El universo es maravilloso, cada parte es importante para crear una atracción atmosférica y entre más grande, más misterioso y estrepito será, pero del lado contrario, si observamos con detenimiento, es mucho más complicado que ver como el universo se expande, a decir verdad, es mucho mas interesante. Sin embargo…
"El tiempo será lo más difícil de expresar para un ser humano".
— Veras, hijo, si tu de verdad quieres seguir en esta rama… tal vez alguien te sorprenda en navidad. — El hombre conducía para llegar a su hogar, mientras le daba sermones a su hijo que se encontraba en los asientos traseros, observando por la ventana.
— ¿Por qué tengo que esperar hasta navidad? ¿No puede ser en este viaje a Estados Unidos? — bufó, exagerando su respiración para mostrar su total resignación, pues sabía que era innecesario exigir algo que tenía que esperar.
—Este viaje es solo para negociaciones de la empresa en la que trabajo, no son vacaciones. — Rio por lo bajo. —, pero te extrañare muchísimo, espero que tu igual… Ya no podremos jugar como antes. —Sonrió con picardía, el semáforo se puso en rojo y aprovecho para ver la cara de asco, de su hijo, por el retrovisor.
El semáforo cambio a verde y el carro siguió andando, pasando por una avenida larga, era oscura y las luces que encandecían el lugar estaban por muchos metros separadas. El chillido de un tren se escuchaba a lo lejos, el hombre seguía observando y no llegaba a ver de dónde provenía, su hijo se encontraba un poco somnoliento al igual que él así que, decidió detenerse por un momento y salir para estirar las piernas, pudo ver detenidamente que se encontraba casi cerca de la ciudad, ya no faltaba mucho para llegar.
Se adentro al auto e intento dormir un rato, pero aquel ruido se intensifico, esto estremeció al hombre he inmediatamente le provoco un malestar de total intranquilidad, decidió avanzar y no distraerse del sueño. Su hijo poco a poco se fue despertando.
—Padre… no crees que deberíamos esperar. —bostezó.
—Calma, hijo, pronto llegaremos a…
Todo fue tan rápido, en tan solo un instante todo se volvió oscuro, aquel niño no supo que sucedió, ni siquiera pudo notar el pánico en él mismo o ver por última vez a su padre, su ultimo parpadeo lo transporto a otro lugar.
Al parpadear repetidas veces y notando su total desnudes, restándole importancia, con cautela, siguió por el bosque, manteniendo su claridad y tranquilidad mental, observo y se convenció a si mismo que, ESTO, esto era lo más extraño en su vida. Se detuvo un instante, comprendió que se encontraba en un bosque, con animales exóticos y frutos de todos los tamaños y colores por doquier, sin duda alguna, jamás había estado ahí, corrió para analizar mas el lugar, llevándolo a un campo de flores blancas, inevitablemente pensó que se trataban de la familia Balsamiceae, de nombre "Impatiens"; se arrodillo para tomar una flor y oler su dulce aroma, pero a lo lejos pudo observar a una niña, aproximadamente de su edad, tenía su cabello dorado y no existía contraste con los girasoles que se encontraban también alrededor, aun así podía decir que eran cabellos dorados.
Sin embargo su mirada nunca se dirigió hacia él, al contrario, pudo ver que se encontraba muy entretenida hablando con alguien o algo, pero el tiempo se acabo y sus conclusiones ya no importaban, aquel tiempo que se mostro ya no existía para él. Transportando su cuerpo de poco a poco, dejo de existir en ese plano temporal de universo y nuevamente su cuerpo fue a parar a lo que conocía; su padre lo observo con pánico y sin importarle lo sucedido, le prometió que todo estaría bien e instantáneamente, sus ojos se ampliaron lentamente observando como aquel tráiler se acercaba a ellos, provocando un pacto que destrozó las manos del hombre, su cabeza choco y reboto repetidas veces destrozando el cráneo, desmembrando el cerebro de la cervical.
