Capítulo 13 ¡DIVERTIDAS VACACIONES!
Los primeros rayos del sol traspasan por la ventana, con mucha pereza se levanta de su cama, por fin estaba exenta de obligaciones familiares, ahora era libre por completo para disfrutar unas merecidas vacaciones, hace muchos años que no se sentía tan tranquila sin tener que preocuparse por estudiar o ir directamente al hospital para trabajar, el solo pensar en ello le entusiasmaba se divertiría como una joven de su edad.
Con esos pensamientos se dirigió velozmente al cuarto de baño para darse una ducha rápida para reunirse con Sasuke en el restaurante para desayunar juntos y así empezar su fantástico día. Al terminar de arreglarse partió hacia el punto de encuentro con Sasuke, tal como se esperaba de aquel hombre, siempre tan puntual, Sakura se acercó muy sonriente para saludarlo, por lo que empezaron a desayunar tranquilamente mientras le platicaba sus planes para las dos largas semanas que tendrían para ellos solos.
Concluido su desayuno ambos salen del establecimiento para caminar por las calles de Roma, lo hacían a paso lento mientras divisaban a las personas a su alrededor
-Bien Sasuke alguna idea por donde quieres empezar primero —dice emocionada mientras camina a su lado, el azabache al escuchar su pregunta se queda por unos segundos pensativo—
-Hmp… ¿acaso no sabes a dónde quieres ir? Creí que lo tenías todo planeado —dice incrédulo, la pelirrosa al escucharlo, hace una mueca de desconcierto—
-Sasuke, tengo muy en claro por donde quiero ir, pero estas no son solo mis vacaciones, son las de ambos y tenemos que divertirnos juntos, no creo que hayas venido a ciegas, estoy segura que debes estar interesado en conocer algún lugar en especial —sonríe levemente, al ver el rostro del azabache pensativo se dio cuenta que acertó—
-Escuche que la Basílica de San Pedro es un templo muy imponente, muchos se sorprenden con solo verlo —dice en voz baja mientras desviaba la mirada—
-¡Perfecto! Vamos a la Basílica de San Pedro —dice muy animada—
-¿Estas segura que quieres ir allí primero? —dice un poco dudoso, a lo que la pelirrosa esboza una radiante sonrisa—
-Claro que sí! Después de todo ya lo tenía en cuenta, así que tomemos un taxi y partamos sin perder tiempo
Rápidamente subieron a un taxi y se dirigieron hacia el templo, en el trayecto Sakura veía muy entusiasmada a través de la ventana las calles, las personas y las tiendas que ofrecía aquel país, realmente todo era maravilloso, Sasuke la veía de reojo, era evidente su alegría más solo atino a sonreír sin que esta lo notara.
Tal como escucho el azabache la Basílica de San Pedro era muy imponente, un templo magistral, Sakura y Sasuke lo observaban deslumbrados, muchas personas lo rodeaban, la mayoría eran creyentes que iban con mucha fe a dicho lugar, al hacer su ingreso una de las cosas que llamo su atención fue la increíble cúpula, todo en si era magnifico, en ese instante se sintió agradecido de haber encontrado a Sakura en Italia porque lo más probable es que nunca se hubiera animado a conocer el lugar, se quedaron por varios minutos disfrutando de todo a su alrededor, ahora es cuando se daban cuenta que había demasiado por ver y nunca lo tomaron en cuenta, ya que estaban sumidos cada uno en sus trabajos u estudios, sin importarles lo que el mundo podría ofrecerles.
Las horas transcurrieron fugazmente, su primer día lo pasaron en ese lugar, almorzaron por un local cercano, la pelirrosa se tomó un par de fotos con su móvil, como recuerdo de ese lindo día. Ya era de noche y buscaban un restaurante para cenar, al encontrarse con uno cenaron muy relajados platicando de todo lo que habían visto y conocido, para haber sido su primer día lo pasaron excelente.
