Ser una dama

Capítulo 20

.

.

.

Si tuvieras la oportunidad de regresar el tiempo, ¿Qué cambiarías?

.

La sala de reunión en la que se encontraba Setsuna, era fría debido al aire acondicionado, y como era una habitación para la integración de veinte personas, solo se encontraba ella. Esperando con paciencia a la llegada de los dueños de la empresa Uchiha y sus abogados. El silencio era abrumador, y comenzaba a incomodar a la pobre mujer.

La puerta de la sala de reunión chirrió, dejando en claro la entrada de las personas que tanto esperaba. Dirigió su mirada hacia la entrada, y se sorprendió de ver a una mujer muy hermosa, y elegante. Su cabello negro estaba atado en una coleta baja, y vestía un vestido blanco con un cinto de color negro rodeando su cintura. Llevaba un sweater de tejido de color piel y zapatillas blancas con tacón bajo.

. – Hola. Me llamo Uchiha Mikoto. – saludó la matriarca. – Soy la esposa de Fugaku.

Setsuna se puso de pie con respeto, y se inclinó en saludo. – Hola. Soy Himura Setsuna.

. – Si, lo sé. – dijo Mikoto, y avanzó hacia ella con tranquilidad. – Hoy hablé con mi esposo, y le pedí que me dejara hablar con usted. De madre a madre.

Setsuna frunció el ceño confundida.

. – Vengo en nombre de Hinata. Como su reciente tutora. – dijo Mikoto, ofreciendo a sentarse juntas, lado a lado.

. – ¿Reciente? – musitó Setsuna confundida.

. – Larga historia. – fue lo único que dijo Mikoto, dejando en claro que no desviaría el tema principal. – Se que ahora está vulnerable, y ver la cara de mi esposo quizás la ponga muy tensa, por eso vine. – dijo Mikoto. – Tiene que decirme, ¿Qué la obligó a tomar la decisión de abandonar a Hyuga Hinata?

Setsuna tragó duró, y luego asintió. – ¿La joven vendrá?

Mikoto frunció el ceño por unos segundos. – Esa joven… tiene nombre. – dijo firme. – ¿Quiere que la llame?

. – Lo siento. – dijo Setsuna avergonzada. – Me gustaría verla… y decirle cara a cara, todo lo que paso.

. – Entiendo. – musitó Mikoto. – ¿Y si Hinata no desea verla?

. – ¿Cómo? – dijo Setsuna confundida. – Me habían dicho que venía en nombre de Hinata… pensé que…

. – Así es, venimos en su nombre, y eso significa que Hinata nos dejó a cargo su caso. – dijo Mikoto. – Por eso, si usted lo permite. Grabare esta sesión para después dársela a Hinata, y dependiendo de lo que diga, Hinata hará su decisión.

Setsuna no supo que responder, entendía porque la joven se negaba a verla. ¿Quién quería ver a la persona que la abandonó, y mintió a la aseguradora sobre sus cuidados? Y ahora Hinata no atacaba con todas sus armas, sino que quería una explicación. Y dependiendo de lo que diga, ella tomará cartas en el asunto.

. – ¿Está de acuerdo? – cuestionó Mikoto.

. – Si, me parece bien. – dijo Setsuna.

. – De acuerdo, mandaré a pedir la grabadora. – dijo Mikoto tomando el teléfono, presionando un botón, la dirigió con la recepcionista. – ¿Café? – preguntó hacia Setsuna.

. – Solo agua. – dijo Setsuna, tenía bastante sed.

. – Hola, Midori. Me puedes traer la grabadora, dos botellas de agua, y un café negro. Por favor. – pidió Mikoto con amabilidad, y colgó al recibir una respuesta afirmativa de la secretaría.

. – ¿Cómo… ha estado… la señorita Hyuga? – preguntó Setsuna con duda.

Mikoto suspiró. – Luchando. Toda su vida. – dijo con sinceridad.

Y fue lo único que preguntó Setsuna, no se atrevía a indagar más sobre la vida de Hinata. Al poco tiempo, la secretaria llego con los pedidos de la Sra. Uchiha, y así como vino, se retiró en silencio.

Una vez solas, Mikoto encendió la grabadora. – Bueno. La escucho... – comentó, viéndola a los ojos, sin embargo, Setsuna le rehuyó la mirada al asentir. – ¡Oh, casi lo olvido! Puede decir su nombre, la razón de porque está aquí y qué parentesco tiene con Hyuga Hinata.

Setsuna pudo ver toda la intención detrás de esa petición, era una sentencia, un arma de su palabra que la joven Hyuga podría usar en su contra. Lo meditó, y Mikoto solo frunció el ceño. – Si se niega, puede ir llamando a su abogado. – advirtió la matriarca, al notar la duda de la señora. – Recuerdo que usted… quiere todo a discreción. ¿No es así?

Setsuna tragó duro. – Mi nombre es Himura Setsuna, la razón de porque estoy aquí es para explicarle a Hyuga Hinata, mi sobrina política, es porque decidí abandonarla en un orfanato… a la edad de cinco años. – terminó Setsuna, casi con un dolor de garganta. Sin saber que Hyuga Hinata y su hijo, Neji, se encontraban en otra sala observando y escuchando la declaración. Del mismo modo, se hallaban Fugaku sentado en la cabaza de la mesa ovalada, y a su lado derecho se encontraba Neji junto con su amigo Lee y Tenten; y en frente de ellos, estaba Sasuke a lado de Hinata, luego Itachi. Quien este último había organizado todo eso.

