Capítulo 17

Hinata se encontraba en la oficina de Tsunade, quien estaba ateniendo una llamada telefónica y el tema era ella. Discutían su traslado al instituto Suna, quien era considerada como una de las cuatro escuelas más caras, pero con la misma fama que la de Konoha, la diferencia radicaba en que Konoha tenia un plan de estudios general y tenia conexiones con escuelas extranjeras, esa fue una de las razones por la cual Hinata decidió estudiar allí, además que ofrecían becas cada semestre. Por otra parte, Suna contaba con cinco técnicas de las cuales podrías escoger una. La más competente era la técnica en Administración y Gestión de Empresas, la segunda de Contabilidad y Finanzas, la tercera en Química, la cuarta en Tecnología Informática y la última que le interesaba…

. – Si. La Técnica de Diseño y Marketing, ¿tienes espacio? – cuestionó Tsunade al teléfono. – Ya te estoy enviando su documentación. – añadió la directora e hizo que la joven se emocionara. Nunca había estado en una técnica, tendría una especialización y eso sería buen visto para la universidad. – ¿Enserio?

Hinata pegó oído, quería saber si había espacio y hasta cruzó los dedos con ambas manos. – ¡¿Qué hizo que?! – exclamó Tsunade enfadada. – ¡Deberías mandármelo para castrarlo! – dijo Tsunade, olvidando por completo la presencia de Hinata quien miró el suelo con discreción, no quería ser chismosa, pero ¿A quién castraría? – Bueno… después te invitó unas copas. Entonces, ¿Hay espacio? – cuestionó de nuevo y Hinata volvió alzar la mirada. – Bien. ¿Esta bien si ingresa mañana?

. – ¡¿Qué?! – exclamó Hinata sin querer atrayendo la atención de Tsunade. – Lo siento. – musitó. Era demasiado pronto, esperaba entrar la siguiente semana y que le diera tiempo de decirle a Sasuke.

. – Mientras antes, mejor. – dijo Tsunade. – Muchas Gracias, te hablo después. Nos vemos. – colgó la llamada y la rubia miró a Hinata. – Ya quedó listo tu traslado, irás a partir de mañana. Y no lo digo por correrte, la verdad esperaba que te graduaras en mi escuela, pero…

. – Lo sé. – interrumpió Hinata. – La verdad fue muy amable de su parte contactarlos, y entiendo que tengo que ponerme al corriente con las tareas y las materias que imparte Suna.

. – Así es. – dijo Tsunade orgullosa de su estudiante. – Realmente te deseo lo mejor, Hinata. Estoy segura de que podrás construir tu futuro. – la directora se puso de pie y la joven la imitó, y estrecharon sus manos. – No necesitas ir a tus últimas clases, ve a recoger tus cosas.

. – Gracias Tsunade-sama. – dijo Hinata y salió de la oficina. Dejo salir un suspiro y sintió nerviosismo, pero no sabia si era porque tenia que decirle a Sasuke que ya no asistiría más a la escuela, o quizás, estaba emocionada por comenzar algo nuevo, lejos de la incomodidad que siempre sentía al entrar a los pasillos de la escuela.

Caminó hasta la cafetería y miró el reloj que se encontraba cerca de la cocina, faltaban 3 minutos para que sonará el receso. Se sentó en una de las mesas que daba vista a las canchas y le envió un mensaje a Temari de que el traslado ya estaba hecho, y envió otro a Sasuke diciéndole que se encontraba en la cafetería. Ya no había marcha atrás. Se quedó pensativa y no se dio cuenta de que la señora de la cocina, con su mano derecha sostenía un plato y en él había dos onigiris, y con la otra una botella de agua de limón.

. – Toma, la casa invita. – dijo la señora atrayendo la atención de la joven y lo puso sobre la mesa.

. – ¡¿De veras?! ¡Gracias! – le sonrió Hinata y fue respondida de la misma manera.

. – Por nada, disfruta tu comida. – le dijo, y luego se retiró al mismo tiempo que sonaba la campana del receso.

Tomo un sorbo de su agua y trató de mantener la calma. Los alumnos comenzaron a entrar a la cafetería, unos se dieron cuenta y otro simplemente la ignoraron porque su estomago era más importante.

. – ¡Oh, Hinata! – saludó Naruto con alegría y caminó hacia ella. – Separaste mesa, que bien. – comentó mientras se sentaba con su lonche. – Sasuke no tarda, fue a dejar unos papeles a la sala de maestros.

. – Esta bien, ¿Quieres? – ofreció uno de sus onirigirs, la verdad sentía un nudo en la garganta y temía comer y luego vomitar por los nervios.

. – ¡Sí, muchas gracias! – se alegró el rubio mientras tomaba uno. – ¡Gracias por la comida!

. – ¿Y Kiba? – cuestionó Hinata al no verlo junto al rubio.

Naruto rio. – Kakashi-sensei lo castigó por quedarse dormido en su clase.

Hinata se desilusiono un poquito, quería decirles a los tres al mismo tiempo. – ¿Te ocurre algo? – cuestionó Naruto.

Hinata solo agachó la mirada. – Yo tengo algo muy importante que decirles y esperaba que Kiba estuviera aquí.

Naruto comenzó a intuir, pero no dijo nada. Poco después llego Sasuke y se sentó a lado de Hinata quien le dedico una sonrisa de bienvenida, pero notó un nerviosismo.

. – ¿Qué? – dijo al ver como Hinata borraba su sonrisa, abrió su boca, pero no dijo nada.

. – Creo que Hinata tiene algo que decirnos. – la alentó el rubio al verla titubear.

. – Yo… me traslado a la escuela de Suna. – comentó Hinata y observó la sorpresa en los ojos del Uchiha. – Mañana… – añadió casi en un susurro.

. – ¡¿Qué?! – reaccionaron Naruto y Sasuke al mismo tiempo. – ¡¿Tan pronto?! – exclamo el rubio.

. – ¡No fue mi decisión! Pero, fue un favor que me hizo Tsunade-sama por mí. – les dijo.

. – ¿Por qué no me lo dijiste? – cuestionó Sasuke un poco desilusionado, o quizás estaba enojado. Hinata no supo descifrar la emoción detrás de esa pregunta.

. – Yo planeaba decirte, pero no estaba segura si de verdad quería irme de Konoha. – le dijo Hinata y trato de tomar su mano, pero se conmocionó un poco al ver que Sasuke la retiraba.

