Ser una dama
Capitulo 8
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Tras aquella abrumadora noticia, sin tiempos de poder objetar o decir alguna palabra en su defensa, los doce habitantes de los apartamentos recibieron su pagaré y entre ellos Hinata tomaba el suyo con cierta incertidumbre. Quería pelear, decirle algo. ¿Pero cómo? ¿Cómo pelear contra esta empresa? ¿Cómo pelear contra ese líder que muy apenas volteo a verlos?
Al tomar el cheque, Hinata vio que era demasiada la cantidad – lo suficiente para cubrir la mudanza – y nada más. Hasta eso, el hombre era tacaño.
. – ¡Esto es un robo! – Gritó uno de los inquilinos al mismo tiempo que tomaba de mala gana el pagaré y luego se iba murmurando maldiciones a la empresa y al casero de los apartamentos, quien por los rumores se decía que perdió dinero apostando y terminaron quitándole todo lo que tenia y al instante fue comprado por la empresa Uchiha.
Hinata observo como poco a poco todos tomaban sus pagarés y se iban retirando a lo que previamente era su hogar. Al final, Mei tomo su cheque y agradeció que Hinata la esperara. Al salir del edificio ambas miraron el enorme edificio con cierto reproche. – No entiendo porque un hombre como él necesita comprar tales residencias – exclamo Mei con irritación.
Hinata no respondió. Porque ni ella misma tenía la respuesta. Caminaron hasta la parada del camión y tan solo se escuchaban suspirar una a la otra. – Supongo que tendré que regresar a Kioto – dijo Mei ganándose la atención de la joven. – Mi hijo vive allá desde que se casó… supongo que no le importara si me quede con él hasta que encuentre una residencia. – la mujer cerró los ojos con cierto dolor impregnado en su rostro. – Diecisiete años viviendo en esos apartamentos… tantos recuerdos. – musito mientras se soltaba llorar y Hinata tan solo la abrazo evitando con todas sus ganas el no sollozar.
No era muy difícil intuir de qué recuerdos hablaba, puesto que hace dos años tras haberse instalado en esos apartamentos, Hinata llegó a conocer al fallecido esposo de Mei, un hombre muy amable y gentil quien siempre a veces se tomaba la molestia de llevarle el correo.
. – ¿No vienes? – pregunto Mei ya arriba del camión.
. – Tengo algunas cosas que hacer – dijo Hinata mientras se despedía con la mano derecha. Mei muy insegura tan solo le agradeció su compañía para después partir.
Entonces el dolor de su garganta se intensifico al por fin estar sola. Negaba con la cabeza varias veces, aun si poder creer lo que le estaba pasando. Camino por todo el centro comercial hasta llegar a unas zonas de viviendas y luego visualizo un parque público, donde los foros de luces comenzaban a prenderse. Se sentó en la primera banca que vio y se dejo caer en el respaldo, observando el cielo tornarse oscuro.
. – Esto no puede estar pasándome – mascullo. Se reincorporo y no pudo voltear ver hacia el edificio de los Uchiha, era exageradamente grande que podía verse con claridad desde donde estaba. Sin más remedio, sintió por fin derramar su primera lágrima sobre su mejilla izquierda. – No sabes cuándo trabajo me costó encontrar un apartamento decente – exclamo sin dejar de ver la edificación.
Apretó con fuerza sus labios para poder evitar gritar de histeria y tan solo dejo caer su cabeza sobre su mochila quien era sostenida por sus piernas, y agradeció que no hubiera nadie para poder así desahogarse en paz.
Sin más llanto, limpio su rostro en uno de los bebedores del parque y poco le importo como el agua se impregnaba en su cabello y luego en su uniforme. La joven tan solo quería refrescarse porque de tanto llorar sintió que su calor corporal se había incrementado. De pronto, un gruñido proveniente de su estomago le aviso que no había comido y ya era la hora de la cena tras ver el reloj en su teléfono. Entonces se dio cuenta que estuvo deambulando como una zombi tras darse cuenta del lugar donde estaba. – Demonios – maldijo en voz baja tras volver por donde vino. – Estarás bien Hinata, todo estará bien. – intento elevarse el ánimo. Salió del parque y se dirigió de nuevo hacia el centro comercial, le asustaba un poco el haberse ido en una dirección que nunca había estado. Volteo tras su espalda para cerciorarse de que no hubiera nadie y después camino con prisa tras visualizar la avenida que la llevaría a un lugar lleno de multitud
Se detuvo en el semáforo y espero a que cambiara a luz verde. Se alegró al ver un poco de gente que quería cruzar y fue tan solo por un momento – un misereó – momento en el que bajo la guardia y sintió como un mano agarraba y apretaba ambos glúteos de su trasero. Hinata se sobresalto y al mismo tiempo que se quedaba congelada. La luz verde se encendió y la gente la ignoro al ver que solo se había quedado quieta, volteo con temor y al no ver a nadie, regreso su vista hacia la gente que estaba cruzando como si nada; observo como la luz parpadeaba y con el temor de volverse a quedar sola corrió sin impórtales los pitidos de los autos.
