Ser una dama

Capítulo 19

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Alguna vez han escuchado la expresión: el cielo llora por ti.

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Una tormenta comenzó a formarse por todo el país, las lluvias eran esporádicas, y de vez en cuando los rayos del sol se asomaban entre las grises nubes. Las gotas caían, y se estampaban sobre cualquier superficie y luego se acumulaba para formar charcos, y esos charcos se dirigían a los desagües.

. – El cielo llora por ti. – pensó Setsuna hecha bolita en el sofá de su casa, viendo a través de la ventana, la lluvia torrencial, haciendo de este un día fresco para su temporada. Había un gran silencio, y una gran tensión en el ambiente, provocando escalofríos en toda su piel.

Sus ojos estaban rojos e hinchados de tanto llorar, no solo por la pérdida de su esposo sino también por la presencia de ese hombre detective y sus dos oficiales, al quien designó que era su verdugo y sus aprendices. Un verdugo, que sabía, que tarde o temprano llegaría a reclamar sus pecados, en nombre de Hyuga Hinata.

. – Sra. Himura, Sra. Himura…

Setsuna despertó de sus pensamientos, y miró al hombre con tristeza. – Lo siento… detective Aburame.

. – Como le decía, mi visita es no oficial, es solo un aviso. El Sr. Uchiha quiere que todo esto se lleve de manera discreta y civilizada, si se niega a cooperar, temo que se convertirá en un escándalo para los medios. – dijo Aburame con cierta amenaza. – Pero, una vez estando allá, se volverá oficial, ¿está de acuerdo?

Setsuna asintió. – Esta bien, no quiero que esto se divulgue. Cooperare.

. – De acuerdo. – dijo Aburame. – A pesar de eso, tiene el derecho de llamar a un abogado, si lo desea…

. – No…, aclaremos esto. – dijo Setsuna poniéndose de pie. – Ya fueron suficientes mentiras…

Aburame asintió, y se puso de pie. – La esperare afuera…

. – No tardaré, iré por un sweater y mi bolso. – dijo Setsuna desapareciendo de la sala, y una vez que le dio la espalda, sus lágrimas retenidas comenzaron a acumularse, provocando que sus ojos se pusieran rojos. – Neji…, lo siento mucho…, espero que puedas perdonar a mamá…

El llanto fue inevitablemente escuchado por Aburame, y a pesar de que no se permitía tener simpatía con estafadores, ladrones o cualquier tipo de criminal, no pudo evitar sentir cierta desolación. En su trabajo, ya se había acostumbrado a ver gente maliciosa, sin escrúpulos, sin honor; pero, también le ha tocado ver a personas que solo actuaron por temor, por impulsó, inocencia, y estaba seguro de que Setsuna era una de ellas.

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Faltaba un cuarto para las nueve, todo el mundo se encontraba en clases o en sus respectivos trabajos. Por otro lado, se encontraba Neji en el sillón con la laptop de Lee en sus piernas, investigando en las páginas que tenía la empresa Uchiha. Buscando el número correcto, para agendar una cita, o ver quien podría ayudarlo. Suspiró de frustración al ver varios departamentos, y estaba confuso si debería llamar directamente hacia la oficina principal. En cierta manera, no quería ver el rostro del dueño que se apropió de la empresa Hyuga.

. – ¿Qué hago? – murmuró Neji para sí mismo, y luego volteo hacia la ventana, mirando el cielo gris debido a la lluvia. Por alguna razón se sentía muy inquieto. Sus amigos le habían dicho que esperara a que saliera de la escuela, y fueran todos juntos a la empresa para que el joven Himura no se viera sospechoso de pedir información sobre conseguir un nombre.

Solo le quedaba esperar.

. – No puedo esperar…

Neji cerró la laptop, y se puso de pie dispuesto a ir en persona a hablar con alguien. Si no lo hacía, sabía que la espera se volvería insoportable. Texteo a sus amigos y se fue de la casa, cerrando con llave.

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Por otro lado, Lee se encontraba en su respectivo salón, poniendo atención a la vez que hacía apuntes en su libreta, como era un joven responsable no sintió la vibración de su celular con el mensaje de Neji. Mientras, Tenten si lo leyó, quien se encontraba en una sala con varios voluntarios donde estaban organizando los detalles para el festival de Verano.

. – Diablos, Neji. – masculló Tenten con preocupación, y enseguida le marcó.

. – Tenten. – se escuchó la voz de Neji.

. – Neji, ¿Qué estás haciendo? – exclamó Tenten. – Prometiste esperarnos…

. – Ya lo sé. – suspiró Neji frustrado. – Pero no puedo esperar… es mi problema, no el suyo…

. – Neji, no digas eso. Somos tus amigos. – dijo Tenten con suavidad. – Necesito que te tranquilices. No quiero que actúes por impulso y luego te arrepientas por eso. ¡Ya se! ¡Tengo una idea!– pensó Tente con rapidez y evitar que su amigo cometiera una estupidez. – ¿Por qué no vienes a la escuela, te conseguiré un pase de invitado? Conozco a la directora, y yo le agradó. ¡Eh? ¿Qué dices?

. – Yo... – Tenten escuchó como su amigo lo meditaba.

