Ser una dama

Capítulo 12

.

"No desee para otros lo que no quieres para ti"

.

Una pequeña canción invadía el cuarto del baño, tan solo un balbuceo, la portadora salió de la bañera mientras tomaba la toalla rosa y se envolvía. El vapor aun seguía presente dentro de la habitación, por lo tanto con su mano derecha despejo el vaho del espejo circular. Se admiro, sus ojos jade, sus labios rosa pálido e incluso su suave cabello rosa – al que todos habían dicho que era falso – y eso ocasiono que se deprimiera mucho en la primaria, sin embargo, él lo defendió.

". – ¿Por qué le tomas tanta importancia? Es solo cabello – musito irritado el Uchiha siendo incapaz de detener el llanto de Sakura.

". – ¡Sasuke-teme! – regaño Naruto por lo insensible que había sido y por haber ocasiono más llanto de la Haruno.

". – ¡Hmp! – se quejo el azabache. – Te dicen esas cosas porque tu cabello es único. – Sakura dejo de llorar. – Y un sinónimo de único es… extraordinario.

Al salir, ya tenía puesta sus pijama de Victoria's Secret, el cual era un blusa de tirantes y un short de seda de color durazno con encaje de color blanco. Camino hasta su cama donde tenía varios libros de medicina abiertos y una libreta de rayas. Sakura ya sabía desde la secundaría que quería ser doctora, era inteligente y tenaz. Pero, no en el amor.

Se arrodillo a lado de la cama y se le quedo viendo a una foto enmarcada en forma de corazón que yacía en su tocador. – ¿Por qué no me amas? – murmuro hacía la fotografía.

Era muy especial para ella, puesto que en esa imagen salía sonriendo Sasuke junto con ella cuando tenían 13 años. Ese día fue el cumple años de Naruto, había piscina y una mesa repleta de comida. La foto fue tomada por Minato Uzumaki justo en el momento en que Uchiha y Sakura eran bombardeados por globos de agua.

Lo amaba, y no era un amor infantil como todos pensaban, era amor real. Siempre se preguntaba por qué Sasuke se había vuelto frio hacia ella – suspiro cansada – resignada, tomo su celular y observo los videos de Hinata en el bar y con el padre de Sasuke. – Maldita zorra… – mascullo entre dientes. Y justo en ese momento, el celular vibro para un video llamada por parte de Ino.

. – ¡Es increíble! ¡Es una puta! – grito eufórica la rubia tras confirmar el haber visto el video de Fugaku y Hinata abrazados.

. – Ya lo sé.

. – ¿Qué vas hacer? ¿Subirlos en línea?

. – Aún no, necesitamos más videos. Un amigo se está encargado de eso.

. – Espera… ¿qué? ¿Cuál amigo?

. – Pronto lo conocerás…

.

.

.

. – ¿Cómo que te mudas? ¿Con quién? ¿Por qué? ¿Qué paso?

. – El dueño vendió los apartamentos sin decirnos ni una sola palabra y tengo que desalojar antes del mes entrante… – pronunciaba Hinata con su celular pegado al oído y su hombro derecho, mientras con el resto de su cuerpo empacaba sus últimas pertenencias a una caja de cartón.

Tras llegar de la escuela, decidió hablar con su jefe sobre su ausencia en el trabajo, ya que Temari le había dicho que mientras más rápido se mudara más rápido podría movilizarse. Por eso, en cuanto llego a su casa con varias bolsas negras de platico y unas cuantas cajas de cartón, decidió empacar lo último antes de que llegara Temari y sus hermanos a ayudarla.

. – ¡Ah! – suspiro cansado su jefe. – ¿Porqué no me dijiste nada? Pude haberte ayudado a encontrar un apartamento enseguida…

. – Lo lamento, pero ya siento que hizo mucho por mí al darme el trabajo. Se lo mucho que arriesga, y, pues, no quería parecer una molestia o una carga – articulo con cierta timidez, y volvió a escuchar el suspiro pesado de su jefe.

. – ¡Ay, niña! ¿Cómo puedes pensar eso? Recuerda que a pesar de lo que hace el negocio, somos una familia respetable – comento el jefe con cierta calidez. – No lo olvides, ¿me escuchaste? – Hinata sonrió agradecida – ¡¿Me escuchaste?!

. – ¡Sí, señor! – Grito Hinata como si se tratase de un soldado.

. – Bien, te veo mañana. Si ocupas algo, no dudes en llamarme. ¡¿Me escuchaste?! – grito demandantemente.

. – ¡Claro, señor! ¡Gracias, señor!

En cuanto Hinata cortó la llamada, el timbre de su apartamento resonó por todo el lugar. – ¡Hinata, ya llegue! – grito Temari desde el otro lado de la puerta.

. – Temari, no grites, molestas a los vecinos – se escucho la voz de Kankuro.

. – ¿Cuáles? Si ya casi ni queda nadie…

. – ¡Esta abierto! – Grito Hinata mientras tomaba la caja de cartón y la ponía en el suelo para después cerrarla con cinta canela.

. – ¡Hola! – gritaron Temari y Kankuro una vez que la puerta se abriera por completo. Por otra parte, Gaara tan solo saludaba con una reverencia. – ¿En qué te ayudamos? – pregunto Temari adentrándose al apartamento.

. – ¿Son todas tus cosas? – pregunto Kankuro al ver pocas cajas. – ¿Dónde está lo demás?

. – ¡Ah! Es que rente una mini bodega y se llevaron mi refrigerador y mis muebles. – Comento Hinata mientras se ponía de pie. – Sasuke me ayudo a conseguir a mitad de precio la renta – anuncio con emoción.

. – Ya entiendo – murmuro Kankuro.

. – No es cierto. – dijo Temari ladeando los ojos.

. – Si, la verdad no entendí nada. No quise sonar grosero. – comenzó a reírse Kankuro. – Iré subiendo las cosas a la camioneta, vamos. – le dio un codazo a su hermano menor y comenzaron a movilizarse.

. – Si vayan, que para eso los traje – ordeno Temari caminando hacia Hinata y una vez que los muchachos se fueron, miro a Hinata con picardía. – Con qué mitad de precio, ¿eh? ¿Cómo se lo tomo el niño Uchiha?

. – Dijo que hubiera preferido que viviera en la casa que me había ofrecido su padre. – comento Hinata mientras cerraba otra caja de cartón y aseguraba sus pertenencias de la escuela.

. – ¡Humph! Ya le dijiste que no mordemos, bueno al menos Kankuro ni yo estamos interesados.

. – ¿A qué viene eso? – pregunto Hinata un tanto sonrojada.

. – He visto como miras a mi hermano, se te hace lindo ¿verdad? – comento la rubia haciendo que las mejillas de Hinata se volvieran como tomates debido a la vergüenza.

. – ¡Temari! – chillo con bochorno.

. – Ya, ya. No hablare más. Después de todo aún no logro descifrar que sientes por el Uchiha. – comento la rubia mientras le quitaba la cinta a Hinata y se iba hasta una caja que quedaba sin cerrar.

. – ¿Qué? – fue lo único que pudo articular la joven Hyuga.

. – Olvídalo. Es otra de mis tonterías. – ¿Qué más falta?

Hinata no quiso preguntar pero no mentiría que le había picado la curiosidad sobre Uchiha. Pero por ahora, tenía que concentrarse en terminar de desalojar el apartamento.

. – ¡Vámonos! – grito Kankuro desde el piloto de la camioneta Nissan de doble cabina, donde al frente iba Gaara y él, y atrás Temari junto con Hinata.

. – ¡Cállate, me das pena ajena! – comento enojada Temari mientras le daba un zape a Kankuro en la cabeza.

. – Bruja…

Y otro zape sonó con más fuerza.

. – ¡Esto va ser muy divertido! – pronuncio Temari mientras abrazaba a Hinata por el cuello. – ¡Deberíamos festejarlo con alcohol!

. – ¿Qué? Pero es lunes, además soy menor de edad – articulo divertida la joven Hyuga.

. – ¡Ah, lo había olvidado! – comenzó a reírse la rubia. – ¡Bueno, entonces cenaremos algo rico preparado por Gaara!

Gaara miro por el espejo derecho y pudo observar claramente como Hinata le sonreía con diversión. Le gustaba esa sonrisa, tan puro e inocente. Sin embargo, sus ojos reflejaban lo que realmente sentía y lo vio, cuando el Nissan arranco y los apartamentos quedaron atrás. Su mirada tan solo mostraba un vació, un fracaso.

.

Al llegar a la casa de los Sabaku No, Hinata no pudo evitar sentir que invadía espacio ajeno o quizás era que no estaba acostumbrada a tanta amabilidad. Desde el accidente, había tenido que aprender a ser independiente, de ese modo, evitaba sentir un vacio doloroso cuando la gente reclamaba el pago por su amabilidad. Pero, al ver la sonrisa de Temari y como sus hermanos la ayudaban con sus pertenecías, presintió que esta vez no iba ser de ese modo.

Observo la hermosa casa de dos pisos, color blanco. Su techo era de tejo de hormigón de color azabache y la puerta de entrada era de madera, de un color café oscuro y en su silueta había cuadros de cristales esmerilados.

Un verdadero hogar.

. – ¡Vamos Hinata! ¡Te mostrare tu habitación! – exclamo de felicidad la rubia mientras tomaba su antebrazo derecho y la jalaba dentro de la casa hasta subir las escaleras. – Esta a lado de la mía por si me necesitas.

Dicho esto, Temari abrió la puerta de color blanca y le mostro el cuarto de huésped, pero nunca imagino lo que significaba realmente.

. – ¡Wow! – fue lo único que pudo exclamar la joven Hyuga.