Los dos jóvenes caminaban muy tranquilos por la calles de Roma
-Sasuke tenemos que ir a visitar las tiendas en otra ocasión, hay muchas cosas lindas para comprar —decía mientras veía los escaparates de las tiendas a su alrededor—
-Hmp… no me gusta ir de compras, es aburrido
-Bueno para un hombre es algo agobiante, recuerdo que una vez fui con mis padres de compras, mi padre casi se desmaya por ver todo lo que compramos mi madre y yo —ríe entre dientes— desde esa vez dijo que nunca más nos volvería a acompañar
-Pobre de tu padre, debió ser muy difícil para él, lo compadezco
-Sasuke pero ahora es diferente, estamos en Italia hay mucho por ver y además tengo que llevar un presente para mis padres y sobre todo para mi mejor amiga, ella me mataría si no le traigo algo de Italia
-Entiendo, por cierto Sakura en que hotel te hospedas —pregunto curioso ante la atenta mirada de la pelirrosa—
-Me hospedo en el Hotel Impero está cerca del lugar donde se realizó la reunión de negocios, ¿porque lo preguntas?
-Yo estoy en el Hotel Quirinale, estaba pensado que sería lo más adecuado si nos hospedáramos en un mismo hotel, así podríamos reunirnos con más facilidad
Aquella idea no le pareció tan descabellada, al contrario estar juntos en mismo sitio, sería lo más indicado, pero ahora la interrogante que rondaba por la cabeza de la pelirrosa era, quien se trasladaría al hotel para estar en un mismo lugar, pero como si Sasuke le hubiese leído la mente, se apresuró a decir que sería el, quien se trasladaría al hotel donde se hospedaba la pelirrosa, ya que no le parecía correcto que ella lo hiciera, además cambiarse de hotel a Sasuke no le afectaba en lo más mínimo, ya estaba acostumbrado.
Los días pasaban sin que pudieran detenerlos, Sasuke se trasladó al mismo hotel que Sakura, casi todo el tiempo se la pasaban juntos; desayunaban, almorzaban y cenaban, en una semana completa recorrieron muchos lugares turísticos como La plaza de España una de las plazas más famosas de Roma, subiendo una a una de las escalinatas en un hermoso día soleado, el Coliseo de Roma, Sakura no pudo evitar tomarse muchas fotos afuera como en el interior de dicho lugar, entraron juntos observando con mucho entusiasmo el museo dedicado al dios griego Eros, en el piso superior del edificio.
La pelirrosa veía muchos videos en internet sobre review de restaurantes famosos en Roma, Sasuke no era muy aficionado sobre ir a probar diferentes comidas pero no le importaba, después de todo iba junto a Sakura y con ella todo era más ameno.
Ahora solo les quedaba dos días en Italia, Roma
—Estirando sus brazos mientras estaba sentada en la banca de una plaza cercana del hotel junto con Sasuke— No puedo creer que el tiempo haya pasado volando, parece que fue ayer cuando llegue a este país para la reunión de empresarios —dice riendo levemente—
-Estos días yendo de un lugar a otro ha sido agotador, me sorprende que tengas tanta energía para este tipo de actividades
-Ah! Siempre tengo energías, son nuestras vacaciones y debemos disfrutarlas al máximo, además quien sabe cuándo vuelva a tener esta oportunidad —suspira cansada— cuando llegue a Japón debo buscar un departamento cerca del Hospital, definitivamente estaré muy ocupada y pensar en tomarme unos días libres lo veo muy complicado
-¿Así que también te mudaras de casa?
-¿También? —voltea su rostro para verlo directamente— ¿Sasuke vas a mudarte de tu casa? —pregunto curiosa—
-Sí, antes de venir a Italia se lo comenté a mi Padre y hermano, ellos me apoyan, pero no se lo comunicare a mi Madre, solo cuando este todo preparado para que no tenga que replicarme por irme
—Se sorprende— excelente plan, yo tenía pensado decírselo a mi Madre de forma tranquila para que no se exaltara pero me parece mejor decírselo cuando tenga el departamento, así no me hará un escándalo —ríe entre dientes—
-Exacto es la forma más eficaz para terminar con todo —sonríe de lado—
-Solo nos quedan dos días para disfrutar Roma y luego tendremos que regresar a nuestra realidad —se levanta rápidamente para ponerse delante de Sasuke— Ya tengo pensado que haremos en nuestros dos últimos días de vacaciones, aún nos falta ir a visitar un lugar en especial —sonríe de forma ladina— pero antes de ello, ¡tenemos que ir de compras! —Exclama muy entusiasta—
-¿De compras? Si es así, yo paso —dice muy cortante—
-¿Eh? Sasuke tenemos que ir juntos, acaso olvidaste que te dije que debo ir a comprar algún recuerdo de Italia para mis padres y mi mejor amiga —se cruza de brazos mientras lo mira fijamente— acaso ¿no tienes pensando llevar algún obsequio para tu familia?
