Ser una dama
Capitulo 3
El timbre resonó por toda la institución, anunciando el fin de clase. El jubilo y suspiro de los alumnos no se hizo esperar, puesto que, era viernes.
Viernes, ¿Quién no amaba este día? Prácticamente el día en que nos podemos olvidar por completo de la escuela, tarea… trabajo.
Sin duda alguna, el mejor día para Hinata. La joven se estiro por enésima vez en su asiento y dejo salir un largo bostezo. Estaba cansada y solo quería ir a su casa a dormir, ni hambre tenia. El sueño gana por mucho, ya que mañana tenía trabajo en la tienda de ropa de 10:00pm a 4:00pm. Agradecía que por lo menos fuera medio tiempo, sino, no resistiría sábados ni domingos. Ella es una estudiante, por lo tanto, tenía faenas escolares que hacer.
Al ver que como sus compañeras de clases se retiraban chillando de júbilo, yendo a quien sabe dónde. Hinata se puso de pie con pereza y empezó a guardar sus cosas en la mochila. Su cuerpo sentía demasiada fatiga que hasta sus cinco sentidos empezaron a nublarse, sin saber que era observada con ojos curiosos.
. – Hyuga, Hyuga, ¡Reacciona! – la mencionada se despertó enseguida con su corazón latiente a todo ritmo. Agito un poco su cabeza y despejo sus ojos.
. – ¿Uchiha? – cerro los ojos para enfocar pero no lo logro, así que saco la funda de sus lentes y se los puso. – Si eres tú – articulo en cuanto lo enfoco y volvió a guardar los anteojos.
. – Usas lentes – afirmo al verla guardar la funda.
. – Si, solo para leer. Últimamente me falla vista – dijo mientras se rascaba los ojos con la mano.
Sasuke se acerco a ella y tomo su mano – sin delicadeza – alejándola de sus ojos. – Como no te va a fallar si sigues rascándote con estas manos sucias – regaño con prudencia al mismo tiempo que soltaba su mano y se limpiaba discretamente en el pantalón. – Vámonos.
Hinata se quejo con pereza y pesar. Sus planes de irse a dormir, se había esfumado por completo. Había olvidado que ese día, Sasuke le había programado una cita con una estilista. Al principio estaba emocionada, ya que iba a ser de primera clase, pero después… por alguna razón comenzó a pensar si todo esto era buena idea. Se estaba involucrando con el Uchiha, eso no era bueno, no desde que empezó a sentir miradas asesinas de todas las chicas.
– "Quizás debería dejarlo por las buenas…" – divago sin saber que Sasuke ya le estaba tronado los dedos en la cara.
. – ¡Reacciona moza! – bramo con impaciencia al ver como Hinata volvía a pestañar. – ¿A qué hora te dormiste? – cuestiono sin dejar salir su tono preocupado. No era raro ver alumnos cansados por desvelarse tanto tiempo haciendo estupideces, pero ella era diferente, él sabía que ella no se desvelaba porque quería.
. – Mmm~ creo que a las cuatro de la mañana – respondió mientras se afirmaba la mochila a su espalda. – No podemos ir otro día – pidió con un tono cansado.
. – No – dijo frívolo. – No tardaremos mucho – se excuso para que la joven aceptara. – Realmente ya no tengo deseos de ver ese estropajo en tu cabeza. Te seré sincero…
. – Cuando no lo eres – musito un poco irritada la joven pero fue todo oído al escuchar las críticas constructivas del Uchiha.
. – Ese corte de cabello no te favorece – dijo al ver como lo tenía por ambos lados, sin fleco alguno, dejando la frente descubierta. – Te hace ver gorda – completo sin descaro alguno y con doble intención. Y tal parece que funciono, ya que vio como la Hyuga levantaba la ceja indignada y aprovecho eso para amonestar más. – Y hay que hacer algo con esas cejas… o quizás deba decir "esa ceja"
. – ¡Bien, ya nos vamos! – bramo colérica mientras se iba del salón de clases, dejando a Sasuke con una sonrisa triunfadora.
