Mimi Galáctica
Capítulo 2: Entre las estrellas
Nota de autor: Pues he aquí el segundo capítulo, para cuando estoy escribiendo esto no he tenido ningún comentario o critica, eso o no entiendo como se ven los comentarios, pero no los voy a aburrir más, empecemos.
Mimi y Hebi habían despegado a gran velocidad, suficiente para que Hebi, que no estaba sentado porque no había segundo asiento, estuviera pegado en la parte trasera de la nave.
- ¿Estas bien? -Preguntó Mimi, que como alíen que era estaba mas acostumbrada, aunque en realidad era mitad alíen por lo cual le debió molestar un poco, así que no estaba tan bien.
Hebi logró levantar su pulgar en señal de que se encontraba bien. [Me acabo de dar cuenta que los astronautas tienen que hacer su entrenamiento para aguantar la fuerza G y Hebi está aguantando sin entrenamiento como un campeón]
Ya fuera de la atmósfera las cosas se calmaron, alrededor de ellos se encontraban las tintineantes estrellas y basura espacial, mucha basura espacial, tanta que es un milagro que no chocaran al salir del planeta.
Mimi libero un suspiro de alivio, mientras que Hebi se cayó al suelo quedando en esa pose de anime con las piernas en el aire.
-Si estamos en el espacio, ¿no se supondría que estuviéramos en gravedad cero? -Dijo Hebi mientras se levantaba.
-La tecnología alienígena crea gravedad propia. -Explicó Mimi.
Aunque Hebi había decidido ir en este viaje, no se había dade cuenta hasta ahora de sus lados negativos.
Mimi contemplaba el planeta al cual llamo su hogar por tantos años, y sonrió al ver que efectivamente, Chile no existía. Hebi también se asomó por la ventana y le saco el dedo a Francia, y a la sociedad en general.
-Bueno… ¿Y ahora qué? -Preguntó Hebi que no tenía ni idea de la razón del escape.
-Es una larga historia. -Dijo Mimi con ojos de tristeza.
Mimi le contó a Hebi sobre su especie, los Bits, que fueron los primeros aliens en llegar a la tierra, y querían conquistarla, pero al descubrir el arroz todos decidieron perdonarles la vida a los terrícolas, sin embargo, para poder conservar ese grano de los dioses, decidieron proteger al planeta de otras razas extraterrestres. [Así de bueno es el arroz]
- ¿Hicieron todo eso solo por el arroz? -´Preguntó Hebi incrédulo.
- ¡Tú harías lo mismo por tu filosofía clásica! -Replicó Mimi.
Hebi se quedó callado porque sabía que Mimi estaba en lo cierto.
Mimi retomó su backstory, explicó que, en el proceso de proteger a la tierra, su raza se volvió enemiga de tres otras, los Marcianos, los Saturninos y los mas peligrosos de todos, los Jovianos (Que son los aliens de Júpiter según San Google), la batalla entre estas razas termino en un catastrófico evento que termino con incontables vidas, eventualmente causando una tregua entre los Bits y las demás razas.
- Pero si están en tregua, ¿Por qué te persiguen? -Preguntó Hebi.
- Ahora te explico, leñe. -Dijo Mimi molesta de que Hebi la interrumpiera.
Retomando, Mimi le explico a su humano amigo que, aunque existía esta tregua, era temporal, pues solo era válida por 80 años. Y por desgracia para los Bits, al tener que emparejarse con humanos para repoblar ninguno de sus hijos obtuvo habilidades aliens, excepto por una, y esa era Mimi.
- Así que ahora tengo que renovar la tregua. -Dijo Mimi.
- ¿Y porque solo tu? -Preguntó Hebi.
- Porque solo alguien de la nueva generación puede renovar la tregua, y como soy la única que tiene la capacidad de llamar a la nave espacial, soy la única opción.
Hebi se quedó callado, entendiendo que Mimi estaba en una situación complicada, bueno el también porque estaba acompañando a Mimi, pero le dio prioridad a su amiga.
De pronto la nave fue sacudida, Mimi observo con pánico como otra nave les había lanzado un trozo de satélite.
- ¿Qué cojones pasó? – Preguntó Hebi, que se había vuelto a caer por el impacto.
- Los hijos de puta nos alcanzaron. -Dijo Mimi mientras maniobraba la nave atreves de la basura.
