Bakugo

Katsuki volaba por los aires gracias a sus explosiones, el campo de entrenamiento estaba lleno de falsos edificios entre los que maniobrar a gran velocidad era difícil tarea. Frente a él iba Tsuyu desplazándose con agilidad entre los edificios y los callejones que había entre estos, él la perseguía.

—¿Quieres entrenar conmigo? —Le había propuesto ella tras su conversación. Según sus palabras, había algo que quería enseñarle.

"¿Enseñarme algo?, ¿a mí?" —Pensó Bakugo en ese momento, pero sabía que su compañera rana no era una debilucha, y un entrenamiento de combate es algo que pocos se atrevían a hacer con él, por lo que aceptó.

Llegaron al borde de la simulación de ciudad, en ella los edificios eran menos y Tsuyu tuvo que continuar su escape saltando como una rana por la calle. Bakugo extendió sus brazos completamente hacia atrás, con sus explosiones yendo en línea recta la alcanzaría al instante.

—Yo haré de villana y tú tendrás que atraparme —Fue lo que le propuso Tsuyu como ejercicio, —y si no lo logras en diez minutos, yo gano.

Llevaban poco menos de un minuto y Bakugo sentía que la chica rana ya estaba acorralada, sin embargo, con ella las cosas no serían tan fáciles. Al estar a punto de atajarla por primera vez, Asui extendió su lengua para engancharse de uno de los faros que iluminaban el campo de entrenamiento, recogiendo con fuerza los músculos de su lengua pivotó alrededor del poste y con un increíble salto se adentró en el área con mayor densidad de edificios del campo.

—¡No me subestimes! —Gritó Bakugo; si eso era lo que pretendía enseñarle Bakugo estaba lejos de aprender algo, cambiar bruscamente de dirección era algo que desde el inicio del año en la UA ya dominaba.

—Rebe —Tsuyu croaba, lo que a Katsuki le ayudaba a encontrarla más aún que los sonidos que producía al saltar. Aunque Asui se metía en varios callejones, uno tras otro, era incapaz de quitarse a Bakugo de encima, quien no dejaba de pisarle los talones.

Pasando por las áreas más intrincadas del campo de entrenamiento, ambos acabaron llegando a un largo callejón sin salida del otro extremo. Bakugo sintió como estaba frente a su oportunidad y comenzó a acelerar mientras Tsuyu parecía incapaz de moverse a una mayor velocidad.

—¡Ya te tengo! —Gritó él, mientras tenía la vista fija en Tsuyu, quien no tenía donde utilizar su lengua para realizar un movimiento sorpresa, por lo que sólo saltaba hacia la pared que bloqueaba la salida.

—¡No lo creo, rebe! —Respondió ella. Se había encontrado con la pared y en lugar de detenerse dio un gigantesco salto, llegando bastante alto en el muro, dio una patada de pared para dar una voltereta que la posicionó detrás de Bakugo con un giro de 180 grados, partiendo a toda velocidad en dirección contraria.

Katsuki, encarrerado apuntó sus manos hacia delante para frenar su cuerpo; ese tipo de movimientos no eran recomendables, ya que era casi tan brusco como haberse estrellado de lleno con el muro y sus brazos lo resentían. Aquél movimiento le dio una buena ventaja a su rival…

—Bien jugado, renacuajo —Masculló entre dientes, mientras daba una explosión que lo hiciese volar a toda su velocidad, ya había calentado. Al frente ya no veía a Tsuyu, por lo que debía estar en algún lugar lejos de ese callejón o oculta…

"No es del tipo que se ocultaría para ganar" —Pensó Bakugo, mientras barría con la mirada buscando alguna salida o escondite para su enemiga…."se oculta, pero no huye"

Tsuyu había aparecido desde atrás de un contenedor verde de basura, naturalmente ella tenía su camuflaje corporal, pero al no llevar su traje de heroína tuvo que depender de los colores que podían ofrecer las ropas que llevaba en ese momento. El ataque fue desde el costado y Bakugo reaccionó con rapidez a su movimiento, había saltado directamente hacia él dispuesta a dar un puñetazo con la mano derecha…

—Te tengo —Dijo él, deteniéndose en seco para contratacar con un derribo. Antes de recibir el impacto, dio un paso hacia atrás y pasó su brazo flexionado por la axila de Tsuyu, girando sobre sí mismo la obligó a quedar sobre su espalda y la hizo rodar, la chica, al perder el equilibrio salió proyectada, cayendo con la espalda sobre el pavimento frío.

—Oh oh —Dijo ella, ante su derrota. Bakugo la había hecho caer y ahora sujetaba su muñeca derecha mientras apoyaba su otra mano sobre su estómago, una villana no tendría más que rendirse en esa situación.

Otros se morían de miedo cuando peleaban con él, pero al ver a Tsuyu tras el derribo sonrió, ver a esa chica desde arriba con esos enormes ojos le resultó gracioso, ella le miraba con tanta calma y tranquilidad que le transmitió un poco de eso.

—A estás horas de un viernes debería estar descansando —Dijo el profesor Aizawa con su típica parsimonia al hablar, quien se apareció en la boca del callejón —vuelvan a los dormitorios, hay lugares donde pueden hacer estas cosas, los entrenamientos supervisados por un profesor, no solos.

—Sí… —Respondieron ambos, con más y menos respeto a la autoridad que era el profesor Aizawa.

Sus explosiones habían sido más grandes y potentes de lo esperado, Bakugo recordó como sus compañeros le habían pedido tener más cuidado con las chicas de la clase 1ª, pero al igual que en ese momento en que se enfrento a Uraraka en el evento deportivo, supo que contenerse sería una falta al respeto de su compañera… Tsuyu no es lo que se podría llamar débil.