Uraraka
Horas después del entrenamiento de rescate, los alumnos de la clase 1ª se habían reunido para comer la cena. Agradecidos por la comida, vaciaron los platos de salmón y bolas de arroz que les había proporcionado la academia, los más lentos acababan sus platos mientras que los otros los acompañaban con la conversación, el ambiente era grato y lleno de risas.
—¡Eso fue muy divertido! —Exclamó Uraraka, mientras sus compañeros recordaban el rescate del grupo de Deku. En este, Momo había creado una enorme tela que usaron como resbalín para las víctimas, mientras que Deku les ayudaba a bajar y Lida atravesaba todo el edificio buscando a los maniquíes; con poco más de cuatro minutos y medio fueron el mejor equipo y además, el del plan más extravagante.
Uraraka se fijó a su alrededor y se percató de que Izuku no estaba en el comedor, era algo extraño ya que, aunque en ocasiones algunos estudiantes comiesen en sus habitaciones, Deku no era uno de ellos sino que era de los que siempre estaba.
—Midoriya no está, si eso es lo que buscas —Comentó Tsuyu, quien se encontraba junto a ella, viendo a su amiga con una actitud amable. —Bakugo tampoco… aunque eso es más común…
—¿Los dos…? —Uraraka se mostró preocupada, había hecho un barrido por el comedor y en efecto, eran los únicos dos que faltaban. Recordó como ambos se metieron en problemas hace un tiempo por haberse peleado dentro del campus, Bakugo se había ido muy furioso después de ver los resultados de Deku, sabía que eran rivales pero no quería que se metieran en problemas por eso.
—Ambos son muy determinados —Comentó Lida, que acababa de terminar su platillo de arroz —pero no deben preocuparse, Midoriya y Bakugo pueden ser muy conflictivos cuando están juntos, pero he notado que algo entre esos dos ha cambiado.
—¿Algo como qué? —Preguntó Uraraka.
—No lo sé, tal vez sólo están madurando —Respondió confiado el delegado de clases, —también me preocupé por Midoriya, por eso fui a visitarlo a su habitación y me dijo que todo estaba bien. Y respecto a Bakugo, lo vi entrenando y no quiso venir a cenar, pero no parecía nada más allá de su actitud habitual.
—Midoriya es muy reservado, ¿no creen? —Agregó Tsuyu, interrpelando a ambos.
—Bueno… —Uraraka quiso decir algo, pero las palabras de Tsuyu resonaron en sus pensamientos, podía considerarse amiga de Deku, aunque es verdad que no conocía nada de su pasado, ni siquiera sabía sobre su relación con Bakugo más allá de lo que ambos habían dicho del otro en público, debía ser alguien muy importante para él si él lo llamaba Kat-chan —supongo que tienes razón.
Rápidamente Uraraka se escabulló sin que los demás la viesen, por suerte a ella no le tocaba el aseo de las áreas comunes ese día. Cuando se acercó a los dormitorios de los chicos se alegró de no encontrarse a ninguno de ellos en el camino, debía darse prisa antes de que alguno fuese hasta su dormitorio.
"Iziuku Midoriya" —Se podía en la placa junto a la puerta, su visita iba a ser rápida y sólo consistiría en confirmar que estuviese bien y en su dormitorio.
Uraraka estuvo a punto de golpear con los nudillos la puerta de Midoriya cuando oyó un sonido extraño proveniente de ella, miró hacia el pasillo en busca de algún otro estudiante pero nadie se acercaba. Aproximó su oído a la puerta y escuchó un sollozo desde el interior… preocupada se concentró y supo que se trataba de un llanto, ¿qué pasaba? pensó ella, debatiéndose entre si debía llamar a la puerta o no.
—Deku… —Susurró tras haberse decidido, quería ayudarlo y se sentía mal por no notar que algo le sucedía a su amigo.
Uraraka dio dos pequeños toquidos en la madera por si Midoriya no la había escuchado, esperó unos segundos y estuvo a punto de retirarse cuando la cerradura dio un click. Al abrir lo encontró despeinado y con los ojos algo hinchados, pudo notar como se había recién limpiado el rostro antes de verla, era algo nervioso cuando hablaba con otras personas, aunque esta vez su presencia parece no afectarle en lo más mínimo.
—Uraraka…
—Vi… vine a buscarte.
