Capítulo 4 | Una excusa perfecta
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Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen.
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—¡¿Me lo dices en serio, Sakura-chan?!
Me planté delante suyo, acercándome lo más que podía con una mirada desesperada. Ella alargó el brazo y manoteó mi rostro haciéndome a un lado.
—Ya te lo dije, idiota. Hinata no tiene novio.
—Pero el otro día él llegó y…—Sakura resopló sonoramente y acomodó sus manos enguantadas en los bolsillos del saco rojo que llevaba puesto. Estábamos caminando por el campus de mi facultad y la escarcha se acumulaba por todo el suelo. El gélido aire invernal nos golpeaba de frente y provocaba que la nariz de Sakura se pusiera roja como una cereza.
—Toneri Otsutsuki es un tipo que nació en cuna de oro. No creo que hayas prestado atención, pero su padre es dueño y dirige todas las clínicas Otsutsuki de la zona. Es guapo e inteligente, prácticamente el chico perfecto. Pero peca de arrogante y pretensioso, cualquier chica, con algo de cerebro y nada interesada, se daría cuenta. Y esa es Hinata.
—¿Quieres decir que el tipo está detrás de ella? —apreté mis puños de manera involuntaria. Tenía muchos deseos de estamparlos en la cara de ese Otsutsuki.
—Pues, como has visto, así es. Pero Hinata se encarga, a su manera, obvio, de dejarle en claro cuál es su postura.
Aun así, me preocupaba. Hinata ese día no había dicho nada, ni actuado de manera que le diera entender a ese idiota que ella no estaba interesaba…
Sakura me miró por lacónicos segundos y estoy seguro que adivinó lo que estaba pensando.
—¿Cómo te lo presentó Hinata a ti?
—¿Eh? Como…su compañero…
—Ahí está, ¿lo ves? Prácticamente lo escribió en un cartel para que les quedara bien claro a ambos. Aunque claro, ella no advierte aún que seas tan cabeza dura como para darte cuenta.
Le sonreí en respuesta, las palabras que me decía me daban el ánimo que necesitaba ese día. No estaba exactamente con mi mejor humor luego de aquella mañana. Estoy seguro que todos lo notaron.
—Pero, Naruto…—la miré atento ante el tono serio que tomó su voz—. Te sigo advirtiendo que no te hagas ilusiones. Hinata es una gran chica y me alegraría mucho saber que también está interesada en ti. Pero chicas como ellas casi siempre buscan chicos…—suspiró y se pasó los dedos por el puente de la nariz—. Espero que ella note lo especial que eres, sólo...quiero que estés consciente de lo que te estás arriesgando.
La miré serio, meditando en sus palabras. Sabía que una chica como Hinata, tan perfecta como era, no buscaba tipos imperfectos y llenos de fallas como yo. Pero, desde un inicio, cuando decidí meterme en esta situación, lo tuve muy en claro. Quizás no era el más inteligente ni el más educado, pero algo en lo que sin duda era bueno era esforzándome al máximo en lo que me gustaba. Y Hinata Hyuga me gustaba. Mucho.
Le sonreí, confiado. Más para dármela a mí que a ella.
—No te preocupes, le demostraré el valor que tiene Naruto Uzumaki.
Y esa sonrisa de resignación y apoyo que conocía tan bien se dibujó en sus labios. Quizás Sakura pueda parecer dura, pero de cierta forma le agradecía que estuviera constantemente haciéndome poner los pies en el suelo; dos personas como nosotros, que no destacan para nada en lo que se refiere a relaciones amorosas, debemos apoyarnos mutuamente.
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—Es increíble…
Miraba la nota de mi examen que estaba colgada, junto a la de cientos de estudiantes más, en el tablero de ingreso de la facultad de ciencias políticas y sociales.
—¿Muy mal, dobe? —Sasuke, parado junto a mí, ya se había asegurado de que su perfecto diez estuviese allí, como siempre.
—Un cuatro…un perfecto y redondo cuatro…
—Eso significa que…
—¡Aprobé, joder! —grité a todo pulmón llamando la atención de varios estudiantes que apenas se inmutaron; una escena así era de lo más habitual, excepto, claro, para mí. Me giré a Sasuke y, antes de que él se diera cuenta, lo abracé—. ¡Todos es por tu ayuda, Sasuke! ¡Gracias, hermano!
—¡Suéltame, idiota!
Me empujó con brusquedad y yo sólo pude reírme ¡Estaba eufórico!
—¿A qué se deben tantas muestras de afecto?
Reconocí la voz de Sakura al instante y me giré aún emocionado.
—¡Sakura-chan, aprobé…!
Me detuve en seco cuando distinguí la menuda figura de Hinata junto a ella. Tenía una tímida, pero brillante, sonrisa en los labios, la cual decoraba su angelical rostro. Joder, se veía preciosa.
—¡Felicidades, tonto! —Sakura me dio un golpe en el hombro y luego me lo apretó amistosamente—. Te lo mereces, te esforzaste mucho.
—Mu-muchas felicidades, Naruto-kun —Miré a Hinata y una sonrisa desbordante de mezclas de felicidad se formó en mis labios. Sólo para ella.