El auto tras el impacto y estruendosos crujidos, dejo al niño fuera del vehículo, sin saber si fue el mismo que abrió la puerta o fue el doloroso encuentro, tenuemente se fue levantando observando su alrededor, se encontraba a 2 metros de distancia, pero apenas volteo el auto, este exploto ocasionando un incendio abrazador; aquel niño no soportaba el gran impacto, el tráiler estaba a punto de explotar y alguien lo tomo del brazo, cargándolo. Aquel dolor de huesos y músculos no le daban fuerzas para zafarse, pero reunió las suficientes cuando volvió a explotar el carro, exigiendo al hombre repetidas veces que lo bajara.
—Deja de forcejear, es inútil, ya no puedes hacer nada. —Aquel hombre bajo con cautela al niño, encontrándose con sus ojos. —Por favor, entiende, esto tenía que suceder, Senku. — el hombre solo observaba cada herida de Senku, pero no podía evitar su sorpresa y la entendió. —Lo sé, soy tu Senku, soy TU del futuro, sé que comprenderás que esto tenía que pasar y créeme, esto es parte de tu vida… de nuestra vida. —fue lo último que pudo decir, su cuerpo desapareció dejando los rastros de ropa y dejando al pequeño niño en un estado de shock.
Las personas empezaron a llegar y pronto atendieron el incendio, pronto lo llevaron a una ambulancia en urgencias, tomo todas las pertenencias de ese hombre, podría servirle a futuro, por más increíble que le pareciera, era él mismo, sus facciones eran idénticas, lo único que se le ocurría era que tal vez invento algún artefacto para viajar en el tiempo, pero ¿él también lo hizo o solo fue producto de su imaginación de aquel sueño provocado por el cansancio? Al abrir los ojos y estar ya en el hospital, pudo ver las pertenencias de aquel hombre, de él mismo y noto que aquel abrigo de gamuza color camel, contenía en uno de sus bolsillos una nota, con todas sus fuerzas la saco, parecía un acertijo o algo que se jugaba consigo mismo.
"Sé que te encuentras confundido, pero sé que sabrás como sobrellevar esta situación y antes de que saques tus propias conclusiones. En efecto, puedes viajar al futuro y al pasado, pero NO PUEDES CAMBIAR NADA. Los pasajes que te toquen ver formaran parte de tu ahora pero nunca estarás solo".
Con esas palabras empezó a dudar si esto de verdad formaba parte de una película de ciencia ficción y que ya estaba dicho que tenía que empezar a investigar, buscando sus mejores oportunidades. Es aquí cuando todo empieza a encajar todo y lo que aquel hombre dijo era cierto, jamás estuvo solo, pues al recibir la noticia que su padre había muerto, un hombre que se proclamo ser intimo amigo de su padre llego y tras su recuperación, se lo llevo a su hogar; era un pequeño departamento para dos, pero era confortable, la confianza creció y a pesar de que había una coraza en sus sentimientos, ese hombre, su padre adoptivo, sabia como manejar la situación, pero… sus viajes no.
Aparentemente pasaron varios años, 7 años para ser exacto, los viajes eran temporales, de corto tiempo y de una fecha corta a la actual, todo era muy intuitivo, parte contraria de su lógica y sus matemáticas exactas, a veces se encontraba por salir a la escuela mientras su padre lavaba los platos y de un momento a otro se sorprendía encontrando ahora su hijo con una variedad de plantas a su alrededor tapando su desnudes, agitado por algún.
—Viejo, esto está muy mal, ya no puedo, mi condición física es muy demandante cuando se trata de escapar de leones. —abrumado y con una respiración altamente agitada, se fue acercado a su padre en rastras por la increíble condición demandada, sus piernas le temblaban. —Es diez mil billones por ciento seguros que moriré, si sigo yendo a bosques, seguro moriré. —Termino desplomándose por el suelo sin contener más el aliento.
