Para que no haya problemas y confusiones, declaro que estos personajes no me pertenecen, son de la autora Stephenie Meyer, y la hermosa trama pertenece a la increíble autora pattyrose. Yo, meh, solo traduzco ;)

Y por supuesto, me acompaña mi querida amiga y Beta Erica Castelo. Muchas gracias por animarme a buscar más alto ;) y ayudarme a hacer mis traducciones más legibles. TQM


Capítulo 10 – Labios sueltos y espacios estrechos

Canciones recomendadas:

We Are Young de Fun

Somebody That I Used to Know de Goyte

BPoV:

Es gracioso, pero no fue sino hasta esa noche en la fiesta de la piscina que realmente me di cuenta cuán intensos se habían vuelto mis sentimientos físicos hacia ti. Esa noche… cuando ella me provocó y yo la provoqué en respuesta… despertó algo en mí… una pasión latente que hasta ese punto, ni siquiera sabía que existía.

Resultó que ni siquiera necesité ir a la Toscana. Había encontrado la pasión justo en el pueblito de Forks…

Fue entonces que comprendí qué tan lejos estaba dispuesta a que llegara este juego—no solo por ti, sino también por mí. Porque aunque todavía no lo reconocía por lo que era, esa noche me permití sentir esperanza. Toda confundida y sin aliento en esa oscura y caliente habitación, por un pequeño momento me permití la esperanza—el gran sueño de que quizás, solo quizás, antes que terminara el verano, tú verías que había otras opciones para ti que no la incluían a ella como tu felices para siempre.

Pero no imaginé, en esa habitación contigo esa noche, que al despertar mi pasión latente hace tanto tiempo—la esperanza en —que también despertaría la bestia en ella

OOOOOOOOOO

"Tonight! We are Young! So let's set the world on fire, we can burn brighter than the su-uun!"

"Isabella," Edward hizo una mueca y alejó su rostro de mí cuando iba a golpear su labio. Se había vuelto tan bueno, que ya pocas veces lo atrapaba. "¿Cuántas veces puedes cantar esa canción?"

"¡Tantas veces como pueda conseguir que Jake la toque!" Me eché a reír.

Edward sacudió su cabeza, pero pude ver la sonrisa escondida tras la botella de cerveza. Durante la última hora o algo así, habíamos estado caminado de la mano, haciendo rondas entre sus viejos amigos: Leah y su humor seco, Becca y su dulce creatividad, Sam era simplemente graciosísimo, Jess era parlanchina pero divertida, Tanya era tan hermosa que competía con Rose—no que alguna vez le dijera eso a Rose—Ben y Eric eran unos amores, Seth era un buenazo, Paul era un genial tipo duro y bueno, sí…Edward estaba reconectando y escuchen esto—riendo. ¡Ja!

Además, mientras él reconectaba, yo hacía el papel por el que me estaban pagando quince grandes por interpretar: la amable novia—acompañándolo a él aquí y allá, socializando, ayudando a Entrometida, a Rose y a Alice a repartir bocadillos, ¡y asegurándome que Jake mantuviera saltando a este patio trasero!

Después de un rato, caminé hacia el Bar Tiki y finalmente agarré una cerveza de Emmett—una cerveza que por cierto, me habría venido genial esta noche con un cigarrillo, pero la vida no es perfecta, ¿cierto?

Emmett chocó su botella con la mía.

"Por mi hermanito y su linda chica."

"¡Por tu varonil hermano y su guapísima mujer!" Rugí.

Se echó a reír y yo me di la vuelta e inspeccioné el área. Tenía que admitirlo, Entrometida había hecho un muy buen trabajo con esta fiesta. Linternas de papel colgaban de cuerdas y árboles por todo el lugar, dándole al patio trasero un resplandor luminiscente en la noche oscura. La piscina brillaba con luces subacuáticas—haciéndola doblemente tentadora en esta calurosa noche. Emmett y Rose habían preparado un enorme y delicioso banquete; bocadillos y pastelillos de todo tipo circulaban por todas partes y estaban dispuestos sobre una bonita mesa junto a la piscina y—

Y hablando de Entrometida, mierda, se dirigía en mi dirección con aún más gente para que conociera—esa condenada hermosa-de-habla-suave-queriendo-presentarme-a-todo-el-mundo—Entrometida.

Me di la vuelta e intenté hacer mi escape…

"Bella, cielo, me gustaría que conocieras a nuestros amigos, el doctor y la señora Tanner."

Ajá.

Puse una sonrisa en mi rostro antes de volver a darme la vuelta.

Un caballero mayor de cabello oscuro y su bonita—aunque de ojos grandes—esposa estaban frente a Esme y Carlisle.

"George, Mary, ella es la novia de Edward, Bella Swan." Esme sonrió ampliamente—y podría jurar que algo engreída. "Ella ha sido hasta ahora… una bocanada de aire fresco este verano, ¡y una gran ayuda para planear la fiesta de Edward! No podríamos haberlo logrado sin ella."

