Ser una dama
Capítulo 16
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. – No solo fue una gran persona, fue un amigo, un padre y un esposo… – expresaba un sacerdote ante un grupo no mayor de 20 personas, quienes rodeaban un féretro rodeado de hermosas flores blancas y encima una cajita de madera lleno de fotografías del difunto.
El sacerdote manifestaba su pesar ante los familiares con un discurso de despedida, sin embargo, para el hijo del difunto ya no escuchaba nada, por un momento lo escuchaba, pero luego se perdía entre el sollozo de su madrastra y luego los cuchicheos de los amigos del difunto.
. – Descansa en paz, Himura Hizashi…
El joven, observo por última vez el féretro de su papá y tan solo musito: Adiós Papá.
. – Vámonos, Neji. – articulo su madrastra, una mujer esbelta de unos 50 años, cabello teñido de color café cenizo, piel blanca y ojos color gris. – Es hora de ir a casa…
. – Si… madre. – contestó.
El joven camino hasta el auto negro e irían a casa, por fin su padre se había ido, había dejado de sufrir. – A casa – ordeno la mujer al chofer.
. – Sí, Setsuna-sama.
. – Ahora solo somos nosotros, nos cuidaremos el uno al otro. – cometo Setsuna viendo Neji, quien mantenía su mirada hacia su ventana. – ¿Tienes hambre? ¿Quieres que te prepare algo?
. – Estoy bien… – vocifero sin animó. – Madre…
Setsuna sonrió un poco, sabia que su hijo estaba destrozado y no tenia las palabras para decirle que todo estaría bien. Llego a la vida de Hizashi, cuando Neji tenía 4 años y ese niño se convirtió en su mundo. A pesar de no ser su verdadera madre, a pesar de que al principio el niño no le agradaba su presencia, siempre trato de amarlo y cuando Neji por fin la llamo "mamá" por primera vez, fue una alegría que no pudo contener, hasta lloro como una niña.
Desde ese entonces los tres eran muy felices, luego Hizashi le propuso matrimonio cuando Neji tenia 6 años y se casarón por el civil, donde ambos estuvieron de acuerdo en quedarse con el apellido de Setsuna, Himura. Fue así como el apellido "Hyuga" desapareció de ambos hombres, cortando lazos para siempre.
. – "Hyuga" – pensó Setsuna al bajar de carro con un rostro triste y sombrío. Llego arrastras hasta su cama y lloró ante la falta de su esposo. – "Sera algún tipo de castigo" – se dijo así misma. Nunca pudo decírselo, que su hermano y su familia habían muerto.
Sabían que ambos hermanos estaban peleados desde que la empresa que habían mantenido sus antecesores había quedado en la ruina. No pudieron salvarla de la bancarrota y ambos se culparon, y como ya nada los mantenía atados, tomaron diferentes caminos.
El día que le diagnosticaron cáncer de páncreas a Hizashi y fue hospitalizado, Setsuna contactó a su hermano mayor y le dijo lo grave que estaba su hermano menor.
". – ¿Crees que puedas venir a verlo? – pregunto Setsuna. – No lo admite, pero estoy segura de que desea verte y dejar el pasado atrás.
". – No lo sé… nuestro último encuentro solo nos dijimos cosas horribles. – articulo Hiashi.
". – ¡Pero…! ¡Es tu hermano! – grito Setsuna sin querer, sus ojos estaban abiertos al escuchar la vacilación que salía de la boca del hermano.
". – Lo voy a pensar… – fue lo último que dijo antes de colgarle.
" . – ¿Qué? – musito Setsuna con un nudo en la garganta. No podía creer que le había colgado, empezó a sentir frustración, pero no pasó más de 10 segundos cuando su celular sonó de nuevo. – ¿Bueno?
". – ¿Hola? Soy la esposa de Hiashi, me llamo Hana. Tengo entendido que eres la esposa de su hermano, ¿verdad? – cuestiono Hana con voz preocupada. – Lamento mucho el comportamiento de Hiashi, es un tonto… – articulo enojada Hana y a lo lejos se pudo escuchar un "oye" por parte de su marido, lo cual le causo gracia a Setsuna. –… Claro que iremos a verlo, me puedes mandar la dirección del hospital y la habitación donde lo tienen internado…
Esa fue la primera vez que escucho la voz de Hyuga Hana, la manera en que decía las cosas le hizo empezar que serían grandes amigas, puesto que ambas se interesaban reunir a ese par de hermanos cabezas huecas. Sin embargo, no pensó que también sería la última vez que escucharía esa voz.
