Astrid Hofferson…estaba harta de todo
Había sido una revelación muy agradable finalmente conocer a su destino, sin importar en las circunstancias que fueran, pero ahora no podía actuar en consecuencia porque nadie la dejaba salir de su cama sin supervisión
No es que no tuvieran razón, incluso sentarse en su cama le costaba más esfuerzo de lo que debería, pero Astrid había llegado al punto en el que realmente no podía pensar con lógica
Cuando finalmente pudo recuperar su conciencia completamente, lo primero que hizo fue buscar a Hiccup, sin ningún maldito resultado más que las caras aliviadas de sus padres (era agradable, pero no era lo que estaba buscando y, por la cara que tenían los dos, lo sabían)
Inmediatamente después de no encontrarlo se había desnudado frente a su espejo de cuerpo completo para corroborar que no había sido simplemente un sueño. No lo fue. Su espalda baja mostraba orgullosamente "Hiccup" en hermosa caligrafía casi parecidas a runas. Obviamente también tenía otras cosas, pero Astrid a penas y les prestó atención
Una vez que la oleada de alivio la llenó porque finalmente conocer su destino, la ira llegó. ¿Por qué había tenido que llegar hasta esos extremos?. ¿Por qué había sido tan terco?. ¿Por qué no se quedó con ella?
Estuvo herida, dolida y llena de ira por las siguientes dos horas. Tratar de calmarse y ver la lógica no funciono para nada y simplemente la enfureció más. Lamentablemente eso no duró más que unas pocas horas antes de que la ansiedad la atacara con más fuerza que nunca
¿No la quería?. ¿No era suficiente?. ¿No creía que ella lo merecía?
¿No le gustaban las rubias?
Su madre había tenido que darle un té para calmarla y que pudiera dormir esa noche (y todas las demás, ya sea por los dolores, los mareos o la angustia mental)
Los días que siguieron no fueron mejores. Entre el malestar físico y el malestar mental, las cosas no habían sido muy agradables para Astrid
La misma rubia podía admitir que realmente no se sentía capaz de hacer nada más que vomitar por todo el piso, pero su orgullo la estaba cegando cada vez más y estaba a unos cuantos minutos de mandar todo al diablo e ir a la escuela como si no estuviera sintiendo que todo su cuerpo y todo su corazón estuvieran siendo rebanados por el dolor, la duda y la incertidumbre
Esas eran palabras que Astrid jamás pensó que fuera a pronunciar, pero no podía negar que la inseguridad que había experimentado recientemente era real y muy cruel. Los ataques de ansiedad eran soportables, lo ataques de depresión no la dejaban en paz hasta que se quedaba desmayada del cansancio por estar tan deprimida (ni siquiera había considerado que estar deprimida podía ser tan cansado)
Sus padres lo notaron, obviamente, y estaban mucho más preocupados por ella de lo que a Astrid le gustaría. No había nada que pudieran hacer más que soportarlo hasta que Astrid encontrara la solución
Lo que terminaba en Hiccup
Porque últimamente, todo parece terminar en Hiccup
El solo hecho de pensar en el hacía que su estómago se revolviera (a veces con mariposas, a veces con vomito) y que su cabeza diera vueltas ( a veces con fantasías, a veces con la cruda realidad aumentada por la depresión). Astrid quería (necesitaba) ver a Hiccup, pero Hiccup no había venido ninguna vez a visitarla
Ruffnut había venido unas cuantas veces y le había dicho que las cosas estaban mal, pero Astrid nunca pudo lograr que le dijera que estaba pasando con Hiccup, lo cual la estaba llevando a la locura lentamente
-Astrid, ¿Cómo estás?-su madre había llegado en algún momento durante su monologo interno, con una taza de té en sus manos y una expresión preocupada
Si Astrid fuera menos orgullosa y no estuviera a punto de enloquecer, podría haber considerado contarle la verdad a su madre, pero había terminado con el mismo comportamiento de su padre
-Estoy mejor, mamá-
Su madre le dejó el té y la miro con una expresión que Astrid no pudo descifrar, la ansiedad hizo que el nudo en su estómago se tensara mucho más de lo que realmente debería y sus manos comenzaron a temblar de una manera que nunca había pasado
Después de unos segundos de silencio, su madre simplemente suspiro
-Tu padre y yo hemos estado hablando. No puedes seguir así y nosotros no tenemos idea de que hacer, así que te lo preguntaré directamente. ¿Qué es lo que quieres hacer?-
En cualquier otro marco de tiempo, Astrid había saltado hacia la oportunidad de hacer lo que quisiera
¿Ahora?, no había nada más que dudas en su cabeza
Dudas que su madre noto
-Sé que desde que te despertaste estas sufriendo muchas cosas, y me duele, pero tienes que comenzar a superarlos. Nadie más que tu puede solucionar esto. Nadie más que tu puede hacer que las cosas avancen. Nadie más que tu sabe lo que necesitas. Nadie más que Astrid sabe lo que Astrid quiere. Así que te lo preguntaré otra vez, no a los problemas que tienes, no a tus inseguridades, a Astrid, ¿Qué es lo que quieres?