¿Qué dijo?

Estrechamos nuestras manos y charlamos de forma amena durante treinta segundos, en los cuales hablé en frases completas y gramaticalmente correctas, manteniendo el contacto visual, cuadré mis hombros y me paré derecha, como si tuviera un directorio telefónico en mi cabeza.

"Bueno, fue un placer conocerte, Bella," dijo la señora Tanner—para mi alivio porque ese directorio telefónico imaginario se estaba volviendo bastante pesado. "¿Supongo que te veremos con Edward en la gala anual benéfica del hospital la próxima semana?"

Parpadeé. "Oh. Sí, sí, por supuesto. Los veremos a ambos, ¿no es así?" Pregunté con acento inglés, porque en algún momento durante la conversación, al parecer fui poseída por una princesa inglesa.

Ellos hicieron eso de fruncir el ceño y sonreír al mismo tiempo y luego se dieron la vuelta—y Entrometida me dio un guiño antes de alejarse con ellos.

Emmett empezó a reírse a carcajadas. Me reí con él, pero en realidad estaba un poco confundida, no solo por mi personificación de la realeza británica, sino porque, ¿qué carajos fue toda esa introducción de todos modos?

¿Y qué fue eso sobre la gala benéfica anual del hospital?

OOOOOOOOOO

Socialicé—me di cuenta que era muy buena socializando—y pasé tiempo con Edward, Jasper, Alice, Rose y Emmett. Intenté hacerla de DJ con Jake pero renuncié rápidamente porque a Edward no parecieron gustarle mis habilidades con el tocadiscos, en base a la forma en que seguía mirándonos a Jake y a mí con el ceño fruncido. Y ya que era la fiesta del tipo y no quería cabrearlo en su noche, me alejé y le dejé el rayado a Jake.

Porque sí, Edward estaba relajado esta noche. Sin importar qué más llamara mi atención, mis ojos volvían infaliblemente a él y a su risa.

Y no era la única.

Bree, con un bonito vestido negro de coctel que se veía un poquitín fuera de lugar—Esme había dicho que era una fiesta en la piscina del patio trasero, ¿no es así? – había llegado con Mike esta noche.

O quizás todavía me sentía un poquitín malhumorada, desde su comentario sobre la carne roja hace un par de semanas.

Como sea, su bonito vestido caía justo sobre sus bonitas rodillas, y su cabello estaba recogido en un bonito moño, y su maquillaje era muy bonito y sí, ella se veía bonita en general; era lo bastante mujer para admitirlo.

Oh, y ella seguía mirando a Edward.

No abiertamente, claro está—solo cuando ella pensaba que nadie la observaba. Pero notar esas cosas era mi trabajo, así que sí, capté cómo sus ojos continuamente seguían a Edward. Un par de veces incluso me descubrió viéndola. Entonces, solo se me quedaba viendo a por un par de segundos antes de desviar la mirada. Eso provocó que esa cosa extraña se retorciera en mi estómago—como durante ese comentario de la carne roja.

Y hablando de cosas extrañas que suceden cuando me molesto, en defensa de Entrometida, me preguntó si prefería que Bree no fuera invitada. Pero sabía que sus padres eran amigos de los Cullen, y sabía que la ORAB tenía que estar en pleno efecto en todo momento y sabía que era bueno que ella mirara a Edward con tanto anhelo, así que era excelente que estuviera aquí, y era excelente que siguiera mirando.

¿Verdad?

Mis ojos se posaron de nuevo en Edward y debo haber mirado con intensidad porque él levantó la vista de forma repentina y directamente hacia mí, y sonrió y me guiñó un ojo, y ahí estaban esas cosas extrañas y desconocidas danzando en la boca de mi estómago. Levantó su botella de cerveza hacia mí.

"So if by the time the bar closes and you feel like falling down—" Grité con fuerza, levantando en alto mi botella.

"I'll carry you home tonight!" Respondió del otro lado del patio. Y entonces se echó a reír y se volvió nuevamente hacia sus amigos.

OOOOOOOOOO

Conteo de cervezas después de dos horas de fiesta:

Yo: Dos.

Edward: ¿Quizás tres? – No estaba segura.

Emmett y Jazz y Rose y Alice: Solo Dios sabía.

Lo mismo con el resto de los amigos de Edward, incluyendo Mike.

(Borrachos – todos ellos al parecer—pero todo estaba bien).

Jake: Tres o cuatro y aún rayando como ningún otro.

OOOOOOOOOO

¡Esperen! ¡Esperen!

El conteo de cerveza de Bree: Un enorme. Y gordo. Cero.