La mano de Neji estaba hecho puño sobre la mesa. Temblaba con furia y angustia al ver a su madre siendo sometida a ese interrogatorio. Observó con odio a todos en la sala, debido a que la mayoría eran Uchihas, pero su mirada disminuyo al ver a su prima, aferrada a Sasuke.

No sabía que sentir al ver eso, su prima enamorada precisamente de un Uchiha. Los mismos, que compraron las propiedades de los Hyuga. Pero, ese era un tema que luego discutirían. Hinata sintió esa frívola mirada, y su mirada se agacho al mismo tiempo que afianzaba sus dedos con los de Sasuke, quien este le devolvía la mirada a Neji con desafío a la vez que correspondía el agarre de su novia. Si ella se negaba a verlo, él estaría dispuesto a dar la cara por ella.

Neji regresó su mirada a la pantalla, y observó a su madre. Acallando sus malos pensamientos, y favoreciendo a su madre en todo. Cualquier cosa que diría, él estaba seguro de que su madre tendría una explicación. Por otra parte, Lee estaba algo preocupado desde que la madre de Neji confesaba el haber abandonado a la prima de su amigo.

. – Se que lo que hice fue imperdonable, pero todo lo hice por Hizashi. – confesó Setsuna con la mirada perdida en la mesa que tenía enfrente. Sus ojos después enfocaron una gota resbalosa de la fresca botella que habían traído para ella.

Y eso la hizo recordar; Hace 12 años.

" El gotero de la intravenosa de su esposo caía cada tres segundos, con los medicamentos necesarios para aliviar su dolor. La cabeza de Setsuna, se encontraba dormitando sobre la cama de su marido, quien por ahora sus ojos cansados disfrutaban de un sedante muy placentero.

" Setsuna lo sintió despertarse, y eso provocó que despertará con pánico. – Tranquila, amor… – le dijo Hizashi, acariciando su cabello.

" Los ojos de Setsuna se cristalizaron, las pocas veces que su esposo tenía fuerzas para hablarle eran sus días más felices. – ¿Cómo te sientes? ¿Sientes dolor? ¿Quieres que llame a un doctor?

" Hizashi sonrió. – Estoy bien, solo algo sediento. – dijo, y su esposa de inmediato fue por un vaso de agua, en el estante. Con cariño, Setsuna ayudó a su esposo a reincorporarse, y lo ayudó a beber.

" . – ¿Y Neji? – preguntó Hizashi con cansancio, recostándose de nuevo.

" . – Son la seis de la mañana, debe estar aún dormido. – dijo Setsuna mirando el reloj de su muñeca. – En media hora, iré a casa, le haré su desayuno y lo llevaré a la escuela. – musitó. – Te extraña mucho… en la tarde, vendremos a verte.

" . – Trataré de mantenerme despierto. – dijo Hizashi. – Quiero ir a casa… – farfulló con tristeza. – Sabes… soñé con mi hermano.

" Setsuna lo observó con sorpresa. Desde que se casaron, la única mención que había escuchado por parte de su marido con respecto a su hermano era descripto en una simple palabra. Olvido. Sabían que tuvieron problemas, y eso conllevó a distanciarlos llenos de humillación y culpabilidad.

" . – ¿Así? – murmuró Setsuna tomando asiento a lado de la camilla. – ¿Qué soñaste?

" . – Éramos niños, jugábamos en un árbol que solíamos escalar en nuestra casa de verano. – murmuró Hizashi con nostalgia. – Luego, estábamos juntos, riendo junto con nuestras familias. Aunque no podía ver sus rostros, pude distinguir a un bebe.

" . – ¿No sabes si tiene familia? – cuestionó Setsuna con preocupación.

" . – La última vez que supe de él, es cuando se casó con una amiga de la Universidad. No recuerdo su nombre. – dijo Hizashi, y luego sintió una punzada en el corazón, asustando a su esposa.

" . – ¡¿Qué ocurre?! – preguntó Setsuna alarmada.

" . – Estoy bien. Solo fue un pequeño dolor. – dijo Hizashi, otorgándole una sonrisa para tranquilizarla. – Ve, sino Neji se preocupará. – dijo.

" Setsuna asintió y le dio un beso en la frente, y luego en los labios. – Te veo al rato…

" . – Yo seguiré aquí. – se rio, pero esa acción solo duró poco ya que de nuevo se sintió cansado.

. – Y se volvió a dormir. – dijo Setsuna con tristeza. – Fue allí donde comencé a buscar a su hermano. Fue fácil encontrarlo, pero fue difícil hacer que contestara. – le comentó a Mikoto.

. – ¿A qué se refiere? – preguntó Mikoto.

. – Cuando le dije que yo era su esposa, siempre me colgaba. – anunció Setsuna, sorprendiendo a Hinata. – Siempre me decía excusas como "ahora no," "llamas en un mal momento," "yo me comunicare contigo." Pase dos semanas intentándolo, y en ese lapso también teníamos… problemas de dinero. La aseguradora se negaba a pagar por los tratamientos de mi esposo, y con ese dinero también pagamos la educación de mi Neji.

. – ¿Usted trabaja? – preguntó Mikoto.

Setsuna tragó duró. – Trabajo en una aseguradora, comencé cuando mi esposo recayó.

