Ser una dama
Capítulo 13
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Así como existe la gente mala, existe también la buena…
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¡¿Qué rayos sucede aquí?!
Parpadeo.
¡Sepárenlos!
¡Ya basta!
. – ¡Silencio todo el mundo! – grito Tsunade con enojo.
Las lágrimas no paraban de salir, sus ojos no podían dejar de ver la sangre en el suelo. Los violentos arrebatos y después ver como Gai-sensei, separaba a Sasuke y ese chico de tercer grado.
. – Todo esto culpa tuya es….
No pudo evitar escucharlo, se alejo un poco de Ino y con lentitud viro su cabeza hacía la puerta de entrada. Sus ojos se abrieron en cuanto hizo contacto con los de Sakura, quien tan solo retrocedió y se fue corriendo sin que la notaran.
. – ¡No es mi culpa que tenga una zorra en su prestigiosa escuela! – grito colérico el muchacho que había estado peleando con el Uchiha.
. – ¡Cállate, pedazo de mierda! – grito Sasuke intentando iniciar de nuevo la pelea.
El estudiante de tercer grado se sintió desafiado. Y mostro un acto descarado enfrente de todos. Vio un celular en el suelo aún con el video reproduciéndose y lo pateo hacia Hinata. – ¡Me regalas un autógrafo! – vocifero con crueldad y luego empezó a reírse.
Risas crueles, gritos de enojo y de regaño inundaron el cerebro de Hinata hasta asfixiarla. Tapo sus oídos y aún así seguía escuchándolos – "Es ella… es una zorra. Es una puta…" – No lo soporto, zumbaba y zumbaba, era doloroso y grito con fuerza y con dolor, y poco después todo se volvió negro.
. – ¡Llama una ambulancia, deprisa! – ordeno Tsunade a su secretaria Shizune.
¡Hinata!
¡Hinata!
En cuanto la ambulancia llegó, la maestra Kurenai fue quien acompaño a la joven Hyuga hasta el hospital, dejando a Sasuke con un nudo en la garganta, y con una frustración que seguía creciendo por no poder acompañar a la joven Hyuga.
. – ¡Tengo que ir con ella… ella… no tiene…!
. – Cálmate Uchiha. – musito Tsunade mientras atendía las heridas de Sasuke en la enfermería junto con la enfermera de la escuela, quien atendía a Naruto con quejas de dolor. – Ya sé que ella no tiene familia ni parientes. – dijo mientras ponía alcohol en una gasa para limpiar la sangre en los nudillos de la mano de Sasuke. – Ella me lo dijo en cuando se inscribió en esta escuela.
Tsunade tiro la gasa ensangrentada en el cesto y dejo que la enfermera terminara por ella. Camino hacia la ventana y recordó ese día en que llego Hinata pidiendo ser matriculada en la escuela.
". – Lamento oír eso. – musito la directora al escuchar que Hinata no tenia familia. – Dime algo, ¿Por qué te interesa estudiar aquí? – pregunto Tsunade al ver las calificaciones de Hinata, dentro de las escuelas de los orfanatos.
". – Yo… yo solo quiero estudiar en una buena escuela. – musito Hinata ante la severa mirada de la rubia. – Quiero tener un buen futuro, una vida que sea mía…
". – Entiendo. ¿Dónde dijiste que trabajas? – pregunto Tsunade mientras cerraba los documentos.
". – En la tienda departamental #10. Escuche, sé que no debería estar trabajando porque aun no tengo la edad necesaria, pero le aseguro que…
"Tsunade levantó la mano silenciando a Hinata. – Ya escuche suficiente. – dijo con severidad y luego sonrió hacia la joven. – Bienvenida a la escuela, y no te preocupes por el costo, te daré la beca del 100%, solo si prometes ser responsable y comprometida con tus estudios. ¿Tenemos un trato?
". – ¡Si, si, por supuesto! ¡Lo prometo, esta oportunidad no será desperdiciada!
La brillante sonrisa de la joven Hyuga fue el mejor regalo que Tsunade puede obtener de sus estudiantes, ver a jóvenes que luchan por lograr algo en su vida y satisfacerse de lo que hacen. Por eso, cuando tuvo que lidiar con el grotesco problema, su corazón se estrujo, sus puños se cerraron de dolor al ver que se convertía en una víctima de acoso estudiantil.
. – Ella es una buena estudiante y es fuerte, de algún modo lo superara. – musito la rubia mientras volteaba a ver al Uchiha. – Necesitara el apoyo de sus amigos – sonrió y luego volvió su mirada a la ventana, pensado más que nada sobre el otro trabajo de Hinata.
. – Por alguna razón me suena conocido ese bar, "J'BAR &DANCE" – Pensó con inquietud el nombre que le otorgo Sasuke.
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Nunca antes había sentido tanto cansancio, incluso para abrir los ojos. No recordaba dónde estaba, aún se sentía demasiada adormilada, pero lo sentía. Un calor muy cálido en su mano derecha, algo la tenía agarrada. Tanteo con sus dedos – aún sin abrir los ojos – y con su dedo índice intento descifrar que era lo que la sostenía. – "Es una mano" – pensó.
Su curiosidad sirvió para que sacara fuerzas en abrir los ojos. Parpadeo dos veces y lo primero que visualizo fue el techo de color crema, luego se dio cuenta de la poca luz que entraba por la ventana e hizo que Hinata mirara hacia allá y se diera cuenta que estaba en un habitación desconocida.
. – Despertaste… – musito una gentil voz.
Hinata sintió un delicado apretón en su mano derecha, viro su cabeza hacia esa voz. – ¿S…Sasuke? – farfulló con dolor al ver al Uchiha arrodillado junto a ella con una cara magullada. Tenía un ligero corte cerca de su ojo izquierdo, su labio inferior tenía un moretón de una pulgada y pequeños rasguños en sus mejillas. Ante esa imagen los ojos de Hinata se cristalizaron y más al ver que los nudillos de la mano de Sasuke estaban rojos.
Y entonces lo recordó. Sintió de nuevo un desgarrador dolor dentro de su pecho, gimoteo y sintió de nuevo que le venía un ataque de pánico. – ¡La pagina, la pagina…! ¡Yo no soy ella! – grito con pena e intento cubrirse la cara con ambas manos, pero el fuerte agarre de Sasuke tan solo la contrajo e impidió que cayera en su angustia.
. – ¡Shhh! Todo está bien, alguien dio de baja la página. Esa cosa ya no existe… – musito Sasuke gentilmente mientras se reincorporaba y se sentaba a lado de la joven. La sentía temblar, podía ver su miedo a través de sus ojos y lo único que se le vino a la mente, fue abrazarla. Recargo su mentó en la cabeza de Hinata y paso su brazo izquierdo detrás de su cuello y la contrajo hacia él.
Las mejillas de Hinata se tornaron rositas, pero se dejo abrazar por Sasuke, sintiéndose por primera vez protegida. Después de varios minutos, Sasuke sintió como la respiración de la joven se había calmado y volvía a los brazos de Morfeo, significando que la morfina aun tenía algo de efecto en ella. La recostó de nuevo y pudo limpiar algunas lágrimas que yacían sobre sus parpados. El joven Uchiha se puso de pie sintiendo rigidez y dolor en la espalda. Mascullo, pero el dolor físico que sentía no era comparado con el dolor emocional que sentía la joven Hyuga.
Sasuke no podía dejar de verla y sentir cierta punzada en su corazón, recordando las palabras de Naruto. – ¿Enamorado? – pensó, y sus mejillas se pusieron tibias. No podía creer lo que estaba pasando, sentía algo por Hinata y no lo admitía fácilmente. Se quejo en silencio y aún con bochorno salió del cuarto, para poder despejar esos inquietantes sentimientos.
