Capítulo 26
SHISUI
Tres días más tarde y no hubo ningún cambio. Pasaba mis días y mis noches aquí en el hospital, cambiando de una habitación a otra. Mi Mamma estaba en coma, sin cambio en su estado, y Pix estaba perdida en su cabeza, sin cambio en ella tampoco.
Desplazándome en el menú del iPhone que su padre ha traído, pulso para reproducir su canción favorita, "Sleeping Sun" de Nightwish, las letras inquietantes llenaron la habitación. Pero mi Pix ni siquiera se movió, sólo se quedó quieta, ausente, con la mirada perdida en el lado más alejado de la habitación.
Se abre la puerta detrás de mí, y cuando miro al alrededor, el doctor Sabaku No está en la puerta, sosteniendo una especie de libro marrón en su mano. Después de echar un vistazo devastado a Tema, me hace una seña con un gesto para que lo siga fuera.
Tan pronto como cierro la puerta, el doctor Sabaku No se mueve delante de mí, moviendo el viejo libro marrón.
—Cuando encontré esto esta mañana en la habitación de Tema y empecé a leerlo, no sabía si abrazarte o detenerte por tus actividades extracurriculares. Supe cuando te conocí ese día en el hospital que eras un Heighter. —Señala la Stidda en mi mejilla—. Esa famosa estrella te delató. Pero no sabía que eras un traficante de cocaína también. Mi primer instinto fue echarte de aquí y no permitirte ver a mi niña nunca más nuevamente.
Asimilo sus palabras cortantes y me siento como el pedazo de mierda que me hace ser.
—Pero luego seguí leyendo el funcionamiento interno de la mente frágil de mi hija, y su auto-odio y la soledad que había tenido desde adolescente parecieron desvanecerse cuando entraste en su vida. —Él puso una mano en mi hombro, las lágrimas llenan sus verdes azulados ojos... unos ojos iguales a los de Tema—. Ella te ama, hijo. Te ama tan violentamente que nunca pensé que vería ese día. Le hiciste ver a sí misma como hermosa... No sabes cuánto significa eso para mí, para su madre. Contigo, ella se vio a sí misma como digna. Por eso, te debo el mundo.
El doctor Sabaku No se rompe en ese punto, con el pecho agitado.
Pongo mi mano en su brazo.
—Pero lo jodí. La dejé.
El doctor Sabaku No levantó la cabeza y colocó el libro marrón en mis manos.
—Este es su diario. Tienes que leerlo. Quiero que lo leas. He marcado las entradas que se refieren a ti.
Bajo la mirada al libro como si fuera una bomba en mi mano, y el doctor Sabaku No se aleja sin decir nada más, pero mira hacia atrás y dice:
—Si ella consigue salir de esto, tienes que salir de esa pandilla. Mi hija no se pondrá en peligro nunca más.
—Ya lo he hecho. En el momento en que entré en este lugar y vi a mi alma gemela en de la cama del hospital. Si ella consigue salir de esto, señor, voy a hacer lo que sea necesario para recuperar su confianza... y la de usted.
El doctor suspira.
—Sabes, Shisui. Eres un buen chico. Muy bueno, pero perdido, chico. Confío en que harás lo correcto. —Con eso, él se aleja.
Arrastrando los pies en la solitaria sala de estar, cierro la puerta y abro las páginas que revelaban los complejos pensamientos de la mente de Pix.
Querida Daisy... Esta es mi primera carta para ti...
Querida Daisy... Estoy aterrorizada. No estoy comiendo, no estoy durmiendo...
Querida Daisy... Anoche fue la noche más mágica de mi vida...
Querida Daisy... me gustaría que estuvieras aquí... Nunca veo Shisui ya, y me siento como si mi corazón se estuviera rompiendo...
Agarrando el diario en mis manos, casi rompo el papel. Sus palabras eran cortantes, aterradoras, y se me hace realmente difícil poder leerlas.
Pero con un largo suspiro, me dirijo a la entrada acerca de mí. Fue escrita el último día que habíamos hablado, después de hacer el amor en la casa de verano. Justo antes de dejarla para siempre...
Mis ojos se posaron sobre las palabras...
Querido... tú...
¿Por dónde empezar...?
Hay tantas cosas que desearía haberte dicho. Hay tantas cosas que me gustaría poder decir ahora. Pero me falta coraje. Sería incapaz de expresar las palabras que tan entrañablemente quiero decir, demasiado temerosa de tu rechazo. Así que en vez de eso, me desahogo aquí, en las páginas que más aprecio. Soy demasiado débil para decirte esto cara a cara, pero...
Te amo.
Te amo profundamente, de todo corazón, sin dudarlo, sin condiciones.