El cuarto era grande, tenía un ventanal enorme que daba vista al patio trasero, tenía unas hermosas cortinas de color durazno con blanco. Enfrente estaba un escritorio mediano junto con su silla, de lado derecho estaba el ropero y del lado izquierdo una cama matrimonial, junto con dos muebles a los extremos con cajoneros.

. – Imagino que esperabas un sofá cama junto con una mesita circular y una televisión estándar de los 90'. – vocifero burlona la rubia al ver la cara de asombro de Hinata.

. – A… algo así, aunque la televisión estaba de más. Temari creo que…

. – ¡Shh! ¡No digas nada! No es demasiado, la casa es así y así ha estado desde que nos mudamos hace… no se cuanto, como sea… – suspiro – Hinata, realmente quiero que te sientas como en casa. Puedes poner tu butsudan cerca de la entrada para que tu familia te vea llegar y veas que estas bien. – articulo sonriendo Temari hacia la joven Hyuga. – Y si te hace sentir más cómoda, a mi padre no le molesta que te quedes.

Hinata soltó una pequeña risa. – Gracias Temari…

. – ¡Ahora, te daré un recorrido por toda la casa! – dijo emocionada la rubia mientras jaloneaba de nuevo a la joven Hyuga por los alrededores de la casa. Le mostro los tres baños principales de la casa, donde uno de ellos estaba en el cuarto de Temari, uno abajo y otro arriba, los tres con regaderas y duchas. Le mostro la amplia sala con sus sillones de color negro y enfrente una televisión plasma de 32" junto con un Wii y un Xbox con sus controles remotos y una pila de juegos. Después le mostro la cocina y la entrada al patio con una piscina cuadrangular junto con cuatro sillas con sombrillas. Por el contorno de la casa había un jardín muy bien cuidado con algunos capullos a punto de florecer.

. – Tu jardín es hermoso, lo más parecido que tuve a un jardín fue un cactus y aún así se murió. – comento Hinata con diversión mientras regresaba a la cocina.

. – Gaara los planta, es bueno en eso. – articulo la rubia. – Por cierto, ¡Gaara! – grito Temari un poco molesta. – ¡Ven a preparar la cena!

. – ¡Agh! ¡No tiene que gritar! – se adentro Kankuro tapándose los oídos. – Ya viene, solo dejábamos las ultimas cosas en el cuarto de Hinata.

. – Mucha gracias Kankuro – dijo Hinata con una sonrisa ocasionado que el mayor de los Sabaku No, se sonrojara.

. – Ah, no es nada…

. – ¡Ea, ea! ¡¿Por qué se avergüenza?! – se burlo la rubia.

. – ¡Cállate anciana!

. – ¡¿A quién le dices anciana?! ¡Eh! – gritó la rubia mientras golpeaba la mesa con fuerza, asustando un poco a Hinata.

. – Cálmense. – articulo Gaara mientras caminaba hacia el refrigerador. – Prepararé algo…

. – Te ayudo. – se animo la joven Hyuga. – Es lo menos que puedo hacer por su hospitalidad.

. – ¡Omg! ¡Hinata siempre fuiste tan tierna! – comento Temari mientras ladeaba la cabeza a su derecha.

.

.

.

Por otra parte, Sasuke se encontraba intranquilo y eso se demostraba en como cambiaba los canales del televisor sin interés y con rapidez. No podía creer que ahorita mismo Hinata ya se había mudado con la mujer rubia y sus hermanos. No es que le molestara, bueno a quien engañaba si le fastidiaba que se mudara con ellos. Ya que lo único que le había ofrecido era la renta de una mini bodega, y ni si quiera pudo pagarlo. ¡Lo rechazo!

. – Hermanito, si sigues así hundirás el botón del control. – pronunció Itachi con una botella de agua en sus manos.

Ante ese comentario, Sasuke apago la televisión y arrojo el control lejos de él. – ¿Cómo esta mamá?

. – Bien, cenando con papá. Tiene que ganar puntos – bromeo y el azabache rió. – Supiste sobre la fiesta de bienvenida de Izumi, ¿irás?

. – No lo sé, quizás…

Itachi se sorprendió. – ¿No lo sé, quizás? – repitió burlándose. – Siempre que se trata de Izumi es un "Si, por supuesto que iré" – arremedo infantilmente la voz de Sasuke.

. – Idiota – mascullo Uchiha menor. – Iré, ¿y tú?

. – Claro, planeo ir con… mi novio.

. – Como supus…. ¡¿Eh?!... ¿Qué dijiste? – proceso de inmediato el Uchiha menor.

. – Dije… que planeo ir con mi novio. – articuló claro y fuerte. – Ya lo conoces, es Deidara…

. – ¡¿Eh?! – fu lo único que se le escapo a Sasuke tras ponerse de pie lentamente y mirar a su hermano con estupefacción. – ¿Cómo? ¿Qué? – no podía formular una buena pregunta.

. – Bueno, aún no me ha dicho el "sí" pero tampoco se negó. – confeso avergonzado Itachi, expulsando por fin que era homosexual. – Espero que "esto" no sea extraño para ti, Sasuke. – comentó al ver como su hermano menor prácticamente se había quedado con la boca abierta. – Es extraño, ¿verdad?

. – ¡Ah! Es… ¡Amm! – realmente estaba en shock y entonces pudo ver la desolada mirada de su hermano a través de sus ojos. – No lo sé… quizás un poco… lo siento no quise decir eso – articulo Sasuke con dificultad.

. – Está bien. Supongo que pensaste que me gustaba Izumi – señalo Itachi al mismo tiempo que cerraba la botella de agua.

. – Si, eso creí. Pero… ¡Amm!... Es que no…

. – ¿No entiendes como paso? – formulo Itachi ante los balbuceos de su hermano.

. – Exacto. Creí que Izumi y tu…

. – Si yo también lo pensé, pero… – ríe de sí mismo – Ni yo mismo se como paso… digo… un día es mi mejor amigo y al siguiente… no sé… quise ser algo más…

Sasuke se sorprendió por el tono que empleo su hermano mayor. Parecía emocionado por haber encontrado a su pareja, a pesar de que fuera un hombre.

. – Bien, pero… ¿Cómo lo supiste? – Itachi se sorprendió por ese tono interrogativo por parte de su hermano. – Lo siento… pero, tienes que decirme cómo. Eres mi ejemplo a seguir y yo… no sé… quiero entenderte… – "para apoyarte" – suprimió Sasuke en sus pensamientos pero aún así su hermano era inteligente.

Itachi agacho la cabeza y se puso a pensar, mientras lo hacía, Sasuke pudo ver como su sonrisa crecía y crecía más y más. – Lo supe en el momento que vi sus hermosos ojos celestes. Llenos de vida al momento que hacia sus diseños, lo supe en cuanto me di cuenta en cómo me sonreía, era muy diferente a como lo hacía con otros. En cómo se esforzaba por sobresalir con lo poco que tenía, con la cara en alto… y lo reafirme cuando lo bese por primera vez. – se sonrojo por tal confesión. – Y si es posible, quiero estar al lado de él para siempre.

Con esa última confesión, la sala se quedo en silencio. Itachi miraba a Sasuke para no perderse ni una reacción, poco después el menor subió la mirada y le sonrió. – Si eso te hace feliz… quién soy yo para decirte como vivir tu vida – articulo con la mayor sinceridad. Sinceridad que conmovió a su hermano hasta su espina dorsal.

. – Gracias, Sasuke…

Sasuke sonrió y luego para quitar esta tensión soltó una pequeña broma. – ¿Deidara? ¿Enserio?

Itachi rió. – ¡Lo sé! ¿Quién lo diría? Ahora entiendo porque dicen que el amor es ciego – se empezaron a mofar entre ellos. – ¡Dios, como lo amo! – gritó Itachi dejándose caer sobre el sillón, su cuerpo había quedado encorvado, como si hubiera perdido una lucha contra un amor imposible, el cual, siempre fue posible.

Sasuke lo miro con diversión, puesto que era la primera vez que veía a su hermano mayor tan vulnerable por un chico. Entonces no pudo evitar pensar de nuevo en como Itachi le explicaba como se había enamorado de Deidara. Su manera de expresarse… fue tan única.

. – Por cierto, Izumi sigue libre, si aún te interesa – comento Itachi desplazándose por el sillón hasta quedar acostado.

Sasuke gruño al mismo tiempo que sus mejillas se tornaban rosas. – ¿Ya le dijiste? – pregunto tratando de cambiar el tema.

. – No. Quise decírselo ayer, pero ya sabes cómo se pusieron nuestros padres. – comento Itachi al mismo tiempo que miraba la silenciosa cara de su hermano. – Sasuke, ¿te gusta Izumi? – pregunto seriamente Uchiha mayor mientras se sentaba y lo miraba atentamente.

. – Creo que sí…

. – ¿Crees? – recalco Itachi. – ¿Te gusta alguien más?

Sasuke no pudo evitar abrir un poco los ojos ante esa pregunta. No sabía que responder, puesto que ni el mismo sabía. – Itachi, nuestras padres ya saben que eres… – intento cambiar de nuevo la conversación.

Itachi suspiro cansado al ver que su hermano se negaba hablar de sus sentimientos, pero no lo iba forzar si no lo deseaba. – No aún. Mañana les diré…

. – Bien, entonces… cualquier cosa ya sabes que te apoyo – dijo Sasuke mientras palmeaba el hombro izquierdo de Itachi.

. – Gracias, hermanito. – sonrió Itachi.

. – Bien, iré acostarme… Buenas noches – se despidió al mismo tiempo que caminaba rumbo a su cuarto.