Tenia que tomar una decisión…
". – Su esposo tuvo otra recaída, temó que su cuerpo no esta absorbiendo los medicamentos como se debe. – comento el doctor. – Por ahora hay que evitar cualquier tipo de estrés y dejarlo descansar. Con permiso…
". – Si, gracias doctor. – vocifero desanimada Setsuna y entro al cuarto de su esposo.
". – ¿Mi hermano no ha llegado? – pregunto débilmente.
". – No, amor. Pero no deben de tardar, estoy segura de que llegaran pronto. Será una sorpresa para Neji, ¿no lo crees? Conocerá a sus dos primitas, ¿no es genial? – murmuro Setsuna con dulzura.
". – Si, será también la primera vez que las veo. Una de ellas creo que es un año menor que Neji… – musitó débilmente y luego hizo una pausa. – Setsuna…
". – Dime…
". – ¿Crees que mi hermano quiera empezar de nuevo?
" Setsuna sonrió. – Estoy más que segura. Ahora descansa… iré por Neji, lo llevare a comer y luego vendremos a visitarte, ¿está bien? – cuestionó y tan solo recibió un siseo de aceptación.
Uno jamás podría adivinar que tipo de sucesos podrían pasar en segundos. Una vez que llego al kínder de Neji, antes de entrar, recibió una llamada. Un paramédico había investigado el último contacto del celular de Hiashi y había sido el de ella, le comunico sobre el accidente y la muerte de sus parientes. Sin embargo, la niña mayor había sobrevivido.
Nunca encontró la manera de decirle a su esposo, temía que decayera de nuevo. Pero ese no era su único pecado – lloro a un más – Ella sabía que Hinata seguía viva, después de todo ella la dejo en el orfanato.
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. – ¿Tengo un primo? – murmuro Hinata viendo el expediente. – No lo sabía…
. – Hinata, ¿no sabias que tu padre tiene un hermano gemelo? – cuestiono Fugaku preocupado.
. – No… nunca hubo fotos de su familia. ¿Y dónde está? – cuestiono impactada de saber que su padre tiene un hermano gemelo.
. – A lo que sabemos es que vive en Shinagawa con su madrastra. Se cambiaron el apellido a Himura cuando se su padre se volvió a casar en el civil. – dijo mientras tomaba el expediente. – Hinata, hay algo más. – musito Fugaku con seriedad. – ¿Checaste el último testamento de tus padres?
. – Si, lo cheque cuando tenia 14 años. Como no tenia la edad para reclamarlos, los fondos se quedarían congelado hasta que cumpliera los 18 años. – comento Hinata. – Por eso tuve que trabajar…
. – Si, bueno. Creemos que no te dijeron todo. – comento Fugaku. – En caso de fallecimiento de ambos padres, la custodia pasaría a el hermano de tu padre, al igual que tu herencia, sería tuya y de un tutor.
Hinata no entendió, pero Sasuke sí. Y tan solo frunció el ceño. Mikoto tan solo se quedo agachada.
. – Te han estado robando. – afirmo Fugaku. – Alguien reclamo tu herencia y a estado mintiendo sobre tus cuidados. Toda tu herencia fue al hospital donde está internado tu tío.
. – ¿Mi tío está internado? ¿Qué tiene? – cuestiono la joven Hyuga preocupada y Sasuke no pudo evitar pensar si esa inocencia de Hinata era de verdad.
. – ¿Qué no escucho que le ha estado robando desde el accidente? – Pensó Sasuke y sin querer sonrió.
. – No lo sabemos. Pero Hinata… entiendes…
. – Si lo entiendo. – musito Hinata un poco frustrada. – Entonces, fui reclamada y… luego… me botaron. – Admitió Hinata amargamente. – Y me han estado robando…
. – Puedes hacer una demanda… – sugirió Fugaku.
. – No. Déjelo.