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. – Esto es increíble – murmuro molesta Temari mientras jugaba con el popote del vaso de jugo. – No puedo creer que aún hagan estupideces como esas…
. – ¿Saben algo de quién pudo haber sido? – pregunto Gaara aceptando la taza de té que le daba Mikoto.
. – No. – musito débilmente. – Fugaku está muy molesto con toda esta situación, anda investigando quién creo esa horrible página. – hubo un pequeño silencio en toda la sala. – ¿Ustedes lo sabían… que Hinata trabajaban en un table dance?
Temari y Gaara se miraron, y asintieron ante la pregunta. – Nos enteremos hace poco, pero nunca la juzgamos. – articulo la rubia.
Mikoto sonrió. – Me alegra que tengas amigos tan buenos como ustedes. Ella merece lo mejor. Quien haya hecho eso… su consciencia nunca estará limpia…
. – Quién haya hecho eso… más le vale nunca toparse conmigo – hablo fríamente Temari mientras daba un sorbo a su jugo al mismo tiempo que miraba hacía las escaleras y veía bajar al Uchiha menor. – ¡Hola, Romeo! ¿Cómo esta Julieta? ¿Despertó?
Una vena de enojo emergió de la frente superior izquierda ante el comentario de la rubia. – "Odiosa" – bufó. – Por un momento, luego volvió dormirse. ¿Por qué aún siguen aquí?
. – ¡Sasuke! – regaño su madre sin ver como la rubia se sentía ofendida y retada por él.
. – Porque Gaara quiere ver a Hinata, supongo que ya es su turno. – comento con vileza, ganado otra mirada de desprecio de Sasuke. – ¡Ve hermanito, despiértala con un besito!
. – ¡Temari! – regaño el pelirrojo, frustrado de ser la herramienta celadora del Uchiha.
. – Ya entendí – bufó aburrida la rubia.
Mikoto se quedo en silencio ante esa breve pero interesante conversación. Observo ambas reacciones, la de Gaara y la de su hijo; y traviesamente, intento algo solo para confirmar sus sospechas. – Gaara-kun, ¿te gusta Hinata? – menciono divertida.
. – ¡¿Qué?! – vociferaron ambos chichos al mismo tiempo. Gaara reaccionado con nerviosismo mientras que Sasuke con recelo.
. – ¡Dios! ¡Es hermoso! Toda esa conversación, que tonta, claro que puede ir a ver a Hinata, pasa. – invito Mikoto observando ambos chicos. Esperando la primera reacción.
. – ¡Si, hermanito! ¡Ve! – brindo Temari con su jugo.
. – ¡No! – vociferaron de nuevo al mismo tiempo ambos chicos quedándose perplejos. – Temari, nos vamos…
. – ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! – se quejo la rubia al ver como su hermano menor se ponía de pie y tomaba sus cosas.
. – Es claro que no puedes comportarte, además Hinata no nos necesita por hoy. Regresaremos mañana – comentó mientras se dirigía a la puerta.
. – Que lata, ya se molesto – articulo. – Pero tiene razón, les dejamos a cargo a Hinata. Cualquier cosa aquí esta nuestro teléfono. – le extendió un papelito. – Mañana vendremos a verla.
. – Claro, ustedes son bienvenidos. – comento Mikoto mientras guardaba el número telefónico de los Sabaku No a la vez que ella les otorgaba el de la familia Uchiha. Después los acompaño hasta la entrada. – Vayan con cuidado…
. – Nos vemos…
Mikoto al cerrar la puerta, se dirigió hacia su hijo con una sonrisa de felicidad.
. – ¿Por qué me sonríes de esa manera? – pregunto Sasuke sintiéndose nervioso.
. – Hijo mío, ¿te gusta Hinata?
. – ¡Aa…! – mascullo avergonzado. – No juegues con eso madre, no es divertido – artículo molesto mientras eludía la perspicaz mirada de Mikoto. Al instante, se escucho el motor del carro de Itachi quien poco después se adentro a la casa con unas bolsas del supermercado.
. – Ya llegue. – anuncio Itachi con varias bolsas ecológicas.
. – Bienvenido y gracias por traer el mandado. – se acerco Mikoto ayudarle con las bolsas. – Le hare una rica cena a Hinata.
. – ¿Cómo está? – preguntó Itachi mientras se dirigía con su madre a la cocina, seguido por Sasuke.
. – Aún dormida. – fue lo único que dijo Sasuke para después beber un poco de agua. – ¿Sabes algo de papá?
. – Hablo con Tsunade por un rato y luego fuimos a la empresa Aburame, un conocido de papá le ayudo a dar de baja la pagina y ahora están intentado ver si pueden rastrear a la persona quien hackeo la cuenta de Hinata. – comento Itachi ayudándole a su madre a lavar los tomates y las cebollas.
. – Espero que den con él. No solo acoso a Hinata sino a su padre también – musito Mikoto dócilmente. – Hijos, ya que están aquí debo decirles algo. – articulo al mismo tiempo que dejaba unos fideos cocerse en agua hirviendo. – Su padre y yo hablamos y decidimos algo muy importante…
Pauso para atraer la atención de sus hijos. – Queremos ser lo tutores legales de Hinata hasta que cumpla la mayoría de edad, claro, si ella acepta. – sonrió. – Bueno prácticamente queremos que deje de trabajar y se centre en sus estudios. Un peso menos con que lidiar… – luego miro a Sasuke – claro que no sería como una adopción, solo la apoyaríamos en su estudios…
Itachi se rió por tal indirecta y calló ante la severa mirada de su hermanito, pero su sonrojo solo ocasionaba que riera entre dientes.
. – No sé que opinen, muchachos…
. – Por mi está bien. – contesto rápidamente Itachi y luego miro con perspicaz a su hermanito.
. – Solo si ella está de acuerdo. – dijo Sasuke con una media sonrisa, esperando que Hinata aceptara. Sin nada más que decir, tomo una bandeja y puso una jarra con agua y dos vasos de cristal. Eludiendo nuevamente las perversas miradas de su madre y de Itachi, subió de nuevo al cuarto donde yacía Hinata.
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Por otro lado, la tristeza inundaba la habitación de Haruno.
. – ¿Sakura, estas bien? – pregunto la madre de Haruno mientras tocaba la puerta. – ¿Te sientes mal?
. – N…No… estoy bien, solo estoy algo cansada. – se escucho del otro lado de la puerta.
. – ¿Estás segura? No te escucho bien…
. – ¡Estoy bien, solo necesito dormir! – grito Sakura mientras apretaba con fuerza la almohada, retenido las lagrimas que surcaban sus ojos.
. – Está bien, cariño… me voy al trabajo. Cualquier cosa me llamas. – vocifero dulcemente la madre de Sakura mientras se retiraba de la puerta y miraba con sospecha. Conocía bien a su hija, algo había pasado. Sin embargo, no iba a presionarla a que le contara, con él tiempo su hija terminaba por decírselo.
Una vez que escucho la puerta de su casa cerrarse, en señal de que por fin se encontraba sola, le tomo como tres segundos pegar un grito desgarrador contra la almohada mientras golpeaba con furia la cama.
Lloro de dolor.
Lloro de frustración.
La culpabilidad la carcomía por dentro.
Y quería decir la verdad, pero tenía mucho miedo de admitir su error.
Prefirió tragarse la verdad y morir con ella; lo que había hecho no tenía perdón.