. – Hmm
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Tomaron el metro para ir a la estética que se encontraba en el centro de la ciudad. Unos buenos minutos para que Hinata se desquitara con el Uchiha. Era raro que alguien como él no portara su propio transporte, a veces lo veía irse caminar o tomar un taxi y eso le hizo recodar cierto incidente que había visto en las noticias. – Así que… viajas en metro – se burlo pícaramente a su lado. – ¿No tienes carro? O quizás ¿tenias?
. – Si ya sabes la respuesta para que preguntas – articulo irritado mientras fingía voltear a otro lado.
. – ¡Me acabas de dar la respuesta! ¡Entonces si fuiste tú! – exclamo divertida Hyuga atrayendo la atención de todos los pasajeros. La alegría de Hinata perturbo la elegancia de Sasuke al ver como se convertía en el centro de atención. – ¡Lo leí en los periódicos! ¡Pero omitieron el nombre…!
. – Ya cállate – demando tapándole la boca a la joven con sus manos y evitar ser el centro de atención.
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Después de bajar en la estación deseada, Hinata insistía en saber la historia sobre el carro del Uchiha, la verdad tenía suerte de haberle sacado una buena evidencia. – Vamos, dime… ¡Dime! ¿Qué paso? – rogo al mismo tiempo en que se encaminaba por las calles del centro de la ciudad.
. – No – dijo por octava vez. – Déjame dejarte algo en claro Hyuga. – Su voz se torno molesta – En primer lugar no te metas en los asuntos de otros, no somos amigos, solo somos…
. – Socios – completo Hinata después de unos segundos. – Entiendo, lo siento… ¿Por dónde?
Sasuke ya no supo que decir y ni dijo nada. Así que continuaron con su caminata en silencio hasta llegar al lugar donde las esperaba la estilista. Hinata se maravillo con el acogedor y hermoso lugar. El salón de belleza tenía dos pisos y en cuanto entro, sintió la mirada burlona de todas las bellas damas del lugar. Trato de no cohibirse pero en cuanto entro Sasuke sus miradas se dirigieron a él y empezaron a coquetearlo, incluso las que parecían casadas.
. – Hola, Sasuke – Saludo la dueña del lugar, su nombre era Dana Ritter y por lo que vio Hinata, era extranjera. Su corto pelo rubio con mechones cafés y eso ojos azules, lo decía todo. Su físico era como el de una mujer de 30 años y por alguna razón llego a pensar que tal vez tendría más.
. – Hola, madrina – le devolvió el gesto Uchiha con abrazo.
. – "Madrina" – se sorprendió Hyuga. Realmente subestimaba a los Uchiha.
. – Te traje… "esto" – presento Sasuke sin toque alguno.
. – ¡Sasuke! ¡Modales! – la regaño su madrina mientras le daba un ligero golpe en su hombro izquierdo. – Hermosa, ¿Cuál es tu nombre? – pregunto con cariño.
. – Hinata – contesto un poco avergonzada.
. – ¡Lindo nombre! ¡Vamos! Te reserve el mejor lugar – la tomo por los hombros y la empezó a llevar hacia el segundo piso. – Te veo en una hora Sasuke – se despido Dana y se fue junto a Hinata.
. – Claro – Sasuke se fue con todo gusto.
Entrar en un lugar – solo para mujeres – se sentía hostigado. Así que dio una vuelta por las tiendas comerciales y esperar a que pasara la maldita hora. Se adentro primero a la tienda de libros y buscar uno que llamara su atención. Removió unos cuantos libros y casi al final de una hilera, encontró un libro. Su portaba mostraba una hermosa mujer de espalda, donde sus largos cabellos azulinos oscuros eran sacudidos por el viento, su espalda era cubierta por una hermosa yukata de color blanca. Continuo mirando hasta leer el título: "La dama en la laguna"
Giro el libro para leer la contraportada:
"El tenia problemas, ella la soluciones. Por eso siempre se frecuentaban en laguna, un momento que solo ellos pueden disfrutar"
Por un momento se asqueo al ver que se trataba de algo romántico, pero algo le insistió que tal vez no era lo que pensaba. Abrió el libro y no había foto del escritor, solo la editorial – H&H EDITORIAL – La conocía, fue una industria muy pequeña pero el padre de Sasuke se adueño de ella – UCHIHA EDITORIAL – era una empresa muy proclamada y su grandeza era reconocida internacionalmente. Aparte de eso, se adueñaban de empresas de comercio. El padre de Uchiha le gustaba eso, adueñarse de casi de todo.