. – ¡Además, puedes entretenerte en la biblioteca o en el campo de futbol! ¡Ándale! – alentó Tenten. – La empresa Uchiha no se moverá de su lugar.

. – Esta bien. – dijo Neji resignado. – Pásame la dirección…

Tenten brincó de emoción en silencio, y le envió un mensaje con la dirección de Suna. – Llámame cuando estés en la entrada.

. – Bien. – dijo Neji y colgó.

. – Más te vale que vengas. – amenazó Tenten observando su celular.

. – ¿Todo bien? – cuestionó una de sus compañeras, con varios panfletos de invitación sobre el festival de Verano.

. – Si, sí. ¿Ya enviaron correo a todas las universidades? – cuestionó Tenten.

. – Si, solo faltan seis por confirmar. – dijo su compañera. – Ahora, iré a entregar esto a difusión para que lo cuelguen en toda la escuela.

. – Yo lo hago. – dijo Tenten. – Me queda de paso, necesito ir con la directora.

. – Bien. Entonces, terminamos. – dijo su compañera a los demás voluntarios. – Ya pueden regresar a sus clases, o a sus deberes.

Tenten salió con los panfletos, fue a difusión y entregó los avisos. Después, fue hacia la dirección, y sonrió al ver a la directora Nii Yugito, una hermosa mujer de cabello largo de color rubio cenizo, piel blanca y ojos negros, caminando por los pasillos con la nueva alumna.

Tenten se detuvo enseguida, la había visto de lejos con Gaara en el receso del día de ayer. Y se había sorprendido de que el pelirrojo estuviera con una chica, pero realmente no la observó a detalle. Ahora, sí.

. – Tenemos espacio recreativo para emprendedores, por si un día tienes una idea o un proyecto que quieras realizar, puedes ir allá y pedir informes. – informó Yugito mientras le daba unos papeles. – Normalmente, pedimos una presentación para ver si es viable o no…

Tenten se había quedado congelada en su lugar. Miró el cabello negro azulado de la joven, la piel blanca y los ojos, esos únicos y especiales ojos. Su corazón palpitó inquieto.

. – Señorita Tenten, ¡Señorita Tenten! – llamó la directora preocupada una vez que llegaron a su lado. La joven parecía que estaba viendo un fantasma, pero su mirada se encontraba clavada en Hinata. – ¿Se encuentra bien? – cuestionó y luego volteo hacia Hinata al ver como se incomodaba con la mirada de Tenten. – ¿Ustedes se conocen?

. – No. – contestó Hinata viendo con rareza a Tenten, quien salía de su letargo.

. – ¡Yo, lo siento! – exclamó Tenten avergonzada, y luego se presentó hacia Hinata. – Perdóname, solo que al verte… me recordó a un… viejo amigo…

. – ¡Eh! – musitó Hinata confundida, no sabía si sentirse ofendida porque le recordaba a un amigo, hombre.

. – Lo siento, eso no sonó bien. Me refiero a tu aspecto... – dijo Tenten, y luego cerró los ojos avergonzada. – Eso tampoco sonó bien… digamos que mi amigo… es algo afeminado. – se le ocurrió.

Hinata solo soltó una pequeña risa, la joven se le hacía muy graciosa. – Esta bien. Supongo que debe ser lindo. Soy Hyuga Hinata. – se presentó.

. – ¡Ay, Dios! – exclamó Tenten sorprendida, confundiendo a la directora y a Hinata.

. – No. Solo soy Hinata. – se burló la joven, provocando una risita por parte de la directora, quien después se aclaró la garganta y miró fijamente a su alumna.

. – Cálmese, señorita Tenten. – dijo Yugito al ver como la joven seguía viendo a Hinata como si fuera pintura que alabar. – ¿Qué le sucede? ¿Acaso se siente mal?

. – ¡No, no, no, no! ¡Lo siento mucho! Solo que… ¡wow! me encanta tu nombre… Hinata significa "lugar soleado." ¿verdad?– fingió Tenten con nerviosismo. – Muy bonito… ¿Y… te ha gustado la escuela?

Hinata sonrió. – Si, me encanta.

. – Que bien, bien. Yo… tengo cosas que hacer… de lo del festival. – masculló Tenten. – Solo vine… a pedirle… una directora… favor…

. – ¿Cómo? – musitó Yugito confundida.

. – Perdón. – suspiró Tenten, y trató de tranquilizarse. – Necesito pedirle un favor, directora. Me daría un pase de invitado para un primo… es que acaba de llegar de… bueno, quiero decir, es que no conoce muy bien Tokio del todo. Y, me preguntaba si no es mucha molestia si podía hacerlo pasar para que me espere en la biblioteca. – articuló con dificultad, y se sintió estúpida. Esa no era la manera en la que quería pedir el pase.

Yugito no entendió muy bien del todo, pero conocía a su alumna y sabía que era responsable. Por eso era la representante estudiante de su técnica. – Esta bien, solo dile a tu primo que no haga mucho escandalo…

. – Si, se lo prometo. – dijo Tenten.

. – A cambio, quiero que le des un recorrido a Hinata por las instalaciones. Ayer no pude darle la bienvenida como se debía y ahorita tengo una junta en 10 minutos. – dijo Yugito mirando su reloj.

