Nicky y Maki estaban sentadas sobre la cama, el cuarto solamente estaba iluminado por una lámpara cuadrada que estaba sobre el suelo mientras solo resaltaban las sombras proyectadas por la enorme luz que proporcionaba el pequeño aparato. La pelirroja decidió poner su celular sobre la cama con los audífonos colocados y lentamente su mano derecha se entrelazó con la de la pequeña prostituta de ojos azules la cual ladeó la mirada viendo de reojo a su cliente y recién amiga.
La pelirroja también hacía ese mismo gesto sintiendo esa inseguridad inicial a la noche entre ambas, la más pequeña apretó más estrechando sus dedos sobre la mano de la princesa escarlata mientras no evitaba sonreír al sentirse como una niña enamorada mientras la más grande sentía en ese breve contacto que en cualquier momento se alejaría y no tendría esa hermosa sensación dulce a su lado.
La pelirroja decidió romper ese lazo que fue comprendido por la otra chica, decidió poner su mano en el muslo cercano de la otra chica que inhaló y exhaló por la nariz al sentir el tacto de su cliente.
-Nicky, tienes las piernas frías
-Y tú tienes la mano caliente… Me gusta
-Gracias…
-No hay de qué, Nishi…
Nico comenzó a mover su cabeza a la izquierda acomodándose contra el brazo derecho de Maki la cual se sonrojó haciendo que sus mejillas hicieran juego con su cabello aunque mantenía una sonrisa, sonrisa que expresaba que en menos tiempo la chica bajita le empezaba a agradarle mucho, le caía bien a pesar de la dura vida que llevaba tras de sí.
-Nicky…
-Que pasa, Nishi…
-¿Puedo abrazarte?
-¡…!- Aquellas palabras sonrojaron de repente a la más pequeña la cual sintió como si algo se clavara en su alma- Nishi… ¿Sabes Nishi? Ninguna de las personas con la que yo estuve jamás me dijo eso, de hecho, yo nunca tuve eso
-Nicky…
La loli de ojos azules lentamente envolvió el brazo de su cliente con su solo brazo izquierdo
-Claro que quiero que me abraces… Más que mi primera cliente eres la primera persona que me agrada mucho, me agradas mucho, muchísimo… Nishi
La mencionada esbozó una sonrisa al contemplar la expresión alegre de la pequeña prostituta
La más pequeña decidió acomodarse sobre el cuerpo de la más grande mientras ésta sentía como lentamente se estaba despedazando sintiendo tristeza por esa pequeña chica de ojos azules. Abrió sus piernas para dejar que la johatsu se acomodara mientras la más pequeña estaba sintiéndose cómoda ante ese hermoso trato que le daba su clienta y recién amistad.
Maki bajó un poco su cabeza pegando su mentón sobre la nuca de Nico la cual colocó sus manos en las rodillas de la pelirroja mientras comenzaba a tararear una canción de antaño, aquello hacía que la clienta comenzara a entristecerse ante aquello, los pies de la más grande envolvían los muslos de la más pequeña la cual estaba sonriendo sin dejar de tararear su canción favorita.
La pelirroja ocultó su rostro sobre el cuello de la más pequeña mientras comenzaba a sentir dos cosas, su olfato recibía el olor natural de esa pobre alma definida por sí misma como nadie y nada mientras que su vista comenzaba a nublarse ante el abrazo que le daba a su pequeña johatsu. La más pequeña sentía los brazos de su clienta envolviendo su nimio ser lo que causó la joven quedara en blanco y luego se permitió alegrarse y reírse mientras sacudía los pies mientras que la pobre chica de alta sociedad se permitió sollozar en silencio.
La johatsu al notar aquello acercó una de sus delicadas manos hacia la cabeza gacha de su cliente y empezó a rozar sus escarlatas cabellos como si de alguna manera, en el silencio, le dijera que no debía llorar y que debía ser fuerte, cada una tenía su vida y cada cual se sabía salir adelante en sus respectivos día a día.
