… digamos "peculiar" no era muy normal que un muñ…

-¿Ha dicho Ballena?- pregunto Harry en voz alta con la cara extremadamente pálida.

-¿Estamos en el estómago de una ballena?- un Shido aún más pálido que un fantasma levanto lentamente un pie del suelo y después lo volvió a pisar con lentitud.

Esa textura…

Sora y Noctis se miraron más blancos que él papel. ¿Por qué había una puerta dentro del castillo que conducía al interior del estómago de una ballena?

¿Cuándo demonios habían sido ellos tragados por una ballena?

Mientras los chicos estaban ocupados recibiendo un nuevo y curioso trauma el grillo salto de la sudadera de Sora y se acercó al muñeco de madera.

-Vaya. Esa voz me suena. ¿Pinocho? ¿Pino, eres tú?- Pepito ignoro a los sorprendidos chicos y se adelantó para reunirse con el muñeco –No puedes huir de mí, hijo, soy tu conciencia. Y tu conciencia debe guiar todos tus actos. ¿Te acuerdas?-

-Claro, Pepito. He sido muy bueno en tu ausencia. No he dicho ni una mentira- como si fuera una señal divina la nariz le creció tan pronto como termino de hablar -¡Oh-oh!

-¡Por todos los santos!- exclamo Pepito incrédulo -¡Pinocho!

-¡Uy! Pero... ¿Cómo habéis venido a parar a la tripa de Monstruo?- Pepito entorno los ojos hacia el joven muñeco, no era el peor intento por cambiar el tema que había oído, sobre todo desde que viajaba con los chicos, pero tampoco era el mejor.

-Hemos utilizado una forma especial- dijo Sora en un intento por evitar que Pepito regañara demasiado al pequeño.

-¡Tan especial que no sabemos cómo ha sido!- añadió Goofy.

-Ni que lo digas- farfullo Shido por lo bajo.

Pinocho se desinflo visiblemente por sus respuestas -¡Qué pena! Esperaba que nos ayudarais a mi padre y a mí a salir de aquí

Por desgracia esto solo sirvió para que Pepito se sorprendiera más aun -¡Sera posible! ¿Geppetto también está aquí?

Pinocho asintió -¡Claro! Seguidme.

-¿Eso es? Pregunto Shido azul.

Sora negó con la cabeza –No lo pienses.

No tardaron demasiado en cruzar la puerta y unos segundos después estaban solos en compañía de sincorazón.

Shido suspiro invocando Sandalphon -Me estoy haciendo mayor para esto.

A su lado Sora sonrió. Ya se que pelearan juntos o por separado el número de sincorazón se reducía, y por lo menos si lo hacían por separado podían cubrir mayor terreno, aunque era arriesgado. Si peleaban juntos se cubrían el uno al otro, si algo pasaba sabían que el otro le cubriría. Si les hacían un cortanaipe sabían que el otro le cubriría, pero si peleaban solos… pelear solo impicaba riesgos, un peligro mucho mayor…

Y mejores recompensas. Cada vez que ganaban una pelea con alguna combinación de naipes tenían una pequeña posibilidad de descubrir un truco, o recordar, si se fiaban de las palabras de ese encapuchado.

Por ello habían comenzado a pelear por separado, para poder descubrir trucos. Luchaban solos contra los pequeños para tener un mayor repertorio contra los mayores.

-¿Buscamos la puerta prístina?- pregunto Sora sonriendo tras limpiar la sala.

Shido asintió.

Tras terminar de registrar la sala, a veces había naipes escondidos, avanzaron a la siguiente, llena de sincorazón, igual que la próxima. En general, aunque había sustos, los sincorazón eran la parte fácil, tan raro como sonara eso. Había algunos sincorazón nuevos, pero no era tampoco algo que nunca hubiesen visto antes, incluso los que no recordaban haber visto ya tenían la sensación de haberlos enfrentado. "Extraño pero útil" dijo Shido.

La parte difícil era atravesar las salas con todas las plataformas, barriles y los saltos imposibles que debían hacer para atravesar las salas. En más de una ocasión alguno de ellos se había quedado colgando de una plataforma esperando por ayuda.

-¿Es esta?- todo para acabar ante una puerta hecha de válvulas que les condujo a la boca de la ballena. Una inmensa sala carnosa llena de agua, por dios esperaban que fuera agua, y los restos de barcos hundidos.

Y en uno de ellos, un anciano de expresión agradable tarareaba encorvado sobre una mesa de trabajo.