. – ¡C…claro! ¡Déjemelo a mí! – dijo Tenten y le sonrió a Hinata.

. – Bien, venga a mi oficina para que me diga el nombre de su primo. – dijo Yugito, y luego volteo hacia Hinata. – Es un placer conocerla, y Bienvenida a Suna.

. – El placer es mío, gracias. – contestó Hinata, estrechando su mano con la de la directora.

. – Espera aquí, no tardaré. – dijo Tenten mientras se iba junto con la directora hacia su oficina.

Hinata asintió, y se recargó en la pared, esperando a su compañera. Sintió su celular vibrar en su bolsillo, y se sorprendió de ver el nombre de su novio. – ¿Sasuke?

. – Hinata, ¿estás en clases? – preguntó su novio.

. – No. Me están dando un recorrido por el instituto. ¿Por qué? ¿Te pasó algo? – cuestionó la joven preocupada.

. – No, yo estoy bien. Solo…

Hubo un momento de silencio, y Hinata pudo escuchar como suspiraba intranquilo. – Sasuke, ¿Qué ocurre?

. – Mis papás no querían que te enteraras, pero Itachi y yo creemos que no es justo. – dijo el Uchiha.

. – ¿Qué cosa?

. – Itachi me dijo que escuchó a papá decir que se reuniría con la mujer que te ha estado robando. – comentó Sasuke preocupado. – Con tu tía política…

Hinata palideció, se tocó la cabeza confundida y volteo a sus alrededores como si esperara una señal divina que la tranquilizara, y le diera una respuesta de cómo sentirse en esos momentos. – ¿Hinata? – llamó Sasuke.

. – Aquí estoy… solo que… estoy en shock. – farfulló Hinata, quizás era miedo.

. – ¿Qué quieres que haga por ti? – preguntó Sasuke, llenó de ternura. – ¿Quieres que vaya por ti?

. – No. – dijo Hinata con rapidez. – Confiaré en tus papás… porque yo… creo que no tengo el valor… de verle la cara. Creo que no deseo conocerla…

. – De acuerdo. – musitó Sasuke con preocupación. – De todos modos, iré a recogerte a la escuela.

. – Pero, salimos a la misma hora, ¿Cómo…? ¿Planeas escaparte de clases? – dijo Hinata divertida, tratando de aliviar la tensión.

. – Tres clases no matan a nadie. – dijo Sasuke. – Te veo en la entrada…

. – Bien, te amo. – dijo Hinata sonrojada.

. – Yo más. – le contestó y al final se despidieron colgando sus respectivos teléfonos.

La pobre joven se quedó sumida en sus pensamientos, y sin darse cuenta se fue caminando lejos. Olvidándose por completo de Tenten y su recorrido. Necesitaba alejarse de todo, y tenía muchas ganas de llorar de frustración. De alguna manera, llegó a la biblioteca y en su hora libre se dispuso a meditar sobre lo que le había dicho Sasuke. Su cabeza le decía que necesitaba ir a confrontarla, pero su corazón le decía lo contrario, ya no quería sentir más dolor.

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. – Muchas gracias, Yugito-sama. – dijo Tenten y salió de prisa de la oficina. Su corazón todavía andaba ansioso, y casi se detuvo al ver que Hinata ya no estaba en su lugar. – ¡Ay, no! ¿A dónde se fue? ¡No, no!

Buscó por los salones que se encontraba en el pasillo, y después siguió con el siguiente escalón. Sin embargo, uno de los maestros de su carrera le pidió ayuda con una clase que estaba a punto de entregar sus diseños, solicitando que Tenten los recogiera y los llevara a la sala de maestros. No pudo negarse, y mientras lo hacía buscó a Hinata.

Maldijo cuando sonó un timbre anunciado la siguiente clase, y casi enloquece al ver varios estudiantes salir de sus aulas, para dirigirse a otras. No encontró a Hinata, pero si vio a un Lee muy preocupado.

. – ¡Tenten! ¡Viste el mensaje de Neji! ¡No tengo saldo, tenemos que llamarlo! – lloriqueó Lee hacía su compañera.

. – Ya lo vi. Y le dije que se viniera para acá, ya le conseguí un pase de invitado. – informó Tenten.

. – ¡Ay, gracias a Dios! Creí por un momento que tendría que ir por él a la estación de policía. – comentó Lee aliviado.

. – Si, sí. Lee tienes que saber algo. – dijo Tenten y lo acercó a una ventana para obtener privacidad. – ¿Te acuerdas de la chica que ayer estaba comiendo con Gaara?

. – ¡Amm, eso creo! – dijo Lee inseguro.

. – Pues que crees… su nombre es Hyuga Hinata. – susurró Tenten.

. – ¡HYUGA HINATA! – gritó Lee sin querer, y todo el mundo se les quedo viendo.

. – Me llamaban…

. – ¡AAAAHHH! – Gritaron Lee y Tenten, ya que a sus espaldas estaba la mencionada con unos libros de diseño.

. – ¡Hinata, ¿Dónde diablos te metiste? – cuestionó Tenten con rudeza, y luego se disculpó. – Te estuve buscando…

. – ¡Ah, yo lo siento! – dijo Hinata con sinceridad. – Tenía que hacer algo en la biblioteca… y pues, se me olvidó…

Tenten suspiró. – Bueno, está bien. ¿Tienes clases?

