Los Personajes no son míos pertenecen a sus creadoras Keiko Nagita y Yumiko Igarashi

UN CHAPUZÓN PARA DESCUBRIR EL AMOR

CAPÍTULO 3

Stear realmente complicaba su asesoría con Candy, queriendo hacerlo sencillo le explicaba tan detalladamente que la enredaba, Archie le decía sin tanto contexto como eliminar y sumar directo a la solución muy práctico de entender, después Stear le explicaba el porqué quedando aprendizaje y ejecución bien grabadas en su mente, un par de días antes del domingo de visita Candy recibió la invitación por parte de la tía abuela para visitarla en la mansión de Londres, bastante sorprendida miraba la tarjeta sentada bajo el árbol más frondoso de su pequeña colina, algo le provoca comezón en su espalda busco una ramita adecuada la metió entre su vestido y espalda para aliviar un poco la picazón.

-Puedo rascar tu espalda si me lo pides, solo no respondo si quieres algo más, únicamente te complacería con todo gusto.

Candy ponía los ojos en blanco reconociendo la voz del molesto chico que últimamente se dedicaba acosarla para burlarse de ella y sus pecas.

-Anoche te vi yendo a la habitación de tus primos, en serio que no te entiendo estando yo a un lado podrías llegar y la pasaríamos muy bien.

-Eres un grosero, que acuda alguna de las que te ven como premio, no necesito tu amistad, estoy mejor con ellos que me respetan que contigo y tus burlas, adiós.

- No, espera discúlpame si me pase de la raya, es que no se como decirte que seas mi amiga, me agradas por tu manera de ser que dices,

¿Serás mi amiga?

Algo recelosa Candy aceptó la mano que extendía el muchacho soltando rápido cuando él comenzó a querer envolverla con las dos manos, tomo su bolso con cuadernos ya se marchaba pero, regresando sobre sus pasos se detuvo frente al aristócrata el cual esbozó una sonrisa de autosuficiencia con actitud de " soy lo máximo ", metía las manos en los bolsillos pensando que ella regresó a pedirle algo.

-¿ Me harías favor de dar un paso atrás? .

Bastante extrañado con la petición así lo hizo, inmediatamente Candy se inclinó recogiendo su invitación marchándose rápidamente.

El chico decidió no darse por vencido, conquistarla se volvió un reto que debía ganar, sabía su rutina así que sería fácil verla esa noche para desplegar sus infalibles métodos.

Candy sujeto su bolsa con las anotaciones de sus labores y la invitación quería ver la cara de Stear y Archie cuando se las mostrará, salto como acostumbraba entre los árboles, estando a tres por llegar a su destino una silueta en la rama del siguiente árbol la detuvo.

-Hola amiga, linda noche para saltar entre las ramas, tienes una buena técnica.

-¿Qué haces aquí? Ya de una vez dime toda tu sarta de ofensas y déjame pasar llevó prisa.

-¿Ofensas? Yo solo trataba de ser amigable haciendo notar de manera graciosa tus cualidades, no puedes negar tus pecas ni tu habilidad en los árboles.

-Que manera tan diferente para decir las cosas, pero no nos engañemos a la primera volverás a compararme con un mono, cosa que no me agrada seremos amigos pero me retiro en cuanto empieces con tus bromas pesadas, con permiso voy a estudiar.

-No espera quédate un rato conmigo, yo te ayudo con tus deberes en serio quiero ser tu amigo empecemos desde cero.

- No puedo, ya quedé con los chicos mañana te veo en la colina.

-Está bien hasta mañana. * Ya caíste aún no lo sabes pero serás mi novia y en cuanto me aburra de tí te dejare*

Candy sigue su trayecto sin imaginar los planes de Terry, pero desde la ventana de su habitación a oscuras, Archie a lo lejos se dio cuenta de lo sucedido aún sin escuchar la plática adivinaba que todo se encaminaba a conseguir la confianza de su amiga,

-Ni creas que conseguirás su atención Granchiste, yo me encargo de que sepa quién eres.

- ¡ Chicos ya estoy aquí!

-¡Candy ¡hoy te demoraste ya estaba por salir a buscarte entre las ramas por si te habías atorado en una.

-Stear siempre te preocupas de más por mí, mejor que no lo hiciste o habría tenido que ser yo la que te rescatará.

-¿De que hablas,? sabes que soy muy bueno subiendo y trasladándome entre los árboles también, ¿Recuerdas el día que regresamos de la ciudad donde Eliza te dejó?.