-Nishi…
Nico se volteó de rodillas para ver el rostro de su cliente, sus pequeñas manos rozaban las mejillas sosteniendo el rostro cuyos ojos amatistas estaban rotos a lo que con dulzura y suavidad borró las saladas que estorbaban la hermosa vista de su cliente, Maki sentía como esos ojos azules de alguna manera la libraban de un peso encima pero a la vez les ponía otro,
La johatsu enrolló el cuello de cisne de la pelirroja mientras los brazos de ésta sostenían la espalda, la más pequeña comenzó a dejarse acercar hasta que los labios de la pelirroja comenzaron a pegarse a los suyos en un beso lento como casto, luego otro beso y luego otro.
Ambas jóvenes comenzaban a probarse el sabor de sus labios mientras que las manos de la pelirroja comenzaron a moverse y sentir el pecho pequeño pero plano de la pequeña prostituta que no dudó en sonreír callando su sensación ante esas manos, su nariz se movía rozando lenta y gustosamente sobre la de su cliente para nuevamente sentir esos carnoso labios.
Las uñas de la pequeña johatsu se clavaban sobre los hombros haciendo con sus muñecas una pequeña X con tal de sentir y presionar más hacia ella a esa hermosa princesa, los rostros se movían y se intercambiaban mínimas como escasas distancias y sus lenguas les servían como minúsculas espadas que batían sus aceros adentrando y saliendo en la boca de la otra.
El tacto de la más grande comenzó a hacer su trabajo todo ante la tentación de sentir en carne propia la piel de porcelana de aquella olvidada en los confines del anonimato, su diestra estaba sobre el abdomen introduciéndose bajo la chamarra blanca mientras que la zurda estaba comenzando a acariciar uno de los glúteos de la pequeña chica.
La más pequeña sintió ese acto fingiendo con un "Ay" en tono juguetón mientras veía como la mano de su cliente acariciaba su trasero y luego el brazo hurgando su chaqueta a lo que ella con una cara llena de lascivia y completa travesura mientras su cliente estaba con la cara roja pero a la vez acostumbrada a ese tipo de trato pues con anterioridad su novia idol también la trataba como si fuera una autentica puta.
-Jijiji…
-¿De qué te ríes?
-De esa forma en que me tratas, bastante bien para ser una principiante
-No, no creo que sea eso
-¿No me digas que tú lo hiciste con tu novia?
-A-algo así- Miró hacia otro lado sintiéndose apenada por ello aunque eso no le permitió que nuestra loli de ojos azules se riera enternecida ante esa actitud algo frecuente de su cliente
-Vaya, hasta eres igual a mí y a todos nosotros, comenzamos a salir con alguien y ya de repente cuando no pasan ni los dos o tres meses y ya pensamos en coger. Eso nos pasa a todos.
La pelirroja apartó su tacto del trasero de la más pequeña como de su otra mano de la chamarra blanca, ambas estaban frente a frente mirándose de una manera extraña como si se calcularan y trataban de saberse lo mejor del aspecto de entre ambas, una mano de la johatsu comenzaba a acariciar lentamente una de las piernas de diosa griega a la pelirroja la cual sentía que algo la estaba tratando de provocar.
Con la mirada de invitación por parte de la pequeña prostituta, la cliente de ojos amatista se le permitió pasear su mano diestra por la pierna de nieve muy lentamente mientras que la chica de coletas erizadas se permitió abrirse la chamarra mostrando una prayera blanca sin mangas con una estrella en el centro del pecho.
Maki sin necesidad de preguntar extendió sus manos hacia la prenda mientras que la más pequeña se decidió dejarse despojar la prenda por parte de su cliente. La pelirroja quedó impresionada cuando la pelinegra de ojitos celestes tomó la parte inicial de su prenda dejando ver solamente una parte de su estomago.