. – Si, y necesito irme sino el maestro se enojará. – comentó Hinata, y de nuevo se sintió incomoda por la mirada de Tenten y la de Lee, quien este la miraba con sorpresa.

. – ¡Ah, espera…! – llamó Tenten. – Necesito un favor… ¿Podrías ayudarme?

. – ¿Qué clase de favor? – preguntó Hinata con una ligera sospecha.

Tente se puso nerviosa. – ¡Ah, yo aún no tengo los detalles, pero un maestro va a realizar una conferencia sobre Diseño y Arte, y me pidió ayuda con la presentación y pensé… ¡wow! Hinata es nueva, quizás esté interesada…

Hinata la miró con confusión y luego se rio entre dientes. – Entonces, el favor es que vaya contigo…

. – Si… por favor…

. – ¿A qué hora es y dónde? – preguntó Hinata y Tenten le dijo que sería en un aula privada en el tercer piso, una hora antes de irse de la escuela. – De acuerdo, te veo allí…

Hinata se despidió de una nerviosa Tenten, y de un raro Lee quien en todo momento mantuvo la boca abierta llena de estupefacción y asombro, al ver cierto parecido con su amigo Neji.

. – ¡Ya deja de verla! – masculló entre dientes Tenten al mismo tiempo que le daba un zape a Lee en la cabeza.

. – ¡No es cierto! – dijo Lee entre dientes. – Tenten, solo ponle una peluca azul a Neji y te aseguró que se parece a Hinata. ¿Crees que ella sea…?

. – No lo sé. Neji nunca mencionó una prima, pero tampoco sabíamos de su tío, entonces es posible. – comentó Tenten, y en segundos su celular vibró anunciando la llegada de su amigo. – Hablando del Rey de Roma, ven, vamos por Neji…

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Neji llegó casi haciendo pucheros, después de la llamada de Tenten, había estado buscando en su celular donde estaba el instituto. Confiado en sus instintos, y de no querer gastar su dinero en un taxi, decidió tomar el autobús. Claro que, se confió de más y termino una manzana lejos de la escuela y caminó de regreso hacia su real destino.

. – Hubiera tomado el taxi. – dijo Neji, una vez que llegó a la puerta del instituto, donde el guardia le pidió la identificación, y con las previas indicaciones de la directora, le otorgó un gafete de invitado.

Observó el lindo paisaje de la escuela, era amplia y en los lugares donde había jardín, su césped y sus flores estaban bien cuidados. Incluso las bancas de estudio, que se encontraba bajo un domo de madera para que el sol no les calara a los estudiantes.

. – ¡Neji! – gritó Lee desde la entrada de la escuela junto a Tenten, ambos le sonreían y después lo miraron con nerviosismo. Y una vez que llegó a ellos, un silencio inundó su espacio.

. – ¿Qué les pasa? – dijo Neji, viendo a los dos con inquietud.

De alguna manera, llevaron al joven Himura al salón donde sus amigos planeaban hacer un encuentro con la joven Hyuga. Una vez en el salón, Tenten le habló sobre su encuentro con Hinata y la misma confirmación de Lee.

. – ¿Es una broma? – fue lo único que pudo decir Neji, puesto que le constaba creer que había una Hyuga en la escuela, y para el colmo, aludían de similitud.

. – Nunca bromearíamos con algo así, y menos a ti. – exclamó Tenten ofendida.

. – Al menos conócela, quizás ella sea lo que estás buscando. – dijo Lee a su amigo, quien parecía muy reacio a conocerla.

. – Esta bien, ¿A qué hora vendrá? – cuestionó Neji intranquilo, con un tic en su pierna derecha.

. – Vendrá cuando termine sus clases, solo espera. – dijo Tenten, un poco preocupada.

. – Esperar… – gruñó Neji desesperado, y se reclinó en el asiento. Sus amigos se despidieron de él, puesto que tenían clases, pero una vez que se encontró solo, suspiró con pesadez.

Sentía nervios, intranquilidad y demasiada desesperación de conocerla. Si esa chica resulta ser un familiar lejano, puede que tenga una conexión con el hermano de su papá. Encontraría las respuestas hacia la triste mirada de su padre, la carta no enviada y el extraño rompimiento de lazos.

. – Hyuga… Hinata. – pronunció su nombre con inquietud.

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La joven Hyuga tomó notas de su última clase, y como todos los demás alumnos se despidieron de su maestra. Hinata tomó sus libros y los guardó en su mochila, y se dispuso a ir a reunirse con Tenten para la exposición de Diseño y Arte.

. – Hyuga-san, ¿Ya te vas? – cuestionó una de sus compañeras, su nombre era Haruka y tenía cabellos cortos de color negro.

. – ¡Am, no! Voy a ir a una conferencia de Diseño y Arte. – le dijo Hinata.

. – ¿Diseño y Arte? – articuló Haruka confundida y luego se rio. – Pero esa conferencia fue ayer.

Hinata la miró con sorpresa. – ¡Ahh…! ¿Enserio? Tenten me dijo que se iba a realizar una en el salón A310…

. – ¿Tenten-san? Bueno esa chica se encarga de organizar los eventos, quizás confundió el nombre. – se rio Haruka, conociendo a Tenten. – ¿Qué te parece si mañana nos reunimos para hacer el ensayo?