Con solo saber que ese libro no pertenecía a la editorial de su padre, lo compro. Una vez que salió de allí, se dirigió a ver otras cosas, ignorando los coqueteos de las mujeres. Encontró una pequeña plaza y a su suerte una banca vacía. Aun faltaba media hora para que terminara su madrina con Hyuga, así que se dispuso a leer el nuevo libro, pero más que leerlo, fingía. Las risas y miradas molesta de las mujeres simplemente no lo dejaba concentrarse, así que no pudo evitar pensar en lo que le había dicho a Hinata. Quizás se había pasado, pero de algún modo, sentía que hizo lo correcto. Se había entrometido en algo personal.
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A casi veinte minutos de acabar, Dana se encontraba secando el cabello de Hinata mientras esta bostezaba por decimoquinta vez. – ¿Cansada? – se rio la estilista mientras retiraba el cabello.
. – Como no tienes idea – musito Hinata sonriéndole con amabilidad.
. – La escuela, ¿no? – cuestiono mientras sacaba las tijeras y un peine.
. – Y dos trabajos – completo con fatigues.
. – ¡¿Dos trabajos?! ¡Me sorprendes! – alago mientras le revolvía el cabello. Pero Dana no quería hablar de las faenas de Hinata – no quería agobiarla – pero con otro tema, tal vez. – ¿Y cómo se conocieron Sasuke y tú?
Hinata alzo la ceja por lo emocionada que estaba la madrina del Uchiha. – ¡No me mires así! ¡Es que es la primera vez que Sasuke viene y trae a una chica! ¡Casi llegue a creer que era homosexual! – se mofo Dana junto a Hinata.
. – ¿Y no lo es? – le siguió el juego. Hinata se sorprendió de lo social que era esa mujer, a pesar de ser la madrina de Sasuke, lo juzgaba con diversión y sin malas intenciones.
. – ¡Ay, no! ¡Yo espero que no! ¡Sería un desperdicio! – Hinata no pudo evitar reírse y se tranquilizo al ver como Dana empezaba cortarle el cabello. – Bueno, ya. ¿Cómo se conocieron?
. – Una apuesta – soltó Hinata ganándose la mirada sorprendida de la estilista.
. – ¿Apuesta? – balbuceo confusa Dana.
. – Sí, bueno, tal parece que mi apariencia afecta la vida de los estudiantes de la escuela – menciono un poco incomoda. – Sasuke dijo que mi porte no va con la escuela… creo que lo ofendo en cierta forma, la cual, no llego a entender.
Dana siguió cortando las puntas abiertas del cabello sin perder detalle de la conversación. – ¿Y no te sientes ofendida? – pregunto preocupada.
. – No, la mitad de la apuesta es mía. Así que… realmente nunca me llego a importar lo que piensen de mí. Puedo vivir con eso – sonrió la joven mientras se miraba a través del espejo y observaba de reojo la expresión angustiada de Dana.
. – Pues sabes que… – Dana sonrió con complicidad. – Hagamos que se retracte ese tonto y vea lo hermosa que eres. Y créeme nadie se queja de mis estilos – sonrió Dana mientras empezaba a tomar unos mechones y empezaba cortarlos. – Pienso que este estilo quedara con tu rostro, hará resaltar tus hermosos ojos.
. – ¡¿De verdad lo crees?!
. – ¡Claro! Y qué bueno que lo tienes largo, eso ayudara mucho. Solo tengo que cortar "la mala hierba" – Hinata sonrió con emoción. Era la primera vez que se sentía a gusto, creo que con este trato visitaría seguido la estética.