Su madre tenía una intensidad en la mirada que Astrid nunca había visto antes. Sus palabras tenían una dureza solamente reservada para cuando se enfrentaba a sus terquedades. Sus intenciones más que claras fueron como un golpe en el estómago para Astrid
Realmente, ¿Qué era lo que quería?
Antes de todo este problema, Astrid quería terminar la universidad con honores, quería conseguir un trabajo, quería ser ese uno en un millón que lo había logrado, quería hacer cambios en el mundo, quería lograr todo lo que ella quería y lograr mucho más
Antes de todo este problema, Astrid tenia deseos muy comunes que probablemente no cumpliría
¿Ahora?, seguía queriendo todo eso, pero estaba en un segundo plano
¿Ahora?, todo eso había pasado a ser solamente pensamientos secundarios que no tenían mucha importancia y Astrid sabía por qué, simplemente no había tenido la certeza de reconocerlo
Su madre tenía razón
No podía seguir dejando que todos esos problemas siguieran creciendo
No podía dejar que nada la detuviera
No podía dejar que algo que le importaba se le escapara de las manos
Ella quería a Hiccup, obviamente
La revelación no hizo que su ansiedad y depresión desapareciera como si nunca hubieran existido; todavía podía sentir el temblor nervioso en sus manos, sus pensamientos seguían inclinándose inconscientemente hacia lo negativo de todo, pero Astrid podía sentir finalidad en esa idea
Ella quería a Hiccup, independientemente de todo lo demás
Si Hiccup no estaba dispuesto a venir a verla, ella iría por el
(Ignoro los peligrosos pensamientos de que Hiccup no la quería, ignoró la incómoda bola de plomo que se asentó en su estómago ante la mera idea de ir a confrontarlo, ignoro la sudoración en sus manos, ignoro incluso la ligera falta de aire en sus pulmones)
Astrid siempre había sido descrita como una persona terca y, en este momento, estaba a punto de comprobar que tan terca era
-Mama, ¿Podemos salir?. Tengo un lugar al que ir-
La sonrisa de su madre no hizo que nada cambiara, pero fue un buen indicador de que estaba haciendo las cosas bien
-Iré por el auto-
Mientras su madre se movilizaba, Astrid ni siquiera se tomó un momento para pensar en nada antes de levantarse de un salto
Fue una mala idea. Las náuseas y los mareos seguían presentes y ya podía decir que cualquier cosa que Astrid hiciera sería cien veces más difícil de lo que nunca en su vida
Esto termina hoy
Bueno, casi un mes sin vernos. ¿Qué tal?, ¿Cómo los trata la vida?
Tengo varias excusas, pero honestamente me da flojera escribirlas
Entonces, vamos a lo importante. ¿Quieren capítulos cortos per continuos o largos pero esporádicos?
Por cierto, Ouch, acabo de ver que una amiga acaba de cumplir años y no me invitó a su fiesta. No sé si estar dolido o no ya que ha pasado un tiempo desde que no hablamos, además, estoy seguro de que no soy el tipo de amigo que quiere presentarle a sus otros amigos...no sé a dónde iba con esto