Los autos avanzaron con rapidez al igual que la respiración intranquila de Hinata, sintió como comenzaba a temblar y no podía de dejar de ver hacia el lugar donde fue manoseada sin tacto alguno. Su corazón dolía, sintió de pronto tanto coraje por no haber gritado. Pero fue algo tan repentino y era la primera vez que le hacía algo tan depravado.
. – ¿Hinata? – una suave voz la llamo. Volteo y reconoció esa cabellera larga de color dorado y a su lado, un hombre de su misma estatura, cabellos negros recogidos en una coleta, la miraba con cierta preocupación.
Deidara
No pudo ni decir su nombre y tan solo sintió como sus ojos se cristalizaban por la retención de las lágrimas. El rubio y el moreno, se quedaron un poco impactados ante el sollozo de Hinata, quien se cubría la boca para no soltar un gemido lastimero.
Sin duda alguna, este día fue el peor para Hinata.
. – ¿Ya te sientes mejor? – preguntó el azabache al mismo tiempo que le traía una bebida gaseosa para que sobrellevara el shock.
Hinata asintió, al mismo tiempo que limpia de nuevo su mejilla derecha. – Gracias – le dijo al mismo tiempo que recibía la bebida y tomaba un sorbo.
Habían llegado a un restaurante muy concurrido para que Hinata se sintiera más tranquila, tras haberles dicho lo que le había pasado. Los dos jóvenes adultos no pudieron evitar fruncir el ceño y enojarse ante ese hecho. Maldijeron al pervertido y este Deidara fue quien lo tomo más apecho, puesto que era una conocida de ella. En cuanto la llevaron al restorán, el rubio corrió para buscar un policía y avisarle que había un degenerado molestando por esas zonas.
. – Debiste estar muy asustada – afirmo el azabache mientras la veía con cierta angustia al ver como de nuevo sus ojos se cristalizaban.
. – Mucho… – musito Hinata al tomar de nuevo una servilleta y limpiar sus lagrimas. Entonces se percató de que no conocía el nombre del amigo de Deidara. – Lo siento… no escuche tu nombre…
El muchacho sonrió con ternura al ver lo cortés que era Hinata. – Soy Itachi. Uchiha Itachi.
Hinata no pudo evitar entre abrir sus labios. – Este día cada vez está empeorando – se dijo mentalmente ante la presencia del Uchiha. ¿Pues cuantos Uchiha había en el mundo? Hasta parecía que lo rodeaban por donde quiera que pisara.
. – Hinata ¿No es así? – cuestiono Itachi al verse pensativa con el hecho de haber dicho su nombre.
Hinata reaccionó. – S…Si. Hyuga Hinata, un placer en conocerte – se presento la joven mientras lo observaba con cierto nerviosismo.
Pero Itachi no era un tonto, en cuanto dijo su nombre se percato de la incomodidad de la joven, la pregunta que le rondaba por la cabeza era: ¿Por qué? Era le primera vez que se veía, entonces se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Estaba mal sospechar de alguien quien acababa de ser atacado, pero su lado detective siempre surgía cuando alguien no era sincero con él. Pero en cuanto vio el uniforme y el logo del instituto donde estudiaba sus sospechas crecieron más pero se mantuvo callado cuando llegó Deidara.
. – Ya llegue. No te preocupes Hinata, vas a ver qué atraparan a ese degenerado. – llegó diciendo Deidara al mismo tiempo que se sentaba a lado suyo y esta solo le sonreía en agradecimiento.
. – Gracias Deidara, no sé qué habría pasado si no hubieras llegado – comentó Hinata mientras miraba hacia su bebida gaseosa.