Fue hasta la noche donde por fin se calmo, durante ese tiempo no dejaba de ver la foto de Sasuke al mismo tiempo que apretaba el celular. Tenía muchas ganas de llamarlo, preguntar como estaba, necesitaba escuchar su voz. Pero tenía miedo; si no podía contestar las llamadas de Ino, mucho menos llamar al Uchiha. Se puso de pie sin mucho ánimo y camino hasta su baño, se vio en el espejo y vio sus ojos hinchados y su nariz roja. Su piel estaba pálida y en algunas partes de su cuerpo se veían las rojas marcas de la sabana por haber estado tanto tiempo recostada.
Se desnudo y al instante se metió a bañar, con su usual ritual de limpieza. Exfoliación de piel y suavizo su cabello, después se quedo bajo las gotas de la regadera. Pensando que mañana cumpliría los 17 años y no es como lo había imaginado. Fue allí donde se dio cuenta, que fue mejor que Aoi lo hubiera expuesto hoy y no en el día de su cumple años. Era muy obvio que al final ella tenía la culpa y que había sido cómplice.
. – Estoy bien… estaré bien. – intento convencerse a sí misma.
Al salir, humecto su piel y su rostro para quitar la hinchazón. Se armo de valor, tomo su número telefónico y marco. Escucho el tono entrante y sus nervios crecieron a la vez que su corazón se aceleraba.
. – ¿Sakura?
. – H… Hola, Sasuke-Kun, yo… – suspiro. – Ino me contó lo que sucedió en la escuela, que horror. ¿Cómo… estás? – preguntó inocentemente. – Yo… me entere que saliste mal herido… ¿aún te duele?
. – Un poco….
.Sakura se entristeció por tan seca respuesta y vaciló para mantener la llamada. – ¿Y Hyuga?
. – Sigue durmiendo…
Sakura palideció ante esa respuesta. Significaba que Hyuga se encontraba en su casa y eso ocasiono que engarrotara su mano izquierda debido a los celos que surgían. – Eres muy valiente… lo que hiciste por Hinata – trago duro al pronunciar su nombre. – Te admiro…
. – ¿Para qué me llamaste? – cuestiono Sasuke cansado, ya que no entendía a donde quería llegar Sakura.
. – Yo sé que no es un buen momento, pero sabes… mañana es mi cumple años… creo que al final hare una pequeña reunión y no sé… quizás puedan venir Hinata y tú para despejarse… y olviden todo. – comento y suprimo sus suspiros por el tenso silencio.
. – No lo sé… quizás sea una buena idea...
Por sus adentro, brinco de alegría. – ¡Lo es! Creo que… una cena con amigos es lo que necesita Hinata y tú,… ¿Me llamaras para confirmar? – musito débilmente y con cierto rubor en sus mejillas.
. – Claro. Gracias Sakura, adiós. – fue lo único que dijo Sasuke y al instante corto.
Sakura se sintió dichosa por un momento, y luego se desvaneció al ver que tenía que pedirle ayuda a Ino para reorganizar la fiesta. Su corazón se estrujo, pero se armo de valor para hablarle.
. – ¡Sakura, hasta que por fin me contestas! – grito histéricamente Ino. – Tienes que…
. – Ya lo hice. – la interrumpió. – Ya me disculpe. – mintió.
…
. – Mentirosa – fue lo que dijo su amiga. – ¡Eres una maldita mentirosa! ¡Si te hubieras disculpado, ya estarías chichando!
. – Bien, no me he disculpado… aún. – musito débilmente. – Por eso te llamo, quiero reorganizar mi fiesta de mañana. Le llame a Sasuke y le dije que trajera a Hinata para que ambos se despejaran y…
. – ¡¿Qué?! – interrumpió atónita. – ¡Estás loca! ¡¿Qué acaso olvidaste que Hinata te vio cuando saliste huyendo?! ¡Ella sabe que tú tuviste algo que ver con esa pagina!
. – ¡Eso no lo sabes! – grito Sakura con enojo. – Solo me vio… y puede ver muchas razones por las que huí…
. – ¿Qué estás diciendo? O sea, vas a fingir que nada de eso paso…
. – ¡Lo que paso, no fue mi culpa! – articulo coléricamente. – ¡Le llame Aoi el jueves y le pedí que no hiciera nada! ¡Yo…! ¡Yo también me arrepentí! – confesó Sakura con un nudo en la garganta. – Yo no quería nada de eso… por eso huí. – se seco las traicioneras lagrimas de culpabilidad. – Fue Aoi quien siguió con todo ese rollo, por eso… quiero disculparme con Hinata por los videos no por lo de la pagina.
. – ¿Solo con Hinata? – cuestiono dudosa Ino. – Quieres decir… sin que Sasuke se entere.
. – Exacto. – vocifero con cierta acidez por lo perspicaz que era su amiga. – Si Sasuke se entera… que yo grabe parte de esos videos… me odiara. Por eso… necesito verlo mañana.
. – Sakura… – suspiro Ino pesadamente. – ¿Qué es lo que quieres realmente? ¿Qué Sasuke vaya o pedirle una disculpa a Hinata?
Sakura hizo presión con sus dientes. – Creo que sabes bien… lo que quiero. Y necesito que me ayudes Ino, me la debes. Si no le diré a Shikamaru la verdadera razón por la que rompiste con él. – amenazo.
. – ¡¿Qué?! ¡¿Serías capaz?!
. – Sabes que sí, es por eso… que debes seguir adelante… esto nunca paso, ¿me entendiste?
Silencio.
. – ¡¿Entendiste?!
. – Eres una…
. – ¡Soy tu amiga! ¡Solo apóyame, por esta vez! – rogó.
…
. – Esta bien…
. – ¡Gracias, muchas gracias! ¡Eres la mejor! – quiso elogiarla un poco más pero Ino corto la llamada.
No se sorprendió. Lo que le había dicho fue feo, pero tenía que apoyarla. Ino y Sakura eran amigas desde el kínder y siempre se apoyaban mutuamente. Es increíble como suceden las amistades que inicio con buenas intenciones y ver como se contaminan poco a poco hasta la posibilidad de un rompimiento de lazos.
Aún así, hay amistades que son valiosas y duran para toda la vida, son de esas que a pesar de que tomen diferentes camino siempre habrá algún momento donde tendrán que reencontrarse.
. – Encontré el servidor, y creo que lo conoces… – musito Aburame Shibi, un antiguo amigo de Fugaku. Quien es reconocido por tener fuerzas policiacas y un cuartel de investigación contra terroristas y anti secuestros. Tenía una actitud muy sería e iba muy bien con su semblante, piel morena, cabello corto de color negro alborotado y usando gafas oscuras aún estando dentro de la oficina
. – Rukosho Aoi – articulo Fugaku asqueado al ver en nombre de la persona quien había hecho la página.
. – Con esto puedes levantar la orden por difamación y acoso hacía una menor de edad. – articulo Shibi con una satisfactoria sonrisa.
. – Gracias… llamare a mi abogado. – comento Fugaku.
. – Por cierto, también encontré algo muy interesante. – Se levanto Shibi de su asiento y camino hasta su impresora. – El apellido Hyuga es muy poco común debido a que viene de un linaje muy antiguo, casi tan antiguo como los Uchihas, sin embargo, hay algo que registro mi computadora y mi escaneo. – le paso un registro de un perfil. – Con un 98% de compatibilidad…
. – Himura Neji – musito Fugaku.
. – Actualmente utiliza el apellido de su madrasta, el de su padre es… – comento Shibi tecleando de nuevo en su computadora y le mostro el acta nacimiento. – Hyuga Neji, edad actual 18 años y vive actualmente en Shinagawa.