-No lo había tomado en cuenta
-Estoy segura que tu Madre estaría muy agradecida si le llevaras algún presente
Sasuke solo la miraba expectante, sus palabras tenían mucho sentido, su Madre a pesar de su carácter algo alocado siempre lo ha apoyado en todo, incluso cuando decidió quedarse para vacacionar en Roma, se sorprendió porque no esperaba esa actitud de su hijo, a pesar que deseaba tenerlo en casa lo más pronto posible, al igual que su hermano mayor deseaba que Sasuke se relajara y no se enfrascara solamente en su trabajo, decidió apoyarlo y desearle que se divirtiera en sus vacaciones. Así que porque no llevarle algún recuerdo de ese país, su hermano muy pronto se convertiría en padre, un obsequio para su cuñada sería lo idóneo.
Su cabeza no concebía imaginar ¿que podría llevarles? Si iba junto a Sakura de seguro podría ayudarle a escoger algo apropiado, lo más probable es que no le moleste en lo absoluto. Por lo que decidió acompañarla, lo único que Sasuke esperaba que esto no le tomara todo el día, después de escuchar a Sakura decir que su Padre casi se desmaya por acompañarla de compras, lo aterro un poco.
Al día siguiente se dirigieron a uno de los centros comerciales más populares de Roma, Galleria Alberto Sordi al entrar se sorprendieron por su hermosa arquitectura, ahora entendieron porque el taxista los llevo a dicho lugar
-Hay muchas tiendas por explorar, esto se pondrá interesante —dijo con una sonrisa traviesa, Sasuke atino a suspirar porque sabía que tendría que recorrer tienda por tienda al ver a una Sakura muy entusiasta—
Como se lo esperaba Sasuke estuvieron yendo de un lugar a otro, pareciera que nunca se le acababa la energía a Sakura se veía muy feliz con cada objeto que veía, nunca había acompañado a una mujer para "ir de compras" ni siquiera con su madre lo había hecho, pero Sakura bueno era su amiga, además le ayudaría para escoger un presente para su madre y su cuñada, nunca la dejaría sola en lugar desconocido, pero también lo hacía porque se había percatado que en más de una ocasión, algún joven italiano se acercaba a ella para coquetearle, situación que no le agradaba en absoluto, Sasuke nunca había sentido molestia con nadie desde que llego a Italia, pero realmente le enfurecía el hecho que esos hombres se acercaran tan abiertamente, por lo que Sasuke se ponía muy junto a Sakura así cuando los veían juntos, simplemente se iban sin más, eso le agradable, no es que fuera posesivo, pero eran vacaciones de dos personas no de tres o cuatro personas, solo de ellos dos, solo en una ocasión se descuidó cuando visitaban el Coliseo de Roma un joven se le acerco casualmente a la pelirrosa aludiendo que la reconoció por ser una doctora muy prestigiosa, aquella persona la acaparaba en todo momento, era más que obvio que coqueteaba con ella muy descaradamente, Sasuke no soportaba su insolencia por lo que le dijo a Sakura que tenían que almorzar solo así pudo deshacerse de ese hombre, desde esa vez decidió mejor estar al lado de Sakura incluso si tendría que "ir de compras".
Pasaron toda la tarde buscando los regalos adecuados para los padres de Sakura al igual que para Ino, cansados fueron a uno de los restaurantes que ofrecía la Galleria almorzaron muy tranquilos pero con mucho apetito, al término de este fueron en busca de los presentes para la madre del joven azabache y su cuñada, las horas avanzaron fugazmente, después de unas exhaustivas horas lograron su cometido, realmente Sakura se había esforzado en escudriñar cada tienda, gracias a ello pudieron comprar algo muy hermoso, sin la ayuda de la pelirrosa, Sasuke estaba más que seguro que no hubiera imaginado que comprar pero por fin todo acabo, ahora se fueron rumbo al hotel donde se hospedaban, estaban muy agotados lo único que deseaban era darse un buen baño e irse a la cama para dormir.