. – Claro. Después del almuerzo tengo una hora libre. – dijo Hinata con una sonrisa un poco forzada, puesto que estaba confundida por esa "conferencia"

. – Muy bien, te veo mañana. – se despidió Haruka.

Hinata salió hacia el pasillo y caminó con duda hacia el aula donde se reuniría con Tenten. Estaba segura del nombre de la conferencia, y libró toda sospecha al ver un panel de información, y ciertamente confirmaba lo que su compañera Haruka le había dicho.

Eso le dio mala espina, no le gustaba cuando la gente le mentía. Ya había tenido una experiencia desagradable en su antigua escuela, por lo tanto, le costaba confiar en las personas. Quienes tenían buenas intenciones, y quienes no.

Estaba a punto de dar un paso, pero dudó y retrocedió. Estaba mal juzgar de esa manera a Tenten, pero realmente se sentía incomoda por el hecho de que tal vez le mintió, o quizás, era como Haruka expresó; de tanto organizar eventos, quizás se confundió de nombre. Si fuera el caso… aquí vendría publicado.

Examinó con atención el panel de información y solo habría una conferencia, pero no era el salón que Tente la había citado. – ¿Qué hago? – murmuró Hinata, observando el pasillo de ambos lados.

¿Irse, o, no irse?

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. – ¿Dónde está? – cuestionó Neji inquieto. – Ya debería estar aquí…

. – Cálmate Neji, estamos en el tercer piso y quizás está arreglando unas cosas de su última clase. – dijo Lee tratando de tranquilizar a su amigo. Se encontraban sentados en los primeros pupitres, mientras que Tenten estaba sentada arriba del escritorio del maestro.

. – O, quizás fue al baño. – sugirió Tenten.

. – O, quizás se fue. – planteó Neji con pesimismo.

. – No… ¿No? – musitó Lee confundido hacia Tenten, puesto que no conocían muy bien a la joven Hyuga.

. – No me miren así. Apenas hoy la conocí. – se defendió Tenten. – Además, esa chica no tiene pinta de irse… – articuló y lo último lo dijo casi en murmuro, puesto que Hinata si se había ido esa mañana. – ¿Eso creo?

Neji bufó y se levantó de su pupitre. – Mejor vamos a buscarla…

En eso se escuchó unos pasos fuera del salón, y la puerta comenzó a deslizarse para dar entrada a la persona que tanto estaban esperando. El corazón de Neji se puso a palpitar como loco de los nervios, al mismo tiempo que Tenten y Lee miraban con cierta emoción. Pero, todos esos sentimientos se vinieron abajo cuando vieron a Gaara inspeccionar el lugar y luego a las personas que estaban dentro.

. – ¿Ga…Gaara? – masculló Lee sorprendido, y se puso de pie. – ¿Qué haces aquí?

Gaara dio dos pasos dentro del aula, con su mochila en la espalda y sus manos dentro de los bolsillos de sus pantalones, y miró con neutralidad a los residentes. – No hay tal conferencia. – confirmó al verlos y todos se tensaron. – Hinata tenía razón, le mentiste. – señaló hacia Tenten. – ¿Por qué?

Tenten sudó frio. Quien iba a pensar que la joven Hyuga tuviera una amistad con el pelirrojo. – ¡No es lo que parece!

. – ¿Dónde está? – exclamó Neji inquieto, caminando hacia Gaara.

. – Yo pregunté primero. – dijo Gaara ignorando a Neji, y viendo a Tenten y luego a su compañero Lee. – ¿Por qué querían traer a Hinata aquí?

. – Tranquilo Gaara, no íbamos a hacer nada malo, o lo que sea que estés pensando. – defendió Lee y se dirigió hacia donde estaba Neji antes de que su impaciencia arrebatara contra el pelirrojo. – Déjame presentarte a mi amigo, él es Himura Neji, él antes se apellidaba Hyuga.

Gaara se sorprendió un poco por esa información, pero analizando todo con atención y en silencio. – Solo quiere hacerle unas preguntas a Hyuga-san. – añadió Lee.

Gaara suspiró. – Hinata estaba algo nerviosa de venir, puesto que se enteró que no habría tal conferencia.

. – ¿Cómo se enteró? – exclamó Tenten uniéndose al grupito.

. – Le diste un nombre de una conferencia que fue ayer. – comentó Gaara a lo que Tenten solo se golpeó la frente por su estupidez.

. – Como sea, ¿Dónde está la señorita Hyuga? – exclamó Neji llegando a un punto de desesperación.

. – Esta en la entrada de la escuela…

Neji salió caminando con rapidez del aula, y fue lo más pronto hacia la entrada de la escuela con sus amigos detrás de él. Fue entonces que reparó en que no sabía cómo era la joven Hyuga y se quedó congelado al ver tantos alumnos a fuera de la entrada.

. – ¡Pff! Corres a buscarla, pero no sabes ni quien es…– se burló Tenten al ver como Neji miraba con desconformidad la situación.

. – ¡Mmm! No la veo. – murmuró Lee buscándola por los jardines, y entonces vio como Gaara salía de la entrada y se dirigía hasta cierta banquilla. – ¡Sigámoslo! – susurró Lee empujando a Neji por la espalda.