. – Ya veo. – murmuró Mikoto, dirigiéndole una mirada sospechosa. – ¿Y luego qué pasó?

. – Me comuniqué de nuevo. – dijo Setsuna, y luego sonrió con cierta calidez. – Y esta vez escuchó. Gracias a su esposa. – recordó. – Su esposa Hana, lo regañó, y ella fue quien me pidió la dirección del hospital. Me alegré demasiado, Hana y yo estuvimos hablando como si ya nos conociéramos, era demasiado amable. Me contó de Hinata y… de su niña recién nacida. Hanabi.

Esta vez Hinata sollozó en silencio, al mismo tiempo que Neji y sus amigos se sorprendían de que Hyuga tuviera una hermana menor. Sasuke tan solo se acercó a ella, y le dio un beso en la mejilla.

. – Y yo le conté de mi Neji. – dijo Setsuna con ternura. – Nos pusimos de acuerdo, y la fecha de la reunión fue el…

. – El 24 de Octubre del 2005. – musitó Hinata con dolor, al mismo tiempo que Setsuna. Ese día lo tenía borroso, desde el accidente le costaba mucho recordar a sus propios padres, e incluso la carita de su hermana. Ni si quiera se acuerda de sus primeros días en el orfanato.

. – Le conté a Hizashi, pero no le dije a Neji. Quería que fuera sorpresa. – comentó, pero al instante Setsuna se silenció con dolor. – Ese día. Mi esposo recayó de nuevo, estaba débil y el doctor pidió que no deberíamos estresarlo.

". – ¿Mi hermano no ha llegado? – preguntó débilmente.

". – No, amor. Pero no deben de tardar, estoy segura de que llegaran pronto. Será una sorpresa para Neji, ¿no lo crees? Conocerá a sus dos primitas, ¿no es genial? – murmuró Setsuna con dulzura.

". – Si, será también la primera vez que las veo. Una de ellas creo que es un año menor que Neji… – musitó débilmente y luego hizo una pausa. – Setsuna…

". – Dime…

". – ¿Crees que mi hermano quiera empezar de nuevo?

" Setsuna sonrió. – Estoy más que segura. Ahora descansa… iré por Neji, lo llevare a comer y luego vendremos a visitarte, ¿está bien? – cuestionó y tan solo recibió un siseo de aceptación.

Setsuna tocó su cabeza con ambas manos, y su postura reflejo miedo al querer continuar el relato. Mikoto se preocupó, y no pudo evitar sentir lástima por esa mujer. Toda esa carga, todo ese dolor lleno de culpabilidad. Se hizo una idea de lo que no quería decir, y la apoyó al poner su mano en su espalda, confortándola. Dándole ánimos a continuar, a revelar la verdad.

La madre de Neji no pudo más al querer tratar de contener las lágrimas, y al final lloró por un rato. Mikoto no dijo nada, pero tampoco estaba conforme. La única que debería tener permitido de llorar era Hinata. Y solo ella.

En la otra sala, miraron con inconformidad el llanto de Setsuna. La mano de Neji seguía hecho puño, estaba enojado y dolido. – Es suficiente. – murmuró el joven atrayendo la atención de todos. – Mi madre no tiene por qué sufrir esto…

. – ¿Enserio? – se adelantó Sasuke irritado, al mismo tiempo que Hinata solo lo tomaba por el brazo, para calmarlo.

. – Si se va. Tu madre terminara siendo expuesta por los medios. – recordó Fugaku, obteniendo una mirada de odio por parte de Neji. Aunque el joven Himura no sintiera temor por ese hombre, sus amigos eran otra cosa. Lee fue quien de inmediato serenó a su amigo.

. – Además ella vino por cuenta propia, no la estamos obligando. – aclaró Itachi, quien una vez que la mujer comenzó a llorar, había estado navegando en su celular. Ningún Uchiha presente en esa sala, sentía compasión por esa mujer, a excepción de su madre. Se podrían decir que los hombres Uchihas no perdonaban con facilidad, y más, si alguien llegará a meterse con un miembro de su familia.

Neji comprimió con furia los dientes, y regresó su vista a la pantalla, donde su madre parecía haberse relajado. Estaba enojado, triste, frustrado y confundido. No quería seguir viendo, o, seguir escuchando. No quería oír lo que ya sabía.

Setsuna se limpió las lágrimas con un pañuelo desechable, y luego tomó agua con timidez. – Perdón…

. – Continúe… – dijo Mikoto con dureza.

Lo que Setsuna diría después fue como soltar un peso lleno de culpabilidad, que había estado cargando desde el accidente. Lo sintió como si dejara de luchar contra una pila de rocas que estaban por caer a un barranco, y una vez que se quitó ese peso, la lluvia de rocas caerían sobre Neji y sobre Hinata.

Los dos sufrirían las consecuencias de la mentira de Setsuna, y ya no habría marcha atrás.