. – ¿Desde cuando llevas pensándolo? – cuestionó Sasuke irritado. Ahora sí dejó mostrar sus sentimientos.

Hinata se alejó un poco de él y se puso derecha sobre su asiento. – Desde hace una semana… yo ya no aguantó un minuto más en esta escuela. – dijo con sinceridad. – Cada vez que entró por las puertas y camino hasta mi casillero, lo único que escucho son las vibraciones de los celulares y las miradas entrometidas de todos. Traté de soportarlo… pero, ya me cansé. – los ojos de Hinata comenzaron a cristalizarse. – No puedo concentrarme en clases, porque solo siento como hablan de mi tragedia, desde ese día… ya nada volvió a la normalidad.

Naruto la miró con tristeza, no la culpaba por sentirse de esa manera. Por otra parte, Sasuke se encontraba irritado, no solo por el traslado sino porque Hinata nunca le había dicho como se sentía, siempre ocultándolo con una sonrisa y diciendo que todo estaba bien. – Me lo hubieras dicho. – comentó Sasuke.

. – Lo siento Sasuke. No lo hice porque no quería que supieras, yo solo… quería actuar como si nada hubiera pasado. – le dijo Hinata. – Ustedes son mis amigos y los estimo mucho. – les dijo a ambos. – Y a ti más. – le dijo a Sasuke y volvió a cercar su mano, pero esta vez se la ofreció para que él la tomará.

. – ¡Ya, Sasuke! ¡No te hagas del rogar! – le regañó Naruto y enseguida fue pateado por el azabache.

. – ¡Cállate, idiota! – dijo Sasuke y tomó la mano de Hinata, la levantó del asiento y se la llevó fuera de la cafetería.

. – ¡Ehhh, ya llegué! – entró Kiba, quien se había escapado de su castigo. – ¡¿A dónde van?! – le gritó a la parejilla, pero tan solo recibió un saludo de Hinata. – ¿Qué pasó? – preguntó Kiba al ver como Naruto lloriqueaba y se sobaba su pierna derecha.

. – ¡Ese maldito hijo de su…!

.

.

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. – Eres muy obvio cuando te molestas. – dijo Hinata cuando llegaron a la azotea y obtuvieron un poco de privacidad. – Nunca dices nada…

. – Hn. – masculló Sasuke molesto.

. – Allí está. – se burló Hinata esperando romper el incómodo silencio.

. – No estoy molesto. – replicó Sasuke regresando su vista hacia Hinata, había estado rehuyéndole a mirarla. – Nunca me dices nada, ¿Por qué no me dijiste que te sentías incomoda en la escuela? – preguntó. – Y no digas que querías preocuparme. – la acalló y acertó al ver como Hinata se silenciaba. – ¿Se lo contaste a alguien?

Hinata se sintió mal, comprendió el enojo de Sasuke y la verdad no tenia excusa. – Se lo dije a Temari…

Sasuke la miró con molestia, sabía que había algo más. – … Gaara y Kankuro, ellos me hablaron de Suna…

Sasuke se irritó, más su cara se mantuvo neutral, pero por dentro quería gritarle a Hinata. Claro que habló con ellos, vive con ellos, respira con ellos, come con ellos y él solo la ve en la escuela y en salidas. Hablan de todo, se burlan de todo, pero no es capaz de decirle lo que le preocupa porque no quiere que se preocupe. ¿Qué demonios esta pasando?

Hinata agachó la cabeza. – Lo siento Sasuke…

. – No quiero tus disculpas. – dijo Sasuke sin afán de ofender, pero Hinata lo recibió como un reclamo.

. – ¿Qué significa eso? – preguntó Hinata con un dejé de tristeza.

. – Nada. – dijo Sasuke dándole la espalda, dejando a Hinata con la boca abierta.

. – ¡Ahora mientes! – exclamó Hinata mientras tomaba su brazo derecho y lo obligaba a que la viera. – Sasuke, yo fui una cobarde al no decirte como me siento y me arrepiento mucho. Pero, dime… ¿Qué sientes?

. – ¿Por qué debería? – reclamó Sasuke. – Tu no tuviste la confianza de contarme, ¿Por qué debería yo confiar en ti en como me siento? – cuestionó Sasuke ocasionado que Hinata soltará su brazo derecho lentamente, agachó la cabeza e intentó no llorar porque Sasuke tenía la razón. No le contó algo importante y ahora Sasuke se negaba a decirle como se sentía.

La campana sonó salvándolos de la incomodidad y Sasuke fue el primero en dejar la azotea. El portazo que dio fue una señal de toda su frustración acumulada. Mientras, Hinata limpiaba una lágrima traicionera y bajó de la azotea. Caminó con prisa hacia su salón, y antes de que llegará el maestro de la siguiente clase, tomó su mochila y luego se dispuso a vaciar su casillero. Se quedó con algunos libros y tiró algunas hojas irrelevantes que ya no ocuparía.

. – Hinata.

. – Ino. – musitó la joven al ver a la rubia. – Yo… me enteré de que te vas…

Hinata ladeo la cabeza. – Si que corren los chismes…

. – Si, tal vez Naruto y Kiba deberían aprender a hablar en voz baja. – se burló Ino, y Hinata solo se rio por ese hecho. – Yo te vi tomar tu mochila y pensé… tengo que decírselo.

. – ¿Decirme qué? – cuestionó y luego se sorprendió al ver como Ino hacia una reverencia. – ¡¿Ino…?!

. – Me disculpó por lo infantil y molesta que fui desde que… prácticamente desde que llegaste a la escuela. – dijo la rubia con sinceridad y luego se puso de pie, peinó su larga cabellera rubia y trató de no mirarla a los ojos.

. – Siempre me gustó tu cabello. – alagó Hinata para que la rubia la volteara a ver. – Gracias y adiós…

Hinata tomó su mochila llena de libros, otros en sus brazos y se fue de la escuela, no si antes de voltear de nuevo hacia la rubia. – Pórtate bien.

. – Lo intentaré. – masculló la rubia con media sonrisa, mientras regresaba a sus clases.

Hinata le dio su pase de salida al guardia y este le abrió las rejas. Se despidió del guardia, no si antes de echarle una última mirada al instituto. Pensó en Sasuke y no pudo evitar sentir un vació. Sin duda no era la despedida que imaginaba, a decir verdad, la despedida nunca llegó a su cabeza. – ¿Qué es lo que pensaba? Que me recibiría con aplausos. Gaara tenía razón, debí decirle. ¿Por qué no le dije? – pensó Hinata frustrada mientras caminaba sin rubo fijo. Aun tenía tiempo antes de la entrevista, también tenía dinero almacenado en su tarjeta y tenía mucha hambre.