Todo lo que pudo pensar Sasuke al final de toda la noche fue un gran: "Demonios, mi hermano mayor es gay." Fue una impactante noticia y de alguna manera sentía que esta semana estaría llena de turbulencias dentro de la casa. Quería que su hermano fuera feliz, pero realmente sentía miedo por lo que diría su padre. Un hombre recto como él, jamás aceptaría algo como eso…

.

.

. – ¿Y tu como lo sabes? – pregunto Hinata mientras hacía su tarea en el tejado de la escuela. – Es el siglo XXI, Sasuke, esas tendencias ya no son "tan" mal vistas como antes.

Sasuke tenía ligeras ojeras debajo de sus ojos tras no poder dormir, de inmediato supo que tenía que decírselo a alguien para que lo ayudara a calmar esos temores. Allí estaba, confiándole a Hinata en vez de Naruto, su amigo de la infancia.

. – Fugaku lo entenderá. – musito Hinata mientras cerraba su cuaderno, metiendo su plumo entre las hojas como separador y se ponía de pie para estirarse.

. – ¿Cómo lo sabes? No conoces a mi padre como yo. – articulo irritado el azabache mientras dejaba caer el rostro sobre el barandal y se disponía a ver las nubes.

. – Tiene que… – dijo Hinata arrodillándose enfrente de Sasuke y lo obligo a verla. – Porque tiene a un hermano que lo apoya y que le importa un carajo, y dudo mucho que tu madre se oponga. Es su hijo, si un padre se niega a ver lo que realmente hace feliz a su hijo, entonces no tiene derecho a ser su padre. ¿Qué no es lo que buscan los padres? ¿Qué no buscan ver a sus hijos felices? ¿Y qué importa si esa felicidad viene de algo fuera de lo normal? ¿Quiénes somos para juzgar su felicidad?

Sasuke se había quedado mudo, realmente hizo bien en desahogarse con Hinata. – Deberías ser piscología, eres buena.

. – Gracias, quizás lo reconsidere – fue lo único que dijo Hinata mientras se ponía de pie. – Tengo que ir a la biblioteca por unos libros, ¿te veo luego?

. – Claro – musito Sasuke dejando caer su cabeza de nuevo sobre el barandal.

. – Nos vemos – se despido Hinata al mismo tiempo que desaparecía por la puerta de la azotea.

Hinata bajo los escalones con rapidez hasta llegar al segundo piso donde se encontraba la biblioteca. Al caminar más lento, volteo hacía atrás al sentir que la vigilaban. Pensó que era su imaginación, por lo tanto continúo con su camino. Al llegar, saludo a la recepcionista, quien sello los libros de regreso.

. – Si quieres, regreso los libros a su lugar – se ofreció al ver como la recepcionista tenía varios libros nuevos que registrar en el archivero.

. – ¡¿De verdad?! ¡Te lo agradecería mucho! – suspiro aliviada la recepcionista. – Nos acaban de llegar nuevas donaciones de libros, estoy muy atareada. Te lo agradezco – le regreso los libros sellados a Hinata. – Al fondo hay una escalera, ten mucho cuidado.

. – Claro – Hinata tomo los libros y fue hacía los últimos libreros. Mientras caminaba pudo escuchar como llamaban a la recepcionista por el teléfono y esta salía con varios papeles. – Pobre mujer… – trato de no reírse.

Llego al estante que indicaba el número del lomo del primer libro y estaba bastante alto, por lo tanto fue por la escalera y subió para colocarlo en su lugar. Estaba tan concentrada buscando el lugar correcto del libro que no sintió que alguien la miraba con diversión, saboreando lascivamente las piernas de Hinata y esa falda corta que ocultaba lo que más deseaba tocar. Sin que se diera cuenta, grabo unos diez segundos para después pasarle su celular a su otro compañero que se escondía desde el otro extremo del estante.

. – ¡Pero qué sensuales piernas! – articulo con perversión mientras se acercaba y tocaba los muslos de Hinata para después apretarlos con fuerza.

Hinata chilló y tembló por el fuerte agarrón y lo primero que hizo fue agarrar el libro que tenía en la mano y le dio dos golpes en la cabeza para que la soltara.

. – ¡Maldita sea, solo fue un cumplido! – se quejo el muchacho de cabello negro y piel de color beige, quien después se retiro con inocencia a la vez que reía por haber hecho una travesura.

. – Vamos Zaku… – menciono su otro compañero escondido en los estantes asustando a Hinata por el hecho de que ese imbécil viera y no hiciera nada. Su cabello era corto de color negro, al igual que sus penetrantes ojos.

El muchacho Zaku sonrió mientras se relamía los labios con una insinuación muy descarada, mientras el otro muchacho tan solo se burlaba y se retiraba primero. Una vez que se fueron, Hinata bajo las escaleras con cierto temblor y le costó un poco agacharse para recoger el maltratado libro. – Imbéciles… – musito frustrada, pero algo satisfecha por haberle pegado.

Una vez que dejo los libros, fue directamente al baño y se metió en un cubículo para ver como sus piernas tenia ligeramente las marcas rosas de los dedos de Zaku. – Que idiota… esto no se va a quedar así. – si pensaban que Hinata era las que se quedaban calladas estaban muy equivocados. Antes de que desaparecieran las marcas, fue a la dirección a levantar una queja. Cuando el timbre sonó, Hinata ya se encontraba en la oficina de la directora.

. – Su compañero lo llamo Zaku, el otro no sé cómo se llama – musito un poco avergonzada Hinata mientras dejaba que la directora Tsunade examinara las marcas. La directora Senju Tsunade era una mujer muy hermosa, su cabello era rubio y tenía unos hermosos ojos cafés claros, es muy estricta en cuanto a la disciplina por lo tanto un acto como eso, no era tolerado en su escuela.

Hinata la conoció por primera vez cuando se le otorgo la beca y pocas veces había acudido a la dirección, sabía de antemano que con esa mujer no se juega y por eso la respetaba.

. – No te preocupes, no quedaran impunes. – sentenció la rubia mientras se erguía de nuevo. – ¿Puedes identificarlos? – Hinata asintió y los describió lo mejor que pudo, Tsunade no tardo en poner dos fotos en su escritorio de Abumi Zaku y Kinuta Dosu.

. – Bien, iré personalmente por ellos dos – menciono Tsunade poniéndose de pie con una seriedad de miedo. – Usa mi baño, allí puede remojar las marcas para que puedan ir desapareciendo.

. – Gracias, Tsunade-sama – musito Hinata mientras se ponía de pie, haciendo lo que le pedía la imponente rubia.

Mientras que Hinata se limpiaba con un paño mojado, por otra parte Tsunade entro al salón de Sasuke, en la cual también estaban Naruto y Kiba, Ino y Sakura quienes se sorprendieron de ver a la directora abrir la puerta sin previo aviso, pero todos comenzaron a murmurar al ver como Dosu del salón siguiente, la acompañaba.

. – Buenas tardes, Kakashi-sensei – se anuncio Tsunade y con respeto todos saludaron con una pequeña inclinación. – Lamento interrumpir, me permitiría al estudiante Abumi Zaku.

. – Claro – fue lo único que dijo Kakashi, señalando a Zaku de seguir a la directora.

Zaku se puso de pie de mala gana y se rió por la estúpida situación. Sasuke lo mira de mala gana y volvió a sus apuntes, dejando que los chismosos sacaran conclusiones.

Zaku regreso media hora después como si nada hubiera pasado y las clases continuaron. Para el final de clases, ya toda la escuela sabía que Zaku había sido suspendido por una semana más otra semana de servicio social en la biblioteca, mientras que Dosu por un día, pero nadie sabía porque o qué habían ello.

. – ¡Eh, Sasuke! ¡Te espero abajo! – grito Naruto en el contorno de la puerta para luego salir corriendo junto con Kiba.

Mientras el salón se vaciaba poco a poco, Sasuke terminaba de organizar el último proyecto que estaba haciendo en clase y lo acomodaba en su portafolio.

. – ¡Eh, Uchiha! – llamo Zaku limpiándose la nariz para luego darle una sonrisa socarrona a Sasuke y luego una palmeada en su hombro.

. – ¿Qué quieres?

. – Nada, solo decirte lo suertudo que eres – menciono Zaku con burla. – Esta muy firme…

. – ¿De qué rayos hablas? – pregunto irritado Sasuke a la vez que lo fulminaba con repugnancia.

. – ¡Ah, el desentendido! ¡Me gusta, me gusta! – y fue lo único que dijo Zaku antes de salir por la puerta. – ¡Ah, cierto! ¡Si te aburres no dudes en llamarme, ella me interesa!

. – ¿Ella? – pensó consternado. Cansado de las indirectas del idiota de Zaku, guardo sus cosas con rapidez y fue a reunirse con sus amigos.

Una vez abajo, pudo ver como casi Kiba se le lanzaba a Zaku mientras que Naruto lo detenía, pero nunca había visto a los dos tan enojados, mientras que Hinata miraba con ira al idiota de Abumi. Zaku se carcajeo y luego le mando un beso a Hinata mientras se iba junto con Dosu.

. – ¡Maldito idiota! – mascullo entre dientes Kiba mientras se relajaba. – Debiste dejarme darle un putazo – dijo enojado.

. – ¿Y luego si te suspende? – cuestiono Naruto dejándolo. – No lo vale…

. – ¿Qué ocurre? – pregunto Sasuke acercándose a los tres. Hinata tan solo lo vio y se quedo muda.

. – El idiota de Zaku tiene algo en contra de Hinata – articulo Kiba con ira, aún si dejar de fulminar a Zaku.

. – ¿Por qué lo dices?