OOOOOOOOOO

Un grupo de ellos estaba reunido en una esquina bajo uno de los árboles bellamente iluminados; Rose, Emmett, Jasper, Alice, Jess y Tanya. Y ya que estaba socializando, hice ese movimiento de caminar de puntillas/saltar/brincar que siempre me daban ganas de hacer durante el principio de esta canción, y me acerqué a ellos, cantando bajito,

"You can be addicted to a certain kind of sadness…"

"¡No sé qué está haciendo ella pero sea lo que sea, necesita continuar haciéndolo!" Jess balbuceó carcajeándose, descansando su mano en el antebrazo de Rose y meciéndose hacia adelante y hacia atrás.

"¡En serio, solo míralo!" Agregó Tanya, la ardiente rubia rojiza, sus ojos admirando a Edward. "¡Se ve incluso más delicioso que como lo hacía en el instituto!"

"¡Lo que ella está haciendo es traerlo de vuelta a la vida, y ustedes pueden ir a decirle a su chica Bree que yo dije eso!" Rose dijo arrastrando las palabras y meciéndose hacia atrás, con la botella de cerveza en una mano, y el monitor de bebé en la otra.

"No sé qué demonios están haciendo aquí para empezar," Jasper gruñó.

"Se les invitó por respeto a sus padres," respondió Emmett con seriedad.

"Padres papadres," Alice soltó una risita.

"Eso es jodidamente irrespetuoso para Bella, es lo que es," Jasper siseó. "Ella no debería tener que ver su maldita cara de búho, sobre todo después de la mierda que ella hizo."

"Chicos, todos necesitan calmarse ya con esa mierda," Emmett siseó bajito. "Y tú Jasper, tienes que cerrar la boca. Estás ebrio y no estás pensando, y sé que no quieres hacer sentir mal a… ¡Bella!" Me dio una amplia sonrisa cuando me alcanzó a ver justo detrás de todos ellos, y me atrajo a su enorme costado. "¿Cómo estás, nena? ¿Te diviertes?"

"Sí, sí, claro," sonreí. "¿Qué está pasando? ¿De qué están hablando todos?"

Silencio.

Los ojos de Jess se volvieron en mi dirección y entonces soltó, "Bree dice que no eres buena para Edward. Dice que lo haces actuar como un niño otra vez. ¡Ups!" Soltó una risita y cubrió su boca.

"Bueno, yo creo que eres genial para él," dijo Tanya, y luego tomó un gran trago de cerveza.

"¡Y yo digo, al demonio a actuar acorde a nuestra edad! Tonight, we are yo-ung!" Cantó, volviendo a soltar otra risita.

Silencio.

Y entonces estallé en carcajadas.

"Esa perra es una descarada," siseó Rosalie, "sobre todo después de lo que hizo."

Eso llamó mi atención. "¿Qué significa eso?" Pregunté, con mi risa desvaneciéndose.

No me pasó desapercibida la forma en que Emmett la fulminó con la mirada.

Rosalie suspiró pesadamente. "He bebido mucho, Bella. Voy a ir a ver cómo está Brady."

Y entonces se marchó, y el grupo se dispersó, salvo por Jess.

"So let's set the world on fire, we can burn brighter…" Su canto cesó, y yo me fui.

OOOOOOOOOO

Esme y Carlisle dieron un dulce discurso para su hijo, felicitándolo por su brillante futuro, y después, los Tanner mayores así como el resto de las personas mayores decidieron irse.

"¡De acuerdo, chicos!" Jasper gritó, "¡Es hora animar de verdad esta fiesta!"

Al parecer, este pequeño grupo eran expertos en divertirse una vez que los padres no estaban, porque Jake puso los altavoces a todo volumen, Emmett sacó un barril o dos, y Rose, Alice, Jess y Tanya se quitaron sus lindos pareos y corrieron a la piscina.

"¡Vamos, Bella!" Alice me llamó, haciéndome un gesto para que entrara.

Y al haber estado viendo esa piscina iluminada durante toda la noche—bueno, cuando no estaba viendo a Edward—no tuvo que pedírmelo dos veces. Caminé hacia la orilla de la piscina y bajé mi pareo y me lo quité.

"¡Yujuuu! ¡Es momento para un voleibol acuático en esta perra!" Grité.

Un par de brazos cálidos rodearon de pronto mi cintura. Si el familiar aroma no me hubiese alertado de quién era, esas extrañas chispas lo habrían hecho. Sonreí y giré mi cabeza hacia un lado, pero cuando mis ojos se posaron en el rostro de Edward, mi sonrisa decayó.

Sus ojos verdes resplandecieron, pero de una forma diferente de como los había visto siempre.

Totalmente kegeliciosos.

"Hazme un favor, Isabella, y métete al agua en este momento."

"Iba a—"

"En. Este. Momento."

Mis cejas se fruncieron, pero antes que pudiera preguntar qué estaba pasando, Edward me tomó de la mano y me hizo entrar, a donde el agua me llegaba más arriba de la cintura y cada vez más profundo, hasta que solo sobresalía mi cabeza y mis hombros.