De nuevo, el corazón nervioso de Neji comenzó a estrujarle el pecho. Observó con cautela al pelirrojo, quien se dirigía a una banca donde estaba una joven de cabellos azulinos junto a un muchacho de cabellos azabaches. Miró con mayor profundidad a la joven que tanto buscaba. No quería aceptarlo, porque era imposible…

Entonces la joven volteo con sus ojos aperlados y piel nívea.

Y lo imposible, comenzó a tornarse en una posibilidad que aún se negaba a creer.

Hinata sonrió al ver como se acercaba Gaara, pero, así como se formó se fue desvaneciendo al ver como Lee y Tenten lo seguían, junto con un muchacho con ciertas características familiares. Tanto ella, como Sasuke se impactaron por la presencia de ese chico. Hinata tan solo deslizo su mano derecha hacia la de su novio, y rogó por algo que no quería escuchar.

. – Hola… – saludó Neji, antes que nadie. – Tu eres Hyuga Hinata…

La joven asintió con agitación.

. – Me llamo Himura Neji…, yo antes me apellidaba…

. – Hyuga Neji. – terminó Hinata con aturdimiento, sorprendiendo a Neji.

Mierda

Pensaron los dos Hyugas.

. – P…por qué no le damos algo de privacidad. – murmuró Lee intentando romper el abrumador silencio entre todos, pero especialmente entre los dos Hyugas, quien de mirarse cada uno, optaron por desviar la mirada con incomodidad.

Sasuke tan solo fulminó al chico de las cejas gruesas, ni loco iba a dejar a su Hinata con este familiar desconocido. Y tan solo vio como Hinata dejaba de ver a su primo, y lo volteaba a ver con una clara mirada de "no me dejes."

. – No lo creo. – dijo Sasuke tomando la mano de su novia, quien estaba a punto de sufrir un colapso emocional.

Por otro lado, la respiración agitada de Hinata se volvía inestable. No solo estaba su tía política en la ciudad, sino también su primo.

. – No me siento bien. – dijo Hinata recargando su rostro sobre el hombro de Sasuke.

. – Tranquila… – le murmuró Sasuke al oído con dulzura.

. – No vengo a incomodarte. – habló Neji, llamando la atención de todos. – Pero, por tu reacción creo que sabes muy bien quien soy yo. – dijo con petulancia, pero no con maldad, sino porque así era su personalidad. Lástima que solo sus amigos supieran de eso y tan solo miraron la escena con preocupación al ver como el azabache y el pelirrojo se irritaban. – ¿Cómo sabes quién soy?

La respiración de Hinata se tranquilizó por la altanería, pero su corazón ahora se encontraba lleno de temor, al mismo tiempo de frustración. Y solo dejo salir, una risa de sátira. – ¿Es enserio? – cuestionó la joven.

Neji levantó la ceja ante el descaro de la joven, y trató de tranquilizarse. Del bolsillo de su pantalón, sacó la vieja fotografía de su padre. – Él es mi padre. Hyuga Hizashi y el que está a su lado… es…

. – Su hermano gemelo. – respondió Hinata con soledad al ver a su padre de niño, recordando la primera vez que el sr. Fugaku le informó que su padre no era hijo único. Si que eran idénticos. – Se llamaba Hiashi…

Neji suspiró, casi alegre de saber el nombre de su tío. Pero, enseguida reaccionó. – ¿Se llamaba…?

Tanto Sasuke como Hinata, se sorprendieron de que no los supiera. – ¿No lo sabías? – musitó Hinata con curiosidad.

. – ¿Cuándo? – Preguntó Neji con sorpresa, y solo frunció el ceño cuando Hinata miró a Sasuke con consternación, puesto que se había dado cuenta que incluso Neji, no sabía de su existencia. Al igual que ella, quien se había enterado hace poco.

. – Yo… ¡mmm! – Hinata estaba en un dilema. ¿Cuál era la posibilidad de que Neji supiera que todo este tiempo vivió de su herencia? – Antes de contestar, puedo preguntarte algo…

Neji asintió confundido.

. – ¿Tu papá, o, tu mamá, ya te habían contado algo de… mí, o, de mi familia? – cuestionó Hinata con incertidumbre.

Neji agachó la cabeza, dio un suspiro. – Mi padre falleció hace una semana… – comentó sorprendiendo a Hinata, incluso a Sasuke y a Gaara, quienes estaban atentos a la conversación. – Nunca supe de su hermano, hasta que encontré esta foto. Mi padre se la pasó en un hospital desde que yo tenía seis años, luchando contra su cáncer y luego…, y luego, cuando ya se notaba que mejoraba, de repente sufrió un paro respiratorio… y estuvo en coma durante 8 años. Hasta que falleció… Teníamos la esperanza… de que despertaría. – terminó Neji con angustia.

Hinata sintió demasiado dolor y demasiada tristeza, en cada palabra que decía Neji. Trató de no llorar, tenía que ser fuerte. – Lo siento…

. – ¿Lo sientes? – masculló Neji con incertidumbre. – ¿Enserio? ¿Por qué demonios tu papá no fue a verlo, ni una maldita vez? – cuestionó indignado, olvidando el hecho de que el padre Hinata también había fallecido. – Tienes idea, de ¿cuántas veces le suplicaba a mamá de que lo llamara de nuevo? ¡La tienes!