. – Te estábamos esperando y de la nada llego ese imbécil y le dijo a Hinata… una estupidez – Naruto trato de evitar decirlo, pero Sasuke no era uno de los que se quedaba quieto si no se le contaba la verdad. – Se acerco a Hinata y le susurro: "No sabía que te gustaba el trío, ¿por qué no me invitan para la próxima?"

Obviamente Hinata se sintió demasiado incomodad mientras que Sasuke se llenaba de ira al entender las estúpidas indirectas del pendejo de Zaku.

. – No sé por qué lo dijo – fue lo único que dijo Hinata. – Quizás solo se está vengando…

Una vez dicho eso, Hinata le narro a los tres lo que había hecho Zaku en la biblioteca y en como Dosu tan solo observo sin hacer nada. Sasuke tenía el puño engarrotado por todo el enojo que sentía.

. – Estoy bien, chicos. Si eso vuelve a pasar Tsunade-sama los expulsara. Solo está haciendo una rabieta. – menciono Hinata, tratando de ver el lado positivo a las cosas. – Bueno, me tengo que ir, ¿los veo mañana?

. – ¿No quieres que te acompañemos a tu casa? – ofreció Kiba.

. – Yo la llevare, nos vemos… – se adelanto Sasuke llevándose a Hinata fuera del alcance de esos dos y de sus quejas.

. – Es un idiota – dijo por octava vez Sasuke dentro del taxi quien los llevaba lo más cercano al trabajo de Hinata.

. – Lo sé –dijo Hinata por novena vez mientras hacia un origami con una hoja de su cuaderno. – Ya olvídalo Sasuke, no lo veremos por un buen tiempo y eso es bueno, ¿no?

Sasuke chasqueo la lengua con irritación. – Promete que si pasa algo así de nuevo me lo dirás – demando el azabache mientras tomaba la mano izquierda de Hinata, deteniendo su origami para que escuchara que su petición era en serio.

. – Lo prometo – articulo Hinata con una sonrisa.

.

.

.

. – Te despidieron, ¿estás bien? – pregunto Sakura detrás de la tienda departamental #10.

. – Si, de igual modo odiaba ese trabajo. Pero, por culpa de esa puta me es difícil encontrar un nuevo trabajo. – comento Aoi con un café en su mano. – Me gusta el material que me enviaste, sus piernas me encantan…

. – Concéntrate, ¿cómo vas con la pagina? – pregunto Sakura mientras evitaba que algunas personas los observaran. Sabiendo de antemano que Ino estaba esperándola desde lejos.

. – Bien, solo me falta una cosa más. Salúdame a la sensual rubia – musito mientras le mandaba un beso a Ino quien de inmediato se sintió incomoda.

. – Bien, te veré en mi fiesta – fue lo único que dijo Sakura para después cruzar la calle y llegar hacia Ino. – Vámonos.

. – Sakura, ¿no crees que esto es demasiado? – cuestiono Ino un tanto incomoda al ver como Aoi aun los observaba y les mandaba un saludo discreto. – Ese sujeto me da mala espina…

. – ¿Qué diablos te pasa? No podemos echarnos para atrás. – sentencio Sakura tomando a Ino de su antebrazo para luego jalarla hacia el parque público más cercano. – ¿Por qué te estás acobardando? Te parecía genial esta idea…

. – ¡Es ese sujeto! ¡Sakura apenas lo conoces, no sabemos cuáles son sus verdaderas intenciones! – le grito Ino con cierto temor en su voz.

. – No seas una jodida gallina ahora Ino, ese sujeto tiene que arreglar cuentas con la perra de Hyuga, yo no lo obligue. – comento Sakura irritada ante el comportamiento de su compañera.

Ino tan solo negaba con la cabeza, lo que decía Sakura ya era pura mierda. – Lo siento Sakura, pero no seré parte de esto. Ya no.

. – ¡¿Qué?! – quedo boquiabierta Haruno. – ¡Quedamos en demostrar quién era realmente Hyuga Hinata! ¡Una puta callejera que se vive ganando dentro de un puto bar, bailándole a cualquier degenerado que le ofrezca un billete de más!

. – Si, pero… c… creí… que solo iba se algo pequeño…. – comenzó farfullar la rubia. – ¡Solo quería humillarla! ¡Eso es todo!

. – ¡La vamos a humillar de una forma que no tendrá cara para ver a Sasuke! – vocifero con un tono que no obligara a la gente a voltear, a lo que parecía una riña entre amigas. – Déjate de preocuparte…

. – ¡No! – se desespero Ino mientras negaba con su cabeza. – Lo siento Sakura, pero no puedo ser parte de esto… lo siento…

Dicho eso, Ino salió corriendo dejando a Sakura en medio del parque público. Se sintió sola y abandonada, causando un enorme rencor hacia otros. – Maldita sea…

El día siguió su curso como siempre, Hinata trabajando, Sasuke haciendo la tarea, Ino caminando hacia su casa con un motón de pensamientos negativos y Sakura desolada, comenzando a sentir remordimiento.

Y por otra parte, Itachi cara a cara enfrente de su padre confesándole su homosexualidad. Obviamente no esperaba aplausos, por lo tanto, no se sorprendió el haber recibido una fuerte cachetada por parte de él. Fugaku tenía impreso en su cara dolor y decepción, y le ordeno que se fuera de su vista. Ese día se quedo con Deidara quien al ver su labio roto no dudo en hacerlo pasar.

. – Esto es lo que más me preocupaba – dijo suavemente el rubio mientras le limpiaba el labio a Itachi. – Para mí es fácil, me crió mi abuelo que en paz descanse. Pero estoy seguro que se hubiera puesto peor que tu padre…

. – ¡Ouch!

. – Lo siento… – Deidara se le quedo viendo el labio roto del Uchiha y no pudo evitar pensar que era su culpa. – Itachi aún puedes…. retractarte. – sugirió con tristeza el rubio. – Decir que f… fue una pesada broma…

. – ¿Qué? – pregunto confundido el azabache. – ¿No me amas?

Hubo un silencio sepulcral dentro de la casa de Deidara. – Di que no me amas… y me voy. – propuso azabache tomando la mano derecha del rubio con suavidad para luego entrelazarla. – Di… que me amas, por favor…

Ante esa suplica, Deidara trago saliva al mismo tiempo que su corazón latía a mil. – ¡Maldición! – mascullo entre dientes mientras se tornaba rojo de las mejillas. –C… claro que te amo, maldito Uchiha – confeso el rubio para luego ser abrazado por Itachi.

. – Yo nunca me retractaría, arcilla – musito el azabache obligándolo a verlo.

. – No me digas arc…

. – ¡Shhh! Deja de hablar – y sello sus labios con un tierno beso.

.

.

.

. – ¿Lo sabías? – pregunto Fugaku desparramado en el sillón, su rostro mostraba cansancio.

Mikoto se acerco y le dejo una taza de té. – Me lo dijo esta mañana, Sasuke también lo sabe…

. – ¡Dios! Mikoto, ¿hice algo malo? ¿Fallé como padre? – no pudo evitar preguntarlo.

. – Claro que no, pero es la decisión de nuestro hijo. – musito Mikoto sentándose a lado de su esposo para después acariciarle el cabello.

. – Es un gran muchacho, lo visualizaba con un gran éxito, con una esposa hermosa y unos hermosos nietos, pero ahora…. todo eso se ha esfumado. – comento con decepción. – ¿Qué dirá la gente?

. – ¡¿Eso te preocupa?! ¡¿E…enserio?! – Mikoto dejo de acariciarle el pelo para después verlo con incredulidad. – Te preocupa el qué dirán, ¿enserio? ¡Amor, es nuestro hijo!

. – ¡Eso ya lo sé! ¡Pero los Uchihas tenemos una reputación! – bramo colérico Fugaku mientras se ponía de pie. – ¡Un Uchiha gay! ¡Es… es…!

. – ¿Qué? – Mikoto se puso de pie para enfrentarlo. – ¡Dilo!

. – ¡Es humillante! ¡Una deshonra! ¡Una….! – Fugaku sintió que se le quemaba la boca por tanta ofensiva palabra contra su hijo mayor. Se le hizo un nudo en la garganta y las lágrimas no tardaron en cristalizar sus ojos. – ¡Maldita sea! ¡Maldita sea!

Mikoto lo vio desmoronarse y en vez de compadecerlo, le dio una frustración incontrolada, por lo tanto, camino hacia la puerta donde había un estante café con un jarrón de flores de color amarillas, las quito con rapidez, después llevo el jarrón entre las manos y le arrojo el agua al rostro de su esposo.

. – ¿Quieres dejar de comportante como un bebe llorón? – cuestiono Mikoto sosteniendo el jarrón. – ¡Si, Fugaku! Yo también imaginaba un futuro así para Itachi, pero es mi hijo y lo amo más que nada en el mundo. Así que me importa un pepino, si mi hijo es gay. Lo amo tal y como es. – arrojo otro chorro de aguas restante del jarrón. – ¡Así que deja de actuar como si nuestro hijo estuviera demente por haber escogido su felicidad con un hombre! ¡Al diablo lo que diga la gente, al diablo! – enojada arrojo el jarrón lejos de ella, rompiéndose en el acto, luego maldijo entre dientes ya que después tendría que recogerlo.

Mientras, Sasuke observaba desde lejos. Quiso intervenir, pero creyó que no ayudaría mucho; para estos casos deseo con fervor el tener presente a Hinata. Por lo tanto, decidió regresar a su cuarto y se alegro que por lo menos ya no hubiera gritos, ya habían sacado sus frustraciones. Al llegar a su cuarto, su hermano mayor se había contactado con él y le aseguro que mañana aparecería para enfrentar de nuevo a su padre. Se despidieron y al colgar, al instante sonó de nuevo su celular. Era Sakura, no quiso contestar pero viendo la hora – 11:00 pm – se le hizo extraño.