"Oye, Edward," lo miré con curiosidad, "¿vas a jugar voleibol con nosotros?"

"¿Qué? Oh sí, sí. Claro, voy a jugar." Se veía molesto al pasar la mano por su cabello.

Aun así, aplaudí y salté tan emocionada que Edward tuvo que sujetarme. La mayoría de los amigos de Edward se quedaron con sus trajes de baño y bañadores y se unieron a nosotros en la gigantesca piscina—salvo por Bree y Mike y algunos otros. Y sí, la verdad es que estaba perfectamente de acuerdo con eso, sobre todo después de lo que dijo Jess antes.

Sí, me volví a sentir malhumorada. Pero verán, ahí radica el problema.

No quería detestar a Bree. Mi trabajo no era detestar a Bree. Mi trabajo era ser la novia fingida de Edward y estar disponible para él todo el tiempo para ejecutar la ORAB. Detestar a Bree nunca había sido parte de la descripción del empleo. Detestar a Bree solo complicaría los asuntos.

Así que, en beneficio de ORAB, sonreí y miré a Bree.

"Oye Bree, si quieres jugar con nosotros, tengo un traje de baño extra que te puedo prestar." Bajo el agua, Edward sujetó mi mano con tanta fuerza que estaba segura había cortado mi circulación.

Ella se me quedó mirando por unos segundos. "Gracias, Isabella, pero estoy bien."

Jugamos chicos contra chicas, pero Edward, evidentemente distraído y molesto, estaba jugando un juego cruel de voleibol— ¡y por cruel me refiero a que era un cabrón despiadado con esa pelota! No contra nosotras las chicas, sino contra su propio equipo. La parte trasera de la cabeza de Jake recibió un de sus saques clavados con un golpe sordo en más de una ocasión. Incluso Sam cayó víctima de un mal servicio particularmente violento de Edward. Y en algún momento, cuando los ojos de Edward se dispararon hacia Bree y Mike, su mandíbula se apretó con fuerza y agarró la pelota tan furiosamente, que momentáneamente me aterró que sirviera contra el rostro de Mike. Verán, tal parece que Mike estaba más ebrio que una cuba, en base a lo jodidamente gracioso que encontraba nuestro juego de voleibol, y cuando empezó a abrazar y besar a Bree por todas partes, la señorita correcta y formal soltó risitas, encantada.

Y luego miró a Edward y sonrió.

¡Joder, ella sonrió!

Edward se acercó a mí, con una expresión estoica. "Ya me cansé del voleibol. Voy a conseguirnos unas toallas. Por favor, quédate en el agua hasta que regrese." Su tono era firme, así que solo asentí. El hombre estaba súper encabronado y no quería empeorarlo. Adiós a toda la risa de antes.

"Ella definitivamente hizo esa mierda a propósito," Jess susurró a mi lado con un resoplido cuando Edward se fue. No me había dado cuenta que alguien más además de mí se mantuvo al tanto del drama. "No que esté diciendo que a Edward le importe de una forma u otra lo que Mike y ella hagan," agregó en seguida, "pero ella ve cómo es Edward contigo—tan cariñoso," soltó una risita.

"Pero por lo que he escuchado," le dije bajito, "a ella nunca le gustaron los cariñitos."

"Bree nunca sabe lo que quiere. No quiere los cariñitos hasta que es todo lo que desea." Jess rodó los ojos, haciendo una mueca de desdén.

Me le quedé mirando, sin saber si quería seguir escuchado esto, pero incapaz—y tal vez un poco renuente—de recordarle a Jess que estaba ebria y aconsejarle que cerrara la boca.

Suspiró. "Bree me dijo hace un par de meses, que Mike la excitaba. Que la hacía sentir cosas que no había sentido hace tiempo con Edward."

"¿Que Mike la excitaba más que Edward?" Resoplé.

Jess se encogió de hombros, mirando rápidamente de Mike a la figura de Edward alejándose, todo mojado y tonificado y hermoso. "Quién sabe qué pasa por la cabeza de esa chica." Murmuró casi para sí misma. Y entonces la pelota vino volando hacia ella, y chilló y se apartó.

OOOOOOOOOO

Cuando Alice me encontró unos treinta segundos después, estaba detrás de la línea de los árboles, más allá de la cabaña blanca y caminaba en una línea recta, del talón a la punta de los dedos.

"Bella, ¿qué estás haciendo?"

Me balanceé sobre una pierna. "Me estoy haciendo una prueba rápida de sobriedad."

Se quedó callada por cinco segundos. "¿Una qué?"

"Una prueba de sobriedad," repetí mientras seguía el movimiento de mi dedo de un lado al otro.

Silencio otra vez. "¿Por qué?"