-Nishi, este es un regalo que te daré. Esto te lo mereces por ser la primera chica que quiso pasar una noche conmigo, por lograr ser una de las pocas personas en entrar a este barrio fantasma y por demostrar de que a pesar de ser una chica de la alta sociedad tienes un buen corazón… No me importa en cómo me trates, solo gózalo pero ni se te ocurra pegarme o insultarme ni tratar de matarme
-Yo… Yo nunca te haría esas salvajadas- Negó con la cabeza mientras sus amatistas brillaban intensamente- Te trataré como te mereces, te trataré como si fueras una princesa
-Nishi…- La joven se conmovió al ver la mirada necesitada de su cliente- No puedo negarme a una linda cara como la que estás haciendo
La joven de coletas decidió alzarse la prenda mientras que la pelirroja quedó roja ante lo que veía ante sus ojos, quien diría que en los barrios marginados, en uno fantasma, había lo que para ella era el concepto de belleza de una mujer, una diosa pequeña pero radiante y hermosa cuyos ojos eran la viva imagen del cielo en la tierra…
Esa pequeña de ojos azules era una diosa que vino a la Tierra solamente para ella…
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La joven estaba viendo lo siguiente ante sus ojos: La joven estaba usando un brassier negro que cubría su nula delantera lo mismo que una braga azul oscura con una estrellita blanca en el centro. La pelirroja quedó en shock por un instante cuando vio algo en el cuerpo blanco de la más pequeña enfocándose en el pecho, en el costado izquierdo casi cercano al seno.
-¿Acaso te apuñalaron?- Preguntó Maki percantandose de que en esa parte estaba lo que parecía ser una especie de notable cicatriz mientras que Nico solamente suspiró ante la pregunta de su cliente
-Sí… Fue hace dos años- Calló por unos segundos- Fui a la zona rosa y me topé con un chico guapo, me invitó a su auto y lo hicimos. Todo fue bien hasta que se de pronto se le ocurrió jugar con algunas cosas, me negué, luego peleamos y al final me apuñaló. Estuve varios días en el hospital y desde entonces pensé muy bien en mi modo de trabajar y tratar con el cliente
-En verdad, es horrible
-Lo sé, aparte de que me trató con palabras horribles junto con sus fetiches pervertidos- Se acercó lentamente hacia su clienta mientras que ésta acomodó su cabeza sobre el plano cuerpo mientras los brazos de la pequeña johatsu envolvían su cabeza
La pelirroja sentía el perfume natural de la pequeña de ojos azules mientras ésta lo hacía pero con el aroma del cabello de la más grande. Nico besó la frente de su cliente mientras ésta soltó un suspiro tembloroso que hizo contentar a la prostituta.
-No creo que…
-Vamos Nishi- Comenzó a acariciarle un poco su cabeza- No tengas pena, tú misma me has demostrado lo buena persona que eres, si quieres comenzar no tengo problema para negarlo.
-Pero Nicky…
-Pero nada…- Cortó mientras unió su nariz contra el cabello de la pelirroja- Esta noche solo estaremos nosotras dos, quizás solo será sexo, nada de sentimientos entre ambas, ¿De acuerdo?
-De acuerdo…- Concordó la pelirroja mientras recibió otro beso en su frente para luego las manos de la más pequeña presionaran más su cabeza contra el plano cuerpo
La pelirroja decidió no dudar más y dejándose llevar quizás por su instinto como por el olor que desprendía la johatsu decidió comenzar usando su olfato sintiendo como el aroma de pequeña mujer invadía desde su nariz hasta llegar a su corazón mientras que su mano derecha comenzaba a trazar camino por la barriga hasta llegar a hurgar debajo del lado izquierdo del sostén negro.
Nico alzó su mentón lo más alto que pudo al mismo tiempo que emitía un sonoro jadeo, sus pequeños brazos tenían la fuerza suficiente para apretar la cabeza de su cliente, Maki luego de oler su aroma decidió subir un poco su cabeza para comenzar a trazar una línea sobre el cuello de su prostituta, lentamente bajaba con solo su lengua sintiendo la vibrante manzana de Adán de la pequeña johatsu.
