Astrid Hofferson era una persona simple y determinada que luchaba constantemente para obtener lo que quería. Lástima que ahora no sabía que era eso

Toda su vida había tenido objetivos posibles y alcanzables, que regularmente costaban una cantidad considerable de esfuerzo, pero valían cada gota a la hora de alcanzarlos. Ahora, sin embargo, se encontraba a la deriva en su vida

Hace una semana había comenzado a sentir incomodidad. No del tipo situacional ni personal, era algo mucho más profundo que eso y Astrid se estaba molestando por eso

Le había costado una profunda introspección durante todo un día para darse cuenta de que probablemente era que su destino había aparecido, lo que la hizo enfadarse e inquietarse aún más

La rubia no era una persona insegura ni ninguna de esa clase de cosas que las personas tenían en la adolescencia. No, Astrid era la persona más fuerte de su generación. En todo. Sin embargo, después de haber intuido que su destino estaba por aparecer o que probablemente ya había aparecido, la hizo sentirse insegura por primera vez en su vida

Los primeros días estuvo completamente confiada de que su destino prácticamente le saltara a la cara, se arrodillara, le enseñara su marca y que luego vivirían felices para siempre como todos en el mundo. Después de todo, ¿Quién sería tan estúpido como para negar un "feliz para siempre"?

Al parecer, su destino fue estúpido

Con el pasar de los días creció una necesidad de velo. No sabía quién era. Solo sabía que necesitaba casi desesperadamente ver a su destino. Una inquietud se había instalado en lo profundo de ella y solo estaba empeorando cuanto más pasaban las horas

Para el fin de semana, estaba casi volviéndose loca

Cuando le pregunto a sus padres dijeron que su destino simplemente estaba nervioso. Que le diera tiempo. Que lo más probable era que para el lunes de la siguiente semana estaría a su lado antes de que comenzaran las clases y que sería casi imposible quitárselo de encima a partir de ahí. Astrid esperaba que sí

Por eso, y porque la idea de presentarse a su destino con algo menos que perfecto era insultante, Astrid se había preparado para sorprenderlo

La rubia nunca había usado maquillaje, pero había usado solo un poco como se lo había recomendado su madre

Nunca ponía especial atención en su pelo, pero hoy su trenza era perfecta

Nunca se había interesado por su uniforme como tal, pero hoy era impecable

Nunca se había molestado en estar completamente despierta en las mañanas, pero ese lunes se había asegurado de estar completamente despierta

Porque, maldición, quería recordar la satisfacción que tendría al ver su cara

Así que entró a la universidad, pavoneándose mucho más de lo normal para su destino, y espero pacientemente en la misma mesa que usaban para el almuerzo como todos los días

-Vaya, ese tipo es realmente estúpido si no se acerca ahora-ignoro a Ruffnut. Era buena amiga la mayoría del tiempo, pero cuando quería hacer bromas siempre era una idiota

En lugar de dignificar su declaración con una respuesta, Astrid escaneo la multitud casi queriendo saltar al centro y gritar por su destino. Los alumnos iban y venían, dedicándole a ella y a su mesa miradas de apreciación como siempre lo hacían, sin embargo, ninguno parecía acercarse

Su destino tenía que aparecer hoy, si no, probablemente perdería el control

Y una Astrid sin control no había pasado desde la secundaria

-Escucha, Astrid, tranquila. Estoy segura de que hoy será el día-las palabras calmantes de su amiga la ayudaron solo un poco, lo cual era un logro en sí mismo

-Si, tienes razón. No importa cuando sea, pero será hoy-

Sin embargo, para la hora del almuerzo, no había sucedido nada

Nadie se le había acercado y mucho menos había intentado hablar con ella

Nadie se veía tan nervioso o inquieto como ella dentro de las personas que conocía o que estaban cerca

Lo que era peor era que Astrid podía sentir, de alguna manera, que su destino estaba presente

No sabía cómo o porque, pero podía hacerlo. Cada vez que él estaba en la misma habitación con ella su cuerpo se sentía entumecido y su cabeza la obligaba a mirar en una dirección en general, sin embargo, nunca encontraba nada más que chicos mirándola lujuriosamente

Si bien las cosas no eran tan malas como en la secundaria, era en un nivel muy cercano a eso

Uno pensaría que las cosas de las hormonas y todo eso se calmarían en el instante en el que la pubertad pasaba, pero gracias a que todas las chicas preferían guardar su primera vez para su destino las cosas solamente se intensificaban en la universidad. Honestamente era asqueroso para Astrid

Suponía que era porque nadie de ese grupo en específico era su destino, pero la rubia no podía estar tan segura de eso

-¿Todavía nada?-

Un bufido salió de sus labios cuando Ruffnut preguntó. Obviando el hecho de que nadie ni nada se había salido de lo normal en todo el día y que no estaba de humor para hablar

-Mira, Snotlout está trayendo una sorpresa-Astrid alzo una ceja al ver como el pelinegro traía consigo a un castaño

Hiccup Haddock, si recordaba correctamente, era una de las personas que había sufrido el desafortunado evento de "Viking Astrid", como lo había denominado, y una de las pocas personas con las que nunca pudo disculparse adecuadamente

Además de tener en las venas un linaje que todos suponían que era mágico

A Astrid nunca le importo realmente nada de eso. Cualquier persona que quisiera ser jefe de ella tenía que ganarse su respeto primero, sin embargo, eso no justificaba el hecho de que básicamente le había dicho que era solamente un estorbo para el pueblo cuando estaban en secundaria. No fue justo para él ni fue algo maduro de su parte, pero por alguna razón nunca había tenido la oportunidad de disculparse como a ella le hubiera gustado