. – ¿Sakura? – contesto sin previo saludo.

. – ¡Ah! Hola Sasuke-Kun. Lamento mucho haberte llamado a esta hora. – musito débilmente. – Es que… yo… realmente necesitaba escuchar tu voz.

Sasuke pudo percibir como la joven lloraba y trataba de ocultarlo. – ¿Está todo bien? ¿Sakura?

. – Si, es… bueno… no es nada, lo siento por haberte llamado. – vocifero dolida mientras cortaba la llamada.

Sakura sostenía el teléfono entre sus manos y comenzó a llorar con dolor. Sintió el teléfono vibrar, pero no quiso contestar, a pesar de que era Sasuke. La culpa, la estaba carcomiendo por dentro. No podía dejar de pensar en lo que pasaría, pero tampoco quiso detenerlo.

.

.

.

Al día siguiente, miércoles 24 de marzo, Itachi apareció en la casa a las 7:00am junto con su novio Deidara. Ese día, Sasuke no fue a la escuela y le explico a Hinata por teléfono que había una discusión familiar que arreglar.

. – Entiendo, mucha suerte. Te veo mañana entonces. – articulo Hinata mientras ordenaba algunas cosas en su habitación antes de irse a la escuela.

. – Gracias, nos vemos. – en cuanto Sasuke colgó, Hinata tomo su mochila y bajo las escaleras para tomar el lonche que había preparado la noche anterior.

. – Buenos días – saludo Gaara con su uniforme de Suna. – ¿Estas lista?

. – Sí, vámonos.

Como Hinata y Gaara salían a la misma hora, ambos se acompañaban hasta la estación de tren, solo que Hinata se bajaba tres estaciones antes mientras que el pelirrojo tenía que seguir otras cuatro más para llegar.

. – ¡Ah, estoy cansada! – se quejo Hinata mientras torcía su cuello de un lado a otro, mientras que Gaara leía un libro. – ¿Tienes examen? – pregunto Hinata al ver como tenía un libro de inglés.

. – Sí, a tercera hora.

. – ¡Qué horror! – musito Hinata al ver que era inglés. – Me gusta el inglés, pero aún así se me hace muy difícil…

. – Es sencillo, si lo practicas – argumento Gaara y después de un momento de silencio, sugirió. – Si tienes problemas, con gusto te ayudaré.

. – ¿Enserio? ¡Wow! Te lo agradecería bastante. – dijo emocionada Hinata, quien poco después al escuchar su estación se despido de Gaara. – Te veo en casa, bye.

Mientras las puertas del metro se cerraban, Gaara tan solo se despidió con un asentimiento pero sin dejar de verla hasta que el vagón comenzaba a moverse y continuar su camino.

. – Que lindo, muy reservado. – murmuro Hinata mientras continuaba rumbo a la escuela.

Ese día fue muy tranquilo para Hinata, aún sin la presencia de Sasuke pudo reunirse con Naruto y Kiba en el almuerzo sin que ellos se molestaran, al contrario, la recibieron con los brazos abiertos, sus chistes era una locura y la joven rió hasta más no poder.

. – Te vemos al rato – dijo Naruto diez minutos antes de que sonara el timbre. – Bye…

. – Bye… – se despidió al mismo tiempo que entraba al baño y no espero encontrarse a Sakura recargada en el lavabo con la llave abierta.

. – Haruno, ¿te sientes bien? – pregunto preocupada e intento acercarse a ella, pero la peli rosa se alejo y sin dirigirle la mirada, salió de la habitación. Su humor era extraño, salir de esa manera sin haberla insultado. Pero ella no era la única, en cuanto se topo con Ino en la salida, tampoco le dijo nada. Tan solo se retiro, como si le tuvieran miedo a Hinata.

. – ¿Ocurre algo Hinata? – pregunto Kiba al ver como se había quedado viendo a la rubia.

. – No es nada. – le sonrió.

. – Bueno me tengo que ir, me despide de Naruto. . – dijo suavemente Hyuga, ya que el rubio estaba castigado por haberse quedado dormido en las últimas clases.

. – Claro, pero… – dudo Kiba, pero al final hablo. – ¿Por qué siempre te vas temprano? Es que quiero… queremos – se corrigió – que un día nos acompañe a comer o ir al karaoke.

Hinata se sintió conmovida por el hecho de que quisieran salir con ella, nunca antes había salido con amigos de esa forma. – Bueno, claro que me gustaría, pero yo trabajo de noche por eso yo…

. – ¡Ah, enserio! ¡No lo sabía, que cool! – hablo admirado Kiba. – Bueno, no te retraso más… pero un día pide permiso, ¿ok?

. – Claro, nos vemos Kiba. – vocifero con alegría Hinata mientras se retiraba hacía su trabajo.

Una vez saliendo del instituto pudo ver como Ino estaba recargada en la pared y en cuanto la vio, se puso derecha e intento decir algo, pero simplemente de su boca no salió nada. Hinata se preocupo, parecía herida y antes de poder decir algo, Ino soltó con dolor. – Yo… lo siento mucho… por todo… – y sin tiempo de una respuesta, salió corriendo como si temiera que alguien las viera.

Hinata se quedo consternada, asustada y confusa por esa actitud. Quiso seguirla, pero tenía que trabajar. Al llegar, como de costumbre se puso el broche de la rosa de papel para tapara el logo de su escuela, camino como si fuera hacia las residencias que se encontraba detrás de los comercios, para después girar en una cuadra y adentrarse por un callejón que la llevaría hacía el pub. Una vez a lado del negocio, toco la puerta de madera tres veces y enseguida Tayuya le abrió la puerta.

. – Hola Hinata, ¿Cómo te fue en la escuela? – pregunto Tayuya cerrado la puerta y arreglando su uniforme.

. – Como todos los días… bueno creo lo sentí más relajado que de costumbre. – Musito Hinata al pensar en Ino.

. – ¿Estás bien? – pregunto la joven peli rosa al ver como Hinata se había callado de repente.

. – Si, solo algo cansada por tanta tarea – articulo suavemente Hinata mientras iba a su casillero y sacaba su uniforme.

. – No la hagas, yo no lo hacía – comentó Tayuya con gracia.

. – ¡He! No mal aconsejes a Hinata. – entro y grito Yahiko con algunas vacía cajas de cartón. – No queremos que termine como tú…

. – ¡Pendejo! – Mascullo Tayuya lanzándole – lo primero que tuvo a su alcance – un desodorante de aerosol de mujer, directo en la cabeza.

. – No digas eso, Tayuya tiene un talento nato en la música – alagó Hinata haciendo sonrojar un poco a la mencionada. – ¿Qué talento tienes tú? – pregunto burlonamente.

. – Nada – dijo con simpleza Tayuya, desafiando a Yahiko con una mirada y al instante una pelea comenzó entre indirectas y diversión. Una ambiente que amaba mucho Hinata.

Una vez lista, sirvió tragos junto con sus compañeros. El pub esta medio lleno para ser miércoles, por lo tanto ya había algunas mujeres solicitadas a bailar para ellos. Los hombres tenía prohibido insultarlas o tocarlas al menos que les ofrezcan dinero, solo tenía permitido tocar donde la bailarina les permitiera. – Aplicaba lo mismo para bailes privados – por eso las bailarinas se sentía cómodas haciendo su trabajo puesto que tenía a un jefe que las cuidaba. A lo poco que sabía de algunas, era debido que eran madres solteras y una que otra lo hacía por diversión, porque realmente le gustaba de esa manera, ganar dinero fácil y rápido.

Hinata pensó que la tarde de trabajo sería normal, hasta que llegó un grupo de tres hombres adultos pasados de los 45 años. Uno de ellos tenía el cabello negro con algunas canas, su cuerpo era robusto y era algo bajo; el segundo, era alto, escuálido y piel muy blanca con un cabello rubio teñido; mientras que el tercero era gordo, medio alto y solo tenía cabello a sus costados. Los tres vestían trajes viejos de oficina de agentes telefónicos fingiendo ser empresarios.

. – Buenas tardes, caballeros ¿Mesa o barra? – se acerco y pregunto Nagato, evitando que Konan los atendiera. Obviamente, era clientes nuevos y nunca se sabía con intenciones llegaban al pub.

. – Buenas tardes, buena pregunta, déjame ver… – saludo el hombre escuálido mientras buscaba un buen lugar. Y lo encontró, o más bien la encontró. – Creo que la barra… necesitamos un buen sake, joven.

. – Claro, por aquí. – Nagato lo dirigió hacia la barra y puedo ver como Tayuya le indicaba a Hinata que limpiara las copas sucias.

. – Buenas tardes caballeros, ¿qué les ofrezco? – pregunto Tayuya con cortesía.

. – Una botella de sake y tres copas – articulo el hombre escuálido sin dejar de ver a Hinata, quien le entregaba otra cerveza a Konan y luego a un hombre que se encontraba hablando con un compañero, quien a la vista de todos, parecía deprimido por un rompimiento.

. – Que mujeres... muy hermosas – articulo el hombre canoso, sin dejar de ver el escenario.

. – Sin duda alguna, muy buena recomendación – hablo el gordo hombre, sonriéndole a Tayuya por servirle el sake.

En cuanto Tayuya les entrego sus bebidas, un cliente se acerco a su costado y fue a atenderlo. Momento adecuado, momento para el hombre escuálido en hacer su movimiento. – Jovencita – llamo Hinata. – Te molesto con unas servillas…

. – No hay problema – Hinata se acerco hacia ellos, tomo un par de servillas debajo del mostrador y se acerco para entregarlas. – Tome, ¿puedo ofrecerles algo más? – pregunto con cortesía.