-Sasuke mañana nos vemos en la recepción para ir a nuestro último lugar de paseo en Roma —dijo mientras caminaban por los corredores del hotel para dirigirse a sus habitaciones—
-La verdad preferiría dormir todo el día, estoy muy exhausto estuvimos todo el día caminando de un lugar a otro
-Sí, lose pero mañana será nuestro último día en este país, además solo iremos a un lugar en específico, es el único monumento que nos falta por conocer —con una sonrisa en su rostro, Sasuke no pudo replicarle más solo asintió— perfecto, entonces nos vemos Sasuke —se despide moviendo su mano de un lado a otro mientras se adentra a su habitación—
El joven suspiro resignado, estaba seguro que mañana sería un día muy agotador pero que importaba, sería el último día de sus vacaciones, tenía que pasarlo de la mejor manera, se encamino hacia su habitación pero recordó que tanto como él y Sakura no habían cenado aunque realmente no sentía nada de hambre y la pelirrosa no menciono ese tema en absoluto, por lo que descarto en ir a cenar de seguro estaría muy fatigada por el trajín de toda la tarde hasta la noche, simplemente opto por irse a su habitación.
Una pelirrosa se levantaba perezosamente de su cama, tenía muchas ganas de quedarse a dormir toda la mañana pero no podía darse ese lujo ya que hoy era el último día para pasear por Roma, al siguiente día tendrían que marcharse, se sentía un poco apenada se lo había pasado de las mil maravillas paseando por toda la ciudad pero era hora de volver a su vida rutinaria en Japón, tendría muchos asuntos que resolver, su mudanza de casa de sus padres, volver al trabajo en el hospital, acostumbrarse al cambio de horario, cosas que solo le aturdían, decidió mejor no pensar en ello y enfocarse en pasar un placentero día junto a Sasuke, las dos semanas juntos fueron excelentes al volver a Japón cabía la gran posibilidad que sería imposible volver verse por sus recargadas agendas pero deseaba de corazón no perder comunicación con él, porque disfrutaba mucho de su compañía, algo que nunca había experimentado con nadie, solo con su mejor amiga Ino, sin duda extrañaría a su amigo.
Sakura pidió que le llevaran su desayuno a su cuarto, estaba cansada para bajar al restaurante, decidió comer ahí, Sasuke le envió un mensaje de texto que decía que se encontrarían a las 10 am en la recepción por lo que tenía tiempo para arreglarse con calma.
Al llegar a la recepción se encontró con Sasuke, vistiendo de forma casual realmente lucia muy apuesto, Sakura jamás podría negar ese hecho de por si verlo vestido de traje se veía con mucha clase y más serio pero lo prefería de forma casual ya que lo sentía más relajado.
—Se acerca a su lado muy sonriente— buenos días Sasuke
-Hmp… buenos días Sakura, ¿a dónde iremos hoy? —pregunto intrigado—
-Ya lo veras, ¡vamos! —lo coge del brazo para salir juntos del hotel— hay que tomar un taxi para ir a ese lugar —dice muy sonriente—
El azabache se encontraba muy intrigado por saber a dónde irían, el lugar donde se dirigían debe de ser muy interesante para que la pelirrosa este tan animada, era su último día de vacaciones y por ende la última vez que estarían así de juntos, pensar en ello lo entristecía un poco, por extraño que se escuchara, se había acostumbrado a la presencia de Sakura y eso no era común en él, siempre ha sido muy solitario no le gusta entablar amistad cercana con nadie que no sea de su entorno, con las únicas personas que podría decirse que tendría esa confianza era con su familia y su mejor amigo de casi toda una vida Naruto Uzumaki que se encontraba residiendo en china
-Sasuke, Sasuke! Ya llegamos —dice muy sonriente mientras observa por la ventana del taxi—
-¿Este lugar es..?
-Fontana di Trevi —ambos se bajan del taxi y contemplan todo a su alrededor— verdad que valió la pena dejarlo para el final de nuestro viaje
-Sí, no puedo negar eso, realmente es muy impresionante
-Claro que es impresionante, Fontana di Trevi es la fuente más bonita de Roma. Con unas dimensiones de 20 metros de anchura por 26 metros de altura, Fontana di Trevi es también la fuente más grande de la ciudad.
