Los meses pasaron y los cambios hormonales le estaban cobrando factura, pasaba más tiempo viajando que estar en casa, Kohaku se encontraba totalmente molesta por esta situación, laboralmente si estaba mejorando, al igual que su hermana, pero quería compartir todo este éxito junto a él. Senku, rápidamente perdió su reconocimiento como científico que era para algunos colegas, pero para el Dr. Xeno y Chrome, era pieza clave para su nuevo proyecto. Y aunque, no consiguiera una estabilidad económica, podría estar con ella.
Un día por la madrugada, kohaku se encontraba placida en su cama, totalmente sumida a un sueño profundo, cuando sintió ligeros toques en su mejilla, como si un dedo humano quisiera fastidiarle este momento tan profundo, abrió los ojos lentamente, divisando una silueta masculina y una mano ahora tocando su mejilla con total suavidad.
—¿Senku? —Se levanto. —¿Qué sucede?... ¿ya es hora del desayunar? —se froto los ojos y solto un ligero bostecito.
—Kohaku… Se mi esposa, por favor.
Inmediatamente su postura relajada se desvaneció cambiando a otra con un impacto que no dejaba ver si era una broma o aun seguía dormida. Un gran destello de silencio seguido de un suspiro, provoco que Senku se sintiera nervioso, pues ella no sabe lo que le costó decirlo sin titubear.
—¿Y bien?...
Ella entreabrió los labios, aun temblorosos por tal confesión, no le impidió que se lanzara a abrazarlo y gracias a ello, ambos cayeron con ella encima de él. Senku soltó un quejido, pero se apago tan rápido por ser callado de un beso y, aun con sus labios juntos, ella le respondió que sí, si aceptaba.
Evidentemente el tiempo no se hizo esperar, los preparativos estuvieron listos en un mes ,y llegando así, el día de la ceremonia, Senku estaba emocionado, aun cuando su rostro mostraba todo lo contrario; estaba tan absorto en sus pensamientos que no noto cuando Chrome entro a su cuarto.
—¡Woo!, Senku, no esperaba que le pedirías matrimonio a Kohaku tan rápido… no te ves como un hombre que será feliz en este día… Tu cara parece más bien, como si fuera tu sanción a la orca. Viendo que es de la Gorila, supongo que sí. —Tan dristraido estaba que no noto cuando Senku había dejado de estar en el cuarto. —¡Pero que mier… —Alguien toco la puerta y eso lo exalto mas, incitándolo, en un intento desesperado, buscarlo muy innecesariamente.
—Chrome… La Ceremonia ya empezó, ya es momento que salga Senku. Kohaku se está empezando a preocupar…
—Ruri… Creo que tendrá que esperar aun no está listo. —Chrome estaba empezando a sudar frio, sabía bien que si Senku no llegaba, el que la iba a pagar seria… él.
—En un momento salgo, Ruri, dile a esa leona que no se altere. —Con fingido interés Senku ingreso por la ventana del cuarto con tranquilidad. Ruri estuvo de acuerdo con eso y Chrome se relajo.
Al llegar al altar se dejaba ver el ligero puchero de enojo por parte de Kohaku, pero eso, solo hizo que Senku se riera divertido y, cuando por fin compartieron los votos, Senku recordó el último viaje que tuvo, provocando que riera con más ironía, preocupándola. Y lo entendió.
Lo entendió.
Lo ente… Senku…
Senku era más viejo
—Ahora entiendo el por qué de los murmullos. —Rio.
—Diez mil millones de puntos para ti, leona, gracias por notar lo obvio.
—No me digas leona. —Golpeo sus costillas ligeramente con el codo y, aunque fue leve, si que le dolió. —Bien… ahora no sé cómo sentirme al haberme casado con un hombre que parece mi padre. —Rio con picardía.
—Oooh… pues ahora te toca besar a este anciano. —La tomo de la cintura y la beso, un beso delicado y esperanzador para ambos.
Los aplausos del público familiar no se hicieron esperar y rápidamente al llegar al salón, empezaron a beber y bailar, pero Kohaku estaba nuevamente sola, esperando aun, su primer baile junto.
Esto de los viajes en el tiempo comenzaba a fastidiarle un poco.
Muy al contrario de él, en lugar de festejar su matrimonio, se encontraba totalmente desnudo, nuevamente en aquel bosque, camino sigilosamente hasta encontrar un par de pantalones, una camisa y un par de zapatos, ya listo, salió de los arbustos observando que estaba la niña rubia ahí, se le acerco sin preocupación y ella solo alzo la mirada.
—¡Ja!, volviste, escoria. —Coloco sus manos a la altura de la cintura, inflo el pecho, para después, girar su mirada en otro sitio que no fuera él, porque muy seguramente estaban sus mejillas sonrojadas.