—¡Senku! —Exclamo. —Esto está empeorando, no puedes seguir así, iré por tu ropa, pero primero debes beber agua— Un aroma alcanzo percibir su nariz, agriando su rosto con total repulsión. —Senku… necesitas bañarte porque, muy seguramente, has pisado las eses de un animal.
—Créeme no eran eses, realmente un león me horino en el rostro. —Aun con el rostro hundido en el suelo y sin prestar atención a la cara de su padre, se levanto lentamente para ir a beber agua. —Tranquilo viejo, te prometo que limpiare el desastre. —Son rio irónico al ver el rostro de su padre adoptivo con detenimiento, pero cambio su semblante al ver que tomaba una posición más serie, la cual correspondió igual.
—Necesitas que te realicen un análisis y ver las estadísticas que tú y tu padre… biológico tenían, esto no puede seguir. —Su preocupación era notoria y lentamente se acerco a él quedando frente a frente. —Senku, tienes 11 años y aunque estos viajes son cortos, tengo miedo que vayas a terminar mal y no regreses a tu tiempo. —Se formo un silencio. —, pero antes necesitas un baño y debes ir a tu escuela o llegaras tarde. ¡Vamos!, aun estas a tiempo. —Rio sin cesar, amortiguando la severa situación.
Se retiro sin más, deseando que llegara y que estuviera en sus clases, normalmente se las ingeniaba para que nadie lo descubriera en ese estado, realmente se preocupaba, porque no podría NUNCA gozar de una vida normal, pero estaba seguro que aquel doctor podría ayudar a buscar la fuente de toda esta situación. Al volver, Senku se sorprendió al saber que su padre le tenía una consulta con un científico de confianza.
—Byakuyan me comento tu incidente totalmente extraordinario, pero antes, permíteme presentarme, soy el Dr. Xeno. — se cruzo de pierna, observando detenidamente cada facción del muchacho. —Me temo que, tu situación se me escapa de mis capacidades científicas, es decir, desde hace un tiempo hemos buscado la manera de viajar en el tiempo y, hasta la fecha, no hemos podido conseguir, pero tu —Dudo. —encontraste la forma, como si… se tratara de magia. Dime, ¿Qué clase de ciencia utilizaste? —Se acerco mas, quería comprobar que todo esto era cierto y que no estaba jugando ninguna broma.
—Ninguna, esto a estado sucediendo en intervalos de tiempo y sin ningún motivo aparente. —Contesto. — Mi vida ha estado colapsando por toda esta situación, pero siempre soy muy perspicaz cuando viajo en tiempo, aun no encuentro un motivo fiable que me ayude a conocer la consecuencia que hace esto; conozco su trabajo y también me ha orientado en esta investigación. . —Urgió su oído insertándose su meñique con irritación.
—Bueno, sabrás que esto es una locura y que necesito pruebas. —Reposo su cuerpo en el respaldo del asiento, mostrando su superioridad, relajado y molesto por esta situación un tanto ridícula. —Esto es un tema muy delicado para la ciencia, no puedo simplemente, arriesgarme a exponer el caso a mi equipo especializado y por alguien que cree que viaja en el tiempo.
—En ese caso. —Senku se levanto del asiento y poso sus manos en sus caderas, agachando su mirada para soltar una risa blasfemica y levantar la mirada para verlo con total desinterés. —Mañana, sus llaves del auto estarán perdidas, llegara tarde a su primera cita de las 8:00am. Este atento.
Esto desconcertó al Dr. Xeno, pero Senku conocía al Dr. Xeno y sabía que con esto sería suficiente; tomo la iniciativa del chico y acepto el reto, retirándose del lugar, obviamente esto fue claramente cierto y los experimentos empezaron a dar sus frutos.
Senku parecía maravillado que asustado por los experimentos que empezarían, iniciando por analizar su estado de salud, su masa muscular, analizando posibilidades de enfermedades, como esquizofrenia o algo parecido. Paso de una cámara de análisis muscular a aparatos de ejercicio, empezó a trotar, correr, aunque se canso rápidamente, probaron su fuerza, su astucia en ciencia, ingeniería, química, física, biología, probando que era un producto con total entendimiento y análisis analítico fascinante para muchos científicos.
