Capítulo 29

SHISUI

Ella se había ido. Mamma se había ido.

Mientras me levanto del cuerpo de mamá, lanzo una mirada alrededor de la habitación y no tengo ni puta idea sobre qué hacer ahora.

Pero tan pronto como miro a mi Pix, mi pecho se siente un poco más ligero. Agachándome a su silla, le doy un beso en la cabeza y le susurro:

Ti amo.

—Te amo, también.

—Si quieres esperar en la sala de estar al otro lado del pasillo, la tendrás para ti solo —Informa el Doctor Yakushi.

Asintiendo aturdidamente, me pongo detrás de la silla de Tema y comienzo a sacarla de la habitación... y la dirijo directamente a una maldita pesadilla.

En el momento en que entramos en el pasillo, dos policías se acercan a mí, con el decano.

—Es él, allí mismo —dice el decano, apuntando en mi dirección.

Los policías se dirigen hacia mí, sacando sus esposas.

—Shisui Ōtsutsuki, estás bajo arresto por tráfico de drogas y distribución de narcóticos clase A en la universidad. —Ellos me leyeron el resto de mis derechos, golpeándome contra la pared y esposando mis muñecas.

—Shisui —Tema chilla, y la veo tratando de salir de su silla, con sus brazos delgados que no pueden soportar su peso.

Me encuentro con los ojos de Sasuke.

—¡Cuida de ella y Izu!

Sasuke asiente, y Sakura corre para calmar a Tema.

Cuando los policías se me llevan, Sasuke grita:

—¡Voy a llamar a mi abogado! ¡Él se reunirá contigo en la comisaria!

Mientras me llevan por el pasillo, el decano camina a mi lado.

—Era sólo una cuestión de tiempo, Ōtsutsuki. Tenemos un estudiante de primer año que afirma que le vendiste coca. Kamiruzu acaba de despertar, y estamos esperando su testimonio en cualquier momento. Despídete de tus sueños sobre la NFL. No eres un modelo a seguir para los chicos jóvenes. Tu sitio está tras las rejas.

La sonrisa de orgullo en su rostro me enloquece, y gruño:

—¡Eres un maldito imbécil, mi madre acaba de morir y llegas y haces esto!

El decano se gira hacia mí, pareciendo genuinamente simpático, y dice:

—Mis condolencias, hijo. Pero se debe hacer justicia, y estoy seguro que tu madre querría que pagaras por tus errores. Los pecadores deben ser castigados y rezar por el perdón.

—¡No he hecho nada malo! ¡Nunca le vendí nada a nadie!

El decano se dirige rápidamente hacia la puerta.

—Bueno, eso lo decidirá un jurado. Un jurado y Dios.

.

.

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Durante doce horas, me dejaron sentado en una celda de detención. El abogado de Sasuke se presentó alrededor de una hora después de mi llegada, y he estado sentado solo desde entonces.

Tenía la garganta tensa cuando pensaba en Mamma, Pix, en Izuna agarrando la mano de Pix... Joder, joder, joder, ¡joder! ¿Qué hago si se presentan cargos contra mí? ¿Qué pasaría con Izuna? ¿Qué pasa si Pix recae de nuevo? Y si...

—Ōtsutsuki, eres libre de irte. —Un policía llega a la puerta de la celda, con sus llaves traqueteando en la cerradura, y abre la pesada puerta de acero y hace un gesto para que salga.

Me levanto, camino hacia el policía y le digo:

—No lo entiendo. ¿Cómo es que soy libre para irme? Pensé que sería imputado.

El policía se encoge de hombros.

—Resulta que alguien hizo una confesión. Tomó la responsabilidad de todo el asunto. Todos los cargos han desaparecido.

Mis cejas se fruncen con confusión, y sigo al policía hacia la comisaría, donde mi abogado, Sasuke, SH, y Naruto, todos estaban esperando. Los cuatro se levantan y corren hacia mí.

Miro directamente a mi abogado.

—¿Quién diablos confesó?

El policía miro el papeleo y luego me miró a los ojos.

—Un señor de nombre Itachi Ōtsutsuki.

Mi corazón se detiene. ¿Ita? ¿Está de vuelta? ¿Cómo...?

Sasuke se adelanta y me dice:

—Izu lo llamó desde el hospital, le dejó un mensaje diciéndole lo que había sucedido. Resulta que el chico tiene bolas, ochenta y tres. Comenzó a maldecir por teléfono acerca de cómo era su culpa y que no era justo que fueras a tomar la responsabilidad de ello. Dejamos a Izu con las chicas y vinimos aquí a la comisaría, esperando a ver qué estaba sucediendo contigo, cuando Itachi entró por las puertas principales, descarado como el infierno, y confesó todo. Dijo que había sido el que suministró las drogas en el campus solo todo el año y fue el que le dio a Kamiruzu y la estudiante de primer año. Ambos verificaron la historia. —Sasuke me dio una palmada en la espalda—. Tu beca y expediente académico no se verá afectado por esto. Y todavía puedes entrar en el draft.

Joder.

—¿Puedo verlo? —le pregunto al abogado con voz ronca.

Él sacude su cabeza.

—No van a dejarte entrar allí. Yo podría pedir si...

—¿Chico? —Oí detrás de mí, y Itachi, esposado, estaba siendo trasladado a una habitación por algunos policías, el decano lo sigue detrás, con la cabeza agachada avergonzado mientras pasa junto a mí.