. – No te preocupes, te llevaremos a tu casa después que comas – ofreció Itachi de la nada mientras le extendía el menú del restaurante. – Yo invitó.
En ese momento Hinata no sentía hambre pero tras ver el sincero ofrecimiento de Itachi y fue allí donde tuvo el vago pensamiento de que quizás no todos los Uchiha sean malos. Asintió aceptado su oferta y tan solo pudo pedir una sopa, aun estado en shock no sentía las fuerzas de masticar porque temía devolverlo a los pocos segundos.
. – ¡A mí también me vas a invitar, ¿verdad?! – exclamo Deidara tomando la carta del menú, ganándose de paso una cara de reproche por parte del Uchiha.
. – Siempre me dejas la cuenta de cualquier manera – murmuro Itachi resignado ante ese hecho.
Hinata los vio y por alguna razón sintió que ese par se asemejaba a alguien en la escuela. Su mente recayó entonces en el apellido de Itachi y luego en Sasuke. Entonces entre abrió los ojos de nuevo – Que despistada soy – pensó al ver el parecido que tenían.
. – Itachi-san… – Susurro Hinata casi sin voz ganándose solo su atención. – No quiero ser entrometida… pero… ¡emm! ¿De casualidad eres pariente de Uchiha Sasuke?
Itachi sonrió de nuevo ante la cortes pregunta. – Creo que por el apellido eso es muy obvio ¿no crees? – cuestiono con cierta diversión, dejando en obvio la mala formulación de la pregunta de Hinata.
Hinata cerró los ojos ante su estupidez y solo agacho la cabeza apenada mientras mordía su labio inferior debido a la vergüenza.
. – Son hermanos – interrumpió Deidara quien fulminaba a Itachi por no ser tan directo. El rubio sabía que cuando el azabache no iba al grano, intentaba sacarle información a la pobre joven.
Hinata solo atino a asentir ante ese hecho, aunque en el fondo estaba sorprendida – solo un poco – tal como había dicho Itachi de alguna manera iban a estar relacionado por el apellido.
Como Deidara no dejaba de parlotear durante la cena, Hinata sintió envidia ante la amistad que tenía ese par. Habían estado juntos desde la secundaria y a pesar de sus diferencias de gusto por alguna razón pudieron llevarse bien. Mientras Itachi se sorprendió de que a tan corta edad Hinata ya trabajara en una tienda. Se dijo así mismo que era una muchacha muy admirable, pero sus pensamientos comenzaron a divagar cuando llevaron a Hinata a su casa.
. – Aquí está bien – dijo Hinata detrás del asiento observando su apartamento. Diviso las luces prendidas algunas de sus vecinos y por fuera se encontraban un par de adultos mayores fumando y charlando.
. – ¡Es la primera vez que conozco tu casa! – exclamo Deidara desde el copiloto. – ¡Prométeme que un día me invitaras a cenar! – suplico sin vergüenza el rubio.
. – Ya veremos… – articuló Hinata con una pisca de duda que no paso por desapercibido por Itachi. – Muchas gracias a los dos, realmente me salvaron. – comentó con mucha sinceridad al mismo tiempo que aseguraba su mochila en su espalda.
. – No fue nada – dijo Itachi mientras abría el seguro de la puerta.
Hinata salió del carro y cerró la puerta. Se asomo para ver a Itachi y a Deidara a través de la ventana para poder hacer una reverencia en señal de gratitud. Ambos hombres observaron como Hinata saludaba a los ancianos y luego como subía por las escaleras hasta llegar al segundo piso, entrando en la cuarta puerta, donde Hinata les dijo adiós con la mano.
. – ¿Por qué no arrancas? – le pregunto Deidara al ver como el azabache miraba con seriedad por donde se había ido Hinata.
. – Deidara, ¿qué tanto conoces a esa muchacha? – preguntó Itachi mientras arrancaba el carro en dirección opuesta y se dirigían a la avenida próxima.
. – No mucho, ¿por qué el interés? – dijo el rubio fulminando de nuevo a su amigo. – ¿Dime que viste, Sr. Detective? – pregunto a la vez que su burlaba de Itachi.
. – Nada que te importe – le contesto ganándose una típica rabieta del rubio que continuo así hasta que lo aventó a su casa, dejándolo con la duda.