"Quiero asegurarme de que no estoy ebria." Toqué mi nariz con mi dedo índice, primero con mi mano derecha y luego con mi izquierda.

"¿Por qué?" Soltó una risita.

"Necesito estar segura que estoy sobria para lo que estoy a punto de hacer."

"¿Qué estás a punto de hacer?" Se rio entre dientes.

Suspiré, y completamente satisfecha con mi sobriedad, sujeté los hombros de Alice.

"Mary Alice Brandon. Necesito que me hagas un favor," le susurré con urgencia.

"Claro," volvió a soltar otra risita.

"Necesito que cuentes hasta cien, y luego que traigas a Bree junto a la cabaña."

"¿Qué? ¿Por qué?"

"¡Porque este juego, ha empezado!"

OOOOOOOOOO

EPoV

La fiesta había comenzado de la forma en que estas cosas tienden a empezar, supongo.

Cuando cargué a Isabella y la lancé sobre mi hombro, me sentí extrañamente relajado y al mismo tiempo… vigorizado por el día que pasé con ella. Por su risa constante y coqueteos y tomaduras de pelo. Se sintió… bien. Incluso fantástico.

Y tener su perfecto y regordete trasero tan cerca de mi rostro mientras corría hacia la piscina, no fue precisamente una decepción, en lo absoluto.

De modo que lo último que había esperado al cargarla chillando y gritando, fueron los rostros que me recibieron, o el grito de "¡Sorpresa!" de todos.

Incluyendo a Bree.

El verla hizo que mi corazón saltara y que mi estómago se revolviera y que mi pecho doliera—todo al mismo tiempo.

Pero siempre consciente de nuestra charada, Isabella agarró mi mano y juntos hicimos nuestras rondas. La presenté como mi novia con todos los que no había visto desde hace tiempo, sorprendido por lo natural que se sintió decir eso después de solo un corto mes. Lo que ya no me sorprendió, fue la rapidez y facilidad con que la aceptaron, a pesar—o tal vez debido a—su peculiar forma de ser.

Para cuando terminé de presentarla con todos mis amigos, mi mamá se la llevó y la presentó con algunos de los padres de mis amigos—para molestia de Isabella. Me reí mientras la veía, bufando y haciendo pucheros cada vez que Esme iba por ella. Más tarde ella se fue a hacer sus propias rondas, danzando de forma ridícula de grupo en grupo, mientras de vez en cuando desviaba sus ojos hacia mí. Así era Isabella. No era molesta. No demandaba. Se ocupaba de ella misma, se entretenía, cantaba en voz alta, vivía su vida. Y verla disfrutar me hacía ver mi vida de una forma totalmente diferente.

Sí, Bree estaba ahí. Pero verla—en su bonito pero-demasiado-formal vestido negro, parada con su novio Mike—fue simplemente deprimente, y no tenía deseos de sentirme deprimido esta noche. Esta noche, quería sentirme completo una vez más. Al final resolvería las cosas con ella.

Así que, esta noche decidí ver mejor a Isabella.

OOOOOOOOOO

Los problemas de esa noche comenzaron cuando me di cuenta que no era el único observando a Isabella.

Sam, Seth y yo estábamos por ahí, bromeando y como diría Isabella, 'disfrutando los placeres de una buena cerveza fría en una cálida noche de verano'.

"¿Y cuándo vas a ir a First Beach, viejo?" Me preguntó Sam. "No te hemos visto por allá en mucho tiempo."

"Tal vez la próxima vez que tenga algo de tiempo libre," ofrecí. Chocamos las botellas de cerveza. "Veré si Isabella quiere ir conmigo."

Seth sonrió ampliamente. "Sí, hombre." Se acercó. "Se ve que esa chica sabe cómo disfrutar de algo de diversión en el sol," se rio entre dientes. Sus ojos se desplazaron deliberadamente detrás de nosotros, donde Bree estaba parada con Mike. No respondí.

Justo en ese momento, escuchamos un chillido seguido por fuerte risa. El chillido lo reconocí al instante como el de Isabella y la risa como la de Jake. Cuando me di la vuelta comprendí por qué la canción que se escuchaba en este momento sonaba tan… extraña. Isabella estaba en la mesa del DJ, con esos grandes auriculares en sus oídos, saltando y rayando los tocadiscos—y Jake estaba parado detrás, con un brazo a cada lado de ella, "enseñándole".

Se formó un nudo en mi estómago—algo mucho más apretado de lo que había sentido durante toda la noche.

Isabella levantó la vista de pronto, y sus ojos miraron a los míos. Se echó a reír y me levantó sus pulgares, pero por primera vez en toda la noche, no pude sonreírle en respuesta. Sus cejas se fruncieron al mismo tiempo que Jake levantó la vista. Él me miró a los ojos y aunque no estoy seguro qué vio él en los míos, yo sabía exactamente lo que vi en los suyos.