—¡Itachi! —grito, ignorando al decano y corro hasta mi hermano, envolviendo mis brazos alrededor de su espalda. Los policías se han trasladado a la mesa y entregan unos papeles al secretario, y, finalmente, suelto a mi hermano.

—Hola, chico. —Itachi trata de sonreír, pero parece malditamente hundido. Cansado incluso—. Así que, ¿Mamma murió? —pregunta con su típico tono patea traseros.

—Sí —le contesto, conteniendo las lágrimas—. Joder, Ita, todo se ha ido a la mierda.

Él lo niega.

—No, chico. Ha ido exactamente como sabía que pasaría.

—¿Qué quieres decir? —le pregunté con confusión.

—Esta es tu oportunidad, Fratello. Tienes que salir de la pandilla, de Bama. Llévate a Izuna contigo. Utiliza el fútbol para empezar de nuevo. Ese chico me ha enseñado por teléfono acerca del maldito fracaso que soy y lo malditamente santo que tú y tu chica son.

Mi corazón se hincha cuando me imagino a Izuna defendiéndome.

—Pero, ¿y tú? —le pregunto.

—Siempre estuve destinado a terminar aquí, chico, encerrado. Siempre. Esta siempre fue mi suerte en la vida, pero tienes la oportunidad de salir. Un nuevo comienzo... Es lo que la Mamma siempre quiso. Ella siempre supo que llegarías lejos, súper estrella... siempre y cuando no te involucrarás conmigo y los Heighters. Tienes la oportunidad de hacer tu sueño realidad. Tienes la oportunidad de que merezca la pena todos sus años de lucha para que seamos unos buenos hombres.

—Kisame no nos va a dejar ni a mí ni a Izuna salir de la pandilla, Ita, sobre todo porque te has ido. Vamos a tener que mudarnos a otro estado o algo así, mantenernos escondidos.

—Kisame no será un problema. Me aseguré de ello.

Una sensación de hundimiento llega a mi estómago.

—¿Qué has hecho?

Itachi se encoge de hombros.

—Pedí en algunos favores. —Mi dura mirada le dijo que quería saber más. Itachi suspira y se acerca más, comprobando que ya no lo están escuchando—. Kisame no les iba a permitir a los dos salir. Los mataría si lo intentarán. Ambos estarían en peligro. Así que me hice cargo de ello.

—Ita, no...

—Para la medianoche de hoy, Kisame ya no será un problema. Los Kings tomarán el territorio de los Heighter, y la pandilla tendrá que reorganizar su localización con un nuevo líder. Para entonces, vas a estar en la NFL y lejos de aquí.

—Joder, Ita —digo con una voz grave. Mi hermano mayor finalmente se ha decidido por nosotros. Traicionando a su hermano en la pandilla, a su mejor amigo. El hijo de puta nos puso en primer lugar, después de todo—. ¿Esto no te permitirá regresar a tu vida?

Itachi se encoge de hombros.

—Yo puedo manejarme en la cárcel.

Luchando contra mi tristeza, le digo:

—Sí, ¿y qué demonios vas a hacer después?

Itachi suelta una carcajada.

—Voy a cumplir con mi condena. Entonces me iré vivir contigo, súper estrella. Tendrás una maldita mansión para entonces, ¿sí? ¿Capisci?

Me río y le contesto:

—Capisco.

—Ōtsutsuki, vámonos. —Un policía llegó detrás de mí, y Itachi baja su boca a mi oreja.

—Sé que no he sido el mejor hermano para ti, chico. Sé que la cagué más de lo que hice bien, especialmente con Izu. Pero la famiglia siempre fue todo para mí. Y quiero que sepas lo malditamente orgulloso que estoy de ti. Tengo el orgullo de que eres mi sangre. Tú y Izu. Prométeme que estarán bien.

Golpeando mi mano en la mejilla de Itachi, lo tiro hacia mí y beso su cabeza.

—Mira de pasar desapercibido y no te metas en ningún problema, y cuando vayas a salir, voy a estar ahí para llevarte a casa.

Itachi sonríe ampliamente.

—¿Es un trato? Porque me aferraré a ello.

—Es un trato —le contesto, rompiendo en una sonrisa.

Con un gesto brusco, la policía comienza a alejar a Itachi, cuando se gira con lágrimas en los ojos.

—¿Se fue pacíficamente?

Mi corazón se rompe cuando me di cuenta de que estaba hablando de Mamma, y tengo que cruzar los brazos sobre mi pecho para evitar que mis manos tiemblen. No podía hablar por lo que sólo asentí.

—Eso es bueno, chico. Eso es jodidamente bueno. Al menos ella finalmente es libre de nuevo, ¿eh?

El policía se lleva a Itachi, y me giro para reunirme con mis amigos.

Suigetsu pasa un brazo alrededor de mi cuello.

—¿Estás listo para volver con tu Pix y hermanito, y empezar a vivir una vida correcta, muchacho?

Soltando un largo suspiro, asiento. Comenzar a vivir. Eso es lo que voy a hacer. Cortar toda la mierda con los Heighter y realmente empezar a vivir.

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Más tarde esa noche, Kisame Hoshigaki recibió un disparo desde un auto en Westside Heights. No hubo testigos del asesinato, y los Kings de inmediato se apoderaron del territorio de los Heighter.