La primera prenda en ser despojada fue el brassier negro mientras que la cama dio un sonoro crujido cuando dos cuerpos estaban acostados el uno contra el otro, la pelirroja acarició la mejilla de la pequeña de ojos azules la cual acarició los cabellos de su cliente al tiempo que una sonrisa dibujaba su rostro.
Los ojos morados de esa chica la estaban matando de lo hermosos que eran.
Las manos pequeñas se aferraban a la chamarra negra mientras que esos hermosos ojos amatistas acortaban hasta estarse frente a sus ojos azules los cuales estaban necesitados de cercanía y afecto, características para que una prostituta se sintiera mejor aunque sea por una sola vez en su miserable vida.
-Nishi… Eres…
-Eres lo más hermoso que he visto en mi vida- Dijo en ese tono quebrado- Daría mi vida con tal de hacer algo bueno por ti
-Nishi…- Las pequeñas manos tomaban las mejillas de la más grande- Tienes un lado sorprendentemente agradable, es extraño, pero en estos momentos quiero que me hagas muy feliz más que cualquier persona lo hubiera intentado hacer conmigo
Nico acercó más el rostro de Maki directo a su rostro para una vez reanudar los apasionantes besos que eran el idioma que sentían en esos momentos, la mano derecha trazaba la pierna izquierda de aquel angel de ojos azules mientras ésta soltaba la distancia de sus bocas para limitarse solamente a usar su lengua con la de su cliente hasta que nuevamente se miraban frente a frente.
-Nishi… ¿Quieres chupar mis tetas?
La más pequeña señaló uno de sus pechos, Maki tragó grueso porque quizás eso era algo tentador pero por otro lado sentía algo de lastima por la pequeña Nico de ojos azules pues se sentía como un ser malvado que superaba por mucho a la pequeña johatsu.
-No… No quiero…- Negó con la cabeza
-Tonta…- Se rió bajito- Si quieres, ¿Puedo abrazarte?
-¿En serio me quieres abrazar?
-Claro- Asintió- De hecho eres muy grande y hueles muy bien y…- Acarició varios de sus cabellos mientras la cliente se sentía con las mejillas ardientes y con su corazón latiendo a por mil por hora- Eres alguien hermosa y sexy
-…- La más grande se enmudeció ante ese enunciado- B-bueno yo… ¿Puedo abrazarte otra vez?
-Todo lo quieras lo haré, querida Nishi
Las dos jóvenes cambiaron de posiciones, la pelirroja ahora estaba acostada sobre la cama mientras envolvía con sus brazos aquel cuerpo pequeño que se regocijaba y disfrutaba de la compañía de la otra mientras esbozaba una sonrisa tonta pero que demostraba que se sentía a gusto estando unida de esa manera a su cliente mientras ésta a pesar de sentirse un poco avergonzada también estaba feliz contemplando esa actitud de chica feliz por parte de esa pequeña de ojitos azules.
-Nishi… Nishi…
-Dime…
La pequeña johatsu alzó su azulada mirada mientras pegaba un poco más su cara en medio del busto de la más grande, era como viera a un bebé que se pasaba pegando su rostro luego de dormir mucho y ver de reojo a su madre.
-Tu cuerpo es tan cálido y huele muy bien
-¿En serio?
-Sí, se siente muy bien- Cerró sus ojos y soltó un suspiro mientras que de nueva cuenta acomodaba su cabeza sobre el pecho de la más grande, su cabeza estaba en medio del notable busto de su cliente mientras la mano derecha posaba sobre el seno derecho
Maki se estremeció al sentir el toque pero se relajó cuando la más pequeña unió su mano sobre la suya reforzando esa confianza y comprensión mutua… Aunque solo sostenían relaciones consensuadas ambas estaban forjando una muy bonita amistad en tan poco tiempo.
