-Saca la cabeza del culo, Haddock-
Las palabras de Ruffnut se repitieron en la cabeza de Hiccup
Era la primera vez que alguien lo llamaba un "Haddock"
Por supuesto, muchas personas lo comentan con bura en su tono, como si no creerán que fuera digno del nombre o como si lo estuviera avergonzando solo por existir y solamente estuvieran esperando una oportunidad para quitarle su apellido
Sin embargo, era la primera vez que alguien lo nombraba Haddock con tanta finalidad
Hiccup no supo que sentir
Por primera vez se hizo muy real la inminente idea de que iba a tener que ser el líder de toda una generación de Hooligans y que su apellido tenía tanto peso como autoridad entre todos en el pueblo
Era una idea aterradora
Si Hiccup fuera más listo podría haber aprovechado eso y toda su vida se habría arreglado con tan solo mencionar su apellido. Podría haber evitado la soledad y las burlas constantes con tan solo decir que era un Haddock
Obviamente todos sabían que era un Haddock, pero sentir el peso de saber que Stoick "The Vast" podría estar sobre ti con su enorme hacha era aterrador. Tanto niños como adultos temían la simple visión de eso
¿Para Hiccup?. Era un sábado con Gobber
Por primera vez, desde que Hiccup tenía memoria, la cantidad de influencia que tenía su palabra caía en cuenta para él. Por qué no la había utilizado todavía se le escapaba, pero el castaño no presionaría su suerte más
Y, quisiera verlo o no, Hiccup finalmente entendió que tenía una responsabilidad con toda la gente de Berk
No puedo irme. No puedo quedarme. ¿Qué mierda tengo que hacer?
-Ah. La clásica pose Haddock. No pensé que tendría el honor de verla otra vez-el comentario sarcástico de Gobber fue agradable. Algo de normalidad trajo finalmente a Hiccup a la comodidad
-Si bueno, muchos harían fila para ver a este gran hombre pensar-
-¿Porque no lo habías dicho antes?. !Abriré un espacio en la jefatura para que pienses ahí¡. !Los muchachos y yo agradeceríamos los ingresos extras¡-Gobber sonrió. Sus dientes manchados por tabaco mostrándose orgullosamente al mundo. A veces, Hiccup quisiera tener la confianza que Gobber tenía en sí mismo
Luego recordaba que esa confianza lo hizo caminar desnudo por todo el pueblo como si nada
Estando sobrio
En pleno día de inocentes
No fue una buena broma para nadie además de Gobber
-Solo si la mitad se dirige a mi propia cuenta personal. Si no, entonces habla con mi manager-
-¿Oh?. ¿Quién es tu manager?, ¿una caja de zapatos?-
-¿Por qué una caja de zapatos?-
-¿Por qué un manager?-
-¿Por qué no?-
-¿Por qué no tendrías una caja de zapatos como manager?-
-¿Por qué no tiene manos?-
-¿Olvidas que mi mano tampoco es verdadera?-
-¿Olvidas que no eres mi manager?-
-¡Ja!. Espina de pescado-
-Cabeza de carne-
-hem-
Ambos hombres parpadearon al verse interrumpidos
Obviamente tenía que pasar. Estaban en la estación de policía, después de todo, sin embargo, intercambiar comentarios sarcásticos entre sí se había vuelto tan fácil como respirar para Hiccup y Gobber que la mayoría del tiempo lo hacían sin querer
Hiccup aprovecho para ir al taller de la estación. El olor al aceite quemado y pintura llenando sus pulmones le trajo una sensación de familiaridad que ni su casa podía darle y finalmente pudo tratar de volver a poner sus pensamientos en orden, seguro de que nadie lo interrumpiría mientras estuviera arreglando un auto
Por supuesto, Hiccup prefería mucho más arreglar motocicletas, pero arreglar autos era con lo que había comenzado y le traía nostalgia recordar todas esas noches en las que Gobber se quedaba despierto burlándose de sus primeros intentos de sacar el motor de un auto
Casi perdía su pie en ese entonces, sin embargo, una rápida acción de Gobber había evitado que su pie quedara triturado debajo del motor
Suspiro con comodidad cuando su cuerpo se acomodó casi perfectamente en la patineta que usaba para ponerse debajo de los autos y sus manos comenzaron a trabajar con pura memoria muscular, finalmente permitiendo que su mente pudiera procesar algunas cosas mucho más fácil
El hecho de que se quedaría todavía estaba en duda, pero lo más probable era que se quedara. No tenía ni la menor idea de cómo "tomar" su lugar y ser el "Haddock prometido", pero sabía que estaría en el pueblo para ayudar a cualquiera que lo necesitara. Aún si ese alguien era Astrid
Astrid
A estas alturas, el dolor crudo que le recorría el cuerpo no logro hacer más que estremecer al castaño por unos cuantos segundos
Snotlout y Ruffnut fueron una sorpresa. En su momento. Lo había averiguado hace unas noches cuando su primo le había asegurado que Astrid no era para él y le había mostrado la marca en su pecho. Se sentía mal por aprovecharse de su primo así, pero era la única salida que había visto en la que Hiccup podía salir con su secreto guardado bajo llave
Además, desde pequeño se había acostumbrado a ver a su padre jugar a la política contra las personas más tercas del pueblo, literalmente era un juego de niños para Hiccup ahora. No era algo de que estar orgulloso, pero su padre siempre lo había alentado a hacerlo
"Una herramienta es una herramienta". Decía. "No importa si no nos gusta usarla, siempre hay que tenerla a nuestra disposición"
Lo cual era cierto, pero no lo hacía sentirse mejor
-Hey, Hiccup-el castaño salió debajo del auto para ver a Tuffnut. El rubio estaba aquí más veces de las que Hiccup y no era precisamente para trabajo, pero un Thorston no podía permanecer demasiado tiempo fuera de la cárcel, a menos que estuvieran combatiendo
Todos los Thorston eran unas personas muy resentidas con el enemigo
O eso había escuchado de su padre
-Hola, Tuffnut-
El rubio lo miró fijamente e Hiccup simplemente alzo una ceja. No era común que de repente todas las personas más populares del pueblo se fijaran en él, pero suponía que tendría que pasar tarde que temprano
Haddock prometido...¿verdad?