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Al pasar la hora, Sasuke se dirigió de nuevo hacia el salón de belleza de su madrina al mismo tiempo que checaba la hora – las 5:05pm – si que era tarde pero aun así la gente seguía paseando por las calles del centro, después de todo era viernes. "El tarde" era en sentido figurado.
Llego a la estética y vio que solo quedaban unas tres mujeres en espera mientras que otras cuatro eran atendidas por las estilistas. Se encamino hacia el segundo piso para encontrar a su madrina arreglando sus materiales de trabajo, y en cuanto lo diviso, lo recibió con una sonrisa. – Hola bebe – saludo con cariño.
. – Hola – dijo un tanto molesto por haberle dicho "bebe" – ¿Dónde está?
. – En el baño, esta sacudiéndose el cabello y su uniforme. ¿Por qué tan ansioso? – cuestiono sagazmente.
. – No estoy ansioso, solo ya quiero irme. Tengo hambre – se excuso con elegancia mientras miraba la puerta del baño, esperando a que se abriera.
. – ¡Ah, la llevaras a cenar! ¡Ese es mi niño! – canturreo Dana con emoción que ni le dio tiempo a Sasuke de replicarle, pero calló al sentir que probablemente Hinata también tendría hambre. – ¡Hina-chan! Sasuke ya vino por ti – le llamo.
. – Ya… ya voy – se escucho del otro lado al mismo tiempo que la perilla del puerta giraba y se abría la puerta.
. – ¡Verdad que hice un buen trabajo! – se alago Dana mientras daba pequeños saltitos.
. – S… si – farfullo Sasuke al ver como del baño salía la joven con cierta timidez. Su cabello había cambiado, ante se veía opaco pero ahora brillaba tanto que percibió que su cabello era azulino oscuro, lo tenía cortado por debajo de los hombros, pero aun así se percibía como – "¿Largo?" – pensó al verlo. Pero más que nada el nuevo estilo con un flequillo en su frente le hacía resaltar sus ojos a perlados hasta sus cejas se veían perfectamente delineadas. – Estas… "linda"…. Mejor – articulo llevándose la palabra "lindo" a lo más recóndito de sus pensamientos.
. – ¿Mejor? – dijo indignada Dana. – ¿Cómo, solo eso? ¡Me ofendes! – fingió lagrimitas. – Eres tan cruel.
. – ¡No! ¡Yo solo…! – se altero Uchiha al ver como su madrina lo fulminaba con la mirada. – Digo que esta mejor a comparación de antes… Buen trabajo, madrina. Eres la mejor – alago para intentar calmarla.
. – Ya lo sé – le respondió con orgullo mientras tomaba un bolsa de papel y se le entregaba a Hinata. – Ten linda, ponte este champú y acondicionador para el cabello. También hay una crema para peinar que te sentara bien, además te puse un poco de maquillaje y cremas para tu rostro, con esto tu cara será más suave y te quitara esas imperfecciones. Ah, también un ungüento que te ayudara a quitarte esa molesta cicatriz.
. – ¿Qué cicatriz? – pregunto intrigado Sasuke y por la cara de Dana supuso que era un tabú.
. – Nada. Los socios no se entrometen en los asuntos de otros, ¿verdad? – le comento Hinata mientras tomaba la bolsa de Dana y la tranquilizaba por haber hablado de más.
. – ¡Vuelve pronto cariño! – Dana se despidió de Hinata, olvidando que Sasuke se encontraba allí. El Uchiha solo frunció el ceño con solo ver como la joven le devolvía el gesto a su madrina y pensó que tanto había hecho para volverse tan cercanas.
Una vez alejados del salón de belleza, Sasuke pudo ver como Hyuga en todo el camino mantenía la cabeza agallada. A penas estaba a punto de preguntarle qué le pasa, pero un chiflido de un hombre repúgnate le contesto. – Cabrón – musito Uchiha. – No le hagas caso, ven – agarro su brazo y la llevo al primer restaurante que vio y allí comieron sushi.
. – Vaya… eso si que fue vergonzoso. Jamás se me había quedado viendo… de esa manera. – comento Hinata un poco más relajada.