-¡Claro que lo recuerdo!, Fue tan divertido ver tu auto en el agua, terminamos empapados y me ayudaste a volver por el atajo, fue la primera vez que nos encontramos, desde entonces has sido mi mejor amigo, gracias Stear aquí estás ayudándome de nuevo.

-No agradezcas, tú confianza en mí es valiosa, ya vez Archie explica mejor.

-Lo haces muy bien yo estaba abrumada de tanta información, pero ya comprobé que tú método es muy bueno.

Candy y Stear se miraban de frente mientras conversaban, por primera vez Candy observa con detenimiento los ojos amables y sinceros de Stear , sus espesas y largas pestañas le dan un aire de ternura a sus ojos azul oscuro, percibe el suave aroma de su colonia junto a él se siente tranquila, el tiempo se hace tan corto cuando le explica con esa paciencia, al estar escribiendo sintió que era observada al girar su vista hacia el sofá de la habitación descubrió quien los miraba atentamente dedicándole una sonrisa.

-Vaya así que no me has olvidado, ya estaba por irme sintiendo que sobró aquí.

-No lo dices en serio, sabes que estamos estudiando, ¡te estaba esperando para contarles algo increíble.!

Archie frunció el ceño, estaba seguro que ella hablaría de su nueva amistad antes de darle tiempo para desenmascarar al mentiroso.

-Cuenta de una vez te ves emocionada.

-Miren, ¡la tía abuela me invitó para el fin de semana! Iré con ustedes es perfecto no creen.

Al mismo tiempo ambos chicos se levantaban para ver la invitación comprobando que era la letra de su tía se miran un poco incrédulos.

-Tienes razón Candy es perfecto, solo recuerda que Neal y Eliza también van de visita, no dudo intenten amargarte el fin de semana.

-Pero también estarán ustedes conmigo.

-Tienes razón es más te prometo no separarme de ti.

-Gracias Stear tu siempre cuidándome.

-Es un gusto para mi.

-Ejem ejem, ya es tarde debes regresar en cualquier momento pasan a hacer revisión.

-Es verdad, con ustedes el tiempo pasa rápido, gracias por la ayuda Stear, hasta mañana.

Candy volaba a su habitación bajó la mirada de los hermanos.

-Ya se metió, cierra la ventana y la boca debemos hablar.

La mañana transcurrió normal, llegó la hora que Candy se dirige como cada tarde a su lugar especial, está vez no estaría sola sus emociones son confusas, no puede negar la atracción física que le provoca el aristócrata y al mismo tiempo el rechazo por su manera de ser tan insolente, si realmente deseaba su amistad mejorando su trato tal vez,

-Hola señorita, es un gusto volver a verla, aquí estoy puntual para nuestra cita.

Candy observa al muchacho notando las colillas de cigarro alrededor y restos de comida dejando ver qué tenía allí toda mañana.

-¿Acaso no fuiste a clases? Tienes aquí un basurero da asco.

-No me quise arriesgar a llegar tarde, para mí es importante tener tu aprecio y amistad, ven siéntate cuéntame de tu día, tu vida, lo que prefieras decirme estará bien.

Candy estaba atraída por la imagen del chico desenfadado y seguro de lo que hacía, pero muy dentro no tenía tranquilidad decidió ahogar ese sentimiento y sentarse junto a él.

La conversación se tornó agradable se comportaba correcto, considerado, no supo en qué momento puso un brazo en sus hombros, con palabras cariñosas le decía que era tan diferente y especial, el agarre en sus hombros no le permitía moverse mientras el se acercaba cada vez más a su rostro, que hacer dejarse llevar o resistirse a lo que sucedería de continuar así, al mirar los ojos azules endurecidos, evocó otros llenos de ternura, eso fue suficiente para hacer caso a esa vocecita que gritaba dentro de ella , giro su rostro apenas a tiempo la frustración de Terry estuvo a punto de traicionarlo.

-Perdón me deje llevar por el momento, es que estar contigo es muy..mágico si eso es, acaso no sentiste lo mismo deberíamos probar cuánta magia puede surgir aquí.

Las palabras de Terry se escuchaban huecas sin sentimiento, Candy se puso de pie lista para marcharse pero el chico no dispuesto a rendirse la tomó por los brazos fuertemente.

-No seas mojigata te daré un beso que te hará cambiar de opinión.

-Suéltame, yo no quiero un beso falso de ti.

-Te lo daré y sentirás que es de verdad y me rogarás por más niñita.

-¡ Suéltala de una vez!

CONTINUARÁ