. – ¿Estás segura? – le cuestiono Sasuke aferrando sus dedos en los de ella. – Te están robando, todo el esfuerzo de tus padres que se supone que debió ser tuyo, se lo quedaron ellos. Esta bien estar enojada…
Hinata miró a Sasuke. – ¿Enojada? – caviló. – Creo que lo voy a pensar… ya empiezo a tener jaquecas.
. – ¿Segura que no quieres quedarte? – pregunto Mikoto preocupada. No le gustaba la idea que se fuera así como así tras recibir semejante noticia.
. – No, gracias. Le prometí a Temari que llegaría temprano. Ya debe estar esperándome. – comento Hinata. Se despido de los padres de Sasuke y luego se salió de la casa y pidieron un taxi.
. – Hinata. – llamo Sasuke sentado en el taxi.
. – Mmm
. – Te amo.
Hinata sonrió. – Yo más…
Era lo único que necesitaba escuchar. Todo esto era raro para Hinata. Todo este tiempo tuvo alguien a quien llamar "familia," alguien con quien compartir su perdida y poder fortalecer nuevos lazos.
Sin embargo…
… me abandonaron.
Sasuke solo la atrajo más hacia él, al sentir que Hinata comenzaba a llorar en silencio. Sabia que su novia no se daba el lujo de verla llorar y estos últimos días no lo lograba con éxito. Por eso, ahora estaba él. Para siempre apoyarla, aun con su silencio.
Gentilmente, acaricio su cabeza y tan solo se escuchó como Hinata gimoteaba de dolor y tristeza al mismo tiempo que se cubría la boca con su mano derecha. A lo que Sasuke, correspondió llevando su mano izquierda y entrelazo sus dedos con la mano libre de Hinata. Y al final, dejo caer ligeramente su cabeza hasta la de ella.
Sería su refugió.
Una vez llegando, bajaron del taxi. Mientras Sasuke sacaba la maleta de Hinata de la cajuela; la joven se limpiaba su rostro, quería eliminar todo rastro de lágrimas.
. – Sabes que se dará cuenta, ¿no? – dijo Sasuke mientras pagaba el taxi y este se alejaba.
. – Si, ya lo sé. – dijo Hinata viendo como el taxi se iba. – No es por correrte, pero ese taxi te iba a llevar de regreso a tu casa. – comento.
. – Iba. Pero de repente tengo ganas de saludar. – dijo Sasuke sin vergüenza alguna. – Deberás creíste que me iba ir sin marcar territorio…
Hinata se río y un tenue sonrojo apareció en sus mejillas. – Eres increíble, Uchiha Sasuke. – dijo la joven, a lo que Sasuke solo sonrió socarronamente.
El joven Uchiha tomo la mano de su novia y caminaron hasta la puerta de Temari. – Ya llegué. – se anunció Hyuga al mismo tiempo que un delicioso aroma a Curry le llegaba a su nariz. – ¡Mmm, huele bien!
. – ¡Bienvenida Hinata! ¡Estoy en la cocina! – grito Temari emocionada mientras se asomaba por el pasillo. – Veo que te alguien te siguió… – dijo pícaramente. – Pasen, no se queden como tontos allí. Esta es tu casa, Hinata. – dijo maliciosamente en vez de "Están en su casa."
. – Maldita…
. – Sasuke. – regaño Hinata.
. – Hermanitos, Hinata llegó y trajo… otra visita…
Hinata saludo a Kankuro quien se encontraba terminado de comer su curry. – ¿Otra? – musito Hinata.
. – No se porque le cuesta decirlo. – mascullo Sasuke enojado.
Una vez que llegaron hasta la cocina fueron sorprendidos por la brillante sonrisa de Naruto. – ¡Oh, Sasuke! Hinata, llegan tarde! – exclamo el rubio con un delantal de cocina de color verde palo. – Pero llegan justo para el postre. – anuncio con regocijo.
Hinata sonrió de alegría. – ¡Naruto! ¡Te ves tan encantador con ese delantal! – alago, a lo que Sasuke solo alzo la ceja.
. – ¿Qué haces aquí, idiota? – pregunto Sasuke, yendo al grano.
. – Que grosero, imbécil. Fui invitado a cenar por mi querido amigo Gaara. – señalo al pelirrojo de la cocina, quien poseía un delantal de color ceniza, estaba decorando un pastel circular a lo que se veía es que era de chocolate con fresas y frambuesas.