Los ojos de Hinata se pusieron rojos, por la retención de lágrimas, mientras que Sasuke tan solo se enojaba, al igual que Gaara. Por otro lado, Lee y Tenten miraron con preocupación como llamaban la atención de todos los alumnos.

. – Neji… – llamó Lee y se posiciono entre los dos primos. – Tranquilízate…

Hinata no aguantaba más, tenía que decírselo. Era algo muy malo, pero en esos momentos tan solo sentía dolor, tristeza, y frustración acumulados durante los últimos días, y ahora por esos reclamos que no se merecía. Se puso de pie y dio un paso, para que Neji, la escuchara con claridad. – ¿Qué sentiste al verlo morir?

Todo el mundo se quedó en silencio, Tenten abrió la boca con incredulidad y Lee fue el primero en reaccionar al ver como Neji trataba de amenazarla con su altura y su filosa mirada, al mismo tiempo que Gaara apoyaba interviniendo al ver como Sasuke tomaba del brazo de Hinata y lo alejaba de él.

. – ¿Qué mierdas dijiste? – masculló Neji enojado, entre dientes.

Hinata se aferró a Sasuke, y luego se dio cuenta que de nuevo eran el centro de atención. –¿Por qué siempre en la escuela? – pensó al ver a algunos alumnos metiches. – Vámonos de aquí. – dijo la joven hacia su novio.

. – Bien. – murmuró Sasuke, y tan solo miro de mala manera al tal Neji.

. – ¿A dónde crees que vas? – preguntó Neji enojado, al ver como su prima se dignaba a irse en sus narices. – No hemos terminado de hablar…

Hinata paró en seco y luego lo volteo a ver. – No aquí... – y luego le indicó con la mirada, como eran el centro de atención dentro de la escuela.

Eso lo contuvo por el momento, puesto que Neji era un extraño en esa escuela, y todo se podría malinterpretar, ocasionado problemas a sus amigos y a la misma institución. Pero, no le dio mucho gusto ver como se retiraban así de simple.

. – ¡¿Qué demonios te ocurre, Neji?! – exclamó Lee enojado. – Reclamarle de esa manera…

. – ¿Qué? – musitó Neji confundido.

. – ¿De qué demonios hablas Lee? – intervino Tenten, defendiendo a Neji. – Que no escuchaste lo que esa pendeja le dijo a Neji. – exclamó con enojo, sin importarle la mirada de irritación de Gaara. – ¡Tú qué! ¡Ya lárgate! – le gritó la joven.

. – ¡Tenten! – exclamó Lee con sorpresa. – ¡Lo siento, Gaara! ¡Yo me haré cargo de estos dos! – se disculpó gentilmente, y el pelirrojo solo asintió al mismo tiempo que se retiraba de la escuela. – ¡¿Qué demonios les sucede a ustedes?! – les gritó a ambos.

. – ¡Lee, ¿De qué lado estás?! – le exclamó Tenten enojada. – ¿Qué acaso no te enojaste con ella por lo que le dijo?

. – ¡Claro que sí! – le gritó Lee de vuelta, sorprendiendo a ambos. – Fue muy descortés, pero Neji empezó. ¿Qué acaso se te olvido que ella también perdió a su papá? ¿Por qué crees que te contestó de esa manera? Desquitaste tu perdida con ella, sin saber cómo perdió a su papá. Eso fue muy estúpido de tu parte.

Neji frunció el ceño, debido a que su amigo tenía razón. – No puedo creerlo. – vociferó para sí mismo. – ¡No puede irse de esa forma!

. – ¡¿Qué?! – exclamaron Lee y Tenten al mismo tiempo, y sin tiempo de detenerlo. Neji corrió detrás de ellos. – ¡No, espera! – gritó la joven y junto a Lee corrieron detrás de él.

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. – Hinata deja de llorar. – dijo Sasuke al salir caminando de prisa.

. – No estoy llorando. – gimoteó Hinata con los ojos llorosos, al mismo tiempo que limpiaba una lágrima traicionera. – Bueno, sí estoy llorando…

Sasuke no pudo evitar sonreír por su infantilismo.

. – Soy una mala persona, escuchaste lo que le dije. – comentó Hinata parando en seco a mitad de la desolada calle. – Pero, realmente me saco de quicio sus reproches…

. – ¿Y a quién no? – articuló Sasuke orgulloso de ver a su novia pelear. – Yo lo hubiera golpeado…

. – No, no. Nada de violencia. – dijo Hinata sonriéndole, con sus mejillas sonrojadas. – Tu cara es demasiado bella para terminar como la última vez…

. – ¿Eso fue un cumplido? – cuestionó Sasuke al notar cierta broma en la oración. Y al final, ambos solo rieron.

. – No puedo creerlo. – musitó Hinata, tratando de concentrarse en su problema. Se recargó en la pared de concreto de una casa y esperó. – ¿Crees que me siga?