—Gracias, Hinata.
—¡Esto hay que celebrarlo! Estoy muerta de hambre y una tarta de queso me vendría bien.
Bufé frustrado ante su idea.
—No puedo Sakura-chan, tengo que ir a trabajar ahora.
—Eso es lo de menos, iremos contigo y festejaremos en tu nombre.
—¡Eso es…!
—Hinata, ¿quieres venir?
Detuve mi reproche para estar atento a la respuesta de la chica.
—¿Eh?... No quiero mo-molestar…
—¡Para nada! —le aclaré de pronto—. Ven con nosotros, Hinata —Le sonreí para darle confianza y al parecer funcionó, porque me correspondió con sus lindas mejillas arreboladas.
—De acuerdo.
—¡Andando entonces!
—hmp.
Charlamos animadamente todo el camino hasta el café. Cuando llegamos me enfilé rápidamente a la concina para tomar mi uniforme y delantal negro. Ese día atendí cada mesa con un humor excelente, repartiendo sonrisas por todos lados.
Pero las mejores se las reservaba a Hinata. Cuando tomaba sus pedidos no aparté mi mirada de ella, quería que entendiera desde un primer momento cuales eran mis intenciones, así evitábamos confusiones. Sakura tenía razón, y yo no estaba dispuesto a que me rompieran el corazón otra vez. Sé que Sakura piensa lo mismo, por eso intenta protegerme. A su manera.
Cuando ella se daba cuenta que la observaba rehuía la mirada avergonzada y sus mejillas se pintaban de carmín. Pero sus ojos la traicionaban y se desviaban continuamente a los míos provocando que le sonreirá aún más cada vez que pasaba cerca de su mesa o tenía una perfecta vista de ella.
Cuando volví y les entregué sus ordenes la dejé para el final y le sonreí encantador. Ella, esta vez, me sostuvo la mirada con una tímida sonrisa lo más que pudo, hasta que su timidez le gano e inclinó su rostro musitando un tenue «gracias».
No creo haber sonreído más que en ese día en todo el año.
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Estaba apoyado en una columna en la facultad de medicina con los brazos cruzados sobre mi pecho, exactamente a cinco metros de la puerta del salón de Hinata.
Tenía una buena excusa para encontrarme allí en realidad, no es que estuviera ahí como un obsesionado por querer verla…aunque eso tampoco era del todo incorrecto.
Necesitaba sacar un libro, el cual estaba en la biblioteca de aquella facultad y no podía hacerlo sin el carnet de un estudiante de medicina. Sakura no cursaba ese día y lo necesitaba para mañana temprano.
Hinata era mi única opción.
Vi la hora en mi celular: La diez en punto. En cualquier momento esa puerta se abriría y los estudiantes comenzarían a salir.
Y así sucedió dos minutos después.
Me mantuve impávido en la misma posición y tuve que soportar ser víctima de todas las miradas que no podían evitar fijarse en mí al estar, literalmente, a la salida del salón. No me molestaba, pero era imposible no sentir algo de incomodidad.
Fui consciente de la mirada de interés que despertaba en varias chicas, pero así había sido siempre. Suelo llamar la atención en un primer momento, supongo que será principalmente por mi cabello rubio y ojos azules, cuido mi físico así que no soy tan idiota como para negar mi atractivo. Pero nada más, siempre se estancaba ahí, y cuando las mujeres intentaban conocerme más salían decepcionadas por no encontrar al hombre que se habían imaginado.
Aprendí a lidiar con eso, por eso tenía muchas citas y ninguna relación estable…bueno, sólo una.
Las chicas eran las que solían buscarme. Pero con Hinata era diferente. Ella despertó en mí el interés desde el primer momento en que la vi y estoy dispuesto a mostrarle todo lo que soy. Sólo rezo porque me acepte así.
Cuando distinguí la elegante figura de Hinata salir con gracia del salón tomé aire y me armé de valor.
—¡Eh, Hinata!
Ella paró al escuchar mi llamado y me buscó con la mirada hasta que sus ojos se abrieron sorprendidos al encontrarme. Se despidió rápido de las chicas con las que estaba hablando y ellas inmediatamente me miraron con los ojos como platos para luego volver la mirada a Hinata y así unas cuantas veces, pero ya no estaba prestando mucha atención porque toda ella se enfocaba en la bonita muchacha que venía hacia mí.
Se acercó con una adorable mirada de confusión.
—Na-Naruto-kun, hola. Qué sorpresa.
—Es fácil sorprenderte —le digo divertido y vi cómo se sonrojó—. La verdad es que necesito tu ayuda —Ahora me miraba con curiosidad—: tengo que sacar un libro de su biblioteca, pero no puedo hacerlo a menos que posea un carnet de estudiante de aquí. ¿Podrías hacerme este enorme favor, Hinata?
Junté mis manos a modo de ruego y le mostré mi labio inferior en un divertido puchero que la hizo reír suavemente. Ver su sonrisa era toda la recompensa que necesitaba.
—Bueno…
—¡Hinata!