. – ¿Cómo es que diste con él? – pregunto sorprendido al ver en la pantalla el perfil de Hyuga Neji, sus ojos eran iguales a los de Hinata.
. – Buena pregunta – tecleo de nuevo y apareció un registro del "Hospital central de Shinagawa" – Hyuga Hizashi, aparece registrado en el sistema junto con los nombres de su hijo y su esposa. Entre a su base de registro cuando me apareció una compatibilidad.
. – ¿Y eso es legal? – cuestiono Fugaku fulminado a Shibi.
. – Si… bueno, más o menos. – fue lo único que dijo mientras se aclaraba la garganta, dejando en obviedad que había entrado sin permiso al sistema de registro del hospital. – En fin, allí está la respuesta que buscabas, ¿O, no?
. – Eres un genio, te lo agradezco mucho amigo mío. – dijo Fugaku mientras palmeaba el hombro de Shibi.
. – Si, si, a mi ni me viste aquí pegado a la computadora – bromeo Shibi apagando la computadora. – Mejor vayamos arrestar a ese pedazo de animal.
. – Buena idea…
Así ambos salieron de la oficina de la agencia Policiaca Aburame y fueron directamente a dar la orden de ir arrestar a Rukosho Aoi, quien se encontraba justamente en casa de su padre Fujimoto, rogándole para poder volver a su antiguo trabajo. Sin embargo, cuando llego la policía con la notificación, se sintió mal por su muchacho por haberse metido con la empresa Uchiha quien les había otorgado los comercios que tenía, su sustento desde que Aoi era un niño. Pero se decepcionó más al enterarse que era acusado por difamación y acoso hacía una estudiante menor de edad. Una estudiante que trabaja en su empresa sin la autorización del él.
Fujimoto estaba colérico y le pidió a Aoi que dijera la verdad, si las acusaciones eran ciertas. Aoi lo negó dos veces, sin embargo cuando entro Fugaku a la casa le mostro sus verdades.
. – ¿Por qué lo hiciste? – pregunto Fujimoto.
Aoi no contesto.
. – Dejaste que una menor entrara a trabajar a la empresa sin mi autorización, ¿lo hiciste a propósito? ¡Para acosarla! – demando saber Fujimoto.
. – ¡No, claro que no! ¡Solo…! – calló al sentirse apenado de repente y su padre lo supo.
. – Te enamoraste de la joven, ¿Aoi? – llamo para confirmar y sin una negación lo tomo como aceptación. – Uchiha-sama, ¿Qué será de mi Aoi?
. – Tendrá que aceptar los cargos, lo que hizo fue algo imperdonable. No solo mancho el nombre de los Uchiha sino el de una inocente joven. – comentó Fugaku ganándose una mirada de odio de Aoi.
. – ¡¿Por qué le interesa Hinata?! ¡A usted también le gusta, ¿no es así?! ¡Por eso la llevo a esa casa, donde seguro la manoseo! – bramo Aoi con enojo.
. – ¡Aoi! – vocifero Fujimoto avergonzado por hablarle así a un Uchiha.
. – ¡¿Qué?! ¡Él no es nada! – gritó y lo único que se ganó fue una cachetada de su padre.
. – Llévenselo. – ordeno. – Si él quiere defenderse, será por su cuenta. No pienso ayudarlo.
. – ¡Eh! ¡¿te pones de su lado?! – comento Aoi viendo como dos oficiales lo tomaban por los brazos y le ponían las esposas. – ¡¿Por qué?! ¡Soy tu hijo!
. – Lo sé, por eso debes aceptar tus propios errores. – comento Fujimoto. – Ya no eres un bebe… yo no puedo cuidarte para siempre…
Aoi se quedo perplejo y sin decir una sola palabra, dejó que la policía se lo llevara. Una vez dentro de la patrulla, viro su vista hacia el triste rostro de su padre y le murmuro un "lo siento," sin embargo este eludió su disculpa y se adentro con Fugaku a la casa.
Era realmente increíble, como se devolvieron las cosas en su contra. Se sentía vació, solo, y sin nada más porque luchar. – ¿Por qué solo yo tengo que pagar? – Ese tipo de pensamientos lo atormentaron durante su viaje en la patrulla. – No, esa mocosa rosada también tiene la culpa…
. – Oficial – llamo atrayendo la atención de uno de los oficiales. – Tengo un mensaje para Fugaku. Una mocosa llamada Sakura fue la que me envió los videos…
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. – ¿Cómo te sientes? – pregunto Sasuke asegurándose que Hinata se comiera el caldo de fideos con verduras.
. – Mejor… – respondió con desanimo la joven Hyuga.
Sasuke tan solo la observaba, no sabía cómo ayudarla. Estaba muy seguro, que Hinata se encontraba rememorando los sucesos una y otra vez, puesto que estaba muy silenciosa. En sus ojos se podía percibir la tristeza y por un momento enojo. Quería distraerla con algo, para poder volver a ver su antigua actitud y su sonrisa.
. – Sasuke, tu mirada pica… – comentó Hinata sintiéndose muy incómoda. – Estaré bien… Lo que paso hoy… – trago duro a la vez que se tensaba. –…probablemente nunca llegue a olvidarlo, pero, tengo que superarlo… que otra opción tengo – se dijo así misma.
. – Pero no lo harás sola, recuerda que tienes muchos amigos, aparte de mí. – menciono el azabache sacándole un pequeña sonrisa a Hinata. Entonces se dio cuenta que ya era de noche y de inmediato se le vino una idea. – Ven conmigo…
. – ¡¿Qué?! ¿A dónde? – cuestiono al ver como Sasuke le quitaba la comida y prácticamente la jalaba fuera de la cama. Hinata se avergonzó un poco ya que contaba con tan solo una camisa blanca prestada por Mikoto acompañado de pantalón pijama de color blanco con delgadas rayas de color gris.
. – Solo sígueme – fue lo único que dijo Sasuke quien se adelantaba y le pasaba a Hinata sus zapatos negros de la escuela. – Póntelos – ordeno a la vez que se dirigía a la puerta y la abría para checar que su hermano o su madre no estuvieran a la vista.
Hinata dudosa se puso el calzado y repentinamente su mano derecha fue capturada por la de Uchiha, se sonrojo por el tacto y más al pedirle que guardara silencio. Poco a poco, abrieron la puerta de la habitación de huésped y se dirigieron al ático, en la cual se encontraba un gran ventanal que daba hacia el techo triangular de la casa de los Uchihas.
Subieron con sigilo hasta el ventanal en forma rectangular. – ¿Qué estás haciendo Sasuke? – pregunto Hinata viendo como el joven abría la ventana jalando de una palanca, después con un leve empujón la ventana se abrió hacia adelante.
. – Solo sígueme… – dijo mientras salía y veía como se trepaba al techo de su casa con la ayuda de la textura que poseía el techo.
. – No, gracias. Aun quiero vivir. – comento Hinata viendo lo difícil que sería para ella salir de esa ventana, podría resbalar y caerse con lo torpe que era. Muy apenas y podía con la clase de educación física.
. – No sea miedosa, ven, te encantara. Te lo aseguro. – comento Sasuke desde su techo mientras le ofrecía su mano. – Si te quedas allí, "Sadako" va agarra uno de tus pies. – articulo Uchiha con una voz sería y miraba por detrás de Hinata como si en verdad hubiera alguien a su espalda.
. – ¡Basta! ¡No hagas eso! – chillo nervioso tomando de la mano de Sasuke. Con solo mencionar a la mona del "Aro" basto para poner a Hinata con los pelitos de punta. – No me vayas a soltar… – comento mientras se agachaba para salir por la ventana, ignorado la suave cara que había inundado el rostro de Uchiha.