. – Al recibir una llamada. Tuve que tomar varias decisiones. – dijo Setsuna. – Mi esposo hospitalizado, mi Neji en la primaria. Me llamarón a mí, puesto que era la última llamada registrada del celular de Hana. Me informaron del terrible accidente, y sabía que tenía que ir de inmediato. Ese día, le hable a una amiga y le pedí que me cuidara a Neji. Como iban en plena carretera, el hospital más cercano era uno de la ciudad de Tokio. – comentó al mismo tiempo que se aclaraba la garganta. – Cuando llegué me habían informado que… el padre de Hinata había muerto en el impacto, mientras que la madre había usado su cuerpo como escudo con sus hijas, su nuca había recibido un golpe, y recibió la mayor parte del fuego al intentar protegerlas. Sin embargo, él bebe al ser un recién nacido, sus pulmones no soportaron el olor quemado de la gasolina y murió por asfixia…

Los ojos de Hinata se habían tornado rojos, y no pudo evitar soltar un gemido de dolor. Eso no lo sabía, puesto que el doctor y las enfermeras omitieron los detalles por ser una niña. Siempre había creído que su hermanita había fallecido en el hospital.

. - … trataron de revivirla, pero su corazoncito ya había dejado de latir. – gimió Setsuna al terminar. Esta vez Mikoto si soltó una lágrima, como madre no podía imaginar el terrible dolor al recibir semejante noticia.

Neji tan solo se mordió los labios, su mirada mostraba tristeza y no pudo evitar mirar de reojo a Hinata. Por otra parte, Lee hacia su parte de llorar sin vergüenza alguna, a lo que Tenten solo le dio un codazo a discreción para que dejara de gimotear.

. – Después me informaron que Hinata estaba herida con quemadura de segundo grado en su espalda, y que había sobrevivido gracias a las personas que socorrieron ayudar antes de que los bomberos, y las ambulancias llegaran. Un hombre logró arrastrarse antes de que el fuego los cubriera por completo, y la primera en sacar fue a Hinata, puesto que estaba más cerca de la ventana. Después sacaron a su madre y a la bebé con la ayuda de los bomberos y protección civil. – comentó Setsuna a la vez que se limpiaba las lágrimas de culpabilidad.

Fue allí donde Mikoto frunció el ceño, recordando la nota del periódico sobre la muerte de los Hyuga, y no pudo evitar compararla con la versión de Setsuna. Si hicieron todo un esfuerzo por intentar salvarlos, porque el periódico no había escrito eso. Tan solo había sido una pequeña columna sobre el accidente, pusieron el apellido de la familia de cuatro integrantes, y no solo eso, dieron por hecho que Hinata había muerto en el impacto.

Los ojos de Mikoto miraron con sospecha a Setsuna. Su esposo se había enterado por un compañero de la Universidad. Sabían que Hiashi había cortado lazos con su familia, debido al quiebre de la empresa, y que había decidido no volver hablar con ellos. Ni si quiera con su hermano.

En cuanto a Hana, Fugaku y Mikoto le contaban pequeños detalles de lo que sabían sobre ella. Le habían informado, que la madre de Hana se llamaba Mina y la abuela de ella, se llamaba Hanabi. Desde que Mina había quedado embarazada de Hana, su esposo había fallecido. Y no sabían si tenían familiares, puesto que Hana nunca hablaba de su padre. Por eso en el funeral, se sabía que había más amigos de la Universidad o compañeros de trabajo, que familia. Pero la posibilidad de tener familiares dispersos en el país remoto era de un 10%. Y por eso, Hinata al ser la única sobreviviente heredaría los bienes de sus padres, incluyendo la casa.

. – Me presenté en el hospital, y le dije a los doctores que era cuñada de Hiashi. Y las cosas se tornaron extrañas. – dijo Setsuna, limpiándose las lágrimas. Mostrando su rostro serio. – Me volví la mala del cuento…

Neji ya no lo soportaba, ni mucho menos Hinata, en cuanto solo escucharon las siguientes palabras:

. – Cometí fraude y mentí sobre la existencia de mi sobrina política…

.

El ambiente había decaído en la sala donde se encontraba Hinata y Neji, tras como Setsuna explicaba todo el proceso que hizo para hacerse tutora de Hinata, para poder hacerse cargo de los pagos mensuales de su cuidado. Como trabajaba en una aseguradora, le fue fácil hacer el cambio de agencia. Lo difícil fue abandonar a Hinata en el orfanato.

. – ¿Cómo fue que la abandonó? – cuestionó Mikoto con seriedad, estaba cansada y aturdida por escuchar semejante historia.

. – Tras vender la casa de sus padres y sus muebles, contraté a una actriz, del cual no diré quién es. – informó. – Y le di la mitad del dinero, solo para que la dejara en el orfanato, sin hacer preguntas. Con la esperanza de que alguien la adoptara. Nunca sospecharían, puesto que cuando "supuestamente" me la llevé, le cambié el apellido. Es decir, que existen dos Hinata para las aseguradoras.

. – Supongo que alguien dentro de la agencia, debió ayudarte. – aseguró Mikoto. – Alguien debía entregar los informes y aprobarlos, y no te preocupes, tras tenerte a ti, esa agencia se le emitirá una orden de fraude.

. – ¿Qué? ¿Por qué? – cuestionó Setsuna con pánico. – Le costará empleos… a buenas personas…

. – Tranquila… solo veremos quien se ha estado aprovechando del dinero de los padres de Hinata. – dijo Mikoto, obteniendo la respuesta de que había una segunda persona que había sacado ventaja. – Pero ese es otro tema… ¿Algo más que quieras añadir a tu historia?

. – Solo quiero pedirle perdón a Hinata, no importa si no me cree. Pero lo hice por mi familia, y por el bien de Neji. – comentó con amargura. – No tenía la estabilidad económica para alimentarla y darle una educación. En ese momento, mi esposo y mi hijo eran mi prioridad.