—¿Esta es la manera de invitar a tu mano de obra a comer? — Bufo y se sentó a un lado de ella, sin importarle que ella se crispara de su total confianza. Tomo una manzana y la mordió sin importar que su furia aumentara, observo todo su alrededor, ya se le hacía más conocido el lugar, seguro viviría ahí, pero él quisiera vivir en otro lugar.
—¡Ya basta escoria!, deja de comer de mis manzanas. —Por más que protesto y se levanto para atacarlo, pero él con su sola mano y posicionando su palma en su frente la detuvo.
¿Debe admitir que fue dulce sentir su mano acariciar su cabeza?...
—Ya basta Senku… Ayúdame a encontrar a mi conejo. —Suplico.
—De acuerdo. — Senku dio el ultimo mordisco para su manzana y se levantó para buscar al conejo, intento recordar por donde se había hizo.
Comenzaron por buscar por los arbustos de alrededor del patio, para después ir a un campo de flores; para ser tan pequeña corría muy rápido, fatigando un poco a Senku en el camino, se detuvieron de golpe y escucharon como unas flores, a escasos 5 metros de distancia, se movieron, ambos sigilosamente se acercaron y Kohaku con lo rápida que era atrapo al conejo, lo abrazo con ternura y Senku solo se arrodillo de una pierna para alcanzar su estatura y otra vez acariciar su cabeza, logrando ponerla en un tono rojizo que, de no ser por el atardecer se hubiera notado el contraste. Al caminar en dirección a su casa, kohaku se atrevió a hacer una pregunta:
—Sabes, Senku, yo… —Titubeo. — ¿Yo quisiera saber si tu estas casado? —Lo miro con ojos brillosos e intensos, Senku evidentemente comprendió su pregunta, pero solo rio.
—Si… Estoy felizmente casado.
— ¡JA!, SEGURO ES UNA MUJER MUY FEA.
Senku solo curveo sus labios en una sonrisa e inmediatamente desapareció.
Otra vez se encontró en el cuarto, tomo su ropa, se vistió y corrió al salón, haciendo sus cálculos por la posición de la luna, sabía que la ceremonia ya había pasado y seguramente estaban en el baile y, ahí la pudo ver… sentada sola. Removió sus labios con nerviosismo, pero con la poca valentía que tenia se adentro a la pista de baile para llamar su atención; comenzaron el baile, después el festín para terminar e ir a su cuarto, fue ahí cuando pudo contarle lo sucedido.
—No sabes lo absurdamente ilógica que puedes ser cuando no quieres escucharme y sacas tus propias conclusiones. —Teniendo una mano en su cara como señal de vergüenza o para ocultar sus omitidas carcajadas.
—No te burles de mí, yo quería que fuera fea, para cuando me vieras mayor te casaras conmigo. —Tomo las sabanas y las acerco a su cara para tapar su sonrojo.
Los días pasaron y la navidad estaba por llegar, pero nuevamente él no estaba, paso navidad, año nuevo, su cumpleaños y no llegaba, todo esto empezó a empeorar, por los constantes estudios y tratamientos que le inyectaban a él, termino llorando sola en las escaleras sin saber una noticia de él pensando en que quizás, ya no lo volvería a ver, fue entonces en febrero que decidió ir con el Dr. Xeno para que le explicara, porque Chrome hace tiempo que se había retirado de la investigación por unas vacaciones y el parto de Ruri, pero Senku volvió a aparecer en la puerta de la entrada de su departamento. Los ojos de Kohaku se ampliaron e inmediatamente o abrazo tanto y tan fuerte que caso lo asfixiaba.
—Sabes que debería estar molesta por esto… ¿lo sabes, verdad?.
—Lo sé. Él correspondió el abrazo y le beso el cuello. —, pero también te extrañe, por favor… que sea después. —Le susurro en su oído, estremeciéndola en el intento, ambos cayeron en la cama tan exhortos en su apasionado encuentro.
Los días pasaron y parecía todo con excelente armonía, los tratamientos parecían tener mejora y se volvieron a posponer los viajes, esto sirvo para que ellos pudieran convivir con armonía, pero pronto existió otro problema.
Uno, ya no podían vivir en un departamento y segundo, Kohaku quería un bebe, esto contribuía mas a la primera complejidad. Sin embargo, un día cuando paseaban por una tienda comercial para comprar un televisor nuevo, estaba una trasmisión en vivo de un sorteo a lo que, rápidamente, Senku saco lo que parecía un boleto de lotería.