Tomó un autobús y se dio cuenta que mucha gente la observó con su uniforme y con sus libros, cualquiera pensaría que era una estudiante que se fugó de la escuela. Se rio con solo pensarlo. Bajó en su estación y fue a su restaurante favorito de sushi. Tomó asiento en una de las mesas que se encontraba, llegó el mesero y pidió su orden. Mientras esperaba, pensó en la pelea que tuvo con Sasuke. Era su primera pelea de novios. – Que ridículo. – se dijo así misma. Discutían antes de ser novios, incluso le había dado una abofeteada y ahora, parecía que no pueden decirse cosas importantes y clichés. – ¿Creo que Sasuke no sabe que me gusta el sushi? Diablos, ni si quiera sé que le gusta a Sasuke. Solo llevamos una semana y media, ¿Cómo funciona esto? ¡Mierda!

. – ¡Hinata! – llamó alguien fuera del local. Volteó al llamado y sonrió al ver a Konan junto con Tayuya. – ¡Si, es Hinata! – gritó de emoción Konan mientras tomaba de la mano a Tayuya y ambas se adentraban al restaurante.

Hinata se puso de pie y abrió sus brazos porque Konan se lanzó hacia ella para abrazarla. – ¡Hola! – dijo al estrecharla, y luego a Tayuya. – ¡Las extraño mucho!

. – ¡Nosotras también! – dijo Tayuya. – ¿Qué haces aquí? No deberías estar en a la escuela. ¿Te escapaste?

Hinata rio con falsedad, Konan y Tayuya se dieron cuenta. – ¿Qué fue eso? – cuestionó Konan con sospecha.

. – Mañana me traslado al instituto de Suna. – soltó Hinata y luego las tres se sentaron a comer sushi mientras Hinata les contaba lo incomodo que fue asistir a la escuela después de la tragedia. Omitiendo un hecho que ellas ignoraban.

. – Creo que tomaste una sabia decisión. – dijo Konan mientras mordía su cuarto sushi.

. – Si, siempre piensa que es lo mejor para ti. – añadió Tayuya terminando de comer.

. – Si… – farfulló Hinata con desolación.

. – ¿Qué fue eso? – cuestionó Tayuya con sospecha mientras tomaba un sorbo de su jugo.

. – Mi novio está molesto conmigo. – confesó. Konan se atragantó con su sushi mientras Tayuya con su jugo.

. – ¡Hyuga Hinata, tienes novio y nunca nos dijiste! – exclamó Konan con picardía haciendo sonrojar a la mencionada.

. – ¿Lo conocemos? – preguntó Tayuya insinuando con las cejas.

. – Creo que solo Konan lo ha visto. – dijo Hinata, y esta trató de recordar.

. – ¡Mm! El único que se me viene a la cabeza es… ¡No!

Hinata asintió.

. – ¡El niño que trató de colarse al bar! ¿Cómo se llamaba? El niño Uchiha. Lo mencionaste una vez. – dijo Konan.

. – Hablas del niño de la apuesta. – se acordó Tayuya muy apenas.

. – Se llama Sasuke. – dijo Hinata en forma de puchero.

. – ¡Ah, sí! ¡Uchiha Sasuke! – recordó Konan. – Tienes una foto, no visualizo bien su apariencia.

. – Solo algunas, no somos fan de las fotos. – admitió Hinata y les extendió una foto grupal que había tomado Naruto, y les señaló al azabache. – Llevamos saliendo una semana y media, bueno si es que no quiere romper, después de que no le conté cosas importantes y prácticamente me fui a mitad del receso.

. – Eso explica los libros. – dijo Tayuya. – Creí que te los habías robado.

Hinata y Konan se rieron. – ¿Por qué no le contaste? – cuestionó Tayuya volviendo al tema. – ¿A qué le tienes miedo Hinata?

Hinata se silencio y una tristeza se infundió su rostro. Konan se preocupó y tomó su mano para darle confianza. – No lo sé. – dijo la joven con sinceridad, sus ojos se tornaron rojos por la retención de sus lágrimas. – Pero me dolió ver su rostro al ver que no le conté a él. Soy una idiota. Le dije a mis amigos, pero no le dije a mi novio. ¿Por qué no se lo dije? – gimió Hinata. – Y ahora, está molesto conmigo… y con justa razón.

. – Ya, ya, no llores. – dijo Konan mientras le pasaba una servilleta. – Creo que Sasuke necesita un respiro, se le pasara el enojo y luego hablaran.

Hinata se limpió sus lagrimas y trató de alejar malos pensamientos. Amaba a Sasuke y no le gustaba pelear por tonterías, siempre trataba de hacerlo reír, de ver su sonrisa arrogante y escuchar sus estúpidos monosílabos. No quería arruinarlo con problemas que causaron terceros. Solo quería estar a su lado el más tiempo posible, pero el ambiente en la que estaba rodeado no le gustaba. Del pasar de ver a Sasuke, pasó a ver las miradas de todos y siempre la veían como "la víctima," "la pobrecita" y lo peor que llegó a escuchar es que Sasuke salía con ella por lástima.

. – ¡¿Por lástima?! – exclamó Konan. – Porque te dejas llevar por lo que te dicen otros, solo son arpías envidiosas.

. – ¡Es que no lo puedo evitar! Llevamos poco tiempo, y no sé si ya debo saber sus cosas favoritas. Conocí primero su familia y eso no se hace, ¿Hasta…? ¿Qué…? ¿Hasta la cuarta o quinta cita? – masculló Hinata con angustia. – Ni si quiera hemos llegado a la quinta cita, solamente hemos tenidos dos citas. Se me confesó al día siguiente de mi tragedia y aunque fue muy hermoso y seductor, me sigo cuestionando ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué se enamoró de mí? Aprendí cosas de novios y parejas con películas. Soy un desastre. No tengo familia, su padre le gustaba mi mamá, su madre odiaba a mi mamá. Me enteré hace dos días, que fui abandonada y que me ha estado robando la familia del hermano gemelo de mi padre. ¡Ni si quiera sabía que tenía un hermano, y está internado en hospital! ¡AH! y tengo un primo que no conozco! ¡Soy un desastre!, ¿Por qué se enamoró de mí? – cuestionó Hinata.