Por primera vez, Mikoto tenía ganas de golpearla. A pesar de estar en una situación complicada, si estuviera en la posición de Setsuna, jamás haría algo como eso. Negarle a una niña huérfana, una familia con parte biológica. Pero, tampoco podía saber de las acciones, de los sentimientos y las decisiones que uno toma en tales circunstancias.

. – ¿Alguna otra cosa? – preguntó Mikoto.

Setsuna negó. – No. Solo quiero saber si… ¿Hay una posibilidad de que mi hijo no se entere?

Mikoto se silenció, tomo la grabadora y la apagó. – Lo siento… pero su hijo ya escuchó todo. – comentó, al mismo tiempo que se ponía de pie. – Todo se graba en esta habitación, y se enlazo a la de enfrente.

Los ojos de Setsuna se abrieron a más no poder, y tan solo se escuchó como la puerta se abría de nuevo, dejando paso al rostro serio y entristecido de Neji.

Neji la observó, y no supo que decir. ¿Qué podía decir? Su cabeza le dolió, por lo tanto, tan solo retrocedió y se fue de la sala.

. – ¡Neji! ¡Hijo, espera, por favor! – exclamó Setsuna de pie, y solo corrió hacia el corredor donde lo vio partir.

. – ¡Neji! – Gritaron Tenten y Lee, la primera fue detrás de él, mientras que el segundo solo le dirigió una reverencia en disculpa de su hijo.

. – Tranquila, Sra. Himura, yo me encargare de cuidarlo. – prometió Lee, sacando de su mochila un papel y un lápiz, y escribió su número de teléfono. – Puede comunicarse conmigo.

Setsuna lloraba en silencio, y al tomar el papel solo asintió en agradecimiento. – Gracias…

Lee salió corriendo detrás de sus amigos, mientras que Fugaku e Itachi salían de la otra sala. – Lamento decirle que hace unos segundos Hinata también estaba aquí. – comentó Fugaku, preocupando a Mikoto. – Salió de la sala antes de escuchar su "disculpa." Temo que fue mucha información para ambos… como se prometió esto se hará de forma discreta, por lo tanto, no debe ser extraño decirle que está prohibido que viaje. El detective Aburame vendrá por usted, y la llevará a casa, él le dirá que será de su caso. ¿Está de acuerdo?

Setsuna no se atrevió ni a mirarlo con odio, por hacer que Neji escuchara sus pecados. Pero, de algún modo se iba a enterar. – Si… está bien. – dijo Setsuna sin ánimos.

.

.

.

Esa tarde, con una hora de atraso Hinata insistió ir a trabajar. Sasuke no se lo impidió, sabia que su novia quería despejar su mente. Por eso, la llevó hasta la empresa donde Deidara ya estaba informado de lo que estaba pasando.

. – Deberías llevarla a casa. – sugirió Deidara en la entrada de la empresa junto a Sasuke. – Se que es su segundo día y no quiere quedar mal ante la empresa, pero… todo eso… es demasiado para ella.

. – ¡Ya lo sé! – masculló Sasuke irritado. – Pero, créeme, lo último que quiere es seguir pensando en eso, por eso vendré por ella cuando salga.

Deidara lo miró con sorpresa, el niño Uchiha, quien a sus ojos parecía madurar. Y una idea le hizo ensanchar esa sonrisa picarona. – Sabes, Sasukito… tengo una idea para animar a Hinata.

. – ¿Qué? – cuestionó Sasuke con duda, y cierto temor al ver esa cara de demonio que estaba poniendo el rubio.

. – Itachi me ha contado de tu pubertad vida con Hinata. – comentó el rubio con burla

. – ¡Tsk…!

. – Y me dijo que no han tenido una propia cita romántica de jóvenes adultos. – comentó Deidara. – Y no cuenta llevarla a comer comida rápida, o un cine después de la escuela. – se adelantó al ver como Sasuke iba a protestar.

. – Demonios. – pensó Sasuke al ver que Deidara, ya le iba organizar una cita. No estaba mal, pero conociendo al rubio, no quería nada extravagante.

. – ¡Vamos! Para esto, necesitamos a otra loca rubia. – dijo Deidara sacando su celular y marcando cierto número.

. – ¿Otra rubia? – musitó Sasuke, y pensó por dos segundos y un clic sonó en su cabeza, obteniendo su respuesta.

.

.

Cuatro horas habían pasado desde que Hinata llegó a su trabajo. Sus ojos se encontraban algo rojos, debido a la contención de lágrimas que soportaba al tener que recordar los sucesos con esa mujer. Trató de concentrarse en el inventarió, y lo hizo de manera lenta, puesto que su mente iba y luego se regresaba a ese suceso. Como odiaba sentirse así, sabía que su mente le decía que afrontará a esa señora, pero su corazón tenía miedo de sufrir más. Toda su maldita vida había aguantado, tratando de luchar a su manera y siempre pasaba algo, y todo se estropeaba. Era como si estuviera caminando entre lodo.

. – ¿Hinata? – llamó alguien, a lo que la mencionada solo se puso de pie.

. – ¿Temari? – musitó Hinata con duda. – ¿Eres tú? – preguntó saliendo de lo más profundo de la bodega, y camino hasta la entrada donde efectivamente estaba la rubia. – ¿Qué haces aquí? – preguntó, mientras miraba su reloj, aún faltaba una hora para salir, y había decidido quedarse otra hora más para reponer su atraso.

