ADVERTENCIA. Esta historia, contiene contenido adulto, temas y situaciones altamente sexuales. Adecuado para mayores de 18. Leer bajo tu propio criterio. Esta historia es de Tillie Cole. Los personajes utilizados en esta adaptación sin fines de lucro pertenecen a M. Kishimoto.

SHISUITEMA, con mucho cariño para Mila Mariposa. Esperó y te guste.


.

.

.

.

Me habla cada mañana,

El amanecer de cada nuevo día,

Impidiéndome comer,

Mi cabeza es donde permanece.

Me despoja de mis cargas,

De la sensación de hambre, de dolor,

Me guía a la perfección,

Toma libremente el control.

Estará conmigo para siempre,

De esto no tengo otra opción,

Mi amiga, mi enemiga, mi conciencia,

Es Miin, es esa voz...

.

.

.

.

Prólogo

Querida Daisy,

Peso: 44. 500 kg

Calorías: 2000

Esta es mi primera carta para ti, bueno, la primera entrada en mi diario, quiero decir.

Desde que me has dejado, realmente no sé con quién puedo hablar, así que he decidido a seguir hablando contigo... por medio de la pluma y papel. En lugar de nuestras charlas nocturnas en el teléfono sobre nuestro progreso ese día, voy a hablar contigo aquí. Te contaré mi peso, la cantidad de calorías que he comido... igual que antes.

Pero esto no es como antes, ¿verdad?

No es lo mismo. El contacto no es suficiente, pero es todo lo que tengo... todo lo que me queda de ti, Daisy, mi mejor amiga.

Estoy sentada aquí ahora bajo el sol abrasador del verano, a la sombra de un enorme pino... junto a su tumba. ¡Tú tumba, Daisy! ¿Cómo se llegó a esto?

Estoy deslizando mi mano por la lápida de granito negro, maravillosamente brillante, trazando los bordes de tu epitafio:

"Ella ocultó sus lágrimas, pero compartió sus sonrisas"

Así fuiste tú, Daisy, sonriente en la superficie, pero demasiado frágil para este mundo en tu interior. Nunca dejaste que se mostrara, sin embargo, siempre sonriente a través del dolor. Usando tu máscara que le decía al mundo que estabas bien, pero todo el tiempo estuviste muriendo por dentro.

Lo sé porque llevo esa máscara también.

Siempre fuiste mi roca, la única persona en quien podía confiar. Pero me dejaste aquí sola y estoy perdida sin ti. No sé mi lugar sin ti en este aterrador, mundo lleno de dolor, con su constante presión para ser perfecta.

Se suponía que nunca iba a ser de esta manera. Estábamos destinadas a pasar juntas por esta vida, sobrevivir juntas. Pero al igual que la flor de tu nombre, prosperaste por un tiempo pero, demasiado delicada para durar, te marchitaste y moriste.

Tus últimas palabras para mi fueron vive por ambas. Hacer lo que me asusta y aprecia cada día. Y lo voy a intentar. Te lo prometo, este año, lo voy a intentar. Pero pensamientos oscuros ya plagan mi mente. Las inseguridades me persiguen cada día.

No sé cómo purgarme de estos pensamientos horribles... de sus palabras horribles.

La voz es tan poderosa en mi mente, y sólo tú podías entender lo que es esto. Me temo que sin ti aquí, va a ganar. Me temo que sin ti aquí, voy a perder esta lucha sin cuartel. Me temo, sin ti, voy a escuchar sus palabras y caeré en las garras de hierro de mi mayor temor.

¡Oh, Daisy, mientras estoy sentada aquí en este cementerio silencioso y pacífico, una parte de mí desea estar en el cielo contigo! No estoy segura de ser lo suficientemente fuerte como para continuar así y, aún ahora, la voz me provoca y se burla de mí desde lo más profundo de mi mente.

Eres repugnante.

Eres un monstruo, me dice sin pausa, día y noche, desgarrándome de mis sueños y empujándome a ceder.

Daisy, me temo que sin ti en mi vida, caeré... de nuevo.