Konan y Tayuya se miraron por los últimos hechos que no sabían, y sin que se diera cuenta, pidieron el postre que tanto relajaba a Hinata. Pastel de chocolate con nieve de vainilla. – Hinata, tranquilízate. Come. – Tayuya le ofreció el postre.

. – Gracias, aún tengo mucha hambre. – dijo Hinata rendida. Le dolía la cabeza de solo pensarlo.

. – ¡Wow, sí que eres un desastre! – exclamó Tayuya seria y recibió una mala mirada por parte de Konan. – ¡¿Qué?! Si Hinata cree que es un desastre, entonces, debe ser cierto.

Konan bufó y miró seriamente a Hinata. – Lo que Tayuya trata de decir, es, de verdad ¿Crees qué eres un desastre? – cuestionó, atrayendo la atención de la joven. – Yo recuerdo una joven osada de 14 años, pidiendo trabajo por todos los locales y siendo rechazada por la mayoría de ellos. Viendo pancartas pegadas en los postes, un día, tras otro y tras otro. – dijo con nostalgia. – Me dije a mi misma: ¡Vaya, debe estar muy desesperada! ¿Por qué tanta desesperación? ¿Dónde esta su familia? Y un día la respuesta me llegó, y fue la peor escena que recuerdo. Cuando te vi sentada en una banca del parque haciendo tu tarea, porque la luz de tu casa la habían cortado. – los ojos de Hinata soltaron más lágrimas al solo recordarlo. – No pude evitar visualizarme en ti, era como ver un reflejo cuando tenía tu edad. Así como Jiraiya nos tendió la mano a Nagato, Yahiko y a mí, yo te ofrecí la mía y te digo, ha valido cada maldito minuto. Así que entiende esto Hinata, sí, la vida no ha sido fácil y te ha dado golpes duros, pero te hicieron fuerte. Y esa fuerza, es lo mejor de ti. Nunca te rindes. Tú serás una gran mujer en el futuro, y creo que Sasuke ya se dio cuenta del hermoso desastre que hay a su lado.

Hinata limpió sus lágrimas por sexta vez y les sonrió a sus amigas. – Gracias… enserio… necesitaba escuchar algo así…

. – De nada. – dijo Tayuya haciendo reír a Hinata, y ganándose un reproché por parte de Konan. – ¿Y qué harás después Hinata? – cuestionó al mismo tiempo que pedía la cuenta.

. – Voy a ir a una entrevista de trabajo. – dijo Hinata emocionada.

. – ¡Esa es mi Hinata! – exclamó Konan orgullosa. – ¿Dónde va a ser?

. – Es una empresa de modas, se llama "U Boutique." – les dijo.

. – Bueno, te deseo éxito. – exclamó Konan al mismo tiempo que Tayuya pagaba la cuenta.

. – Va por mi parte. – dijo Tayuya antes de la joven hiciera su puchero. – La siguiente invitas tú…

. – Claro. Gracias. – dijo Hinata mientras tomaba sus cosas.

. – ¿Necesitas ayuda? – preguntó Tayuya. – Si gustas te puedo acompañar a la casa de tu amiga.

. – No es necesario. No está tan pesado, me iré en el metro. – comentó Hinata afianzado su pesada mochila y los libros que cargaba en sus brazos. – Esto no es nada, gané musculó al cargar muchas cajas de cerveza.

. – La vieja confiable. – dijo Tayuya sonriendo. – ¡Cuídate mucho!

. – ¡No olvides llamar por si un día quieres hablar! – exclamó Konan dándole un último abrazo.

. – ¡Claro, nos vemos! – se despidieron y ambas se fueron por su camino.

.

.

El timbre sonó anunciando el fin de las clases y muchos alumnos suspiraron de alivio, algunos escucharon la tarea y otros se pusieron a hablar como si el maestro no existiera, quien tampoco le importaba si escuchaban, ya se encargaría de reprobarlos.

. – ¿Quién lo diría? Sasuke esta haciendo su berrinche. – dijo Naruto al ver como el azabache se quedaba como roca en su asiento. – Es increíble que estés molesto…

Sasuke lo miró frívolamente. – ¿Tu qué sabrás?

Naruto se carcajeó. – ¿Y tú? – le desafió. – Hinata estaba en todo su derecho en querer cambiarse de escuela, ¿Por qué te molesta tanto?

. – Eso no es lo que me molesta, ella puede irse a donde quiera. – dijo Sasuke con irritación. – Lo que me molesta es que no me contará como se sintiera, se lo dijo a todo el mundo y yo fui el último en enterarse.

Naruto volvió a reírse por eso.

. – ¿De qué te ríes? – exclamó el azabache a punto de golpear al rubio.

. – Sasuke, ¡Ay, Sasuke! – se volvió a reír Naruto. – Te voy a decir dos hechos que a lo mejor ignoras porque nunca te pareció importante…

Sasuke rodeó los ojos, Naruto ya estaba entrando en su modo sabio, pero se limitó a escuchar. – No tienes muchos amigos que digamos, en realidad solo tienes tres y somos Kiba, Hinata y yo. Tu hermano no cuenta… – lo acalló al ver como Sasuke iba a protestar por el número de amigos.

. – Tsk

. – Lo siento, pero no cuenta. – volvió a recalcar Naruto. – Cuando algo te molesta, no eres particularmente hablador con tus problemas. – Sasuke lo miró. – De hecho…, sabes, sueles contarme el problema cuando ya lo solucionaste. Ni si quiera pediste ayuda, al menos no a mí. ¿No crees que es un parecido que tienes con Hinata?

El enojo de Sasuke se iba aplacando, pero aún estaba una flamilla. – Tal vez Hinata no te quiso contar porque eres la única parte de su tiempo, en la que no se concentra en sus problemas. ¿No crees? Además, que bueno que no te contó… – murmuró, pero como quiera fue escuchado por el Uchiha, quien volvió a irritarse.

. – ¿Por qué? – cuestionó Sasuke con fastidio.

. – Porque te concentras mucho en el problema y te olvidas de todo el mundo. Ahora sabes como me sentía, tarado. – dijo el rubio volviendo su mirada al pupitre, dedicándose a guardar sus cosas, y sonrió al escuchar el rechinar del asiento de Sasuke.

Sin embargo, se encontró a Kiba a mitad del pasillo y le dijo que Hinata se había ido al finalizar el receso.