-Nicky…
-¿Qué pasa Nishi? Lo que quieres solo dimelo…
-B-bueno…- La pobre sentía algo de pena pero no debía callarlo- Nicky… Esto…
-¿Sí?
-¿Q-quieres ver mis… mis…?
-¿Tus qué…?
-¿Q-quieres… Ver mis tetas?
-¿Lo dices en serio?- Sus ojitos azules se alzaron para ver la actitud penosa pero linda de su cliente
-S-sí…
La pequeña johatsu cerró los ojos sin dejar de lado su habitual sonrisa de siempre
-No soy una pervertida pero lo que tú quieras lo haré… ¿Tú o yo?
-Hazlo tú…- Acarició el cabello de la johatsu- Si tu eres mía, yo puedo ser tuya
-Bueno pero si crees que me paso contigo, golpéame en la cabeza y te devolveré el dinero
-No, los 50000 yenes son para ti
-Ok, tú mandas Nishi
La pequeña de ojos azules levantó su cabeza por un instante para besar dulcemente los labios de su cliente la cual no dudó en responder de la misma manera a la pequeña prostituta la cual debía acatar la orden de la más grande no sin antes probar por su cuenta. La pequeña Nico fue hacia la mejilla plantando de esa misma pero enternecida manera un beso en la mejilla, se dirigió al oído derecho donde comenzó a plantar de esa misma manera un susurro y dejando tras de sí una pequeña lamida y un pequeño mordisco haciendo temblar como incrementando más la emoción de la pelirroja.
La pequeña johatsu retornó a mirar la mirada de su cliente la cual tenía con alta intensidad sus amatistas brillantes, tomó la mano derecha de la más grande y plantó un tierno beso sobre los nudillos lo que hizo que la pelirroja se conmoviera y juraba que estaba con ganas de llorar de la maldita emoción.
-Eres una maldita romántica, ¿Lo sabías?
-¿Romántica?- La joven alzó una ceja y negó- No, no lo creo. Solo quiero tratarte como se debe a alguien como tú
-Se supone que yo soy la que debe tratarte bien
-Sí pero también quiero tratarte de la misma manera, eres alguien hermosa y eso vale mucho junto con lo buena persona que eres
-Ni…- Un dedo se colocó contra sus labios y fueron plantados por los de la pequeña johatsu
-No digas nada más… Como dice el dicho "Entre más calladita se ve más bonita"- Guiñó el ojo y nuevamente besó de manera lenta y apasionada a la pelirroja
La más grande tomaba la nimia y blanca espalda de porcelana fina mientras que las pequeñas manos comenzaban a abrirle la chamarra, dejando por ahora la sola prayera negra que usó por debajo de la chamarra de capucha ancha que usó hace muchas horas.
La pequeña prostituta subía un poco la prenda por ahora dejando hasta la mitad del torso dejando solamente descubierto el abdomen, la sola mano derecha comenzaba a moverse creando una forma imaginaria sobre la zona expuesta mientras el sonido entre ambas era el aire que se cernían pero que se cubrían con el roce de sus bocas.
La johatsu volvió a susurrarle al oído y luego reanudaron los besos solo que la más grande derramó lagrimas que fueron encubiertas por las manos de la pequeña diosa de ojos azules.
-Te quiero…- Sonó uno que otro susurro de origen desconocido mientras todo a su alrededor era el triste y cruel silencio que se cernía en un lugar donde todo era nada y nadie, como las sombras y el silencio que se habitaban en ese lugar desde tiempo inmemoriales.
Las pequeña pero ardiente mano de blanca piel ahora tomó la forma del pecho y con la otra acariciaba el estomago de su cliente que ignoró esa sensación pues su mente se dejaba distraer por la pasión que desprendía la más pequeña como el enternecedor trato que le daba como debe que ser de una mujer del arrabal al más valiente y fuerte samurái de las castas altas.