. – Me lo imagino – articulo burlón Sasuke. – Con tu anterior aspecto no dudo que espantabas a cualquiera. – Hinata alzo las cejas y asintió dándole la razón. – Aunque aún falta arreglar ese feo uniforme.
. – ¿Qué tiene mi uniforme? – cuestiono Hinata viéndose desde su falda hasta su chaqueta en busca de una mancha o algo parecido.
. – No es de tu talla, es demasiado grande. Falda larga que llega a tus rodillas, saco que parece de hombre, zapatos de niño. Una dama no usa eso. Una mujer debe tener la talla a su medida, mañana te llevare a que lo arreglen. ¿A qué horas sales de trabajar? – cuestiono mientras toma su ultimo rollo de sushi.
. – A las cuatro… pero no puedo…
. – Bien. Pasare por ti, ¿En dónde trabajas? – volvió a preguntar una vez que finalizaba de comer.
Hinata lo miro un poco molesta pero al estar cansada e irritada, lo dejo por las buenas. – En la tienda departamental #10, segundo piso. – le contesto mientras se ponía de pie, con toda la intención de salir de ese lugar.
. – ¡Oye, no me…! – se dio cuenta del cambio de actitud Hinata y salió tras ella una vez de haber pagado.
Por alguna razón, la joven se encontraba un poco desanimada y un tanto molesta. Quizás por el Uchiha, si, tenía que serlo, solamente se la pasaba dándole órdenes como si fuese su empleada o algo parecido. Con desgano, subió las escaleras de la estación del metro y se recargo en la primera columna que vio – suspirando con fatigues – mientras miraba lo rieles en espera del transporte. Se quedo aguardando con paciencia mientras tocaba uno de sus mechones de su flequillo sin saber que unos hombres la miraba de arriba hacia abajo.
. – Disculpe señorita, ¿Se encuentra bien? – Se acerco un muchacho – de unos 20 años – por detrás de ella, espantándola en el acto.
. – ¡¿Eh?! – Hinata lo observo con desconfianza.
. – Perdóname, no quería asustarla. Mi amigo y yo nos preguntábamos si le gustaría ir a tomar una taza de café con nosotros…
. – No me gusta el café – se adelanto Hinata dándole la espalda.
. – ¡Ah! Bueno que le parece…
. – ¡No, gracias! – Le grito Hinata mientras se alejaba de esa granuja.
. – ¡Vamos! ¡Solo será por un…!
. – La señorita dijo "No gracias" – amenazo el Uchiha tomado con "gentileza" el hombro del muchacho insistente.
. – ¡Tsk, no venia sola! – se quejo el chavo mientras se iba del otro lado con su amigo quien se mofaba por su ante escena.
Hinata la vio acercarse al mismo tiempo que el metro llegaba, la jalo por el hombro y la adentro a la cabina, fulminado al chico de antes con una advertencia de que si se subía no le gustaría lo que pasaría. El muchacho lo entendió con solo ver el semblante del Uchiha y se quedo pasmado en su lugar.
. – Uchiha – fue lo único que dijo Hinata.
. – ¡No te vuelvas a ir de esa manera! ¡Que no vez que tu buena apariencia atrae hasta el más idiota! – recrimino Sasuke mientras se sentaba en uno de los asientos.
Hinata mordió sus labios por esa recriminación, no quería ilusionarse, pero lo tomo como un alago. Sin decir nada, por temor a su enojo. Tomo asiento a lado de él y como aun faltaba un buen para la estación donde se tenía que bajar, bostezo y cerró los ojos en el acto. Sin darse cuenta que se había dejado llevar hacia los brazo de Morfeo.
El Uchiha se rehusaba a verla, simplemente por el hecho de recordar como ese niñato estúpido la miraba como si fuera la única chica existente y para colmo no sabía por qué le molestaba tanto. – "Solo se arreglo el cabello y ya era el centro de atención" – pensó irritado, pero la tensión no arreglaría nada. Mejor busco la manera de retomar la conversación de hace unos momentos pero de la nada sintió un peso en su hombro derecho y se dio cuenta que era la cabeza de Hinata. Realmente se veía cansada, tanto que sus ojeras casi eran visibles a tan corta distancia.