Cuando Itachi parco su carro en el estacionamiento de su casa, se quedo unos instantes en el asiento rememorando como la joven caminaba hacia su apartamento – Las luces apagadas – fue lo que más le llamo la atención. A esta hora de la noche ya todos deberían estar en sus casas cenando o descansando, pero él solo vio como Hinata se introducía su casa y prendía las luces.
. – Demonios – masculló al no poder dejar de sentir esa sensación de vació.
Salió del carro y entro a su casa, encontrando a su familia terminando de cenar. – Itachi, que bueno que ya llegaste, te guarde el postre – anuncio su madre, Mikoto. Una mujer de cabello largo de color azul marino, piel nívea y ojos de color negro.
. – Gracias madre, me lo comeré mañana. A cabo de cenar con Deidara – se excuso con su madre al mismo tiempo que saludaba a su patriarca quien degustaba el postre hecho por su esposa. – ¿Sasuke ya llegó?
. – Si está en su cuarto. Ya sabes que a él no le gustan las cosas dulces. – dijo Mikoto mientras llevaba otra taza de té a su esposo.
Itachi subió las escaleras siendo vigilado por los ojos perspicaces de Fugaku. En cuanto llegó al segundo piso, toco la puerta del cuarto de su hermano menor. – Sasuke, ¿puedo pasar?
. – Claro – respondió Sasuke al mismo tiempo que dejaba de leer el libro que había comprado el viernes pasado y observaba como su puerta se abría dejando ver a su hermano, quien al instante la cerró con mucha delicadeza. – ¿Por qué entras como si fueras un ninja?
Itachi solo se le quedo viendo con algo de incertidumbre, preocupando en el acto a su hermano. Solo unas veces veía de esa manera a su hermano. – ¿Qué ocurre? – pregunto Sasuke levantándose de la cama.
. – Sasuke, ¿De casualidad conoces a Hyuga Hinata?
. – Si, ¿por qué? – dijo un poco confuso con el hecho de que hermano conociera a su amiga.
. – Es que… – Itachi se aclaro la garganta. – La conocí hoy pero por una situación un poco deplorable.
Sasuke no daba crédito a lo que le decía Itachi, sus manos temblaron de rabia hasta engarruñase en un puño deseoso de golpear al sujeto. De igual modo, su rabia se transformo en irritación al ver que tal vez pudo impedirlo si tan solo la hubiera acompañado hasta su trabajo, pero sus pensamientos fueron impedidos al darse cuenta de la hora – eran las 10:15 pm – se supone que Hinata debería estar aun en el bar.
. – ¿Dónde fue eso? – pregunto Sasuke dejando su rabia de un lado pero muy bien conservada para después.
. – Por la calle que da al centro de Namikase-d ori – contesto Itachi al mismo tiempo que aumentaba las sospechas de Sasuke. – ¿Por qué?
Itachi se dio cuenta del sigilo de Sasuke y este solo negó, que no era nada. – Voy a llamarla – comentó sorprendiendo a su hermano mayor.
. – ¿Son amigos? – preguntó Itachi directo al grano provocando un nerviosismo en su hermano menor. No pudo evitar abrir la boca al recibir una afirmación, puesto que era increíble que Sasuke haya admitido que tiene una mujer como amiga, cuando siempre rehuía de ellas. – ¿Desde cuándo? ¿Cómo pasó? ¿Te gusta? ¿Qué hizo para gustarte? Sé que es muy linda y tierna pero cómo fue que se dieron las cosas…
. – ¡Ya cállate! No es lo que piensas – interrumpió enojado Sasuke. – ¿Gustarme? ¿Cómo puede suponer eso? – pensó al mismo tiempo que se daba cuenta de la insistencia de su hermano mayor, si no le decía, el lo iba a averiguar de alguna manera. – Solo somos amigos, punto final. – dijo y maldijo al ver que Itachi le decía con la mirada: ¿Y qué más?
Sasuke chisto de irritación. – Fue por una apuesta… que hice con Naruto y Kiba…. Una cosa llevo a la otra… y ahora somos amigos, ¿satisfecho?
. – ¿Apuesta? ¿Sobre qué? – preguntó un poco confundido Itachi.
. – Sobre no es de tu incumbencia. Ahora vete que tengo que llamarla. – demando el azabache menor mientras tomaba a su hermano de la manga de su camisa y prácticamente lo sacaba a patadas.