Bueno, lo más probable era porque nunca volvieron a toparse después de eso

-¿Qué traes ahí, Snotlout?-

-Es mi primo, Ruffnut. Hiccup Haddock-cualquier replica que otras personas de la mesa pudieran tener fueron esfumadas con el simple hecho de mencionar su apellido, a lo que Astrid realmente no podía culparlos

Desde hacía poco más de dos años las cosas se habían comenzado a ver de manera diferente para todos los que pertenecían a una de las familias originarias de Berk. Cosas como que Snotlout sería el líder de esta generación demostraron ser falsas cuando varios habían sido testigos de que el corebak estrella de la escuela se derrumbaba por la pura presión del trabajo. Cosas como que Hiccup era un inútil se demostraron falsas cuando alguien había descubierto que aparentemente era la principal mente de la policía y que algunas veces su padre le daba ciertas tareas que ninguno de los adolescentes creía poder soportar

Eso, más el hecho de que todos los adultos aseguraban que todos los Haddock tenían la etapa de negación, habían dejado a todos preguntándose cuando Hiccup tomaría el lugar de Snotlout. Más expectación se creó cuando Snotlout mismo había declarado que pronto las cosas cambiarían

Al parecer, las cosas cambiarían el mismo día que su destino se revelaría ante ella

La cafetería se había llenado de ruido, lo que no era para nada sorpréndete. ¿Un nerd como Hiccup sentado con los populares?. Era algo inaudito para cualquier persona que no fuera originaria de Berk

Haddock, Hofferson, Jorgenson, Thorston, Ingerman. Esas eran las casas principales en los principios del pueblo y todo eso se había aferrado hasta el día de hoy, seguramente eso se mantendría por muchas más generaciones sin importar cuantos extranjeros llegaran

Astrid había conocido a Snotlout, Ruffnut, Tuffnut, Fishlegs e Hiccup desde que era pequeña y había estado enterada de las tradiciones del pueblo desde que había tenido conciencia para saber la importancia de eso, por lo que ni siquiera se había resistido a hacer una amistad con todos, excepto por Hiccup

Hiccup siempre fue un enigma para Astrid. Obviamente era un tipo muy inteligente y eso solo hubiera bastado para que todos los demás estudiantes lo escucharan al menos unas cuantas veces, pero en lugar de eso se había retraído a una especie de caparazón desde la primaria y nunca se había molestado en salir de él, lo que lo hico incompatible con los demás

La rubia honestamente no veía nada especial en el castaño a parte de su inteligencia, pero por eso mismo no tenía problemas con él sentándose con ellos. Bueno, eso más la amenaza de que sus padres probablemente le arrancarían la cabeza si se enteraran que estaba despreciando a un Haddockk de nuevo

La primera vez no fue bonita y estaba segura de que nunca lo sería

De repente, todo eso dejo de importar cuando su cuerpo comenzó a hormiguear de una manera ya familiar

La cabeza de Astrid se volvió hacia la dirección en la que acababa de venir Snotlout y subió hasta toparse con nada, de nuevo; solo que esta vez la sensación hormigueante en su cuerpo solo se había amplificado

Esta aquí...

Era la primera vez en todo el día que su destino no huía cada vez que ella demostraba saber que estaba ahí y eso hizo que la rubia sonriera internamente. Finalmente estaba a punto de caer rendido ante ella y las molestias de toda la semana terminarían con su final feliz

Astrid se irguió, y fingió poner atención a lo que sea que fuera la plática que se estaba llevando a cabo en su mesa, sintiendo como su espalda cosquilleaba ante la sensación casi placentera de su marca queriendo aparecer y brillar orgullosamente. Prácticamente podía sentir como todo lo demás dejaba de importar

La rubia no tenía idea de quien era su destino, pero estaba segura de que conocerlo finalmente sería mucho más placentero

De repente Astrid regreso a la realidad. Así como así

Parpadeando, la rubia se dio cuenta de que toda la mesa se había quedado en silencio. Bueno o malo no lo sabía, pero regularmente silencio significaba problemas

Escaneo la mesa tratando de averiguar qué había pasado, pero solamente había encontrado más preguntas

Snotlout y Ruffnut estaban sonriendo con suficiencia, lo que regularmente era algo malo. Fishlegs y Heather estaban luciendo orgullosos, lo que era adorable. Tuffnut lucia completamente apático, como siempre que no estuvieran haciendo algo ilegal. Todas las demás personas que no eran importantes en los pensamientos de Astrid parecían estar completamente en shock, sin saber cómo reaccionar y simplemente quedándose quietos. Hiccup...

Hiccup faltaba

Astrid resoplo

No sabía que había dicho o hecho el castaño para que todo el ambiente se pusiera tenso, pero era un clásico el hecho de que huyera cuando se sintiera incomodo, lo que era la mayoría del tiempo

-Bueno, señores, ya oyeron al jefe-

-¿Qué?-Astrid miro desconcertada a Ruffnut. La chica simplemente le sonrió

-¿No lo estuchaste?. ¡Ah!, por supuesto. ¿El destino toco tu puerta?-

La rubia le frunció el ceño a su amiga y poso su mirada sobre Snotlout. El coreback simplemente se encogió de hombros

-Al parecer un Haddock siempre cumple con las expectativas-

Astrid simplemente resoplo