-¡Geppetto!- el grito de Pepito le alerto, y el anciano se alejó de la mesa para asomarse por encima de la barandilla del barco.

-¡Bendito seas! ¡Es Pepito Grillo! ¿Cómo diablos has llegado aquí?-

-¡Dímelo tú!- exclamó Pepito asombrado-¿Cómo acaba un relojero en la tripa de una ballena?-

-Bueno, es una larga historia...- dijo Geppetto invitándoles a subir para contarles la historia.

La historia resulto no ser larga, ni complicada, de hecho resulto ser de lo más simple. Geppeto era el padre de Pinocho. Se separó de su hijo y viajo por todas partes buscándolo.

-Entonces cogiste un barco para buscarlo...- dijo Donald.

-Pero no fuiste capaz de encontrarlo en ningún lugar…

-… Y te perdiste en el mar.

Harry y Shido se miraron, encontraban varios vacíos en esa historia. Entendían lo básico, pero no sabían cómo era posible que Pinocho, un muñeco, se hubiera perdido en algún lugar. No se suponía que los muñecos… bueno… ¿se movieran?

-¿Monstruo te trago después de que salieras en un bote a buscar a Pinocho?

-No se puede decir que tuvieras muy buena suerte- declaro Goofy.

Geppetto, aun en contra de lo que sería lo normal en su situación, estaba sonriendo cuando les respondió –Bueno, al menos encontré a mi hijo. Haría lo que fuera por él.

-Pero ahora no puedes salir, ¿no?- pregunto Sora triste –Debe de ser horrible estar atrapado dentro de una ballena.

-Ejem olvidas que también estamos aquí Ejem- "tosió" Harry.

Sora le ignoro dado que ellos, en primer lugar, no habían sido tragados por la ballena. Aunque si estaban aquí… los pisos se creaban de los recuerdos de Sora, y… como que… este lugar les sonaba, como si ya hubieran estado aquí.

-… no hay nada mejor que reencontrarse con un ser querido.

Sora asintió de acuerdo y Harry se removió en su sitio. Eso de reencontrarse con un ser querido… salía mejor si sabias de antemano de él, sino los resultados podían variar, mucho.

Su relación con Holly era prueba de ello.

-Me da igual estar atrapado estar atrapado mientras tenga a Pinocho. ¡Es muy buen chico!

-A veces miente- añadió Pepito con un tono de regaño –Pero con mi ayuda...

-Ay, Pepito, te preocupas demasiado- dijo Geppetto.

-Es extraño que Pinocho no se haya quejado de que hablemos de él- rezongo Shido mirando a su alrededor, cuando sus padres estaban en casa y hablaban de él siempre intentaba callarlos de cualquier forma posible. Había pocas cosas que avergonzaran más a un hijo que oír a tus padres hablar de ti.

-¿Eh?- preguntaron Sora y Noctis un instante después.

-¿Dónde está?- Sora miro a su alrededor notando por primera vez la falta del pequeño muñeco.

-Si estaba aquí hace nada- Harry salto por encima de la borda del barco para echar un vistazo, pero no había ningún rastro del muñeco.

-¿Adónde ha ido esta vez?- pregunto pepito mirando a Geppetto.

-Habrá ido por ahí a explorar. Ese chico ha estado husmeando hasta el último rincón de Monstruo- dijo Geppetto, Noctis lo miro preocupado.

-¿Se ha ido solo? Puede ser bastante peligroso vagar por ahí, más aun con todos los sincorazón sueltos.

-Sé que puede ser peligroso- replico Geppetto –Se lo digo a menudo, pero me dice que es importante.

-¡Ese muñeco es un caso!- exclamo Pepito.

-No podemos dejarle a su aire- les dijo Shido -Podría pasarle algo.

-Sí, deberíamos encontrarlo- Sora asintió de acuerdo antes de girarse para mirar a Donald y Goofy, los demás ya les esperaban fuera del barco -¡Venga, chicos, en marcha!

En cuanto salieron de la boca Sora sintió el peso extra en su bolsillo. Tenía la "llave a la verdad" en el bolsillo. Era hora de hacer la actividad que más odiaban, explorar habitaciones peleando con sincorazón para avanzar y encontrar el acceso al próximo piso.

Era una autentica lástima que aun a pesar de lo mucho que lo odiaban se les diera tan bien como para haber acabado en pocos minutos, llegando al vientre de Monstruo.

Donde, como no podía ser de otra forma, estaba Pinocho.

En cuanto entraron este se giró a mirarlos.