. – Diablos… – masculló Sasuke y sacó su celular, y le envió un mensaje.

Necesitamos hablar

U. Sasuke

. – Sasuke te envió un mensaje. – dijo Temari sentada en la cama de Hinata con una soda en su mano, a los tres segundos, la joven quien se encontraba en el baño cambiándose, salió a toda prisa por su celular. – Oye tranquila… el mensaje no expira. ¿Qué dice?

. – Quiere hablar conmigo. – le dijo Hinata mientras fajaba su camisa blanca, acompañado de unos jeans de color negro de tela lisa. – ¿Qué le digo?

. – Que no joda…

. – Temari. – regañó Hinata.

. – Lo digo enserio. – exclamó Temari. – Por lo menos, enójate por la rabieta que te hizo.

. – No es su culpa. – dijo Hinata con calma. – Necesitamos aclarar… todo esto…

Enseguida el celular de Hinata vibró.

. – ¡Pero no ahora! – expresó la joven con nerviosismo, al ver que Sasuke le llamaba. – ¿Qué hago?

Temari rodeó los ojos y se puso de pie para retirarse del cuarto. – Contestar… – se burló la rubia cerrando la puerta.

. – Hola, Sasuke…

. – Hola…

. – Yo… me estoy arreglando para la entrevista. – comentó Hinata sentándose en la cama.

. – Si, lo sé. Por eso te marcaba. Faltan dos horas y media para tu entrevista, te veo a fuera de la empresa, quiero hablar… ¿Puedes?

. – Si, claro. Llegaré en media hora, porque no vas y comes algo… te marco cuando llegue. – le dijo Hinata mientras tomaba un par de sandalias de color negro. – Te veo allá.

. – Aquí te espero. – dijo Sasuke y ambos colgaron.

Y ambos suspiraron.

. – ¡Temari! – exclamó Hinata y corrió para buscarla, sin embargo, la rubia ya se encontraba enfrente de la puerta con su maletín de maquillaje.

. – Estarás en cinco minutos. – dijo Temari mientras se adentraba al cuarto de una sonriente Hinata.

.

Hinata bajo del metro y camino hacia la empresa donde tendría la entrevista. No era tan grande como el edificio de los Uchiha's, pero era muy ancho, con cinco pisos. En el primer piso, tenían varios locales de ropa y accesorios, y uno que otro restaurante de comida rápida. También, había una hermosa arquitectura para los clientes donde podrían sentarse y convivir con la naturaleza y un río que conducía por el contorno de la empresa.

Hinata busco con la mirada la cabeza del azabache, mientras sostenía su teléfono en mano. Al no encontrarlo, lo llamó y espero un buen rato a que el azabache contestara. – ¿Dónde estás?

. – Estoy aquí…

. – Eso no me dice mucho. – dijo Hinata mientras buscaba por todos lados. – No te estarás escondiendo de mí, ¿verdad?

. – ¿Por qué habría de hacerlo? – cuestionó Sasuke, observándola desde lejos.

. – Bueno, entonces dime donde estas…

. – Esta bien. Pero antes… déjame obsérvate. – dijo Sasuke con seriedad y Hinata se tensó. – Relájate… solo quiero ver lo hermosa que estás. Te ves muy profesional…

Hinata sonrió y agachó la cabeza. – ¿Crees que de una buena impresión? Estoy algo nerviosa…

. – Los impresionaras. Eres una buena estudiante y una excelente trabajadora. – añadió Sasuke mientras salía de su escondite y caminaba hacia la espalda de ella. – Bueno iré hacía ti, antes de que ese idiota se te acerque…

. – ¿Cuál idiota? – cuestionó Hinata confundida.

. – Hola, disculpa, ¿Qué hora tienes? – cuestionó un muchacho de cabellos blanco y ojos celestes, pero más pálidos que los de Naruto.

. – Son las 4:38pm. – dijo Hinata mirando su celular. – Aunque creo que eso ya lo sabes. – le dijo al muchacho al mismo tiempo que le señalaba su propio reloj en su muñeca izquierda.

El muchacho se sonrojó y como no supo cómo abordar a Hinata, se fue avergonzado.

. – Deja de coquetear. – masculló Sasuke irritado desde el teléfono, y Hinata volteó al escuchar su voz de cerca.

. – Si hubieras llegado antes, te hubiera coqueteado a ti. – se burló Hinata al mismo tiempo que colgaba.

. – ¿A mí? – dijo Sasuke mientras guardaba su teléfono en el bolsillo. – Eso sería muy interesante…

Hinata interrumpió a Sasuke al mismo tiempo que lo abrazaba por la cintura. – Te amo, Sasuke. Me disculparía, pero probablemente te vas a enojar…

. – Si… – murmuró Sasuke correspondiendo el abrazo. – Solo déjame tenerte en tus brazos…

. – No me hagas llorar antes de la entrevista. – pidió la joven reteniendo las lágrimas.

. – No lo haré. – dijo Sasuke estrechándola contra su cuerpo. – Ven… – tomó su mano y entrelazo sus dedos y la llevo a una banca para obtener privacidad. – Quiero que me digas todo lo que te molesta, ¿puedes?

Hinata miró al suelo con tristeza, luego asintió y le contó como se sentía. Y cuando terminó de relatarle, por primera vez, Sasuke compartió también sus sentimientos. Todo comenzaba como un "No me gusta…", "Odio esto…", "No soporto aquello…" – No me gustó que me excluyeras, odio que vivas con Gaara, aun recuerdo que me dijiste que te gustaban… o te gustan los pelirrojos. No soporto que sufras en silencio, pero al mismo tiempo, entiendo lo último. Es algo que tenemos en común. Solo no me excluyas de cómo te sientes. – comento Sasuke viéndola a sus ojos cristalinos que trataban a toda costa de no llorar.

. – Ya no la haré. Eres muy importante, y Gaara solo es un amigo. – dijo Hinata mientras pegaba su frente en el hombro del azabache.

. – Ya lo sé. Y me alegro de que por lo menos tengas un amigo en Suna. – dijo Sasuke tomando su barbilla y le dio un beso suave en lo labios. – Te voy a extrañar…

. – Yo también. – le dijo Hinata devolviéndole el beso. – Me encantaba almorzar contigo en la azotea. Donde me interrogaste por primera vez…

Sasuke sonrió y besó su frente. – Eras muy interesante, después me di cuenta de que siempre esperaba por hacer algo contigo.