La prenda negra lentamente era ascendida hasta que finalmente ya estaba hasta los omoplatos, fue en ese momento donde las dos chicas se separaron mientras se miraban con total intensidad, amatistas y celestes brillaban intensamente.
-Nishi, si en caso de que sientas algo quiero que veas en el cielo la constelación de Liebre
-¿Qué? ¿Por qué dices eso?
-No lo sé… Solo eso te digo
-Nicky…
Una vez más ambas chicas reanudaron sus besos apasionantes, la más grande tomó los cabellos de la más pequeña comenzando a desatar sus coletas dejando una cabellera no tan corta y ni tan larga que le llegaba hasta la primera parte de su espalda, algunas de sus greñas se asomaban sobre los hombros.
Era diferente en sí pero no querría decir que se pareciera a su pequeña idol en ciertas cosas como en aspectos. La johatsu miró a su cliente aunque sentía algo dentro de su interior como si fuera una extraña impresión de que quizás la viera por primera, única y última vez aunque no sabía el motivo de aquello.
La joven subió la camiseta negra hasta dejarla tirada al suelo y echó una mirada a los senos de su cliente, no eran tan grandes pero tampoco eran muy pequeños, más bien se diría que eran moderados como si fueran de una persona adulta, bastante extraño para ser una adolescente.
-¿En serio?-La pequeña johatsu acercó un dedo señalando al sostén negro con decorados rojos que usaba Maki para luego pulsar uno de ellos con ese solo dedo
-¿Qué pasa con mis pechos?
-¿En serio tienes 15 años?- La pequeña se rascó la cabeza con extrañeza- Es que con esos melones juraría que tuvieras más de 20
-Bueno eso dicen- Se encogió de hombros y se quitó el brassier dejando al visto sus dos atributos- Bueno, tal como te dije te mostré mis tetas y aquí las tienes. Aunque es una lastima que no pueda ganarles a las de Eli y Kotori hasta tengo envidia de Hanayo que es mi mejor amiga
-¿Y esa chica de cabello morado?
-Mierda, no la menciones…- Alzó una ceja sintiendo un poco de repulsión- No le digo eso a nadie pero… En ocasiones Nozomi me da asco
-Bueno, tendrá sus razones pero al tema central, aunque no les ganes a ellas no quiera decir que lo tuyo sea bueno- Dijo la pequeña de ojos azules mientras se acercaba hacia los atributos de su cliente la cual acariciaba los sueltos cabellos de la prostituta- Si fuera tú me sentiría muy orgullosa de tenerlas, de hecho, viéndote no pareces una chica vulgar o esas cosas, más bien pareces una diosa
-¿Eso crees?
-Claro, eres tan sexy y tan bonita que me haces mojar ahí abajo
-¿Qué?
-Los dos dedos, quiero que me hagas sentir rico
La mano de la más pequeña invitó a la de la más grande a trazar el centro de sus bragas negras a lo que la pelirroja decidió acatar la orden impuesta por la pequeña johatsu comenzando a emplear sus dos principales dedos sobre el centro haciendo resaltar la flor carnosa que era la entrada de la pequeña prostituta.
La johatsu se tuvo de los hombros mientras se sintió estremecer por el contacto que se le ordenó a su cliente.
-Wow, te mojaste tan rápido
-Sí pero, yo quiero sentirme mejor primero- La joven se paró de pie para quitarse las bragas dejándose a como vino a este vasto y triste mundo, la pelirroja no podía evitar taparse toda la boca mientras veía a semejante figura divina en miniatura, juraba que comenzaba a sentir algo horrible en la nariz que casi no le permitía respirar.
-Oh mierda…- Nico se puso de pie para luego ir por unos pañitos húmedos y tratar con el problema nasal de su cliente- ¿Estás bien Nishi?
-S-si… Es que te ves muy adorable- La pelirroja tenía una curita sobre su nariz
-¿Adorable? ¿Algo más?
