Para Fishlegs lo único que impidió que su semana fuera perfecta fue que era obvio que algo pasaba con su mejor amigo, Hiccup. Cualquiera que conociera o que incluso se fijara en él podía decir que algo andaba mal

Cada día que pasaba se encontraba más perdido. Su sarcasmo casi olvidado. Sus sonrisas más pasajeras cada vez y más difíciles de obtener. Los extraños gestos que siempre hacia inconscientemente parecían forzados, como si solamente los hiciera porque sabía que las personas esperaban que los hiciera

Al principio se había preocupado porque pensó que había hecho algo malo para su amistad. Pensó que le había dedicado demasiado tiempo a Heather y que había descuidado su amistad o que había hecho algo que Hiccup había considerado ofensivo sin darse cuenta y ahora estaba conviviendo con él por obligación

Sin embargo, Heather le había asegurado que no era nada de eso. Le había aconsejado que esperara, que Hiccup eventualmente le dirá o solucionara el problema por sí mismo, que le diera su espacio ya que lo más probable era que cualquier cosa que lo estuviera molestando era privada. Fishlegs realmente no creía eso

No era por desconfiar de su destino, sino más bien por conocer a su mejor amigo. Hiccup nunca, bajo ninguna circunstancia, admitiría que necesitaba ayuda. Ni siquiera si estuviera muriendo. Prefería morir a pedir la ayuda de alguien

Tan terco como su padre, por lo que Fishlegs sabía

Sabía que Hiccup nunca buscaría ayuda con nadie y era su deber como su mejor amigo ayudarlo en lo que sea que pudiera. Pero era difícil ayudarlo cuando ni siquiera sabía porque estaba tan débil

Por eso ahora se encontraba frente a su casa. Era una casa brusca y despojada de cualquier sentimiento acogedor en la opinión del rubio, pero suponía que era por la falta del famoso "toque femenino" del que su madre tanto presumía y que Heather aseguraba que era tan real como el vínculo que compartían

Ah, Heather...

El rubio se abofeteo. No era el momento ni el lugar para flotar en las nubes pensando en su destino. Era momento de ayudar a su amigo

Hoy era sábado, por lo que debería estar en su casa, los más probable era que estuviera leyendo un libro o trabajando en Toothless, cualquiera de los dos era bueno para Fishlegs

*Din Dong*

-Oh, Fishlegs. Tiempo sin verte-

Siempre había sido impresionante ver al padre de Hiccup. El enorme hombre se alzaba sobre Fishlegs fácilmente y tenía un aura a su alrededor que exigía la atención de cualquiera. Era todo lo que Fishlegs se imaginaba de los poderosos vikingos de antaño y reafirmaba su creencia de que todos en este pueblo descendían de vikingos

Incluso tenía trenzas en su extensa barba y su frondoso cabello, lo cual por alguna razón lo hacía parecer mucho más intimidante

Sin embargo, a pesar de lo intimidante que parecía, siempre estaba dispuesto a abrir las puertas de su casa a quien lo necesitara. Fishlegs no sabía cómo era ser gobernador de un pueblo, pero estaba seguro de que era más cansado de lo que el rubio jamás había experimentado y, que aun así estuviera de buen humor, era una hazaña por sí sola

-Señor Haddock, es un gusto volver a verlo-

-¿Qué te trae aquí?-

-Bueno...estoy buscando a Hiccup-la cara del hombre más respetado de todo el pueblo se nublo por unos instantes, instantes que le permitieron saber a Fishlegs que algo malo estaba pasando con su amigo y su propio padre no sabía cómo ayudarlo

Pero, de nuevo, los padres casi nunca sabían cómo ayudar a los adolescentes

Avanzó después de que el señor Haddock le diera permiso. Las paredes trayendo viejos recuerdos de proyectos, risas y momentos incomodos mientras avanzaba por ellas. Fishlegs nunca había entendido porque dos personas se empeñaban tanto en tener una casa tan grande, la casa mínimo tenía cinco habitaciones de invitados vacías; solo una se usaba durante un par de visitas anuales del capataz de la policía, Gobber, quien casi era un tío para Hiccup

Entró casi sin pensar en la habitación de Hiccup. Su dueño vistiendo nada más que unos pantalones holgados y con todo su cuerpo todavía goteando agua dejando en claro que acababa de salir de tomar un baño y luciendo una expresión cansada y confusa. Fishlegs no le tomo importancia y avanzo unos cuantos pasos hacia Hiccup

Solo para que el brillo en su brazo lo hiciera detenerse en seco

Astrid

-Mierda-

Hey, muuuuuy tarde

No tengo excusas; solo la clásica "se me fue la inspiración"

También intenté incluir política y, obviamente, las cosas se fueron al infierno en cuanto a temas de trama y a lo que yo quería originalmente

Como sea, tratare de ser más constante a partir de aquí pero no prometo nada considerando que ahora ninguna de las piezas que tenía en mi cabeza encajan ahora y…Si

Bueno, comentarios y opiniones yo encantado de leerlas