. – Jamás – pensó mientras aseguraba a Hinata y la llevaba hasta la punta del techo de su casa, donde Sasuke pudo mostrarle la vista increíble de un anochecer de la ciudad de Tokio.
. – Vaya… – musito Hinata admirando por completo las luces nocturnas de la ciudad de Tokio más la vista de un cielo negro con su luna llena y unas cuantas estrellas. – Es increíble…
. – Me gusta venir aquí a veces. – comento Sasuke mientras invitaba a Hinata a sentarse en el tejado, dejando que el panorama deslumbrara su vista y que el fresco aire acariciara su piel. – Me ayuda a pensar…
Hinata lo observo por un momento y luego dirigió su vista hacia la ciudad al mismo tiempo que acomodaba su cabello debido al viento. – Es un buen lugar. – Murmuro – ¿Y qué solías pensar aquí?
Sasuke sonrió, divertido por la pregunta. – Muchas cosas. Pero casi siempre era en cómo podía superar a mi hermano y ser reconocido ante mi padre. Cuando tenía 7 años, lo único que decía mi padre era: Itachi esto, Itachi aquello, Itachi, Itachi, Itachi, Itachi multiplicado por diez. – Hinata rió y eso fue como gloria para el azabache. – Era algo… tedioso y me daba muchos celos. Siempre quise ser como mi hermano…
Hinata abrió los ojos de sorpresa.
. – ¡No de esa manera! ¡A mí me gustan las mujeres! – aclaro Sasuke abochornando por haber leído la mente de Hinata en cuanto se exalto. – Mente sucia – le dijo ganándose otra risa por parte de Hyuga. – Eso es, así quédate…
. – ¿Qué? ¿Cómo? – pregunto Hinata extrañada.
. – Sonriendo…
Sasuke observo como Hinata se ruborizaba por su comentario y se rió mentalmente como desviaba la mirada hacía el horizonte. Una buena oportunidad para apreciarla bajo la luz de la luna, las resplandecientes estrellas y las luces de la ciudad. Muy diferente a lo que se había imaginado desde que la conoció. Realmente fue un estúpido en ignorarla desde que llego en segundo año de preparatoria, una chica de quien murmuraban a cada rato la jóvenes de su escuela. La criticaban por no tener amigos, porque no socializaba y por su apariencia, hasta la criticaban por sus buenas calificaciones. Solo criticas tras crítica, como si solo hubiera entrado a la escuela solo para ver cuánto soportaría, pero como era de esperarse, Hyuga nunca le importo esas críticas y ella solo continuo caminando, forjándose un futuro.
Era simplemente…
. –… increíble… – murmuro Sasuke al mismo tiempo que acercaba su mano hasta uno de los mechones rebeldes de Hinata.
. – ¡Eh! – pronuncio Hinata sutilmente al no escuchar lo que dijo Sasuke y en cuanto volteo para preguntarle, sus palabras se quedaron atoradas ante el acercamiento de Uchiha. Sintió un cosquilleo en su estomago, su piel vibro ante el rozamiento de la mano del azabache al momento que ponía un mechón rebelde detrás de la oreja de Hyuga y después sintió los dedos del joven Uchiha en su mejilla izquierda.
. – Dije que eres increíbles, que no se te olvide… – comentó Sasuke provocando un gran sonrojo por parte de Hyuga. Puesto que, por esos hermosos ojos como la noche aturdieron el corazón de Hinata hasta casi obtener un paro cardiaco. Por un momento pensó que la besaría, pero en cuanto vio como Sasuke se alejaba poco a poco, sintió en parte alivio pero por otra parte sintió como un ligero vació, como una decepción.
Por otra parte, Uchiha se abofeteaba mentalmente. Claro que paso por su mente en besarla, pero al verla tan sonrojada y aturdida, algo le dijo que no era el momento ni el lugar. Por eso se alejo a la vez que se ponía de pie y le ofreció de nuevo Hinata su mano. – Creo que… deberíamos entrar antes de que mi madre le dé un ataque si no nos encuentra.
Hinata rió y acepto su mano.
Era extraño y hermoso, puesto que con el comentario de Sasuke ayudo a que Hinata tuviera algo de que acordarse sobre este horrible día.
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. – ¡Hinata! ¡Cariño, qué bueno que despertaste! – se alegro Mikoto a la vez que corría y abrazaba a Hinata con afecto. – Te gusto la comida, ¿llenaste?
. – Si, muchas gracias. Estuvo delicioso – comento Hinata quien junto con Sasuke se sentaron en la espaciosa sala.
. – Me da mucho gusto. – sonrió Mikoto mientras se sentaba delante de ambos jóvenes.
. – ¿Dónde está Itachi? – pregunto Sasuke buscándolo a su alrededor.
. – Fue con Deidara. Fue a ver qué ropa llevarían para la fiesta de Izumi – comento Mikoto, recordándole a Sasuke sobre la fiesta de Izumi más la de Sakura. – ¿Irás?
. – No lo sé. – comentó Sasuke y volteo a ver a Hinata. – ¿Quieres ir?
Hinata se sorprendió por la pregunta y antes de poder negarse, la madre de Sasuke se alegro ante esa idea. Asegurando que sería una buena distracción. – Ven con nosotros, te aseguro que no es nada empresarial, es una fiesta de bienvenida – suplico Mikoto. – Creo que sería bueno. Comida y bebidas gratis. – se rió contagiando a Hinata.
Sasuke tan solo permaneció callado esperando una afirmación por parte de la joven Hyuga. – No sé… creo que primero tendría que ver lo de mi trabajo en el bar. – recordó Hinata mientras veía algunas llamadas perdidas de su jefe y de Konan. – Aún no se… si tengo empleo…
Con ese comentario, Mikoto y Sasuke se miraron. – De hecho, Hinata… – pronuncio la madre de Sasuke con ternura y le comento sobre ser sus tutores legales. Le comento que no sería como una hija adoptiva sino como un apoyo hacia su educación. – Es mi idea. Fugaku ni mis hijos tiene ningún inconveniente, realmente espero que lo pienses y aceptes. Tampoco quiero que te veas como si te obligáramos, solo queremos lo mejor para ti. – comento Mikoto mientras sonreía y veía como los ojo de Hinata se comenzaban a cristalizar por aguantar las lagrimas.
. – ¿P…por qué…? – farfullo Hinata con un nudo en la garganta. – ¿Por qué se preocupan de esa manera por mi?
Mikoto sonrió. – Porque debes tener alguien que lo haga. Realmente espero que me veas como familia y no simplemente como la Sra. Uchiha. – articulo con ternura. – Si no lo has notado, se te quiere en esta casa…
Hinata tan solo apretó sus labios al mismo tiempo que se limpiaba rápidamente las lágrimas traicioneras. Todo esto era increíble, nunca antes en su vida tuvo a gente que se preocupara de esa manera, había crecido sola e independiente. Por eso, todos esos ofrecimientos eran sumamente conmovedores y dudaba en aceptarlo, puesto que no quería verse como una necesitada. Era lo que siempre le frustraba, que la vieran como una aprovechada solo porque no tenía familia.
Sintió como Sasuke la tomaba de la mano. – Acepta – articulo más como una petición y prácticamente le rogó con la mirada a Hinata. Si no aceptaba, Uchiha estaba dispuesto a obligarla aunque no quisiera.
. – Queremos que seas feliz – acompaño Mikoto sintiéndose un poco emotiva al ver como su hijo tomaba la mano de Hinata. – ¿Aceptaras?