. – Ahora que me acuerdo, Naruto ni Kiba pagaron su deuda. – comentó Hinata con diversión. – ¿Qué haremos con esos dos?

. – Ya me encargaré de que paguen. – dijo Sasuke mientras volteaba a verla. – Por cierto, mi color favorito es el azul marino, me gusta mucho el tomate, me gusta leer libros que no sean de editoriales compradas por mi padre, no me gusta ver llorar a las personas, no me gusta que me comparen con mi hermano. Disfrutó ver películas de acción y misterio, si tuviera un animal escogería un puma negro, y mi sueño es manejar la empresa de mi padre a mi manera. ¿Qué hay de ti?

Hinata sonrió. – Mi color favorito es el verde, el verde que hay en los bosques. Me gusta mucho el sushi, me gusta leer libros de aventuras y dramas. No me gusta depender de la gente, no me gusta que me tenga lástima. Me gusta ver todo tipo de películas, si tuviera un animal me gustaría tener un gato. Me gusta pensar o soñar que un día tendré mi propia casa, un trabajo estable, y… una familia.

. – La tendrás, de eso estoy seguro. – le dijo Sasuke tomándola de la barbilla y le dio un beso fugaz. – Por ahora, deja te retocó para tu entrevista. – le dijo mientras peinaba unos mechones de cabellos que revolvió el viento, y pasó sus nudillos por sus ojos para que absorbieran las lágrimas traicioneras. – Perfecta… ahora vamos. – dijo tomándola de la mano y la llevo hacia la empresa.

. – ¿Seguro que vas a esperarme? No sé cuánto vaya a tardar. – dijo Hinata.

. – Esta bien, Itachi vendrá porque siempre recoge a Deidara después del trabajo. – comentó Sasuke. – Te esperare…

. – ¡Sasuke! – gritó alguien a sus espaldas y el mencionado volteó.

. – ¿Izumi? – masculló Sasuke sorprendido al ser abrazado por ella. Hinata sonrió, y solo la recordaba por lo ebria que estaba en su fiesta.

. – ¡Oh, por Dios! ¡Perdóname! Tu eres su novia…

. – Hinata. Hyuga Hinata. – se presentó la joven formalmente.

. – Uchiha Izumi, un placer. Lo siento por ser tan arrebatada, ver a Sasuke es como ver al hermano menor que nunca tuve. – dijo Izumi. – ¿Qué están haciendo aquí?

. – Hinata tiene una entrevista de trabajo. Vine a acompañarla. – comentó Sasuke.

. – Eso es genial, entonces supongo que si entras nos veremos por allí de vez en cuando. – dijo Izumi con alegría.

. – ¿Por qué lo dices? – cuestionó Sasuke.

. – Desde hace una semana que trabajo aquí. Me contrataron como asistente de diseñadora de marketing. – dijo con orgullo. – Bueno, tengo que irme. Suerte en tu entrevista.

. – Gracias. – dijo Hinata y pudo notar cierta tristeza al despedirse.

. – Vamos, no quiero que se te haga tarde. – mencionó Sasuke, quien también había notado la tristeza de Izumi, pero el si sabía del por qué.

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. – Ya veo. Con tu eres Hinata. – dijo un hombre de cabellos rojizos, ojos cenizos y piel blanca. – Soy Akasuna Sasori, acompáñame para que firme tu contrato.

. – ¡Ah, sí! – masculló la joven sorprendida. – Disculpe, ¿no me va a hacer una entrevista?

. – No lo veo necesario, además Deidara te recomendó. – mencionó el joven. – Y me dejó muy en claro que en cuanto llegaras que te llevara a recursos humanos.

Hinata no pudo sentir cierta vergüenza. No quería que pensara que había entrado por palancas. – Pero no te preocupes, después de todo vas a trabajar en su departamento de innovación y necesitamos gente que quiera trabajar.

. – ¿Departamento de innovación? – cuestionó Hinata confundida, y Sasori se dio cuenta que Deidara no le mencionó mucho sobre la empresa donde trabajaba.

. – "U BOUTIQUE" está conformado por 4 departamentos de oficina, Contabilidad y Diseño de Marketing, Recursos Humanos, Importación y Distribución, Web y comunicación. Y tres departamentos de innovación que no les importa el papeleo. El de Diseño de moda, dirigido por mí. El de Diseño de Accesorios dirigido por Deidara y el de Maquillaje y Perfumería, dirigido por Guren.

Sasori continuó informándole sobre la empresa y Hinata se sorprendió de que Deidara y Sasori eran Cofundadores, la idea había nacido de Guren quien había empezado con un pequeño local de maquillaje natural. Se habían conocido en la universidad y entre los tres se las arreglaron para levantar la empresa con ayuda de accionistas y asociados.

. – Es increíble. – musitó Hinata un poco emocionada. De tener un local, lo convirtió en una empresa reconocida.

. – Si lo es. – dijo Sasori reconociendo que la había escuchado. – Bienvenida a bordo. – le dijo una vez llegando a Recursos Humanos, donde Hinata sonrió entusiasmada.

Hinata firmó su contrato con un horario de Lunes a Viernes de 3:30pm a 9:00pm, una hora de comida, y con descanso de fines de semana.

. – La joven Hyuga está de regreso. – pensó con entusiasmo mientras leía y firmaba como le indicaba la secretaria.

Sasori salió y se encontró con un Deidara muy emocionado. – ¡Holi! ¡¿Hinata ya esta firmando?! – cuestionó mientras se asomaba por una franja de visibilidad del cristal templado texturizado.

. – Si, y es la segunda vez que veo a alguien ponerse tan feliz por firmar un contrato. – comentó Sasori.

. – ¿Así? ¿Quién fue la primera? – comentó Deidara curioso.

Sasori solo sonrió y se fue. Caminó hacia el área de maquillaje con discreción y observó como aún trabajaba el equipo de Guren.

. – ¡Oigan, ¿alguien sabe donde está la nueva paleta de colores de verano? – gritó Guren con un poco de aceleración.

. – ¡Aquí esta! – gritó alguien.

. – ¡Yeii! ¡Gracias! Ahora ¿Qué les parece? El olor de Summer Raise. – dijo señalandoun labial de color mate de color naranja pálido, y pronunciando con presuntuosidad el nombre del labial. – Aparte del horrible nombre que le pusieron los de Marketing…

. – Huele a Summer Raise. – dijo alguien y todos se carcajearon.