-¡Oh!

-¡Pinocho, granujilla! Ya sabes que Geppetto se preocupa cuando te vas por ahí solo.

-Y Pepito también- añadió Donald con una ligera sonrsia.

Pinocho bajo la cabeza apenado -Lo siento...

Pero Sora, ahora más tranquilo ya que habían encontrado al pequeño, prefirió preguntarle qué estaba haciendo -¿Estabas buscando algo?

-Eh... Sí. Estoy buscando un tesoro- respondió, su cabeza se volvió violentamente hacia atrás cuando su nariz creció.

Noctis sonrió divertido -Prueba otra vez. Y esta vez con la verdad.

-Bueno, Yo...

-Prometemos no enfadarnos- dijo Goofy -¿Por eso estas preocupado?

-No pasa nada Pinocho- Shido se agacho para quedar a su altura -Puedes decirnos la verdad, no nos enfadaremos.

-Puedes confiar en que Shido dice la verdad Pinocho, aquí todos hemos sido niños, sabemos lo que es tener secretos que no le puedes contar a tus padres.

Pinocho vio a Harry, después a Shido, ambos le sonreían con simpatía. Pinocho suspiro y hablo -Estaba buscando una salida. Padre dice que está feliz, pero yo tengo la culpa de que estemos aquí. No debí escaparme de casa. Quiero ayudar a Padre a volver al taller. Aunque si le cuento lo que hago se preocupará.

Pepito le miro con orgullo -Por eso has tenido que mentir.

-¡Lo has hecho por qué quieres a tu padre!- exclamo Goofy.

-¿Cómo podríamos enfadarnos por algo así?- pregunto Shido con despreocupación.

-¡Lo que necesitas es valor!- le dijo Donald.

-¿Qué?- cuestiono Pinocho inclinando la cabeza.

-Cuéntale a Geppetto la verdad. ¡Con un poco de valor, podrás hacerlo! Si le dices lo que sientes, seguro que te ayuda a buscar una salida.

-¡Y te echaremos una mano!- añadió Sora.

Pinocho se ilumino -¿De veras? ¿Nos ayudaréis? ¡Está bien, lo intentaré! ¡Deséame suerte, Pepito!

-Se acabaron los secretos. ¿Trato hecho?

-¡Claro! Seré valiente y le contare a Padre lo que siento. ¡Y esta vez sin mentiras!

Pepito asintió -Genial. Así la nariz no te…

Pepito no termino de hablar. El suelo bajo ellos comenzó a temblar repentinamente. No, no era solo el piso, todo el vientre de la ballena estaba temblando.

-¿Qué está pasando?- grito Donald alterado -Esto me da mala espina.

-No me digas- mascullo Noctis molesto. Con la experiencia que tenían era evidente que se avecinaba una batalla.

-Sera mejor salir de aquí- dijo Shido pensando lo mismo que Noctis. No veía una forma de que pudieran salir de allí sin luchar, pero era mejor intentarlo.

Un único grito de su conciencia basto para que el pequeño muñeco les pasara a toda velocidad en dirección a la salida, cuando paso por su lado Harry no lo dudo -¡Corred!

Noctis y Sora no necesitaron que se lo dijeran dos veces, pero para cuando quisieron seguir el práctico consejo vieron que algo se lo impedía.

Había un gran sincorazón parado en la salida, impidiéndoles el paso. Este era uno bastante grande, con forma de jaula, donde sea que eso tuviera sentido, y estaba extendiendo unos largos brazos acabados en cabezas de serpiente hacia ellos.

Además, por si su sola presencia no fuera ya de por si preocupante, había atrapado a Pinocho.

-¡Tiene a pinocho!- vocifero Shido invocando su espada.

-¡¿Que?! ¡Pinocho!- la llave espada apareció en manos de Sora un instante después.

-Tenemos que liberarlo- grito Harry.

-¡No creo que quiera escucharnos por las buenas!- grito Shido.

-Pues hay un problema- dijo Sora saltando a una de las plataformas que flotaban en el vientre –No creo que debamos tocar mucho el líquido verde.

Un extraño líquido burbujeante de color verde fosforito… sin importar cuanto lo miraran era innegable que se trataba de una mala señal. Un líquido de esas características no podía ser una buena noticia en ninguna situación.

Por suerte en el vientre había algunas plataformas, preferían seguir viéndolas así antes que pensar más en que eran exactamente. Y desde luego mejor estar ahí secos que en el líquido que quemaba.