Hinata apretó la mano de Sasuke mientras agachaba su cabeza hasta tocar sus rodillas y dejo salir un chanto de felicidad al mismo tiempo que aceptaba y agradecía bastante a la familia Uchiha. Por primera vez, pudo sentir la verdadera protección de una familia. No era como la de Kaede ni las otras familias que las resguardaron, era algo más. Era diferente, ¿pero cuál era la diferencia? Es algo que la joven Hyuga no podía sacárselo de la cabeza, aún así, esa noche durmió tranquila.
Por otro lado, Sasuke lavaba y limpiaba la cocina con una media sonrisa, la reprimía a propósito por lo tonto que se visualizaba al estar sonriendo mientras guardaba los platos. Aún así, su felicidad se debía a que Hinata estaba en su casa, sabía que de ese modo podría vigilarla y que nada malo le pasara.
. – Muchas gracias por ayudarme – dijo Mikoto quien sostenía un cesto de ropa sucia entre su manos. – Hijo, debo decirte que hoy sí que me lleve muchas sorpresas. – comento atrayendo la atención de Sasuke. – Espero que no se repita nada igual a lo que paso en la escuela, pero si me gustaría que se repitiera lo que paso esta noche. – articulo con picardía.
. – ¿De qué hablas?
. – Hijo, dame algo de crédito. Soy una mujer casada.
Ahora fue el turno de Sasuke en ponerse bochornoso al ver como su madre le dejaba en claro que de algún modo, la joven Hyuga le atraía. – Eres un Uchiha, después de todo. – rió su madre al mismo tiempo que escuchaba la puerta de la entrada abrirse. – Vaya, hasta que por fin llego. – dijo Mikoto mientras salía a darle la bienvenida a su esposo.
. – ¿Qué ocurre? – pregunto Mikoto al ver el rostro cansado de Fugaku.
En ese entonces Sasuke salió de la cocina y vio como su padre lo miraba con cierta pesadumbre, cansancio y frustración.
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Al día siguiente Hinata, lo primero que hizo fue a llamar a su jefe, Jiraiya. El tenía que saber lo que le había ocurrido y ciertamente sentía miedo en volver. Ese trabajo la saco de apuro, ese hombre le mostro que nunca hay que juzgar algo sin antes de conocerlo. Le mostro la amabilidad y algo de avaricia y egoísmo, dirigido más "hazlo por ti, no por los demás"
. – Entiendo. – suspiro cansado Jiraiya. – Lamento mucho que haya pasado algo así…
. – Yo… creo… – farfullo al sentir un gran nudo en la garganta. – No creo que pueda volver…
Jiraiya guardo silencio.
. – No sabe, lo agradecida que estoy con usted. – comento Hinata con una cuantas lagrimas acumulándose en sus ojos. – Me dio la oportunidad de sobrevivir, y yo nunca sabré como pagárselo. Realmente, me gustaría seguir trabajando para usted, sin embargo, no creo que pueda… ni que me dejen… le mentí a la directora de mi escuela y ahora ella sabe que la defraude…
. – No digas eso, Hinata. Eres una joven especial y eres parte de la familia, aún si estas o no. – comentó Jiraiya ganándose más lagrimas conmovedoras por parte de la joven y fulmino con la mirada a la persona que tenía enfrente. – Y al diablo con tu directora, no creo que sea tan estúpida para saber que no lo hiciste porque que quisieras, sino porque la vida a veces lo demanda.
Tsunade tan solo elevo la cabeza al mismo tiempo que ponía un rostro serio. El que ese hombre hablara de esa manera de ella, la tenia sin cuidado, más bien era la forma en la que le hablaba a la joven Hyuga.
. – Lamento, no poder despedirme como se debe. Mis muchachos están más que tristes, pero comprende tu situación. – hablo suavemente Jiraiya mientras veía el rostro triste de Konan al limpiar las copas del bar y luego a Nagato y Yahiko mover las mesas para limpiar el suelo.
. – Lo siento mucho…
. – No te disculpes. Lo que hagas hazlo por ti…
. –…y no por los demás. – completo Hinata dejando salir un gimoteo.
. – No llores como si nunca fuéramos a vernos. Vivimos en la misma ciudad, además no falta mucho para que cumplas la mayoría de edad. – comento Jiraiya sacándole un pequeña risita a Hinata. – Nos vemos Hinata, cuídate mucho. Recuerda que siempre serás bienvenida.
Y la llama termino.
Jiraiya dejo el celular en la mesa y volteo a ver hacia Tsunade. – Listo. Ella renuncio por su voluntad. – comento. – Por lo tanto tus amenazas me tiene sin cuidado, Tsunade. – se burlo enfrente de ella, ya que los objetivos de la señora Senju era ponerle una demanda por haber tenido a una menor en un bar/dance.
La rubia arrojo el entrecejo. – Veo que no has cambiado, Jiraiya. Sigues teniendo tus perversiones – comento mientras miraba el lugar con asco. – Aun así puedo demandarte…
. – Sí, claro. No creas que seas capaz de poner a Hinata en jurado, exhibiéndola y dejar que el mundo entero se entere acerca de lo que paso en TU prestigiosa escuela. – levanto un poco la voz, atrayendo la atención de Konan, Nagato y Yahiko.
Tsunade se tensó. – De todos los lugares y tu viste que ser tú…
Jiraiya agacho la cabeza y después le pido una botella de sake a Konan y dos vasos. – ¿Por qué no bebes? Sé que te encanta – dijo a la vez que servía las dos copas una vez que el sake llegaba a la mesa, y él de inmediato se tomo la suya.
Tsunade miro la copa y de nuevo al bar, y a los jóvenes que trabajan para él. – ¿Esto es lo que hiciste después de nuestro divorcio? Abrir un bar…
. – Lo dice la mujer quien se quedo hasta con la casa. – comento Jiraiya silenciado a Tsunade.
. – ¿Qué paso con lo de publicar tus libros y esas cosas? – pregunto Tsunade tentada en agarrar la copa de sake, pero se resistió.
. – Te vas a tomar la copa, ¿o no? – cuestiono, dejando en claro que ese tema no era de incumbencia de la mujer rubia. – ¿Cómo esta Dan?
. – Cállate.
. – ¿Te dejo?
. – ¡Dije que cierres la boca! – grito Tsunade levantándose de su asiento al mismo tiempo que golpeaba el vaso de cristal y este salía volando hasta romperse en varios pedazos.
Jiraiya tan solo observo como los ojos de Tsunade se cristalizaban pero aún conservaba su furia ante la mención de Dan – Espero que esta sea la última vez que nos veamos, Jiraiya. – comento Tsunade mientras tomaba su saco y su bolso, pero se detuvo al escuchar una risa burlona del hombre.
. – Lo dudo. Recuerda que Naruto es nuestro ahijado. – rió mientras se ponía de pie y se encerraba en su oficina.
La rubia se avergonzó al olvidar ese hecho, y se fue peor del bar. Su odio por Jiraiya creció más. En cuanto tomo su carro, condujo hasta su casa y una vez allí reprimo su dolor al ver a su ex marido. No podía creer que su corazón se estrujara de dolor, al descubrir que el dueño del bar era específicamente él. El hombre que robo tres años de su vida y su tiempo, el hombre que le prometió amarla por siempre y nunca lo hizo. Tan solo promesas rotas.
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. – ¿Estás bien? – pregunto Temari recostada en la cama junto con Hinata. – Has estado muy callada desde que colgaste.
. – Estoy bien, solo pienso. – comento Hinata quien se encontraba mirando el techo como si fuera lo más interesante del mundo.