. – Lo hará. – dijo Sasuke volteando hacia la dirección donde se encontraba la escuela. Y luego, volteo hacia su novia con preocupación. – Tienes que decirle…

Hinata asintió de manera insegura. – ¿Tengo? ¿Yo? ¿Por qué yo? – preguntó la joven. – Yo también merezco muchas explicaciones…

. – Tienes razón. – dijo Sasuke, al pensarlo por unos segundos. Sacó su teléfono y marcó a su hermano, le explicó el dilema y pidió que los recogiera. – Si ambos quieren saber, solo hay una persona que puede explicarle a ambos.

Hinata miró con tristeza y luego se dirigió para abrazar a su novio. – No me vayas a dejar sola….

. – Jamás…

Se abrazaron por unos segundos, y luego una tos seca interrumpió su abrazo. El pelirrojo miró con incomodes, al atraer la atención de la pareja. – No creo que tarde. – les avisó. – ¿Estarán bien? – cuestionó Gaara, mencionando que no quería ser mal tercio en los problemas de Hinata.

. – Estaremos bien. – le dijo Hinata, limpiándose las lágrimas. – Dile a Temari… que es posible que llegue tarde.

. – Lo haré. – musitó Gaara, al mismo tiempo que escuchaba los pasos acelerados de la persona que tanto esperaban, y de nuevo, ayudó a hacer guardaespaldas temporal. Sobre todo, al ver un Neji agitado, y un poco alterado al ver de nuevo a su prima.

. – Eso fue rápido. – murmuro Hinata, tratando de mantener su lado serio.

. – ¿De qué rayos hablas? – dijo Neji irritado.

. – ¡Lo siento…!¡… mucho! – se escuchó el pobre de Lee, y de nuevo se puso casi a la altura de Gaara para ayudar como muro protector entre ambos Hyugas. – Había… olvidado lo rápido que era. – dijo sofocado. – Vamos, Neji…

. – ¡No! Está bien. – dijo Hinata, para evitar que se lo llevaran. – Como ambos necesitamos muchas explicaciones, tenemos que ir a un lugar…

. – ¿A dónde? – cuestionó Neji.

. – A la empresa Uchiha. – contestó Sasuke por ella.

. – ¿Por qué allí? – cuestionó Neji de nuevo.

. – Porque allí, hay alguien que nos debe muchas respuestas a ambos. – le dijo Hinata con tristeza, y se rehusó a verlo a la cara.

. – ¿Quién?

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Fin del capítulo 19

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Hola, ¿Cómo han estado? Espero, que bien. Son tiempos difíciles, y espero que algún día podamos reunirnos con nuestros amigos y familiares. Asegúrense de tomar sus medidas de precaución. También, me tomo este momento para dar un anuncio, o más bien como una declaración de mí, para ustedes. Como ya he dicho, son tiempos difíciles por el COVID, pero también por el creciente aumento de mujeres secuestradas o asesinas. Por mi barrio, donde vivo, ya se dio una alerta de varios secuestros (fallidos, gracias a dios) de jovencitas de mi edad. Por ahora, yo estoy aislada debido a la cuarentena, pero si salgo, debo estar vigilando de no ver gente extraña merodeando, o evitar salir por las noches. Yo espero que se cuiden, y rezo por que no les pase nada malo a alguien conocido. Ser una dama, en estos momentos, ya casi se ha vuelto un infortunio. Espero que un día, una mujer sea capaz de salir sin tener miedo. Les deseo, lo mejor.

"Si un día desaparezco, yo trataré de protegerlas desde arriba" De mí, para ustedes.

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Volviendo a la historia.

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Espero que les haya agradado, muy pronto subiré el otro y más drama y lágrimas vendrá. Pobre de Hinata, y de Neji.

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REVIEWS

Fran Sanchez: ¡Hola, de nuevo! Me reí bastante con tu comentario. Ya perdimos a Hinata, ja,ja,ja. Te imaginas cuando le toque a Sasuke. ¿Se hará el tonto, o, será un experto sobre eso? Dheee XD (calla mente sucia) Bueno, ya por fin llegó el encuentro entre los primos, ¿Qué te pareció? Espero que bien, ja, ja. Te mando saludos, y abrazos virtuales que no contagian a nadie.

Gilca: Hola, ¿Cómo has estado? Gracias por tu comentario, me encanto. Aquí te dejo un buen drama, más drama ha de venir. Saludos.

Milena Rivera: Ten otro pañuelo. Me dio gusto leer tu comentario, siempre me animan a que me brote la inspiración. Lamento, que no haiga muchos encuentros de SasuHina pero te prometo que cuando pase todo el dramón, hare un capítulo especial para ellos. Donde se den el amor que se deben. Muchas gracias por seguir leyendo, y espero leerte pronto. Saludos.

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Cuídense mucho. Y muchas gracias por les dan favoritos y seguidores a mis historias, se los agradezco de todo corazón.

También les hago una invitación a otro proyecto que estoy haciendo en Wattpad, sobre Twilight. Lo único que me gusta de esa app es que puedo subir imágenes hechas por mí. Esto tratando de hacer una historia llena de tragedias, voy a ver como me sale.

La historia se llama: Escarmiento y la puedes encontrar en el usuario: MissLisROse

también si les gusta mis dibujos, pueden seguirme en:

Instagram: liz_white_cat_art

DeviantArt: FatimaLKrs

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KatarlizRose se despide.