. – Fui invocada por este sujeto. – dijo Temari, abriendo paso a Deidara. – He sido solicitada como modista y maquillista.

. – ¿Cómo? ¿Trabajarás aquí? – preguntó Hinata con cierta emoción.

. – Solo por este día. – dijo Temari, acercándose con sus cosas. – Mi amiga, yo siempre estaré para ti cuando te sientas triste. – comentó, sorprendiendo a Hinata. – Por eso haré cualquier cosa que este a mi alcance para hacerte feliz.

. – Gracias, pero ¿Qué sucede? – preguntó Hinata sintiéndose dichosa al mismo tiempo que se sentía confundida por tan amables palabras.

. – Yo la contraté porque te llegó esta carta. – dijo Deidara al mismo tiempo que le entregaba un sobre de color blanco con detalles dorados, y al abrirlo había una invitación de color azul marino y letras blancas.

Cena en el mirador de las estrellas

Te espero. U. Sasuke

Hoy. 9:30pm

*Un auto pasará por ti.

Las mejillas de Hinata se pusieron rositas, y al regresar su mirada hacia Temari y Deidara, este ultimo llevaba en su mano derecha un vestido entallado formal-casual, cuello redondo con magas cortas, el corte llegaba por encima de las rodillas, y su color rosa pastel, con una textura similar a nubes blancas, era hermoso ante la vista de la joven. En la otra mano del rubio, sostenía unos tacones de color blanco con lentejuelas y un suéter afelpado de color blanco.

. – Es tacón medio, sabemos que eres torpe al caminar con tacones. – informó Temari con una sonrisa. – Es una creación que hice cuando estaba en mis años de universidad, y lo vas a usar sin queja alguna.

Hinata se mordió los labios y solo asintió con vergüenza. – Mucha gracias… a los dos.

. – Bueno, vamos a prepararte. – se apuntó Deidara. El también tenía talento para maquillar y combinar colores.

Sacaron a Hinata de la empresa, y la llevaron al apartamento de Deidara donde le prestaría la ducha, y una vez limpia, la transformación comenzaría. Desde ese punto, el corazón de Hinata comenzó a bombear de manera rápida, y le costaba mucho respirar. Se sentía nerviosa y ansiosa, sabiendo que Sasuke la esperaba en su cita.

Una cita romántica.

¡Pum, pum! De solo pensarlo, su corazón saltaba de emoción. – Siento que se me va a salir el corazón. – musitó Hinata al tener a Deidara peinándole el cabello, al mismo tiempo que Temari aplicaba un delicado rubor en sus mejillas.

. – Claro. Yo también me puse así cuando Itachi me llevo a una cita romántica. – contó Deidara con emoción.

. – ¿Qué hicieron? – preguntó Hinata con curiosidad, mientras jugaba con sus dedos.

. – Bueno, de hecho, al principio ni sabia que era una cita. – contó Deidara. – Creo que fue cuando Itachi estaba en su penúltimo semestre. Un día llegó y me dijo:

". – La compañía de mi papá esta patrocinando un evento en el domo de Tokio. Tengo boletos gratis, dijiste que nunca habías ido a un parque de diversiones. – dijo Itachi.

. – En esos días, a mi ya me gustaba Itachi, pero siempre lo mantuve ocultó. No quería espantarlo más. Con el hecho de haberle dicho mi orientación sexual ya era suficiente como tenerlo como amigo. Sabía de su estrecha relación con Izumi, y siempre trate de ocultar mis celos. Claro que el lo veía como una rabieta mía. Como sea, ese día fuimos como cualquier salida de amigos, pero Itachi estaba más serio de lo normal…

. – ¿En que sentido? – cuestionó Temari con curiosidad. Activando su yaoismo.

. – No me miraba a los ojos, siempre caminaba un paso por detrás mí, mandaba miradas asesinas a cualquiera que nos veía. – comentó el rubio y dejo salir una pequeña risa. – Luego cuando parecía que solo yo había disfrutado del paseo, cuando se hizo de noche, nos subimos a la rueda de la fortuna para ver las luces del parque, y una vez en la punta, me dio un beso…

" Los labios suaves de Itachi hicieron contacto con los labios del rubio. Sus ojos azules estaban abiertos como platos, mirando con sorpresa el atrevido acto de su amigo, quien al notar que quería alejarse, este no se lo permitió. Tomó con suavidad el cuello de Deidara y profundizo el beso. Provocando un sonrojo carmín en las mejillas del rubio. Y una vez que ambos se separaron debido a la falta de oxígeno, se miraron a los ojos con deseo y amor.

". – Yo… – farfulló Deidara con vergüenza.

". – Te amo Deidara. – confesó Itachi, tomando sus manos al mismo tiempo que entrelazaba sus dedos.

. – Eso fue lo que dijo. – informó el rubio con las mejillas rosadas. – Luego todo cobro sentido. Nunca me vio a los ojos, porque me dijo que se sonrojaba al ver mi sonrisa y mis ojos celeste. Caminaba un paso detrás de mí, puesto que siempre trató de tomar la iniciativa de tomar mi mano. Y sus miradas asesinas eran para aquellos chavos y chavas que me coqueteaban.

. – ¡AWW! – masculló Temari con ternura, a la vez que Hinata sonreía con sinceridad. – Quien hubiera dicho que Itachi, planeaba ese tipo de cosas.