. – Si bueno, no sé leer mentes. Pero si no quieres contarme está bien. – articulo Temari fingiendo ser herida ante el sepulcral silencio de la joven Hyuga. Pero para eso había venido, para conversar con Hinata además de traerle ropa limpia.
. – Lo siento, solo recapacito todo lo sucedido…
. – Hinata…
. – No, no. No es lo que piensas. – interrumpió Hinata. – Siempre trato de ver el lado bueno a las cosas malas…
Temari se relajo, no quería que la joven seguiría triste todavía. Después de todo, estas últimas semanas ha estado perdiendo cosas, primero la casa, su imagen – de algún modo – y ahora sus empleos. Pero se dio cuenta de algo, que a pesar de que ha perdió varias cosas, también tuvo algo irremplazable, amistades.
Amistades que se convierten en familias.
. – Bueno, ya conoces el dicho… – hablo Temari poniéndose de pie. – Después de la tormenta, viene la calma.
Hinata volteo y le sonrió. – Espero que sea cierto…
Temari le devolvió la sonrisa. – Bueno, no esperes mucho… – comento mientras cargaba la maleta que había traído y la ponía sobre la cama.
. – ¿Por qué la maleta? – pregunto Hinata ya que pensó que solo le había traído un solo cambio de ropa, después de todo, no iba a quedarse mucho en la casa de los Uchiha.
. – Mikoto, me hablo por teléfono. – Hinata se reincorporo confundida. – Me dijo que alguien fue invitada a una fiesta…
. – ¡Ay, no! – mascullo al ver como Temari habría la maleta y sacaba varios vestidos. La calma no duro mucho, pero no podía quejarse.
Poco después, Mikoto entre al cuarto junto con Dana, la madrina de Sasuke, quien traía su caja de maquillaje y peinados.
. – ¡Let the party begin! – anuncio Dana quien se adentraba a la recamara para instalarse, y fue allí donde Hinata vio que "el no ir" ya no era una opción.
Mientras que Hinata era embestida por las damas de mayor edad, Sasuke se encontraba en su cuarto, desde que desayuno con Hinata había estado sentado en el escritorio viendo su celular, específicamente el contacto de Haruno Sakura, tenía unos deseos fervientes de llamarla pero no para saludarla sino para merecer una explicación. Desde anoche que su padre le conto sobre Aoi, el gerente de Hinata, fue quien había creado la pagina solo porque la joven había rechazado las sentimientos del pobre infeliz.
". – Hijo, Aoi dijo que no lo hizo solo… – pauso su padre, dejando un poco confundidos a Mikoto y al mismo Sasuke. – Dijo que Sakura le había enviado los videos y que él hizo el resto…
". – ¡¿Sakura?! ¡¿La Sakura que conocemos?! – articulo Mikoto sorprendida.
". – Eso dijo él… pero la verdad no quiero creerlo. – comento Fugaku teniendo en cuenta que era una amiga de la familia, nunca supo si era muy cercano a su hijo menor. Pero casi siempre asistía a las reuniones que Sasuke organizaba.
Por otra parte, Sasuke no dijo nada esa noche ni el día de hoy. Por eso se encontraba observando con recelo el nombre de Sakura y cuando estuvo a punto de llamarla, se sorprendió de recibir una notificación de Naruto compartiendo un mensaje de Ino.
Y. Ino
"Se cancelo la fiesta de Sakura, lo sentimos. Dile a tus amigos"
Sasuke cerró el mensaje y decidió lo mejor que era para Sakura y él. Poco después, entro su hermano con el traje negro y una camisa blanca de mancuernillas. – Hola, hermanito. Te dejo tu traje a…aquí, ¿Qué sucede? – cuestiono al verlo serio.
. – Nada. – contesto Sasuke mientras recibía.
. – ¿Seguro? Pensé que con los gritos y luego las risas de Hinata, estarías preocupado. – dijo Itachi mientras silenciaba a Sasuke y luego escuchaban:
. – ¡No, no, no, todo menos eso! – se escucho la voz de Hinata, y como dijo Uchiha mayor, gritos y luego risas.
Sasuke dejo salir una media sonrisa por los gritillos de Hinata. – ¿Irás con Deidara? – cuestiono al ver como el susodicho pasaba y lo saludaba con una mano.
. – Si, mi padre ya no le importa. Bueno eso dice, se le nota en su cara la preocupación de que algo malo suceda en la fiesta de Izumi. – comento Itachi mientras arrojaba a Sasuke una corbata azul marino satinada. – Por si no quieres el moño. – dijo mientras salía del cuarto y dejaba a su hermano con sus pensamientos.
Una vez que llego el atardecer, los hombres de la casa ya estaban vestidos. Mientras que Fugaku vestía un traje gris platinado con una camisa negra y una corbata blanca con puntos platinados y zapatos negros; los hermanos Uchiha vestían un traje con camisa blanca, a excepción de que Itachi llevaba una corbata negra mientras que Sasuke llevaba la azul marino satinada y por otra parte Deidara llevaba un traje marino, camisa negra y sin corbata, puesto que a él no le gustaba verse tan formal.
Fugaku y Sasuke empezaban a impacientarse, no como Itachi y Deidara que disfrutaban de su compañía sin notar la mirada incomoda de los otros dos primeros. Pero al final, suspiraron al escucharlas bajar a las damas. La primera en bajar fue Mikoto quien lucía un hermoso y largo vestido de color crema donde la parte superior tenia encaje que cubría parte de sus brazos y su cuello. Tenía aretes de diamante y una hermosa pulsera de perlas. Su cabello estaba liso y peinado hacia tras, tan solo uno mechones cubrían el contorno de su cabeza.
. – ¡Wow! ¡Se ve súper hermosa, Mikoto-san! – exclamo Deidara mientras la chocabas con ella. – Así se hace – le murmuro para después encaminarla hasta su esposo. Quien parecía que un gato se había comida su lengua, porque tan solo balbuceaba. Itachi y Sasuke se burlaron de eso, pero después pusieron atención a los murmullos que se daban en el segundo piso.
. – No seas tímida, ¿por qué tiemblas? – se escucho la voz de Temari. – ¡Hinata! ¡Baja por las buenas!
Murmullos sutiles.
. – ¡Tonterías! – exclamo Dana. – ¡No te ves ridícula! ¡Te ves hermosa! – comento mientras bajaba por las escaleras con un pantalón de vestir de color negro y una hermosa blusa de manga larga de cuello V que se contorneaba a su cuerpo y llevaba unos tacones de color negro. Su cabello rubio con mechones cafés lo tenía sujetado a una coleta. – Bueno, me retiro primero. Mi esposo me está esperando – anunció con elegancia mientras se retiraba.
Por otra parte, Temari bajo las escaleras sin Hinata y la amenazo al pie de la escalera. Sasuke se mantuvo atento al escuchar el taconeo de la joven al bajar y entonces la vio. Su corazón palmito más de lo debido y pudo sentir sus mejillas calentarse. Observo el hermoso vestido largo de encaje de color marino, contaba con cuello V – no tan abierto – y poseía unas mangas de encaje florar y por la parte de atrás de su espalda; estaba acompañado de un cinturón de cuero azul marino que se sujetaba en su cintura. Usaba tacones negros y su cabellera estaba peinada en una coleta con ondas y habían dejado su flequillo. El maquillaje tenía un estilo natural y solo resaltaba el labial de color rosa pálido.
. – ¡Hermoso! – señalo Temari al vestido de Hinata, dejando en claro que ella lo había confeccionado. – Sabía que este te quedaría. – comento mientras empujaba a Hinata hacia Sasuke quien obviamente la recibió con los brazos abiertos.