Me he enamorado de ti. Del niño roto que sólo ha conocido problemas y luchas. Sin embargo, el muchacho roto logró arreglar esta chica rota, al menos por un tiempo.
No siempre estuve rota. Cuando era niña, mi vida fue feliz. Fueron interminables días de verano y primavera. Pero en uno de esos días, mientras que jugaba sin preocupaciones entre las margaritas, una profunda helada se abalanzó sin previo aviso, robando toda su brillante luz. Después el invierno se descongeló y las hojas de otoño comenzaron a brotar. Pero el sol nunca volvió completamente. Días y días pasaban perdiéndose en una capa lúgubre de incertidumbre, hasta que... hasta que poco a poco, los rayos de sol comenzaron a romper el manto de color gris y exponer sus rayos curativos. Esos rayos curativos que eran tuyos.
Durante un tiempo, el sol brillaba cada día. Los pájaros piaban y el tiempo se pasaba descansando con el calor, con el contenido del resplandor de tu sol.
Pero una vez más, el invierno implacable regresó, trayendo días oscuros para siempre, y con él, toda la pérdida de la esperanza.
El sol nunca volvió a brillar de nuevo, y sin él, todo se marchita y muere... hasta que no hay nada, nada más que un desierto vacío de dolor.
No duramos. El señor sabe que no lo hicimos. Rompimos en la hora más crítica, y mi corazón se fragmentó en pedazos. He caído en un profundo y oscuro pozo, sin esperanza de ser rescatada.
Durante un tiempo, contigo a mi lado, yo era normal. Durante un tiempo, contigo a mi lado, me sentía hermosa. Pero ese tiempo se ha acabado. Ese tiempo ya no está. El último grano de arena ha caído en ese reloj de arena que es mi resistencia a la voz, y estoy eligiendo dejarme finalmente llevar.
Ocurrió tan gradualmente que ni siquiera me di cuenta que estaba de vuelta en la oscuridad hasta que perdí mi camino, completamente sola, no hay luz para guiarme, no estabas tú para guiarme.
Pensé que estaba curada, en un lugar mejor, un lugar más saludable, pero me equivoqué. Sé que finalmente te culparás por todo esto, pero fuiste mi razón para aferrarme durante tanto tiempo como lo hice. Mi razón para luchar la batalla que no podía ganar.
Al menos por un tiempo.
Oh, cómo me gustaría haberte conocido antes.
Ojalá te hubiera conocido entonces. Tal vez habría luchado con más fuerza contra la voz en mi mente. Tal vez las cosas no habrían girado fuera de control.
Te habría tenido. Sólo tú me haces fuerte.
Si te hubiera conocido antes, tal vez podrías haber interceptado el camino oscuro que estaba destinada a seguir con tu luz. Tal vez podríamos haber sido la guía de ambos. Manteniéndonos unidos el uno al otro contra el huracán que son nuestra vida.
Pero llegaste demasiado tarde, y me cansé demasiado. Demasiado como para seguir luchando por esta vasija vacía a la que llamo mi vida, una vida de desolación que ahora está vacía de ti.
Si pudiera volver atrás en el tiempo, te buscaría. Te buscaría por todo el mundo hasta encontrarte y hacer que te enamores de mí una vez más. Te necesitaría, y tú a mí, y todo el dolor, todos los demonios que albergamos en el fondo, habrían desaparecido antes de que tuvieran la oportunidad de echar raíces. Y todas las cicatrices que hemos padecido y usado con vergüenza, nunca habrían tenido la oportunidad establecerse en nosotros.
Pero estoy perdida sin ti.
No puedo respirar sin ti.
Sin ti aquí, todo lo que puedo hacer es caer...
Con las manos temblando, vuelvo a leer la entrada y otra con las dagas golpeando implacable en mi corazón. Nunca supe... Nunca supe que se sentía así...
¿Cómo pude haberla dejado? Me equivoqué, tan jodidamente mal, y, al hacerlo, la he arruinado. El pedazo de basura que ha arruinado todo para ella.
De pie, dejo que mis pies me lleven a la habitación de Tema, y en silencio abro la puerta. "All I Need" de Within Temptation se reproducía desde los altavoces, a ella le encantaba esta canción. Oigo el coro sonar y una lágrima cae por la mejilla pálida y cetrina de Tema. Una parte de mi corazón da un vuelco a la vida. Esa fue la primera reacción que ha tenido en todos los días que he estado sentado junto a su cama.
Agarrando el diario sobre mi pecho y en silencio salgo de la habitación, agarro un bolígrafo del mostrador de la enfermera, y me dirijo de nuevo a la habitación familiar, buscando una página en blanco, y me pongo a escribir.