Jake le susurró algo a Isabella al oído, y entonces ella asintió y le devolvió los auriculares y se fue danzando.

"¿Edward?"

Al parecer Sam me había estado diciendo algo.

"Lo siento, ¿qué dijiste, Sam?"

Me frunció el ceño con curiosidad. "Te estaba preguntando si…" Empezó a decir otra vez, pero una vez más no le presté atención, porque estaba muy ocupado preguntándome qué demonios me ocurría.

OOOOOOOOOO

Unos minutos después, Jake nos acompañaba a Sam, Seth y a mí. Chocamos nuestras botellas.

"¿Disfrutas de tu fiesta, amigo?" Jake sonrió.

"Sí." Le sonreí en respuesta, porque conocía a Jake desde que éramos niños. Lo conocía mejor de lo que alguna vez conocí a Mike. Jake no era Mike e Isabella… Isabella no era Bree y además—pensé en seguida—era una situación totalmente diferente.

¿No es así?

"De hecho, es… genial ver a todos otra vez."

"Sí," Jake concordó. "Ha pasado un tiempo desde que todos nos reunimos así."

Asentí. Jake tomó un trago de su botella.

"Bells dijo que la disfrutarías, aunque yo no estaba tan seguro. Supongo que ella tenía razón."

Y simplemente así, ahí estaba de nuevo el nudo en mi estómago. "Supongo que Isabella me conoce bien."

Él me observó. "Supongo que Isabella lo hace."

Nos sostuvimos la mirada. "Así que, Jake, ¿cómo van las cosas con esa enfermera con la que estabas saliendo recientemente?"

Se rio entre dientes. "Bien, supongo. Va a llevarme a la gala benéfica la próxima semana."

"Eso suena prometedor."

"Supongo que sí." Sus ojos se desviaron hacia su botella de cerveza y solo la giró una y otra vez. "¿Y tú vas a ir?"

Me encogí de hombros. "No estoy seguro que sea algo que disfrutaría Isabella."

Sus ojos oscuros volvieron a subir disparados hacia los míos, y sonrió, una de esas sonrisas que me ha dado desde que éramos niños y yo decía algo que él creía era pendejadas.

Resopló. "Quizás tú no conoces a Isabella tan bien como ella parece conocerte a ti."

Las aletas de mi nariz se ensancharon. "Conozco a Isabella mejor que nadie aquí, Jake."

Nos quedamos rígidos, cuadrando los hombros. Abruptamente, la postura de Jake cedió. "Estoy feliz por ti, amigo," dijo finalmente. "De verdad lo estoy." Palmeó mi hombro y se alejó.

OOOOOOOOOO

Fue cuando los amigos de mis padres se fueron y Esme y Carlisle volvieron a entrar a la casa, que todo se fue a la mierda.

Jasper gritó algo sobre empezar con la fiesta, y después, como solíamos hacer cuando éramos niños, Em sacó los barriles y el resto de nosotros se preparó.

La mayoría de las chicas se metió de un salto a la piscina con calefacción e iluminada, salvo por Bree porque nunca le gustó nadar de noche. Solía decir que hacía mucho frío aquí en Forks para eso, y aunque podía ver cómo eso podría ser cierto la mayoría de los veranos, sin duda, este estaba resultando ser mucho más caluroso.

Pensar en veranos ardientes y calurosos hizo que mis ojos buscaran a Isabella.

Estaba parada en la orilla de la piscina, de espaldas hacia mí.

"¡Yujuuu! ¡Es momento para un voleibol acuático en esta perra!"

Me reí entre dientes, y a mi alrededor pude escuchar a todos los demás riéndose también de las pintorescas costumbres de Isabella.

Pero entonces dejó caer su pareo, y hasta este día insisto en que por los siguientes quince segundos, lo único que se escuchó fue a los grillos cantando bajito en lo alto de los árboles.

Isabella estaba ahí en su pequeñísimo bikini rojo con cordones en el cuello, espalda y muslos—y sus pechos perfectos se veían redondos y turgentes mientras el bikini apenas si cubría su trasero regordete por la parte de atrás.

Y cada uno de los puñeteros ojos masculinos en el patio trasero se posaron en sus tetas o en ese trasero—o en una combinación de los dos.

Y sí, hirvió la maldita sangre en mis venas. El nudo en mi estómago se apretó hasta el punto en que apenas si podía ver claramente mientras me acercaba a ella a zancadas y rodeaba su cintura con mis brazos para cubrir su trasero con mi cuerpo. Ella me miró, sonriendo.

"Hazme un favor, Isabella, y métete al agua en este momento."

Su sonrisa decayó. "Iba a—"

"En. Este. Momento," siseé, y entonces sin esperar una respuesta—porque cada segundo de espera era un espectáculo gratuito para estos pendejos—agarré su mano y la metí al agua, cada vez más profundo hasta que todo lo que esos hijos de puta pudieran ver eran sus hombros.