. – No… bueno… ahora que lo mencionas. ¿Qué haces detrás de la barra? – pregunto el hombre escuálido.

. – Disculpe…

. – ¿No se supone que eres una bailarina? – hablo el hombre gordo. – ¿Cuánto por un baile privado? Te pagaré mucho dinero…

. – Ella no es bailarina – se acerco Tayuya con un semblante de miedo. – Como pueden ver, el escenario esta de aquel lado – señalo.

. – ¡Oh-oh! Mis disculpas… es que tenemos que admitir que esa joven se ve mejor sin ropa, ¿no creen? – se rió el hombre escuálido.

. – ¡Sí, porque no te quitas la ropa y bailas aquí arriba de la barra! – señalo el hombre gordo, relamiéndose los labios, causando que la joven Hyuga temblara.

. – Señores, temo que este lugar no es para ustedes – hablo Tayuya tomando el sake y las tres copas. – Retírense antes que llame a seguridad…

. – ¡Que grosera! – se enojo el hombre canoso, golpeando la mesa con su puño. Llamando la atención de todos, tanto que las bailarinas dejaron de bailar y observaron hacía la barra. – ¡Así es como tratan a un cliente!

. – Me temo que ustedes no son clientes. – hablo Tayuya con enojo y con una movimiento de cabeza hacía Nagato, señalo que le hablara a los de seguridad. – O se van por las buenas, o los guardias los sacan a patadas, ¿ustedes dicen?

. – ¡Jhmp! Solo queríamos pasar tiempo con la puta ardiente16-12. – señalo el hombre gordo a Hinata. – No sabían que la reservaban de esa manera, ¿me gustaría hablar con su gerente?

. – ¡Nagato! – se puso colérica Tayuya, protegiendo a Hinata detrás de ella.

. – ¡No me toques, niño! ¡¿Dónde está el gerente?! – grito enojado el hombre canoso por todo el bar. Su voz chillante, ocasiono disturbios dentro del bar y algunos hombre lo quisieron silenciar, pero vieron como las puertas de la entrada se abrieron paso los guardias Ying y Yang, sin embargo, no fue la única puerta que se abrió.

. – ¿Ocurre algo malo? – pregunto un hombre alto, con un pantalón negro con corte clásico y una camisa blanca de manga larga, su cabello era largo y de color blanco.

. – Jiraiya-sama, estos hombres molestaban a Hinata – hablo Tayuya con frustración. – La insultaron llamándola… puta – vocifero débilmente lo último pero Jiraiya escucho a la perfección.

. – ¡¿Y eso no es?! ¿Qué hace aquí, entonces? Nos dijeron aquí que ofrecía sus servicios. – se burlo el hombre gordo poniéndose de pie junto con sus otros compañeros y señalando a Hinata con su dedo índice. – ¡Tu eres puta ardiente 16-12, aquí está la prueba! – saco su celular de su bolsillo y se lo acerco hacía Tayuya y Hinata.

Ambas se quedaron con la boca abierta, pero Hinata fue la primera en soltar un agudo gemido de dolor. – No veas, no veas – hablo tarde la peli rosa mientras la tomaba por lo hombros y se la llevaba al depósito. Y lo último que vio Hinata como el hombre gordo le mostraba la imagen a Jiraiya.

. – ¡Le daremos mucho dinero! – grito, y poco después se pudo escuchar exclamaciones desde el bar.

. – No escuches, no los oiga – susurro Tayuya tapándoles los oídos a Hinata quien no dejaba de sollozar. Pero ni sus sollozos, ni las manos de la joven peli rosa pudieron tapar los gritos de Jiraiya, luego los de Konan, Nagato y Yahiko. Finalmente, hasta escuchar las sirenas de las patrullas.

. – Tayuya… – bajo con prisa las escaleras Konan. – La policía está aquí, tienes que llevarte a Hinata o harán preguntas… vamos – Konan corrió para abrir la puerta trasera.

. – Pero… – mascullo débilmente Hinata con los ojos rojos.

. – No te preocupes – articulo gentilmente Konan tocando suavemente la mejilla de la joven Hyuga. – Vete con Tayuya – corrió rápidamente hacia su casillero y le entrego a Hinata su mochila junto con su uniforme de la escuela.

Para las ocho de la noche, Tayuya ya había llevado a Hinata con su amiga Temari; le explico el por qué Hinata estaba llorando y lo sucedido en el bar. Para las nueve de la noche, Hinata seguía llorando sin parar, puesto que esa horrible imagen no podía borrársela de la cabeza. La rubia no dijo nada, tan solo dejo que se desahogara mientras le acariciaba el cabello.

. – Fue horrible… – musito débilmente Hinata. – Nun…ca los había visto…

. – ¡Shhh! – trato de tranquilizar Temari. – Te creo, te creo… tu no hiciste nada malo…

Temari estaba dolida, enojada y frustrada por ver a Hinata de ese modo. Intentaba a toda costa de evitar llorar de frustración, por lo tanto, al elevar la mirada se encontró en el contorno de la puerta del cuarto, a su hermano Kankuro y a Gaara con una bandeja de comida para Hinata. Sus ojos mostraban el mismo dolor que su hermana.

Para las diez de la noche, Hinata se había quedado dormida después de tanto llorar. Momento oportuno para que Temari bajara y fuera a la cocina a tomar un poco de agua, donde estaban sus hermanos lavando los platos y recogiendo la cocina.

. – ¿Se durmió? – hablo Gaara dejando el trapo de la cocina cerca del lavaplatos.

. – Si… – musito débilmente Temari recibiendo un vaso frio de agua por parte de Kankuro.

. – ¿Qué paso? – pregunto Kankuro recargándose en el refrigerador. – ¿Qué le hicieron?

Temari bebió toda el agua del golpe y luego miro hacía el vaso. – Su compañera de trabajo me dijo que tres hombres entraron al bar, se sentaron en la barra y… no sé… porque mierda pensaron que Hinata era una bailarina… pero le ofrecieron dinero por un baile privado. Después la llamaron puta y que sabían que allí daba sus servicios… y… después le enseñaron una grotesca imagen…

Fue lo único que dijo Temari para después regresar al cuarto de Hinata y quedarse con ella toda la noche. Kankuro se fue a dormir mientras que Gaara recogía la mochila de Hinata y la ponía sobre la mesa de estar, al instante, escucho una vibración dentro y saco el celular de la joven Hyuga justo cuando la vibración se detuvo. Tenía varias llamadas perdidas de U. Sasuke.

.

.

.

Al día siguiente, Hinata no fue a la escuela y Sasuke comenzaba a preocuparse, no contestaba sus llamadas y maldijo por no haber pedido la dirección de la amiga donde se estaba quedando. Fue un día lento para el azabache y dio gracias a los Dioses por escuchar el último timbre de clases y de haber finalización ese fastidioso día.

. – ¿Se abra enfermado? – supuso Naruto mientras caminaba a lado de Sasuke, se sorprendió cuando vio que no pedía el taxi como de costumbre.

. – No lo sé – fue lo único que dijo Sasuke sin dejar de caminar a lo que parecía ser el centro de la ciudad y no a su casa.

. – ¿A dónde vas? – pregunto Naruto deteniendo a Sasuke por el hombro. – Sasuke, ¿te pasa algo? – y justo en ese momento el celular del azabache sonó desde su bolsillo.

. – ¡Hinata! ¡¿Por qué rayos no contestaste mis llamadas?! – pregunto enojado Uchiha siendo analizado por el rubio, quien se había acercado para pegar oreja.

. – Lo siento… me… enferme. – musito débilmente Hinata.

. – Mientes. – intervino Sasuke. – ¿Por qué me mientes?

Hinata trago duro. – Sasuke… paso algo horrible anoche en el bar…

Con el corazón herido, Hinata le conto al azabache los sucesos ocurridos en el bar. Sasuke permitió que Naruto escuchara, sin embargo, no le dio indicios a Hinata de que él estaba escuchando. Después, Hinata dijo sinceramente que realmente no se sentía bien, su cabeza le dolía pero aseguro que mañana iría a la escuela. Por lo tanto, Sasuke tuvo la oportunidad de pedir la dirección de la casa de Temari para ir a recogerla en caso de que estuviera bien para ir a la escuela.

Cuando colgaron, Naruto fue el primero en suspirar y en hablar. – Sabias que trabaja en un bar – afirmo más que preguntar.

. – Desde que la conocí – contesto Sasuke recargado sobre la pared. – Naruto, esto tiene que quedar entre nosotros, ¿entendiste?

. – Entiendo, pero no te irrites conmigo. – dijo al ver como la cólera en Sasuke seguía en aumento tras escuchar lo que le había pasado en el bar. – Sasuke… de casualidad, ¿estás enamorado de Hinata?

La cara de estupefacción que puso Uchiha fue tan cómica para Naruto. – ¡Rayos, te gusta! – gritó Naruto con claridad. – ¡Eso explica todo! – expandió los brazos como si hubiera encontrado un gran hallazgo.

. – ¡¿Explica qué?! – pregunto tontamente el azabache.

. – ¡Oh, rayos! – vocifero atónito el rubio. – ¿No lo sabes? – Naruto se río por la cómica situación. – Sasuke, desde el día en que hicimos la apuesta…

. – Apuesta que no pagaste. – contraataco Sasuke.

. – No te salgas del tema. – ignoro Naruto. – Desde ese día, pasas más tiempo con ella… sonríes más que con mis chistes…

. – Tus chistes no son graciosos…

. – La vez como una amiga de la infancia, cuando apenas la conociste hace poco. – ignoro de nuevo Naruto y explico con gracia al ver como había encontrado una vulnerabilidad. – Sasuke, se te nota hasta México, te gusta. Todo el día no dejaste de tener ese molesto tic en tu pie derecho, mirabas tu celular a cada rato y por primera vez, no supiste contestar una pregunta a Kakashi-sensei. – termino sonriendo el rubio al ver la reacción de su amigo, quien parecía no acordarse de eso.