Gaara volteo y solo hizo una reverencia hacia Sasuke y Hinata.
. – Hola, Gaara. – saludo Hinata con su mano. – ¿Necesitas ayuda? – cuestiono e intento ir hacía el pelirrojo, más Sasuke se lo impidió.
. – ¡Que posesivo, Uchiha! – exclamo la rubia con burla, a lo Naruto solo le dio la razón. Hinata se sonrojo y Gaara dejo salir una mueca burlesca por el comportamiento infantil de Sasuke.
. – Estoy bien, ya terminé. Temari me pidió que te horneara un pastel. – comento Gaara, quitándose el delantal mientras tomaba el pastel y lo lleva al centro del comedor, seguido de Naruto, quien llevaba los platillos y cubiertos.
. – ¿Por qué? – cuestiono Hinata sin dejar de sonreír al ver el delicioso pastel.
. – Porque tenemos buenas noticias. – hablo Temari mientras agarraba un sobre de color celeste del estante y camino hacia la joven Hyuga. – Es tuyo, si lo quieres. – Le entrego el sobre.
. – ¡Oh, vaya! ¡Otro sobre! ¿Ahora que dirá este? – se burlo Hinata irónicamente, chiste privado que solo su pareja entendía y se limitó a hacer una mueca.
Abrió el sobre y su boca se abrió al ver que era una oferta de empleo en una empresa de Modas. Solicitaban a personas de medio turno para el apoyo y acomodo de mercancías de las nuevas colecciones.
. – Pero, Temari…
. – Movimos algunas influencias, aquí los rubios presentes. – Naruto se señalo y luego a Temari, y al mismo tiempo sonrieron automáticamente como colaboradores de la sorpresa.
. – Hmp. – mascullo Sasuke. – Si, claro…
. – Si, bueno, también el tipo ese participo en algo. – dijo Temari con rudeza ganándose una mirada fulminante por parte del Uchiha. – Tu solo nos presentaste a Deidara, vaya crédito.
. – ¡Eh, no es cierto! Yo te lleve al departamento de Deidara. – exclamo Naruto enojado.
. – ¡Es cierto, tu solo lo mencionaste! – Alego Temari.
. – ¡Bueno ya! ¡¿A quién le importa?! – grito Kankuro quien estaba en el comedor como espectador desde que llego Hinata.
. – La empresa es donde trabaja Deidara, no solo se dedican a la moda sino también a los accesorios. – le dijo Sasuke. – Tómalo o déjalo.
. – Si, claro, él debía tener la última palabra. – mascullo la rubia con irritación.
Hinata miro la oferta de nuevo y el salario era perfecto. – Vaya… esto es demasiado. – dijo la joven conmovida. – Muchas gracias a todos.
. – Que bueno que aceptaras, mañana firmas tu contrato. – exclamo Naruto pasando los cortes del pastel a un platillo que le pasaba Gaara.
. – ¡¿Qué?! – exclamo Hinata sorprendida. – No debería ir primero a una entrevista.
. – Si, Deidara se encargó de eso. – Dijo Naruto al mismo tiempo que los invitaba a sentarse y comer el pastel. – La entrevista será a la 6:00 de la tarde…
. – Tiempo perfecto para que vengas, comas, te bañes y salgas para la entrevista. – dijo Temari mientras le pasaba a Kankuro su pedazo de pastel.
Hinata no pudo ocultar su sonrisa y con mucho esfuerzo trato de retener las lágrimas. – Muchas gracias. Enserio, por todo. – les dijo con sinceridad, era su nueva familia.
. – ¡Venga, siéntense! ¡El pastel esta delicioso! – invito Naruto mientras se sentaba a lado de Gaara, y lado de él, estaba Kankuro, seguido de Temari; Hinata tomo asiento a lado de ella y a su lado, Sasuke. Todos degustaban de su pastel, entre risas y platicas sin sentido. No podía arruinarlo, excepto cuando exploto un trasformador y todo el barrio se quedo sin luz, incluyendo la casa de Temari.
¡Ah, por Dios!
¡Diablos!
¡¿Qué demonios?!
¡Kyaaaaa!
¡Tranquila Hinata!
¡Yo no fui! – exclamo la voz de Hinata.
¡¿Entonces quién grito como niña?! – cuestiono Kankuro riéndose en el acto.