. – Diablos. Es pegadizo. – dijo Guren mientras volteaba por todos lados y luego volteo hacia la puerta de cristal, donde se encontraba Sasori y le sonrió.

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. – Ya vámonos. Tengo mucha hambre. – mencionó Deidara metiendo presión para que Hinata firmara con rapidez. – No tienes que leer todo…

. – Claro que sí. Así que tenme paciencia. – dijo Hinata. – Solo cinco minutos más…

. – Itachi ya llegó. – dijo el rubio al ver su celular. – Esta con tu novio…

. – Listo. – dijo Hinata terminando firmar el último documento.

. – Muy bien, ahora voy a tomarte una foto para tu gaffet. – dijo la secretaria mientras se ponía de pie, sacaba unas llaves y se dirigía a un cuarto donde se encontraba un set de pared blanca, una lampara y una cámara. Hinata se posicionó y oficialmente ya era parte de la empresa. – Listo, Bienvenida.

. – Gracias. Que tenga buena noche. – dijo Hinata mientras se retiraba y se iba con el rubio.

. – ¡Ay, Hina! – exclamó el rubio con alegría. – ¡Me alegra poder trabajar juntos!

. – Lo mismo digo. – dijo Hinata con una sonrisa. – Por cierto, nos topamos con Izumi. No sabía que trabaja aquí…

Deidara suspiró pesado. – Si. Nos topamos en la cafetería y fingimos que no nos conocemos.

. – ¿Tanto así? – dijo Hinata. – Ella estaba… o, está enamorada de Itachi. Sasuke lo comento una vez.

. – Si. Creo que es homofóbica. – dijo Deidara. – Pero, lo oculta por Itachi.

Hinata se preocupaba por ese tipo de temas, no le gustaría ver a ninguno de los dos lastimado por gente de mente cerrada. – Entonces, es mejor que tomen distancia…

. – ¡Hecho! – dijo Deidara al mismo tiempo que salía y veía al atractivo de su novio junto a su auto. – ¡Mira esa criatura divina, no se ve guapísimo! – gritó el rubio, e Itachi avergonzado solo bajo la cabeza. – Y ahora finge que no me conoce. ¿Sabias que salgo con él?

Hinata se rio. – Si sabía. Salgo con su hermano. – se burló.

. – Itachi tengo hambre. – se quejó Deidara como un niño al mismo tiempo que escuchaba gruñir su estómago.

. – Ya lo sé. – dijo Itachi. – ¿Quieres carne?

. – ¡Ay, si! ¡Con sake! – exclamó el rubio mientras se adentraba al asiento del copiloto. – Pero, primero dejemos a nuestros hijos. – mencionó hacia Sasuke y Hinata, donde el primero lo fulminó con la mirada, y la segunda solo se rio.

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Esa noche Hinata paso a cenar con los padres de Sasuke, a petición de Mikoto. Hablaron de sobre su cambio de escuela y comenzaron a discutir por qué Konoha era mejor que Suna. Eran muy leales a su instituto, y la joven Hyuga ahora defendería el nombre de Suna. Se llevaron temas con sarcasmos, risas y más risas.

Y al final, Sasuke y Hinata se sentaron en el pórtico con las manos entrelazadas. – Temari ya tiene listo mi uniforme. – dijo la joven mientras leía el mensaje.

. – Adivinaré, ella lo hizo. – dijo Sasuke y recibió un asentimiento por la joven.

. – Sabes algo… me gusta tener muchos amigos. – confesó Hinata. – Ya sabes lo que dicen, los amigos son como la segunda familia. Por eso… – titubeó.

. – ¿Qué?

. – Me gustaría que tuvieras más amigos. – dijo sin afán de ofender. – Amigos de la cual puedas confiar, y puedan apoyarse mutuamente.

. – ¿Por qué me dices eso? – cuestionó Sasuke curioso y algo confuso.

Hinata solo suspiró. – Es que tengo estos pensamientos… feos… de que estoy abandonándote.

. – No soy un niño…

. – ¡No lo dije de esa forma! – interrumpió la joven. – Es que…

. – Lo sé. – se burló Sasuke. – Gracias, pero estaré bien, y trataré de hacer… amigos. Aunque no te prometo nada. Amo mucho mis momentos de soledad y silencio.

Hinata se rio. – Solo te faltó decir, "Porque soy Batman." – y se carcajeo como nunca.

. – Muy graciosa…

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Mientras en Shinagawa.

Neji limpiaba y guardaba las pertenencias de su padre, de una oficina que se negó a entrar desde que su padre cayó enfermo, con la esperanza de que de nuevo fuera el primero de pisarla.

. – ¡Neji! ¡La cena ya va a estar lista! – gritó Setsuna desde el primer piso.

. – ¡Enseguida voy! – le gritó de vuelta mientras guardaba unos documentos en unas cajas de cartón.

Se sentó agotado en la silla de su padre, y revisó con duda los cajones y mini puertas del escritorio de su padre. Una de ella tenia llave, y no podía negar que desde niño sintió mucha curiosidad por ver que habría detrás de esa puerta. Ahora su padre no estaba, y ya podía ver que era lo que se negaba a mostrarle.

". – Papá ¿por qué está sellada? preguntó un niño de siete años, quien curioseaba la oficina de su padre.

Su padre lo miró y le dijo. – "Son solo cosas del pasado, quizás algún día te lo muestre."

Neji miró la llave que estaba dentro de una gaveta, y esperó que esa fuera de la cerradura. La tomó, la llevó a la cerradura y cuando giró, la puerta se abrió. Por dentro había un baúl mediano hecho de madera, y en su contenido había facturas vencidas y notas de bancarrota de la EDITORIAL H&H. Aparte de eso, una carta escrita de su padre y una simple foto de su padre de niño, pero no estaba solo, estaban sus difuntos abuelos, y otra persona de su misma edad y un idéntico parecido.

Neji estaba confundido, por lo tanto, leyó la carta, sin remitente.

No sé porque estoy escribiendo esto.

Pensaba enviárselo a mi hermano mayor, pero no creo que quiera saber de mí. Yo tampoco deseo verlo. Creo que sigo molesto y de seguro el también. La empresa que fundaron los abuelos de los abuelos de nuestros padres se perdió en nuestra generación. Eso fue humillante. El mercado sufrió un colapso y se destrozaron varios libros que ya nadie leería. Creo que eso fue lo que más nos dolió. Pero la humillación aumentó cuando los Uchiha compraron la editorial, se quedaron con algunos libros, y lo cambiaron a su nombre. Pero, lo hecho, hecho está.