. – No diré nada sobre el trabajo de Hinata, esperare a que ella me cuente. – hablo Naruto ajustando su mochila. – Te enamoraste, pedazo de idiota. Enfréntalo…

Se quedaron en silencio por un rato, y oculta, Haruno Sakura escucho a la perfección lo descubrimientos de Naruto y el simple hecho de que Sasuke no lo negará, le rompió el corazón. Escucho su celular vibrar y observo que le llamaba Aoi, dio un último vistazo y camino lejos de su amor, al mismo tiempo, que contestaba la llamada.

. – Esta casi completa…

. – Quiero que te detengas. – intervino Sakura, dejando perplejo a Aoi.

. – ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?!

. – ¡Solo quiero que te detengas, borra todo, y, tu y yo nunca nos conocimos! – grito con tristeza Sakura mientras colgaba, borraba el contacto de Aoi y todo relacionado con Hyuga Hinata. – Ya no puedo con esto…

Creyó estar bien, creyó que todo había terminado, pero, no fue así…

… destrozaría la vida de alguien y aún no lo sabía.

.

.

.

Al día siguiente, viernes. Hinata se encontraba más estable, por lo tanto, decidió ir a la escuela para poder concentrar su mente en tareas y no en esa horrible imagen.

. – ¿Segura qué ya estás bien? – pregunto Temari desayunando junto a Hinata y sus hermanos.

. – Si, ya estoy mejor. – musito Hinata mientras se limpiaba con una servilleta. – Ayer hable con Konan, me dijo que esos hombres se los llevaron por causar disturbios, pero, si registraron el lugar… pero es un bar honesto, así que no hubo multas…

. – Ya veo. – fue lo único que dijo Temari. – ¿Irás al bar después de clase? ¿Quieres que te acompañe?

. – Eso estaría bien. – contesto Hinata, agradecida por ese ofrecimiento. En ese instante, el celular de la joven Hyuga vibro. – Es Sasuke, ya llegó… – se puso de pie rápidamente e intento levantar su plato.

. – Déjalo, hoy descanso. – se ofreció Kankuro.

. – Si hoy descansa, por lo tanto, le toca limpiar toda la casa – articulo divertida la rubia mientras bebía su jugo.

Hinata suprimió una risa ante el berrinche de Kankuro. – Bueno, te llamo cuando salga…

. – Claro, adiós. – se despidió mientras tomaba su mochila.

Al salir, Sasuke lo esperaba recargado en la pared de la casa de Temari.

. – Hola – saludo Hinata ajustando su saco.

. – Hola – correspondió secamente y hasta el mismo se dio cuenta. – ¿Ya te sientes mejor?

. – Mejor, gracias. Nos vamos...

.

. – ¿Por qué en metro? – pregunto Sasuke dentro del transporte, poco después de que Hinata rechazara ir en taxi.

. – Me gusta caminar y tú deberías aprender a ahorrar todo lo que gastas en taxi. – se burlo Hinata y de alguna manera se extraño de que Sasuke no le contestara con un sarcasmo. – ¿Cómo le fue a Itachi? – pregunto, tratando de averiguar si el humor del azabache se debía a su hermano.

. – Mal al principio, pero no se rindió y mi papá tuvo que aceptarlo, si o si. – comentó tratado de ser breve, pero al ver los ojos curioso de Hinata, tuvo que contarle. – Mi madre lo amenazo… creo que eso resume todo. – Hinata rió entre dientes, contagiando a un poco al azabache. Sacándole una pequeña sonrisa. – Debiste verlo… – se río. – Itachi llegó en la mañana con Deidara y mi madre atendió, se alegro al ver que venía con él, pero se sorprendió más al ver que era el chico que le gustaba. A mi padre… – Sasuke se tapo la boca para evitar reírse con más fuerza.

". – ¡Deidara! ¡Deidara es el que te gusta! – grito incrédulamente Fugaku con la boca casi fuera de su mandíbula.

Hinata rió junto con el azabache. – ¿Solo dijo eso?

. – Poco después, mi madre tuvo que cerrarle la boca. En realidad, fue una conversación muy corta. – dijo Sasuke mientras las puertas se abría, y sin querer, poso su mano derecha en el hombro derecho de Hinata, para evitar que las personas que salía a prisa la arrastraran y se la llevaran. – Mi madre dijo:

". – No sé porque… pero me alegra que sea Deidara, alguien que conocemos, ¿verdad cariño? – comento Mikoto con amor. – Deben entender, que esto es algo repentino… pero nos acostumbraremos… ¿verdad amor? – Fugaku seguía en shock, y fue más que claro que Mikoto lo amenazo con la mirada, puesto que ya lo habían hablado.

". – Ya eres un adulto Itachi, es tu vida, no la mía. – dijo Fugaku mientras acercaba su mano derecha para estrecharla con su hijo. Una vez estrechada, Mikoto le dio un suave golpe. – ¡Ah, sí, sí! Perdóname por haberte pegado.

. – Tu mamá es increíble – menciono Hinata a unas cuantas cuadras del instituto y Sasuke seguía manteniendo a la joven cerca de él. Y poco les importo, las miradas de los jóvenes estudiantes.

Uchiha se percato, lo sentía, su corazón estaba emocionado y en cuanto alejo su mano derecha del hombro, visualizo la mano izquierda de Hinata. Quería sentir que se sentía tomarla de la mano, ¿su corazón brincaría de gusto?

. – ¡Hey, Sasuke! ¡Hinata! – gritó Naruto pasándose el alto del semáforo y correr hacia sus amigos. Interrumpiendo abruptamente al Uchiha.

. – Buenos días – saludo Hinata, cayendo en la cuenta lo cercano que estaba con Sasuke y eso la hizo sentirse un poco avergonzada pero no incomoda.

. – Buenos días – saludo Sasuke de mala gana.

. – ¡Uy, que mosca te pico! ¡Buenos días Hinata! ¿Ya te sientes mejor? Nos preocupamos mucho. – articulo con amabilidad el rubio mientras caminaba junto a Hinata y Sasuke.

. – Mucho mejor, gracias. ¿Me perdí mucho ayer en clase? – pregunto Hinata viendo a Naruto y luego a Sasuke para ver quién podía ayudarla con eso.

. – No lo sé, me quede dormido. – comenzó a reírse Naruto. – Quizás, Sasuke te ayude. Él es el nerd de nuestra clase, ¿verdad, idiota?

Sasuke lo fulmino con la mirada y luego volteo a ver a Hinata. – Yo te pasare lo que vimos ayer.

. – Gracias – vocifero Hinata adentrándose al instituto junto con Naruto y Sasuke.

. – Tengo mucha hambre – se quejo el rubio.

. – Tu siempre tienes hambre – articulo Sasuke sabiendo de antemano que Naruto era un hoyo negro en cuanto se trataba de comida.

. – ¿Por qué no vamos a comer ramen, después de clase? – sugirió el rubio mientras se dirigía a su casillero que estaba al lado de Sasuke mientras que el de Hinata estaba a ocho casilleros.

. – No otra vez…

. – ¿Qué? Hace una semana que no vamos – se quejo Naruto y luego se giro hacia Hinata y le grito. – ¡Vamos al Ichiraku ramen esta noche! –invito.

Hinata lo pensó y luego sonrió. – Porque no… suena bien. – contesto aceptado la invitación.

Luego, los murmullos comenzaron al mismo tiempo que sonaban varios celulares recibiendo un mensaje. Hinata los ignoro, hasta que comenzaron a ser más claro y fuertes…

. – ¡Oh, por Dios es ella!

. – ¡Si, es ella!

. – No puedo creerlo… es una…

Naruto y Sasuke cerraron los casilleros y vieron como algunos observaban un video y mientras que otros exclamaban sorpresa y señalaban con la mirada a Hinata.

. – ¡Oh, es el padre del Uchiha! – exclamo uno de ellos y fue en ese momento que el celular de Sasuke vibro antes de ir con ese sujeto y ver de qué rayos hablaban. Poco después, sonó el de Naruto y al final el de Hinata…

Quien ante las miradas, tomo su celular con rapidez y abrió un mensaje de ella misma, era su correo y al abrirlo, lo dirigía automáticamente a un link. En cuanto el link de una página de internet se abría, se visualizaba la imagen grotesca de ese hombre gordo del bar; Era un fotomontaje de una prostituta con el mismo tono de piel de Hinata pero con cabello más oscuro que el de ella, abierta de piernas portando tan solo una tanga, si nada que la cubriera de la cintura para arriba y la cara foto montada de la joven Hyuga.

El corazón de Hinata comenzó a doler y creció al ver como la imagen abría un video editado de ella trabajando en la tienda hasta ver como Aoi, quien tenía la cara desenfocada, se acercaba y la tocaba por la espalda baja – luego corte – Aoi tomando su manos con fervor y Hinata negándose – luego corte – el padre de Fugaku tomando a Aoi por el cuello y llevándose a Hinata – luego corte – Fugaku y Hinata abrazados con un encabezado "amantes prohibidos" – luego corte – Hinata bajando del taxi, y adentrándose al pub – luego corte – una grabación de la biblioteca de sus piernas – luego corte – se ve tan solo las manos de Zaku tocando sus muslos para después apretarlos con fuerza – luego corte –la pelea en el bar del miércoles con otro encabezado "se pelean por ella," luego se desvanece y aparece "la puta cobra, pero es buena," luego se desvanece y aparece más fotos y videos de pornografía con montaje de su cara con otro encabezado "Hinata ama los penes" y luego un montón de gemidos de la prostituta que se parecía a ella, disfrutando de un trió.