. – ¡Fue Sasuke! – acuso Naruto.
. – Todos sabemos que fuiste tu Naruto. – reprendió Sasuke enojado.
Hinata, Temari y Kankuro comenzaron a reírse en la oscuridad, Gaara tan solo la reprimió.
. – ¡Ouch! – se quejó Hinata de dolor. – ¿Quién me pateo?
. – ¡Lo siento, Hinata! – se disculpo Naruto. – Creí que era Sasuke.
. – ¡¿Cómo pudiste fallar?! Estoy enfrente de ti. – se quejo el azabache y vengo a Hinata dándole una patada y sonrió en la oscuridad por acertar al escuchar el quejido de Naruto.
. – ¡Sasuke! – regaño Hinata.
. – ¡¿Qué?! Sobrevivirá.
. – ¡Eres un maldito! – gruño Naruto mientras se sobaba su rodilla.
. – ¡¿Y ahora qué?! ¿Nos quedaremos como idiotas en la oscuridad? – cuestiono Kankuro. – Mi celular se quedo cargando en mi cuarto, espero que no haya explotado.
. – Yo lo deje en mi maleta. – hablo Hinata y luego sintió como la mano de Sasuke buscaba la suya hasta entrelazar sus dedos.
. – Yo lo deje en la cocina. – hablo Gaara, registrando sus bolsillos. – ¿Naruto?
. – Creo que lo deje en la mochila, esta en tu sala. – dijo el rubio.
. – ¡Oh, genial! ¡Ahora nadie tiene su celular a mano! – se quejo Temari evidenciando que ella tampoco lo tenia a la mano. – ¿Uchiha?
. – Lo deje en mi casa. – fue lo único que dijo para seguir besando a su novia en la oscuridad desde que empezaron a discutir si alguien traía sus celulares.
. – ¡Te toca! – exclamo Kankuro. – Eres la única que sabe dónde están las velas.
. – ¡Siempre yo! – se quejo la rubia. Tan solo se escucho como la silla fue arrastrada hacia atrás.
Sasuke aprovecho la oscuridad para darle besos a Hinata y dejo de hacerlo cuando sintió como la joven cubría sus labios, lo sentía, estaba avergonzada. Entonces para sorpresa de todos, un teléfono sonó en el comedor. Y sin vergüenza, el Uchiha lo saco de su bolsillo e ilumino su rostro indiferente. – Es un mensaje de Itachi. – le dijo a Hinata.
. – Lo hiciste a propósito, ¿verdad? – afirmo la joven Hyuga incrédula de lo infantil que podía ser su novio.
. – ¡Encontré las velas! – grito Temari desde la cocina y luego se escuchó como buscaba el prendedor.
. – Levante de esa silla y ve ayúdale a Temari. – ordeno Hinata mientras lo empujaba de la silla y muy a regañadientes, Sasuke obedeció. – Que tal…
. – ¿Siempre ha sido así? – cuestiono Kankuro.
. – Sí. – afirmaron Naruto y Hinata al mismo tiempo.
Una vez que las velas fueron repartidas por toda la casa de Temari, los chicos optaron por terminar el pastel en el patio trasero. Gaara y Naruto se sentaron en el césped puesto que la única mesa con sillas que había solo era para cuatro personas, Temari y Kankuro tomaron la delantera y Gaara le ofreció su lugar para irse con el rubio, por lo tanto, Sasuke y Hinata tomaron los otros lugares, donde la última admiraba la luna gibosa creciente con una sonrisa al mismo tiempo que sus dedos estaban entrelazados con lo de Sasuke. – ¿Por qué esa sonrisa? – cuestiono Temari, al ver como la joven mantenía su cabeza hacia el cielo.
. – Siempre me ha gustado ver la luna. – contesto Hinata mientras agachaba la cabeza un poco avergonzada. – No se por qué, pero me emociona ver todas sus fases lunares. Es como si cada una de sus fases, tuviera un poder mágico.
. – ¿Un poder mágico? – murmuro Gaara volteando a ver Hinata con interés.
Hinata sonrió. – Bueno, no sé si sea cierto, pero en el orfanato solían decirnos que en Luna llena toda tu negatividad era absorbía y la convertía en algo positivo.