Isabella me miró inquisitivamente. O sea, ¿cómo era posible que no se diera cuenta? Siempre que había caminado por ahí con Bree en traje de baño, había sido diferente. Quiero decir, sí, Bree tenía un buen cuerpo, pero su complexión era muy diferente a la de Isabella. Más pequeña… fácilmente contenida…

Pero Isabella…

Exhalé por mis estrechas fosas nasales, observándola. Era tiempo de que se comprara su propio maldito traje de baño de dos piezas. Sabía que este había sido de Alice en algún momento, pero Alice era pequeña y aunque Isabella era menuda y tenía la cintura más pequeña que había visto, todo eso solo servía para acentuar sus deliciosas curvas.

"Oye, Edward, ¿vas a jugar voleibol con nosotros?" Me preguntó, mirándome con inocencia a través de esos oscuros ojos castaños y largas pestañas.

Y aunque lo que realmente quería hacer era sacarla de la piscina y hacer que se fuera a poner un jodido muumuu (1), sabía que esa mierda no funcionaría, así que acepté quedarme. Una buena idea también, porque ella empezó a saltar y sus pechos a rebotar con ella, y juro por Dios que cuando levanté la vista, Jake se veía listo para desmayarse. Apreté mis dientes y coloqué mis manos sobre sus hombros, manteniéndola en su lugar.

Siempre consciente de nuestro acuerdo, escuché que Isabella le pedía a Bree que nos acompañara, pero por supuesto, Bree se negó.

Jugamos chicos contra chicas, pero fue jodidamente difícil concentrarme cuando todo lo que esos pendejos podían hacer era ver rebotar los pechos de Isabella entrando y saliendo del agua siempre que iba tras la pelota. Más de una vez, tuve que hacer reaccionar al cabrón de Jake clavándole una pelota en la cabeza. Incluso tuve que enseñarle a Sam a que mantuviera los ojos en la maldita pelota.

Sin duda, no fue el juego más deportivo que haya jugado en mi vida.

Cuando en algún momento miré a Bree y a Mike—que por cierto, estaban siendo bastante odiosos con su mierda—y vi que los ojos ebrios de Mike recorrieron el cuerpo de Isabella con apreciación, supe que había tenido suficiente porque si no sacaba a Isabella de esta piscina y la cubría pronto, la noche terminaría conmigo enviado a más de un hijo de puta al hospital—que no era una buena idea cuando se supone que mantuviera a la gente fuera de emergencias, no enviarlas ahí.

"Ya me cansé del voleibol. Voy a conseguirnos unas toallas. Por favor, quédate en el agua hasta que regrese."

Supe que justo ahora sonaba como un pendejo, tan mal como lo había sido cuando conocí a Isabella hace como un mes, pero no pude evitarlo con… lo cabreado que me sentía. O sea, sí, estaba al tanto que Isabella no era en realidad mi novia, pero era el único en todo el pueblo de Forks que sabía eso. ¿No debería todo cabrón en este pueblo tener el respeto de no ponerle los ojos encima sin importar lo fascinante que fuera ella con ese cuerpo, cabello alocado, piel reluciente y risa contagiosa? E Isabella iba a tener que aprender a cubrir mejor esos hermosos pechos. Eran demasiado cautivadores para su propio bien.

Y para el mío.

Así que caminé furiosamente hacia la cabaña y cerré la puerta con fuerza detrás de mí. Aquí, en la oscuridad, apoyé mi frente en la pared y finalmente tomé unas respiraciones profundas.

Cálmate, Cullen. Cálmate. Ella no es realmente tu novia. No puedes sentirte posesivo con ella. No ayudará en nada a—

Escuché que la puerta se abrió detrás de mí y me volví de prisa.

Ahí estaba Isabella, con su diminuto bikini rojo, su cabello ondulado y sus ojos grandes, ansiosos y excitados, todo a la vez.

"Isabella, creí haberte pedido que—"

Entonces me empujó, agarrándome de los hombros y poniéndome contra la pared.

"¡Ufff! Isabella, ¿qué estás—?"

"Edward, ¿confías en mí?" Dijo entre su aliento, sus ojos luminosos y brillantes.

"Sí," le respondí, sorprendiéndome a mí mismo con lo rápido que lo hice. "Por supuesto, ¿pero qué—?"

"Y sabes que todo lo que hago, lo hago porque quiero ayudarte," soltó en seguida.

"Sí," dije más lento. "¿Pero qué—?"

"No estoy ebria, Edward. Me hice una prueba de sobriedad."

Ignorando el hecho de que una persona ebria en realidad, no podría realizar una prueba válida de sobriedad, asentí despacio, porque la había estado observando toda la noche y aunque la vi tomar un par de cervezas, no creía que se viera embriagada por ellas.