Itachi no dijo nada ni se resistió, tan solo lo miro con cierto resplandor en sus ojos. – Que interesante…
Una vez relajado Sasuke tecleó el número de Hinata y no se inmuto al no recibir respuesta la primera vez, pero a la segunda, su corazón se comprimió al escuchar su respiración. Hubo silencio, ninguno de los dos dijo nada, tan solo oían su leve respiración.
. – Hinata…
La joven tan solo cerró los ojos para evitar que Sasuke escuchara su sollozo interminable. Había escuchado su celular al momento de que se estaba bañando, tomo la toalla, se envolvió en ella y salió sin importarle dejar el piso mojado y no se sorprendió ver la insistencia de su amigo. Contesto por ímpetu, pero no dijo nada, se había quedado sin palabras. Tan solo lágrimas rodaban sin cesar sobre sus mejillas rosadas.
. – ¿Estas llorando? – cuestionó Sasuke, alterando a la joven y haciéndola pensar sobre el súper oído del azabache.
. – T…tu hermano te dijo, ¿verdad? – preguntó Hinata. Ya lo había sospechado y había olvidado decirle a Itachi que no dijera nada.
. – Sí… ¿Te encuentras bien? – pregunto Uchiha mientras se paseaba de un lado a otro, golpeándose mentalmente ante su estúpida pregunta. – Claro que no se encuentra bien, idiota. – pensó.
Hinata apretó sus labios y pensó en su respuesta. – Creo que… un poco frustrada – musito mientras se ajustaba la toalla y se sentaba en su cama. – Si no fuera por Deidara y tu hermano… no sé…
. – Mi hermano me dijo que te encontraron por la calle que da al centro de Namikase-d ori, hasta donde sé tú no trabajas por esos rumbos. ¿Qué hacías allí? ¿No fuiste a trabajar? – ¿Me mentiste? – pensó esa pregunta para sí mismo. Se suponían que los amigos no se mienten, entonces por qué ella mintió.
Por otro lado, Hinata no sabía cómo responder y se angustio ante lo observador que era Sasuke. Se quedó en silencio y tan solo pudo decirle: "Mañana te digo… lo prometo."
Sasuke estaba a punto de replicar pero se detuvo al oír que Hinata necesitaba terminar de bañarse y hacer la tarea.
. – Está bien. Nos vemos…
Tras colgar Hinata tan solo dejo su celular en la cama, que de igual modo se encontraba su mochila y el sobre amarillo. Tomó el sobre, abrió la pestaña y saco el cheque. Su mente decía que no le dijera nada a Sasuke sobre el desalojamiento pero su corazón le gritaba que quizás el podía hacer algo. Pero quién era ella para pedirle tal cosa, apenas habían comenzado una verdadera amistad. Solicitar su ayuda era como exigirle que se enfrentara a su familia o quizás solo la vería como una aprovechada. Cual fuera, ella no permitiría eso. Ya vería como solucionarlo.
Al día siguiente, Sasuke se levanto más temprano de lo que acostumbraba puesto que ayer por la noche le pidió a Itachi que si recordaba donde vivía Hinata, tras recibir un asentimiento su hermano mayor ofreció a llevarlo y dejarlos en la escuela. Tomo su mochila y bajo las escaleras hasta llegar al comedor y tomo una manzana para no irse con el estomagó vació.
. – ¿Sasuke? – volteo ante la sutil voz de su madre. Se encontraba bajando las escaleras. – ¿A dónde vas? ¿Y tú desayuno?
. – Lo siento mamá, surgió algo… nada de qué preocuparte… solo cosas de la escuela. Itachi me hará el favor de llevarme. – articulo rápidamente al mismo tiempo que se despedía y salía por la puerta principal donde Itachi ya lo espera dentro del carro.
Mikoto tan solo los vio partir y no pudo evitar angustiase ante su repentina ida. Dejándola al final con un millar de pensamientos.
. – Gracias por llevarme – comentó Sasuke mientras memorizaba por donde se iba Itachi hacia la casa de Hinata.
. – No es nada. – Dijo Itachi. – Sasuke, ¿Qué tanto conoces a Hinata? – se aventuro a preguntar, sabiendo lo inapropiado que estaba siendo.
. – No mucho. Nos hicimos amigos desde el viernes pasado, ¿por qué? – cuestionó Sasuke y tan solo recibió una risa forzada.