. – ¡Wow! – exclamo Naruto. – Eso no me la sabia… ¿y tú? – le pregunto a Gaara y negó con la cabeza.
. – Bueno, pues espero que sea cierto. – dijo Temari dejándose caer en la mesa, y fue la primera en soltar un bostezo. – No es por correrlos, pero ¿hasta qué hora piensan quedarse? – pregunto hacia los invitados, Naruto y Sasuke.
. – Mi hermano va a venir por mí, ya no debe…
Y sonó el claxon de un carro.
. – Naruto, ¿Quieres un aventón? – ofreció Sasuke mientras se ponía de pie y al mismo tiempo paraba a Hinata.
. – ¡Claro, gracias! – exclamo Naruto feliz imitando a Sasuke y se despidió de todos.
. – ¿A dónde llevas a Hinata? – cuestiono Temari cansada, pero sin deja de ver como el azabache no la soltaba y parecía que tenía toda la intención de llevársela en la primera oportunidad que tuviera.
Hinata dejo escapar una pequeña risa. – Solo quiere su beso de las buenas noches. – se burló.
. – ¡Ja! – se carcajeo la rubia. – Bebé – se burló.
. – Cállate, niña.
. – ¡Enclenque!
. – Ya… – mascullo Hinata con cansancio mientras lo llevaba hacia la entrada de la casa.
Naruto fue el primero en adelantarse, saludo a Itachi y tan solo se escuchó: ¿Estabas aquí? Y luego como el rubio se reía y se adentraba al carro como si fuera suyo.
. – Buenas noches. – musito Hinata mientras besaba a Sasuke como acordaron.
. – Te veo mañana. – agrego Sasuke separando el beso y luego darle otro último.
. – Hasta mañana. – despidió y luego saludo a Itachi desde la puerta.
Una vez que partieron, Hinata se adentró y miro con tristeza el suelo.
. – No le dijiste, ¿verdad? – afirmo la voz de Temari.
. – No pude. – dijo Hinata. – No quiero que se moleste conmigo.
. – Hinata, tienes que decirle. Se que no has tomado la decisión, pero tienes que decirle que no te sientes cómoda en tu escuela y es perfectamente entendible. Tsunade habló conmigo, dijo que no habría problema, que ella misma se encargaría de los papeles y el traslado. Hasta la beca sería igual. – comento Temari viendo con preocupación la indecisión en la que se encontraba la joven.
Hinata trato de no llorar, pero Temari tenía toda la razón. Ya no se sentía cómoda, porque cada vez que hacía algo o decía algo, parecía que la vigilaban. Ya hasta le daba miedo ir sola al baño, pensando que un día la atacarían y sabia que solo era un trauma que dejo Sakura en ella.
. – Es que, si me voy, volveré hacer el tema principal de la escuela a boca sueltas. – dijo Hinata, de solo decirlo ya le estresaba.
. – Creo que es algo que deberías aprender a ignorar. – se escucho la voz de Kankuro que estaba al tanto de toda la conversación. – De alguna manera, siempre habrá alguien que hable de alguien, solo tienes que aprender a ignorar lo falso y adherirte a los buenos.
Hinata le sonrió y luego observo como Gaara salía de la cocina. – Mi único consuelo es que, si me cambio de escuela, se que al menos tendré un amigo. – les dijo a los tres hermanos, pero especialmente al pelirrojo. – ¿Tu qué opinas?
Gaara se sorprendió de que le pidiera su opinión, lo pensó y le dijo:
. – Yo creo que debes decirle, él debe saber cómo te sientes.
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Fin del capítulo 16
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Hola, ¿Cómo los trata la cuarentena? Espero que todas(os) estén bien y cuídense mucho, ya verán que muy pronto toda volverá a la normalidad, solo es cuestión de tener paciencia. Aquí les dejo otro pedacito de mi historia para que no se aburran, espero que les guste y nos vemos en la próxima. Saludos
REVIEWS
fransanchez:Hola, muchas gracias por siempre leer mis historias, te agradezco el apoyo y tus palabras que me alientan como tienes idea. Espero que te este bien en esta contingencia que está pasado. Espero leerte pronto. Saludos.
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También agradezco a todos los que van dejando comentarios hermosos, y los que dan clic en Favoritos/Seguidores en mis otras historias.
Por ahora KatarlizRose se despide.