-¡A por él!- cuando los chicos desaparecieron Shido pudo visualizar sus naipes, por lo que era momento de luchar.

Ambos chicos comenzaron con un truco combinado, juntaron naipes de agua y hielo para crear una espiral de hielo que dañaba a los enemigos en un área determinada.

Por desgracia la espiral de cuchillas congeladas no pareció hacerle demasiado daño a la jaula, si bien no se podía decir que era inmune el daño era menor de lo que esperaban

Pero no pareció que le hicieran demasiado daño, lo peor es que ni siquiera la tiraron de la plataforma en la que estaba parada como habían planeado.

Si caía al líquido podría hacerse daño, sería injusto que este los dañara solo a ellos, aunque estando pinocho ahí… mejor sería cambiar el plan.

-¡Piro!- el proyectil emergió de la llave espada e impacto en la jaula, al tiempo en que una plataforma se hundía -¡Necesitamos nuevo plan!

Shido sonrió cuando acumulo dos naipes de hielo y uno de ataque -¡Veremos!- con un gran salto llego a la altura del monstruo y lanzo el truco, si tuviera la ayuda de Yoshino esto saldría mejor, pero que remedio -¡Ice Lance!

Las lanzas de hielo, más débiles que las que uso en el país de las maravillas, surgieron a su alrededor y se precipitaron contra el sincorazón. A quemarropa el ataque demostró ser efectivo cuando este se debilito visiblemente.

Shdio salto apoyándose en el monstruo y tras una voltereta acabo en la plataforma, solo para ver como Sora aterrizaba ante la jaula y brillaba con tres naipes de invocación.

-Hn- el mercenario rubio apareció en mitad del resplandor, con su espadón brillando en su esplendor -¡Hay!- una rápida secesión de tres cortes impactaron de lleno en el monstruo que grito de dolor y retrocedió –Hm- Cloud desapareció sonriendo cuando Shido se precipito por su derecha con un naipe comodín y un truco en su otra mano.

Sora reapareció un segundo después, para ver a Shido en el suelo, un suelo sin líquido atacando al sincorazón. Se unió a él con una expresión interrogante.

-Hay buenos naipes- Shido sonrió.

Tras esto la batalla pareció asentarse en una rutina en la que ellos usaban las plataformas para moverse alrededor del monstruo y atacar cuando veían oportunidad, defendiéndose cuando requería y aprovechando la ventaja que les daban los naipes comodín.

Con ello finalmente la debilitaron lo suficiente parta que no pudiera moverse.

-¡Ayudadme! ¡Tengo miedo!- pero la jaula aún era persistente y aunque debilitada se negaba a dejar ir a Pinocho.

-¡Pinocho, tienes que ser valiente!- si iban ellos podrían liberarlo, pero era claro que Sora creía que Pinocho podría librarse solo. Y si él lo creía ellos lo creerían igual.

-¿Cómo?- pregunto Pinocho llorando.

-¡No te rindas!- grito Sora -¡Intenta abrirte paso!

-Ser valiente- susurro Pinocho, se pasó el brazo por el rostro para limpiar sus lágrimas y sonrió, una sonrisa llena de decisión -¡Lo intentare!-

Pinocho se agacho antes de saltar con todas sus fuerzas muy alto para después caer. La jaula parasita gruño de dolor y Pinocho, motivado por los resultados, continuo botando en el interior del sincorazón hasta que este se desplomo desapareciendo.

-¡Pinocho!- Pepito corrió hasta el muñeco del sombrero amarillo cuando lo vio en el suelo -¿Estas bien?

-No te preocupes, estoy bien. Sólo un poco pringoso...

-Considerando que te ha comido un monstruo en el interior de otro monstruo no estás tan mal- intervino Harry con una media sonrisa.

-Nada que una ducha no arregle- dijo Noctis.

Pinocho solo rio -Eso es cierto, pero, ¡Tengo una gran idea!- la atención de los presentes se centró en el pequeño -Ese monstruo me escupió cuando luché. ¿Por qué no intentamos hacer eso con Monstruo?

-¡Claro!- exclamó Sora -¡Con un poco de suerte, Monstruo nos escupirá afuera!

-Podría funcionar- Shido lo considero, pero no veía que podría ir mal.

-Pero necesitaremos algo más que unos simples sincorazón- rebatió Noctis -Si la jaula parasita no ha funcionado...

-¡Hay que intentarlo! ¡Vayamos más adentro y lo intentamos!- propuso Donald.

-¡Yo también voy!- grito Pinocho emocionado, pero Pepito se negó en el acto.