. – ¡Ya sé! Fue una sorpresa, y fue el mejor día de mi vida. – comentó Deidara terminando de hacerle el peinado de Hinata. Había formado una corona de trenza por sus costados, tocándose a mediación. Entre el trenzado había colocado accesorios de flores rosas pastel, sujeto con cadenas y piedritas trasparentes. Y el resto de su cabello estaba suelto.

Temari terminó de maquillarla, y acomodó su flequillo. – Listo. Te ves hermosa.

. – Es por eso por lo que este día se te grabará para siempre. – comentó Deidara, tomando el calzado, y junto con Temari le ayudaron a abrochárselo. También le ayudaron a ponerle unos aretes plateados en forma de estrella fugaz y una cadena dorada, con un dije de corazón

. – Me encanta ver mis creaciones puestas en escena. – dijo Temari emocionada mirando a la joven de abajo a arriba.

. – A mi igual. – dijo Deidara levantado su mano y las chocó con la rubia. – Quizás Sasori le encantaría ver tu trabajo.

. – Gracias. – dijo Temari al mismo tiempo que observaba su reloj. – Hinata ya debería estar el auto en la entrada. Yo me llevare tus cosas, ve, y ten una hermosa noche.

Hinata sonrió al mismo tiempo que se ponía de pie, y de un reojo se miró al espejo de la entrada y se sonrojo. Y su único deseo, era que Sasuke le gustara su apariencia.

.

.

. (N/A: Si lo desean pueden escuchar Aquí estoy yo [feat. Luis Fonsi con Alkes Syntek, Noel Schajris, David Bisbal. De allí nació mi inspiración, enlace al final del capítulo)

En el mirador de las estrellas, era un planetario y un restaurante que estaba en la punta de un edificio comercial. Su padre era uno de los cofundadores, por lo tanto, no le fue difícil tener una reservación y un lugar privado lejos de la gente.

Hace cinco minutos, Sasuke había recibido un mensaje de Deidara que Hinata ya iba en camino. Eso lo puso nervioso, normalmente no se prestaba a organizar este tipo de ocasiones, pero sabía que Hinata le gustaría, y el solo quería verla sonreír. Darle a entender que, a pesar de las dificultades, él estaría para ella.

Volvió a mirarse por tercera vez, y se dijo así mismo que no estaba mal. Vestía semi formal. Un blazer y un pantalón negro de corte Slim, acompañado de una camisa de manga larga de color azul marino, sin corbata, y zapatos formales de color negro. Un reloj plateado en su mano izquierda y en su mano derecha sostenía un ramo de rosas.

El sonido del elevador provocó que su corazón saltara de los nervios, se preparó para recibirla, se olfateo la boca, miró a su alrededor para ver que todo estuviera en orden y luego se pegó mentalmente por lo idiota que se veía, solo le faltaba olerse la axila. Si lo hizo, y confirmo que su aroma era encantador.

Y de inmediato se puso firme, al escuchar la llegada del ascensor. Las puertas se abrieron y ambos se miraron con sorpresa, Sasuke sorprendido de su belleza y de lo encantadora que se veía con ese vestido color rosa. Por otro lado, Hinata se había sonrojado de verlo tan guapo, vestido para ella, y en sus manos con un ramo de rosas, más el ambiente que lo rodeaba.

Estaban al aire libre, con el cielo nocturno y las estrellas como testigos de su reunión. Los cubría un domo de cristal, para protegerlos del fresco viento de abril. Era un mirador rodeado de una hermosa jardinería, y en medio estaba la mesa donde ambos cenaría. Y como luz, tenía cadenas de luces tenues de color amarilla dentro de globos de papel.

. – Todo es… – murmuró Hinata con sorpresa y luego se asustó al ver como el ascensor cerraba sus puertas.

. – ¡Ahh! – mascullaron los dos, y al mismo tiempo ambos detuvieron el cierre total de las puertas. El ascensor se abrió de nuevo y ambos se rieron por ese mini suceso que casi rompe el ambiente.

. – Ven aquí. – dijo Sasuke tomando la mano de Hinata, sacándola de ese infernal ascensor que quería llevársela.

Hinata se sonrojo más al tenerlo cerca junto con las rosas. Se veía realmente guapo y como ambos lo deseaban, se dieron un beso.

. – Te ves hermosa. – alagó Sasuke una vez que separaron el beso. – Realmente… hermosa. – dijo mientras le entregaba el ramo.

Hinata se sonrojo recibiendo el ramo entre sus brazos. – Gracias. Tú te vez como el príncipe que siempre desee. – alagó la joven mientras lo abrazaba con su brazo izquierdo. – Rescatándome de mi tristeza y de mi pasado…

Sasuke correspondió el abrazo y lo afianzo, asegurándose de nunca dejarla ir. – Aquí estoy yo… siempre te cuidaré…

Hinata sonrió al escuchar eso, y levanto su cabeza para iniciar el beso. El cual fue bien recibido por parte del Uchiha. Sus mejillas estaban rojas, y ambos corazones latían de felicidad. Y siendo la primera vez, Sasuke profundizo el beso pasando su lengua, acariciando la de su compañera. Quería fundirse con Hinata, la amaba demasiado y aún faltaba muchas formas de demostrárselo. Por ahora, sería lento y suave, puesto que no quería asustarla. Al separar su beso, pensó que Hinata estaría algo molesta, pero el que terminó sonrojándose más fue el Uchiha, puesto que al ver los ojos deseosos y sorprendidos de Hyuga.