. – Curiosidad. Tan solo pensaba que tu amistad es un lazo muy fuerte para hacerme ir por ella. – Dijo, mintiendo lo último. La verdad era que desde ayer Itachi había estado un poco inquieto sobre esa joven. Algo pasaba con ella, y quizás no era de su interés pero había un lado que le decía que ella estaba sola y necesitaba ayuda.
Saliendo de sus pensamientos, observo a su hermano menor y lo vio muy pensativo. – ¿Qué ocurre?
. – Me estoy dando cuenta que realmente no se mucho de ella. – musito de la nada Sasuke, asombrando a su hermano mayor por tal interés.
. – ¿Y que sabes de ella? – preguntó Itachi mientras doblaba en una calle y se adentraba a unas cuadras.
. – Solo sé que tiene dos trabajos y que su madre falleció. – contesto mientras observaba como Itachi detenía el auto y le apuntaba hacia ciertos apartamentos. Sasuke salió del carro al mismo tiempo que Hinata salía de su apartamento. Sin duda alguna un venturoso encuentro.
. – ¿Dos trabajos? – pensó Itachi, a él solo se le había dicho de un trabajo.
Itachi tan solo era un espectador donde veía como Hinata desaparecía en las escaleras y luego aparecía en el vestíbulo y sacaba el correo, de igual modo observo las bolsas de basura que tenía en su mano derecha mientras que con la otra observaba un panfleto, que después arrugó y los lanzo al contenedor de basura. Observo cómo Sasuke se acercaba para saludarla – sorprendiéndola en el acto – y prácticamente tomo de su brazo y la llevo hacia el carro.
. – Entra – demando Sasuke adentrándose detrás junto con ella.
. – Sasuke, no necesitabas…
. – Cállate, vámonos Itachi. – ordeno Sasuke mientras cerraba la puerta con seguro.
. – ¡Hola Hinata! ¿Cómo amaneciste? – pregunto Itachi ignorando la orden de su hermano menor y tratarlo como si fuera su chofer.
. – H…Hola, Itachi-san. Bien, gracias por preguntar. – se inclino para saludarlo como debía y luego volteo a ver a Sasuke. – No debiste hacer esto… aunque lo agradezco. Pero…
. – No te emociones, solo es por hoy. – musitó Sasuke mientras ocultaba su vergüenza. – Así que no te acostumbres.
Hinata se quedó en silencio y solo musitó su agradecimiento a los hermanos Uchiha. Se acomodo en el asiento trasero y dejo que el silenció residiera en el auto camino a la escuela. Un silencio extraño. Realmente no estaba en sus planes que Sasuke e Itachi aparecieran y la recogieran, puesto que ella también se había levantado temprano para ir en busca de un nuevo apartamento. – Y tendría que ser rápido – pensó al ver de reojo al azabache menor.
Como aun era temprano, se veía poco alumnos llegando a la institución. Itachi detuvo su auto en una esquina para evitar rumores innecesarios sobre su llegada. – Cuídate mucho, Hinata. Espero verte pronto. – Se despidió el mayor de los Uchiha.
. – Gracias, nos vemos. – articuló amablemente Hinata mientras salía del carro junto con Sasuke y al final ambos vieron como partía el hermano mayor del azabache.
Caminaron la cuadra que les faltaba para llegar y hubo un incomodo silencio. Se percibía la tensión, las dudas de Sasuke y el nerviosismo de Hinata.
. – Sasuke.
. – Hinata.
Articularon al mismo tiempo a la vez que se detenía y se miraban fijamente. – Tu primero… – ofreció Uchiha.
. – Ok. Bueno… sobre ayer... Tenias razón no fui a trabajar. – confesó la joven mientras apretaba con insistencia su falda.
. – ¿Por qué mentiste? – preguntó Sasuke manteniendo su voz neutral.
. – Perdóname. No quería mentirte, es que me surgió un asunto personal. Es todo. Nada de qué preocuparse. – comentó mientras retomaba su caminata, la cual no fue seguida por Sasuke. Hinata se detuvo y lo volteo a ver desconcertada.
. – Un asunto personal siempre es importante. – comentó Sasuke mientras daba unos pasos hasta pararse enfrente de ella. – ¿Por qué siento que hay algo que no quieres decirme?
Hinata trago saliva. Empezaba a odiar lo perspicaz que era Sasuke o quizá ella era como un libro abierto. Y de nuevo sentía esa pulsación de culpabilidad, apenas se conocían y no pudo evitar sentir que tal vez su amistad no duraría mucho.