. – "Quizás por eso estaba tan molesta, estaba cansada." – pensó el Uchiha mientras la observaba dormir con tanta placidez. Sintió la mirada de otra persona y se avergonzó al ver como una ancianita le sonreía con ternura. Como si fuera una pareja de enamorados, así que, con un poco te tacto la empezó a alejar de su hombro, pero casi la un susto al ver como la joven se iba hacia el otro – y del otro lado estaba el suelo – sin más remedio la recargo en su hombro e ignoro la risita picarona de la ancianita.
. –"Ancianita metiche" – pensó mientras fingía ver por la ventana. – Mas te vale que no babees – le susurre con fastidio mientras la veía de reojo.
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Fin de capitulo 3
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Hola, me dio gusto que mi historia es bien recibida y realmente espero que no se aburran y lleguen a disfrutar mi historia. Gracias por el apoyo y lo comentarios, me animan a seguir escribiendo y decir que esto vale la pena. Lamentablemente mis vacaciones están a punto de terminar dentro de una semana y tres días ya entrare a la universidad y no les aseguro que tan seguido pueda publicar esta y la cruel realidad. Solo espero que me tenga paciencia, no los voy dejar descontinuados – se los prometo – si llego a tener tiempo libre la usare para escribir un adelanto.
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COMENTARIOS
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PandoNee-chan: Hola, me dio gusto saber que te gusto esta historia, gracias por el apoyo, claro que continuare, escribiendo lo más rápido posible. Espero que este capítulo sea de tu agrado, hoy nuestra Hinata estaba muy exhausta aun así ya dimos un paso a su primera transformación. ¿Cómo será el segundo paso? Bueno te dejo con la duda, saludos. Chao.
Tsuki-shin: Hola. Gracias por leer y me dio gusto saber que te gusto la broma de Hinata, pues eso le paso por sentirse el mandamás, y pues respecto a Sasuke – todo a su tiempo – Con Sakura… seguirá siendo Sakura, pobre. Pero quien saber, ni yo se que va pasar con esa muchacha que no entiende que un NO es un NO. Bueno, espero que este capítulo haya sido de tu agrado y continúes leyendo. Nos vemos, OXOX. 3
Fran. sanchez: Hola. Gracias por comentar, si Hinata trabaja en un bar más adelante se revelara el cómo llego a trabajar allí y pues si Sasuke es un mantenido aunque déjame decirte que también le paso algo por ser tan mimado – de seguro ya lo sospechas – Sobre el aspecto pues aquí lo describí mejor, antes no tenía flequillo por lo tanto se lo recogía por detrás y eso hacía que se viera como un poco desordenada. Además los estudiantes, ya sabes como son, dicen lo que piensan solo para sentirse superiores pero Hinata no se deja, por eso se convertirá en una hermosa mujer para callarle la boca. Yeii! Ya quiero llegar a ese capítulo *u* jajaja. Nos leemos después. Cuídate.
Shiro5580: Hola gracias por leer y si nuestra Hinata solo atiende el bar y Sasuke es un mandón. Jajaja, espero que este capítulo sea de tu agrado y continúes leyendo hasta el final.
NN-chan: Jaja de verdad sientes eso. Pues tal vez un poco. Pero yo digo que Sasuke es como un patrón regañón que no acepta un NO como respuesta y por eso reacciona así. Y Hinata es madura pero a su manera, solo deja llevar por tal de no causar problemas. Pero es divertido, jaja, espero que este capítulo te haya gustado y esperes con ansias el siguiente. ¡Saludos!
Hime23: ¡Hola! Me dio mucho gusto saber que te gusto el segundo capítulo. Gracias por el apoyo, por ahora ya dieron el primer paso a su transformación y las lecciones de Sasuke seguirán siendo severas. ¡No te lo pierdas! Saludos. Cuídate. Bye :D
AGRADEZCO A LOS QUE LEEN MIS OTRAS HISTORAS Y DEJAN COMENTARIOS O LE DEN CLIC EN FAVORITOS/SEGUIDORES. MUCHAS GRACIAS.
Yeii-chan se despide.
Bye.