"Está bien," acepté. "No estás ebria. ¿Qué tiene eso—?"

"¿ estás ebrio?" Interrumpió otra vez.

Sacudí mi cabeza despacio. Había tomado unas cuantas cervezas, y aunque era cierto que había pasado algo de tiempo, alguna vez había sido capaz de tomar como los mejores. No estaba ni remotamente ebrio.

Ella suspiró, cerrando sus ojos antes de volverlos a abrir rápidamente.

"Tú confías en mí, yo confío en ti. No estoy ebria, y tú no estás ebrio. Y lo que hagamos, lo hacemos porque tenemos un acuerdo y yo de verdad quiero ayudarte."

"De acuerdo, Isabella," le sonreí con indulgencia, "hemos establecido todo eso. Ahora, podrías por favor decirme—"

Agarró mi cabeza entonces, y antes que pudiera pensar su boca estaba en la mía y esas extrañas chispas volaban, pero cuando coloqué instintivamente mis manos suavemente en su cintura, y ella metió su caliente lengua en lo profundo de mi boca—todo cambió.

No hay palabras, hasta este día, de cómo se sintió eso.

No eran chispas. Eran llamaradas que lamían mi cuerpo de arriba abajo, mientras su lengua lamía de arriba abajo y todo alrededor de mi boca y contra mi lengua. Mis manos ya no la sujetaban suavemente, sino que agarraban y apretaban ese regordete trasero posesivamente mientras nuestras bocas se estrellaban y nuestras lenguas se exploraban, ¡y Jesús! Fue muy difícil guardar silencio a sabiendas que había muchas personas afuera que podrían escucharnos.

"Isabella…" Me las arreglé para decir entre mi aliento, "Bella… ¿qué estamos haciendo?"

"Confías en mí, ¿cierto?"

"Sí," gemí bajito, mordiendo su labio inferior. "Sí, confío en ti."

"¿Te gusta besarme así? ¿Te excita?"

Estaba demasiado desconcertado por su perfecta boca, lengua y trasero para pensar claramente. "Sí, sí. Pero hay personas afuera—"

"¿Y qué?" Susurró, mordisqueando mi boca, lamiendo mis labios. "¿Y qué si hay personas afuera? No están aquí dentro con nosotros, Edward. Solo déjate llevar. Déjate llevar," dijo entre su aliento en mi boca.

Luego, dejó caer sus manos de mi rostro y envolvió una alrededor de mi cuello, acercándome más. Y lo siguiente que sentí fue su mano caliente meterse en mi mojado bañador, envolviendo mi polla endurecida.

Y demonios sí, gemí. Joder, realmente fuerte.


(1) Un muumuu es un vestido usado en Hawái. Los colonizadores europeos y norteamericanos que llegaron hasta 1800 pensaban que las mujeres de Hawái estaban muy poco vestidas, por lo que inventaron el muumuu para cubrirlas.


En palabras de Isabella, ¡Yujuuu! Esto se va a poner bueno, jejeje. Y ellos todavía creen que solo se trata del acuerdo, mmm… ¿será? Ya sé que se supone que es parte del plan para poner celosa a Bree, y vaya que está funcionando. Pero nosotros tenemos la ventaja de saber lo que cada uno de estos dos está pensando, y no es en Bree jejeje. Por ejemplo, cuando Bella pensó que la molestia de Edward fue por ver a Bree y a Mike besándose a la orilla de la piscina, cuando en realidad lo que le molestó fue que Mike la viera a ella. Tontos, unos tontos. Varias han comentado sobre las partes de arriba escritas en cursiva, obvio no puedo decirles qué es, pero muchas de ustedes no están erradas, solo eso diré. En fin, espero que hayan disfrutado de este capítulo y como siempre, esperaré ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y leer pronto el siguiente ;)

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: AnnieOR, Aislinn Massi, Danny CullenMa, miop, Adriu, mariluiq, rjnavajas, sandy56, kaja0507, Isis Janet, dana masen cullen, alejandra1987, Vianey Cullen, tocayaloquis, bbluelilas, Mamuelita144, NarMaVeg, saraipineda44, Lizdayanna, Marie Sellory, JANETH A SANDOVAL, solecitonublado, Gabriela Cullen, krisr0405, Maryluna, MajoRed, Nanny Swan, OnlyRobPatti, aliceforever85, Alice569, Adyel, Liz Vidal, Twilight all my love 4 ever, glow0718, ZharyBell, Nitoca, kasslpz, Mafer, Lady Grigori, Manligrez, Cary, lagie, Ali-Kuran Hale, EriCastelo, Noriitha, Mio1973, Valevalverde57, Car Cullen Stewart Pattinson, Rosiichita, angryc, Dani, tulgarita, Sully YM, Lectora de Fics, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo, espero que muy pronto. DEPENDE DE USTEDES.