—Gira su rostro para verla muy asombrado por todo lo que había dicho— Veo que te has informado muy bien Sakura
-Uhmm.. Si venia para acá, era obvio que tenía que estar bien informada de cada pormenor, pero no nos quedemos parados sin hacer nada, vamos a observarla más de cerca
-Este lugar está repleto de gente —dice mirando de forma hostil a las personas a su alrededor—
-Lose, este lugar es muy concurrido, muchas personas vienen a visitarlo y tomarse fotos como puedes darte cuenta —observan a muchos jóvenes tomándose fotos entre sí con la fuente de fondo—
-¿Pasaremos todo el día en Fontana di Trevi? —pregunto curioso, Sakura al escuchar su pregunta se voltea para verlo muy pensativa—
-Estaba pensando en pasar todo el resto de la mañana hasta la tarde, podemos almorzar algo ligero por aquí cerca
-Estoy de acuerdo con esa idea —dice con una sonrisa de lado—
Hubo algo en especial que le llamo la atención a Sasuke, muchas personas arrojaban monedas muy entusiasmados a la fuente, no entendía el porqué de aquella acción, Sakura pudo percibir la curiosidad que este tenía al contemplar a las personas con las monedas en las manos
-Sasuke dice la leyenda que quien arroja una moneda de espaldas a Fontana di Trevi, se asegura su regreso a Roma. Para hacerlo correctamente hay que tomar la moneda con la mano derecha, ponerse de espaldas a la fuente y lanzarla por encima del hombro izquierdo. Según la tradición si lanzas dos monedas en lugar de una, te aseguras encontrar el amor y si arrojas tres, el matrimonio.
-Ahora entiendo porque las personas arrojan monedas, pero solo es una leyenda no entiendo porque tanto entusiasmo con algo así
-Es divertido, arrojar una moneda para que se cumpla tu deseo suena muy místico, Sasuke tenemos que hacerlo, no podemos irnos de Fontana di Trevi sin lanzar una moneda será un bonito recuerdo y no solo eso —rebusca en su bolso y extrae de este su móvil— tachan! —le muestra el objeto muy sonriente—
-¿Tu móvil? ¿Qué tiene de sorprendente? ¿Vas a comunicarte con alguien?
-No, no voy a comunicarme con nadie, lo saque para tomarnos una foto en esta hermosa fuente y obvio lo haremos juntos, sé que no te gustan las fotos, pero este será nuestro último recuerdo en Roma, así que por favor Sasuke no te niegues a mi petición
-Hmp… solo será una foto y nada más —responde mientras desvía la mirada—
-¡Sí! —se acerca hacia el— muchas gracias Sasuke —dice muy sonriente mientras lo toma del brazo y se acercan juntos a la fuente para examinarla con más detenimiento—
Aquel rocé por alguna razón no le molestaba al contrario le agradaba estar tan cerca de Sakura.
Estuvieron conversando muy animados mientras disfrutaban de la hermosa vista que les ofrecía dicho lugar, las horas avanzaron fugazmente, almorzaron en un pequeño restaurante cercano al término de este, volvieron al lugar para verlo por última vez.
-Sasuke
—Gira su rostro para verla— Hmp
-Antes de irnos de este lugar, tenemos que tomarnos la foto de recuerdo, no lo olvidaste ¿verdad?
