Entremés


Samuel Ashton quedó huérfano a la edad de tres años, y fue su tío, el doctor Stein, quien dio un paso al frente para criarlo de la mejor manera que supo. Con el tiempo, dejaron de verse como tío y sobrino, y su relación fue la de padre e hijo. Samuel sería el heredero de la pequeña granja Ashton y un par de propiedades de Stein, pero lo más importante, heredaría la profesión de doctor. Ese era el sueño de su padre, y eventualmente, Samuel lo volvió su propio sueño.

Cuando Samuel fue aceptado en la escuela de medicina, la primera persona con quién compartió la noticia fue su padre. Este sonrió y vio con orgullo el producto de años de esfuerzo, su hijo estaba destinado a dejar un legado en la medicina. Era un muchacho inteligente, siempre ávido por aprender.

—Tengo un regalo para ti—dijo su padre y lo llevó al estudio, dónde había una gran caja de madera fina.

Samuel la abrió y estudió su contenido, en cuanto reconoció el esternón, volteó asombrado hacia Stein.

—Pero pensé que este era para el doctor Hunter.

—Pocas veces he visto un esqueleto tan simétrico como Wickham, te servirá ahora que empieces formalmente tus estudios.