Mientras intentaban salir de ese vertedero, la nave enemiga seguía lanzando cualquier chatarra que tuviera cerca, esto gracias a un cañón gravitacional.
- ¿Esta nave no tiene armas? –Preguntó Hebi.
- No, es una nave de escape. -Dijo Mimi mientras manejaba la nave lo mejor que podía. -La mayoría de las naves de combate fueron destruidas en combate, y las demás las vendieron por ebay.
Antes de que Hebi pudiera hacer un comentario la nave fue golpeada de nuevo, esta vez el daño era mas notorio porque… ¡Había un hoyo!
- ¡MIMI! -Gritó Hebi.
- Lo se. -Respondió ella con rapidez. – Coge el traje del armario.
Hebi vio un pequeño armario con una puerta deslizante, al abrirla, contenía un traje plateado.
- ¡Rápido, póntelo! -Grito Mimi, que le costaba evadir la basura.
Hebi se cambio con brío, el traje le quedaba perfecto.
-Con eso debería estar a salvo. -Pensó Hebi.
Hubo otro impacto, esta vez porque Mimi no pudo esquivar un trozo de chatarra, Mimi esta muy nerviosa, la situación se había complicado muy rápido.
- ¿Estas bien? -Preguntó Mimi, volteando a ver a su amigo, pero no había nadie.
- ¿He-Hebi? -Preguntó Mimi.
Pero nada, no había respuesta, en la nave solo estaba Mimi.
El corazón de la pobre chica empezó a acelerarse, vale que Hebi no era el protagonista principal, pero que se haya muerto en el capítulo 2 era excesivo.
-Estoy aquí.
Mimi reconoció esa voz como la de Hebi, pero no lo veía.
-Estoy abajo.
Mimi bajó su mirada, y vio a Hebi chiquito, del tamaño de un ratón, o más bien, un hámster.
-Pero que monada. -Dijo Mimi, que se había relajado al ver a su amigo a salvo.
- ¡No es momento para eso! -Gritó Hebi.
Mimi lo agarro con cuidado, el traje efectivamente había encogido a Hebi, porque funcionaba como el de Samus, pero en vez de hacerte bolita te vuelve diminuto.
- ¿Pero que hiciste? -Preguntó Mimi, quien había puesto a Hebi en su hombro para que pudiera manejar su nave.
- Cuando chocaste me volví a caer y golpeé mi cabeza, entonces me encogí. [Creo que he hecho que Hebi se caiga demasiadas veces]
Mimi pensó que el golpe debió dañar el traje de algún modo.
- Ahhh, Mimi, estoy viendo… cosas. -Dijo Hebi.
- ¿Cómo qué? – Preguntó Mimi.
- Palabras… espera creo que lo tengo.
Hebi con su conocimiento como programador pudo descifrar el significado los mensajes, apretó dos botones al lado de su casco y salieron dos "orejas", que recordaban a las de un hámster. [Hebi, si lees esto, no me banees porfa]
- Ve a la izquierda. -Dijo Hebi con decisión.
Mimi, al oír esas palabras llenas de confianza, siguió la orden sin dudar.
La nave enemiga estaba ahora muy cerca de la de Mimi, parecía que querían abordarla.
- ¡Acelera Mimi! -Grito Hebi.
Mimi le metió todo gas, o lo que sea que la nave use como combustible.
La nave lanzó otro trozo de basura, pero gracias a que habían acelerado, ese trozo chocó con otro y eso causo un efecto domino, el cual hizo que una lamina de metal atravesara el cristal de la nave que los perseguía. [No sé si las físicas del espacio permitirían que pasara eso, pero no es mi problema]
La nave empezó a perder el control, haciendo que perdieran de vista a Mimi y Hebi.
- Lo hicimos. -Dijo Mimi incrédula.
Pero nadie correspondió a sus palabras, antes de que Mimi pudiera decir algo, Hebi cayó de su hombro.
La chica logro agarrarlo antes de que callera al suelo de la nave, y entonces notó que Hebi estaba inconsciente.
Capítulo 2: FIN
Nota de autor: Y se acabó, pues, por un lado, técnicamente convertí a Hebi en un hámster, pero es un traje que los ayudó a escapar, así que creo que mi karma se balancea, pues no se que mas poner aquí, así que de nuevo.
Gracias por leer.