-Es muy peligroso.

-Venga, porfa...- pidió Pinocho con ojos de cachorrito.

Pero Pepito no dio su brazo a torcer -Tú quédate con Geppetto. ¿De qué serviría escapar de Monstruo si volvéis a separaros?

-¡Déjanoslo a nosotros!- le dijo Sora con confianza.

-Estaréis fuera antes de que os deis cuenta- termino Shido con una expresión confiada.

-Supongo que tienes razón. ¡Tened cuidado, chicos!

Pinocho se alejó atravesando la puerta y Sora le siguió poco después, volviendo a estar solo con Shido y con un nuevo naipe mapa en su poder, la "llave a la verdad". Localizar la puerta no fue demasiado trabajo, y cuando estuvieron al otro lado pudieron ver que era una simple sala con forma de conducto que ascendía un gran trecho, pero sin forma de ascender no irían más allá.

-No podemos avanzar más- dijo Goofy –Supongo que aquí deberemos luchar para que Monstruo nos escupa.

-Pues manos a la obra- respondió Shido sujetando Sandalphon.

-¿Preparados?- pregunto Sora con emocion -¡Hora de divertirnos!

Harry y Noctis sonrieron, con sus armas en mano. Tenían mucha tensión acumulada de las batallas en las que no habían participado, y eso de destrozar todo les ayudaría a

-Sería más fácil si tuviésemos un rival...- Donald no parecía demasiado emocionado, al contrario que a los chicos a él no le hacía demasiada gracia eso de destrozar cosas.

-Justo a tiempo- dijo Sora.

-Tenemos compañía- menciono Shido viendo a varias sombras rodeándolos.

-¡A jugar!- dijeron Sora y Shido en sincronía lanzándose contra las sombras espadas en mano, parecía que esta vez sería una batalla más normal dado que los demás ni habían desaparecido.

Al final resulto ser que todo se reducía a un simple "juego" enfrentaban a las sombras y las lanzaban contra la pared, lo que con el tiempo comenzó a provocar temblores en la sala y vibraciones en las paredes y el suelo. Estaban teniendo éxito, mucho si consideraban que en poco tiempo les costaba mantener los pies en el suelo.

-¡Hua!- Sora grito sorprendido cuando en un instante paso de estar peleando con una sombra a ver como el mundo a su alrededor se difuminaba y en segundos estaba cayendo desde gran altura -¡Oh no! ¡Mierd—

Sora no fue capaz de caer de pie y acabo aterrizando dolorosamente sobre el trasero –Auch.

-Mi espalda- Harry había aterrizado sobre de espaldas, y ahora estaba rodando por el suelo con un gesto de dolor –Mierda-

-¿Estáis todos bien?- pregunto Shido rascándose la cabeza sentado en el suelo. Parece que era de los que había tenido suerte en el aterrizaje.

-Cuando todo deje de dar vueltas te lo digo- respondió Noctis apoyado contra la pared.

-¡Funciona! ¡Monstruo va a estornudar!- grito Pepito desde algún lugar en el conducto.

-¿Aún no ha estornudado?- grito Donald en pánico.

La respuesta que recibió fue que todo el conducto temblara a lo loco y comenzarahn a rebotar en todas partes.

-¡Mierda!- grito Harry.

-¡Agarraos a algo!

-¿A qué Sora?- respondió a voces Noctis –No hay nada a lo que agarrarse.

-¡Ayuda!- Pepito grito por auxilio cuando una corriente de viento ascendente tiro de él hacia arriba.

-¡Pepito!- Goofy salto para atraparlo, pero a los pocos segundos noto que no había caído al suelo.

-¡Nos lleva!- grito Noctis en shock flotando.

-Jooooooooooooooooooo—

Harry no pudo terminar de maldecir, una gran corriente ascendente los llevo hasta el fondo del conducto y fueron absorbidos por la parte superior.

Después solo recordarían muchos golpes, una sensación de ingravidez completa y después caer desde lo alto a la boca de la ballena.

-¡Preparaos para chocar!- Shido cerró los ojos y espero el golpe, que llego apenas un segundo después cuando se estampo contra el suelo con fuerza.

-Odio a esta ballena- la voz de Harry llego por algún ligar a la derecha, y cuando le miro estaba boca abajo con la cara enterrada en la carne de la boca.

-Ay… Ahora ya se lo que se siente cuando le disparan a uno desde un cañón- Sora se sobaba la cabeza arrodillado en el suelo, todo en la boca de la ballena aun le daba vueltas.