Así que sin más remedió y con cierto temblor abrió su mochila y tomo el sobre amarillo. Se lo extendió a Sasuke y este tomo el pliego con vacilación. – ¿Qué es?
. – Me llegó ayer… – Fue lo único que musito Hinata, incitándolo a abrirlo.
Sasuke observo el sobre amarillo y en cuanto lo abrió pudo ver una carta medio arrugada junto con un cheque, unidos por un clip. Pero lo que más le llamo la atención al Uchiha fue ver el logo de la empresa de su padre y luego el propósito de la correspondencia.
. – No quería decirte… pero supongo que hasta aquí llegó nuestra amistad, ¿no lo crees? – comentó Hinata atrayendo de nuevo la atención de Sasuke. Se acerco a él y de forma sutil le arrebato el sobre. – Estoy enojada – confesó. – Como no tienes idea. No sabes cuánto detesto a la empresa Uchiha en estos momentos… de tu padre. – murmuro lo ultimo aun al alcance del oído del azabache. – Investigue anoche… no había foto… pero mencionaba el nombre de tu hermano y el tuyo. Lo siento Sasuke… pero tú no tienes idea por lo que he pasado para estar donde estoy ahorita. Yo… solo… perdóname. – Farfulló Hinata mientras se adelantaba y se adentraba al instituto.
Y de nuevo Sasuke la vio partir. Otra vez no pudo decir nada y esto era grave, su padre le había quitado su casa, su techo donde dormir y el solo llevar el apellido Uchiha pudo recibir el enojo de Hinata. – ¿Enojo? – pensó. – Si estaba tan enojada… por qué me había pedido perdón.
Fue allí donde despertó de sus pensamientos y corrió tras ella. No la encontró en el vestíbulo pero sabía que no iría muy lejos, hasta que la vio enfrente de su casillero. Su cabeza estaba contra el frio metal y pudo percibir su tristeza.
Vigiló que no hubiera muros a la costa y en paso sigiloso se acerco a ella. – Hinata…
. – ¡Ah! – Hinata grito asustada mientras se pegaba a los casillero y era encarada por Uchiha, quien este veía con más detallismo como los ojos de la joven se ponía rojos por la retención de lagrimas.
. – Dime algo Hinata… si estas tan enojada ¿Por qué te disculpas? – pregunto al mismo tiempo que la acorralaba con sus brazos. – Yo debería ser el que se disculpé contigo…
Hinata se tensó ante la desafiante mirada de Sasuke. – ¿P…por qué…? – musito para ella misma. Su respiración se acelero y sintió una lágrima en su mejilla izquierda al momento de desviar la mirada y luego regresarla hasta Uchiha. – P…porque sé que está mal odiar a tu familia… una amiga no hace eso. Y lo siento… pero creo que guardo cierto resentimiento hacia tu padre y todo aquel que estuvo relacionado con el desalojo. – articuló y luego poco a poco se deshizo del encarcelamiento de Sasuke.
. – No serías la primera… – confesó Sasuke deteniéndola del brazo y luego la acerco hacia él, para reconfórtala con un abrazo. – A veces los negocios de mi padre destruyen la vida de otros… y nunca me había importado lo que significaba… hasta ahora…
Sasuke quería disculparse, pero no lo dijo. Pedir perdón, no serviría para nada; mientras Hinata con algo de duda afianzo el abrazo. Era reconfortante tener a alguien para apoyarte en los malos momentos, aun si fuera la misma sangre quien había ocasionado todo este embrollo.
. – Estaré bien. – musito Hinata. – Eso creo…
Sasuke no le creyó. Pero de algún modo entendía a Hinata, los negocios de su padre eran un tema que él nunca se metía. Como su padre le había dicho, esos temas no era de su interés. No hasta que tuviera la edad y la madurez de entenderlos.
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Fin del capitulo
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Hola de nuevo. Aquí les dejo este capítulo, espero que haya sido de su agrado. Es un capítulo de pura mala suerte o como quieran llamarlo para la pobre de Hinata. Todos a veces tenemos el peor día de nuestras vidas, y cuando acabe ese día, el mañana es una nueva oportunidad de superarlo.