—¿Qué es esto, Senku?... De verdad hiciste…
—Bueno… Tal vez —Urgió en su oído con el meñique mirando al televisor con intereses. —…Quizás, podría ser… nuestro día de suerte para comprar una casa sin preocuparnos del dinero. —Sin prestarle una mirada, el seguía hurgando en su oído hasta que lo saco para soplar de él la cerilla. —Sabes, que en mi estado actual —Continúo. —yo no te puedo ofrecer una estabilidad financiera, por más que quiera aportar en la ciencia es difícil, todas las investigaciones salen a medias. —Observo la pantalla y haciendo una expresión de asombro para llamar su atención. —¡Ooh!, tenemos ya confirmado un 3,7…
Poco a poco los números iban siendo los mismos al boleto y cada vez más la sorpresa de kohaku era mejor, Senku solo se molestaba en tomarla de los hombros y, desde atrás, observaba expectante el boleto y después la pantalla.
—Ahora bien, si no lo deseas, bien puedes romperlo y…
—¡Claro que no lo hare! —Exclamo. —Esto podría ser una oportunidad para que por fin podamos tener un bebe sin preocuparnos en gastos.
Esto preocupo a Senku, claro que él deseaba un bebe, pero y si su complejidad le ocasionaría problemas de salud, Kohaku siempre le decía que era una chica fuerte y soportaría todo, lo único que quedaba era que no sucediera y lo único que tenia era preguntar al Dr. Xeno.
—Yo no creo que haya problema con eso. —El Dr. Xeno, observo con detenimiento los análisis de salud de Kohaku. —Claro que hay una posibilidad, pero sería importante intentarlo para así ver su reacción.
Senku no podría creer lo que estaba diciendo, prácticamente estaba utilizando a su esposa como una rata de laboratorio, muy expectante, poco a poco fue girando su mirada en dirección a Kohaku y ver que negara todo esto, que de verdad no quería ser una rata de laboratorio y…
—De acuerdo…
—¿Qué?... —Senku la miro horrorizado. —¡Jamás lo permitiré! —Exclamo con petulancia y riendo con sorna continúo. —¿¡Crees que voy a permitir que sea una rata de laboratorio!? Me conformo con serlo, pero tu no. —Senku se levanto de la silla y tomo su abrigo, ya era invierno nuevamente.
Kohaku solo lo observo tristemente y vio como poco a poco se alejaba de ella, regreso su mirada hacia el Dr. Xeno y termino con una mirada cabizbaja.
—Lo siento… Dr. Xeno… pero de verdad que quiero un bebe…
—Lo entiendo Kohaku… Lo entiendo, aun así, piénsalo, mejor dicho, piénsenlo muy bien, ¿de acuerdo?
—Claro. —Salió del laboratorio y Senku, la estaba esperando en la salida para caminar hasta el estacionamiento, estaban tan perdidos en la discusión de si embarazarse o no, que ni se percataron de una joven que los observo emocionada, aquellos ojos azules brillaron con total emoción, pero decidió que no era momento para hablar y se fue.
Pronto Kohaku quedo embarazada, había cumplido los 2 meses de embarazo, estaba tan feliz e ilusionada y Senku no le quedaba más que sentirse dichoso que todo marchara tan bien.
Tal vez era una paranoia de él.
—Urrgh. —Gimio Kohaku de dolor, después de ese bocado de frutas, ya que habían ido a desayunar en un restaurante.
—¿Qué sucede, leona?, ¿no te gusto la comida? —Pregunto despreocupado, aun siguiendo con su desayuno. —Era de esperarse de una leona, pediré otro buffet para ti y… ¿Kohaku?...
La observo y pudo ver como sus muecas de dolor eran cambiadas por horror, tenía una mano enterrada en su entrepierna para, poco a poco, subirla y observar la sangre. En efecto, Kohaku tuvo un aborto y durante el trayecto con el Dr. Xeno, solo podía ver como Kohaku se retorcía de dolor insaciable, odiaba verla así.
Tras una limpia de vagina, el Dr. Xeno salió para informarle a Senku lo sucedido. Se encontraba con la mirada gacha y lamentando, muy seguramente, que quedara embarazada.
Hola, como están? Espero disfruten este capítulo, sé que Senku no es el que hace los experimentos, pero me dije… ¿Y si Senku es el experimentos y al que le sale todo mal?, esto y agregando que esta historia es inspiración a una película que vi cuando era adolescente y solo vi la mitad de esa película, jajajaja, agregue muchas cosas que no salen ahí y otras las cambie, pero conservando la escencia de los viajes en el tiempo.
Espero en verdad que les guste, porque se acerca octubre y quiero hacer otra historia, pero en conmemoración a Gen (Por el primer lugar de las votaciones en la WSJ) como protagonista, y no, no soy fan del ship Senku x Gen, mas bien, creo que esta historia, le va bien como protagonista, porque en esta historia será un detective y estoy pensando seriamente que sea en conjunto con Ryusui… creo que a ambos les irá bien. Ya lo verán.
Quien me siguen o han leído mis fics, una vez comente una historia, ahí tienen una pista.
Nos leemos ñ.ñ/