Goofy miraba la boca de la ballena, había muchos menos pedazos de barcos que la última vez que estuvieron aquí -¿Dónde están Pinocho y su padre?

Pepito se encogió de hombros –No sé. Han debido de salir y estarán a salvo.

-Entonces ahora nos toca a nosotros- Noctis examino los alrededores –Es hora de salir de aquí.

-Creía que uno no podía separarse de su conciencia- comento Sora acercándose a Pepito.

-No me importa que me dejen aquí si los dos están a salvo. Puede que Pinocho no me necesite después de todo.

-¿A qué te refieres?- pregunto Sora.

-A ese pequeño muñeco le costaba mucho distinguir el bien. Pero ha mejorado mucho. Tal vez ya no necesite a Pepito Grillo- les conto antes de girarse para mirar hacia el horizonte, que era, de hecho, la boca de una ballena -Puede que ahora tenga su propia conciencia.

Sora cruzo los brazos tras la cabeza -¿No te acuerdas de lo que dijo Geppetto? "No hay nada mejor que reencontrarse con un ser querido" Seguro que Pinocho está contando los días que le faltan para volver a verte.

Pepito salto a su hombro -Bueno, visto así... quizá tengas razón- Goofy, Donald, Shido, Harry y Noctis asintieron de acuerdo.


-Sora, ¿has recordado algo más sobre esa chica?- Sora se detuvo a mitad del pasillo tras oír la pregunta de Donald. Acababan de salir de la planta de Monstruo y aún no habían entrado en una nueva.

-Pues… solo cosas sueltas.

-¿Por qué no nos cuentas más cosas sobre ella?- propuso Goofy.

-Hmm, eso podría ayudarte a recordar algunas cosas más- dijo Harry de acuerdo con Goofy.

-Vale. A ver…- Sora acepto sin problemas y pronto estaba pensando acerca de que podría contarles –Era callada… Y siempre estaba dibujando. En vez de ir a la playa a nadar, iba a dibujarla. ¡También nos dibujaba a nosotros! Se le daba muy bien. A veces Riku y yo peleábamos para ver a quien dibujaba primero- Sora sonrió recordando las múltiples peleas que solía tener con Riku en aquella época. ¡Aún tenían las espadas de madera! –Pero un día se fue. De repente. Creo que nuestros padres sabían la razón. Y puede que intentasen explicármelo. Pero yo era pequeño. Probablemente no entendía lo que estaba pasando. Recuerdo que llore cuando se fue. Y eso es todo. Sigo sin acordarme de su nombre.

-¡Seguro que acabas recordándolo!- dijo Donald.

-Ya recuerdas mucho Sora, es solo cuestión de tiempo que recuerdes su nombre- le dijo Shido para animarle. Este le sonrió agradecido.

-Una cosilla de nada…- intervino Pepito saltando al hombro de Sora –Sora está recordando cosas en vez de olvidarlas. Quizá olvidar cosas sea la única manera de llegar a nuestros recuerdos más profundos del corazón.

-¿Tenemos que olvidar para recordar?- pregunto Goofy.

-Sora no es el único que está recordando cosas- confeso Shido –A decir verdad, yo también he estado recordando algunas cosas que creí olvidar.

-¿En serio?- le pregunto Harry sorprendido.

-Sí, he recordado mi primer encuentro con las espíritus- dijo Shido con una sonrisa –No sé cómo o porque lo había olvidado, pero he comenzado a recordarlo, sucedió cuando vivía con Mana.

A la declaración de Shido le siguió el silencio, hasta que Sora hablo –Es como esos tipos dijeron. Los recuerdos más queridos están en lo más profundo. Son casi inalcanzables. Y todo eso de que encontrar es perder y perder es encontrar... Al principio no lo entendía, pero a lo mejor se referían a esto.

-¡Ajiah! Sora, Shido, tenéis mucha suerte. ¿Por qué solo vosotros recordáis cosas nuevas? ¿Por qué nosotros no hemos recordado nada nuevo todavía?

-¿Por qué no tenemos problemas de memoria?- pregunto Noctis inocentemente. Sora y Shido le fulminaron.

-¡Hay que seguir adelante!- exclamo Donald saltando -Tenemos que olvidar más deprisa.


Y aquí termina el capítulo de Monstruo, en este no hay ningún personaje extra, y ya digo que eso también pasara en el bosque de los 100 acres.

Este ha tardado más de lo que esperaba, pero la verdad Monstruo se me ha hecho muy pesado.