De igual modo, este capítulo está basado en un hecho que nos rodean hoy en día – la parte donde Hinata es manoseada – un hecho, que debo confesar que me ha pasado y algunas de mis amigas. Lo que sintió Hinata son sentimientos que suceden muy a menudo y solo debo decir que ¡NO SE DEJEN CHICAS, SI LES PASO ALGO SIMILAR, DEFIENDANSE! El miedo y la frustración es lo que verán primero, se los aseguro y yo rezo porque nunca les pase. Es una sensación horrible. . ;c
Gracias
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COMENTARIOS
Flordezereso: Hola muchas gracias por comentar y no te preocupes todo se dirá a su tiempo. Solo te aseguro que de aquí no te vas sin saber sobre ellos dos. Y no Hinata nunca haría eso para extorsionar a Fugaku aunque es una buena opción. Jajaja, pero no, Hinata es un ángel que ha aprendido de la vida, de lo bueno y lo malo. Y Sasuke quizás deba aprender de ella. Espero que este capítulo haya sido entretenido y nos leemos en la próxima actualización.
Fran Sanchez: Hola, muchas gracias por comentar en "La cruel realidad" No te preocupes, me ha dado mucho gusto que te haya gustado desde el principio y sobre todo tu apoyo en los comentarios. Si ya dos años que le dedique a esa historia y me entusiasme y a la vez me dio nostalgia cuando la termine. Y en cuanto esta historia, ¡YO SE QUE TE GUSTA! Por eso la escribo porque a mí también me gusta. XD Sasuke se hará viejo pronto por su constantes fruncidos jajaja, pero no te preocupes, Hinata es fuerte y ella saldrá adelante. Espero que lo hayas disfrutado, saludos.
GilCa: Hola, me da gusto que el capitulo anterior te haya divertido mucho. Ni creas, yo cuando estaba escribiendo la parte de los textos, me estaba carcajeando por la respuesta de Hinata he imaginado el berrinche de Sasuke. Muchas gracias por siempre comentar y espero que este capítulo te haya entretenido. Saludos.
Tsuki-shin: Holis! Me da gusto saber que le capitulo te haya divertido y ahora te traje este triste capitulo, pero así suele ser la vida, uno nunca sabe lo que puede llegar a pasar de un día a otro. Un capitulo con un poco de más acercamiento entre Sasuke y Hinata. Hasta yo me pregunto qué va a pasar jajaja. Espero leerte en la próxima actualización, chao.
Clau: Hola, me da gusto saber que te gusto el capitulo anterior. Lamento que sean cortos, aun trato de que duren pero a veces siento que no tengo tiempo. Pero eso si no dejare de escribir hasta terminarlo, te lo aseguro. Te dejo este capítulo, y espero que lo hayas disfrutado. Saludos.
Hime-23: Hola, gracias por comentar. Si quién lo diría, todos los problemas de Hinata están comenzando a juntarse, espero que todo le salga bien. Por ahora ya apareció Itachi que emoción, como me encanta ese personaje, siento que a veces es el puente entre ese par de parejilla jijiji. Gracias por leer y espero leerte pronto.
Elidel: Hola y bienvenida. Gracias por comentar y decir que te ha gustado mi historia. Claro que se va decir el pasado de Hinata y también el accidente de Sasuke, solo que no te diré como y cuando, jijiji. Espero que ese capítulo haya sido de tu agrado y espero leerte pronto.
Guest-Julio 7: Hola y bienvenido. Gracias por decir que la historia es interesante y cómica, también sobre la manera en la que escribo, se aprecia mucho. Espero que continúes conmigo hasta el final de la historia y sea de tu agrado cada capítulo. Saludos.
XukiUchiha: Hola, gracias por comentar. Te traje este capítulo casi al instante en que me escribiste tu comentario. Me alegra saber que te haya gustado el capitulo anterior, y yo espero que las arpías reciban su merecido algún día jajaja porque su veneno se esparcirá en los próximos capítulos. Saludos.
Nota: Solo quería decirles que me gustaría que vieran mi foto de perfil (o si ya lo vieron), es un dibujo mío de Hinata y Sasuke, el primero que hecho desde que comencé a dibujar arte digital. No es muy acá que digamos pero es la primera vez que hago un dibujo digital y decir que yo lo hice, me da mucha alegría. Espero no sonar presumida, pero es la primera que comparto un dibujo.
GRACIAS POR DAR CLIC EN FAVORITOS/SEGUIDORES EN MIS HISTORIAS
KatarlizRose se despide.
Bye.