-No, no lo olvide Sakura
-Perfecto —dice sonriente mientras coge su móvil y se acerca lentamente al azabache— tenemos que buscar el ángulo indicado, bien la tomare ahora, sonríe para la cámara Sasuke; 1,2 y 3 —presiona el botón del flash— oh! Saliste muy serio pero es pasable —ríe entre dientes—
-No volveré a tomarme otra foto Sakura, ni lo pienses —dice entrecerrando los ojos—
-Eh! pero que cruel, bueno tampoco iba a pedírtelo aunque no niego que lo pensé por unos segundos, lo que tenemos que hacer si o si es arrojar una moneda, es una tradición hacerlo cuando se viene a Fontana di Trevi —muy entusiasmada mientras busca en su bolso algunas monedas—
-¿Realmente crees en eso? Tu misma dijiste que era una leyenda, es algo ficticio me parece insulso hacerlo
-Sasuke! quizás solo sea una simple leyenda, pero no crees que sería divertido hacerlo, no te afecta en nada arrojar una moneda o dos y todas las personas a nuestro alrededor lo hacen, no seas tan serio y hagámoslo será nuestra despedida de Roma
¿Será nuestra despedida? Esa frase lo dejo con un dolor pulsante en su interior, realmente seria su despedida, ¿que pasara cuando regresen a Japón? podrán volver a reunirse, aunque a Sasuke no lo admita el solo hecho de pensar que se separarían al volver, lo hacía sentir con un sinsabor muy desagradable, se había acostumbrado a la pelirrosa, estar junto a ella, lo hacía sentir completo como nunca lo había experimentado en su vida.
-De acuerdo Sakura, arrojemos las famosas monedas a la fuente —dice con sonrisa de lado—
-Si! —dice muy alegre, mientras ambos se acercan a la fuente—
-¿Cuantas monedas arrojaras Sakura? —pregunto muy intrigado, la pelirrosa se quedó pensativa por unos segundos—
-Depende de lo que desees, creo yo —dijo un poco dudosa—
-En otras palabras no estas segura de cuantas monedas arrojar
-Ya tengo pensando mi deseo —soltó de repente— Sasuke cuantas monedas vas a lanzar —dijo muy curiosa—
-Depende de lo que uno desea ¿verdad? —la pelirrosa asintió— Ya tengo en mente lo que pediré
-Bien! Entonces ¡hagámoslo! —Esboza una radiante sonrisa—
No estaba muy convencido por lanzar las dichosas monedas, pero la pelirrosa estaba muy entusiasmada, así que no pudo negarse a su solicitud, además solo era una simple leyenda y Sasuke no era el tipo de persona muy creyente en esa clase de fantasías.
La tarde ya acontecía en Roma, después de haber arrojado sus monedas, los dos regresaron al hotel
-Sakura encontrémonos en el vestíbulo dentro de media hora para ir a cenar
-De acuerdo
Sakura se adentró a su habitación se dio un baño y empezó a arreglarse de la mejor manera posible, era su ultima cena, la última noche juntos, era triste pensar en ello pero sus vacaciones habían llegado a su fin, al llegar al vestíbulo se encontró con Sasuke, partieron a un hermoso restaurante ubicado en el barrio Trastevere que era uno de los barrios más encantadores de Roma.
Al llegar al Restaurante Tonnarello percibieron un ambiente muy acogedor y agradable, se acomodaron una mesa, les trajeron la carta para ordenar, mientras cenaban conversaban de todo un poco lo que había sucedido en su estancia en Roma, las miles de anécdotas juntos, al visitar diferentes monumentos o los paseos por las calles de Italia y los diferentes restaurantes que visitaron sin obviar el último lugar donde fueron a conocer la famosa fuente. Al concluir regresaron al hotel.
-Sasuke muchas gracias, estas dos semanas han sido espectaculares, gracias por haber sido mi compañero de viaje, todo fue mucho más divertido con tu presencia.
-No tienes nada que agradecer, para serte sincero no estaba muy convencido de vacacionar en Italia como me lo sugirió mi hermano, al comentarme tu idea me pareció muy irreal y pensé en declinar a tu invitación, pero fue la mejor decisión de mi vida al haber aceptado tu propuesta. En estas dos semanas no he pensado en lo más mínimo en el trabajo, creo que necesitaba relajarme como siempre me lo decía mi familia.
-Me alegra saber que este viaje te sentó de lo mejor Sasuke, ser adictos al trabajo no siempre es bueno, necesitábamos un descanso de todo, eliminar las presiones y disfrutar de nuestro tiempo libre —esboza una sonrisa sincera— nos vemos mañana Sasuke para abordar el vuelo a Japón.
-Nos vemos mañana Sakura
Cada uno entro a su habitación, tenían mucho por empacar, mañana les esperaba un gran día, el final de su estancia en Roma y por ende su vuelo con rumbo a su país, pero la interrogante era, si perderían el contacto al regresar o podrían seguir frecuentándose como ambos deseaban, solo el tiempo determinaría eso.