Eso rompió el alma de Hinata, su dolor creció y las miradas se hacían más y más. – ¡Oh, allí esta! – gritó un estudiante de tercero desde el pie de las escaleras. – ¡Preciosa, ¿cuánto por el 69?!

. – ¿Aceptas tarjetas de créditos?

¡Es una puta!

¡Qué asco me da! ¡Por eso siempre andaba a lado de nuestro Sasuke!

. – ¡Eh, Sasuke! ¡Ya te la chupo!

. – ¡Cállense! – gritó colérico Naruto y fulmino a todos, mientras que Sasuke empujaba a todos para llegar a Hinata.

Hinata ya había comenzado a llorar, estaba asustada y paralizada. Sasuke, llego y le quito el celular, apagándolo en el acto. – Vámonos…

. – ¡Eh, ¿a dónde te las llevas?!

. – ¡Se compartido! – comenzaron a juntarse varios de tercero, hasta que uno de ellos tomo a Hinata por el brazo e impidió que Sasuke se la llevara.

. – ¡Suéltala! – gritó Sasuke dándole un puñetazo en la cara del estudiante, quien cayó al suelo por el golpe.

El estudiante de tercer grado se enojo y se puso de pie solo para abalanzarse sobre Uchiha. Y una pelea comenzó, incluyéndose Naruto contra los amigos del estudiante.

. – ¡Sasuke! ¡Naruto! – chillo asustada Hinata por la pelea. Sin embargo, todos parecían ignorar la pelea, ya que los murmullos continuaron y los insultos…

¡Ahora entiendo ese cambio en su apariencia!

¡La puta tiene dinero!

. – Yo también había notado esas piernas – comento otro malicioso estudiante con la intención de tocarla.

. – ¡No me toques! – gritó Hinata alejándose de ese idiota y ser acorralada por la mayoría de los hombres. – ¡Aléjense! – bramo enojada mientras cacheteaba a uno de ellos.

. – ¡Hinata! – grito Sasuke quien de nuevo se abrió entre los hombre, empujándolos con la ayuda de Naruto. – ¡No la toques, maldito idiota! – bramo mientras pateaba al que está más cerca y de nuevo una peleaba a golpes iniciaba.

. – ¡No, no pelees! – intento detener Hinata hasta que uno de los de tercer grado la tomo por el cabello y lo jalo hacía el, aferrando la cintura de la joven con su brazo derecho.

. – ¡¿Por qué lloras?! ¿Creí que te gustaba el sexo rudo?

. – ¡Eh, suéltala! – se escucho la voz de Kiba, quien al ver como Naruto y Sasuke seguían peleando con otros grupos de tercero, por tal de alejar a esos mañosos de Hinata. – ¡Te dije que la sueltes! – demando mientras lo tomaba del cuello y lo golpeaba.

Hinata sintió que alguien de nuevo la tomaba por los brazos y grito histéricamente. – ¡Soy yo, soy yo, Ino! – comento Ino cubriendo a la joven Hyuga con su cuerpo mientras fulminaba a todos.

. – ¡Deténganse! ¡Deténganse, malditos ignorantes! ¡Que no ven que son videos falsos! – defendió Ino mientras abrazaba Hinata con toda su fuerza y la alejaban de esos mañosos.

Poco después, aparecieron varios maestros para aplacar la situación y luego la directora puso orden, castigando a todos los que se encontraban en el pasillo sino iban directo a sus salones. Tsunade estaba molesta, muy molesta tanto que por coraje golpe la pared, ocasionado una grieta, asustando a todos en los pasillos.

Al final, se quedaron Sasuke, Naruto junto con Kiba, con algunas heridas abiertas por la pelea, también los estudiantes de tercer grado que estaban peor por la golpiza; e Ino, quien consolaba a Hinata, sus ojos lloraban sin cesar y su cabello estaba algo despeinado por el fuerte agarrón. La rubia dejando que Hinata se desahogara, acomodo gentilmente su cabello y mientras lo hacía, pudo ver como Sakura se encontraba viendo todo con perplejidad.

Ver sangre en el suelo, Hinata llorando y sus amigos golpeados…

Sakura volteo hacia Ino y negaba con su cabeza, sin embargo, la rubia está más que decepcionada y le susurro con los labios.

.

"Todo esto es culpa tuya"

.

.

.

.

Fin del capítulo 12

.

.

.

Hola, mis queridos lectores. Les traigo este largo capítulo debido a mi grande ausencia. Les traje lo que más ansiaban leer y espero que haya sido de su agrado. Tuve que editar mucho este capítulo para que quedara un poco más "pequeño" la verdad le quite mucho relleno, (no se preocupen era un relleno aburrido) y espero haber sido muy descriptiva en cuanto el daño con Hinata, pobrecita. Me alegra poder publicar de nuevo, hace mucho que no descansaba para escribir.

COMENTARIOS

.

Elidel: Hola, me dio mucho gusto que el capitulo anterior tuviera mucho salseo, como te gusta, este tiene un poco más. La pobre de Hinata, tuvo una mala semana, esperemos que pueda superarlo, pero sabes, me interesa mucho que pasara con Sakura X.X ella misma se echo fuego y quemo a otros. (Me siento mal por ella, la verdad no) XD. Y en cuanto tus dudas, el hermano de Hiashi se sabrá que paso, algo muy relacionado con el pasado de Hinata. Y el ataque de celos de Sasuke, se me hace que en el siguiente lo sabrás mejor. Bueno, espero que este capítulo haya sido de tu agrado y espero leerte pronto, saludos.

Nana: Hola, nana. Se nota en tu comentario que te emociono el capítulo anterior y eso me emociona a mí. Espero que disculpes mi tardanza, pero te traje un capítulo largo para recompensarlo, espero que haya sido de tu agrado. Saludos.

Hanna428: Hola, te traigo este nuevo capítulo espero que haya sido de tu agrado. Claro que seguiré con la historia, y espero que tengas paciencia, ya que en estos momentos tengo poco días libres para poder escribir como Dios manda. Te mando saludos y espero leerte pronto.

Danny: Hola y bienvenida. Muchas gracias por decir que te gusta mucho cómo va la historia y la personalidad de los personajes, (aunque muchos prefieran a la tímida Hinata) pero sabes, ya hay muchas historias con Hinata la tímida, y me gustan, pero siempre me gusta escribir a una Hinata que sea 50% timida y 50% fuerte, puesto que así más o menos va evolucionando. Espero que este capítulo haya sido de su agrado y espero leerte pronto. Saludos.

Elizabeth Sellers: Hola Elizabeth (que bonito nombre, siempre me ha gustado) me da gusto saber que te haya interesado mi historia y el flujo de esta. Por eso, te traigo este nuevo capítulo y espero que haya sido de tu agrado. Te mando saludos.

Tsukin-shin: Hola, me dio mucha alegría tu comentario se nota que el anterior si fue de tu agrado y eso me llena el kokoro de felicidad. "Puede" que Sasuke le guste Izumi, pero ahora, hmmmm… nuestro bebe crece y Naruto ya se lo dijo, hasta yo me reí en esa parte. Concuerdo contigo, ponerle un rival a Sasuke (el hermoso Gaara) es excitante, que se pelee por una mujer. Que puedo decir, soy de la vieja escuela. Me gusta mucho eso. (Lástima que nadie se pelee por mí, jajaj que sad XD) Por otra parte, ¿Qué opinas de Sakura? ¿Se merece el perdón? ¡¿Se lo merece?! Estoy en conflicto por eso… Qué más da el daño ya está hecho, ahora veremos cómo seguirá la pobre de Hinata. Te mando saludos.

Ayde: Hola, me alegra saber que te encanto el capítulo anterior. Espero que este te haya agrado, saludos.

Fran Sanchez: Hola Fran! Ame tu comentario! Me dio mucho gusto saber que te agrado, ¡ah! Y no te preocupes, yo también pienso que Mikoto sobreactúa, pero créeme lo he visto (de distinta manera) pero pasa, hay mujeres que piensan que sus esposos aman a su amiga de la infancia y llegan a sentirse inseguras de sí misma y hacen lo que Mikoto hizo. (De distinta manera) Por otro lado, un piquito cuenta y más, así se empieza. A khe no? Y que suene el tambor, (redoble) Fugaku es bueno, siempre me daba cosa porque siempre fue malo (quizá en la serie) pero no en mi historia, pobre hay que darle un papel nuevo. No siempre tiene que ser el villano o el mal padre XD. Así que ahora, la pobre de Hinata, destrozada hasta el alma, Sasuke golpeado y Sakura… ehhh, ¿Qué opinas? ¿Se merece un perdón? XD jajaja. Espero leerte pronto, saludos y besos.

Fan Hinata: Hola y bienvenida, claro que continuara. Espero que te haya gustado este capítulo y espero leerte pronto. Saludos.

Slen-chan: Hola, me da mucho gusto saber que te ha gustado el transcurso de mi historia junto con sus personajes. Mis ataques de inspiración ayudan mucho, poco frecuentes, pero accedo a ellos con meditación. XD Espero que este capítulo haya sido de tu agrado y espero leerte pronto, saludos.

Seireen: Hola y bienvenida! Ay, por dios mi francés esta oxidado, casi ni lo práctico. Pero google si que ayuda. Me da gusto saber que te ha interesado mi historia, por lo tanto, te he dejo este nuevo y espero que lo haya disfrutado. Saludos.

Les agradezco su paciencia y el seguirme y darle favoritos a mis historias.

KatarlizRose se despide.