-¿C-caliente?
-Hagamos que me dijiste que soy sexy
-¿Entonces me das el derecho de que me des un poco de ti?- La pobre tenía sus violetas iluminándose por aquel considerado pecado pero que es un aspecto común en nuestras vidas
-Claro, puedes hacer lo que quieras
-Que bueno…
La pequeña de ojos azules le dio un besito sobre la nariz de su cliente y nuevamente reanudaron los besos aunque la pelirroja aprovechó para comenzar a mover con su mano el centro de la joven mientras las manos pequeñas tomaban los pechos de la chica más grande empezando moverlos y jugar con ellos, en ese mismo instante ambas se tumbaron la cama para dar más mejor espacio a la ronda.
Los pies de la más pequeña comenzaron a temblar, la boca de la parcialmente sometida soltó el contacto bucal comenzando a gemir sintiendo como la cliente introducía un dedo dentro de su ser y dando a posteriori una exploración que trazaba el trayecto carnoso, luego otro dedo y las paredes se dilataban creando un divertido blanqueo en la consciencia de la pequeña de ojos azules.
Los brazos de la más pequeña se tenían de los hombros mientras que la más grande comenzaba a lamer y chupar los duros pezones, rápidos movimientos de lengua que se hacían dibujando y manteniendo el área mientras que las cinturas de la menor comenzaban a moverse involuntariamente de arriba y abajo como si aquello fuera un ente que todo se debe tener en medio.
La más grande besaba tiernamente los oídos haciendo probar la resistencia de la pequeña prostituta la cual comenzaba a sentir que se le iba el corazón.
La pelirroja miraba el gesto pasivo que ponía la pequeña prostituta con sus amatistas que brillaban de afecto como de lascivia pura, amaba ese lado sumiso y débil que le mostraba esa pequeña diosa de ojos azules, ojos fuertemente cerrados, cara roja debido tanto al trato dentro de ella como por el calor que se cernía sobre el lugar como el pequeño hilo de saliva que llegaba sobre su boca.
-Nishi… Nishi…- Repetía la chica entre jadeos- Quiero más… Nishi… Nishi-La joven subía y separaba más sus extremidades inferiores dejando más vía libre al contacto que le brindaba placer mientras en instantes veía la mirada amatista de su cliente
La joven empujaba los dedos mientras sentían que las carnes de la pequeña johatsu los aprisionaban en un intento de evitar que continuaran su trayecto, de hecho, sentía que poco a poco las entrañas de la johatsu la estaban absorbiendo como si disfrutaran de esa gran sensación, de hecho amenazaba con hacerlos quedar allí.
La más grande se acomodó más sobre la más pequeña con tal de darle una buena primera ronda, la joven en medio de su extasis experimentado abrazó fuertemente el cuello de la pelirroja aferrando y clavando sus uñas sobre sus rojizos cabellos anhelando que esos amatistas brillantes como los tonos de la noche en días de verano se clavaran en su alma y en su corazón, quizás anhelando guardar eso para la posteridad al tiempo que poco a poco perdía el raciocinio hasta quedar con su mente en un fondo profundo.
Maki sentía la gloria digna del Olimpo al ver que en medio de su nimia lucha en el profundo ser de la johatsu, los pliegues suaves y húmedos de esa pequeña alma desdichada de ojos azules estaban lamiendo y besando alrededor de sus dedos y se sentía jodidamente mejor siguiendo el ritmo cada vez que embestía con sus dedos.
-¡Damelo! ¡Dame más fuerte!- Los gemidos y jergas eran tan eróticas que prendían de repente el interruptor de hambre en la pelirroja que no dudaba en deleitar sus oídos con aquello que consideraba una hermosa melodía.
Se sentía un poco exagerado pero eso también hacía lo mucho que tanto la pequeña johatsu como la misma pelirroja disfrutaban, más bien, comenzaban la diversión de la noche. Maki se preguntaba a sí misma sobre cuales limites se permitía pasar para lo mucho que la hacía excitar esa pequeña niña de ojos azules.