"un producto prodigio"
Sin embargo, tras llevar un control estricto de medicamento, los viajes dejaron de pasar, otorgándole la posibilidad de tener una vida normal y sin preocupación, trabajando arduamente como científico nato, pero de un momento a otro, estos viajes se acumularon en su adultez y se volvieron más intensos y significativos. Justo cuando se encontraba en una biblioteca buscando un libro que saldría ese mismo día, tuvo otro viaje en el tiempo, era un callejón oscuro, desnudo, su mirada socarrona y su gesto de insertar su meñique a su oreja se presentaron al instante en que una mujer cuando se disponía a abrir la ventana del balcón, vio, arrojándole ropa, indiscutiblemente era una gran oportunidad para su tan lamentable situación, así que corrió, con solo unos pantalones, camisa y un abrigo de color camel, corrió lo más rápido que podía, fatigándose al instante, saliendo de la cuidad, podría distinguir que era algún pueblo de estados unidos.
Al caminar un largo rato, pudo distinguir los arboles gigantescos y las luces totalmente distanciadas de una a la otra, pensó que tal vez era un error, que quizás estaba exagerando las cosas y esto no era verdad… que no era el lugar, pero el sonido de aquel tráiler hizo sacarlo de su inconsciencia así que corrió, se encontraba muy asfixiado, pero no le impidió que pudiera, quizás, llegar a tiempo y detener ese accidente.
Lo observo todo, sin llegar a tiempo, pudo ver en cámara lenta como aquel tráiler sufría el impacto del vehículo, destrozando la parte delantera de ambos, la mayor parte del impacto lo llevo el auto, sufriendo la destrucción de toda la estructura y, aquel hombre también acabo con su vida, se acerco mas, el tráiler no tenia conductor, tal vez solo avanzo por un mal manejo de este, pero le resto importancia cuando escucho un quejido, se acerco a puerta trasera, era él mismo, abrió la puerta y con fuerza saco al niño, dándole un impacto de fuerza contraída y arrojándolos hacia atrás, cayendo a escasos metros de distancia del accidente.
Repitió la escena, se vio a si mismo, desapareció del accidente.
Volvió a la biblioteca, suspiro con cansancio hasta que recupero el aliento y rápidamente se coloco su ropa, como si nada hubiera pasado, tomo el libro y se aproximo a la caja.
—Hola, buenas tardes, venía a dejar un libro, aunque me ha gustado muchísimo… ¿quería saber si podía comprarlo? —Pregunto la chica.
—Hola, buenas tardes señorita. Por supuesto que está en venta y también tenemos la segunda parte de este libro, ¿le interesa? —Pregunto la cajera.
—¡DE VERDAD!, lo comprare también, a mi hermana le encantara también. Lo leímos juntas. —Suspiro con preocupación.
—Espero y se encuentre mejor, se le extraña por aquí.
—Lo sé…
Senku se acerco a la caja, sin tomar preocupación a la fila, mas fijado estaba en el contenido del libro, la chica pago, pero se detuvo un instante, parecía serle conocido, hasta que él hablo.
—Señorita me llevare este libro. —Senku no prestaba atención a la chica que aun lo miraba maravillada, estaba ya por entregarle el paquete que decidió verla. — ¿Necesitas algo? —Su mirada se agrio con fastidio y una gota de sudor cayo por su sien. La chica sonrió gentilmente.
—Eres tu… no puedo creer que seas tú. —Aquella dulce sonrisa se intensificó, estaba a punto de que sus ojos se ahogaran de lágrimas. —Te extrañado tanto… —Soltó acompañado con una lagrima. —Me dijiste que pronto seria… pero no me dijiste cuando. —Aun soltando mas lagrimas, le fue imposible ver su cara de horror al decir esas palabras y poso sus manos en sus ojos, tallándolos frenéticamente.