Como si fuera un fantasma —o realmente estaba muy sumergido en ella y en la conversación— el tipo pedazo de mierda ese, Toneri, apareció detrás de Hinata con esa perfecta estúpida sonrisa en el rostro.
—¿Toneri?
—Qué bueno que no te fuiste aún. Iba a decirte que conseguí los audios de las clases del profesor Orochimaru ¿Quieres que vayamos a desgravarlos? El examen será en una semana.
Apreté los dientes de la impotencia. No sólo porque el bastardo quería arruinar mi oportunidad, sino porque no era ningún idiota; Sabía, por Sakura e Ino, que aquel profesor era el más temido por los alumnos de esa carrera, y aprobar su materia toda una proeza de un grandísimo genio o un constante temerario esforzado.
Cuando me miró de reojo tuve que clavarme las uñas en las palmas de las manos para controlar los, ya incontrolables, deseos que tenía por adornar su estilizado rostro con un perfecto ojo morado.
Pero, sorprendiéndonos a ambos, Hinata dio un paso y se giró para quedar a mi lado.
—Lo siento, Toneri, pero iré a ayudar a Naruto-kun con algo. Podremos dejarlo para otro día —le hablaba con su natural amabilidad, pero podía ver en la cara de ese sujeto que le estaba destrozando el orgullo.
—¿Estás segura? —pronunció de manera pausada—. Avanzaré mucho y todos saben que las preguntas del examen las toma de sus clases.
—En ese caso no te preocupes, estudiaré de mis apuntes —Me estaba costando horrores disimular la enorme sonrisa que quería salirse de mis labios, ver la cara de derrotado de ese tipo era lo más entretenido del mundo. Hinata giró su rostro hacia mí—. ¿Vamos, Naruto-kun?
—Por supuesto.
La miré sonriente y entonces ambos emprendimos nuestra marcha. Contuve las ganas que tenía de lazarle una mirada burlona a ese sujeto, pero con una ojeada rápida al pasar por su lado bastó para que sus ojos se clavaran en mí como dagas y su rostro se volviese rojo de la ira.
Ah, qué sensación más gratificante.
Caminé despacio, muy consciente de la delicada presencia de Hinata a mi lado. Me giré a verla y le sonreí zorruno. Ella, al verme, se sonrojó y bajó la mirada, pero un instante después la regresó tímidamente hacia mí y las comisuras de sus rosados labios se curvaron acentuando sus mejillas sonrojadas.
Loco. Esta mujer me tenía loco.
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Ay, no sé porqué amo mucho este capítulo 3 jaja
¡Hellow, personitas!
En vísperas de mi cumpleaños y finalización del cuatrimestre como que ando sin tiempo para sentarme a escribir. Qué bueno para ustedes que esta historia la tengo bastante avanzada como para tomarme el tiempo de actualizarla y, de paso, dar señales de vida jaja
Hoy Hina mostró un poco más de actitud, ¿qué les pareció? Me parece que ya dejó claro quien es su favorito~
En fin, ¿qué les apreció el capítulo?
No me acuerdo bien, pero creo que a partir del próximo cap las cosas se van a empezar a poner más interesantes entre los dos.
¡Muchas gracias por sus reviews, favs y follows! :3
Daiu Naruhina: ¡Daiu! Qué bueno saber que me lees xD Sí...este Naru se hace querer bastante, ¿no? Parece que en este capi Hina ya no es que no se da tanta cuenta...jaja espero lo hayas disfrutado, ¡saludos!
Usagi drop: jaja ¡Chan! Me siento cliché de usarlo pero...bueh, tampoco es que LA HISTORIA así qué xD Sólo quiero leerlos llenos de amor jaja ¡Exacto! Naruto no se dará por vencido tan facilmente...¡Gracias por leer y comentar! ¡Saludosss!
Cristal311: Oww... ¡gracias! Sí lo son : 3
Menien: jaja ¡sÍ! Estoy descubriendo que el Naruto enamorado es genial xD Sobre todo al escribir se me hace más fácil jaja Como dije en un inicio no habrá tanto drama..."taanto" así que tranqui jaja ¡Gracias por leer y comentar! ¡Saludos!
Janis O.x: jajaja me parece que el mosquito volvió a hacer de las suyas el condenado xD Este capi tuvo su otra dosis de NaruHina ternura al mil jaja Y sé que tengo que actualizar Regaliz...pero ahora que dejo de cursar y entro a las disque vacaciones veré hacerme un tiempo para ponerme a escribir jaja ¡Claro! Como ruda en su mente? Pero ahora que lo decís sí es cierto que sus actitudes sí hayan coincidido más con su personajes. ¡Graciasss por pasarte a leer! Me alegra que disfrutes mis historias :') ¿tendremos alguna tuya pronto?...quién sabe...jaja ¡Saludos! Espero hayas disfrutado el capii
rakelluvre: jaja eeeh...gracias xD Trato de cuidar bien eso. ¡Saludos! Espero hayas disfrutado de la historia :D
Comenten y compartan; como que eso me haría feliz.
¡Qué tengan una buen a semana!
¡Bye, bye!