Mi único consuelo es que al menos conservaron libros de gran valor, ya que uno de ellos, fueron editados por mis abuelos y mis padres.

¿Qué voy a hacer ahora? Supongo que empezar de nuevo. Al menos tengo a Neji y es todo lo que necesito. El va a ser todo para mi y me voy a esforzar por él.

. – Neji… – llamó su madre desde el contorno de la puerta. – ¿Estas bien? – cuestionó un poco angustiada al ver como sostenía un papel y el baúl de su padre.

Neji trato de no mostrar sus lágrimas reprimidas. – Mamá… ¿Tú sabias que mi papá tenía un hermano gemelo?

Setsuna tragó duró. – Lo sabía, pero tu padre nunca me hablo mucho de él.

. – ¿Sabes dónde está? – cuestionó Neji viéndola con seriedad.

Setsuna tenia que tomar la decisión, decirle la verdad o simplemente avanzar.

. – No lo sé. – murmuró Setsuna apretando a su espalda su puño con fuerza tanto que sus uñas se incrustaron en sus palmas. – Neji, quiero que me escuches muy bien. – se acercó su madre hasta posicionarse a su lado y lo miró con una triste sonrisa. – Tu padre no hubiera querido que te concentraras en su pasado, sino en tu presente y futuro.

. – Pero, al menos sabe que mi padre esta muerto. ¿Cómo pudo abandonarlo de esa forma? – se quejó Neji poniéndose de pie.

. – ¡No lo sé, Neji! – se exasperó Setsuna. – No… había forma de buscarlo… No sabemos donde está. Solo se separaron cuando su empresa quebró.

Neji estaba un poco consternado. Significaba que sus lazos con su tío ya no existían más.

. – Neji, si tu padre decidió no decirte fue por algo, no crees que al menos deberíamos respetar eso. – dijo Setsuna mientras acariciaba su cabello. – Ven, acompáñame a cenar. Después continuaremos con las cosas de tu padre.

. – Esta bien. – dijo Neji muy a regañadientes y se puso de pie, dejando las cosas en el baúl.

. – Por cierto, tu amigo Lee hablo por teléfono. – mencionó Setsuna y miró con diversión el rostro de agotamiento de Neji al mencionar uno de sus amigos de la infancia. – Dice que lamenta tu perdida y…

. – …te mencionó que me invito a quedarme unos días en su casa. – continuó Neji con cansancio. – Aún no decido si ir a Tokio.

. – Pues la escuela te dio una semana de reposo, yo creo que deberías. Hace mucho que no ves a Lee o Tenten. – dijo Setsuna mientras servía la cena.

. – Pero… luego te quedaras sola…

. – No te preocupes por mí, el trabajo me dio una semana de descanso. Yo arreglare las cosas de tu padre y de su pensión. – dijo Setsuna.

Neji no le contestó y continuaron con la cena. Pero de algo estaba seguro, iba a descubrir donde estaba su tío.

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Fin del capítulo 17

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Hola a todos(as) Espero que estén sano y salvos durante estos tiempos difíciles. No olviden tomar sus precauciones. Por el momento, yo les traigo otro capítulo, espero que lo hayan disfrutado. Poco a poco, Neji hace su aparición, que intrigante. ¿Qué hará?

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REVIEWS

Fran Sanchez: Hola de nuevo. Si yo también me puse triste al escribir que su reconciliación se volvió imposible por el accidente. Ahora Setsuna quiere tomar el camino fácil, me preguntó como le resultara al mentir de esa manera. ¿Tu que dices? ¿Mentirías por un ser amado? Ay, no sé qué va a pasar jajaja bueno si, un poco. Espero que este bien y espero leerte pronto. Abrazo digital. 3

Shiro 5580: Hola, me alegró que hayas reencontrado mi historia. Ya le di un zapé a Fanfiction y le espera más por si no recibes el mensaje de mi actualización. Tu experiencia me dolió mucho leerla, pero te creo de lo que es capaz de hacer la gente ya sea por maldad o por ser bromistas, la verdad es que da un dolor que no son capaces de imaginar, pero me dio gusto que al menos obtuviste una pequeña venganza al golpearlo. Yo no sufrí cyberbulling pero si lo llegue a ver una vez, y me sentí muy mal porque no sabía como ayudar. Solo veía a mis compañeros reírse y yo me quedaba callada. Era algo nuevo y lamentablemente no supe como ayudar. Por otra parte, el acoso que recibió Hinata, si lo llegué a vivir cuando tenia 19 o 20 años, solo que a mí me agarraron un pecho y lo apretaron, y lo hicieron desde un carro (puedes creerlo) Me dolió, le grité y me sentí muy mal por no haber reaccionado a tiempo, y paso muy cerca de mi casa. Gracias Dios ya no he vuelto a recibir un toqueteo y espero no volver a recibirlo.

Debo confesarte que hasta yo me sorprendí al emparejar a Itachi a Deidara, pero una vez leí en fanfic una parte de ellos dos y me gustó mucho. Y me dije, por que no jajaj. Respecto al colegio y la editorial H&H, espero ya haber aclarado tus dudas. Neji ya va a comenzar su modo detective, e ira en busca de su tío. O.o ¿Cómo le quedará el ojo cuando se entere que falleció mucho antes que su padre? Espero que hayas disfrutado el capítulo, y me alegra saber que tengas trabajo en tiempos difíciles. Te mando mis mejores deseos y espero que este bien.

Cherrymarce: Hola, espero que te encuentres bien. Aquí te traigo otro capítulo, ya poco a poco se introduce Neji, tenme paciencia no escribo tan rápido jajaj. Espero que lo hayas disfrutado y espero leerte pronto. Saludos.

Milena Rivera: Muchas gracias por tu comentario. Me da gusto saber que es bien recibido y pues aquí te dejo un pedacito más, espero que lo hayas disfrutado. ¿Neji e Izumi? No lo sé jaja no creo que queden, pero quien sabe. No prometo nada. Espero que estés bien de salud. Abrazos.

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KatarlizRose se despide.

Por cierto, detecte un error en el capítulo 16, lo corregiré para que no se confunda. En el intro puse a Hiashi en vez de Hizashi, ya ando rematando a Hiashi dos veces. Jaja

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