Hinata estaba más que sonrojada al recibir el brazo de Sasuke y este la miraba detenidamente. – Yo… me siento algo torpe. – confeso Hinata ganándose una risa por parte de todos.
. – Te ves fantástica – alago Fugaku mientras su esposa asentía ante ese hecho.
. – ¡Wow! Hinata, esta noche serás el centro de atención. – articulo Deidara mientras le tocaba uno de su cabellos y de pronto era fulminado por Uchiha menor. – Ya entendí, por eso lo tengo a él. – señalo a Itachi, quien solo sonrió.
Fugaku se aclaro la garganta y declaro que era tiempo de irse. Fugaku y Mikoto se fueron juntos, mientras que Itachi y Deidara llevaron a Sasuke, Hinata y Temari, esta última hasta su casa. Quien dijo que no podía ir debido a lo ocupada que estaba – Hinata fue la única que se lo creyó – los demás sabían que solo sería un mal tercio. Poco después, Itachi condujo hasta al salón de eventos de Izumi y en todo ese tiempo, Sasuke mantuvo su mano adherida a la de Hinata y esta última su sonrojo no cedía, por eso Temari, se negó a ponerle rubor.
Esa noche, sería la más esperada para Sasuke. Pero, quizás no para Haruno, ya que en cuanto la familia Uchiha, Hinata y Deidara llegaron al salón de la fiesta de Izumi; en la casa de Sakura, la joven se encontraba arreglada, con un hermoso y corto vestido color rosa pálido y uno tacones de color blanco con unas piedrita resplandecientes. Ese día, sus padres no estarían y desde hace una hora los banquetes y bebidas ya estaban listos, sin embargo no contó que Ino hubiera enviado mensaje de la cancelación de su fiesta. Espero por dos horas en el contorno de la entrada de su casa y al ver ni una sola vida, decidió llamar a Ino y se extraño que el número que había marcado no existiera. Sus ojos comenzaban a cristalizarse debido a la frustración y al coraje que sentía. Se sintió traicionada y allí se dio cuenta que nadie vendría y se quedo sola en su decimoséptimo año.
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. – N…No sé bailar – tartamudeo Hinata al ser invitada por Sasuke.
. – No importa, yo te guiare. – menciono mientras tomaba las manos de Hinata y la llevaba al centro de la pista, la canción que sonaba era "Someday We'll Know" de Mandy Moore & Jon Foreman.
Sasuke posiciono a Hinata enfrente de él, tomo su mano derecha mientras con la izquierda él la agarraba de la cintura y la atraía. Y se dejaron a llevar por la música, el balanceo era rápido y con elegancia y Hinata se dejo guiar por el joven Uchiha, y de pronto, ambos se encontraba riendo debido a la vueltas que daban y luego los giros repentinos que daba Hinata debido a Sasuke y de nuevo la atraía hacía el. Iban de paso adelante, paso atrás, vuelta, paso hacia la derecha y luego a la izquierda, y vuelta. Y se repetía una y otra vez.
. – Aprendes rápido – alago Sasuke tocando delicadamente la curva de Hinata.
. – Guías muy bien – se rió Hinata al dar otra vuelta y quedar rodeada con los brazos de Sasuke hacia adelante y bailar unos pasos, para dar otra vuelta y regresar de nuevo frente a frente.
Hinata observo a Sasuke y pudo sentir un cosquilleo. No sabía si era por la música, pero de algún modo, bailar con él sentía de maravilla. Y sin que la joven se lo esperara, sintió que Sasuke la atraía hasta pegar sus frentes y mirarse uno al otro.
. – Me gustas, Hinata…
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Fin del capítulo.
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¡OMG! Por fin se lo dijo!
Hola mis queridos lectores, lamento mucho mi ausencia, pero les juro que no lo hago a propósito, la vida me tiene atada de las manos que muy apenas tengo para escribir, pero como siempre digo, nunca abandono mis historias, para que no se sienta triste, solo no puedo publicar por semana como me gustaría, por eso les agradezco de antemano su ENORME paciencia. Espero que este capítulo haya sido de su agrado y espero leerlos pronto.
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COMENTARIOS
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GUEST (Abril 3): Hola, muchas gracias por comentar. No sé cómo te pareció el capitulo. Solo les dé una parte de lo que va sentir Sakura, pero por lo pronto ya fue traicionada por su mejor amiga, ya veremos que sucederá con ella. Por lo pronto te dejo con los nuevos acercamientos de Sasuke y Hinata espero que lo hayas disfrutado y espero leerte pronto.
Tsuki-shin: Hola, me alegro saber que te gusto el capitulo anterior y tienes toda la razón en cómo se juzga a una mujer y hombre, es increíble, pero lamentablemente es verdad. Hoy en día, ser una mujer es difícil, digo hay varios estándares que tenemos que cumplir y nosotras con cara de WTF? ¿Por qué son así las cosas? Por ahora solo te muestro como va ir decayendo Sakura mientras que Sasuke y Hinata se abren ante la puerta de un nuevo amor. Qué emoción! XD Espero que hayas disfrutado de este capítulo y espero leerte pronto.
Eli081: Que tal, me alegra saber que te haya gustado el capitulo, demasiado salseo diría yo XD. En este ya se van abriendo los sentimientos de Sasuke, solo hay que ver como reaccionara Hinata. Por lo pronto te dejo un poco de todo. Espero que lo hayas disfrutado mucho y espero leerte pronto.
Adri: Claro que la voy a continuar, muchas gracias por comentar. Por eso te dejo este nuevo capítulo y realmente espero que haya gustado.
Aty: Hola y bienvenida. Me alegra saber que te gusto mucho mi fic y concuerdo contigo, a mí también me dio coraje y más porque hay personas mañosas con ganas de molerlos a palos. Espero que te haya gustado este capítulo, saludos.
Fran. Sanchez: Hola, lamento lo de tu antiguo celular. Pero lo doy bienvenida al nuevo que tienes (si tienes uno nuevo?) Siempre me han encantado tus comentarios, me han seguido desde siempre y por eso te dejo este capítulo para anunciar que no he muerto solo ocupada. Me dio mucho gusto saber que te encanto el anterior y más sobre el papel de Lord Fugaku XD pero tienes razón quise darle un aire diferente y te confieso que trate de que el papel de Mikoto fuera un poco de villana pero no pude, es que Mikoto es uno de los personajes que más recuerdo con mucho cariño digo la forma en que acepto a que Itachi la asesinara, me dolió hasta el alma y me dije que madre tan buena. T.T por eso la puse medio villana pero al final ya buena. Y con respecto a Sakura, ya veremos lo que pasa, al final, será entre Hinata y ella. Por lo pronto, te dejo un poco de todo. Espero que te haya agrado y leerte pronto. Saludos y muchos abrazos.
XukiUchiha: Hola me dio mucho gusto saber que te gusto el capitulo 11 y 12. Muchas cosas malas para la pobre de Hinata, pero ya lo peor paso. Creo lo que sigue –spoiler – serán los sentimientos encontrados que tendrá que lidiar Hinata y Sasuke. Más un plus de la vida de Sakura. Agradezco mucho tu paciencia y espero que hayas disfrutado este capítulo. Y respecto a tu duda, si ducha y regadera es lo mismo. :D Saludos.
Raquel Huerta: Hola y bienvenida. Me da mucho gusto saber que te gusta mi historia y claro que la continuare solo es que tengo mucho trabajo y casi ni me da tiempo de escribir. Por eso siempre agradezco su paciencia. Espero que te haya gustado este capítulo y espero leerte pronto.