La joven sonrojada y avergonzada por semejante beso, el primero de esta clase. Lo atesoró, para toda la vida, y se preguntó si estaba mal desear ser besada de nuevo de esa forma. Tal aspiración que se vio reflejado en sus ojos y comprendido por el Uchiha. Quien no tardo en cumplirle a su novia.

Esa noche, Sasuke se aseguró de que Hinata recordará ese día. Donde hay malos momentos, el siempre trataría de hacerle recordar que hay buenos recuerdos en días oscuros, y que nunca la dejaría caer en su tristeza. Él estaría para ella, cuando alguien tratara de lastimarla. Por otra parte, Hinata tenía muchas ganas de llorar. Todo le parecía irreal, puesto que era la primera vez que se sentía amada de esta forma. Siempre pensó que todas esas ridiculeces de las novelas que leía o veía, eran solo fantasía, pero de algún modo esas fantasías podían volverse realidad con la persona correcta.

.

.

.

Fin del capítulo

.

(Enlace de la canción: watch?v=EsfSuL-VFBw&list=PLsFfDCSUeYTwRMNZSz7Jyf805VC1yfVBK&index=272)

.

.

Hola, mis queridos lectores. Primero que nada ¡Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo! 2021 y sigo viva y por ahora con buena salud. Lamento no actualizar como se debe, me odio a mi misma por eso, pero a veces se va la inspiración, y esta cuarentena no ayuda mucho. He estado encerrada desde mayo del año pasado, y he salido pocas veces, pero no es lo mismo. Por eso es importante cuidarnos y no ser ignorantes ante la situación que nos rodea.

.

Siguiente, ¿Qué les pareció el capítulo? Alguien lloro, porque a mi se me salió una lagrimita mientras escribía, je,je,je, soy sensible. Pero yo me emocione, cuando termine de escribir la cita de Hinata y Sasuke, y la parte de Deidara y Itachi. Realmente me encantó. Espero que a ustedes también. Ya casi nos acercamos al final de la historia, (more sad) pero, si, ya ando escribiendo y analizando los últimos capítulos que aún no escribo, todo sigue en mi cabeza y en mis notas. Por lo pronto, les dejo este capítulo escrito con amor y cariño.

.

REVIEWS

.

Fran Sanchez: ¡Hola! ¡Después de tanto tiempo, te mando saludos y buenos deseos para este año 2021! Cruzo los dedos para que sea un buen año. Muchas gracias, ya sabes, por siempre dejarme tan lindos comentarios. Por ahora, se llegó a calmar los secuestros que andaban por mi barrio, gracias a Dios, pero como quiera voy a andar alerta cuando salga. Espero que este capítulo haya sido de tu agrado, realmente batalle un poquito de cómo escribir todo ese drama para que no sea tan pesado, y tampoco quería abarcar tanto. Espero que me haya salido bien. Espero leerte pronto, saludos.

Xuxi Uchiha: ¡Hola, muchas gracias por tan lindo mensaje! Me da mucho gusto que sigues esta historia y te emociones por lo que escribo. Espero que con este capítulo se hayan aclarado algunas dudas, como quiera aun faltan unos detallitos que voy a aclarar en el siguiente, donde no habrá tanto drama como en estos últimos, se puede decir que Hinata tendrá algunos momentos de paz. Cruzaremos los dedos ja, ja, ja. Espero que este capítulo sea de tu agrado y espero no haberte hecho llorar, (dhee) Te mando un abrazo sin COVID, y espero leerte pronto.

Gilca: ¡Hola Gilca! Muchas gracias por el apoyo, y tan lindo comentario. Las cosas de los secuestros por mi barrio ya se calmaron, pero como quiera hay que estar alerta. Me agrada saber que te emociono el capítulo anterior, pero deje esas uñas, jaja (así me decía mi mamá) no quiero que te lastimes y llegues hasta la cutícula. Espero que este capítulo te haya gustado, y emocionado, lo escribí con mucho amor. Te mando saludos.!

Bluanit 1: Hola, y bienvenida a mi historia. Muchas gracias por el apoyo y tan lindo comentario. Espero que este capítulo te haya gustado, y espero leerte pronto. Saludos.

Hinatalphard: Hola y bienvenida, muchas gracias por leer mi fanfic, ya te traje otro capítulo y espero que haya sido de tu agrado. Muchas gracias por el apoyo, y tienes toda la razón en estos tiempos hay que cuidarnos unas con las otras. Saludos.

.

.

.

Como siempre, y de todo corazón agradezco mucho su apoyo a mis historias. De igual modo, le hago la invitación para leer las que están Wattpad, recién publique una de Naruto, y es de comedia/parodia. Lo pocos capítulos que hay son ocurrencias que de la nada salen mi cabeza y pues contienen algunas imágenes, hechas por mí.

Mi usuario es: KatarlizRose ( MisslisROse)

Y la historia de Naruto se llama: El melodrama de los Uchihas. (narrado en primera persona por Uzumaki Naruto)

.

En mí perfil, vienen los enlaces donde público mis dibujos. Por si gustan seguirme, también ya estoy abierta a recibir peticiones de hacer creación de imágenes, pueden mandarme un mensaje y les cotizo según su pedido.

.

KatarlizRose se despide.