En especial esa parte profunda donde se sentía muy rico y estrecho, el punto máximo del placer como el punto donde la consciencia momentáneamente se descendía hacia al fondo. En el momento donde introducía su dedo en busca del fondo como de su punto máximo era donde sentía como esas paredes internas, como ese trozo de carne raspaba la yema de sus dedos.
Ese jodido tono de voz lleno de completa sumisión y pasividad donde la joven pedía con total clamor que se le diera el placer debido hasta donde podía su ya blanqueada mente… La pelirroja estaba haciendo y viendo la brecha entre lo dulce como gentil que actuó esa pequeña johatsu hace unos momentos y el estado de lascivia donde ahora era una loca por el sexo y gimiendo en completo extasis.
Aquello era tan jodidamente excitante que apenas podía descubrirlo…
-¡Nishi, Nishi, Nishi!- Exclamaba sin parar la pequeña johatsu- ¡Se siente muy rico ahí! ¡Más duro, más duro! ¡Hazme sentir toda!- Se notaba que ya estaba sintiendo el cielo estando fuera de control, fuera de sí misma
No importaba, debía darle lo que quería. Ella era una persona de palabra, debía probar el limite como en disfrutar todo lo que quisiera de esa pequeña puta la cual gemía y gemía más fuerte haciendo más acorde esa melodía que se creaba en su lujuriosa mente.
La pelirroja ya teniendo los acordes perfectos en su mente decidió callar sus gritos pasivos con una ronda de apasionante besos los cuales aceptó la pequeña de ojos azules con mucha vehemencia, pero también era una muestra de que de todas las personas que hicieron con su cuerpo mil y una maneras de sentirse ellos como ella mejor que nunca, fue ella la única persona en ese maldito mundo que dejó en claro que antes que tratarla como una simple cualquiera la trató como quizás una niña, una princesa, una mujer.
Que ironico y chistoso, de cientos de hombres solo una mujer la trató como tal… Sin duda era chistoso, no lo entendía pero era chistoso a fin de cuentas.
Dejó en el pequeño cuerpo las marcas que demostraban que la trató con total respeto y cordialidad pero también, de alguna manera, les recalcó a esos bastardos que vendrían hacia la pequeña johatsu en eventos posteriores que ella la hizo sentir mujer y la hizo sentir especial, no como un instrumento barato de placer.
Luego de tanto tiempo, finalmente llegaron al máximo de los limites permitidos… El grito sonoro de la más pequeña y con un reguero que mojó sus dedos dieron aviso de que la pequeña había alcanzado su primer climax. Las dos chicas se echaron sobre la cama sobretodo la johatsu que estaba agotada luego de tan intensa primera ronda.
Después de haberse recuperado las energías, la más pequeña acarició con una mano la mejilla de la más grande la cual a pesar del sudor que la invadía no evitaba esbozar una sonrisa ante ese trato leve pero tierno por parte de la pequeña de ojos azules que sonreía tiernamente y plantando en el proceso un beso en los labios de la pelirroja.
La johatsu acercó los dedos de su mano diestra rozando los labios de la princesa escarlata a lo cual la joven más alta los acercó y comenzó a bañar con su saliva los pequeños dedos principales con una lentitud y una consistencia tal mostrando que a lo que pudiera ser después estaría dispuesta a todo mientras decidió subirse un poco más dejando su busto frente al rostro de la pequeña prostituta.
La pequeña johatsu lentamente bajó los dedos mojados sobre el hermoso torso de la pelirroja dejando rastros tras de sí hasta dar con el centro femenino, abrió su mano cubriendo la intima parte mientras comenzó a chuparle la teta izquierda a su cliente que cerró los ojos y suspiró fuertemente sintiendo ese frote sobre su entrepierna.
-Nishi… No te molestes pero…- Calló por momentos- Estás bien rica…
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